Naufragios de Alvar Núñez Cabeza de Vaca

Part 10

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Como los Indios fe bolvieron, todos los de aquella Provincia, que eran Amigos de los Chriftianos, como tuvieron noticia de nofotros, nos vinieron à vèr, i nos truxeron Cuentas, i Plumas; i nofotros les mandamos, que hiciefen Iglefias, i pufiefen Cruces en ellas, porque hafta entonces no las havian hecho; i hecimos traer los Hijos de los Principales Señores, i baptiçarlos; i luego el Capitan hiço Pleito omenage à Dios, de no hacer, ni confentir hacer entrada ninguna, ni tomar Efclavo por la Tierra, i Gente, que nofotros haviamos afegurado; i que efto guardaria, i cumpliria, hafta que fu Mageftad, i el Governador Nuño de Guzmàn, ò el Viforrei en fu nombre proveiefen en lo que mas fuefe fervicio de Dios; i de fu Mag. i defpues de bautiçados los Niños, nos partimos para la Villa de Sant Miguèl, donde como fuimos llegados vinieron Indios, que nos dijeron, como mucha Gente bajaba de las Sierras, i poblaban en lo llano, i hacian Iglefias, i Cruces, i todo lo que les haviamos mandado: i cada Dia teniamos nuevas de como efto fe iba haciendo, i cumpliendo mas enteramente; i pafados quince Dias, que alli aviamos eftado, llegò Alcaraz con los Chriftianos que havian ido en aquella entrada, i contaron al Capitan, como eran bajados de las Sierras los Indios, i havian poblado en lo llano, i havian hallado Pueblos con mucha Gente, que de primero eftaban defpoblados, i defiertos, i que los Indios les falieron à recibir con Cruces en las manos, i los llevaron à fus Cafas, i les dieron de lo que tenian, i durmieron con ellos alli aquella noche. Efpantados de tal novedad, i de que los Indios les dixeron, como eftaban ià afegurados, mandò que no les hiciefen mal, i anfi fe defpidieron. Dios Nueftro Señor por fu infinita mifericordia quiera, que en los dias de V. Mageftad, i debajo de vueftro Poder, i Señorìo, eftas Gentes vengan à fer verdaderamente, i con entera voluntad fujetas al verdadero Señor que las criò, i redimiò. Lo qual tenemos por cierto que afi ferà, i que V. Mageftad ha de Ser el que lo ha de poner en efecto (que no ferà tan dificil de hacer) porque dos mil Leguas que anduvimos por Tierra, i por la Mar en las Barcas, i otros diez Mefes que defpues de falidos de Captivos, fin parar anduvimos por la Tierra, no hallamos Sacrificios, ni Idolatria. En efte tiempo travefamos de vna Mar à otra; i por la noticia que con mucha diligencia alcançamos à entender de vna Cofta à la otra, por lo mas ancho, puede haver docientas Leguas: i alcançamos à entender, que en la Cofta del Sur, ai Perlas, i mucha riqueça, i que todo lo mejor, i mas rico eftà cerca della. En la Villa de Sant Miguèl eftuvimos hafta quince Dias del Mes de Maio; i la caufa de detenernos alli tanto, fue porque de alli hafta la Ciudad de Compoftela, donde el Governador Nuño de Guzman refidia, ai cien Leguas, i todas fon defpobladas, i de enemigos: i ovieron de ir con nofotros Gente, con que iban veinte de Caballo, que nos acompañaron hafta quarenta Leguas: i de alli adelante vinieron con nofotros feis Chriftianos, que traìan quinientos Indios hechos Efclavos; i llegados en Compoftela, el Governador nos refcibiò mui bien, i de lo que tenia nos diò de veftir: lo qual Yo por muchos Dias no pude traer, ni podiamos dormir fino en el fuelo: i pafados diez, ò doce Dias, partimos para Mexico, i por todo el camino fuimos bien tratados de los Chriftianos, i muchos nos falian à vèr por los Caminos, i daban gracias à Dios de avernos librado de tantos peligros. Llegamos à Mexico Domingo, vn Dia antes de la Vifpera de Santiago, donde del Viforei, i del Marquès de el Valle fuimos mui bien tratados, i con mucho placer refcibidos, i nos dieron de veftir, i ofrefcieron todo lo que tenian, i el Dia de Santiago ovo Fiefta, i juego de Cañas, i Toros.

_CAP. XXXVII. De lo que acontefciò quando me quife venir._

Defpues que defcanfamos en Mexico dos Mefes, Yo me quife venir en eftos Reinos: i iendo à embarcar en el Mes de Octubre, vino vna tormenta que diò con el Navio al travès, i fe perdiò: i vifto efto, acorde de dejar pafar el Invierno, porque en aquellas partes es mui recio tiempo para navegar en èl: i defpues de pafado el Invierno por Quarefma, nos partimos de Mexico Andrès Dorantes, i Yo para la Vera-Cruz para nos embarcar, i alli eftuvimos efperando tiempo hafta Domingo de Ramos que nos embarcamos,, i eftuvimos embarcados mas de quince Dias por falta de tiempo; i el Navio en que eftabamos, hacia mucha Agua. Yo me fali de èl, i me pasè à otros de los que eftaban para venir, i Dorantes fe quedò en aquel: i à diez Dias de el Mes de Abril partimos del Puerto tres Navios, i navegamos juntos ciento i cinquenta Leguas: i por el camino los dos Navios hacian mucha Agua, i vna noche nos perdimos de fu conferva; porque los Pilotos, i Maeftros, fegun defpues parefciò, no ofaron pafar adelante con fus Navios, i bolvieron otra vez al Puerto do havian partido, fin darnos cuenta de ello, ni faber mas de ellos, i nofotros feguimos nueftro viage; i à quatro Dias de Maio llegamos al Puerto de la Havana, que es en la Isla de Cuba, adonde eftuvimos efperando los otros dos Navios, creiendo que vernian hafta dos Dias de Junio, que partimos de alli con mucho temor de topar con Francefes, que havia pocos Dias que havian tomado alli tres Navios nueftros: i llegados fobre la Isla de la Belmuda, nos tomò vna tormenta, que fuele tomar à todos los que por alli pafan, la qual es conforme à la Gente, que dicen que en ella anda, i toda vna noche nos tuvimos por perdidos, i plugò à Dios, que venida la mañana cesó la tormenta, i feguimos nueftro camino. A cabo de veinte i nueve Dias que partimos de la Habana, haviamos andado mil i cien Leguas, que dicen que ai de alli hafta el Pueblo de los Açores: i pafando otro Dia por la Isla, que dicen del Cuervo, dimos con vn Navio de Francefes, à hora de medio dia nos començò à feguir, con vna Carabela que traìa, tomada de Portuguefes, i nos dieron caça, i aquella tarde vimos otras nueve Velas, i eftaban tan lejos, que no podimos conocer fi eran Portuguefes, ò de aquellos mifmos que nos feguian: i quando anocheciò, eftaba el Francès à tiro de Lombarda de nueftro Navio; i defque fue obfcuro, hurtamos la derrota, por defviarnos de èl; i como iba tan junto de nofotros, nos viò, i tirò la via de nofotros, i efto hecimos tres, ò quatro veces: i èl nos pudiera tomar fi quifiera, fino que lo dejaba para la mañana. Plugò à Dios, que quando amaneciò, nos hallamos el Francefes, i nofotros juntos, i cercados de las nueve Velas que he dicho, que à la tarde antes aviamos vifto, las quales conofciamos fer de la Armada de Portugal, i dì gracias à Nueftro Señor, por averme efcapado de los trabajos de la Tierra, i peligros de la Mar: i el Francès como conofció fer el Armada de Portugal, foltò la Caravela que traìa tomada, que venia cargada de Negros, la qual traìan configo, para que creiefemos que eran Portuguefes, i la efperafemos; i quando la foltò, dijo al Maeftre, i Piloto de ella, que nofotros eramos Francefes, i de fu conferva: i como dijo efto, metió fesenta remos en fu Navio, i anfi à remo, i à vela fe començò à ir; i andaba tanto, que no fe puede creer; i la Caravela que foltò, fe fue al Galeon, i dijo al Capitan, que el nueftro Navio, i el otro eran de Francefes: i como nueftro Navio arribó al Galeon, i como toda la Armada via que ibamos fobre ellos, teniendo por cierto que eramos Francefes, fe pufieron à punto de Guerra, i vinieron fobre nofotros: i llegados cerca les falvamos. Conofciò que eramos Amigos, fe hallaron burlados por averfeles efcapado aquel Cofario, con aver dicho que eramos Francefes, i de fu compañia, i afi fueron quatro Caravelas tras èl: i llegado à nofotros el Galeon defpues de averles faludado, nos preguntò el Capitan Diego de Silveira, que de donde veniamos, i que Mercaderia traìamos: i le refpondimos, que veniamos de la Nueva-Efpaña, i que traìamos Plata, i Oro: i preguntónos que tanto feria, el Maeftro le dixo que traeria trecientos mil Caftellanos. Refpondió el Capitan: _Boa fee, que venis muito ricos, pero tracedes mui ruin Navio, i muito ruin Artilleria, ò fide puta can à renegado Frances, i que bon bocado perdeo, vota Deus. Ora fus pois vos avedes efcapado, feguime, i non vos apartedes de mi, que con aiuda de Deus eu vos porne en Caftela._ Y dende à poco bolvieron las Caravelas que havian feguido tras el Francès, porque les parefció que andaba mucho, i por no dejar el Armada que iba en guarda de tres Naos que venian cargadas de Efpeceria; i afi llegamos à la Isla Tercera, donde eftuvimos repofando quince Dias tomando refrefco, i efperando otra Nao, que venia cargada de la India, que era de la conferva de las tres Naos que traìa el Armada: i pafados los quince Dias nos partimos de alli con el Armada, i llegamos al Puerto de Lisbona à nueve de Agofto, Vifpera de Señor Sant Laurencio, Año de mil i quinientos i treinta i fiete Años. Y porque es afi la verdad, como arriba en efta Relacion digo, lo firmè de mi nombre. _Cabeça de Vaca._ Eftaba firmado de fu nombre, i con el Efcudo de fus Armas, la _Relacion_ donde efte fe facò.

_CAP. XXXVIII. De lo que fufcediò à los demàs que entraron en las Indias._

Pues he hecho relacion de todo lo fufodicho en el viage, i entrada, i falida de la Tierra hafta bolver à eftos Reinos, quiero afimifmo hacer memoria, i Relacion de lo que hicieron los Navios, i la Gente que en ellos quedò, de lo qual no he hecho memoria en lo dicho atras; porque nunca tuvimos noticia de ellos hafta defpues de falidos, que hallamos mucha Gente de ellos en la Nueva-Efpaña, i otros acà en Caftilla, de quien fupimos el fucefo, i todo el fin de ello de que manera pasò. Defpues que dejamos los tres Navios, porque el otro era ià perdido en la Cofta Braba, los quales quedaban à mucho peligro, i quedaban en ellos hafta cien perfonas con pocos mantenimientos, entre los quales quedaban diez Mugeres cafadas, i vna de ellas havia dicho al Governador muchas cofas que le acaecieron en el viage antes que le fufcediefen: i efta le dijo, quando entraba por la Tierra, que no entrafe, porque ella creìa, que èl, ni ninguno de los que con èl iban, no faldrian de la Tierra: i que fi alguno faliefe, que haria Dios por èl mui grandes milagros; pero creìa, que fuefen pocos los que efcapafen, ò no ningunos; i el Governador entonces le refpondiò, que èl, i todos los que con èl entraban iban à pelear, i conquiftar muchas, i mui eftrañas Gentes, i Tierras: i que tenia por mui cierto, que conquiftandolas havian de morir muchos; pero aquellos que quedafen, ferian de buena ventura, i quedarian mui ricos, por la noticia que èl tenia de la riqueça que en aquella Tierra havia: i dijole mas, que le rogaba que ella le dijefe las cofas que havia dicho pafadas, i prefentes, quien fe las havia dicho. Ella le refpondiò, i dijo, que en Caftilla, vna Mora de Hornachos fe lo havia dicho, lo qual antes que partiefemos de Caftilla, nos lo havia à nofotros dicho, i nos havia fufcedido todo el viage de la mifma manera que ella nos havia dicho. Y defpues de aver dejado el Governador por fu Teniente, i Capitan de todos los Navios, i Gente, que alli dejaba à Carvallo, natural de Cuenca de Huete, nofotros nos partimos de ellos, dejandoles el Governador mandado, que luego en todas maneras fe recogiefen todos à los Navios, i figuiefen fu viage derecho la via del Panuco, i iendo fiempre cofteando la Cofta, i bufcando lo mejor que ellos pudiefen el Puerto, para que en hallandolo parafen en èl, i nos efperafen. En aquel tiempo que ellos fe recogian en los Navios, dicen que aquellas perfonas que alli eftaban, vieron, i oieron todos mui claramente, como aquella Muger dijo à las otras, que pues fus Maridos entraban por la Tierra adentro, i ponian fus perfonas en tan gran peligro, no hiciefen en ninguna manera cuenta de ellos: i que luego mirafen con quien fe havian de cafar, porque ella afi lo havia de hacer, i afi lo hiço, que ella, i las demàs fe cafaron, i amancebaron con los que quedaron en los Navios; i defpues de partidos de alli los Navios hicieron vela, i figuieron fu viage, i no hallaron el Puerto adelante, i bolvieron atras: i cinco Leguas mas abajo de donde aviamos defembarcado, hallaron el Puerto, que entraba fiete, ó ocho Leguas la Tierra adentro, i era el mifmo que nofotros aviamos defcubierto, adonde hallamos las Cajas de Caftilla, que atras fe ha dicho, à do eftaban los cuerpos de los Hombres muertos, los quales eran Chriftianos: i en efte Puerto, i efta Cofta anduvieron los tres Navios, i el otro que vino de la Habana, i el Vergantin bufcandonos cerca de vn Año, i como no nos hallaron fueronfe à la Nueva-Efpaña. Efte Puerto que decimos, es el mejor de el Mundo, i entra la Tierra adentro fiete, ò ocho Leguas, i tiene feis braças à la entrada, i cerca de Tierra tiene cinco, i es Lama el fuelo de èl, i no ai Mar dentro, ni tormenta brava, que como los Navios que cabràn en èl fon muchos, tiene mui gran cantidad de Pefcado. Eftà cien Leguas de la Habana, que es vn Pueblo de Chriftianos en Cuba, i eftà à Norte Sùr, con efte Pueblo, i aqui reinan las Brifas fiempre, i vàn, i vienen de vna parte à otra en quatro Dias, porque los Navios van, i vienen à Quartèl.

Y pues he dado relacion de los Navios, ferà bien que diga quien fon, i de que Lugar de eftos Reinos, los que Nueftro Señor fue fervido de efcapar de eftos trabajos. El primero, es Alonfo del Caftillo Maldonado, natural de Salamanca, hijo del Doctor Caftillo, i de Doña Aldonça Maldonado. El fegundo, es Andrès Dorantes, hijo de Pablo Dorantes, natural de Bejar, i Vecino de Gibraleon. El tercero, es Alvar Nuñez Cabeça de Vaca, hijo de Francifco de Vera, i nieto de Pedro de Vera el que ganò à Canaria, i fu Madre fe llamaba Doña Terefa Cabeça de Vaca, natural de Xerez de la Frontera. El quarto, fe llama Eftevanicò, es Negro Alarabe, natural de Açamor.

TABLA

DE LO MAS ESPECIAL CONTENIDO EN LOS

_Naufragios, y Relacion de la Florida de Alvar Nuñez Cabeça de Vaca._

[Nota del transcriptor: Esta Tabla no se incluye en esta edición digital.]

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[Nota del Transcriptor: Las irregularidades en puntuación, acentuación y ortografía del libro original han sido retenidas en este texto digital. Las efes usadas en el original por eses del uso contemporáneo han sido cambiadas para facilitar la lectura.]

HISTORIADORES

PRIMITIVOS

_DE LAS INDIAS OCCIDENTALES,_

QUE JUNTO, TRADUXO EN PARTE, y sacò à luz, ilustrados con erudìtas notas, y copiosos indices,

_EL Ill'mo SEÑOR DON ANDRÈS GONZALEZ DE BARCIA,_

DEL CONSEJO, Y CAMARA

DE SU MAGESTAD,

DIVIDIDOS EN TRES TOMOS,

cuyo contenido se verà en el folio siguiente.

TOMO I.

EN MADRID: Año M.DCCXLIX.

INDICE DE LAS OBRAS CONTENIDAS en estos tres Tomos de Historiadores de Indias.

TOMO I.

La Historia del Almirante Don Christoval Colòn; que compuso en Castellano _Don Fernando Colòn_, su hijo, y traduxo en Toscano _Alfonso de Ulloa_, buelta à traducir en Castellano, por no parecer el original.

Quatro Cartas de _Hernan Cortès_, dirigidas al Emperador Carlos V. en que hace relacion de sus Conquistas, y sucessos en la Nueva-España.

Dos Relaciones hechas al mismo Hernan Cortès, por _Pedro de Alvarado_, refiriendole sus Expediciones, y Conquistas en varias Provincias de aquel Reyno.

Otra Relacion hecha al mismo _Hernan Cortès_, por _Diego de Godoy_, que trata del descubrimiento de diversas Ciudades, y Provincias, y guerras que tuvo con los Indios.

Relacion sumaria de la Historia Natural de las Indias, compuesta, y dirigida al Emperador Carlos V. por el Capitan _Gonzalo Fernandez de Oviedo_.

Examen Apologetico de la Historica narracion de los Naufragios, Peregrinaciones, y Milagros de _Alvar Nuñez Cabeza de Baca_, contra la Censura del Padre Honorio Filopono, por _Don Antonio Ardoino_, Marquès de Lorito.

Relacion de los naufragios del Governador _Alvar Nuñez Cabeza de Baca_.

Comentarios del mismo de lo sucedido durante su Govierno del Rio de la Plata.

TOMO II

Historia General de las Indias, por _Francisco Lopez de Gomara_.

Chronica de la Nueva-España, ò Conquista de Mexico, por el mismo.

TOMO III.

Historia del Descubrimiento, y Conquista de la Provincia del Perù, y de los sucessos de ella, y de las cosas naturales, que en la dicha Provincia se hallan, por _Agustin de Zarate_.

Verdadera Relacion de la Conquista, del Perù, y Provincia del Cuzco, embiada al Emperador Carlos V. por _Francisco de Xerèz._

Historia, y Descubrimiento del Rio de la Plata y Paraguay, por _Hulderico Schmidèl_, traducida del latin.

Argentina, y Conquista del Rio de la Plata, con otros acaecimientos de los Reynos del Perù, Tucumàn, y Estado del Brasil, por el Arcediano _Don Martin del Barco Centenera_, Poema compuesto de veinte y ocho. Cantos.

Viage del Mundo, de _Simòn Perez de Torres_.

Epitome de la Relacion del viage de algunos Mercaderes de San Malò à _MoKa_, en Arabia, en el Mar Bermejo, hecho por los años de 1708. 1709. Y 1710. formado, y puesto en Castellano por el Alferez Don _Manuel de Grova_, natural de la Gran Canaria.

NAVFRAGIOS

DE ALVAR NUÑEZ

CABEZA DE VACA;

Y

RELACION DE LA JORNADA,

QUE HIZO A LA FLORIDA CON EL ADELANTADO,

PANFILO DE NARVAEZ.

_CAPITULO I. En que cuenta quando partiò el Armada, i los Oficiales, i Gente, que iba en ella._

A diez i siete dias del Mes de Junio de mil quinientos i veinte i siete, partiò del Puerto de Sant Lucar de Barrameda, el Governador Panfilo de Narvaez, con Poder, i mandado de V. Mag. para conquistar, i governar las Provincias, que estan desde el Rio de las Palmas, hasta el Cabo de la Florida, las quales son en Tierra-firme; i la Armada, que llevaba eran cinco Navios, en los quales, poco mas, ò menos, irian seiscientos Hombres. Los Oficiales que llevaba (porque de ellos se ha de hacer mencion) eran estos, que aqui se nombran: Cabeça de Vaca, por Tesorero, i por Alguacil Maior; Alonso Enríquez, Contador; Alonso de Solis, por Factor de V. Mag. i por Veedor; iba vn Fraile de la Orden de Sant Francisco por Comisario, que se llamaba Fr. Juan Suarez, con otros quatro Frailes de la misma Orden: llegamos à la Isla de Santo Domingo, donde estuvimos casi quarenta i cinco dias, proveiendonos de algunas cosas necesarias, señaladamente de Caballos. Aqui nos faltaron de nuestra Armada mas de ciento i quarenta Hombres, que se quisieron quedar alli, por los partidos, i promesas, que los de la Tierra les hicieron. De alli, partimos, i llegamos à Santiago (que es Puerto en la Isla de Cuba) donde en algunos dias, que estuvimos, el Governador se rehiço de Gente, de Armas, i de Caballos. Suscediò alli, que vn Gentil-hombre, que se llamaba Vasco Porcalle, Vecino de la Trinidad (que es en la misma Isla) ofresciò de dàr al Governador ciertos Bastimentos, que tenia en la Trinidad, que es cien Leguas del dicho Puerto de Santiago. El Governador, con toda la Armada, partiò para allá: mas llegados à vn Puerto, que se dice Cabo de Santa Cruz, que es mitad del camino: paresciòle, que era bien esperar alli, i embiar vn Navio, que truxese aquellos Bastimentos, i para esto mandò à vn Capitan Pantoja, que fuese allá con su Navio, i que Yo, para mas seguridad, fuese con èl, i èl quedò con quatro Navios, porque en la Isla de Santo Domingo havia comprado vn otro Navio. Llegados con estos dos Navios al Puerto de la Trinidad, el Capitan Pantoja fue con Vasco Porcalle à la Villa, que es vna Legua de alli, para rescebir los Bastimentos: Yo quedè en la Mar con los Pilotos, los quales nos dixeron, que con la maior presteçsa, que pudiesemos, nos despachasemos de alli, porque aquel era un mui mal Puerto, i se solian perder muchos Navios en èl; i porque lo que alli nos sucediò, fue cosa mui señalada, me paresciò, que no seria fuera de proposito, i fin, con que Yo quise escrevir este Camino, contarla aqui. Otro dia de mañana començò el tiempo à dàr no buena señal, porque començò à llover, i el Mar iba arreciando tanto, que aunque Yo dì licencia à la Gente, que saliese à Tierra, como ellos vieron el tiempo que hacia, i que la Villa estaba de alli vna Legua, por no estàr al Agua, i frio, que hacia, muchos se bolvieron al Navio. En esto vino vna Canoa de la Villa, en que me traìan vna Carta de vn Vecino de la Villa, rogandome, que me fuese allà, i que me darian los Bastimentos, que hoviese, i necesarios fuesen; de lo qual Yo me escusè, diciendo, que no podia dexar los Navios. A medio dia bolviò la Canoa con otra Carta, en que con mucha importunidad pedian lo mismo: i traìan vn Caballo en que fuese. Yo dì la misma respuesta que primero havia dado, diciendo, que no dexaria los Navios; mas los Pilotos, i la Gente me rogaron mucho, que fuese, porque diese priesa que los Bastimentos se truxesen lo mas presto que pudiese ser, porque nos partiesemos luego de alli, donde ellos estaban, con gran temor, que los Navios se havian de perder, si alli estuviesen mucho. Por esta raçon Yo determinè de ir à la Villa, aunque primero que fuese, dexè proveìdo, i mandado à los Pilotos, que si el Sur, con que alli suelen perderse muchas veces los Navios, ventase, i se viesen en mucho peligro, diesen con los Navios al travès, i en parte que se salvase la Gente, i los Caballos; i con esto Yo sali, aunque quise sacar algunos conmigo, por ir en compañia, los quales no quisieron salir, diciendo, que hacia mucha Agua, i frio, i la Villa estaba mui lexos, que otro dia, que era Domingo, saldrian, con el aiuda de Dios, à oìr Misa. A vna hora, despues de Yo salido, la Mar començò à venir mui brava, i el Norte fue tan recio, que ni los Bateles osaron salir à Tierra, ni pudieron dàr en ninguna manera con los Navios al travès, por ser el viento por la Proa; de suerte, que con mui gran trabajo, con dos tiempos contrarios, i mucha Agua que hacia, estuvieron aquel dia, i el Domingo, hasta la noche. A esta hora, el Agua, i la Tempestad, començò à crescer tanto, que no menos Tormenta havia en el Pueblo, que en la Mar, porque todas las Casas, i Iglesias se caieron, i era necesario que anduviesemos siete, ò ocho Hombres abraçados vnos con otros, para podernos amparar, que el viento no nos llevase; i andando entre los Arboles, no menos temor teniamos de ellos, que de las Casas, porque como ellos tambien caìan, no nos matasen debaxo. En esta tempestad, i peligro, anduvimos toda la noche, sin hallar parte, ni lugar, donde media hora pudiesemos estàr seguros.