Nuestra Pampa; libro de lectura

Part 5

Chapter 53,789 wordsPublic domain

--Entonces una perdigonada discreta, que los castigue. Por los cuartos, nomás... A sesenta metros, con munición perdicera... ¡No faltaba más que van a destruir los árboles!...

Sospechamos que la instrucción no dará pie al guardián a que se le pase la mano en el calibre de la munición y en la puntería. ¡Cáspita! Cuesta quinientos pesos cada uno de estos gráciles cuadrúpedos. Pero, si así ocurriera, le quedaría el consuelo al propietario de haber estado del lado más noble de la defensa.

Tal le ocurrió al presidente Avellaneda, en su quinta de Temperley, ante el avance de la rama vigorosa de un eucaliptus, sobre la cornisa del edificio.

--Va a echar la casa abajo--arguyó el administrador.--¿Lo cortamos, señor?

--¿Cortarlo? Rectifique el muro, si es preciso; pero usted no me toca una hoja de este árbol.

Así hablaba el gran argentino, hijo de las florestas tropicales.

VOCABULARIO

=Desmontar.= Rebajar los desniveles de un terreno y limpiarlo de troncos, malezas, etc., que impiden se le destine a labores de agricultura.

=Vademécum.= Voz latina que significa literalmente: “anda conmigo". Se aplica a las libretas de apuntes, libros que contienen una materia compendiada, con sólo los datos escenciales, etc. En el texto, está aplicada por extensión.

=Cargazón.= “Ropas de cargazón”, vale decir: ropas de confección.

=Urbanizar.= De “urbe”, palabra latina que significa “ciudad". Urbanizar, pues, quiere decir: “hacer como en las ciudades”, “a estilo de ciudad”, “convertir en ciudad".

=Rudimentaria.= Primitiva, sencilla, que no tiene complicaciones.

=Vera (a la).= Al lado.

=Rozado.= De “rozar”: limpiar las tierras de las matas y hierbas.

=Agrológica.= Relativa a la agrología, o estudio de los terrenos en lo que se refiere a su utilización agrícola.

=Básico.= Fundamental.

=Subjetivo.= Relativo a las ideas y sensaciones que una cosa provoca en nosotros mismos.

="Cotagge".= Palabra inglesa; cabaña, choza; por extensión, casa de campo. Pronúnciase: cótech.

=Cinegético.= Lo que se relaciona con la caza.

=Dilecto.= Preferido.

="Fumoir".= Palabra francesa: fumadero, cuarto de fumar. Pronúnciase: fumuar.

="Parterres".= Palabra francesa, cuadro de jardín. Pronúnciase: parterr.

=Versallés.= De Versalles, ciudad francesa, en donde existe un parque famoso, construído por los reyes de Francia.

=Policromía.= Muchos colores juntos.

=Escaramujos.= Rosales silvestres.

=Hacinamiento.= Amontonamiento.

=Símil.= Parecido, comparación.

=Nutricia.= Alimentación.

=Estriadas.= Con estrías; las estrías son pequeñas hendeduras, paralelas entre sí por lo general, que tienen algunas cosas.

=Montería.= Partida de caza en el monte.

=Exótica.= Extraña, extranjera.

=Vesperal.= De la tarde.

=Gráciles.= Sutil, menudo, delgado, y al mismo tiempo, esbelto.

=Perdigonada.= Tiro de escopeta cargada con perdigones.

NATURALEZA Y ARTE

San Huberto representa un considerable esfuerzo, cuya obra ostensible se embellece con la insinuante subjetividad que fluye de la naturaleza y el arte, en magnífico consorcio. Fué, en sus comienzos esta heredad, bosque bravo en sus tres cuartas partes de extensión. De aquella floresta, donde los árboles progenitores se levantan sobre troncos de más de cuatro metros de circunferencia, fué necesario abrir claros para facilitar la industria pecuaria, asegurando a las haciendas la umbría de los árboles, fresca en verano y reparadora en la estación invernal. Y he aquí la belleza nativa, consagrada por obra cultural, en nota de arte bajo la exigencia de la razón científica y de la necesidad. Y no ha desaparecido con esto el panteísmo silvestre de la maraña. Mientras se galopa por el bosque, absorto el espíritu bajo la influencia del paisaje, cada abra suele darnos la sorpresa de un grupo de bovinos, nobles por refinamiento, fornidos y dóciles; o el paso de la cabalgadura espanta la tropa de tímidos antílopes que se esfuma entre los espinosos matorrales.

Un gran cultor del árbol, esteta y naturalista, don Carlos Thays, antiguo director de parques y paseos y a quien tanto debe el país, en lo que se relaciona al cultivo y divulgación de nuestra flora, visitó, hace algunos años San Huberto. Y fué tan viva su impresión por la obra realizada para destacar la belleza de los caldenes, que, un año después, en el congreso forestal de París, mencionaba con entusiasmo el amor de este argentino a la flora indígena de un territorio cuya exaltación al rango de provincia constituye su más viva preocupación y su más férvido anhelo.

Los propósitos cardinales del propietario sobre San Huberto, han sido hacer de esta propiedad un establecimiento agropecuario modelo. Los grandes valles silvícolas, abiertos a hacha, son aptísimos para la agricultura, por los detritus foliáceos, acumulados durante siglos en la superficie. Sin duda alguna, este descuajamiento de grandes trechos de bosque, ha debido costar ingentes sacrificios pecuniarios, en tiempo en que, por abundancia del carbón, la leña de calden no tenía incentivo como combustible de negocio, cubriendo escasamente el transporte. Hoy por el contrario: la valorización del calden será una providencia para San Huberto, siempre bajo el sistema de desmontar macizos de selva, abriendo claros de distintas dimensiones para entregarlos a las nobles industrias rurales. Para facilitar la explotación leñatera, se está construyendo un ramal ferroviario de la línea del Pacífico que se internará en la propiedad en una extensión de 12 kilómetros. La agricultura ha sido un poco esquiva estos últimos años en la comarca. Sequía, langosta, heladas y granizo, pasaron como por arte de maleficio. En cambio, la guerra vino a ofrecerle una compensación reparadora.

Después de las gratas enseñanzas que nos ha dejado San Huberto, amén de la importancia de sus cultivos, del proyecto de viñedos, de su plantación frutícola, de la explotación leñatera del fondo de sus bosques, por un desvío próximo a tirar por el ferrocarril; después de todo lo hecho y en vías de hacer; después de valorar en todo su alcance, el resultado de esta acción civilizadora, bien podemos asegurar que esta obra hace honor a la Pampa.

VOCABULARIO

=Ostensible.= Lo que está a la vista.

=Consorcio.= Unión, combinación.

=Progenitores.= Engendradores; los padres.

=Pecuario.= Relativo al ganado.

=Umbría.= Sombra.

=Panteísmo.= Doctrina filosófica que pretende que la totalidad del Universo es el único Dios, o de otro modo, que la substancia divina está constituída por todo lo que existe en el Universo. Por extensión: amor a la naturaleza.

=Bovinos.= Perteneciente a los bueyes. Por extensión: se aplica a todo el ganado vacuno.

=Antílopes.= Especie de gamos.

=Agropecuario.= Lo que se refiere juntamente a la ganadería y la agricultura.

=Silvícola.= Derivado de “selva". “Valle silvícola”, es el cubierto de selva.

=Detritus foliáceos.= Resíduos de la descomposición de las hojas.

=Maleficio.= Daño que se supone causado con hechicerías.

UNA FAMOSA CACERIA

No queremos dejar de lado el capítulo anterior sin una remembranza que trajo el azar.

Visitando los montes y el campo con el dueño de San Huberto, se alzó de una laguna una nube de ánades y flamencos. Fué allí donde, años atrás, el duque de Montpensier, cinégeta experto, en compañía de otros cazadores recogía una nota pintoresca para su “portfolio” de incansado viajador. Aquella laguna no parecía violada aún. Era una ciudad toda rosa compuesta por miriadas y miriadas de flamencos. Se distribuyó en forma conveniente la partida, acometiendo a voz de mando contra las aves. ¡Qué carnicería! Pero, lo curioso del caso es que aquella urbe gigantesca, que revoloteaba despavorida, había establecido su población urbanizada en la margen de la laguna. Con barro fino habían levantado sus nidos, por centenares, en una enorme extensión. A distancia, poniendo un itsmo de barrera entre la vida y la muerte, se levantaba el cementerio común, donde los huesos de las aves progenitoras podían levantarse a paladas. Por cierto que esta característica, que define el concepto de disciplina y el amor nativo de estas aves, escapó para “El pájaro” a las observaciones campesinas de Michelet.

El duque de Montpensier, príncipe real, hermano de la ex reina Amalia de Portugal y del duque de Orleans, francés de origen y marino español, había venido al Río de la Plata en la “Nautilus". En Buenos Aires se preparó en su honor esta cacería pampeana. El ilustre viajero, matador de paquidermos en Africa y de tigres de Bengala en las selvas del Ganjes, tenía grandes deseos de llevar una batida al puma criollo. La partida, organizada con todo el “savoir faire” de estas excursiones montaraces, se llevó a cabo en estos mismos montes y campos circunvecinos. Guanacos y avestruces cayeron a centenares bajo el proyectil certero de los cazadores. Tembló el monte entero ante aquella irrupción diabólica desatada contra toda la zoología silvícola. Pero el puma, más cauteloso que la tigre de Ruben “con su lustrosa piel manchada a trechos”, no apareció por ningún matorral del bosque ni dejó oír su rugido de amor en la siesta canicular. Sin embargo, el anecdotario narró después, la noble ultimación de la bestia y se encargó, en corrillos sociales, de dar todo el colorido que reclamó la hazaña...

En un claro del bosque se apostaron los cinegetas. La fiera, perseguida por un cordón de jinetes, tenía que desembocar, forzosamente, en el abra que la ponía al descubierto de los fusiles. Se dejó ver, por fin, “chispeante el ojo verde y dilatado”, erguido el testuz, zahareña, elegante, llena de orgullo montaraz. Cesaron de latir los corazones. Era para el ilustre huésped la pieza brava.

Un silencio aterrador se apodera del bosque.

El puma avanza.

El duque, espera.

Va a producirse el encuentro trágico.

¡Guay del que yerre!

Hasta el viento ha enmudecido bajo la gloria del sol.

Se miden los rivales.

Afila su garra la bestia, mientras el hombre impasible, aguarda la salvaje agresión.

El puma avanza.

El duque espera.

Se decide por fin el encuentro. Se atreve la fiera bravía. Cuatro saltos la ponen a diez pasos del duque. El duque entonces, inmutable, frío, lleno de noble serenidad, requiere su escopeta. Dispara. Y viene la fiera a caer a sus pies echando espumarajos de sangre. La bala le ha atravesado el corazón.

Así, según comento, terminó esta clásica cacería.

Horas después, en San Huberto, el duque de Montpensier encontraba las armas de su casa sobre el envase de un rancio cognac que el obsequioso anfitrión adquiriera, años atrás, en una célebre bodega de Francia.

VOCABULARIO

=Ánade.= Pato.

=Flamenco.= Zancuda muy común en la llanura argentina. Es muy buscada, principalmente la variedad llamada rosada, a causa de las plumas, que son muy valiosas.

=Portfolio.= Cartera de apuntes.

=Miriadas.= Un número muy grande de animales o cosas.

="Savoir faire".= Expresión francesa que significa “saber hacer”, es decir, “hacer con elegancia, con tino, con discreción, con habilidad".

=Irrupción.= Invasión.

=Canicular.= Propio del verano o canícula.

=Anecdotario.= Colección de anécdotas.

=Rancio.= Muy antiguo.

=Anfitrión.= El dueño de casa cuando ofrece algún banquete.

UNA COLONIA JUDIA

En Villa Alba hemos visitado la colonia Narcisse Leven (La Esmeralda) de la Jewish Colonization Association.

La Jewish Colonization Association, asociación internacional con colonias en Brasil, Canadá, Palestina, etc., fué instituída con el cuantioso legado del barón Mauricio Hirsch, filántropo israelita y hombre de altos prestigios en el mundo de las finanzas. En nuestro país, esta institución posee colonias en las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Santiago del Estero y Entre Ríos y en la Pampa Central.

El administrador general de la colonia, esboza someramente la biografía del barón de Hirsch y nos da algunos detalles sobre la iniciación de la obra humanista de este hombre superior.

--El barón de Hirsch--nos dice--fué una figura excepcional que dedicó toda su existencia a mejorar la situación de los hijos de Israel. Dotado de una clara inteligencia y poseedor de una gran fortuna heredada de su abuela paterna y acrecentada con el patrimonio de su esposa, se inició en la vida de las grandes obras con la construcción de ferrocarriles en Australia, los Balcanes y Rusia. La idea de unir la Europa oriental con el lejano occidente por medio del ferrocarril, no gozaba, en Europa, de auspicios ni entre los gobiernos ni entre la banca y los hombres de empresa. El barón de Hirsch, contra viento y marea, llevó adelante su propósito civilizador. Y fué éste su primer gran éxito financiero, en contraposición al pesimismo ambiente y a la incredulidad de los hombres que parecía uniformada contra su decisión.

La dirección personal de estas grandes obras, le dió motivo para compenetrarse de las condiciones lamentables en que vivían los israelitas de oriente, debido, en primer término, a la falta de instrucción y de una orientación levantada y patriótica para ganarse la vida. Sus sentimientos altruístas le llevan a cooperar en forma eficiente en el sostenimiento de la Alliance Israelita Universelle, poniendo a disposición de esta entidad una suma considerable, cosa de extender su radio de acción en toda la Turquía europea. En 1873 dió un millón de francos a la Alliance para creación de escuelas; y a partir del 80, hasta su muerte, tomó a su cargo la obligación de cubrir su déficit anual que sumaba centenares de miles de francos. Y no contento con estos valiosos desprendimientos, durante la guerra ruso-turca estableció hospitales para ambos ejércitos, sufragando los gastos de sostén y entregando al propio tiempo, a la emperatríz de Rusia, 40.000 libras esterlinas con fines humanitarios.

Los padecimientos de los israelitas en Rusia, privados de derechos políticos y hasta civiles, mucho más lamentables que los de los judíos en Galitzia, Turquía y los Balcanes, le inspiraron un proyecto tendiente a mejorar sus condiciones de vida. Su propósito era favorecer a los israelitas con disposiciones adoptadas en Rusia mismo, sin tener que adoptar el medio extremo de la emigración. Pero el gobierno ruso, celoso de sus leyes dictatoriales, no quiso admitir la generosa oferta que alcanzaba a 80.000.000 de francos con destino a propósitos educacionales. Sólo con la facultad exclusiva del empleo y control de esta suma, recibía el gobierno el donativo, lo que no pudo ser aceptado por ningún concepto. Frustrada tan noble tentativa, se dió cuenta Hirsch que el único plan factible para ayudar a los israelitas rusos era sobre la base de la emigración. De ahí nació la asociación internacional constituída bajo las leyes inglesas y denominada Jewish Colonization Association.

Conviene conocer por boca de su mismo gestor los propósitos básicos de esta asociación: “Facilitar y promover la emigración de los israelitas de todos los países de Europa y Asia--había dicho el barón de Hirsch,--y especialmente de aquellos países donde fueran o pudieran ser sometidos a gabelas especiales, inhabilitaciones políticas u otras arbitrariedades, a cualquier otra parte del mundo. Fundar y establecer colonias en varios países del norte y sur América y otros países también, con fines agrícolas y comerciales".

Constituída la asociación, dirige el barón Hirsch un llamamiento a los israelitas de Rusia, instándoles a aceptar esta emigración forzosa para sus destinos y su mejoramiento. Y--cosa rara--el mismo gobierno de Rusia, que rechazara su oferta años antes, le prestó su contingente para organizar su sistema de emigración. Se inicia un comité central en Petrogrado y más tarde, en pleno auge la Jewish Colonization Association, se organiza la junta central definitiva en París, compuesta por personajes de respetabilidad de diversas naciones, judíos de Alemania, Francia, Inglaterra y Bélgica.

Esta es, a grandes rasgos la obra capital de este gran benefactor--termina nuestro informante--para quien “los cuarenta años del desierto”, de que nos habla la Escritura, si no podían ser eludidos, por lo menos podían ser abreviados. Para el mejor recuerdo de su obra dedicada al bien y al perfeccionamiento, no puede otra frase ser más consagratoria que su propia expresión, cuando contestaba un mensaje de pésame por la muerte de su hijo:

--He perdido a mi hijo, mas no a mi heredero. La humanidad recibirá mi herencia.

VOCABULARIO

=Jewish Colonization Association.= Nombre inglés de la “Sociedad Judía (o más bien, hebrea) de Colonización". Pronúnciase: yeuish coloniséchion asosiéson.

=Filántropo.= El hombre que ama a sus semejantes.

=Israelita.= Judío.

=Someramente.= Ligeramente.

=Humanista.= Humanitaria.

=Auspicios.= En sentido figurado: apoyo.

=Altruísta.= La persona inclinada a hacer el bien a los demás.

=Déficit.= Palabra latina, que indica la diferencia que hay entre gastos y recursos, cuando éstos no alcanzan a cubrir aquéllos.

=Gestor.= El que dirige o administra una empresa.

=Gabelas.= Impuestos.

=Auge.= Prosperidad.

=Benefactor.= Bienhechor.

=Escritura.= La Biblia, y especialmente, la parte denominada Antiguo Testamento, que es a la que alude el texto.

DETALLES DE LA COLONIA

La colonia Narcisse Leven tiene 40.000 hectáreas, de las cuales se cultivan año a año un término medio de 30.000. El resto del campo, con pastos naturales o viejos rastrojos, se destina a la ganadería--vacunos en su mayor parte.--Hay, además, 800 hectáreas de alfalfar.

Pueblan la colonia, actualmente, 265 familias que constituyen un total de 2.075 almas. Los agricultores colonizados son 1.852 y emigrantes 223, rusos todos, salvo algunos rumanos.

--¿Y en qué condiciones se establecen los colonos?--interrogamos al administrador.

--Se formaliza un contrato de arrendamiento, fuera del cual se otorga al colono un crédito de 3.000 pesos correspondiente a tres anualidades. Este crédito comprende menesteres rurales, la casa del poblador, alambrados, implementos, etc. Pagadas las tres anualidades, se hace un contrato de promesa de venta. Cada chacra tiene una extensión de 150 hectáreas, costando al colono, al finalizar el contrato de venta,--es decir, en un término de 15 años--90 pesos más o menos. En esta cantidad están involucrados los intereses del 4%.

--¿Y qué elementos de labor entrega la compañía al colono?

--En primer término, le proporciona la población, consistente en dos habitaciones y cocina de chapas de fierro. Sobre este cuerpo, puede el colono hacer ampliaciones que quedan para la asociación, si no llega a finalizar su contrato y a hacerse propietario efectivo de su chacra. Se le da, además, 2 vacas, 10 o 15 yeguarizos, un carro ruso, un arado, una rastra y los elementos necesarios para alambrar su predio y una hectárea junto a la población, a manera de corral.

Nos llama la atención que a pesar de que la colonia lleva ocho años de establecida, sólo un colono ha podido pagar los 3.000 pesos que corresponden a su contrato de arrendamiento, para quedar en condiciones de formalizar el contrato de promesa de venta.

--Esta circunstancia--nos dice el administrador--hay que atribuirla a las malas cosechas. Con un buen año como el que asoma, es probable que la mayoría de los colonos apresuren sus pagos de locación, adelantándose en la propiedad definitiva. Tiene usted un síntoma que habla por sí solo: desde la fundación de la colonia a la fecha, sólo se han retirado diez familias, mas dos o tres que ha sido necesario desalojar por ser elementos de disgregación. Otro detalle sugerente sobre el arraigo a que aspira el colono, es que muchos que no están al día en sus compromisos con la colonia, han construído casas con materiales completamente nuevos y se han rodeado de ciertas comodidades de carácter definitivo.

Pensamos, sin contrariar la palabra respetable de nuestro interlocutor, que estos síntomas tienen más atingencia con el espíritu previsor de ciertos colonos, que con el propósito de arraigo en una colonia a la que están sujetos por compromisos severos y dilatorios. Y una prueba de ello es que cada colono busca, cuando puede, su pequeño desahogo en la ganadería: compra sus vaquitas y sus pocos lanares, para defenderse en los momentos de apremio. Si por necesidad y por ingratitud de las cosechas, está obligado a permanecer hasta que la tierra le pertenezca en patrimonio, nada más justo que trate de buscar un poco de holgura para pasarlo mejor. Es así cómo se explica que, aparte de la tendencia general por la monocultura, muchos colonos dedican atención a la huerta, plantan árboles, crían aves de corral y hasta se dan el lujo de una porqueriza. Se cita el caso de un colono que ha comprado 300 frutales con su propio peculio; y, según cálculos, hay en la colonia alrededor de veinte y cinco quintas, cultivadas todas con buen éxito.

La administración se ha interesado mucho en las plantaciones. Ha comprado árboles en el vivero de Argerich, distribuyéndolos entre los colonos y ha ensayado con dedicación el cultivo de tunas sin espinas traídas de Puerto Militar y con destino a cercos vivos. La quinta de la administración, antiguo plantel de la estancia La Esmeralda, está rodeada de frondosos tamariscos, cuyos cortes de poda son plantados junto a los deslindes y caminos, organizando así un sistema de arborización y defensa cuyos resultados serán de gran importancia para la zona.

El cultivo general de la colonia es trigo, aparte de pequeños retazos dedicados a otras gramíneas. La maquinaria agrícola es diversa. Se prefieren los arados Secretario reformado y Molinet, que hacen una labor de una hectárea y media, si tiene dos rejas, y dos hectáreas, si tienen tres, término medio. La roturación de estas tierras se practica en los meses de marzo, abril y mayo. Se utiliza la sembradora Superior de veinte discos, que puede trabajar ocho hectáreas por día. Muchos colonos poseen sembradoras adquiridas directamente en las casas importadoras de Buenos Aires y Bahía Blanca. Funcionan en la colonia 130 cosechadoras marca Golondrina y Australiana, con peines. Se están ensayando las cosechadoras a cuchillo que parece dan mejores resultados.

El agua del subsuelo varía en la colonia, entre los 8 y 100 metros de profundidad. Las fluctuaciones en los precios de las cañerías--según nos informa el administrador--han sido óbice para ensayar pozos surgentes, que, tenemos la intuición, hubieran dado resultados, como ha ocurrido en Guatraché. La tosca se encuentra entre los cincuenta centímetros y un metro y medio de profundidad.

Para el servicio de cada dos casas hay un molino a viento. Este condominio suele ser a veces, manzana de discordia. No siempre una distribución equitativa de tan preciado bien, mantiene la paz vecinal. Pero para estos pleitos hay una comisión de arbitraje dentro de la Unión Cooperativa Agrícola, constituída por los colonos, con autonomía propia y a título de fomento y economía social. Para evitar estos diferendos, hay colonos que han preferido construír su molino--que ya lo dijera la Escritura--“cada uno debajo de su vid y debajo de su higuera".

En la proximidad de la administración se han construído una veintena de casillas de chapas de fierro, destinadas al elemento emigrador, a negociantes y peones. Los letreros de esta alquería, alineada a ambos lados de la calle de acceso al edificio central, denuncian el mercadito, el almacén, la tienda y el taller de calzado.

--¿Y las escuelas?--interrogamos al administrador.

--En eso estamos bien--nos responde con cierto énfasis.--Hay seis escuelas en la colonia. Además, muchos niños de los colonos van a recibir instrucción a Bernasconi. Las escuelas primitivas tenían tres grados. Ahora la enseñanza se ha reducido a dos. Hace un par de meses que estos establecimientos se han puesto bajo la dirección oficial del gobierno. De manera que sus maestros son nacionales, como, asimismo, la instrucción que se suministra. Hay en cada escuela alrededor de sesenta educandos. Los edificios constan de dos aulas y de dos casas separadas, una para cada maestro.