Nuevas poesías y evangélicas con un estudio del Dr. Alfredo Palacios
Part 3
19.--Cualquiera notoriedad social debe parecerte respetable, por lo que ella tiene de cumbre; y cualquier rostro contraído por la angustia, debe inspirarte profunda simpatía, por lo que él tiene de Cristo en la cruz.
20.--Pero es necesario que lo sepas, una vez por todas y para siempre: por cada nido de águilas, hallarás en la montaña mil cuevas de sabandijas; y casi todos los que lloran merecerían ser ahogados en su propio llanto.
21.--Sin embargo, y a pesar de estas amargas filosofías: respeta a cualquier hombre, sin aguardar a que se lo merezca; consuela a todos los que gimen, sin necesidad de que te presenten la documentación de su honradez; y no castigues a nadie; porque no es el hombre, sino la Providencia, quien merece el apóstrofe, la cárcel y el patíbulo.
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1.--Tener carácter, en el sentido social del vocablo, es tener en sí mismo soberanía bastante para subordinar las circunstancias ambientes, o, por lo menos, para resistirlas con algún éxito: es tener órganos espirituales de locomoción, blindaje y espolón en el alma, púas de defensa y escamas de impenetrabilidad en el espíritu.
2.--Un hombre desnudo e inerme abandonado en lo más tupido de una selva primitiva, tendría que permanecer quieto y perecer de hambre, o seguir en todas sus vueltas, sin criterio personal, los senderos anónimos trazados en la maleza por los animales salvajes; iría al azar, dependería de la circunstancia más baladí; cuando su voluntad fuese avanzar, acaso tuviese que retroceder, detenerse, tomar a la izquierda, torcer a la derecha: sería la piedra que rueda, la víctima de todos y de todo.
3.--Armado de un cuchillo de monte, de una hacha de leñador y de un rifle, ya cambiaría, casi radicalmente, su condición de pasividad. Sus actos volitivos encontrarían menos resistencia y sus contragolpes sobre las cosas y los hechos serían más eficaces.
4.--Avanzaría en línea casi recta; no sometería la totalidad de los obstáculos, pero triunfaría de la mayor parte de ellos; aunque los reformara con frecuencia podría trazarse planes y determinarse rumbos; imperaría luchando y podría decirse de él: va hacia el norte o hacia el sur, en tal emergencia hará tal cosa, triunfará de esta o aquella manera, porque le conozco sus armas.
5.--Y así hasta llegar al tipo ideal dueño de todos los instrumentos de dominio sobre la naturaleza bruta, que adelantaría rectamente a su fin a trancos largos como los dioses homéricos, sin otro esfuerzo que haberlo querido.
6.--Ahora bien: no tener carácter es carecer de cuchillo de monte, de hacha y de rifle; caminar a la ventura como los asnos; ir para adelante, para atrás, para cualquier lado a la manera de los beodos; depender enteramente de los demás, como un pedazo de creta blanda, de los dedazos del artífice; estar desnudo en mitad de la selva; ser rutinario en ciencias, clásico en arte, retórico en literatura, conservador o camandulero en política, vacilante en el poder... ¡lacayo en todas partes!
7.--El que llegó sin haberlo pretendido, no es el hijo de sus propias obras.
8.--No todos los que se ufanan en las cumbres subieron a ellas; muchos están allí, como los yacimientos de ostras en lo más alto de ciertas montañas, merced a cataclismos sociológicos: también se puede rozar las nubes con la frente por elevación inesperada del suelo que se pisaba.
9.--No creas en la heroicidad de ningún héroe, si no se despoja de su túnica y te muestra las cicatrices.
10.--Las famas casuales son semejantes a los hijos que se engendran en un lecho público.
11.--Las hojas secas y las golondrinas suelen besarse en los aires.
12.--Todo lo inconsciente se somete a las circunstancias con sumisión relativa a su inconsciencia.
13.--El oro, con ser el más precioso de los metales, es el más maleable y más dúctil de todos ellos; un zoófito, ya devuelve reacciones; un insecto deja sus alas entre los dedos del que le aprisiona; un pájaro no se aclimata a los hierros de su jaula, sino después de largos días de cautiverio; un potro salvaje sólo cede a la presión abrumadora de la astucia de su domador... ¿y tú has de ser tan dúctil, tan maleable, tan miserablemente pasivo como una pepita aurífera?
14.--Los fuertes, los indomables, los irreductibles, tienen un locatario siempre vigilante dentro de sus pechos, que replica sin intimidarse nunca, cada vez que llaman a su puerta.
15.--Los que carecen de ese guardián han dejado de ser hombres; o, mejor dicho: no han llegado a serlo.
Son a la manera de la virgen del Evangelio, y responden sumisamente a cualquier solicitación exterior: hágase en mí según tu palabra.
16.--Un rebelde no siempre es un carácter; pero, sin capacidad de rebelión, no hay fortaleza de espíritu.
17.--Nunca hagas nada, sea bueno o sea malo, sin reservarte el derecho de dejar de hacerlo cuando así te parezca.
18.--Los que tienen carácter no se contagian ellos, contagian a los demás: para tales hombres, los tiempos que atraviesan y las vidas que les rodean, son masilla dócil que estrujan entre sus dedos.
19.--Marchar por entre estoques que amenazan, y no claudicar; por entre manoseos voluptuosos, y no olvidarse de sí mismo; por entre cabezas que se agachan, y no erguirse más altanero; por entre frentes soberanas... y no agacharse... ¡eso es tener carácter!
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1.--No te preocupe la murmuración, nada más que en la parte de verdad y de razón que ella tenga.
2.--Refiere todos tus actos al bien ajeno; pero, muy pocos de ellos al juicio ajeno.
3.--Sé discreto, prudente y conciliador; pero, no tanto, que reniegues de ti mismo.
4.--El que tiene un concepto humano de las cosas, no se debe al qué dirán, sino a sus propias ideas.
5.--Si alguna llaga tienes, la manera de que no te escueza al rozarte con los demás, no es ocultarla cuidadosamente con algodones: es cauterizarla con hierro ardiendo, por tus propias manos.
6.--No tengas el afán de parecer, sino el afán de ser.
7.--Cualquiera cicatriz es honrosa; porque supone la curación de alguna lacra.
8.--No seas cínico; pero, tampoco, seas hipócrita.
9.--Vive convencido de la fatalidad de los malos instintos; pero, reposa tranquilo en el criterio supremo que los esparce sobre la humanidad, como polvo de canela, y los combina y equilibra con las más hermosas tendencias, en el seno de cada hombre.
10.--Que tu alma sea buena, y tu mano llena de suciedades esparcirá perfumes de nardo.
11.--Toda vida molestó siempre a las otras vidas, como todos los del mismo oficio recíprocamente se perjudican; pero, no retrocedas ni por lo que te molesten ni por lo que molestes.
12.--Avanza; que alguno de los caídos se ha de coger de ti, y alguno de los mejormente colocados te ha de hacer sitio.
13.--Procede como aquel herrero tu vecino, tan manso, tan honesto, tan misericordioso, que no se preocupa jamás del tintineo ensordecedor con que despierta todas las mañanas al vecindario: ya se amoldarán a tu vida como a su martillo.
14.--No seas ciudadano correcto e inofensivo: sé hombre útil y azotador de inútiles y perjudiciales.
15.--Los correctos y los inofensivos, son los que no quieren poner nada de lo suyo, ni siquiera un minuto de cavilación, en la brega humana; los que se ríen por dentro de lo mismo que aplauden y fingen respetar ostensiblemente: los que explotan el sudor de los demás, como los malos clérigos el sacrificio de Jesús.
16.--Ellos, los correctos y los inofensivos, son los que viven a la sombra de un orden de cosas establecido, sin tener siquiera la nobleza de defenderlo; los que aguardan en silencio la implantación definitiva de cualquier reforma, para presentarse después, con el plato en la mano, a recibir su parte de pitanza; los que han descubierto que la vida de pasividad es la más cómoda, aunque se desobedezca al Nerón más atrabiliario: los canfinfleros del dolor eterno.
17.--Es cierto que se trabaja para trabajar; pero, eso de no trabajar no es nada más que una esperanza que no tiene otra realidad que la de permanecer siempre delante de nuestros ojos, a la misma distancia y con la misma sonrisa alentadora.
18.--¡Quién sabe qué lejanísimo Mesías será el usufructuario de toda la labor y todas las lágrimas humanas!
19.--Trabaja, pues, para que alguien, a quien no verás nunca, no trabaje jamás.
20.--Lucha contra tus propias imperfecciones, que no son nada más que las imperfecciones de todos, para que surja al cabo de los tiempos, el hombre perfecto, la humanidad luz.
21.--No rehuyas el dolor; porque el dolor está en todas partes, como las olas en el Océano y el fuego en mitad del incendio.
22.--Obedece a tus primeros generosos impulsos, aunque al dolor te lleven: sábete que cada obra buena realizada en beneficio de la especie, repercute en los siglos, pone un ladrillo más en la gran torre de Babel que estamos reedificando.
23.--Eres un conscripto a quien se le viste y da de comer, no por él mismo, sino por lo que se le necesita para otros objetos.
24.--Si has nacido para rebelarte contra lo injusto, rebélate contra lo que te parezca injusto aunque realmente no lo sea; porque eso es una prueba de tu espíritu de justicia.
25.--Y no hagas al respecto mucha reflexión; porque la reflexión no es nada más que el espacio dubitante entre el impulso y el hecho, y porque después de cierto orden de reflexiones el hombre sale más bestia que antes; aprovecha los relámpagos de alta humanidad que iluminen tu alma y procede sin vacilaciones.
26.--No hagas como aquéllos que se mutilan por miedo a los hijos: sé padre de algo.
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1.--Todos los sentimientos, aun los más delicados, no son otra cosa que órganos de relación, como los ojos y las manos, la sensibilidad epidérmica y el paladar.
2.--La naturaleza culmina en el ser humano más que en los astros: se manifiesta dentro de él, cada vez más numerosa y más ideal.
3.--Los hombres civilizados no se relacionan entre sí, con los solos instrumentos de sus sentidos de comunicación: se buscan, unos a los otros, y se apoyan unos en los otros, por medio de la gama infinita de su sentimentalidad y de sus comunes aberraciones e idiosincrasias.
4.--A mayor suma de afectos, mayor suma de posibilidades de vida dentro de la sociedad.
5.--Los insanos, las almas ausentes, tienen desequilibrado y roto su registro sentimental más que sus ideas, y por eso no encajan en el ambiente general. Los tontos todavía son hombres porque sienten con cierta ordenación.
6.--La solidaridad rudimentaria de las tribus se va desarrollando, complicando y consolidando, como una red de alambres invisibles, a medida que las tribus se van convirtiendo en naciones a causa de la civilización: el desarrollo cerebral corresponde al desarrollo de los sentimientos; porque los sentimientos no son más que tentáculos de apoyo de las ideas, órganos de comercio psicológico.
7.--La reciprocidad pasional no siempre es de beneficios mutuos, y la afectividad no siempre es de amor; lo mismo que los ojos, los labios, las manos y los pies, pongo por caso, no siempre nos sirven para relacionarnos amablemente con el escenario circunstante.
8.--Hay días en que un corazón es un foco luminoso, una fuente de leche y miel; y hay ocasiones en que es un fierro hecho ascua, una serpiente enfurecida.
9.--Los sentimientos son armas de dos puntas: la una que es esponja empapada en bálsamo, y la otra que es esponja, también, pero empapada en vitriolo.
10.--No te horrorices, como una mujer sin mundo y sin la noción del porvenir, de los vengativos, de los falsos, de los que se aman a sí mismo más de lo establecido, etc.; el mal ha sido creado, no para que brille el bien con mayor esplendor, sino para producir el bien.
11.--Para lo malo y para lo bueno, el hombre superior, que es el hombre moderno, rechaza lo grosero y lo tangible como ineficaz: beneficia mayormente un buen recuerdo que una libra de pan, y mata más pronto una frase insidiosa que un grano de arsénico.
12.--Perfección, bondad, nobleza de corazón, instrumento angélico de relación, no es sólo amor, tolerancia, misericordia y piedad: aquél que no es capaz del contragolpe expontáneo sobre la injuria, no es capaz de perdonar; porque quien es insensible a la ofensa, no tiene nada que olvidar generosamente.
13.--La virtud sin esfuerzo, no tiene mérito; porque no es la victoria de lo nuevo sobre lo viejo, del hombre sobre su bestia.
14.--Muchas cosas grandes, buenas y útiles para todos, por los siglos de los siglos, ha verificado el odio, el orgullo, la vanidad, el rencor, la envidia, la lujuria, la ingratitud: no hay método educativo más eficiente que la injusticia y la crueldad... ¡y la injusticia y la crueldad son abominables en sí mismas!
15.--Como se ejercitan y desenvuelven metódicamente los órganos materiales y las facultades psíquicas, sin olvidar ni una sola fibra ni menospreciar una sola célula, así también, deben ser cultivados y ordenados en series los sentimientos, en el corazón del hombre: todos ellos son indispensables para el fin individual y para el bien general, que es el Progreso.
16.--La verdadera moral, el perfecto estado de moralidad, es el equilibrio de la totalidad de los sentimientos, la posesión de todos ellos, y el uso de cada uno, en su oportunidad misma y para su solo objeto. Al arpa no se le corta ninguna cuerda, se le templan todas sobre el mismo diapasón; y al árbol no se le poda para suprimirle, sino para vigorizarle todas sus condiciones inmanentes.
17.--Educa y regimenta los sentimientos con que hayan nacido tus hijos, de una manera integral; y serás un buen padre.
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1.--Vayáis por donde vayáis, recatad en lo más impenetrable vuestro itinerario.
2.--Si hemos de conducir nuestra persona a través de una jauría, no me parece discreto que vayamos pasando nuestra merienda por los hocicos de cada uno de los canes.
3.--Aquél que no sepa guardar el secreto de sus intenciones, difícilmente logrará realizarlas; porque sobre la cabeza de toda ambición que trabaja, se levanta el pie de otra ambición más poderosa para aplastarla, como a los pies de toda ambición satisfecha, se presentan cien ambiciones mal nacidas dispuestas a vivir de ella.
4.--La ley del egoísmo es ésta: someter o someterse: perseguir o seguir; anular o endiosar; crucificar o adorar; proyectar sombra o tenderse a gozarla.
5.--Los ingenuos se confiesan con la boca y los impresionables con todo el cuerpo: echad un candado a los labios y ensayad todas las mañanas, antes de entrar a la vida de los negocios, las actitudes del día.
6.--La discreción consiste, generalmente, en decir con cierta medida y escuchar con cierto continente.
7.--Lo silencioso sobrecoge.
8.--El desierto es menos peligroso de lo que os lo figuráis; su impenetrabilidad os llena la mente de visiones extraordinarias, y sois vosotros quienes pobláis de fantasmas su soledad y de voces fatídicas su silencio.
9.--Los muy habladores apenas alcanzaron a bufones; pensad como diez y hablad como la cuarta parte de uno, y seréis amos.
10.--Presentad el menor blanco a los juicios ajenos y el menor asidero a la adquisividad de los otros.
11.--Cada vez que se habla se abre una opinión; cada vez que se abre una opinión se contrae un compromiso; cada vez que se contrae un compromiso se pierde una partícula de autonomía; atesoremos libertad; esto es: abastezcámosnos de derecho; esto es: seamos menos esclavos que los demás; esto es: si no hemos de gobernar, que, por lo menos, no tengamos que depender.
12.--Más conveniente me parece para nuestros fines ser objeto de observaciones, cálculos y cavilaciones como un astro, que no ser materia de análisis microscópico como una pulga.
13.--Mientras haya verdades desconocidas, habrá sentimiento de adoración: cuando más os acerquéis a la evidencia de las cosas, tanto más os alejáis de esa timidez y credulidad propias de la inocencia; haced de modo que los hombres continúen por mucho tiempo siendo niños para juzgaros: circundaos de majestad; colocaos a esa media luz favorable de los crepúsculos; trabajad en el misterio la tela de vuestros designios.
14.--Entre el cariño y el respeto, preferid el respeto: porque el cariño nos obliga y el respeto nos autoriza.
15.--Entre la amistad estrecha y la relación afectuosa, preferid la relación afectuosa; porque la amistad nos enajena como una inundación, y la simple relación pone los hombres al servicio de nuestros proyectos, sin remordimiento grande.
16.--Entre los favoritos y los enemigos, preferid en definitiva a estos últimos; porque los favoritos nos gobiernan desde adentro, y los enemigos nos hostilizan desde afuera; los primeros no nos permiten libertad de acción, y los segundos nos la dejan relativa.
17.--Sobre todo no derrochéis ni vuestro amor, ni vuestro odio, ni vuestra elocuencia.
18.--Aunque solicitéis lo más baladí, tened por seguro que son innumerables los que pretenden aquello mismo; aunque os refugiéis en una caverna de leones, allí ha de ir alguno a disputaros un pedazo de vuestras zozobras; aunque os encaraméis en la punta de una aguja, allí ha de estar alguno que medite vuestra caída.
19.--Para cualquier rumbo que os dirijáis, hallaréis uno que se os ponga delante: hasta el vicio tiene sus émulos y hasta los más viles oficios sus competidores.
20.--La senda de la ambición, como la del crimen, ha de recorrerse en la sombra; ambas conducen a las alturas y suelen terminar en tragedia.
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1.--No se desvía un proyectil, después de haber recibido su impulso inicial: realiza su parábola sobre la recta pura, hasta chocar en un obstáculo cualquiera o caer en la tierra.
2.--No quieras dirigir tus impulsos una vez lanzados; porque eso es tan imposible como que un proyectil se detenga por sí mismo: cuida, sí, de las ocasiones que despiertan tu impulsividad.
3.--Más hacedero es evitar la acumulación de un médano, que deshacerlo; porque para lo uno, basta arrancar la mata de pasto a cuyo alrededor se congregan los primeros granos de arena, y para lo otro, suelen no ser suficientes quinientos hombres fornidos.
4.--Hay consecuencias incontrastables, originadas por causas tan efímeras como esa miserable brizna de paja que vuela desde la rotonda de la era, y se pierde en el espacio para todos los siglos.
5.--La presión de dos labios sobre dos labios, eso es un beso: pues hubo besos que originaron catástrofes, como los de Cleopatra, y besos que proyectaron posteridades más numerosas que las estrellas del cielo y el polvo del desierto, como los de Abraham.
6.--Meditemos sobre lo pequeño y sobre lo puerco, y habremos meditado sobre las armonías estelares y sobre los destinos humanos.
7.--Aquél que quiera una humanidad más perfecta, no se satisfaga con lavarle la cara y vestirla de gran señor: que la higienice desde la punta de los cabellos hasta la punta de los pies, como una mujer discreta bruñe tan esmeradamente las letrinas del último patio como los muebles de su salón: el hombre no es una sala, es una casa completa.
8.--Y aquél que se meta a predicar y defender derechos ajenos, debe saber--si no es un cobarde, o un utópico, o un cacique electoral,--que tiene la obligación de enseñar e imponer primeramente los deberes generadores de los mismos derechos que campanea en sus conversaciones y discursos.
9.--Porque tan miserable es el Zar de Rusia, que piensa que cien millones de hombres deben sostener su majestad, como el último de los obreros de la última de las regiones geográficas que se imagina, porque así se lo dijeron, que toda la humanidad debe girar alrededor de su estómago.
10.--Cada vez que te mueves originas algo; cada vez que hablas echas a volar una semilla; cada vez que hieres, o un interés o una tendencia, despiertas las Furias, destapas la caja de Pandora; cada vez que besas, pones tu labio sobre los abismos, abres la puerta por donde pasan las generaciones, multiplicas el dolor multiplicando la vida.
11.--Nada de lo que hacemos o decimos se pierde en el vacío: el aire está lleno del pensamiento de todos.
12.--Nadie podrá decir en conciencia: «no soy absolutamente responsable de mi destino; me sugestionó el medio; echó vendas sobre mis ojos la pasión.» Porque en el fondo de cualquier espíritu, está el instinto de lo que será, de lo que ha de sobrevenir, de aquello que tiene que acontecer.
13.--Un asno sienta su casco ferrado sobre las flores del jardín, como pudiera sobre la tierra polvorosa del camino; una piedra se descuaja y cae sobre la frente del viajero, como pudiera sobre una alimaña venenosa; un planeta sigue su curso desde su oriente hacia su ocaso, como pudiera en sentido contrario, si así estuviese dispuesto en el seno de la eternidad; y una hoja seca se desliza sobre la superficie o se levanta en alas del huracán, como pudiera pudrirse, allí donde cayó en el otoño, al desprenderse de la rama.
14.--Pero, nosotros no somos semejantes a la bestia, a la piedra, al planeta y a la hoja seca, porque somos hombres y siendo hombres somos fuerza discreta, y siendo fuerza discreta somos voluntad.
15.--Ellos van y hacen sin elegir ni camino ni tarea; y nosotros sabemos que podríamos hacer cosas innumerables en el mismo minuto: ejecuta lo mejor, según tu criterio: verifica lo que te parezca menos injusto en tu conciencia; no seas escéptico y te dejes conducir sin lucha, al azar de las olas.
16.--Cada irracional hace lo que hace, según su especie; esto es: el caballo nada más que aquello que le es propio, el perro nada más que aquello que conviene al perro... y así todos los demás de la fauna: el hombre entonces, no puede renegar de sus facultades sin dejar de serlo.
17.--Si el toro tiene sus cuernos, el león sus garras y la paloma sus alas, para vivir su vida propia, ¿por qué han de palpitar en nosotros, en forma de inconsciencias, la lealtad, la prudencia y la justicia, si hemos de lanzarnos en el camino de la traición, de lo inopinado y de lo injusto?
18.--He aquí un pájaro agitando desesperadamente sus alas rotas: quiere alzarse sobre la tierra donde yace; quiere volar.
19.--Si naciste desequilibrado, herido en el alma, maldecido de la natura, que al menos la tentativa del juicio se perciba en tus actos, y haz lo que el pájaro que se rompió las alas ¡quiere volar!
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1.--Reputación hecha por amigos, reputación en peligro constante de que la deshagan los mismos que la fabricaron.
2.--Aceptarás todo lo que te ofrezcan tus amistades, sea lo que sea, menos tu defensa: hombre que necesita de abogados, hombre perdido para siempre.
3.--Los malos juicios no se desautorizan con discursos ajenos, sino con hechos propios. La lengua sólo sirve para matar honras, aunque se la mueva para defenderlas.
4.--Toda inocencia, aunque sea tan resplandeciente como la de Jesús, está en la conciencia de sus jueces como un caso discutible, y en la de sus defensores como un propósito.
5.--Nadie siente la pureza de nadie, nada más que como una convención, nada más que como una complicidad misericordiosa: la idea del bien no es otra cosa que el deseo del bien.
6.--Vivir a expensas de la elocuencia ajena, es como apoyarse en un báculo de vidrio: el día que se fatigue tu panegirista, ¡adiós vida!
7.--Que tus armas sean tus obras y que tus laudatorias las hagan aquéllos que no te vieron ni una sola vez.
Si así no triunfas, refúgiate en el desierto; pero nunca jamás en la misericordia de los misericordiosos.
8.--No seas hijo de nadie; porque nadie siente la paternidad como ella es.
9.--Sólo con buenas acciones se neutralizan las malas acciones...
El hecho mata al hecho; pero la palabra lo deja subsistente y más lo agranda cuanto más lo niega.
10.--La palabra más evangélica, sobre una vida maltrecha y dolorida, es como un apósito polvoreado de vidrio, aplicado sobre las úlceras de un leproso.
11.--Huye de la memoria de los hombres como de un sitio de tormento, como del formidable roce triturador de dos piedras de molino.