Música y Músicos Portorriqueños
Part 12
Natural de San Juan, e hija del flautista don Manuel, con don Ramón Sarriera cursó los estudios del canto y piano. Su voz de soprano lírico, bien timbrada, aunque de mediano volumen, si hubiese sido educada con el rigor de la escuela europea, hubiera alcanzado altos prestigios en el género de la Zarzuela española. Como _dilettante_ ha sido justamente aplaudida en todos los actos públicos a que ha asistido. Su vis cómica en el género chico le proporcionó grandes triunfos sobre todo en _Chateau Margaux_, zarzuela en un acto que caracterizó a conciencia. Toma con frecuencia parte como cantante de solemnidades religiosas y no escatima su concurso artístico para toda obra benéfica.
Ejerció durante algunos años la enseñanza del Piano en San Juan y Manatí.
_GRIFO MONCERRATE, Luisa._--D.--
Si preocupaciones paternales, dignas de respeto, no hubiesen cohibido la natural vocación de esta _flor de mujer_, llamada Luisa Grifo Moncerrate, de no malograrse durante el curso de los estudios, Puerto Rico tendría en ella, en no lejano plazo, la soprano dramática absoluta, compañera del gran tenor ponceño Antonio Paoli.
Y no hay hipérbole en la afirmación.
Los que, con alguna pericia para apreciar cualidades de voces, la oigan cantar nos darán la razón.
Cuadratura completa en timbre, extensión, volumen y elasticidad; indicios de expresión extraordinariamente pasional, y decimos indicios, porque cuando la oímos, el sentir de su alma estaba exento de las torturas de la pasión; solamente tenía 15 años, y sin embargo el calor con que decía las frases, nos hizo presentir hondas conmociones estéticas para cuando goces y dolos, ilusiones y desencantos, por ley inexorable, desgarren el velo que encubre la virginidad de su alma.
Y si a las facultades artísticas se agregan las características personales, cuya candorosa hermosura, corrección de líneas, belleza plástica y energía del conjunto hace recordar a las mujeres de la antigua Roma, impresión que nos producen la mayor parte de las damas de Guayama, en donde naciera Luisa, parécenos que el calificativo de soprano dramática absoluta que la damos, quedaría justificado cuando, ya artista, proyectase desde la escena el _sprazzo_ de su gloria.
Actualmente cursa en la Normal de Río Piedras los estudios del magisterio, cuando en donde debiera estar era en Milán modelando su privilegiada y bellísima voz.
_MANGUAL CESTERO, Estela._--D.--
Desde niña manifestó grandes facultades para la música y especialmente para el canto. Con don Genaro de Aranzamendi hizo estudios de piano, y cuando tan sólo contaba diez años empezó a cantar en coros de niños de festividades religiosas y sociales, cautivando la atención por la dulzura de su voz, entonces sin definir.
De familia distinguida, nunca pensó en dedicarse al canto como profesión. Pero su afición, a medida que las facultades vocales adquirían color determinado, se iba haciendo mayor, hasta convertirse en necesidad.
Trasladada con su familia a Mayagüez, los centros sociales de la culta ciudad del Oeste le asignaron puesto preferente en el cuadro de honor de los socios de mérito, pues ya señorita, su voz, regularmente educada, tomó las modalidades de soprano ligera.
El _jilguerito_, como cariñosamente la designaban, con los trinos, escalas y _staccatos_ de su cristalina voz, dando tonos de alegría permanente a su dulce hogar causaba también la de los mayagüezanos.
Estela, como toda la familia Mangual-Cestero, era artista, demostrándolo así cada vez que ocupaba los escenarios de los Casinos de Mayagüez, ora como cantante, ora como dramática o cómica.
Nadie como ella para la interpretación de las danzas de Campos, a muchas de las que supo adaptar letra adecuada.
Murió, hace pocos años, en Arecibo.
_MATIENZO, Cruz._--D.--
Otra artista segada en flor por suspicacias contra la vida artística.
Voz de contralto con todas sus esenciales. Complexión nerviosa delicadísima, inteligencia superior, educación esmerada y pasión delirante por el arte. Con tales condiciones pulimentadas por estudios metódicos, su voz, cuya texitura tanto escasea, hubiera resonado vibrante en la escena de los grandes teatros proporcionando a ella y a su tierra nativa júbilo y gloria.
Cuando canta, y no es pródiga en hacerlo públicamente, a los pocos momentos el auditorio, hondamente conmovido, la colma de aplausos. ¡Tal es la fuerza de su expresión!
_MONTILLA, Antonia._--D.--
Por referencias que oyéramos a nuestro padre, confirmadas después por profesionales y personas de cultura de la época en que la señorita Montilla cooperaba a las manifestaciones artísticas de San Juan, poseyó una voz pastosa, afinadísima, elástica y dulcemente timbrada de soprano lírica, bastante educada, con la que hacía las delicias de los socios de _La Filarmónica_ y del público, cuando esta sociedad llevaba su cuadro lírico-dramático de aficionados al Teatro.
Ella fué la que hizo el papel de Loarina en la ópera _Guarionex_ del maestro Gutiérrez, participando del éxito alcanzado. La señorita Antonia Montilla, perteneciente a una de las más distinguidas familias portorriqueñas, fué una artista consumada, lo mismo en el canto que en la escena.
En el hogar de la familia Montilla el arte tenía culto especialísimo, no siendo refractarios al mismo, los muchos descendientes que de ella existen.
_MORENO CALDERÓN, Teresina._--P.--
Hija de don Antonio Moreno Santí y de doña Teresa Calderón, en cuyo hogar distinguido y durante algunos años reuníanse todos los miércoles por la noche, para _hacer música_ además de su hermana Isabel, hoy viuda de Romero, pianista dilettante de gran ejecución y esmerado estilo, los profesores Toledo, Sarriera, Gómez Tizol, Dueño Colón, Julián Andino, y algunos otros, nació en el año 1880 nuestra biografiada.
Desde niña empezó estudios de piano con Sarriera y en 1888 se trasladó con sus padres a Madrid. El maestro de música del colegio en donde estaba internada, recomendó al padre de Teresita la dedicase al canto, pues, había podido apreciar que la voz que entonces poseía al evolucionar con la pubertad, se definiría con texitura de contralto.
Al salir del colegio fué puesta bajo la dirección del maestro Blasco, cuya escuela de canto fué reputada como la mejor de Madrid, en aquella época.
El cambio de soberanía obligó el retorno de sus padres a Puerto Rico y con ellos vino, hecha ya una verdadera contralto de timbre diáfano y afinado, volumen vigoroso y expresión cálida nuestra biografiada Teresina, dejando oir su voz en audiciones públicas en las que fué justamente aplaudida.
Durante algunos meses se dedicó a enseñar el canto, pero suspendió el ejercicio de la profesión para trasladarse a Baltimore, EE. UU. a estudiar inglés y tomar el título de maestra graduada de música.
De Baltimore pasó a Boston, Mass., para ampliar los conocimientos musicales en el Conservatorio de dicha ciudad, siendo llamada por cable en octubre 3 de 1904, para ocupar el puesto de maestra de música de las escuelas públicas de San Juan, por designación que hiciera Mr. E. W. Lord, Sub-Comisionado de Instrucción.
Las fatigas de la enseñanza no la hicieron abandonar sus prácticas vocales y de tiempo en tiempo solazaba el público tomando parte en festivales del Ateneo y en otros de fines caritativos.
En 1911 solicitó de la Legislatura Insular, una subvención para trasladarse a Italia, por concedida por la Cámara, no pasó en el Consejo. El mismo año partió para España y en Madrid se encuentra actualmente ejerciendo el profesorado, siendo actualmente sustituta del maestro de canto del Conservatorio de Madrid, Sr. Tabullo.
Siendo las voces de contralto las que menos abundan, es de lamentarse que Teresina no se hubiese dedicado a la escena lírica en la que hubiese podido obtener, fácilmente grandes triunfos.
_NADAL SANTA COLOMA, Juan._--P.--
Nació en Mayagüez en cuya ciudad recibió esmerada educación elemental. Al morir su padre el Lcdo. don Ramón, honra del foro portorriqueño, su señora madre, aristocrática dama española, se trasladó con toda la familia a Madrid, en donde se desarrollaron sus aficiones por el arte escénico, siendo Juan el más asíduo expectador de los teatros de zarzuela.
Cuando después del cambio de soberanía regresó a Puerto Rico formó parte de la _Gira Artística_, compañía lírica de aficionados organizada por Evaristo Vélez López y Joaquín Burset.
Juan Nadal se destacó del cuadro, poniendo de relieve sus facultades artísticas.
Al poco tiempo marchaba para la Habana y Venezuela de donde retornó figurando como bajo de cartel en una compañía de zarzuela del género chico, en el que por su gran vis cómica, dominio de la escena y su profunda y bien timbrada voz, ha adquirido puesto de primera fila.
Su nombre artístico es conocido por todos los públicos de Méjico y demás repúblicas de Centro y Sud América.
_OLLER, Francisco._--D.--
Aunque la justa fama de que goza Frasquito Oller, que es como se le nombra, la ha adquirido por sus méritos de pintor, como durante su juventud y aun en plena edad viril, cultivaba la música, tomando parte, como barítono, en festividades religiosas y actos del cuadro lírico-dramático de _La Sociedad Filarmónica_, no debemos omitir su nombre en esta sección, pues las condiciones de su voz y labor realizada en la sociedad citada le hacen acreedor al recuerdo.
Fué amigo íntimo de Gutiérrez, quien compuso y le dedicó una gran salve obligada a barítono, que según nuestro padre, Oller interpretaba a conciencia.
El papel de _Indio Taboa_--bajo cantante--en la ópera _Guarionex_, estuvo por él desempeñado magistralmente, según nos refiriera el propio autor de la ópera, cuando meses, antes de morir, en una visita que le hiciéramos, nos contó todos los episodios concernientes a la representación de la ópera.
El mismo Oller, cuando fuimos a verle en febrero de este año, en solicitud de datos históricos para nuestra conferencia de la Biblioteca, nos hizo oir un fragmento de la bella romanza que cantaba el barítono, Sr. Adzuar, en la citada obra. Y aunque su voz ya está casi velada por los años, el modo de frasear, nos indicó que Frasquito Oller, poseía escuela y refinado gusto artístico. Y cómo no, si en París era un asíduo concurrente a la Gran Opera.
Quien, como él, posee la maestría en el arte de los colores, no podía ser ni insensible ni inepto para el de los sonidos.
_OLLER DE PANIAGUA, Isabel._--D.--
Esta respetable matrona, hermana del pintor Oller y tronco de una de las primeras familias de San Juan, que ha poco tiempo ha rendido la jornada de la vida, cuando era señorita y aún en los primeros años de casada ejercitaba su bella voz de soprano ligera.
Solicitada por Adelina Patti, cuando en los principios de su carrera visitó la isla, para que la secundara en los conciertos, tuvo el honor de cantar con la afamada diva, el dúo de tiples de la ópera _Norma_, y otros de las óperas de entonces, no desmereciendo, ni en calidad ni en formas de expresión, a la que hasta hoy no ha sido superada como soprano ligera.
Isabelita Oller, cantó la parte de Anona en la ópera _Guarionex_. Su esposo Don Manuel Paniagua era también dilettante con voz de tenor y una gran cultura artística.
_PACHECO, María del Coral._--D.--
Diletante ayer, estudiante en Milán hoy, y dentro de poco tiempo, tal vez profesional, en todos y cada uno de esos aspectos, las líneas que forman el contorno de su personalidad son claras, fijas y vigorosamente artísticas.
Alta, bella y elegante; nerviosa, soñadora, apasionadamente enamorada del _bel canto_; modesta, laboriosa y culta; voz de soprano ligera, extensa, pastosa, cálida, clara, ágil y fresca, que recibió educación primaria en Puerto Rico, secundaria en New York bajo la competente dirección de un maestro de canto italiano, y ahora cursa la superior en la Gran Universidad Musical de Italia, en Milán; está en posesión para, salvo lo imprevisto, llegar, con voluntad firme y decidida, hasta la cima de la gloria.
Y no decimos más, porque próxima a debutar, el juicio definitivo no nos pertenece y sería osada pretensión anticiparlo.
_PAOLI, Amalia._--P.--
La gentil ponceña, cuyo nombre ha resonado tanto por los ámbitos de la isla cuando la recorriera en peregrinación artística con el fin de trasladarse a Europa para proseguir los estudios del canto, recibió del maestro catalán don José Forns, sólidos conocimientos del piano; y de Lizzie Graham, como cariñosamente llaman en Ponce a una de las más nobles y cultas damas de aquella sociedad, las primeras lecciones de vocalización e impostación, conocimientos que dicha señora posee a la perfección por haberlos adquiridos en la escuela Lamperti, de Florencia, Italia.
Trasladada a Madrid, España, por influencias de su buen amigo don Julio Vizcarrondo, portorriqueño ilustre que en la corte española fué justamente apreciado por sus grandes méritos, la Infanta doña Isabel, cuya nobleza de alma supera a la de su regia estirpe, le concedió una audiencia, cuyos resultados han sido de altas distinciones para Amalia y sus hermanos.
Cursó en la Villa y Corte, estudios superiores de canto bajo la dirección del afamado barítono de ópera señor Vergéz, teniendo la fortuna de debutar en el Teatro Real con la ópera _Aida_ alcanzando un éxito franco, según las revistas de toda la prensa madrileña de aquella época.
Después de algunas representaciones más y de hacer temporadas en otros teatros, marchó a Italia, para perfeccionar su, ya entonces, magnífica escuela; pero casi apenas llegada a Milán, hubo de regresar a Madrid llamada por Vergéz, con motivo de haber este maestro descubierto un tesoro de voz en su hermano Antonio.
Amalia, que bien puede decirse ha sido la madre artística del gran tenor Paoli, después de obtener la protección Real para que éste marchase a Milán, se trasladó con él a dicha ciudad italiana, dedicándose a vigilar los estudios de aquel y a la vez a perfeccionar los propios.
Después del triunfo de su hermano, ella entró de lleno en la carrera del canto, siendo siempre muy aplaudida en todos los teatros en donde lucía las habilidades de su garganta.
Pasado algún tiempo vino a Puerto Rico y en los conciertos que diera por casi toda la isla, sus paisanos pudieron apreciar los grandes adelantos que había hecho así como la delicadeza de su escuela, que le ha permitido ser una cantante, sino de la talla de Antonio, con la suficiente para dejarse oir de cualquier público y ser siempre aplaudida.
Actualmente se encuentra en Milán, centro de contratación para los artistas, y frecuentemente sale a hacer temporadas por teatros de Italia.
Su hermosa voz de mezzo-soprano es siempre fresca y pura.
_PAOLI, Antonio._--P.--
Véase la sección _Biografías_, de este libro; página 122, capítulo XIV.
_PEÑA MONTILLA, Angeles._--P.--
Los pocos datos que hemos podido adquirir de esta portorriqueña, nacida en San Juan, nos permiten asegurar que debutó en Madrid, en donde hizo los estudios del canto, bajo la dirección del maestro Blasco, y que su voz de soprano lírica, de bastantes buenas condiciones, cautivó por algún tiempo a los públicos de Sevilla, Granada, Valencia y Madrid en donde hiciera magníficas temporadas.
Pasado algún tiempo se dedicó a la zarzuela, y contratada como primera tiple de una gran compañía organizada para la América del Sur, en la Argentina falleció, en 1902 y cuando ya se había captado las simpatías de aquel inteligente público.
_SPENCER_ DE _GRAHAM, Lizzie._ (_Isabel_.)--D.--
Esta distinguida soprano absoluta y cultísima dama, aunque de padres ingleses, nació en Ponce en donde es la reina de uno de los hogares más estimados en todo Puerto Rico.
Muy niña, sus padres la llevaron a educar a Inglaterra, pasando después a Francia, Alemania e Italia, en donde permaneció el tiempo suficiente para aprender a conciencia, no tan sólo los idiomas, si que también la literatura de dichos países, tomando además, en Florencia, Italia, cursos especiales de canto con el profesor Adolfo Bach de la escuela Lamperti, la más correcta y afamada de entonces, hasta, por sus felices disposiciones, transformarse en excelente artista.
Lizzie Graham era una verdadera joya del arte lírico, y el teatro perdió en ella una estrella que hubiera iluminado, toda una época, con fulgores de primera magnitud. Su buena posición social fué la rémora para que no siguiera esa carrera en la que descuellan los privilegiados por la Naturaleza.
Cantaba mucho y canta siempre, en el templo y en los centros sociales, sin otros fines, que el de dar realce a las festividades o cooperar a los nobles fines de la caridad.
Tomó parte activísima en la Feria de Ponce de 1882 y desde esa fecha basta hoy no cesa de prestar su valioso concurso, sobre todo al Templo Católico, consagrándole las primicias de sus tesoros artísticos. La mayor parte de las plegarias religiosas de Campos fueron compuestas expresamente para ella.
Su morada ha sido siempre un centro del divino arte, atrayente por el tono cultural de Lizzie cuya nota predominante es la modestia. La buena sociedad ponceña se congregaba en sus salones en los que no faltaban, atraídos por el _Sol_, satélites tan brillantes como el inolvidable Dr. Martín Corchado y Juarbe, la señora Amalia Arce de Otero, Gil de Taboada, dilettantes que poseían, en calidad y escuela, voces bellísimas de tenor, soprano y barítono, respectivamente. También fueron asíduos contertulios los maestros Tavárez y Forns. De esos inolvidables reuniones o _noches de arte_, en que reinaba la mayor armonía moral por efecto de la exquisita cultura de los concurrentes, surgieron infinidad de iniciativas para conciertos y veladas benéficas o en honor de distinguidas mentalidades del país.
Esas reuniones filarmónicas tomaron aspecto de Academia de canto, en la cual, Amalia Paoli, Tomasita Otero, Anatilde Candamo, y otras damitas ponceñas dieron los primeros pasos por la senda del arte con notable aprovechamiento.
Lizzie, hubiera podido alcanzar fácilmente, en la escena lírica mundial, tanta fama como la Patti; pero se ha conformado con obtenerla en Puerto Rico, conquistando además otra no menos hermosa y tal vez más eterna, cual es la de ser Ángel de la Caridad.
Ella fué la fundadora de la _Benevolent Society_, institución valiosísima de fines caritativos que hace honor a Ponce. Es actualmente la Presidenta del Club de Señoras, que cooperó a fundar, y en el que se celebran frecuentemente, actos sociales en que el arte musical dá la nota más alta.
Las puertas de su casa siempre están abiertas para los que reclaman pan y vestidos.
¡¡Es el ángel de la pobreza y todo Ponce la bendice!!
_TORRUELLA DE ARTEAGA, Nicolasa._--P.--
Nació en Ponce demostrando desde niña gran amor por el canto y notables aptitudes para la música.
A los 7 años dió principio a los estudios del piano bajo la dirección de su señora madre, que fué una pianista dilettante muy notable. Más tarde con Lizzie Graham tomó lecciones de canto, quedando a los 15 años, bajo la exclusiva dirección, en ambos estudios, del que después ha sido su esposo, el connotado maestro Julio C. Arteaga.
En 1895, ya casada, debutó como concertista en el _Salón López_ de la Habana.
En Ponce, al regresar de Cuba cuando estalló la última guerra separatista, y después en New York ejerció el profesorado.
Ha tomado parte integrante en conciertos y veladas públicas y cuando se efectuaban los _Lúnes del Ateneo_, su cooperación era eficaz.
De 1908 a 1910 fué la profesora de piano y canto del Colegio del Sagrado Corazón, de Santurce, P. R. Y en los coros de las Iglesias de Santa Ana y San Mateo siempre ha prestado ayuda desinteresada.
Actualmente tiene a su cargo las clases de solfeo, canto Y piano elemental en la _Academia Arteaga_ de Santurce.
_VÉLEZ LÓPEZ, Evaristo._--D.--
Fué el organizador de la _Gira Artística_, cuadro lírico-dramático que por algún tiempo proporcionó noches deliciosas al público de San Juan.
Vélez López es un bohemio que ha derrochado sus facultades artísticas sin beneficio alguno. Nació en Lares.
Voz de bajo, con mejores condiciones que las de Juan Nadal y en cuanto a las facultades escénicas, no tiene por que envidiar las de los afamados actores del género chico en la zarzuela española.
_VERAR DE REAL, Cruz._--P.--
Natural de San Juan e hija del veterano músico don Francisco, es poseedora de una de las cuadraturas musicales mejor delineadas que en el país se han producido.
Su señor padre le enseñó los rudimentos de la música y Ramón Sarriera y Anita Otero, fueron sus preceptores de piano. En Washington tomó lecciones de canto, y aunque posee una bien timbrada voz de mezzo-soprano, no se dedicó al canto, como profesión, sino que prefirió ejercer la dirección orquestal, haciéndolo con tal maestría, que desde que realizó su matrimonio con el aplaudido barítono de zarzuela señor Real, ha sido, y es, la maestra concertadora de todas las compañías en que su esposo figura contratado o como empresario.
Un periódico de Cienfuegos, Cuba, dijo de ella: "Ya quisieran muchos simples 'manejadores de batutas' poseer las facultades de Cruz Verar. Tiene una fácil manera de dirigir las obras y un sentimiento verdadero para hacer que la orquesta dé a las partituras interpretación adecuada."
En la actualidad se encuentra de directora en una gran compañía de zarzuela organizada en Cádiz, para el Teatro Nacional.
SECCIÓN CUARTA.
Certámenes.
CAPÍTULO XVIII.
Los certámenes musicales, esas justas en que combaten la inspiración, el buen gusto y la preceptiva, contribuyen poderosamente al desarrollo del arte, no solamente por el estímulo que establecen entre los compositores sino porque fomentan las aficiones del público y las dirigen por buenas sendas, si la selección de los temas ha sido hecho con maestría.
El objetivo de los certámenes no es tan sólo el de adjudicar premios a las mejores obras, que dentro de los términos de las convocatorias se presentan a los concursos, sino que tienden más principalmente a mejorar las formas generales de la producción musical.
De aquí, el que los compositores no deben circunscribirse a vaciar sus inspiraciones, a veces apresuradamente, sin orientación fija o desconocimiento de la génesis de los temas, dentro del molde trivial de los géneros escogidos para el torneo, sino que deben consultar los mejores modelos, y después de estar familiarizados con la estructura general, con pensamiento temático bien definido y meditado, desarrollarlo con la mayor perfección, dentro de los conocimientos que posean, tratando de presentar un estilo, propio, original y a ser posible con novedades de giros e instrumentación, sin olvidarse de que dichas obras, sobre todo las premiadas, perduran, pues se publican o archivan y en todo tiempo se podrá apreciar la justicia, error o apasionamiento de los laudos.
Hasta hoy, los certámenes musicales que se han celebrado en Puerto Rico, como se hace en casi todas partes, no han tenido otras finalidades que las de fomentar la producción, olvidándose, casi en absoluto de mejorar, con el estímulo, las condiciones de los intérpretes.
Por lo mismo que carecemos de centros docentes de carácter oficial, estando la enseñanza localizada a los esfuerzos y mayor o menor interés de los profesores particulares, pues con rareza funcionan academias en que se de enseñanza metódica, si anualmente se hicieran concursos en que maestros y educandos manifestaran sus métodos y adelantos, el arte adquiriría un poderoso desarrollo pues se daría interpretación adecuada a obras, propias y extrañas, que en tanto por ciento muy alzado, lo que se hace es guillotinarlas, si se nos permite la expresión.