Orígenes de la novela, Tomo III
Part 113
_Ful._--Mas queda te tú en tu casa, que yo voy con esta plata, y allá lo que ouiere, despues te auisaré. Y tambien porque aperciba a los continos y gente, para librar a Floriano por la punta del espada. Y tú cierra tu puerta, que a rio buelto haurá oy grandes desmanchos, que yo pienso que se ha de poner a cuchillo y saco medio pueblo si luego no hallo a Floriano; y con esto te queda hasta la buelta. Allá quedareis, diablos, que agora con el temor en casa les dexo; y aun la señora, que le escozio el golpe del Despensero. Pues aun yos boto a tal, que le ha de amargar, si mejor no pisa, y con esto aguijo a buscar esta gente en casa.
_Fel._--Qualquiera cosa de essas que me has dicho, hermano Pinel, podra hauer sido de Fulminato; por esso marchemos allá, que aún estará en folga. Y luego daremos la buelta con él, que nos contará alguna valentia suya de las que suele, y presentar nos hemos a Floriano, que con lo que deuio de gozar anoche en su tardada en el jardin de la dama deue de estar con gana de hazer nos mercedes. Y como dizen: quando nos dan la vaquilla, acudir luego con la soguilla.
_Pin._--Pues vamos presto y boluamos ayna, que aun no daria yo la parte de mi ganancia por dos doblas, en especial que el ademan que hezimos del denodado acometimiento quando él salio del huerto le obligará a nos hazer particulares mercedes a nosotros dos, y por esso no perdamos por postreros lo que merescimos por primeros.
_Mar._--Ay, mezquina yo, desmanparada, si qualquiera cosa de aquellas que aquel diablo ha contado es verdad.
_Lib._--Ay, calla, madre, no te congoxes ansi por el dicho de aquél; que no es possible que tanto reposo ouiesse en el pueblo si a vn tal camillero ouiessen muerto, ni a ninguno de los otros; mayormente pues ello no acontescio (si ansi es) lexos desta calle, y no bulle justicia ni nadie; ten lo por de las que suele Fulminato forjar.
_Mar._--Ay, triste yo, que mis sueños no fueron en balde!
_Lib._--Y calla, madre, no te oya esso persona de juyzio, mayormente que, segun nos dizen los confessores, es gran peccado creer en sueños.
_Pin._--Qué te paresce qué passo de frayle combidado hemos traydo?
_Fel._--Subamos, pues está todo abierto.
_Pin._--Anda, que vn descuydo presto se haze. Llama antes que saludes, porque no te reciban con nora mala, y aun no veas por ventura lo que no querrias, en especial que quiça el dexar la puerta abierta es haziendo del ladron fiel por asegurar el campo, porque ya sabes que muchas vezes vale más buena cautela que mal consejo.
_Fel._--Antes buena cautela iguala a bueo consejo en muchos casos. Pero subo llamando y hablando, pues la madre y la hija hablan.
_Lib._--Quién sube por la escalera?
_Fel._--Gente de paz, que andan a robar.
_Lib._--Si hallaredes qué, será esso.
_Pin._--Buenos dias, señoras.
_Mar._--O, bendito Dios, qué mejores nueuas veo que oy de vosotros.
_Fel._--Y qué tales?
_Mar._--Ay, que ya tenia el manto para yr allá; que rae acabó Fulminato de dezir que él se apartó anoche tras no sé qué gente, y que como os quedó solos, temiendo de vosotros ser viuos, os buscó esta mañana y no halló ni allá ni acá nueua de vosotros, y allá va medio corriendo otra vez en vuestra busca diziendo que ha de poner a cuchillo el pueblo. E aun me aconsejó que tuuiesse a buen cobro mi puerta cerrada, porque no me saqueassen la casa a rio buelto.
_Lib._--Y calla, madre, que bien te digo yo que quien de ligero cree, de ligero se arrepiente, mayormente por boca de quien por jubileo habla verdad. Porque dixo que dexaua hechas muertes y destroços que no son para contar.
_Pin._--Agora me guarde Dios de tal hombre.
_Fel._--Mas no viste, hermano, forjar aquél? cómo nos pudo él ver matar, pues que luego nos dexó y se puso en cobro? y tanto que agora veniamos en su busca, porque despues nos mandó Floriano buscar le, y que todos le vamos luego a ver. Pero qué armas traya?
_Mar._--No más de la capa negra buena cubierta, y la espada en la mano, y la cuera colorada rica vestida.
_Pin._--Aun quál hará, si le tomaron la capa de grana anoche?
_Mar._--Dexando esto, en que va poco, me dezid cómo le fue a Floriano, y qué tal está?
_Fel._--Cómo le fue, él lo sabe, que estuuo dentro veynte horas; qué tal está? quedó bueno, porque segun lo mucho que él y Polytes estuuieron dentro, y nosotros dos, que aqui estamos, hartos de aguardar ya de fuera, bien me paresce que tuuieron tiempo para dexar las damas de manera que a los nueue meses nos publiquen lo que anoche estotros negociaron, porque este tal no es juego que vsando le no se pregone a sus tiempos ciertos.
_Mar._--Pues dezid me, haueys de tornar otra vez?
_Pin._--Señora, no nos pidas de esso lo que no sabemos: pero pedimos te a ti licencia y perdon, porque andamos en busca de Fulminato. Y es bien que le vamos a alcançar en casa, antes que amonte a sus negocios, que tiene más que vn abogado.
_Mar._--Pues yo me voy a oyr vna missa, y dar gracias a Dios que quedastes buenos. E tú, hija, cierra tu puerta y alaba a Dios, y vosotros tomad vuestro camino, que yo voy por acá, y auisad me de lo que passa, si algo más succediere.
_Fel._--Ansi lo haremos; ruega allá a Dios por todos, pues vas tan sancta. Y tú, hermano Pinel, anda acá, demos buelta a negociar lo que nos cumple.
_Pin._--Encamina, que no te desmampararé.
NOTAS:
[690] Así en el original, _por hian ó hyan: le matar hian, le matarían_.
ARGUMENTO DE LA SCENA XXXV
Belisea se quexa de sí mesma por lo que ha hecho. Marcelia va a visitar a Belisea, por tambien saber del Despensero, al qual encuentra saliendo de ver ya a Belisea. El Despensero y Grisindo dan relacion a Marcelia de lo que se hizo de Fulminato, y conciertan de yr los dos essa noche a cenar en casa de la Marcelia.
BELISEA, JUSTINA, MARCELIA, DESPENSERO, GRISINDO.
[_Bel._]--O alta prouidencia diuina, quán altos son tus secretos juyzios! quién me dixera a mí que hauia yo de disponer del estado de mi persona, sin el consentimiento de mi padre? O amor ciego, o amor niño, o amor falso, o amor lleno de dulce muerte y breue suauidad gustada, con remate de grandes bascas! O plazer leue, y veloce, y breue, de sensualidad, con muy largo escozimiento del arrepentir de la razon! Dime, amor, hasta agora de mí tan oluidado, y no sabido ni entendido, quién te me dio a conoscer dentro de mi encerramiento? quién te hizo tan amado de mí? quién a ti y a tus adalides y negocios te metio por las puertas tan cerradas de mi voluntad? quién te tractó tanto de mi amistad con la tuya tan trauada, que pospuesta la del que me engendró y tanto me ama, aya yo hecho lo que tú me mandaste, desobedesciendo a mi buen viejo padre? Ay, captiua de mi! que si te quiero negar, no puedo; si te sigo, niego a mi, oluido a mi padre. E ya que en mi daño, por te ser affectionada, te quiera seguir, ni sé quién eres, ni sé dónde te halle, ni tengo señas para te conoscer, más de en quanto a mí no me conosciere. Donde has estado, la castidad, mi tan amada compañera? porque, aunque ni te he dexado ni pienso dexarte, alomenos he dado gran rotura en el recogimiento de tu casa. Torna, torna por ti sobre mis descuydos; y si quieres no perderme, o desseas que del todo no me pierda yo por ti, no me tractes ya como a bien mandada tuya, con sola señal de lo que quieras; pero con agro castigo de lo que errare, con fuerça me compelle ya a hazer tu voluntad, sin dexar me en cosa hazer la mia. Cata que ya no me dexes salir de la compañia de las tus familiares siruientes, la quietud, la taciturnidad, la modestia, la temperancia, la occupacion de virtuoso exercicio, la prudencia, la simplicidad virtuosa, la buena y sincera sagacidad, con el ayo y guarda que a todas ellas tienes puesto, que es el recogimiento. Porque si como, con hauer dado pocos passos sin ellas, me hallo ya tan lexos de tu casa, que apenas y sin particular guia sabre tornar a ella, qué será de mí? dónde iré a parar? si te acordares que fuy tan tuya, y me quisieres tornar a ver, dónde me podras hallar, si ansi me dexas desmandar como libre? pero, ay de mí, qué es esto que digo? pues si me bueluen a mi passado encerramiento, con pensar de me apartar vn momento del mi Floriano, cómo será possible viuir vn hora? Ay, qué suya soy! pues él me quiere, yo le busco, yo le amo, yo le desseo, yo le contemplo, y su memoria me da descanso, y poco me paresce el tiempo que le veo, y mucha la tardança de su absencia. Y pues ya yo por él me he oluidado a mí, y con razon, no tengo por mucho poder oluidar lo que la propria malicia aparta del hombre, que es la virtud, y su tan amigable compañia, de que yo algun tiempo fuy solazada, querida, y acompañada, y honrada. No es gran inconueniente oluidar o negar el amor natural paterno, pues son otra cosa ya distincta de los hijos, despues que los engendran, por seguir aquello que más el amor haze vnos en voluntad, como son el marido con la muger, y la muger con el marido. Pues ansi lo dize la historia verdadera y sagrada: que por la muger dexará el hombre el padre y la madre, y lo mesmo la muger por el marido; pues en estos dos, que hazen vn estado, siempre deue hauer vnidad de voluntarioso amor. Pero, o cuytada de mí, y cómo estoy perdida, que ni duermo, ni velo, ni sé qué me hago; porque tengo los pensamientos tan esparzidos, que con grande dificultad los puedo combidar a recogimiento. Quiero, si pudiere, poner me a lidiar con el sueño para que tras este mi spiritual cansancio me dé algun poco de reposo.
_Just._--O, cómo he dormido a mi seguro! o cómo tengo cuydados a parte con estar hecho lo que se ha hecho! Quiero agora, leuantando me, yr a dar orden en lo por venir con mi señora Belisea.
_Mar._--O, bendito Dios, que acá estoy y sin que me haya visto nadie; quiero encaminar para arriba, pues veo abierto el aposento de Belisea; entraré a ver qué haze, aunque por ser de mañana no será leuantada, con el trasnochar passado, mayormente que, como primeriza en estos saltos, o quedará engolosinada, o al menos espantada, si más no ouo de sola vista y habla, aunque segun yo los vi a entramos en voluntad picadillos, y segun la edad los ayuda a ello, ya se hauran trauado los parentezcos (_sic_).
_Just._--Cata, cata qué buen encuentro el mio: aquella me paresce la commadre nuestra Marcelia; algunas nueuas visitas deue de hauer, que esta no da passo sin por qué. Quiero hablarla, pues con me hauer ya visto no lo escuso. Dónde buena tan en buenos dias?
_Mar._--Por tu vida, y ansi te gozes, que no por más de ver a tu señora y a ti, porque por acá no tengo otras ouejas que guardar.
_Just._--Pues a nosotras bien guardadas nos tienes, para lo que te cumpliere. Pero ya que veniste, anda acá vn rato conmigo a mi camara, hablaremos a solas mientras que mi señora se leuanta. Y agora que estás sentada, me has de dezir en breue qué es lo que buscauas, y claramente la uerdad.
_Mar._--Ay, maldita seas, cómo desembueltamente y con gracia dizes todo lo que quieres! Breuemente, vengo a veros; y claro, vengo a saber qué tal os fue anoche del juego, y la verdad, es que vengo a pedir os las albricias de las nueuas bodas.
_Just._--Qué llamas bodas? esso me paresce (como dizen) hija no tenemos y nombre le ponemos. Y cómo? aun no está bien puesto a assar, e ya tú quieres lleuar empringadas? sí que basta (pues que ya lo adeuinaste) palabra sola de desposorio que llaman clandestino!
_Mar._--Anda, hermano, que por ay van allá, quanto más que Çamora no se ganó en vn hora, ni Roma se fundó luego toda. Pero, y dime, que ya os podemos llamar desposadas?
_Just._--Por esso te auisé que hablasses claro. Has dicho de bodas y desposorios, y lo que has querido dezir que sabes, y agora repreguntas de lo que passó?
_Mar._--Pues ansi nos ayude a entramas Dios como si en algo he acertado, que lo hablé por lo que tú me dixiste, que no porque sepa otra cosa.
_Just._--Agora te digo que soy poco auisada, pues pensando que allá te lo hauian dicho lo que paseamos y más lo que quisieron, yo por encubrir secretos descubri celada.
_Mar._--Y anda ya, que a mí, que las vrdo y tramo, no ay que me encubrir, pues al fin lo he de saber; por esso en breue me di lo que passó.
_Just._--Pues ya te abri el camino, quiero que lo sepas de mí, porque teniendo qué me agradescer, tengas obligacion a callar. Sabras que Belisea y Floriano nos desposaron a Polytes y a mí, e yo los desposé a ellos por vna buena cautela. En summa es esto, y no passó más, hasta que ellos se fueron, y nosotras nos quedamos, con más de que han de boluer la noche que viene. E créeme que no haurá más que te contar para otro dia ni otros dias, aunque más vengan a menudo.
_Mar._--Muy espantada y alegre me has puesto con lo que me has contado. Pero espántome de que no sólo no ouo más, pero que aun respondes por lo de adelante. Pues cata que los tiempos y aun las complexiones y las condiciones se varian a las vezes. Pero no mira mi Justina (que entre nosotras puede passar) cómo sale verdadero lo que los hombres dizen de las mugeres: que aquella [es] casta que no es rogada, y aquella no es hauida que no es combatida de la importunidad del varon. Porque si bien miras en ello, quién pensara que todo el mundo derrocara a Belisea? quién algun tiempo la osara hablar de amor de varon? quién presumiera pensar inclinar la a la menor de las desembolturas que agora haze? qué rey ni cauallero pensara hallar la audiencia que agora Floriano, con las circunstancias que tú más haurás visto? qué te paresce? qué me dizes a esto? Cata que estas y otras cosas tales hazen hinchir a los sueltos escriuientes los libros de las inconstancias de nosotras las mugeres. Y pues haziendo lo que te mandó tu señora, no tienes culpa; dime, dime, no estoy en lo cierto?
_Just._--Doy a la maldicion esta muger, que tan calada y ciertamente dize lo que es la mesma verdad.
_Mar._--Anda ya, no te me corras por lo que acierto, ni me hables entre dientes; dime si ay en qué me retracte por mentirosa?
_Just._--Que no sé qué te decir en contra de lo hablado, porque te prometo que pocos dias ha que tanto miedo tenia yo de nombrar le el nombre de Floriano, que me temblauan las carnes en pensar que ante ella se ouiesse de hablar palabra que no tractasse de cosa de sanctidad y virtud. Y aun para hazer la dezir el sí de lo que le pedi, aunque ella lo amasse, no fué tan facil que no lo oue yo de otorgar por ella. De manera que no creo que hay muger de su suerte, por que, con ser yo cierta que le ama y le quiere, no querria querer le fuera de amor virtuoso. Ansi, que quiere y no quiere; busca, y teme hallar; goza, y huye el gozo.
_Mar._--Anda, que todo es no lo quiero, no lo quiero, etc. Y muchas vezes las mugeres negamos lo que se nos pide, desseando que se nos pida. Y esto es porque, aunque sea a costa nuestra, queremos que nos compren caro, a quien rogando nos, nos querriamos entregar si la verguença, y grauedad, y la honra, y en algunas el temor, no anduuiesse de por medio. Y ansi muchas querriamos que nos tomassen por fuerça (por desculpa nuestra) aquello que rogando nos y pidiendo nos, o lo negamos, o no lo concedemos dissimulando. E si te paresce que no digo bien, enmiendame.
_Just._--Dizes tanto y tan bien en nuestro mal, que por mi parte no quisiera que nos oyera algun hombre por mucho, porque no aprendiesse a cómo nos tener en poco.
_Mar._--E aun porque no le ay que nos oya, hablo yo a rienda suelta, porque más verdades se han de saber que dezir en todo tiempo. Pero dexando esto, mira si duerme Belisea, y si querra que la vea?
_Just._--Anda acá, y ver le hemos entramas: porque si no duerme, esto sé de mi señora, que podras entrar sin portero, lo que no todos tienen con ella. Pero oye, que hablando está, y quiça será entre sueños, como los negocios importantes suelen quedar en los fantasmas y soñar los, y aun ablar los la persona entre sueños.
_Mar._--Pues entra passito, oyamos, porque si duerme sería lástima quitar le el sueño de que deue ella, y aun tú, andar hambrientas.
_Bel._--Dime, dime, pues, ya, mi señor padre, qué piensas hazer de mí, tan mala hija, tan descuydada, tan mal gouernada, tan sin acuerdo de sí mesma, en dar el sí suyo a nadie para siempre, sin el tuyo tener primero? Pero mira, mi buen piadoso viejo, que yo no lo hize; salteada fuy, requerida fuy, pidieron me palabra de lo que no pense, y aun tambien yo tengo el sí suyo de ser mio; pero él no tiene mi sí de ser aún yo suya. Pero qué digo? grande pena meresce la culpa que agora cometi en dezir esto, que si no le di el sí de la palabra, di le el consentimiento y complacencia de la voluntad. Y entonces lo hize, y agora lo aprueuo, y agora y siempre soy tuya; mi buen Floriano. Que de Floriano soy, por suya me confiesso, y suya sere, y por suya quedé, y por suya me glorificaré hasta la muerte. Perdona me, mi bien querido, en hauer puesto en plática por duda lo que confiesso y confessaré hasta la muerte. Pero ay de mí, que si tú, mi Floriano, me oluidas, yo soy muerta, y si doy el gualardon que tu buen amor me pide y meresce, yo soy perdida. Pero pues menos daño será en que yo muriendo por ti gane honra tu fiel amante, que no en dar deshonra de mi linaje en hacer lo que el mundo dira, que me amengué e abati, aunque yo pensé que ganaria, espera me, señor mio, recibe contigo este spiritu y voluntad, dexando este cuerpo para mi padre limpio e sin quiebra, y mandando y encomendando el alma a Dios que me la dio y compró. Ay, que aunque me llama la muerte, la espero y recibo muy alegre, por saber que les queda a mis parientes su sangre en mí limpia, y mi cuerpo entero, y tú me lleuarás esta voluntad. Ruego te que, quando vengas a me ver, que si me hallares muerta sin ti, pidas y lleues este mi coraçon que por tuyo le tengo, y a ti le mando entregar y restituyr, pues muriendo digo que soy del mi Floriano.
_Mar._--O, qué razones de amante tan delicadas! o, con qué sospiro tan del coraçon ha callado!
_Just._--Ay, mezquina yo, qué mal tan grande! llega, llega, que tan muerta está como su madre. Ay, mi señora, ay, mi bien, o, desmamparada yo!
_Mar._--Calla calla, no hagas alboroto, que desmayo es; que si miras le está saltando el viuo coraçon, que paresce que se le quiere yr para donde está Floriano.
_Bel._--Ay, quién me ha llamado de la lucha de la muerte, con el nombre de aquel que me da la vida?
_Just._--Esfuerça te, señora; mira que está aqui Marcelia.
_Bel._--Estás ay, Marcelia?
_Mar._--Aqui estoy, mi señora; di me qué tal te sientes? y mira si mandas algo para Floriano, porque en dando me licencia tú, le voy luego a ver y a dezir le qué tal quedas.
_Bel._--Ay, no le digas que me viste mala, porque le daras pena.
_Mar._--Pues, por tu vida, mi angel, que si no te muestras más solazosa, que le diga como te vi tal, que temi de tu vida, y con esto él que tanto te ama, dale por muerto, y serás tú la causa por no te esforçar.
_Bel._--Yo me esforçaré; calla, que buena estoy, sana me hallo; que no te espantes que tanta furia obre tanto en vn tan flaco supuesto como el mio. Pero dime, qué buscas por acá? y si sabes qué tal está aquel cauallero a quien tú deues mucho?
_Mar._--Bueno está al que deuo mucho, y de quien espero de hauer muy mayores mercedes, despues que tú le des vna deuda que de amor y esposo que le eres obligada.
_Bel._--Qué deuda es essa, para salir della? y cómo sabes tú que la deuo en essa manera de contracto?
_Mar._--A mí, que sé muchas cosas de muchos que ellos no me descubrian de su buena voluntad, no preguntes cómo sé esto, pues sabes que la sé. La deuda que le deues, si ya no me entendiste, temo el dezir te la.
_Bel._--Si es porque está Justina presente, ella se saldra luego fuera, aunque no ay cosa que a mí se me pueda dezir que ella no pueda bien oyr la.
_Just._--Señora, antes será bien que yo salga a guardar que no entre nadie, porque yo huelgo que te alegres a solas con Marcelia. Como que yo no entendi ya la deuda del matrimonio, que ella entendio tambien, que le dixo la otra! Y aun asuadas que si Belisea toma los consejos de la que tiene delante, que presto sane en la sensualidad la concupiscible, y aun enferme la razon en la voluntad con la obra de fuera. Pero allá lo ayan: su alma en su palma. No diga, despues de resfriado el gozo: tú me engañaste, por ti me perdi; de manera que, salida la preñez a luz, lo pague Justina en tinieblas de prision o muerte, o deshonra, o malauentura; porque la soga ha de quebrar por lo más flaco. A la fe, allá se lo aburugen en secreto, que de tales secretos ganancia es perder la parte.
_Bel._--Ea, pues estamos solas, por qué no me dizes qué deuda es la que deuo á Floriano?
_Mar._--Deues le grande amor, grande voluntad, grande fe.