Monja y casada, vírgen y mártir
Part 36
--¡Por Dios! ¡por el amor de vuestra madre!--repetia Blanca.
--Vamos, ¿qué tiene que ver Dios, ni mi madre en esto? Si Dios no quisiera no estarias en mi poder.
Guzman habia logrado detener á Blanca y habia pasado su brazo al derredor de su cuello y acercaba ya su rostro al de la doncella, pero ésta logró desprenderse de él y se retiró.
Sin embargo, poco habia ganado, porque en aquella lucha habian venido á colocarse cerca de la barranca, y la jóven se refugió encima de una peña que se avanzaba sobre el abismo.
--¡Hola!--decia Guzman--te resistes, pero ya has caido y tú sola te entregas: haber ahora por donde te vas.
Blanca miró por todos lados y solo encontró delante de ella aquel hombre, con ojos inyectados, y el aliento fatigado, ébrio de pasion y de vino, en derredor el abismo, rocas que alzaban entre las espumas sus erizadas frentes de granito, y sobre su cabeza un cielo azúl, puro, tranquilo é indiferente. Blanca pensó entonces en un milagro.
XXIV.
Lo que vió Teodoro.
Teodoro oyó el ruido de los caballos que partian de la casa de Bárbara y llamó á la vieja.
--¿Quereis decirme--le preguntó--quién estaba ahí?
--Fué Guzman, un amigo mio--contestó descaradamente la vieja--que vino por esa muchacha conocida vuestra.
--¿Por quién?--preguntó Teodoro incorporándose espantado.
--Por esa muchachita que estaba aquí.
--¿Por Doña Blanca?
--Sí--contestó la vieja.
--¿Y ella qué hizo?--dijo Teodoro cada vez mas asombrado.
--¿Qué habia de hacer? irse con él.
--¡Irse con él! ¿Pero cómo?
--¿Cómo? Muy alegre y muy contenta.
--¡Mientes vieja infernal!--esclamó Teodoro trémulo de furor tomando á Bárbara por la garganta y arrojándola sobre la cama--¡mientes! ¿Qué has hecho con esa jóven?
--¡Socorro! ¡socorro!--gritaba Bárbara.
--Calla, ó te ahogo--dime, ¿qué has hecho de esa jóven? Responde, ó te mato.
La vieja espantada, callaba.
--¿No contestas?......... ¿No contestas? Pues bien, voy á estrellarte contra la pared, contra las piedras, como á una serpiente.
Y Teodoro sin hacer caso de sus heridas se levantó, y alzó en el aire á la vieja para estrellarla.
--No, no--gritó la vieja--dejame, dejame, que yo lo diré.
--Bueno--contestó Teodoro--dime ¿qué hiciste con esa jóven?
--Se la llevó Guzman.
--¿Quién es Guzman?
--Un amigo mio.........
--¿Y para dónde se la llevó?
--Para su casa.
--¿Pero ella consintió?
--Sí.........
--¡Mientes!--dijo Teodoro alzando la mano.
--No, no consintió.
--Pues ¿cómo no gritó ni pidió auxilio?
--Por que..................
--¡Habla!
--Estaba privada le habia yo dado yerba.
--¡Infame!
Teodoro reflexionaba, pero no soltaba la mano de la vieja.
--¿En dónde esta la casa de ese hombre?
--No muy lejos, en un ranchito.
--¿Sabes tú?
--Sí.
--Pues vamos allá.
--¿Ahora con esta tempestad, en esta noche?
--Sí ahora mismo, ahora mismo.........
--Pero..........
--Vamos, pronto.
Teodoro se incorporó como pudo, y se puso su sombrero; todo esto sin dejar para nada á la vieja.
De debajo de su lecho sacó un cuchillo, y lo colocó en su cinturon.
--Mira--dijo á la vieja--al menor impulso que sienta de que quieras huir, te mato: ¡en marcha!
La vieja obedeció y salieron.
La noche era horrorosa, y caminaban casi adivinando en la oscuridad.
Así anduvieron como dos horas.
Teodoro, fatigado, sosteniéndose solo por la fuerza de su voluntad, comenzaba á impacientarse.
--Oye ¿no decias que el rancho estaba cerca?
--Pero hemos perdido algo el tiempo por la mala noche.
--Te advierto que si llegamos, cuando á Doña Blanca la haya sucedido alguna desgracia, te mato sin remedio.
--¡Ay!
--Pues vamos.
Y seguian caminando.
Algunas veces se detenia Teodoro á tomar aliento, y entonces era la vieja la que le apuraba.
--Vamos--decia--es tarde--y volvian á caminar.
Por fin, comenzó á lucir la mañana y á los primeros reflejos la vieja le dijo á Teodoro:
--Mirad, allí en aquel cerrito es la casa, poco nos falta.
Teodoro hubiera querido volar, pero aquella pendiente era muy larga y muy elevada.
El sol estaba ya en el horizonte y todo el panorama se iluminó perfectamente.
Teodoro y la vieja subian, pero el negro venia ya muy cansado y necesitaba detenerse á cada momento. Por fin llegaron á descubrir la casa.
Teodoro vió á Doña Blanca y á Guzman: sus figuras se destacaban, sobre las rocas en el purísimo azul de los cielos.
Blanca estaba en pié desdeñosa y altiva, Guzman á corta distancia, parecia no atreverse á acercarse.
Teodoro comprendió que habia llegado á tiempo.
Comenzó á caminar con mas violencia, y llegó á otro punto en que se dominaba mejor la escena que pasaba en el rancho.
Doña Blanca estaba al borde del abismo, y parecia hablar, Guzman estaba cerca de ella. Teodoro iba á continuar su camino, cuando la escena cambió.
Guzman dió un paso adelante y un gritó agudo atravesó los aires: Doña Blanca desprendiéndose de la roca cayó en el abismo, y se perdió entre las alborotadas espumas del torrente.
* * * * *
Guzman dió un grito y se echó atrás espantado para no precipitarse tambien.
Teodoro cayó de rodillas.
El torrente siguió su curso tranquilo, sin que nada indicara que sus ondas habian sido el sepulcro de la pobre Blanca.
FIN.
ÍNDICE.
CAP. PAGS.
Una carta del autor. 5
LIBRO PRIMERO.
=El convento de Santa Teresa.=
I.--De lo que pasaba en la muy noble y leal ciudad de México el 3 de Julio del año del Señor de 1615 7
II.--Donde se ve quién era el Bachiller, y lo que pasó con el Oidor. 13
III.--Doña Beatriz de Rivera. 21
IV.--De cómo ganaba sus pleitos el Ilustrísimo Señor D. Juan Perez de la Cerna. 28
V.--En donde se descubre por qué estaba Doña Beatriz tan preocupada con la fundacion del convento de Santa Teresa. 33
VI.--En donde el lector conocerá á la verdadera heroina de ésta no menos verdadera historia. 37
VII.--En donde el negro Teodoro y el Bachiller ponen en juego todos sus recursos. 43
VIII.--En donde el lector conocerá á la Sarmiento y le hará una visita en su casa. 51
IX.--Como el negro Teodoro probó que no necesitaba de armas. 58
X.--Lo que habia visto y sabido el Bachiller en la casa de la Sarmiento. 66
XI.--Doña Blanca y Don Pedro de Mejía. 74
XII.--Lo que hablaron el Oidor y el Bachiller, y quién era el herido. 79
XIII.--La historia del esclavo. 86
XIV.--En que el negro continúa su historia. 95
XV.--Se ve el fin de la historia de Teodoro. 105
XVI.--De lo que se decia en la ciudad de la muger de D. Manuel de la Sosa, y de lo que pasaba en la casa de éste. 120
XVII.--En el que se ve que hasta las piedras rodando se encuentran. 132
XVIII.--En que Martin conoce otros secretos de Luisa. 144
XIX.--De la conversacion de Don Pedro de Mejía y Don Alonso de Rivera, y de lo que resultó en ella. 153
XX.--Don Cesar de Villaclara. 162
XXI.--De cómo la beata y el Ahuizote, Luisa y Doña Blanca, Don Cesar y Don Alonso se estaban todos engañando. 172
LIBRO SEGUNDO.
=Las dos Profesiones.=
I.--De como dentro de un templo y junto á la pileta del agua bendita puede un hombre sentirse hechizado. 177
II.--Donde el “Diablo tira de la manta”. 183
III.--De como las brujas solian tener razon. 196
IV.--En que se ve que la Sarmiento sabia lo que entre manos traía. 205
V.--De cómo los celos son malos consejeros. 212
VI.--En donde se acaba de probar que los celos son malos consejeros. 218
VII.--De como se hicieron las ceremonias para la fundacion del convento de Santa Teresa. 227
VIII.--En donde se prueba que tanto valian los polvos de una bruja, como el chupamirto de un nahual. 235
IX.--Otra vez con la Sarmiento. 245
X.--En que se verá cuán cierto es aquello de que “nunca la prudencia es miedo”. 254
XI.--Cómo en donde menos se piensa. 262
XII.--De lo que Luisa y Teodoro trataron, y de lo que éste hizo despues. 271
XIII.--De cómo Luisa fué la muger de Don Pedro de Mejía, y de lo que Doña Blanca determinó hacer por esta causa. 278
XIV.--Lo que pasó en las bodas de Luisa, y lo que le aconteció á la Sarmiento. 285
LIBRO TERCERO.
=MONJA Y CASADA.=
I.--De lo que habia acontecido en la Nueva España desde que dejamos esta historia hasta el dia en que volvemos á tomarla. 293
II.--Don Melchor Perez de Varais. 296
III.--Cómo se conspiraba en el palacio del Señor Arzobispo de México, en fines del año de 1623. 305
IV.--En que el lector volverá á ver algunos antiguos conocidos, y tendrá que conocer algo de los antiguos mágicos. 314
V.--La compañía del Bachiller Martin Garatuza comienza á tomar cartas en los negocios políticos. 323
VI.--Cómo Luisa dió unas malas noticias á Sor Blanca y lo que ésta determinó hacer. 330
VII.--En que se ve lo que trataba el marqués de Gelves con sus amigos, y otras cosas que verá el lector. 339
VIII.--En donde se verá lo que pasó á Sor Blanca, y lo que aconteció al marqués de Gelves en su ronda nocturna. 344
IX.--Lo que hablaron el virey y Don Cesar, y lo que aconteció despues. 352
X.--De lo que pasó con Don Cárlos de Arellano, y como volvió á ver á Luisa. 363
XI.--Cómo los celos hacen adivinar á las mugeres. 373
XII.--Cómo era un edicto del Santo Oficio. 379
XIII.--De cómo Doña Blanca se casó y de lo que sucedió entonces. 386
XIV.--De lo que combinaron el corregidor Don Melchor Perez de Varais y el Arzobispo Don Juan Perez de la Cerna. 395
XV.--De donde se habia refugiado Doña Blanca y de lo que aconteció con Teodoro la noche del 10 de Enero. 400
XVI.--Lo que aconteció en México al Arzobispo Don Juan Perez de la Cerna el juéves 11 de Enero de 1624. 407
XVII.--El gran tumulto de México. 418
XVIII.--Como siguió el gran tumulto de México. 427
XIX.--Lo que pasó á dos personas que quizá haya olvidado el lector. 434
LIBRO CUARTO.
=VÍRGEN Y MÁRTIR.=
I.--En donde hacemos conocimiento con el inquisidor mayor Don Juan Gutierrez Flores, y volvemos á ver á Doña Blanca. 437
II.--Cuestion de tormento. 444
III.--De lo ocurrido en la ciudad despues del motin. 451
IV.--De como Luisa sufrió una gran desgracia. 457
V.--Cómo Luisa conoció que su situacion era desesperada. 463
VI.--De como Tirios y Troyanos, iban todos á parar á la inquisicion. 472
VII.--En donde se prueba que un arzobispo podia sacar una ánima del purgatorio pero no un acusado de la inquisicion. 482
VIII.--De lo que pasó en las cárceles del Santo Oficio 489
IX.--En donde se verá que hubo un “meeting” el año de 1624. 496
X.--Salvarse en una tabla. 503
XI.--En que se sabe cosa que es increible pero muy verdadera. 512
XII.--Dios lo ha dispuesto. 520
XIII.--De lo que arregló Teodoro y de lo que hizo Martin. 525
XIV.--Dios lo ha dispuesto.--concluye. 533
XV.--En donde se ve como volvieron á encontrarse dos antiguos conocidos. 538
XVI.--De como Teodoro no “se paraba en pelillos” como decia el refran. 546
XVII.--De como llegó á México en busca de su Luisa Don Melchor Perez de Varais y de lo que le paso. 551
XVIII.--En que se cuenta lo que pasó á Don Melchor y á Blanca. 557
XIX.--En que se continúa la materia del anterior. 563
XX.--Adonde fué á dar Blanca y lo que allí le aconteció y de lo que pasó á Don Melchor en México. 571
XXI.--De como salió Doña Blanca de la casa de la vieja curandera. 578
XXII.--En que se sabe lo que habia sido de Martin y de Don Cesar. 587
XXIII.--En el que se conocerá el rancho del Gavilan que era el castillo feudal de Guzman. 592
XXIV.--Lo que vió Teodoro. 599
FE DE LAS ERRATAS MAS NOTABLES DE ESTA OBRA.
PAJ. LIN. DICE. DEBE DECIR
33 17 ella. ello.
44 28 pemito. permito.
90 25 lo celos. los celos.
128 30 y árboles, flores. árboles y flores.
128 31-32 hatantes. habitantes.
294 3 Tabara. Tabira,
342 20 consérvase. altérase.
367 17-18 entregada. la entrega,
446 27 cendad. cendal.
478 20 vicios ó cohechos á la religión. vicios contrarios á la religión.
478 21 Mytsidates. Mitridates.
479 16 Auro Gelio. Aulo Gelio
582 27 sonrisa. sonreía.