Música y Músicos Portorriqueños

Part 17

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Trina Padilla es una verdadera pianista, de esmerada y delicadísima ejecución, sentimiento expresivo interesantemente apasionado, en concordancia con su poética y fantástica imaginación. Técnica bastante correcta.

Su poderosa retentiva la ha hecho poseedora de un extenso y selecto repertorio de las mejores obras clásicas, pues casi con una audición se queda grabada en su mente la factura de una obra.

Es una buena acompañante y repentiza con facilidad.

Las obras de Chopín, Beethoven, Mendelsonn, Schubert, Shumann, Albéniz, Granados y demás maestros del piano, le son familiares, bordándolas cuando las ejecuta ante auditorio competente.

Después del cambio de nacionalidad, las veleidades de la diosa Fortuna, la hizo tomar como profesión lo que hasta entonces solamente era deleite del alma, y desde que abriera su academia de Piano en Arecibo, el tiempo le es corto para las clases.

Su cultura intelectual, su apasionamiento por todo lo que sea arte, las relaciones que por sus méritos y _propio esfuerzo_ ha adquirido con personalidades musicales de gran fama en el extranjero, la permiten estar a la portada entre los conocedores del progreso en la bibliografía musical y de ahí que en su Academia se enseñen los métodos modernos de más valía, siguiéndose además la correcta escuela de su maestro.

Simultáneamente con el ejercicio de la profesión, empezó a desarrollar sus dormidas facultades literarias y ora en prosa, ora en verso, la prensa nativa y selectas publicaciones literarias del extranjero, engalanan las columnas con sus producciones.

Como poetisa ha obtenido laudos en Juegos Florales y certámenes.

Como literata musical es colaboradora de número y corresponsal en Puerto Rico, del _Correo Musical Sud-Americano_, que se publica todos los miércoles en Buenos Aires y que en nuestro concepto es uno de los mejores periódicos musicales del mundo.

Su corazón es un tesoro inagotable de bondades y siempre es de las primeras, cuando no la iniciadora, en toda idea noble y altruista. ¡Dejaría de ser ángel de caridad, siendo tan artista!

_PARÉS, Josefino._

Fué un _virtuose_ de la guitarra. Nació en Morovis en 1862 muriendo repentinamente en Manatí el 18 de marzo de 1908. Fué artista por temperamento, por el estudio, y si se nos permite la frase, por necesidad, ya que únicamente en las manifestaciones artísticas hubiera podido expandir los delicadísimos sentimientos de su alma.

Discípulo en Barcelona del gran guitarrista catalán, Ferrer y Esteva, durante dos años fueron tan sorprendentes los progresos que hiciera, que un día, asombrado el profesor con la interpretación que diera a una de sus obras más difíciles, le dijo: "No tengo más que enseñarle, usted me supera."

Las cuerdas del dulcísimo a la par que difícil instrumento, cuando eran pulsadas por los dedos de Josefino Parés, vibraban con tan sonora expresión y arte, que el oyente se sobrecogía y extasiaba cual si las vibraciones que percibiera lo fuesen de la _armonía celeste_, que según el gran Rossini, es imposible concebirla en el mundo material por la insuficiencia del _grosero lenguaje_ que se emplea: la música.

Interpretaba acertadas y difíciles transcripciones, para guitarra, de obras clásicas, con un punteo claro, conciso, de igualdad absoluta en los acordes.

Los trastes del instrumento los conocía tan profundamente, que al acompañar de oído a un buen instrumentista o cantante, seguía los movimientos armónicos y modulantes cual si lo hiciera al piano o por lectura del original. Oímos buenos guitarristas en España, pero ninguna tenía la fuerza de expresión que Parés.

En la fantasía _Variaciones sobre el Carnaval de Venecia_ ponía de alto relieve su técnica y agilidad. ¡Con qué modo tan especial producía los sonidos enarmónicos! De la danza _La Melancolía_ de Tavárez, hizo una creación. Fué un artista tan elevado, que nunca le oímos tocar rasgueos de bailables o cantos regionales.

Tocaba la guitarra con pleno conocimiento de la música. Además era un correcto pianista, y con la pluma litográfica hacía maravillas. ¡Nuestra pobre descripción es pálida ante la realidad, desgraciadamente, desaparecida!

_PENEDO DE CUEVAS ZEQUEIRA, Elisa._

Pianista dilettante. Natural de Fajardo. Desconocemos con quien adquirió su brillante escuela. Interpreta con maestría.

_RAMÍREZ, Rufino._--Profesional.

Violinista y Licenciado en Farmacia. Nació en Mayagüez en donde hizo estudios elementales del arte, trasladándose después a París para cursar los estudios superiores con el gran maestro de violín del Conservatorio Mr. Beriot.

A su regreso, según referencias del señor Mauricio Álvarez, su mejor discípulo, solamente se dedicaba a trasmitir sus conocimientos entre determinado número de alumnos.

Nos aseguró también que, aparte de la escuela de arco, tenía interpretación propia y delicada.

_RIVERA, Modesto._--Profesional.

De este connotado violinista, natural de Cayey, fallecido en Madrid el 16 de diciembre de 1893, desde la Corte española al Director de _El Neófito_, periódico ponceño, una dama portorriqueña de alto valer, lo que publicado por el referido vocero en su edición del 20 de enero de 1894, decía: "Ha muerto Modesto Rivera, joven que vino de Ponce hace 6 años lleno de ilusiones, emprendiendo con entusiasmo los estudios del violín. Alcanzó el primer premio en el Conservatorio, que es mucho alcanzar, y no satisfecho aún, ganó otro premio en el estudio de la armonía. El ilustre Maestro Monasterio lo quería tanto que lo llevó a tocar a presencia de la Infanta Isabel."

"Conquistó un puesto entre los profesores de la orquesta del Teatro Real; perteneció a la Sociedad de Conciertos que bajo la dirección del maestro Bretón está compuesta por notabilidades artísticas."

"En fin era incansable y vivía enamorado de la música; pero... ¡el destino es implacable con algunos seres! ¡La lucha por la existencia!... Modesto Rivera, vivía buscando, aquí y allí con que sostener a su familia, y después de tantos trabajos, vióse repentinamente hundido en la más grande desesperación... ¡Del exceso de ejercicio se le presentó una parálisis en un brazo! ¡pobre joven! De tanto cavilar se enfermó y el tifus acabó con su vida..."

"¡Así concluyó el perseguido por la desgracia!"

"No tenía Modesto otro pensamiento que el de regresar a Puerto Rico, a que le oyesen sus paisanos."

"¡Infeliz! ¡La gloria ha ido a recogerla al cielo!"

Con esta bellísima y honda exclamación, como de mujer y artista al fin, terminaba la luctuosa misiva.

En Puerto Rico, antes de su marcha para España, formó parte de la orquesta de Morell Campos y ya antes, en 1875, había sido en Vieques Profesor de Música y secretario de aquella municipalidad o gobierno militar especial, siendo gobernador de la plaza el Coronel Quijano.

Modesto Rivera honró grandemente el nombre de su país en la antigua metrópoli y de no haber muerto lo hubiera también honrado, con mayores triunfos, en el extranjero.

_RODRÍGUEZ SERRA, Lcdo. Manuel._

Pianista dilettante. Nació en Sabana Grande. Los estudios superiores de música y piano los hizo en el extranjero.

_ROSSY CALDERÓN, Celio._--Profesional.

Nació en San Juan y en España se educó musicalmente.

Su escuela de piano es correctísima, con ejecución esmerada por lo ágil, clara, técnica en todos los detalles y sentimiento expresivo conmovedor.

Cuando regresó al país en 1886 se dedicó a la profesión tomando parte en audiciones públicas en las que se consolidó como pianista.

Con Segura Villalba fué el coopartícipe en la fundación del Instituto de Música.

Clausurado éste, Rossy abandonó la profesión aunque no la práctica del instrumento.

Aunque hace poco alarde de sus conocimientos, éstos son sólidos y selectos.

_SABATER, Juanita._--Profesional.

Nació en Mayagüez. Después de haber obtenido el primer premio se graduó, como profesora de piano, en el instituto de música de Barcelona.

Notable repentista; con limpieza técnica, originalidad de interpretación y sin efectismos de expresión exagerada. Su repertorio es clásico. Posee además grandes disposiciones como directora de orquesta.

Ejerció la enseñanza en Mayagüez. Acompaña con maestría.

Es artista por estudio y por temperamento.

_SANTINI, Nicolás._

Flautista dilettante. Natural, según referencias, de Barranquitas. Hizo en Ponce sus estudios musicales.

_SICARDÓ, Alicia._--Profesional.

Concertista de piano. Directora de una Academia musical en la que prosigue el sistema de enseñanza de la que fué su preceptora, Ana Otero.

Nació en San Juan y todas sus hermanas cultivan con esmero el arte.

Como pianista goza de alta reputación por su brillante ejecución ajustada, en absoluto, a todos los preceptos de una severa técnica. Interpreta a conciencia y su expresión es delicadamente poética. Estudiosa en sumo grado, los momentos libres de las clases, los aprovecha, ya aumentando la agilidad de su mecanismo, ya puliendo los pasajes difíciles o la interpretación de obras selectas. Nunca está satisfecha de sí misma, y observa cuidadosamente el estilo de los pianistas a quienes puede oir tocar, pues cree que, hasta en los más modestos, siempre puede encontrarse algo apreciable.

Con el connotado violinista suizo, Mr. Ern, cultivador exquisito de la música clásica, que reside en San Juan, estudia la interpretación de los grandes maestros, armonía y composición. Después de la muerte de la Otero, Alicia continuó sus estudios de piano con Gonzalo Núñez.

La Academia que dirige y de la cual son profesoras auxiliares sus hermanas Rosa y Ana, goza de merecido prestigio. El plan de estudios dividido en 7 cursos, es idéntico, en cuanto al sistema y textos, al empleado en los Conservatorios de Madrid y París.

Con frecuencia presenta a sus alumnas en audiciones públicas en las que pueden apreciarse los progresos, disposiciones de cada una, y efectos del sistema educador.

La última celebrada en el Ateneo, fué un acontecimiento por lo selecto del programa y adecuada interpretación con que lo cumplieron las diversas niñas y señoritas que hacían su exhibición.

De su academia procede la señorita Mercedes Rodríguez que actualmente estudia en el Conservatorio de Madrid, pensionada por el señor Teodoro Aguilar, y que al sufrir el examen de ingreso, fué calificada para el 5º año de piano, el mismo que cursaba con la señorita Sicardó cuando obtuvo la beca.

Basta contemplar la elegante y bella figura de Alicia para adquirir la certidumbre de que se está en presencia de una artista.

_SICARDÓ DE CARACENA, Ramona._--Profesional.

Nació en San Juan en donde, con el señor Sarriera, hizo estudios durante algún tiempo. Después pasó a la Habana ingresando en la escuela de música de aquella ciudad, y últimamente en Madrid completó sus conocimientos hasta adquirir ejecución sorprendente así como un estilo propio y elevado.

Según hemos leído recientemente en la prensa, ha sido designada para ocupar una plaza de Profesora de piano en el Conservatorio de Música de la Habana, Cuba.

_SICARDÓ DE CASTAÑOS, Josefa._

Pianista dilettante. Natural de San Juan. Discípula del señor Sarriera. Reside actualmente en Madrid.

_SIMÓN, Enrique._--Profesional.

Natural de Mayagüez. Discípulo de Freyre. Flautista connotado que por algunos años fué profesor de dicho instrumento en la orquesta del teatro Tacón de la Habana. Reside en su pueblo natal ejerciendo la profesión. Dirige orquestas y bandas, cultivando también la composición.

_SOLER, Gerardo._

Pianista dilettante. Natural de San Juan. Discípulo meritísimo del señor Cabrizas.

_TAVÁREZ DE STORER, Elisa._--Profesional.

Hija del pianista nativo Manuel G. Tavárez, de éste heredó el temperamento y disposición especial para el piano. Nació en Ponce en cuya filarmónica ciudad estudió, con notable aprovechamiento, bajo la dirección de los profesores Galván, Arteaga, y Chavier, habiendo empezado sus estudios a los 7 años de edad.

En 1896, se trasladó a Madrid ingresando con alta calificación en el Conservatorio. La Diputación Provincial le concedió una pensión de 24 pesos mensuales durante dos años, que no le daban ni para la mitad de sus gastos, habiendo sido su padrastro, el doctor Álvarez Valdés, su verdadero protector, así como de sus otros hermanos a los que ha educado.

Permaneció en el Conservatorio hasta el 1899 y allí, en reñida lid, obtuvo primer premio de solfeo y de armonía, y segundo y primero de piano, mereciendo una especial felicitación del tribunal examinador.

Sus profesores del Conservatorio fueron: la señora Pilar Fernández de la Mora, de piano; y los señores Reventós y Fontanilla, de solfeo y armonía, respectivamente.

El año que obtuvo el primer premio de piano, tuvo el honor de dar una audición en el Palacio Real, ante S. M. la Reina Doña María Cristina y la Princesa de Asturias. Antes de su regreso visitó a París, y posteriormente fué muy aplaudida en Cuba, en los recitales que organizara. También fué muy aplaudida en los públicos de esta Isla.

Su técnica es irreprochable, borda las piezas que ejecuta y Chopín tiene en ella un buen intérprete.

En San Juan, Arecibo, Manatí y Utuado, ejerció la profesión, que abandonó después al contraer matrimonio.

Tiene inéditas algunas composiciones, entre ellas, una brillante y conceptuosa _Fantasía_.

Elisa Tavárez es una gran artista que no debe permanecer retraída del arte que tanta fama diera a su padre.

_TIZOL, Eusebio._--Profesional.

Nació en San Juan. Ha sido el mejor contrabajista que ha producido el arte portorriqueño. Su ejecución era, sin hipérbole, realmente asombrosa. Jugaba con el instrumento y por difícil que fuese la música que le pusieran en el atril, la repentizaba a conciencia.

Fuera de Puerto Rico su nombre hubiera alcanzado fama y honores. Perteneció a una familia en que el arte ha sido siempre su patrimonio.

_TIZOL, Dr. José de Jesús._

Hijo de D. Manuel viola notable, fué un violinista diletante que hizo los estudios en París, simultáneamente con la carrera de medicina. Nació en San Juan.

_TIZOL, Manuel._--Profesional.

Constituyó con sus hermanos Eusebio, Facundo, Gervasio y José Belén un cuarteto de músicos distinguidísimos que en la mitad del siglo XIX, eran de los primeros en todos los actos musicales. D. Manuel tocaba la viola, y fué un buen preceptor de instrumentos de cuerda.

Sus hijos el Dr. José de Jesús, Gervasio (que falleció en Coruña al graduarse de médico, era más violinista que José de Jesús) y Mateo, han sabido honrar dignamente la fama artística de su apellido.

_TIZOL, Mateo._--Profesional.

Aunque el violín es su instrumento favorito y con el cual ha obtenido meritorios aplausos, su verdadera fama consiste en la habilidad y pericia como maestro concertador de compañías líricas. Mateo vivió ejerciendo como violinista, en Puerto Rico, durante los primeros treinta años de su vida, pero después empezó a viajar y desde 1897, si no estoy equivocado, se encuentra ausente de su país natal. Actualmente reside en la Habana en donde goza de reputación y afectos.

_VAN RYHN, Margarita._

Pianista dilettante natural de Carolina. Se graduó de maestra de piano en St. Aloysius Academy, New Lexington, Ohio. Actualmente hace estudios de perfeccionamiento en la Academia de Alicia Sicardó. Tiene grandes condiciones para llegar a ser una excelente artista.

_VIZCARRONDO, Dr. Felipe._

Flautista diletante, natural de San Juan, en donde hiciera sus estudios con tanto aprovechamiento, que le sirvieron de poderosa ayuda en la Habana y Cádiz para hacer la carrera de medicina.

POST SCRIPTUM.

Cuando empezábamos a escribir esta sección y ya en prensa las cuatro primeras del libro, fuimos hondamente sorprendidos con la noticia de la muerte acaecida en los primeros días de Octubre, en New York, del reputado pianista compositor Gonzalo Nuñez, al que ya habíamos dedicado una biografía especial aunque no con la extensión de sus méritos.

Al cerrar esta sección, deseamos consignar el luctuoso acontecimiento, que representa una pérdida inmensa, por haber sido Gonzalo Nuñez una de las más legítimas glorias del arte, y especialmente del portorriqueño, pues supo honrar el nombre de la patria nativa en el extranjero.

SECCIÓN SÉPTIMA.

Música Regional.

CAPÍTULO XXI.

Eran nuestros deseos haber hecho en esta sección, un estudio analítico, y en parte gráfico, del origen, desarrollo y evoluciones de la música genuinamente portorriqueña y con especialidad de la danza; mas, por una parte, el no tener, aún, compilados todos los cantos _jíbaros_, labor factible aunque penosa y tardía; y, por otra, lo costosa y extensa, pues el texto pasaría de cien páginas y las transcripciones musicales no menores de 20, el intento queda transferido para más tarde, si es que Dios nos concede algunos años más de vida.

Nos limitaremos a una breve reseña de los cantos nativos y evoluciones de la danza.

Nada refleja tan fielmente la originalidad intelectual de un pueblo como sus cantos nacionales o regionales, siendo éstos los que a través de los tiempos coadyuvan, sino sirven de orientación casi absoluta, con la historia a fijar los caracteres particulares de las razas.

El objeto del arte musical no es más que uno; pero así como siendo inherente a todos los hombres la facultad de hablar, la forma de expresión ha dado origen a la diversidad de idiomas y dialectos, así también, dentro de la universalidad de la música, hay variedad de géneros, estilos y formas de expresión que han venido a caracterizarla colectiva y hasta individualmente.

No es en la técnica o preceptiva en donde se encuentran tales diferencias; es la idealidad expresiva de los sentimientos lo que acentúa las características.

La forma melódica, que en los cantos populares se manifiesta en toda su primitiva sencillez de expresión, es la que más principalmente fija, en consorcio con el ritmo, la idiosincracia musical de cada pueblo, nación o raza.

"La música, dice el ilustre maestro francés Mr. Camile Saint Saens, surgió de los ruidos de la Naturaleza, de los cantos de los pájaros, de los gritos de los animales. Pero el Arte, empero, no es la Naturaleza; el Arte es una creación del hombre, cuya base es la Naturaleza."

De aquí el que para expresar los sentimientos más íntimos del alma en un lenguaje universal, el hombre haya creado el arte de la música, pero con los acentos peculiares a su estado psíquico, que forzosamente tiene que estar en relación con las modalidades de su carácter, pasiones, educación, costumbres, placeres, trabajos y hasta con la misma parte de Naturaleza que le rodea, pues siendo ésta _una_, también lo es _varia_, modelo, el más perfecto, del principio fundamental de la estética.

Los primitivos hombres, apenas se extasiaron en la contemplación de la Naturaleza, al oir los trinos y escalas de los pájaros, los rugidos de las fieras, el tronar de la tempestad, el murmullo de las corrientes, los silbidos penetrantes de los vientos; y, sentir interiormente los primeros aleteos de la pasión, ora plácidos cual los de la paloma, ora iracundos como los del águila cuando vuela rápida en pos de una presa, trataron primeramente de imitar con la voz aquellas expresiones, y después de adquirida la facultad o aptitud, intuitivamente, la aplicaron, con modalidades propias, a la expresión de los sentimientos.

De ahí surgieron los cantos populares que, mientras más espontáneos más puros, mientras más puros más sencillos y mientras más sencillos más en concordancia con la idiosincracia personal o colectiva.

¿Existen en Puerto Rico cantos populares que denoten características etnológicas?

¿Pertenecen exclusivamente o son derivaciones de la raza aborígen, de la colonizadora o proporcionalmente de las dos?

La primer interrogante nos permitimos contestarla afirmativamente.

En cuanto a las demás, si tenemos en cuenta que, así como de los indios Incas se han encontrado vestigios de un sistema musical propio basado en solo tres notas y ritmos más irregulares que uniformes con el cual, a semejanza del primer sistema melódico griego, expresaban sus concepciones artísticas, de los indios boricanos se ignora hasta hoy, al menos por nosotros, si poseían o no, formas determinadas de expresión musical; y en cambio, basta un ligero examen analítico de la estructura y expresión de los cantos nativos para apreciar las similitudes de tonalidad, cadencias métricas y melancólica expresión, con muchos de los cantos populares españoles y más especialmente con los de las regiones andaluza y gallega de donde procedían la mayor parte de los colonizadores de esta Isla siendo lógico suponer o deducir, que nuestra música regional, aunque con algo propio del medio ambiente, es derivada de la característica de la raza española.

No hay quien se atreva a negar la existencia de acentos, colores, líneas, o como quiera designarse la psiquis musical, propia de cada nación. Basta tener un poco de cultura artística para, en cuanto se oye una composición, sobre todo de las del género recreativo, poder decir que el estilo es húngaro, francés, español, alemán, etc., etc. Pues así también hace ya mucho tiempo que los cantos y bailables portorriqueños se distinguen, con claridad, de las guajiras cubanas y tangos americanos del continente y antillas.

Los instrumentos musicales que emplea el pueblo de nuestras alturas y sabanas, consistentes en los de cuerda, tañidos mas por _punteo_ que por _rasgueo_, denominados: _tiple_, _cuatro_ y _bordonúa_, son sustitutos o derivados del _guitarrillo, bandurria y guitarra_ española, aunque distintos los dos últimos en la encordadura. Los otros dos que completan la _orquesta jíbara_, no son de origen español. El _güiro_ o _guícharo_, tal vez, sea una derivación bastante desvirtuada, de algún instrumento indio similar. La _maraca_ que sólo la emplean para los cantos especiales de _aguinaldos_, nos inclinamos a considerarla como importada por la raza africana, pues recordamos que cuando la esclavitud regía, desgraciadamente, en Puerto Rico, en los bailes que anualmente celebraban las diversas tribus de negros, por _Reyes_ y _San Miguel_ en la antigua plaza del mercado de San Juan, los únicos instrumentos que empleaban para marcar el ritmo de sus grotescos bailes y canturías, eran los de percusión denominados _bombas_ y _maracas_.

Los principales cantos populares de la población campesina son: las _coplas_, _décimas_, _caballos_ y _aguinaldos_; los del pueblo de las agrupaciones urbanas, sólo se circunscriben a las _canciones de serenatas_.

Algunas veces durante nuestros frecuentes viajes por el interior de la isla nos hemos detenido en mitad de un solitario camino de herradura, atraídos por el eco armonioso de entonaciones, bien timbradas, en las que notábamos algo distinto a la melodía y ritmo de los cantos arriba citados.

Tales melodías eran entonadas por campesinas que, cabe la orilla de un arroyuelo, mitigaban con la expansión musical, la rudeza de las faenas propias de su condición.

Esos cantos, que hemos oído repetidas veces, tienen mucho de la expresión melancólica que dan las campesinas gallegas a los que entonan durante siegan las mieses, y reminiscencias de las melodías irlandesas. Por la forma rítmica y terminación cadencial de las frases en las que, por intuición, solamente emplean la _semi-cadencia_, hay que concederles carácter regional.

Lo que caracteriza las _canciones de serenatas_, nombre que nos ha parecido el más adecuado, por la índole de los versos, para clasificar dicha música, es la simetría de los fragmentos y frases, el casi exclusivo uso de _tonos menores_, la lentitud de los movimientos y sobre todo el dejo melancólico de que está saturado el pensamiento musical. Estos cantos son siempre acompañados por guitarra haciendo los cantantes un verdadero abuso de las notas tenidas, que casi vienen a ser _calderones_ prolongadísimos.

El baile constituye otra de las características de las razas y naciones.