Naufragios de Alvar Núñez Cabeza de Vaca

Part 4

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Efte mifmo dia Yo vi à vn Indio de aquellos vn Refcate, i conofcì que no era de los que nofotros les haviamos dado: i preguntando donde le havian havido, ellos por feñas me refpondieron, que fe lo havian dado otros Hombres como nofotros, que eftaban atràs. Yo viendo efto, embiè dos Chriftianos, i dos Indios, que les moftrafen aquella Gente, i mui cerca de alli toparon con ellos, que tambien venian à bufcarnos, porque los Indios que allà quedaban, los havian dicha de nofotros, i eftos eran los Capitanes Andrès Dorantes, y Alonfo del Caftillo, con toda la Gente de fu Barca. Y llegados à nofotros, fe efpantaron mucho de vernos de la manera que eftabamos, i refcibieron mui gran pena por no tener que darnos, que ninguna otra cofa traìan, fino la que tenian veftida. Y eftuvieron alli con nofotros, i nos contaron, como à cinco de aquel mifmo Mes, fu Barca havia dado al travès legua, i media de alli, i ellos havian efcapado, fin perderfe ninguna cofa: i todos juntos acordamos de adobar fu Barca, i irnos en ella los que tuviefen fuerça, i difpoficion para ello; los otros quedarfe alli hafta que convaleciefen, para irfe, como pudiefen, por luengo de Cofta, i que efperafen alli, hafta que Dios los llevafe con nofotros à Tierra de Chriftianos; i como lo penfamos, afi nos pufimos en ello; i antes que echafemos la Barca al Agua, Tavera, vn Caballero de nueftra Compañia, muriò; i la Barca que nofotros penfabamos llevar, hiço fu fin, i no fe pudo foftener à fi mifma, que luego fue hundida; i como quedamos del arte que he dicho, i los mas defnudos, i el tiempo tan recio para caminar, i pafar Rios, i Ancones à nado, ni tener baftimento alguno, ni manera para llevarlo, determinamos de hacer lo que la necefidad pedia, que era invernar alli; i acordamos tambien, que quatro Hombres, que mas recios eftaban, fuefen à Panuco, creiendo que eftabamos cerca de alli; i que fi Dios Nueftro Señor fuefe fervido de llevarnos allà, diefen avifo de como quedabamos en aquella Isla, i de nueftra necefidad, i trabajo. Eftos eran mui grandes nadadores, i al vno llamaban Alvaro Fernandez, Portuguès, Carpintero, i Marinero: el fegundo fe llamaba Mendez; i al tercero Figueroa, que era natural de Toledo: el quarto, Aftudillo, natural de Çafra, llevaban configo vn Indio, que era de la Isla.

_CAP. XIV. Como fe partieron los quatro Chriftianos._

Partidos eftos quatro Chriftianos, dende à pocos dias fufcediò tal tiempo de frios, i tempeftades, que los Indios no podian arrancar las Raìces: i de los Cañales en que pefcaban ià no havia provecho ninguno; i como las Cafas eran tan defabrigadas, començòfe à morir la Gente; i cinco Chriftianos, que eftaban en rancho en la Cofta, llegaron à tal eftremo, que fe comieron los vnos à los otros, hafta que quedò vno folo, que por fer folo no huvo quien lo comiefe. Los nombres de ellos fon eftos: Sierra, Diego Lopez, Corral, Palacios, Gonçalo Ruiz. De efte cafo fe alteraron tanto los Indios, i hovo entre ellos tan gran efcandalo, que fin duda, fi al principio ellos lo vieran, los matàran, i todos nos vieramos en grande trabajo. Finalmente, en mui poco tiempo, de ochenta Hombres, que de ambas partes alli llegamos, quedaron vivos folos quince: i defpues de muertos eftos; diò à los Indios de la Tierra vna enfermedad de eftomago, de que muriò la mitad de la Gente de ellos: i creieron, que nofotros eramos los que los matabamos; i teniendolo por mui cierto, concertaron entre sì de matar à los que haviamos quedado. Yà que lo venian à poner en efecto, vn Indio, que à mi me tenia, les dixo, que no creiefen, que nofotros eramos los que los matabamos, porque fi nofotros tal poder tuvieramos, efcusàramos que no murieran tantos de nofotros, como ellos vian que havian muerto, fin que les pudieramos poner remedio, i que ià no quedabamos fino mui pocos, i que ninguno hacia daño, ni perjuicio, que lo mejor era, que nos dexafen. Y quifo Nueftro Señor, que los otros figuieron efte confejo, i pareicer, i anfi fe eftorvò fu propofito. A efta Isla pufimos por nombre, Isla de Malhado. La Gente que alli hallamos fon grandes, i bien difpueftos: no tienen otras Armas fino Flechas, i Arcos, en que fon por eftremo dieftros. Tienen los Hombres la vna Teta horadada de vna parte à otra, i algunos ai que las tienen ambas; i por el agujero que hacen, traen vna Caña atravefada, tan larga, como dos palmos i medio, i tan gruefa, como dos dedos: traen tambien horadado el Labio de abaxo, i puefto en èl vn pedaço de la Caña, delgada como medio dedo. Las Mugeres fon para mucho trabajo. La habitacion que en efta Isla hacen, es defde Octubre, hafta en fin de Hebrero. El fu mantenimiento es las Raìces que he dicho, facadas debaxo el Agua por Noviembre, i Diciembre. Tienen Cañales, i no tienen mas Peces de para efte tiempo: de aì adelante comen las Raìces. En fin de Hebrero vàn à otras partes à bufcar con que mantenerfe, porque entonces las Raìces comiençan à nafcer, i no fon buenas. Es la Gente del Mundo, que mas aman à fus Hijos, i mejor tratamiento les hacen: i quando acaefce que à alguno fe le muere el Hijo, lloranle los Padres, i los Parientes, i todo el Pueblo, i el llanto dura vn Año cumplido, que cada dia por la mañana, antes que amanezca, comiençan primero à llorar los Padres, i tras efto todo el Pueblo: i efto mifmo hacen al medio dia, i quando amanefce: i pafado un Año que los han llorado, hacenle las Honras del muerto, i lavanfe, i limpianfe del tizne que traen. A todos los Defuntos lloran de efta manera, falvo à los viejos, de quien no hacen cafo, porque dicen, que ià han pafado fu tiempo, i de ellos ningun provecho ai, antes ocupan la Tierra, i quitan el mantenimiento à los niños. Tienen por coftumbre de enterrar los Muertos, fino fon los que entre ellos fon Fificos, que à eftos quemanlos; i mientras el fuego arde, todos eftàn bailando, i haciendo mui gran fiefta, i hacen polvos los huefos: i pafado vn Año, quando fe hacen fus Honras, todos fe jafan en ellas, i à los Parientes dàn aquellos polvos à beber de los huefos en Agua. Cada vna tiene vna Muger conofcida. Los Fificos fon los Hombres mas libertados; pueden tener dos, i tres, i entre eftas ai mui gran amiftad, i conformidad. Quando viene que alguno cafa fu Hija, el que la toma por Muger, dende el dia que con ella fe cafa, todo lo que matare caçando, ò pefcando, todo lo trae la Muger à la cafa de fu Padre, fin ofar tomar, ni comer alguna cofa de ello, i de cafa de el Suegro le llevan à èl de comer: i en todo efte tiempo el Suegro, ni la Suegra no entran en fu cafa, ni èl ha de entrar en cafa de los Suegros, ni Cuñados: i fi acafo fe toparen por alguna parte, fe defvian vn tiro de Ballefta el vno del otro; i entretanto que afi vàn apartandofe, llevan la cabeça baxa, i los ojos en tierra pueftos; porque tienen por cofa mala verfe, ni hablarfe. Las Mugeres tienen libertad para comunicar, i converfar con los Suegros, i Parientes; i efta coftumbre fe tiene defde la Isla, hafta mas de cinquenta leguas por la Tierra adentro.

Otra coftumbre ai, i es, que quando algun Hijo, ò Hermano muere, en la cafa donde muriere, tres mefes no bufcan de comer, antes fe dexan morir de hambre, i los Parientes, i los Vecinos les proveen de lo que han de comer. Y como en el tiempo que aqui eftuvimos muriò tanta Gente de ellos, en las mas Cafas havia mui gran hambre, por guardar tambien fu coftumbre, i cerimonia; i los que lo bufcaban, por mucho que trabajaban, por fer el tiempo tan recio, no podian hacer fino mui poco; i por efta caufa los Indios que à mi me tenian, fe falieron de la Isla, i en vnas Canoas fe pafaron à Tierra-firme à vnas Baìas, adonde tentian muchos Hoftiones, i tres mefes del Año no comen otra cofa, i beben mui mala Agua. Tienen gran falta de Leña, i de Mofquitos mui grande abundancia. Sus Cafas fon edificadas de Efteras, fobre muchas Cafcaras de Hoftiones, i fobre ellos duermen encueros, i no los tienen fino es acafo; i afi eftuvimos hafta en fin de Abril, que fuimos à la Cofta de la Mar, à do comimos Moras de Çarças todo el Mes, en el qual no cefan de hacer fus Areitos, i fieftas.

_CAP. XV. De lo que nos acaefciò en Isla la de Malhado._

En aquella Isla, que he contado, nos quifieron hacer Fificos, fin examinarnos, ni pedirnos los Titulos, porque ellos curan las enfermedades foplando al enfermo, i con aquel foplo, i las manos, echan de èl la enfermedad, i mandaron nos que hiciefemos lo mifmo, i firviefemos en algo: nofotros nos reìamos de ello, diciendo, que era burla, i que no fabiamos curar, i por efto nos quitaban la comida, hafta que hiciefemos lo que nos decian. Y viendo nueftra porfia, vn Indio me dixo à mì, que Yo no fabia lo que decia en decir, que no aprovecharia nada aquello que èl fabia, ca las Piedras, i otras cofas que fe crian por los Campos, tienen virtud; i que èl con vna Piedra caliente, traiendola por el eftomago, fanaba, i quitaba el dolor, i que nofotros que eramos hombres, cierto era que teniamos maior virtud, i poder. En fin, nos vimos en tanta necefidad, que lo hovimos de hacer, fin temer que nadie nos llevafe por ello la pena. La manera que ellos tienen en curarfe es efta: que en viendofe enfermos, llaman vn Medico, i defpues de curado, no folo le dàn todo lo que pofeen, mas entre fus parientes bufcan cofas para darle. Lo que el Medico hace, es dalle vnas fajas adonde tiene el dolor, i chupanles al derredor de ellas. Dàn cauterios de fuego, que es cofa entre ellos tenida por mui provechofa, i Yo lo he experimentado, i me fufcediò bien de ello; i defpues de efto, foplan aquel lugar que les duele, i con efto creen ellos, que fe les quita el mal. La manera con que nofotros curamos, era fantiguandolos, i foplarlos, i reçar vn _Pater nofter_, i vn _Ave Maria_, i rogar lo mejor que podiamos à Dios Nueftro Señor, que les diefe falud, i efpirafe en ellos, que nos hiciefen algun buen tratamiento. Quifo Dios Nueftro Señor, i fu mifericordia, que todos quellos por quien fuplicamos, luego que los fantiguamos, decian à los otros, que eftaban fanos, i buenos; i por efte refpecto nos hacian buen tratamiento, i dexaban ellos de comer por darnoslo à nofotros, i nos daban Cueros, i otras cofillas. Fue tan eftremada la hambre que alli fe pasò, que muchas veces eftuve tres dias fin comer ninguna cofa, i ellos tambien lo eftaban, i parefciame fer cofa impofible durar la vida, aunque en otras maiores hambres, i necefidades me vi defpues, como adelante dirè. Los Indios que tenian à Alonfo del Caftillo, i Andrès Dorantes, i à los demàs que havian quedado vivos, como eran de otra Lengua, i de otra Parentela, fe pafaron à otra parte de la Tierra-firme à comer Hoftiones, i alli eftuvieron hafta el primero dia del Mes de Abril, i luego bolvieron à la Isla, que eftaba de alli hafta dos leguas, por lo mas ancho del Agua, i la Isla tiene media legua de travès, i cinco en largo.

Toda la Gente de efta Tierra anda defnuda, folas las Mugeres traen de fus cuerpos algo cubierto con vna Lana que en los Arboles fe cria. Las Moças fe cubren con vnos Cueros de Venados. Es Gente mui partida de lo que tienen vnos con otros. No ai entre ellos Señor. Todos los que fon de vn Linage andan juntos. Habitan en ella dos maneras de Lenguas, à los vnos llaman de Capoques, i à los otros de Han: tienen por coftumbre, quando fe conofcen, i de tiempo à tiempo fe vèn, primero que fe bablen, eftàr media hora llorando; i acabado efto, aquel que es vifitado, fe levanta primero, i dà al otro todo quanto pofee, i el otro lo refcibe: i de aì à vn poco fe và con ello, i aun algunas veces, defpues de refcebido, fe vàn fin que hablen palabra. Otras eftrañas coftumbres tienen, mas Yo he contado las mas principales, i mas feñaladas por pafar adelante, i contar lo que mas nos fufcedio.

_CAP. XVI. Como fe partieron los Chriftianos de la Isla de Malhado._

Defpues que Dorantes, i Caftillo bolvieron à la Isla, recogieron configo todos los Chriftianos, que eftaban algo efparcidos, i hallaronfe por todos catorce. Yo, como he dicho, eftaba en la otra parte en Tierra-firme, donde mis Indios me havian llevado, i donde me havia dado tan gran enfermedad, que ià que alguna otra cofa me diera efperança de vida, aquella baftaba para del todo quitarmela. Y como los Chriftianos efto fupieron, dieron à vn Indio la Manta de Martas, que del Cacique haviamos tomado, como arriba diximos, porque los pafafe donde Yo eftaba para verme; i afi, vinieron doce, porque los dos quedaron tan flacos, que no fe atrevieron à traerlos configo: los nombres de los que entonces vinieron, fon: Alonfo del Caftillo, Andrès Dorantes, i Diego Dorantes, Valdiviefo, Eftrada, Toftado, Chaves, Gutierrez, Afturiano Clerigo, Diego de Huelva, Eftevanico el Negro, Benitez: i como fueron venidos à Tierra-firme, hallaron otro, que era de los nueftros, que fe llamaba Francifco de Leon; i todos trece por luengo de Cofta. Y luego que fueron pafados los Indios, que me tenian, me avifaron de ello, i como quedaban en la Isla Hieronimo de Alaniz, i Lope de Oviedo. Mi enfermedad eftorvò que no les pude feguir, ni los vì. Yo huve de quedar con eftos mifmos Indios de la Isla mas de vn Año, i por el mucho trabajo que me daban, i mal tratamiento que me hacian, determinè de huir de ellos, i irme à los que moran en los Montes, i Tierra-firme, que fe llaman los de Charruco, porque Yo no podia fufrir la vida, que con eftos otros tenia; porque entre otros trabajos muchos, havia de facar las Raìces para comer debaxo del Agua, i entre las Cañas, donde eftaban metidas en la Tierra; i de efto traìa Yo los dedos tan gaftados, que vna Paja que me tocafe, me hacia fangre de ellos, i las Cañas me rompian por muchas partes, porque muchas de ellas eftaban quebradas, i havia de entrar por medio de ellas, con la Ropa que he dicho que traìa. Y por efto Yo pufe en obra de pafarme à los otros, i con ellos me fufcediò algo mejor: i porque Yo me hice Mercader, procurè de vfar el Oficio lo mejor que fupe; i por efto ellos me daban de comer, i me hacian buen tratamiento, i rogabanme, que me fuefe de vnas partes à otras, por cofas que ellos havian menefter; porque por raçon de la Guerra, que contino traen, la Tierra no fe anda, ni fe contrata tanto. E ià con mis Tratos, i Mercaderias entraba la Tierra adentro todo lo que queria, i por luengo de Cofta me alargaba quarenta, ò cinquenta leguas. Lo principal de mi trato, era pedaços de Caracoles de la Mar, i Coraçones de ellos, i Conchas, con que ellos cortan vna fruta, que es como Frifoles, con que fe curan, i hacen fus Bailes, i Fieftas; i efta es la cofa de maior prefcio que entre ellos ai, i Cuentas de la Mar, i otras cofas. Afi efto era lo que io llevaba la Tierra adentro; i en cambio, i trueco de ello traìa Cueros, i Almagra con que ellos fe vntan, i tiñen las Caras, i Cabellos; Pedernales para puntas de Flechas, Engrudo, i Cañas duras para hacerlas, i vnas Borlas, que fe hacen de Pelos de Venados, que las tiñen, i paran coloradas: i efte Oficio me eftaba à mi bien, porque andando en èl tenia libertad para ir donde queria, i no era obligado à cofa alguna, i no era Efclavo, i donde quiera que iba me hacian buen tratamiento, i me daban de comer por refpeto de mis Mercaderias; i lo mas principal, porque andando en ello, Yo bufcaba por donde me havia de ir adelante, i entre ellos era mui conofcido: holgaban mucho quando me vian, i les traìa lo que havian menefter; i los que no me conofcian, me procuraban, i defeaban vèr por mi fama. Los trabajos que en efto pasè, ferìa largo contarlos, afi de peligros, i hambres, como de tempeftades, i frios, que muchos de ellos me tomaron en el Campo. i folo, donde por gran mifericordia de Dios Nueftro Señor efcapè; i por efta caufa Yo no trataba el Oficio en Invierno, por fer tiempo, que ellos mifmos en fus Choças, i Ranchos metidos, no podian valerfe, ni ampararfe. Fueron cafi feis Años el tiempo que Yo eftuve en efta Tierra folo entre ellos, i defnudo, como todos andaban. La raçon por què tanto me detuve, fue por llevar conmigo vn Chriftiano, que eftaba en la Isla, llamado Lope de Oviedo. El otro Compañero de Alaniz, que con èl havia quedado, quando Alonfo del Caftillo, i Andrès Dorantes, con todos los otros, fe fueron, muriò luego; i por facarlo de alli, Yo pafaba à la Isla cada Año, i le rogaba, que nos fuefemos à la mejor maña que pudiefemos en bufca de Chriftianos, i cada Año me detenia, diciendo, que el otro figuiente nos iriamos. En fin, al cabo lo faquè, i le pasè el Ancon, i quatro Rios, que ai por la Cofta, porque èl no fabia nadar, i anfi fuimos con algunos Indios adelante, hafta que llegamos à vn Ancon, que tiene vna legua de travès, i es por todas partes hondo: i por lo que de èl nos parefciò, i vimos, es, el que llaman del Efpiritu Santo, i de la otra parte dèl vimos vnos Indios, que vinieron à vèr los nueftros, i nos dixeron, como mas adelante havia tres Hombres como nofotros, i nos dixeron los nombres de ellos; i preguntandoles por los demàs, nos refpondieron, que todos eran muertos de frio, i de hambre: i que aquellos Indios de adelante, ellos mifmos por fu pafatiempo havian muerto à Diego Dorantes, i à Valdiviefo, i à Diego de Huelva, porque fe havian pafado de vna cafa à otra; i, que los otros Indios fus vecinos, con quien agora eftaba el Capitan Dorantes, por raçon de vn fueño que havian foñado, havian muerto à Efquivèl, i à Mendez. Preguntamosles, què tales eftaban los vivos? dixeron nos, que mui maltratados, porque los Mochachos, i otros Indios, que entre ellos fon mui holgaçanes, i de mal trato, les daban muchas coces, i bofetones, i palos, i que efta era la vida que con ellos tenian. Quefimonos informar de la Tierra adelante, i de los mantenimientos que en ella havia, refpondieron, que era mui pobre de Gente, i que en ella no havia que comer, i que morian de frio, porque no tenian Cueros, ni con que cubrirfe. Dixeron nos tambien, fi queriamos vèr aquellos tres Chriftianos, que de aì à dos dias los Indios que los tenian venian à comer Nueces vna legua de alli à la Vera de aquel Rio: i porque viefemos, que lo que nos havian dicho del mal tratamiento de los otros era verdad, eftando con ellos dieron al Compañero mio de bofetones, i palos, i Yo no quedè fin mi parte, i de muchos pellaços de lodo que nos tiraban, i nos ponian cada dia las Flechas al coraçon, diciendo, que nos querian matar como à los otros nueftros Compañeros. Y temiendo efto Lope de Oviedo, mi Compañero, dixo, que queria bolverfe con vnas Mugeres de aquellos Indios, con quien haviamos pafado el Ancon, que quedaban algo atràs. Yo porfiè mucho con èl que no lo hiciefe, i pasè muchas cofas, i por ninguna via lo pude detener; i afi fe bolviò, i Yo quedè folo con aquellos Indios, los quales fe llamaban Quevenes, i los otros con quien èl fe fue, llaman Deaguanes.

_CAP. XVII. Como vinieron los Indios i truxeron à Andrès Dorantes, i à Caftillo, i à Eftevanico._