# Naufragios de Alvar Núñez Cabeza de Vaca

## Part 7

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Efta es la mas prefta Gente para vn Arma, de quantas Yo he vifto en el Mundo, porque fi fe temen de fus Enemigos, toda la noche eftàn defpiertos, con fus Arcos à par de sì, i vna docena de Flechas: i el que duerme, tienta fu Arco, i fi no le halla en cuerda, le dà la buelta que ha menefter. Salen muchas veces fuera de las Cafas, baxados por el fuelo, de arte que no pueden fer viftos, i miran, i atalaian por todas partes para fentir lo que ai: i fi algo fienten, en vn punto fon todos en el Campo con fus Arcos, i Flechas, i afi eftan hafta el dia, corriendo à vnas partes, i otras, donde vèn que es menefter, ò pienfan que pueden eftàr fus Enemigos. Quando viene el dia, tornan à afloxar fus Arcos, hafta que falen à Caça. Las cuerdas de los Arcos fon niervos de Venados. La manera que tienen de pelear es, abaxados por el fuelo, i mientras fe flechan, andan hablando, i faltando fiempre de vn cabo para otro, guardandofe de las Flechas de fus Enemigos: tanto, que en femejantes partes pueden refcibir mui poco daño de Balleftas, i Arcabuces, antes los Indios burlan de ellos, porque eftas Armas no aprovechan para ellos en Campos llanos, adonde ellos andan fueltos: fon buenas para eftrechos, i lugares de Agua: en todo lo demàs los Caballos fon los que han de fojuzgar, i lo que los Indios vniverfalmente temen. Quien contra ellos hoviere de pelear, ha de eftàr mui avifado, que no le fientan flaqueça, ni codicia de lo que tienen, i mientras durare la Guerra, hanlos de tratar mui mal: porque fi temor les conocen, ò alguna codicia, ella es Gente, que fabe conofcer tiempos en que vengarfe, i toman esfuerço del temor de los contrarios. Quando fe han flechado en la Guerra, i gaftado fu municion, buelvenfe cada vno fu camino, fin que los vnos figan à los otros, aunque los vnos fean muchos, i los otros pocos: i efta es coftumbre fuia. Muchas veces fe pafan de parte à parte con las Flechas, i no mueren de las heridas, fino toca en las tripas, ò en el corazon, antes fanan prefto. Vèn, i oien mas, i tienen mas agudo fentido, que quantos Hombres Yo creo que ai en el Mundo. Son grandes fufridores de hambre, i de fed, i de frio, como aquellos que eftàn mas acoftumbrados, i hechos à ello, que otros. Efto he querido contar aqui, porque allende que todos los Hombres defean faber las coftumbres, i exercicios de los otros, los que algunas veces fe vinieren à vèr con ellos, eftèn avifados de fus coftumbres, i ardides, que fuelen no poco aprovechar en femejantes cafos.

_CAP. XXVI. De las Naciones, i Lenguas._

Tambien quiero contar fus Naciones, i Lenguas, que defde la Isla de Malhado, hafta los vltimos ai. En la Isla de Malhado ai dos Lenguas: à los vnos llaman de Caoques, i à los otros llaman de Han. En la Tierra-firme, enfrente de la Isla, ai otros, que fe llaman de Chorruco, i toman el nombre de los Montes donde viven. Adelante, en la Cofta de la Mar, habitan otros, que fe llaman Doguenes; i enfrente de ellos otros, que tienen por nombre los de Mendica. Mas adelante, en la Cofta, eftàn los Quevenes; i enfrente de ellos, dentro en la Tierra-firme, los Mariames: i iendo por la Cofta adelante, eftàn otros, que fe llaman Guaycones; i enfrente de eftos, dentro en la Tierra-firme, los Yguaces. Cabo de eftos eftàn otros, que fe llaman Atayos; i detràs de eftos, otros Acubadaos, i de eftos ai muchos por efta vereda adelante. En la Cofta viven otros, llamados Quitoles; i enfrente de eftos, dentro en la Tierra-firme, los Avavares. Con eftos fe juntan los Maliacones, i otros Cutalchiches, i otros, que fe llaman Sufolas, i otros, que fe llaman Comos; i adelante, en la Cofta, eftàn los Camoles; i en la mifma Cofta adelante otros, à quien nofotros llamamos los de los Higos. Todas eftas Gentes tienen Habitaciones, i Pueblos, i Lenguas diverfas. Entre eftos ai vna Lengua, en que llaman à los Hombres, por mira acà, arre acà, à los Perros xò: en toda la Tierra fe emborrachan con vn humo, i dàn quanto tienen por èl. Beben tambien otra cofa, que facan de las hojas de los Arboles, como de Encina, i tueftanla en vnos botes al fuego, i defpues que la tienen toftada, hinchen el bote de Agua, i afi lo tienen fobre el fuego, i quando ha hervido dos veces, echanlo en vna Vafija, i eftàn enfriandola con media Calabaça; i quando eftà con mucha efpuma, bebenla tan caliente, quanto pueden fufrir; i defde que la facan del Bote, hafta que la beben, eftàn dando voces, diciendo: Que quien quiere beber. Y quando las Mugeres oyen eftas voces, luego fe paran fin ofarfe mudar; i aunque eftèn mucho cargadas, no ofan hacer otra cofa: i fi acafo alguna de ellas fe mueve, la deshonran, i la dàn de palos, i con mui gran enojo derraman el Agua que tienen para beber, i la que han bebido la tornan à lançar, lo qual ellos hacen mui ligeramente, i fin pena alguna. La raçon de la coftumbre dàn ellos, i dicen: Que fi quando ellos quieren beber aquella Agua, las Mugeres fe mueven de donde les toma la voz, que en aquella Agua fe les mete en el cuerpo vna cofa mala, i que dende à poco les hace morir; i todo el tiempo que el Agua eftà cociendo, ha de eftàr el Bote atapado; i fi acafo eftà defatapado, i alguna Muger pafa, lo derraman, i no beben mas de aquella Agua: es amarilla, i eftàn bebiendola tres dias, fin comer, i cada dia bebe cada vno arroba i media de ella; i quando las Mugeres eftàn con fu coftumbre, no bufcan de comer mas de para sì folas, porque ninguna otra perfona come de lo que ellas traen. En el tiempo que afi eftaba, entre eftos vi vna diablura, i es, que vì vn Hombre cafado con otro, i eftos fon vnos Hombres amarionados impotentes, i andan tapados como Mugeres, i hacen oficio de Mugeres, i tiran Arco, i llevan mui gran carga, i entre eftos vimos muchos de ellos, afi amarionados como digo, i fon mas membrudos que los otros Hombres, i mas altos: fufren mui grandes cargas.

_CAP. XXVII. De como nos mudamos, i fuimos bien refcibidos._

Defpues que nos partimos de los que dexamos llorando, fuimonos con los otros à fus Cafas, i de los que en ellas eftaban fuimos bien refcebidos, i truxeron fus Hijos para que les tocafemos las manos, i dabannos mucha Harina de Mezquiquez. Efte Mezquiquez es vna Fruta, que quando eftà en el Arbol es mui amarga, i es de la manera de Algárrovas, i comefe con Tierra, i con ella eftà dulce, i bueno de comer. La manera que tienen con ella es efta: que hacen vn hoio en el fuelo, de la hondura que cada vno quiere; i defpues de echada la Fruta en efte hoio, con vn palo tan gordo como la pierna, i de braça i media en largo, la muelen hafta mui molida; i demàs que fe le pega de la Tierra del hoio, traen otros puños, i echanla en el hoio, i tornan otro rato à moler, i defpues echanla en vna Vafija, de manera de vna Efpuerta, i echanle tanta Agua, que bafta à cubrirla, de fuerte que quede Agua por cima, i el que la ha molido pruebala, i fi le parefce que no eftà dulce, pide Tierra, i rebuelvela con ella, i efto hace hafta que la halla dulce, i afientanfe todos al rededor, i cada vno mete la mano, i faca lo que puede, i las Pepitas de ella tornan à echar fobre vnos Cueros, i las Cafcaras; i el que lo ha molido las coge, i las torna à echar en aquella Efpuerta, i echa Agua como de primero, i tornan à efpremir el Çumo, i Agua que de ello fale, i las Pepitas, i Cafcaras tornan à poner en el Cuero, i de efta manera hacen tres, ò quatro veces cada moledura: i los que en efte Banquete, que para ellos es mui grande, fe hallan, quedan las Barrigas mui grandes de la Tierra, i Agua que han bebido, i de efto nos hicieron los Indios mui gran Fiefta, i hovo entre ellos mui grandes Bailes, i Areitos, en tanto que alli eftuvimos. Y quando de noche durmiamos à la puerta del Rancho donde eftabamos, nos velaban à cada vno de nofotros feis Hombres, con gran cuidado, fin que nadie nos ofafe entrar dentro, hafta que el Sol era falido. Quando nofotros nos quifimos partir de ellos, llegaron alli vnas Mugeres de otros, que vivian adelante: i informados de ellas donde eftaban aquellas Cafas, nos partimos para allà, aunque ellos nos rogaron mucho, que por aquel dia nos detuviefemos, porque las Cafas adonde ibamos eftaban lexos, i no havia camino para ellas, i que aquellas Mugeres venian canfadas, i defcanfando, otro dia fe irian con nofotros, i nos guiarian, i anfi nos defpedimos; i dende à poco las Mugeres que havian venido, con otras del mifmo Pueblo, fe fueron tras nofotros: mas como por la Tierra no havia caminos, luego nos perdimos, i anfi anduvimos quatro leguas, i al cabo de ellas llegamos à beber à vn Agua adonde hallamos las Mugeres que nos feguian, i nos dixeron el trabajo que havian pafado por alcançarnos. Partimos de alli llevandolas por Guia, i pafamos vn Rio, quando ià vino la tarde, que nos daba el Agua à los pechos: ferìa tan ancho como el de Sevilla, i corria mui mucho, i à puefta del Sol llegamos à cien Cafas de Indios; i antes que llegafemos, faliò toda la Gente que en ellas havia à refcebirnos, con tanta grita, que era efpanto, i dando en los muslos grandes palmadas: traìan las Calabaças horadadas, con Piedras dentro, que es la cofa de maior fiefta, i no las facan fino à bailar, ò para curar, ni las ofa nadie tomar fino ellos; i dicen, que aquellas Calabaças tiene virtud, i que vienen del Cielo, porque por aquella Tierra no las ai, ni faben donde las aia, fino que las traen los Rios, quando vienen de avenida. Era tanto el miedo, i tubacion que eftos tenian, que por llegar mas prefto los vnos que los otros à tocarnos, nos apretaron tanto, que por poco nos hovieran de matar; i fin dexarnos poner los pies en el fuelo nos llevaron à fus Cafas, i tanto cargaban fobre nofotros, i de tal manera nos apretaban, que nos metimos en las Cafas, que nos tenian hechas, i nofotros no confentimos en ninguna manera que aquella noche hiciefen mas Fiefta con nofotros. Toda aquella noche pafaron entre sì en Areitos, i Bailes: i otra dia de mañana nos traxeron toda la Gente de aquel Pueblo, para que los tocafemos, i fantiguafemos, como haviamos hecho à los otros con quien haviamos eftado. Y defpues de efto hecho, dieron muchas Flechas à las Mugeres del otro Pueblo, que havian venido con las fuias. Otro dia partimos de alli, i toda la Gente del Pueblo fue con nofotros; i como llegamos à otros Indios, fuimos bien refcebidos, como de los pafados, i anfi nos dieron de lo que tenian, i los Venados que aquel dia havian muerto; i entre eftos vimos vna nueva coftumbre, i es, que los que venian à curarfe, los que con nofotros eftaban les tomaban el Arco, i las Flechas, i Çapatos, i Cuentas, fi las traìan, i defpues de haverlas tomado, nos las traìan delante de nofotros para que los curafemos; i curados fe iban mui contentos, diciendo, que eftaban fanos. Afi nos partimos de aquellos, i nos fuimos à otros, de quien fuimos mui bien refcebidos, i nos traxeron fus enfermos, que fantiguandolos decian, que eftaban fanos, i el que no fanaba, creìa que podiamos fanarle; i con lo que los otros que curabamos les decian, hacian tantas Alegrias, i Bailes, que no nos dexaban dormir.

_CAP. XXVIII. De otra nueva coftumbre._

Partidos de eftos, fuimos à otras muchas Cafas, i defde aqui començò otra nueva coftumbre, i es, que refcibiendonos mui bien, que los que iban con nofotros los començaron à hacer tanto mal, que les tomaban las haciendas, i les faqueaban las Cafas, fin que otra cofa ninguna les dexafen: de efto nos pesò mucho, por vèr el mal tratamiento que à aquellos, que tan bien nos refcebian, fe hacia; i tambien porque temiamos, que aquello ferìa, ò caufarìa alguna alteracion, i efcandalo entre ellos; mas como no eramos parte para remediarlo, ni para ofar caftigar los que efto hacian, hovimos por entonces de fufrir, hafta que mas autoridad entre ellos tuviefemos; i tambien los Indios mifmos, que perdian la hacienda, conofciendo nueftra trifteça, nos confolaron, diciendo, que de aquello no refcibiefemos pena, que ellos eftaban tan contentos de havernos vifto, que daban por bien empleadas fus haciendas; i que adelante ferian pagados de otros que eftaban mui ricos. Por todo efte camino teniamos mui gran trabajo, por la mucha Gente que nos feguia; i no podiamos huir de ella, aunque lo procurabamos, porque era mui grande la priefa que tenian por llegar à tocarnos; i era tanta la importunidad de ellos fobre efto, que pafaban tres horas que no podiamos acabar con ellos que nos dexafen. Otro dia nos traxeron toda la Gente del Pueblo, i la maior parte de ellos fin Tuertos de Nubes, i otros de ellos fon Ciegos de ellas mifmas, de que eftabamos efpantados. Son mui bien difpueftos, i de mui buenos geftos, mas blancos que otros ningunos de quantos hafta alli haviamos vifto. Aqui empeçamos à vèr Sierras, i parefcia que venian feguidas de àcia el Mar del Norte; i afi, por la relacion que los Indios de efto nos dieron, creemos, que eftàn quince leguas de la Mar. De aqui nos partimos con eftos Indios àcia eftas Sierras que decimos, i llevaronnos por donde eftaban vnos parientes fuios, porque ellos no nos querian llevar fino por do habitaban fus Parientes, i no querian que fus enemigos alcançafen tanto bien, como les parefcia, que era vernos. Y quando fuimos llegados los que con nofotros iban, faquearon à los otros; i como fabian la coftumbre, primero que llegafemos, efcondieron algunas cofas; i defpues que nos hovieron refcebido con mucha fiefta, i alegria facaron lo que havian efcondido, i vinieronnoslo à prefentar, i efto era Cuentas, i Almagra, i algunas Taleguillas de Plata. Nofotros, fegun la coftumbre, dimoslo luego à los Indios, que con nos venian; i quando nos lo hovieron dado, començaron fus Bailes, i Fieftas, i embiaron à llamar otros de otro Pueblo, que eftaba cerca de alli, para que nos viniefen à vèr, i à la tarde vinieron todos, i nos traxeron Cuentas, i Arcos, i otras cofillas, que tambien repartimos; i otro dia, queriendonos partir, toda la Gente nos queria llevar à otros Amigos fuios, que eftaban à la punta de las Sierras, i decian, que alli havia muchas Cafas, i Gente, i que nos darian muchas cofas, mas por fer fuera de nueftro camino no quefimos ir à ellos, i tomamos por lo llano, cerca de las Sierras, las quales creìamos que no eftaban lexos de la Cofta. Toda la Gente de ella es muy mala, i teniamos por mejor de atravefar la Tierra, porque la Gente que eftà mas metida adentro, es mas bien acondicionada, i tratabannos mejor, i teniamos por cierto, que hallariamos la Tierra mas poblada, i de mejores mantenimientos. Lo vltimo haciamos efto, porque atravefando la Tierra, viamos muchas particularidades de ella; porque fi Dios Nueftro Señor fuefe fervido de facar alguno de nofotros, i traerlo à Tierra de Chriftianos, pudiefe dàr nuevas, i relacion de ella. Y como los Indios vieron, que eftabamos determinados de no ir por donde ellos nos encaminaban, dixeronnos, que por donde nos queriamos ir, no havia Gente, ni Tunas, ni otra cofa alguna que comer: i rogaronnos que eftuviefemos alli aquel dia, i anfi lo hicimos. Luego ellos embiaron dos Indios para que bufcafen Gente por aquel camino que queriamos ir: i otro dia nos partimos, llevando con nofotros muchos de ellos, i las Mugeres iban cargadas de Agua, i era tan grande entre ellos nueftra autoridad, que ninguno ofaba beber fin nueftra licencia. Dos leguas de alli topamos los Indios que havian ido à bufcar la Gente, i dixeron, que no la hallaban, de lo que los Indios moftraron pefar, i tornaronnos à rogar que nos fuefemos por la Sierra. No lo quifimos hacer, i ellos como vieron nueftra voluntad, aunque con mucha trifteça, fe defpidieron de nofotros, i fe bolvieron el Rio abaxo à fus Cafas, i nofotros caminamos por el Rio arriba, i defde à vn poco topamos dos Mugeres cargadas, que como nos vieron, pararon, i defcargaronfe, i traxeron nos de lo que llevaban, que era Harina de Maìz, i nos dixeron, que adelante en aquel Rio hallariamos Cafas, i muchas Tunas, i de aquella Harina, i anfi nos defpedimos de ellas, porque iban à los otros, donde haviamos partido, i anduvimos hafta puefta del Sol, i llegamos à vn Pueblo de hafta veinte Cafas, adonde nos refcibieron llorando, i con grande trifteça, porque fabian ià, que adonde quiera que llegabamos eran todos faqueados, i robados de los que nos acompañaban, i como nos vieron folos, perdieron el miedo, i dieronnos Tunas, i no otra cofa ninguna. Eftuvimos alli aquella noche, i al Alva los Indios que nos havian dexado el dia pafado, dieron en fus Cafas; i como los tomaron defcuidados, i feguros, tomaronles quanto tenian, fin que tuviefen lugar donde afconder ninguna cofa, de que ellos lloraron mucho: i los robadores para confolarles los decian, que eramos Hijos del Sol, i que teniamos poder para fanar los enfermos, i para matarlos, i otras mentiras, aun maiores que eftas, como ellos las faben mejor hacer quando fienten que les conviene: i dixeronles, que nos llevafen con mucho acatamiento, i tuviefen cuidado de no enojarnos en ninguna cofa, i que nos diefen todo quanto tenian, i procurafen de llevarnos donde havia mucha Gente, i que donde llegafemos robafen ellos, i faqueafen lo que los otros tenian, porque afi era coftumbre.

_CAP. XXIX. De como fe robaban los unos à los otros._

