Orígenes de la novela, Tomo III
Part 119
_Lib._--A la he, bien ansi: déxala él porque más no puede, y aun por no se afrontar en dezir que la dexó caer por huyr de los otros; pero por mi salud que no es tan franco que si él supiera que la teniamos nos la perdonara; y aun que si él pudiera, y gente no viniera, que él no lo hauia oy sino por sacarte alguna moneda por ella. Y aun por mi salud, dexando todo esto, que en ser suya no la viesse nadie a mis cuestas, porque ni era mi honra, ni él acabara de çaherir que fuera suya y me la hauia dado. Ansi que, madre, más me quiero libre descubierta que con capa de tanta subjection.
_Mar._--Bien dizes, pues, hablando la verdad. No te vayas de casa, y cierra tu puerta, y adereça essa casa, y ten auisada a tu prima que no te falte a la cena, pues la tendremos a discrecion a costa agena. Y no te descuydes de la puerta quedar abierta, pues vale más que llame quien viniere, y no estando yo en casa, a todos puedes escusar la entrada, pues más hemos de tener del ser buenas y honestas, porque al mundo maligno y la vezindad sospechosa hemos de ser recatadas. Ansi que anda, cierra, que lo vea yo, que luego torno.
_Lib._--Bien me ha querido Dios, pues tan a mi saluo se ha hecho todo; yo quiero entender en adereçar mi casa, que a mí se me trasluze que esta noche hauremos mi madre e yo tener platos y aun camas dobladas. Porque segun veo, el despensero, si viene, no querra yr fuera a dormir, y si al compañero yo le albergo como a Felisino la primera noche, sin que mi madre lo entienda, como aun no ha imaginado lo otro, yo andaré a las parejas con mi madre el camino del plazer, sin gastar calçado del crédito de mi integridad. Y si no fuere ansi, salga por do saliere, pues al fin ella lo ha de saber, e yo no lo tengo de dexar de hazer. Pues quiero, como dizen, a tuerto o a derecho, que mi casa vaya hasta el techo, como lo va la de mi madre; pues bien aya quien a los suyos sale.
_Bel._--Qué hazias agora, Justina?
_Just._--Estaua pensando cómo nos ha de succeder esta noche, y cómo diré a Floriano lo que le tengo de dezir.
_Bel._--Y qué es esso que le has de dezir?
_Just._--Que te pida por muger mañana en todo caso.
_Bel._--Y que aun toda via te paresce que será bien ansi?
_Just._--Tanto, que no me paresce consejo mejor.
_Bel._--Cata que estas cosas suelen salir muy a otro puesto que las encamina el desseo de los que las tractan, quando a Dios le plaze.
_Just._--Contra tal poder no ay lança enhiesta; pero aquí no pienso yo que vamos contra Dios, sino con él y por él.
_Mar._--Bien me ha encaminado Dios, que no he visto ni he sido vista de cosa que ponga estoruo; y pues ya me sé el por dónde, entro en busca de Justina.
_Just._--Señora, señora, cata dónde entra Marcelia.
_Bel._--Pues yo me entro a mi camara; queda te y lleua me la allá, pues que no ay por aqui quien nos vea.
_Just._--A la fe, señora, como ladron de casa: tan presto será contigo en tu camara como tú, pues ya ella viene dentro.
_Mar._--O, qué buen encuentro, hermana Justina! pues y cómo huye de mí mi señora Belisea?
_Just._--Calla y anda y sigue me, que te quiere en su camara, pues esta sala es lugar comun.
_Bel._--O Marcelia, vengas por cierto muy en buen hora. Cierra, Justina, essa puerta de mi camara, y torna te aqui conmigo, y tú, hermana Marcelia, te sienta aqui par de mí en este estrado. Y di me, porque acortemos pláticas (pues es tiempo éste donde entran y salen las mugeres, y aun otros, a ver me) fuyste a lo que te rogué en casa de aquel cauallero?
_Mar._--Y luego de camino, y vengo de buelta, que antes no me ha dexado preguntando me cosas, vine a te dar la respuesta de lo que hize. Que yo le di tu anillo, y él le puso luego con muy grande acatamiento en el dedo del coraçon.
_Bel._--Pues qué hazia?
_Just._--Torno me [a] apartar, pues que hablas en secreto, señora.
_Bel._--Anda, llega, que bien huelgo que seas testigo del gozo que siento en hablar con Marcelia destas cosas; pero di me, qué hazia Floriano?
_Mar._--Señora, toma esse papel que a la sazon que yo llegué acabaua de escreuir, que lo que me dixo dando me lo, fue: Toma, hermana, y lleua a mi señora este papel, para que hasta que yo vaya a ver la y cumpla su mandado, ella tenga en qué se occupar en leer le. E diras le que le suplico enmiende lo que faltare, porque yo no sé lo que en él va escrito, mas de que estando meditando en la gloria de su presencia, la mano, adestrada por el entendimiento, yua escriuiendo sin yo pensar qué escriuia, aunque bien sé que pensaua y meditaua en mi señora; y sé tambien que la mano no sabra escreuir cosa que no sea de mi señora. Ansi que en esto podras ver lo que Floriano hazia, y en lo que agora te doy en este papel verás asuadas lo que él querria que tú hiziesses por él. Y mira que ya te lo he dicho de mí para ti, y agora te pongo por testigo a Justina, que no me culpará Dios el no te hauer aconsejado: que mires que (por honesta y casta que seas) ya él es tu marido, y tú su muger, y entre el marido y la muger, para que aya perfecto vinculo de matrimonio, son menester las cosas que te quiero dezir si me das licencia.
_Bel._--Antes holgaré de oyr las, y Justina no menos holgará, pues a ella como a mí le incumbe saber las, y a ti que lo has tramado, y tienes tan buen crédito de mí y aun de ella, compete el dezir lo, que la falta de experiencia a nosotras escusa no saber, y a ti obliga dezir.
_Mar._--Pues que ya me paresce que, loado Dios que lo encaminó tambien y lo acabará mejor, lo tengo de hauer con entramas, digo que entre el marido y la mujer, para que el estado del matrimonio les sea bueno de lleuar, es menester lo primero, que aya la liga del amor, y lo segundo el sí del consentimiento de las voluntades en lo interior, y el sí de las promesas en las palabras en quanto a lo de fuera. Y es menester que tengan vn querer y vna voluntad y vn no para en lo malo, y vn sí para en la virtud. Es menester que aya paz en la habitacion: porque donde no ay paz, no mora Dios; y donde no mora Dios, no ay ni puede hauer bien de perpetuidad.
_Just._--Por cierto, en todo me paresce que hablas sabiamente, y que no ay más que dezir.
_Mar._--Pues antes quiero que sepays, pues os tengo de hablar al claro, que si no ay más que dezir en mí, que ay más que hazer en vosotras.
_Bel._--Y qué?
_Mar._--Los effectos del matrimonio, en quanto al ánima, y en quanto es sacramento, digan lo los letrados castos y estudiosos. Pero los effectos en quanto al ayuntamiento de las personas, dire lo yo, que ya, por hauer passado por ello, me veo con vna hija en mi casa viua y otro hijo que me lleuó Dios al cielo. Y creed me, aunque entramas os mireys más, y os concomays más, y os compongays más: que mientras los maridos no os descompusieren de virgines, que ni saldra a luz el por qué del matrimonio, ni aun faltará en vosotras qué dessear, y en ellos de qué se querellar, y por esso dizen que antes que te cases, mires lo que hazes. Y este refran entiendo le yo ansi: que antes que la muger o el hombre se casen, miren lo que hazen: que todo es en casa agena, y todo será con peccado, y todo será malo. Pero despues de dicho el sí la muger y el hombre, más es menester el hazer que el mirar: pues, como dizen, todo se cae en casa.
_Bel._--No tengo por buena tu declaración, ni aun por seguro tu consejo; que ya no quiero dezir que no te hemos entendido adonde nos encaminan tus razones, porque esso ha de hazer la muger, de que no tengan que la retraher.
_Mar._--A la fe, ya, señora, sobre mojado llouerá, segun veo; porque, pues tú dixiste sí, por donde te llamen casada, muy annexo es el dezir que hauras de salir preñada; pues en la preñez de la casada no se hablará de que se empreñó, sino de que dio sí por donde a ello se obligó.
_Just._--Caro costaria si tras el dicho anduuiesse luego el hecho, pues más serian las arrepentidas, y aun las escarnescidas, que las escogidas.
_Mar._--Y aun sin esso y con esso son más las arrepentidas, y quiera Dios que acabado el meollo del pan de la boda, y hauiendo de entrar por la corteza de los cuydados y sinsabores del mantener de la casa, y seruir al marido, y contentar a los hijos, y pagar los criados, no os comience a salir el descontento. Pero porque ya han tocado a visperas, y a mí el cuydado de la casa me quita el reposo, y a vosotras el regozijo que esperays os quitará el sueño, tú, señora Belisea, me da licencia para me yr, y perdon por lo hablado, si en algo tengo excedido, y ruego te que no te arrepientas de no te hauer aprouechado del tiempo, y con esto me voy, porque tú puedas leer tu papel, que te lleua las atenciones en lo que te hablan. Y para el dia de la boda no me despido de te venir presto a besar las manos, y aun despues a empañar los hijos.
_Bel._--Esso será como Dios lo ordenare; ve con Dios.
_Mar._--Los angeles queden en tu guarda, y Dios me dexe ver te como yo lo he tramado y desseo, para que me hagas continuas mercedes como a vna dedicada a tu seruicio. Y con esto, de tu licencia me voy a oyr visperas y encomendar estas cosas a Dios.
_Bel._--Ansi te lo ruego que lo hagas, pues yo me tendre el cuydado de mirar por tus necessidades; ve con Dios. Tú, Justina, torna a cerrar essa camara, y ven acá. Dime agora qué te paresce quán al descubierto me he hauido con Marcelia en le oyr sus palabras, que algun dia no se osaran dezir delante de mí?
_Just._--Y aun por esso dizen que de sabios es mudar paresceres, segun la sazon y tiempos lo piden. Porque creeme, señora, que aunque no le quise fauorescer en sus razones, pero bien veya que no yua tan fuera de camino, que no nos conuenciesse en sus dichos; porque ya que te casas, has de hazer, no lo que quieres, pero lo que deues. Pero porque en esto está ya harto hablado, te suplico que, pues estamos a solas y hauremos menester el tiempo que nos queda, de occuparle en dormir vn poco antes de media noche, porque no andemos desueladas despues, segun lo poco que esperamos dormir de media noche adelante; por tanto, me da essa carta o papel para que yo te le lea, y tú le vayas premeditando. Y aunque te parescera que pido mucho, pero pues ya te tornaste a encerrar conmigo, y no es razon de estar mucho sin le leer, y tú leyendo le querras despues darme parte de lo que diga, da me la luego en que yo te le lea, porque tu entendimiento ande más libre entendiendo lo que yo leyere, y lo que tu buen esposo estaua en ti meditando a solas.
_Bel._--Aunque hago mal en poner su letra en otro poder, pero porque, como dizes, tú leyendo, yo vaya mejor gustando, toma, y lee me lo muy de tu espacio, y segun la autoridad de la escriptura lo requiere, y mi contentamiento dessea, y el tiempo nos da lugar a ello, pues no ay quien nos estorue. Y quiero, Justina, que agora muy del todo acabes de conoscer lo mucho en que te estimo, y lo mucho que fio de ti, pues te doy parte de mis cosas, y las pongo a tus ojos que las vean antes que yo, y a tu lengua que me las relate antes que yo las aya gustado.
_Just._--No quiero de nueuo rendir te gracias de esto, pues no bastaré a ello; pero porque no se pierda tiempo, de que tengas que te arrepentir, oye, que la letra es muy buena y legible y clara, conforme al entendimiento del que la notó, que dize ansi la letra, que me paresce, señora, que es en troba.
CONTEMPLACION DE FLORIANO EN ABSENCIA DE SU SEÑORA
Dama de merescimiento a mis ojos más hermosa, gloria de mi perdimiento, aliuio de mi tormento, de flores de damas rosa; Esperança de perdidos, ganados en os amar, pues despertays mis gemidos, leuantad vos mis sentidos para que os sepan loar. Hizo os Dios tan robadora de coraçones humanos, que vos quedays por señora de aquel que os viere a la hora, y él se queda en vuestras manos; Y ansi yo, vuestro captiuo, pues miraros meresci, con dichosa muerte viuo y por gran gloria reciuo por vos me oluidar de mí. Porque en ver os, si quedara, fuera de vuestra prision, a mí mesmo condenara y de mi poder quitara este vuestro coraçon. Porque quien de vos partiere libre de vuestra cadena, no sé qué más muerte quiere que el rato que en sí viuiere fuera de carcel tan buena. Ansi quiero que sepays que no me es de agradescer por dezir que me matays, pues más gloria en mí causays quanto es más mi padescer. Pues por vos los amadores tendran gloria en ser vencidos, venturosos mis dolores, pues en la prision de amores soy de los esclarescidos. Hizo me Dios venturoso en ver vuestra hermosura; gano nombre victorioso donde quier que dezir oso he volado en tal altura; porque vista mi baxeza de quien ve vuestro poder, mirando vuestra grandeza, dira que vuestra alteza puesta en mí se va a perder. Y ansi ruego no mireys a vuestro merescimiento, porque no os apiadareys deste que morir vereys en tan dichoso tormento; Mas mirad la obligacion que posistes en mirarme, para quedar yo en prision, donde pide la razon que dessee no librarme. Porque más sere perdido quanto por mí me cobrare, y en más gloria soy subido y más soy fauorescido si por vuestro me nombrare. Pues terneys cierto de mi jamás os poder dexar, dama más linda que vi, no os offendays vos en mí queriendo me castigar. No me juzgueys lisongero por dezir que me matays; que de mayor muerte muero porque no mori primero, y esto os ruego me creays. Y si por esto os paresce que deueys de castigar me, dad la pena que meresce al que por vuestro se offresce, y luego mandad matar me. Porque vista la occasion que tengo para quereros, fue forçosa mi prision, obligando mi razon a ser vuestro luego en veros. Y ansi vos podeys hazer como cosa vuestra en mí; mas si a mí pensays perder sin a vos en mi offender, catad que no será ansi. Mandastes que a veros fuesse aunque no hauia que mandarme; que quien vuestro rostro viesse no es possible no se os diesse por vuestro, qual quise darme; Mas mirad lo que mandays y mirad lo que podeys; que si la mano no alçays al tormento que me days, muy presto me perdereys. Y aunque pensays que en perderme, linda dama, no perdeys, si sin vos podeys hauerme, facil os es deshazerme, mas tal no me hallareys; Porque yo sin vos no viuo, y en vos no puedo morir, carcel de libre captiuo, pena do gloria reciuo, dónde yre sin vos no yr? Vos, dama, soys mi esperança, vos mi muerte, vida y gloria, vos mi bienauenturança, vos de mis males bonança, vos pinzel de mi memoria; Yo sin vos soy el perdido, yo sin vos el que más muero, yo sin vos el mesmo oluido, yo sin vos el mal nascido, yo sin vos quien mal me quiero. Vos sin mí de más valer, vos sin mí más sublimada, vos sin mí soys de querer, vos sin mí soys de temer, vos sin mí soys adorada; Yo por vos soy muy dichoso, yo por vos quien resuscita, yo por vos vanaglorioso, yo por vos el más gozoso que en casa de amor habita. Y pues tal por vos me veys y sin vos yo tal me hallo, ni vos mi muerte querreys, y aun dezir que no podreys matarme, oso affirmallo; Lo vno, pues vos hallays en vos, dama, mi viuir; tambien porque os engañays si de nueuo vos pensays matar mi viejo morir. Por tanto, mi nueuo amor, despida mi nueua muerte tu grande nueuo fauor, contra mi nueuo dolor, de nueuo causado en verte; Y aunque yo por verte muero, más muriera en no te ver: que aunque asi muero, no muero, pues muero al viuir primero que viui sin tuyo ser.
COMPARACION
Mi triste viuir passado, que tu claridad no via, fue vn tiempo de ñublado sepulcro triste y cerrado que mi virtud consumia; Vn contino nauegar por vn mar de pensamientos, con lastre de gran pesar[697], sin gouernalle lleuar, viento en popa de tormentos. Andar de ciego sin guia, comer que gusto no daua, caminar do no sabia, hablar lo que no entendia, buscar lo que no hallaua; Vn viuir muy soñoliento, vn ver de fiestas sin ojos, casa muy sin fundamiento, cardo corredor al viento, lleuado por mil antojos. Mas despues que la creciente de aguas dulces del amor, deriuadas de tal fuente, de dama tan eminente me mostraron su dulçor, La gloria de lo passado del todo me hazen lançar, del gusto dello enojado, bien como hombre mareado lance fuera el tal manjar.
APPLICA
Y ansi queda el coraçon de lo gozado vazio y, con nueua alteracion, lleno de doble passion, con temor de algun desuio; Porque en ver le de mí ageno, aunque pare más salud, dama, aunque por vos peno, adoro os y a mí condeno, con temor de ingratitud.
Aunque yo no condenaros osaré, sino seruiros, y con siempre dessearos no oso, triste, llamaros más claro que con sospiros; Porque mi tan grande gloria ha de ser muy embidiada, tened vos de mí memoria, y ansi saldre con victoria de todos, sin más espada. Aunque osaré affirmar, con que algo me consuelo, que nadie os sabrá amar, ni nadie os osa llamar, pues volays tan par del cielo: Pero yo, que merescí veros sin luego acabarme quando de vos me parti, contemplando a vos en mí, tengo por justo estimarme. Partime sin os dexar, dexando vuestra presencia; que si por no me alexar os pensays de mí enojar, dadme luego penitencia; Porque menos no podré de os dar tales enojos, ni ser vuestro callaré, hasta que, muerto, tendré la tierra sobre los ojos. Y aun alli, si hablar pudiesee, mi lengua os confessaria, porque el coraçon viuiesse, en el qual, si se abriesse, vuestro nombre se hallaria: Y ansi sé que, si quereys que no muera yo jamas, en la mano lo teneys, y aun muy más me matareys con muerte que tura más.
CONCLUYE
Concluyo, dama, al pediros más gracias de las pedidas, que, si oys mis sospiros, vereys que en esto escriuiros mis ansias van esculpidas. Y dichoso este papel quando esté en vuestra mano; mas yo dichoso por él, que en lo pensar queda hufano este vuestro captiuo Floriano[698].
O alto entendimiento de hombre! y dichosa tú, señora, que tal esposo has cobrado! porque yo me embeuesci en la lectura tanto, que ni he sentido ni entendido con quién lo hauia. Toma, toma, mi señora, que razon es que tengas tú vn tal papel como éste; y aun razon es que galardones mucho vn tal captiuo, con le dar toda libertad que en ti pudiere, pues no menos libertas a ti. Y porque yo te siento que tienes gana de le tornar a leer, y con razon, yo salgo a entender que te den presto de cenar, porque diré que te quieres luego acostar.
_Bel._--Anda, haz lo que te paresciere, que ni estoy bien en mí, ni sé qué te diga de lo que siento, sino que me dexes, que quiero tornar a leer esta contemplacion del que mi coraçon ama.
NOTAS:
[697] Por mera curiosidad copiamos aquí una enmienda manuscrita referente á este verso, que se halla en el ejemplar que seguimos. Dice: _con desastre y gran pesar_.
[698] Así en el original, pero sobran sílabas al verso. Quizás deba leerse: vuestro captiuo Floriano.
ARGUMENTO DE LA SCENA XLIII
Venida la hora, va Floriano a ver a Belisea, y lleua consigo a Polytes. Floriano queda de pedir a Belisea por muger a Lucendo, como venga otro dia; y con esto se despiden, y concluye la comedia.