Orígenes de la novela, Tomo III

Part 111

Chapter 1113,888 wordsPublic domain

_Just._--En esso, señora, me haurás de perdonar, porque hay personas y lugares adonde no caben bien burlas; mayormente que pues este señor viene en tu nombre, no es como la plática del paje de la noche passada, que hemos de andar con disfraçes y vna por otra. Que pluguiera a Dios que fuera yo tú en esse casso (dexando aparte los merescimientos) que ya ouieras visto quán liberalmente, y aun sin quiebra de honra ni bondad, le vuiera hecho con quien tanto me amasse como él a ti, y adonde los estados ni condiciones de las personas no desuian mucho los que el solo amor hauria de bastar a ligar más y más. Pues el amor no se paga sino con amor, so pena de ingratitud, y el amor no consiste en las buenas palabras, pero, como dizen, obras son amores, que no buenas razones. Ansi que, por mi vida, que has de yr, y luego, y muy doblada de tu condicion natural, y muy halaguera, y muy de palacio, y muy llena de muestras de amor, pues sé bien que por mucho que te esfuerçes a mostrar que le amas, no te pagarás a ti mesma en la satisfacion de lo medio de lo que en el coraçon yo sé que tienes de su amor. Y perdona me en lo que atreuidamente te digo (pues ya lo posiste todo en como yo lo guiasse), que, por mi salud, que si otra cosa hiziesses, que a él ayudando, y a ti no obedesciendo, pues ya ni es tiempo, ni ay sazon, ni cumplen alteraciones ni encogimientos, que a tu cama que tú fuesses, a él lleuasse por la mano; y hasta cumplir tu palabra, que le mandó venir, y el como yo lo encaminé que te hablasse, que yo le dexasse contigo solo. Y en lo que toca al hazer tú o no, allá hiziesses como Dios te ayudasse. Pero mira, mira si es perezoso en buscarte, que dentro estan los dos, y él viene ya hazia acá. Mas huelgo que en tal caso que te arguyan de perezosa a la verdad, pero mira que en hablar le y saber te hauer con él, como dicho tengo, te noten de sabia y buena y honesta y del palacio, antes que de encogida y turbada, como quien desseando temes.

_Bel._--Ay, mi Justina, que todo lo que me dizes y persuades lo entiendo y lo desseo, y con querer lo y parescer me bien ansi, estoy tan turbada y tan temblando, que no sé de mí.

_Just._--Pues ya él nos ha visto, que vienen para acá, yo quiero como en Prado abrir el camino a tu turbacion y a su buena mesura. A, cauallero, quién os ha traydo a las manos nuestras, fiando os de quien no conosceys?

_Flor._--La potencia de essa señora, que conmueue mis potencias segun su libre querer, me ha traydo a que agora como su captiuo me humille a le suplicar con atreuimiento que perdonando mis demasias, me dé las manos para que se las bese, como sieruo a su señora.

_Bel._--Bien quisiera, señor Floriano, que me hallaras con aquella furiosa indignacion que mi honestidad y honra y grauedad requeria tener para en tal caso, para que ansi pudiera y osara reprehender tu atreuimiento en esta entrada, y mi descuydo de quien yo soy, en mi venida a te oyr en tal hora. Pero pues para esto (por tú me hauer salteado primero e yo acudir tarde a mirar por mí) no ay lugar ya, bastete que, sin dezirte las causas que me hauian mouido a lo que agora he hecho, sepas que vengo muy determinada de te oyr, pues con tan importunos medios lo has desseosamente procurado. Y en el dar te las manos, ni pedir te las tuyas, hasta que veamos por qué, te descuyda y me perdona. Y porque primero quise oyr te que començar te a pedir (pues ya te he oydo publicar tan por mio), agora te quiero como a tal començar a mandar, y sea lo primero que te tornes a poner en pie luego. Agora que te hallo buen obediente, determino, para hazer más por ti, mandar te lo segundo, y es, que en este cenadero, al sonido destas fuentezitas, te sientes en este poyo, y luego, porque vaya cumpliendo mi palabra de hazer algo por ti, me quiero yo sentar en el mesmo poyo par de ti. Pero mira que al ver me sentar tan cerca de ti piensses que es más para mejor oyr te, y responder te sin sonido de voz, que para despertar en ti algun atreuimiento de los que soleys tener los hombres, en semejantes trances puestos que agora tú; porque como a cauallero a quien se deue todo acatamiento y cortesia, no te tendre apartado para oyr te, y tambien como a mi enfermo (segun te publicas) te quiero tener más a mano para te curar el mal que en ti yo hallare ser curable. Y ansi te auiso que con esto que tú á tu parescer llamas gran fauor, no buelen con juueniles alas de mancebo los tus pensamientos a hazer asiento en alguna liuiandad, ni tus manos salgan de la compostura exterior que mi honestidad les mandare. Pues en lo primero te haurás contigo mesmo, como amante mancebo, y en lo segundo te haurias conmigo como desmandado sieruo, y en niuelar tu compostura y grauedad con la mia harás como generoso, noble, y sabio, y virtuoso cauallero. Y sepas que tanto estaremos sentados ansi juntos quanto no salieres punto destas reglas que te he leydo, sacadas de toda glosa que les puedas poner para en escusa si excedieres, ni para culpa en mí si cumpliere lo que digo de te dexar como libre, no obedesciendo tú como sieruo que se dize ser de amor.

_Flor._--Tu tan suaue razonamiento ouiera bastado a me hazer conceder en quanto me mandas, y adelante mandares, aunque no vuiera en mí la obligacion que ay a no salir punto de tu querer. Por tanto, como cauallero, tu sieruo por merescimiento, y esclauo por tu amor, te prometo de no tomar de tu voluntad más de lo que me manifestaren tus palabras. Porque a tan grande merced como me hazes en darme audiencia no se puede ni deue seruir con menos seruicio.

_Bel._--Pues en esto verás, señor Floriano, cómo (atendiendo a lo que algun dia te dixe ya) te amo con muy sano y llano y hermanable amor, pues que, creyendo la palabra que agora me diste, me descuidaré de recatarme, fiando me en todo de ti. Y ver lo has en que huelgo que a solas me propongas tu razonamiento. Tú, Justina, apartate a esta entrada del cenadero, y esse gentil hombre, por venir con quien viene, yo huelgo que hableys los dos, con que sea a vista mia, sin perjudicar al credito que de entramos se deue tener.

_Pol._--Por mi parte te beso las magnificas manos por tan buen principio de las grandes mercedes que de ti esperamos.

_Bel._--Agora me di, señor Floriano, qué es lo que de mí quieres? pues tan al cabo (me dizen) te ha puesto la necessidad de hablar me. Y sepas que si cosa me pidieres que dentro de los límites de la razon, mi honra en pie, te pueda y deua otorgar, ansi sabre sin gran encarescimiento cumplirlo, como si tambien fuere por auieso camino de virtud, barahustarlo y rechaçarlo, y negarte con vn muy libre nó cortés, lo que tu sí descomedido pidiere. Y junto con esto quiero que sepas de mí que, viendo en ti por qué, te sabré amar y mostrar toda obra de limpio y casto y llano amor.

_Flor._--Bien quisiera, mi señora, que no me ouieras limitado los meneos, para poder y osar hincarme de rodillas a te pedir las manos, las quales, aun ansi sentado, por te obedescer, te besaré si me las das por tales fauores y mercedes como de mi señora.

_Bel._--De esso aparta el cuydado, y dime si quieres algo más hablar me; que pues tú vienes a esto, yo quiero primero oyr tu razonamiento, antes que tú de mí sepas el intento de mi baxada a te oyr como agora estamos, en tal tiempo y lugar. Porque sepas que primero quiero oyr el cabo de tus razones que te riña tus demasias y importunidades passadas, y atreuimientos en tantas cartas y mensajerias tuyas, a mí que no te he dado alguna occasion a ello, más de la que tú te has querido occasionadamente tomar. Porque, a te començar a reñir antes de oyr te, quiça que la passion despertara en mí la gana de no te escuchar, e en ti atajaria la osadia en el proponer, por donde ni tú dirias lo que quieres, ni yo te responderia lo que deuo. Por tanto, con breuedad, segun lo pide el tiempo, y manso, segun lo pide el lugar, y libremente, segun te es concedida la occasion, di lo que quisieres, y ten las manos muy metidas en toda obediencia, segun te he pedido.

_Flor._--Ay, angel mio, y mi señora Belisea, la más acabada y más perfecta en todo genero de perfection, de mí la más amada, la más temida, la más reuerenciada, qué os podre dezir de mí? porque en ver me delante vos, vuestra majestad ata mi lengua, vuestra alteza desuanesce mi juyzio, vuestro valor despide mi baxeza, vuestro merescer entierra mi atreuimiento. Que os diga que soy vuestro? injurio vuestro gran merescer. Que os diga que me teneys muerto? he os confessado por vida de mi viuir. Que os llame mi señora? no sé aún si vos me aceptays por vuestro. Que os diga que estoy enfermo? hago agrauio a vos, que soys mi salud, ante cuyo acatamiento no puede en cosa vuestra por amor parar mal. Pues dezir os, alma mia, que estoy sano? no me dexará mentir este mi vuestro coraçon, ni los mortales sospiros concederan conmigo, ni las vertientes de mis ojos permitiran que os engañe. Porque dado que yo huelgue penar y morir y passar todo tormento por el vuestro amor, y aun teniendo me en ello por ganancioso en dichas, y dichoso en suaues tormentos, no creo que querra consentir el coraçon, que pues es vuestro, y de la dorada flecha del vuestro amor está herido, sino que se diga y se publique y manifieste su pena, con la qual suffrir gana muy gran cumbre de gloria; ni aun tampoco querra dezir, ni sabra hablar la lengua sino el idioma y plática que supo hablar quanto ha que yo supe amar os. Porque despues que comencé a os querer, como luego se descubrio vuestro merescimiento y mi baxeza, luego con la demasiada fuerça de la occasion, cresciendo más y más la passion, nunca la lengua supo sino loaros y temeros, y quexarse del mal del coraçon. Por tanto, señora de mi libertad, pues hasta en esto bien sé deziros que soy tan vuestro, que en mí no tengo parte sin vos, suplico os que, ansi como en cosa que es vuestra, vos pongays aquello que vuestra voluntad quisiere hallar en mí, y entonces digo que no os callaré cosa. Mandad vos a mis sentidos y potencias interiores que bueluan en sí, robados de la majestad de la gloria vuestra, no para que se les sea hecho tanto agrauio que del todo dexen de ser vuestros y del todo sean mios, pero para que en mí sean instrumentos de vuestro querer, y entonces os sabré dezir qué quiero. Aunque bien sé que no sabre jamas dezir sino de vos, ni sabre qué pueda querer sino sólo bien querer os, y siempre querer os. Pero mirad, señora mía, que en lo que os pido no mireys al dezir de mi lengua, si no la gouernardes vos, pero a lo que dessea mi voluntad. Porque si yo sin vos me hallasse, no sería mio, pues me he renunciado y dedicado todo por vuestro. Y el querer vos apartar me de ser vuestro es por de más, excepto si no me apartays de la vida, y aun alli, si querer tuuiesse, siempre sería vuestro. Y ansi, pues que tan ajeno estoy de mí y tan vuestro soy de vos, no me pregunteys a mí de mí, pero preguntaos a vos de mí, y en vos sabreys qué es lo que os quiero pedir. Porque sí pregunta me hizierdes a mí, ha de ser de vos, pues sabre dezir, no lo que hay, pero lo que mi lengua bastare a explicar de vuestro merescimiento, hermosura, bondad, majestad, alteza de gloria.

_Bel._--Agora que, señor Floriano, has concluydo tu largo razonamiento, y a tu proposito muy bien hablado por cierto, te quiero dezir y digo: que quisiera que la muestra tan al descubierto que te he mostrado del amor que te tengo, con la occasion que a conoscer esto de mí tienes en hauer te permitido venir, o (por mejor hablar) en hauer te mandado y querido que viniesses a este lugar, me dieran libre rienda para te hablar lo que la razon me mandaua, y yo sé que deuiera dezirte. Pero porque veo bien ya que es por de mas ni bien absconder se el fuego en el seno, ni aun yo tampoco poder encubrir te que te amo y quiero y estimo tanto, que ni yo te lo sabre dezir, ni sería a mí licito dezir te lo, ni tú deues inquirir lo de mí, vistas las muestras tan al descubierto del fauor presente que tienes de mí, como de mucho más merescedor. Pero basta que tan en auentura de mi honra, y tan despedido otro todo temor, he venido forçada a oyr tus querellas. Y porque sepas que te amo, digo que no digo bien en dezir que vine forçada, porque ni en ello meresceria delante ti, si ansi fuesse, ni tan poco (si culpa en mí venida ay) la quiero echar sino sobre mí, pues a solas me atreuere a poner por ti a toda pena. Pero mira como sabio cauallero que todo este gran camino de amor que en mí te voy descubriendo no es otro del que te prometi la primera vez que me hablaste y te hablé, aunque, porque veas quánto tienes en mí si lo sabes conseruar en ti, te quiero descubrir vn punto de amor más que tienes en mí, y es: que dado que te ame, como entonces te dixe, por hermano, por agora la corriente furiosa del amor, continuando su curso, ha hecho en mí vn tal remanso, donde hallo en mí vn más profundo ser de amor que entonces, el qual ha venido por aguaduchos tan secretos, que aunque casi siento que me voy anegando en la tal cresciente, no alcanço el cómo ni por dónde crescio tanto este rio de agua tan suaue de amor en mi tan obscuro y amargoso coraçon.

_Just._--Ay, por vn solo Dios, que seas, señor, comedido, que si vuiera mirado en ello mi señora, no me fuera bien destos tus retoços y burlas; y tambien has me hecho desaduertir de las más bien habladas razones que jamás pensé de oyr de entramos a dos.

_Pol._--Altamente ha hablado ella, y en tanto fauor dél, que no sé qué más espera sino tiempo arepentido y occasion perdida.

_Just._--Y qué más hauia de hazer?

_Pol._--Yo te lo mostrara luego a faltar terceros; pero con todo esso, algo se han rebullido desque callaron. Pues callemos nosotros, porque piensen ellos que están solos, porque la soledad suele ser vna de las más emparentadas hermanas de Cupido.

_Just._--Si no tornaran a hablar, yo te demostrara cómo te he calado por muy malicioso y por más atreuido; pero, por amor mio, que te reposes vn rato, y oyamos.

_Bel._--Cata, hermano y amigo mio en sano amor, que me paresce que deues querer perder me antes de tener por cierto el tener me ganada. Y cómo no te bastaua lo que hago contigo, ni te basta a vedar lo que te tengo auisado, para que no me anduuiessen tus manos con mis tocas?

_Flor._--Angel mio, la sobrada gloria en que me hallo me tiene tan fuera de mí para mejor gozar de vos, que no tengo a mucho haueros injuriado Sin saberlo yo. Porque a certificar me vos que os he enojado, y dando me licencia vos para ello, como señora de mi vida, yo con este puñal por mi mano me castigaré luego en vuestra presencia. Aunque temo que no podría yo matar me por mi; por tanto, pronunciad el sí de que lo acceptays, y vereys cómo más viuire en morir vuestro que viuire en viuir mio.

_Bel._--Ay, torna luego el puñal a la vayna, que me turbas. Ven acá, Justina, yr nos hemos, que me paresce que es tarde, y aun tambien que he oydo ruydo arriba.

_Flor._--No me quieras quitar, mi señora, tan presto de la gloria.

_Bel._--Por agora te contenta con lo hecho: con saber que no lo tendras otro dia si más no estás subjecto a lo que te yo mandare.

_Just._--Dime tú qué castigo meresce este cauallero, que aunque más armado venga, te vengaré yo dél.

_Flor._--Si vos truxessedes el mandado de mi señora, no hauria acero de Milan que os resistiesse, ni aun de vos me osaria yo defender.

_Pol._--Cata, señor, que es más braua esta donzella de lo que paresce.

_Just._--Pues aún vos no sabeys bien quién yo soy!

_Pol._--Pluguiesse a Dios y a mi señora Belisea que lo pudiesse yo saber como yo desseo.

_Bel._--Pues por cierto, paje, que, si el señor Floriano quiere, que yo os la entregue deuida y libremente.

_Flor._--Que se haga todo lo que mandares.

_Bel._--Pues luego quiero que me des de tu mano a esse paje, que le quiero yo gualardonar los trabajos que ha passado en sus mensajerias y penas en suffrir mis asperas respuestas.

_Flor._--Pues él ya hizo lo que deuia en poner se de rodillas en tu poder, tambien con él te besaria yo las manos si me las diesses por la merced que a mí me hazes en hazer la a cosa mia.

_Bel._--No te las dare yo a ti las mias. Pero quiero que hagas que estos dos se las den el vno al otro, y los casos de tu mano en mi nombre.

_Flor._--Dad acá, Justina hermana, essa mano, que por vengar me de vuestras amenazas quiero luego que se haga lo que mi señora os manda. E yo os le doy como a sangre mia (pues lo es) de mi mano por marido, con quedar en obligacion, porque os lo deuo, de os dar (allende del proprio patrimonio y mayorazgo que el paje tiene) con que vivays honradamente como vos lo meresceys. Y luego quiero, pues tengo licencia de padrino de mi señora Belisea, que os abraceys como desposados, y beseys las manos a mi señora por la merced quo os ha hecho.

_Pol._--Pues en todo he cumplido lo que se me ha mandado, os suplico, mi señora, y a ti, mi señor, que me deys las manos, pues confio en Dios de os las besar por mis señores a entramos en la mesma vnion.

_Bel._--Leuanta os, galan, que agora os tendre yo en más; que al fin bien reluzia en vos ser de tan alta sangre en vuestro seso y prudencia, y agora quiero que vengueys a vuestro señor de essa leonaza.

_Just._--Porque la turbacion de lo que me ha sido mandado en presencia de tanto merescimiento me escusa en hablar en lo hecho, callando en ello como obediente, os pido luego a entramos vn don, que acompañe a la merced passada.

_Flor._--No seria razon negaros, rezien desposada, la primera cosa que pedis; yo os le otorgo por mí y por mi señora.

_Just._--Pues tú, mi señora, no has de ser menos liberal en el conceder me el tu sí que fuiste en me mandar.

_Bel._--Que digo tambien te doy el sí que me pides, pues tengo de ti credito que no pediras cosa que no sea buena.

_Just._--Pues el don ha de ser que tú, mi señora, des esse sí que me diste agora al señor mio Floriano en la manera que me le mandaste dar a mi esposo Polytes. Y tú, señor Floriano, al tanto te pido en don, que te otorgues por esposo y marido, segun la ordenacion de Dios y de la sancta Iglesia, de mi señora Belisea.

_Flor._--A mí me paresce que haueys jugado a luego pagar. Pero pues del tal juego yo salgo solo el ganancioso, digo que os obedezco, y doy el sí de la palabra que me pedis, en cuya señal os doy mi mano derecha, y tambien suplico a mi señora, que pues es en mi fauor lo que pedis, que os obedezca.

_Just._--Anda, señor, que el sí de mi señora, yo te quedo por él; por tanto, confirma el vinculo del tal sí con las pazes del rostro, segun a mí me lo mandaste en el mesmo caso.

_Pol._--O, hi de Dios, y quán hambriento abraço y beso que la dio! y ella que se lo desseaua, y aun quiça lo trayan ellas dos ansi vrdido entre si.

_Bel._--Paresce te, Justina, que has dado buena cuenta de mí?

_Just._--A la fe, señora, nadie ha de pensar desta agua no beuere (como dizen). Y mira que lo que está de Dios, él lo encamina. Y pues él es tu esposo, y tú su muger, de oy más tractad de vuestros cuydados, que nosotros dos nos entenderemos en los que nos mandastes tomar. Y agora, como a mis señores, os quiero hablar libremente: ya veys que comiençan a salir arreboles del alua, y pues esto lo gouernó Dios sin lo pensar vosotros, y el tiempo ni lugar no os dan espacio para más, aprouando entramos lo hecho, busque se medio para en lo de adelante: tú, mi señora, le manda venir otro dia, que yo y el mi Polytes nos auendremos. Y pues, señora (como dizen), qual por ti tal por mí, habla ya algo, y con el sí que digo los manda yr, que si te pesa que se vayan, a mí no plaze mucho. E al fin acá nos quedaremos, llorando a medias, y esperando a las parejas, pues cada qual ama su ygual y siente su bien y su mal.

_Bel._--Veo te, Justina, tan desembuelta, e yo me hallo tan cortada, que con vn sí que he dado no sé qué te diga, mi señor Floriano, sino que, pues ya el dia nos amenaza, que es despartidor de semejantes obras, y Dios lo ha querido encaminar de manera que te aya de llamar mi señor, digo que holgando y teniendo lo por bueno, pues ya quedo por tuya, me bueluas a ver mañana en este lugar a la hora de esta noche. Y porque de lo hecho la turbacion me quita el saber, ni bien lo que hago, ni de poder dezir bien lo que quiero, te ve luego con Dios. E tú, Justina, toma essa llaue y abre les aquella puertezilla del jardin, y muy passo, porque no tornen a saltar paredes con peligro y bullicio.

_Flor._--Pues, mi señora, me voy por obedescer os; los angeles queden en vuestra compaña.

_Bel._--Y a ti, mi señor, lleuen seguro. Anda, Justina, y desembuelue te, que aqui te aguardo.