Nuevo Plan De Fronteras De La Provincia De Buenos Aires Proyect

Chapter 2

Chapter 23,828 wordsPublic domain

El primer paso de esta exposicion debia ser, formar el parlamento con los indios, ya indicado, asentando los capítulos de amistad y recíproco trato mas solemnes, poniendo término á los robos y devastaciones, tantas veces requeridos, y señalar puntos precisos de entrada y salida á los indios con sus frutos y especies que quisiesen introducir en la capital, escoltándolos. Que las poblaciones no se harian sino en los puntos que conviniesen á ambos contratantes, para lo cual antes deberian reconocerse desde el Rio Colorado hasta nuestras fronteras, por temerse en varios parages de la costa invasion, que á ellos era tanto, ó mas perjudicial que á nosotros en tales circunstancias: sobre cuyos principios estaba la negociacion harto adelantada, reservadamente con los caciques en cambio de su interes.

De manera que, la maña en la relacion y la franqueza en el trato facilitaria el reconocimiento, observando de paso, distancias, latitudes y longitudes hasta aquel punto, y los que fuesen proporcionados para las poblaciones, á fin de no aventurarlas, como generalmente sucede, por no anticipar prolijamente exactos reconocimientos ó calidades poco aparentes: y tambien porque en nuestras mas avanzadas poblaciones al sur conviene haya una de respeto, que cubra aquellos apreciables campos, y debia desde luego establecerse un fuerte y poblacion al pié de la primera sierra, que sirviendo ademas de apoyo como primer punto del camino militar, fuese almacen de víveres al siguiente para la continuacion de esta obra: y entre tanto completar el número de las cuatro compañias que habian de formar la fuerza detallada, ponerse en disciplina conveniente, y provision de caballos de sus propiedades, con todo lo demas concerniente á imponer el respeto necesario, y sucesivamente deprimir, si fuese necesario, su animosidad hasta fijarse en la confluencia del Rio Colorado.

Formada esta línea militar y de defensa con las cuatro compañias veteranas de á 125 hombres, fuerza suficiente á poner respeto á este enemigo, se conseguiria con seguridad (habiendo vigilancia) situar otras tantas poblaciones, que á favor de la bondad de sus terrenos y de la exportacion de sus frutos, que puede hacerse por diferentes puntos, bien presto alternarian con las subalternas de primer órden, y las aventajarian por los ramos particulares á ellas mismas que les harian progresar.

Esta línea sobre el costado izquierdo del cuadro irregular que forman los terrenos, está mirando al O, y tiene muy á sus alcances á los indios de aquel departamento, si cometiesen irrupciones, para cortarles su retirada, y vivirian muy cuidadosos si alguna vez se excediesen.

Fijada la poblacion sobre el Rio Colorado, nada es mas interesante que el reconocimiento de este rio hasta sus nacientes, y examinar si su caudal cuantioso de aguas las recibe del Rio Diamante ó del Neuquen, como generalmente se presume: y sea de uno de ellos ó de ambos, resulta que la línea militar puede extenderse hasta el Fuerte de San Rafael de Mendoza, si es el primero; y siendo el segundo, aunque queda en mas proporcion para internarse á Penco, puesto que los viageros luego que se apartan del que llaman _Moylin_ 70 leguas al SO de la Laguna de la Sal, hacen una pequeña travesía al Neuquen, que costean hasta las cumbres de la Córdillera por caminos cómodos.

De este modo es que podremos salir de la obscuridad de nuestra geografía interior; y si un canal que la naturaleza puso en el centro de mas de 50,000 leguas cuadradas, nos franquea paso á nuestras embarcaciones planas ó de vapor, ¿quien podrá calcular las riquezas que presentará á nuestros nuevos pobladores este descubrimiento? Si fuesemos tan felices que se nos presentase este hallazgo, ya no debiamos dudar por un momento haber arruinado (sin uso de las armas) totalmente al enemigo: porque desde el paso de Moylin hasta nuestras posiciones, quedaban aislados los infieles, y les era forzoso venir á sociedad ó repasar el rio, dejando vacios los campos que ahora ocupan; y en seguida habrian de repasar la Cordillera, respecto á que sus cumbres deben formar nuestra segunda línea divisoria con Chile, segun está adoptado por el Superior Gobierno en la memoria que dí á este propósito en 26 de Noviembre de 1811, con el plano correspondiente.

Esta obra gefe en su clase, si ha de desempeñarse del modo que corresponde á un siglo ilustrado, al honor de los magistrados que la emprenden, al de los egecutores de ella, y principalmente al aumento é incalculables ventajas del estado, ya se entrevé que debe ser científica, militar y política, para que las armas contengan el que los indios cometan una perfidia con suceso feliz, para que las poblaciones se formen y establescan en órden y policía, corrigiendo los vicios que notamos en las que tenemos: y la parte científica, para señalar astronómicamente los puntos mas remarcables de alturas, latitudes y longitudes, y que al mismo tiempo que se demarcan y levantan planos de los rios, se reconoscan las preciosidades que presenten los tres reinos de la naturaleza, que ella recompensará con usura nuestros trabajos y tareas.

Por la altura del polo, latitudes y longitudes conocidas, se aproxima el valor de este cuadro irregular que forman los terrenos, desde nuestra posicion hasta la Cordillera, á 50,000 leguas cuadradas: así lo han calculado los mejores geógrafos de nuestro tiempo. Bajo de estas líneas cae el famoso mineral del Cerro del Payen, el del Cerro Nevado, Diamante y otros muy conocidos, y ansiados de los chilenos, que resisten franquear los indios, por no ser inquietados, ó despojados de ellos á viva fuerza.

Nuestras nuevas poblaciones, alimentadas en su cuna de la labranza y ganados, con otros ramos, que segun sus situaciones les serán privativos, saldrian pronto de su infancia, porque ni están conocidas sus ventajas, ni la facilidad de sus exportaciones, ni tenemos mas idea de ellas que la de su feracidad, consiguiente al sano terreno que disfrutan entre el 4.º y 6.º clima, ó lo que es lo mismo, lo mejor de la zona templada austral.

Fué muy errada y absurda la política de los primeros pobladores, en pretender hacer conquistas con las bayonetas, privando à los indios de gustar de los placeres de la sociedad, para que se acercasen á ella; y yo me persuado que no lo es menos proponerse un sistema de amistad aparente, con quien solo la conserva en cuanto le es proficua, y se aparta de ella en el momento que puede cometer una perfidia con impunidad, afianzado en la buena fé de su contendor. Este sistema á medias y mal conducido, causa mas daños que una viva guerra: de esta se precaven y se apartan recíprocamente los beligerantes con una continua alarma, pero de la paz aparente no puede repararse el que descansa en la buena fé. La experiencia me ha hecho conocer estos asertos, y solo la vigilancia me ha librado mas de una vez de sus tramas, para no haber sido víctima de su mala fé.

Nos hallamos en tal situacion, que es preciso jugar alternativamente de las dos armas; es decir, que dando un valor que no pueden tener para con los indios á los sagrados nombres de la amistad y de la buena fé, debemos decorarlas con el respeto de las armas, y nunca hacer uso de ellas, sino en los apurados términos de una agresion: cuyo derecho saben bien defender, y no lo desconocen en el caso inverso, sometiéndose á toda fuerza imponente antes de sacrificarse, como lo he visto, siendo testigo de la ocurrencia y castigo que le hizo D. José Amigorena en el año 80 y posteriormente en esta campaña.

Una armada, que nos diese decidida y segura ventaja sobre todas las tribus de indios que se hallan en los terrenos expresados, no seria tan dificil reunirla, como imposible mantenerla en aquella campaña el largo tiempo que era necesario para perfeccionar esta obra. Es pues indispensable que por partes se emprenda, dejando siempre asegurada la retaguardia y los víveres que han de servir á los puntos que se avanzan, ademas de cubiertas las haciendas.

Este órden, que deberá precisamente guardar conformidad con los pactos que se estipulan, alejará las desconfianzas que siempre tienen los indios de ser atacados, y al paso que se afirma la poblacion, se reconoce topograficamente el terreno que se le asigne por jurisdiccion; se ubican los que deben repartirse á los propietarios, se observan sus cualidades, feracidades y proporciones, con todos los demas ramos que puedan serles peculiares en su cultivo: y al mismo tiempo que se emplea la policía en el órden, ornato, moralidad y padron de los pueblos, con lo material de su formacion, se levantan los planos geográficos, esféricos y topográficos, y señaladamente el que corresponda del fuerte á la arquitectura militar, con cuyas copias originales debe instruirse al Gobierno Superior, para que á un golpe de vista registre y pueda conocer el adelanto que hubiere: de otro modo obraremos informemente, cometiendo, ó aumentando errores á los que tenemos en nuestras poblaciones.

No ha podido darse para la América mayor desgracia, que el olvido y abandono de tan interesantes obras; porque no hay un pais en el globo que mas lo necesite, por la disposicion de sus terrenos y lugares, en que se hallan las fuerzas de los preciosos metales y demas riquezas de la naturaleza, que forma la cadena que enlaza las naciones, para que reunidas formen un pueblo hermano y comerciante. Pero si hasta estos tiempos hemos marchado por sendas, y sin mas direccion que la de rudos viajantes, hoy debe apresurarse este gobierno á emplear sus mas brillantes talentos en los interesantes objetos que han de formar su conservacion, y la alternativa con las demas naciones constituidas, dando económica direccion á sus intereses, para no ser precario de potencias extrañas y provincias continentales. El objeto sin duda será prontamente desempeñado, si se encomienda á genios mas fecundos, que mejorando las ideas, corrijan los errores en que abunde cuanto llevo indicado.

El Arroyo de las Flores, los rios Azul, Tapalquen, Sauce Chico, Guaminí, Sauce Grande y Colorado, son bastante conocidos en la ruta á Patagónica, y aun á muchos de nuestros antiguos hacendados. Lo son igualmente las sierras del Volcan, Tandil, la Ventana y Guaminí. La primera hace su apoyo en la costa del mar, extendiéndose hácia la segunda, y alternativamente se sobreponen en elevacion, hasta la de la Ventana, con intermedios de valles, lagunas y cañadas: y la de Guaminí, mas baja, se prolonga al SO, hasta que sus faldas entran en la superficie comun en los 37° de latitud, en el paralelo de la Laguna de los Patos, segun observé, reconocí y ví en 15 de Noviembre de 1811, de órden del Superior Gobierno.

Las sierras, valles y rios hacen mas apetecibles las poblaciones, por la constancia de sus aguas y pastos, y porque proporcionan mas segura defensa. Los rios que vierten al mar (que son los menos), acaso darán cauce á las exportaciones: pero el Colorado en su embocadura tiene la famosa Bahía de Noé, donde pueden anclar miles de buques de todas partes. Omito referir la ansiedad de los extrangeros por este puerto, que hoy no frecuentan recelosos de ser invadidos de indios, pero que tienen interes conocido de ocuparlo por sus producciones, y que al fin arrostrarán allanando los obstáculos, y doblemente se esforzarán á ello si emprenden su interior reconocimiento.

Es una quimera el pretender fijarse, como algunos quieren, en solos y determinados pasos de los rios Colorado y Negro, para persuadir que ocupados estos, no habrá salida de robos, ni introduccion de los indios del S llamados _Huilliches_ á nuestros campos. Son varios los pasos conocidos. En los años de 1804 y 805, D. Luis Cruz y D. Justo Molina pasaron el rio por diferentes puntos, saliendo á la guardia de Melinqué. Los negociantes con los indios de Penco, llevan el camino de Salinas al Cerro de Huaracalen, y desde allí al Moylin (que es el Colorado, de barrancas muy altas de greda colorada con que se pintan los rostros los indios), hasta topar con las orillas de Neuquen; y ademas es conocido otro paso de este rio en la ruta á Patagones, ocho leguas mas arriba de su confluencia en el mar.

Del Rio Negro se dice lo mismo, por el paso que llaman de _Chuelechel_, pero los que le han navegado con Villarino, (que aun existe alguno) dicen lo contrario, á saber: que despues de navegadas á sus nacientes como 80 leguas, franquea repetidos pasos; y por lo tanto, debemos fijarnos, á virtud de los reconocimientos, en la certeza que corresponde, y esto se hace fácil, habiendo proteccion constante del Gobierno y actividad en el gefe comisionado.

Los planos geográficos de nuestra costa hasta el Rio Negro; el que de este rio y viage levantó el Piloto de la Armada D. Basilio Villarino; el viage y observaciones hechas por los facultativos de la expedicion del Marques de Malaspina, en Valparaiso, Santiago de Chile, Mendoza, y el que yo hice de estas fronteras hasta la Laguna de Salinas, nos fijan unos puntos cardinales con que cotejar, corregir y enmendar los que deban levantarse de los terrenos interiores.

De este modo es que aparecerán nuestras obras á luz pública, haciendo honor al Gobierno que las dispone, á los encargados de su egecucion, y á la provincia que las ha promovido: y el estado reconocerá las incalculables ventajas que le presentarán estas nuevas poblaciones, y riquezas de sus cultivos.

Ajustadas las paces con los Ulmenes, conservados los capítulos de recíproca observancia, y hecho el reconocimiento mas prolijo del punto de la primera poblacion, nada debe detener al gefe comisionado en establecer la primera villa ó ciudad, cubriéndola con la fortaleza proporcionada á su defensa, luego que haya delineado facultativamente y sin mezquindad uno y otro. Asegurará provisionalmente su tropa, atrincherándola, y con ella, y el auxilio de operarios facultativos, hará de fábrica firme, si le es dable, todo, para no ser accesible á la fuerza del enemigo, ni á los fuegos de que hace tanto uso, cuando los edificios son de paja, ó solo madera, de que tenemos tristes experiencias.

Poblaciones.

La formacion de estas poblaciones debe ser, previendo en su orígen todos los inconvenientes que el descuido, las intemperies y el transcurso de los tiempos, hacen tocar en sus progresos las mas veces sin remedio, por los daños que se infieren á las posesiones de buena fé, y á que dán ocasion la ignorancia ó inexactitud de los delineamientos en su orígen, fijándose muchas veces en puntos que desaparecen, ó que la malicia destruye por intereses particulares.

Reconocido el terreno mas á propósito, de extension suficiente en su planicie para llenar el objeto de la poblacion, debe esta delinearse como para 400 vecinos, y un fuerte espacioso que la cubra de enemigos en caso de invasion. En seguida se señala egido suficiente para pastos comunes, y aguadas de la bestias de servidumbre á la poblacion, cuyos marcos ó mojones serán unas columnas firmes, gruesas, de cuatro varas de alto, de cal y canto, ó ladrillo y cal. Y la ordenanza que se forme de policía para el régimen del mismo pueblo, deberá contener un artículo que demande su reconocimiento y visita anual por el primer magistrado, para refaccionarse si fuere necesario: porque estas columnas si fueren establecidas á distancia de media legua, á los rumbos cardinales en que esté situado el pueblo, deberán ser la mojonera comun, de donde arranquen las mensuras de las chacras ó terrenos de pan llevar, y en el término de estas tambien deberán fijarse otras con las mismas circunstancias y ornamento, para dividir los terrenos de cultivo en todos los ramos de èl, que han de tener apartadamente para crias de toda especie de ganados.

Estas deben correr NO á SE, para impedir las humedades que ocasionan en los edificios los rumbos N á S, por la franqueza con que cuando está el sol en nuestro hemisferio, baña los cuatro frentes.--Deben tener de ancho de 20 á 24 varas, si es posible, por la mayor luz, sanidad y desahogo.--Cada cuadra ó manzana contendrá 100 varas, que se dividirán en 8 solares, ó mas si conviniere.--El frente de la poblacion será de 4 cuadras, formando un cuadrilongo, y en su centro una plaza, á cuyo frente se destinará una manzana para casas consistoriales y cárcel pública, otra para la iglesia y escuelas públicas. La poblacion formará un cuadrilongo, con las manzanas de fondo que sean precisas. En los puntos mas á propósito y sano ó ventilado, se destinará una cuadra para hospital, otra la mas apartada para cementerio ó enterratorio general. Ademas se destinarán tres ó mas cuadras, para repartir á los indios que quieran venir á sociedad, y lo mismo terrenos para chacras, que estoy cierto se poblarán presto, porque ha sido peticion que me han hecho algunos para cuando llegase este caso; á la manera del cacique Llatí situado en Chascomus, y otros que tenemos en las fronteras; y protegiéndolos con esmero en sus propiedades, y auxiliándolos para sus labranzas, harán esos mismos mas conversiones que los misioneros _de Propaganda_, sin que por esto se entienda que debe minorar el celo del gefe para precaverse de todos.

Formadas las tropas que han de sostener y llevar á cabo esta empresa; situadas provisionalmente en las trincheras necesarias á su seguridad y defensa, se procede con ellas á los trabajos que se hayan delineado para la formacion de casa fuerte, y construccion de la poblacion que ha de quedar á cubierto de las armas de la frontera. Como desde luego consta de un pie de fuerza de 500 hombres, son suficientes para acudir al punto de defensa, y á los demas trabajos consiguientes, sabiéndolos distribuir.

Construidos hornos de cal y ladrillo, proveerán lo necesario á nuestro intento. El Monte Grande nos dará para la primera poblacion maderas, que se harán conducir con boyadas al destino, y se levantarán las 125 casas de los soldados y oficiales de dotacion, trabajando en comun, y mas 75 para familias indigentes, que hayan de conducirse allí por pobladores, á quienes se les hará un bien en hacerlos propietarios de casas y chacras que ahora no tienen, y sirven de pesada carga á la sociedad.

De este modo se borrará la inhumana memoria que aun conservan, del modo con que se arrastró y arrojó en los campos á aquellos que se llevaron violentamente á poblar las antiguas guardias: porque ademas de haberles faltado en darles terrenos en propiedad para sus labranzas, fueron sacrificados muchos á manos de los infieles, y los que aun se conservan, si no son feudales ó reconocen pension, son arrojados con sus familias y haciendas de los terrenos, que han bañado con su sangre para defenderlos: hecho que desgraciadamente he experimentado y examinado á virtud de una comision de desalojo que se me encomendó y suspendí, dando cuenta con informe y demostracion topográfica del terreno, del que se pretendia arrojar mas de 400 personas allí arraigadas.

La misma desgraciada suerte han corrido los soldados blandengues, que fueron destinados á aquellas guardias, porque es cosa demasiado cierta y averiguada, que en falta de las propiedades que arraigan á los hombres y familias, en cuanto termina la ocupacion que les dá su subsistencia, vagan por las campañas con la misma facilidad que lo hacen los Arabes ó los Pampas. Esta experiencia tiene menguada sobremanera nuestra campaña, y es la razon porque el soldado debe ser al mismo tiempo vecino y propietario, con documento feaciente, para que pueda él y sus descendientes quedar á cubierto de la codicia de los pudientes.

Cuando la poblacion se halle en estado de recibir á los que han de habitarla, se convida á los que voluntariamente quieran establecerse en ella: que estoy seguro lo solicitarán mas que habitaciones tenga, por el interes de la propiedad, y lo feráz del terreno, con otros alicientes que el gefe ya podrá presentarles de acuerdo con el Superior Gobierno.

En estos tiempos de ilustracion, en que los hombres han conocido sus derechos, y la liberalidad conduce las acciones humanas, debe desaparecer de entre nosotros el odioso feudalismo en que sucumben las naciones bárbaras: y que por un modo indirecto desgraciadamente, se halla de asiento en nuestras campañas, con demasiada preponderancia, y es causa de que, hallándose dispersas nuestras gentes, sin pueblos, sin civilizacion ni trato, no disten grados y se resientan de la misma barbaridad y costumbres de nuestros limítrofes del sud. Me es forzoso repetir, lo que en mi memoria de 26 de Noviembre de 1811 expuse á este propósito, á saber:--

"Que el hombre aislado y reducido á sí mismo, se hace salvaje y feroz, huye de todo trabajo que no sea el que necesita para buscar su sustento, y no acostumbrado á obedecer ni á sufrir dependencia, prefiere siempre los medios de violencia á los de suavidad y dulzura cuando pretende: así mas presto roba que pide. Se hace duro é insensible, y como está concentrado en si, no es capaz de espíritu público, ni los resortes de la política pueden obrar sobre él. Es preciso, pues, que el Gobierno ponga los principios de adhesion que estas partes separadas necesitan, para formar una masa sólida y capaz de resistencia. ¿Y como podrá hacerlo, sino acercando los hombres unos á otros, y acostumbrándolos á ocurrir mutuamente á sus necesidades, poniendo en movimiento los deseos de gozar y de sobresalir, de que inmediatamente precede la emulacion y la aplicacion que hacen florecer la agricultura, la industria y las costumbres?"

"Si las poblaciones facilitan estas ventajas, el comercio adquiere por ellas muchos grados de velocidad en sus cambios, cuya repeticion y utilidades refluyen tambien en los progresos de aquellos. La combinacion de estos principios elementales de la felicidad pública, acercará el tiempo en que se vean ocupadas las tierras por tantos propietarios, cuantos ellas admitan. ¿Entonces podrá alguno calcular el grado de poder y fuerza verdadera, que tendrá el Estado?"

"Orgullosos notablemente los propietarios, como independientes en su propiedad, de la que sacan su subsistencia y su fortuna, serán los verdaderos ciudadanos, que no necesiten mendigar su mantenimiento del Estado, ni venderse bajamente, á todo el que pueda darles un empleo, ó proporcionarles una renta; porque sus tierras, su hogar y su pueblo, serán los ídolos del labrador y ganadero: en ellos verá la herencia de sus padres, la tumba de sus mayores, y la cuna de sus hijos. Amarán siempre las leyes y el gobierno, que les conserven objetos tan queridos: el nombre de pátria se los recordará, y al primer riesgo serán sus defensores, tan vacilantes como incorruptibles: en una palabra, formar poblaciones, y fomentar en la agricultura é industria, es formar patria á hombres que no la tienen. Y esto manifiesta bien, si está esencialmente la existencia del Estado al establecimiento, pueblos y promulgaciones de leyes agrarias, que son indispensables para su prosperidad."

El Gefe á cuya perspicacia y conocimientos ya no se ocultarán los que le hayan ministrado los reconocimientos de la jurisdiccion detallada, las bondades de sus terrenos, rios, sierras, puertos, aguadas y montes, y cuanto pueda hacer feliz aquella poblacion que le está encomendada, calculará los ramos de comercio que le puedan ser peculiares, no solo para promoverlos, sino tambien para evitar en las ordenanzas que forme la obstruccion de ellos por ambicion, ú otros fines particulares que no pueden preverse en sus principios. Los artículos de piedra de cal, conchilla, piedra sillar, sal ú otras especies de comercio que puedan hacer exclusivamente la felicidad comun, no deben entenderse inclusos en la propiedad del terreno.

El pueblo debe establecerse en el órden de sus edificios uniformemente, y para ello al que quiera hacer edificio de construccion costosa, se le darà planta y plano de arquitectura civíl moderna, con las dimensiones proporcionadas.