Mindanao: Su Historia y Geografía
Part 9
_Bejuco._--Uno de los vegetales más útiles y de más general aplicación en el Archipiélago. Se emplea entero y partido para cuerdas y en el amarre ó sujeción de cuanto pueda ser necesario, sin que en ningún caso deje de ser utilísima su aplicación. Su longitud es extraordinaria, pasando ordinariamente de 100 metros. Hecho fibras muy finas y perfectamente limpias de la substancia interior, se fabrican tejidos de gran finura, y exportado á Europa se emplea para el tejido de asientos de rejilla.
_Calamausauay._--Primera magnitud, y madera muy apreciada, de color blanco sonrosado hasta el rojo subido, textura sólida.
_Cauayang._--Esta caña del género bambusa, que alcanza á veces hasta uno y medio y dos decímetros de diámetro, tiene en Filipinas muchas aplicaciones. Enteras constituyen el armazón y piés derechos de las casas ordinarias del indio, para formar balsas, en las que se hace el tráfico por los ríos, acueductos, vasijas de todas clases, cestas, muebles, aparatos de pesca, puentes, armas, cuerdas, y hechas tiras tejen unos tabiques que en el país son irreemplazables.
En resumen, que esta planta, á semejanza del cocotero, la nipa y el bejuco, constituye un don inapreciable en los países tropicales.
_Calantas ó cedro._--De primer orden. De color rojo carne, ladrillo y amoratado, y á veces sonrosado; textura grosera y poros muy marcados; su olor es muy agradable. De inmejorable calidad; se emplea para los cajones de tabaco.
_Canela ó calugac._--La hay en abundancia en Sibuguey y Lanao (inmediaciones de la laguna), abunda en los montes, y su jugo tiene propiedades medicinales.
_Calumpong._--De primera magnitud, madera poco apreciada que sólo se emplea en tablazón.
_Culong-manoc._--De mediana magnitud. Su madera, que es de buenas cualidades, se emplea en construcción civil y ebanistería. Su color es variable, del blanco sonrosado á rojo de ladrillo.
_Camagón._--De segunda magnitud, muy parecido al ébano; su madera es negra, con vetas rojas ó blancas, adquiere buen pulimento, se emplea en bastones y muebles de lujo.
_Camayugan._--Dá excelentes resultados en la construcción. De grandes dimensiones; color variable de rojo claro, violado y rojo encendido y tostado, de textura compacta, y en algunos se nota un olor fuerte y agradable de viviendas.
_Café y cacao._--Abunda y se dá de excelente calidad.
_Cabo negro._--Sumamente útil por la hilada que de él se extrae; es artículo de exportación.
_Clavero._
_Calumpit._--De segundo orden. Madera de color amarillento sucio, textura floja con poros pequeños. Muy á propósito para trabajos de adorno y con la corteza se hace un tinte especial para teñir el algodón.
_Camuning._--De tercera magnitud; color amarillo con vetas ondeadas y manchas parduzcas; textura compacta y gran dureza y resistencia; adquiere buen pulimento y tiene aplicación para ebanistería. Muy parecido al camagón.
_Dita._--Substituye á la quina para la curación de fiebres.
_Dinglas._--De primera magnitud; color rojo parduzco, textura fina y poros de mediano tamaño, siendo muy refractario al _anay_.
_Dungol._--De madera rojiza amoratada, textura sólida, fibras comprimidas y poros poco visibles; tiene un olor particular que recuerda al del cuero curtido; muy difícil de labrar, es muy abundante. Árbol de gran magnitud.
_Damal._--Madera sumamente blanda, aunque resiste; se emplea para tornear.
_Ebano._--De color negro, madera apreciadísima para muebles de lujo y fabricación de carbón de pólvora (difiere del camagón en que no tiene vetas blancas ni amarillas).
_Guijo._--De primera magnitud, muy abundante, de madera rojiza. Se emplea en construcción y para carruajes; en Mindanao alcanza dimensiones colosales.
_Ilang-ilang._--Arbol de madera blanca sin aplicación alguna, pero sus flores, de las que se extrae la célebre esencia de su nombre, lo hacen sumamente apreciado. Abunda en Butuan.
_Ipil._--De primera magnitud, gran tamaño y dureza; su madera es rojiza y de aprecio (muy á propósito para exportarla á Europa, donde sería de aplicación en las vías férreas).
_Lauan._--De gran tamaño, segrega una resina que se emplea en Visayas y Mindanao en substitución del incienso. Su madera es muy poco estimada en construcción, no teniendo otra aplicación que la construcción de pancos.
_Lanete_, segundo orden, madera fina, blanca de hueso ó ceniza; se construyen sillas iguales á las de Vitoria. Muy apreciada para construcción de muebles.
_Malatapay._--Para construcción de muebles: de tercer orden.
_Malarujat._--De grandes dimensiones, madera amarillenta, vetas y visos morados; dá buena tablazón y se usa en construcción y en muebles ordinarios.
_Malatumbaga._--De grandes dimensiones, madera color rojo carne ó ladrillo, de textura compacta y de fácil labra; se saca buena tablazón que se emplea en cajones.
_Mayapis._--De gran magnitud, madera rojiza con vetas plomizas, es blanda y poco resistente, sólo se emplea para cajones y construcción de pancos; cortada su madera se vuelve negra, es muy apreciada en la ebanistería para muebles finos.
_Malabonga._--De segundo orden, muy abundante; pero poco apreciada por ser muy atacada por el _anay_.
_Mangachapuy._--De primera magnitud, de color blanco y colorado. Se encuentra en todo el Archipiélago y se usa en la construcción de edificios y embarcaciones.
_Manungal._--Llamado árbol de la quina; con su madera se hacen copas que dan al líquido que contenga un sabor amargo muy pronunciado, que surte los mismos efectos que la quina.
_Mangasinoro._--Muy grande y abundante; pero su madera no tiene resistencia para el empleo en construcción.
_Molave._--Alcanza hasta 20 metros de altura y un diámetro en el tronco de 0,60. Madera de gran valor y la más apreciada en el país, su consistencia y duración es casi eterna. Resiste debajo del agua, sin que desmerezcan sus buenas cualidades.
De gran magnitud, de color amarillento verdoso ó pardo, es la mejor madera para piés derechos en la construcción de edificios, por ser impenetrable al anay.
_Narra._--De primera magnitud. Muy apreciada y de color encarnado, parecida á la caoba; la variedad blanca es más inferior; sus grandes dimensiones permiten sacar tablas para soleras que miden de 15 á 20 metros, siendo susceptible de adquirir un hermoso pulimento.
_Nato._--De primer orden; madera blanca sonrosada con manchas rojizas muy finas y muy abundante en Mindoro, muy apreciada como madera de sierra en construcción civil ó naval.
_Nipa._
_Pagatpat._--De segundo orden. Crece en las orillas del mar, en los ríos, y sobre todo, en el mangle; su madera es muy dura, pero esponjosa y de poco peso, y se emplea en las obras hidráulicas.
_Palo María._--Arbol que adquiere gigantescas proporciones: es muy apreciado, porque además de su útil aplicación para arboladuras, se extrae de él aceite, brea y un excelente bálsamo para curar las heridas.
_Palma brava._--Se usa en edificios, estacadas y canales, es de muy bonito veteado para los bastones.
_Sampaloc ó tamarindo._--Además de su fruta, de la que se extrae un ácido para refrescos, se utilizan las raíces en ebanistería.
_Santol._--Alcanza hasta 12 metros de altura. Dá una fruta muy apreciada del indígena; su madera es fuerte y de bastante duración.
_Sibucao._--Madera rojiza anaranjada. Sumamente apreciada por la materia colorante que segrega el tronco; su parecido al campeche, pero muy superior á él; se hace mucha exportación de esta substancia. Los indios emplean la madera para clavazón de barcos.
_Tangile._--De primer orden y madera roja tostada. Por la magnitud de su tronco lo emplean los naturales en la construcción de canoas.
_Teca._--Arbol de gran magnitud, de madera incorruptible, por lo que después del molave es la más apreciada, es poco conocida en Filipinas, y en Mindanao y Joló es donde principalmente abunda.
_Tíndalo._--De gran magnitud, de madera rojiza al cortarla y negra con la acción del tiempo, es apreciada en ebanistería.
_Yacal._--Muy apreciada, es celebrada la corpulencia de su tronco, que llega á alcanzar 20 metros y cerca de uno de diámetro; es la mejor madera para embarcaciones del país.
_Tabigui._-- El fruto de este árbol dá buenos resultados en la curación de humores sifilíticos. Su madera es tintórea.
Tabla comprensiva de las condiciones de las maderas reseñadas.
Nombres. Elasticidad. Peso Resistencia. Específico. Carga.
Acle 0'004-5'751 0'709 40'594 Amuquis 0'005 0'538 23'924 Anagap 0'006 0'486 23'465 Antipolo 0'007 0'595 34'235 Anubión 0'005 0'593 25'765 Apiton 0'005 0'615 21'624 Banaba 0'0035 0'776 29'820 Bancal 0'005 0'521 31'804 Bansalagui 0'002 0'676 58'087 Baticulin 0'005 0'500 21'394 Batitinan Balao 0'0037 0'393 31'545 Betis 0'0026 0'719 31'718 Bolonguita 0'003 0'789 34'967 Clamasanay 0'0037 0'643 38'533 Calantas (cedro) 0'0075 0'563 21'222 Calumpong 0'0046 0'765 34'679 Calumpit 0'0044 0'666 22'692 Camagon 0'0022 1'155 40'028 Camayuan 0'0032 0'788 35'341 Camunig Cubi 0'0034 0'581 41'237 Culing-manoc 0'002 0'773 46'699 Dinglas Dungon 0'003 0'833 35'140 Ebano 0'0022 1'153 40'028 Guijó 0'0035 0'685 49'746 Ipil 0'0024 0'7 5 44'658 Lanete 0'0068 0'495 26'829 Lanutan 0'002 0'784 32'667 Lanan Macasin 0'0052 0'683 28'526 Malahonga Malacaduis 0'0028 0' 80 24'845 Maralujat 0'0046 0'641 27'375 Malatalang 0'004 0'662 31'286 Malatapoy Malatumbaga Mangachapuy 0'003 0'766 33'127 Mangasinoro Marang 0'0048 0'465 20'704 Mayapis 0'004 0'511 26'915 Molave 0'0035 0'819 41'552 Narra 0'0037 0'634 41'529 Idem blanca 0'0037 0'615 36'347 Nato 0'003 0'379 31'286 Pagatpat 0'0014 0'898 63'263 Palo-María 0'004 0'7 3 36'334 Palo-nopuy 0'0035 0'571 25'368 Panguisan 0'0028 0'745 35'127 Pasac 0'0035 0'785 27'145 Santol 0'0032 0'470 26'312 Supa Tangile 0'004 0'603 29'676 Tíndalo 0'0034 0'809 39'539 Yacal 0'0032 0'925 54'981
La familia de los gramíneas se encuentra representada por más de 4.000 especies; entre éstas las más importantes son: el palais (arroz), maíz, caña de azúcar y el bambú, que toma consistencia leñosa adquiriendo una gran resistencia que, unida á su extraordinaria magnitud, proporciona al indio excelente material para construír sus viviendas, puentes y otras infinitas aplicaciones.
Otras, en cambio, son sumamente perjudiciales como el «cogon», que ocupando grandes extensiones de terreno sin producir ningún beneficio, sirven sólo para que la langosta, encontrando en los cogonales excelentes semilleros, se propague de un modo fabuloso.
Los helechos son muy numerosos en el país; sólo encontramos que tenga una positiva utilidad el llamado Nito, con el cual teje el indio petacas, sombreros, salacos y otra infinidad de objetos.
Como final mencionaremos todas aquellas plantas que por sus productos ó aplicación sean de alguna utilidad.
Se extrae aceite de una fruta parecida á una pequeña aceituna que llaman los naturales «Lumban» y del «Linga», cuya semilla es muy parecida á la del lino.
Sacan filamentos para tejidos del Maguí ó Piña y para cordelaje del Abacá y otros menos importantes.
Substituyen el jabón: el gogo, bansicalay, papaya y otros.
Como plantas alimenticias, aparte del palais, camote y ubi, que sirven de alimento en todas las islas del Archipiélago, lo mismo que el plátano, cuya riquísima fruta constituye uno de los artículos más importantes en la alimentación de los naturales, la manga, piña (anana), mangostan, que sólo se produce en Mindanao y Joló, chicos, ate, santol, lanzon, guayaba y el naranjo y limonero, que han sido importados de España.
Existen también infinidad de plantas medicinales cuya eficacia la consideramos en su mayoría muy dudosa.
Abundan las flores, que á la belleza unen la embriagadora fragancia de su perfume. Entre éstas se distinguen el ilang-ilang, la sampaguita y la azucena.
Como se vé, la riqueza forestal en Mindanao es extraordinariamente variada, por más que aquí sólo mencionamos aquellos productos más importantes y alejándonos de las clasificaciones botánicas á fin de que resulte algo extractado nuestro trabajo.
Razas que Pueblan la Isla.
La población indígena de Mindanao puede dividirse en los grupos siguientes:
Los aborígenes ó primitivos habitantes de la isla llamados _aetas_, negritos ó mamanuas, sumamente refractarios á la civilización, habitan en el interior de los montes haciendo una vida errante y retraída de todo trato social con los pueblos vecinos. Se encuentran en algunos montes de Surigao y Butuan, corriéndose hacia el S. hasta las inmediaciones del seno de Davao. Ocupan las márgenes de la laguna de Sapongan y las islas del N.
_Malayo-mahometanos_. [3]--Los malayo-mahometanos, que dominan en toda la parte S. de Mindanao, extendiéndose hasta las grandes lagunas del centro y en muy pequeño número en algunos puntos de la costa N.
Difícil sería hacer un verdadero estudio de la raza mahometana de Filipinas. Constituída por la mezcla constante entre la raza árabe invasora y las diferentes tribus del país, su constitución es un conjunto abigarrado, en el que han desaparecido casi por completo los caracteres etnológicos de los primeros invasores.
El idioma se encuentra en caso análogo. Los panditas ó sacerdotes se transmiten de unos á otros el conocimiento del idioma árabe, el que necesitan para sus prácticas religiosas; pero la masa total de la población habla mezcla confusa de visaya y árabe con palabras tomadas en cada punto de los pobladores que existían cuando el mahometano conquistase el territorio, constituyendo un idioma dificilísimo de entender por la algarabía consiguiente á la intercalación de palabras de distintos dialectos, según la localidad del que lo habla.
El moro oceánico es en general de regular corpulencia, estatura mediana, de color cobrizo amarillo, propio de la raza malaya; ojos obscuros y rasgados, cejas pobres, nariz roma y labios delgados, por más que el uso del _bullo_ no permita apreciar esta circunstancia; la cara resulta enjuta de carnes aunque ancha por lo saliente de los pómulos. Los panditas y otros jefes se dejan crecer el bigote, pero fuera de estos casos el moro se arranca los pocos pelos que constituyen su barba. La cabeza se la suelen afeitar, pero una vez casados todos se dejan el pelo largo. Su pecho es robusto, de torax desarrollado, á propósito para las rudas faenas que soportan en el mar y en particular en la pesca de la perla.
El traje, aunque varía según la localidad, guarda relación en los detalles generales.
En Mindanao los hombres usan camisa partida, pantalón ancho y pañuelo en la cabeza arrollado en forma de turbante; las mujeres visten de blanco, llevando una especie de saya que llega poco más abajo de la rodilla.
Por influencia del clima, como ocurre al indio, el moro es apático y abandonado; reservado y suspicaz, pocas veces dá á entender sus pensamientos, que oculta hasta en lo más insignificante y baladí.
Celosos de su nobleza, que fundan en larguísimos abolengos, son extremadamente orgullosos. Les gusta relatar los hechos de sus antecesores y las distinciones ganadas por éstos en la guerra, cuya historia se repiten unos á otros durante las largas horas de sus reuniones amigables, llamadas _Vicharas_.
Su ilustración es escasísima y reside en determinados individuos; pocos saben leer y menos escribir, á excepción de los dignatarios, que sólo por este concepto monopolizan los puestos y poco ó nada hay escrito sobre su lengua, que viene á ser, como ya hemos dicho, una mezcolanza de la árabe con muchas palabras chinas, malayas, tagalas y visayas.
El moro, enemigo taimado y audaz, no perdona nunca medio alguno para causarnos el mayor mal posible; protegidos por la obscuridad han caído sobre pueblos inermes, ocasionando innumerables víctimas, haciendo centenares de cautivos; encastillados y defendidos por los bajos y arrecifes que circundan sus islas, están siempre listos para sorprender las embarcaciones que por allí se aventuran, cautivando á sus tripulantes y haciendo buena presa de los cargamentos.
El moro fué siempre un hombre terrible en la guerra, y lo mismo en Mindanao como en Joló; el número de su fuerzas no es conocido, porque allí donde hay un moro hay un guerrero; vá siempre armado con lanza, _cris_ ó _campilan_, armas que nunca abandona, que son compañeras inseparables suyas, y que maneja con una rara habilidad; acostumbrado, como el indio, al clima en que vive y á las fatigas de su azarosa vida poco necesita para cubrir sus atenciones; bástale un puñado de arroz, las frutas que el bosque le brinda, la pesca que abunda en sus playas y el agua de sus pantanos. Cuando se pone en marcha no atiende sino á sus armas, duerme á campo raso, come lo que encuentra á mano, siendo esta propiedad tan inherente de su vida que para él, el mal alimento no constituye quebranto alguno.
Dotado de grande astucia, nunca se presenta en el llano en caso de guerra, prefiere lo intrincado de sus bosques, lo inaccesible de sus playas, donde se defiende con esa terquedad que le es común y con ese fanatismo peculiar al mahometano.
Atento primeramente á la seguridad de la familia, elige para situar sus poblaciones los puntos pantanosos de la playa, en la que vive con toda comodidad sí, pero rodeado siempre de precauciones, importándole poco la vecindad de las aguas, que para el moro, criado en ellas, la cosa más natural y más sencilla es el paso á nado de cualquier río por ancho y caudaloso que éste sea.
Sitúa sus fortalezas llamadas _Cottas_ en los puntos culminantes que por su posición dominan el pueblo donde se avecina. Estos fuertes los constituyen una doble estacada rellena de tierra y piedras, que forma un macizo de 6 á 8 metros de espesor y 8 á 10 de altura. Allí parapetados esperan, con la calma que dá la impunidad, hasta descargar sus armas á boca de jarro sobre el enemigo, resguardados en los _manglares_ que por lo regular rodean sus cottas, é impiden la entrada en ellas de no ir provisto de guía.
Fabrican sus armas, á las que dan buen temple, siendo en algunas el trabajo muy esmerado. Estas consisten, generalmente, en una hoja acerada de formas variadas y de 40 á 60 centímetros de longitud, que por medio de una espiga montan en un puño de madera, sujetándole al arranque de la hoja con una virola trincada con hilo metálico, que sube en forma de adorno hasta el pomo. Este suele tener la forma de doble pico de loro. Las vainas las hacen también de madera, en dos piezas á lo largo, sujetas con abrazaderas de bejuco ó de latón. Para el asta de sus lanzas suelen emplear la madera del _Guijo_ ó el _Palasan_, especie de bejuco, grueso y consistente.
Usan armas de fuego, siendo éstas fusil y cañón, de antiguos sistemas, desechos del Ejército, por más que tengan algunas de retrocarga y de repetición. También emplean un pequeño cañón llamado _lantaca_, de uno á cuatro centímetros de calibre. La mayor parte de estas piezas proceden de las embarcaciones que en sus antiguas correrías apresaron, si bien las lantacas son fundidas en el país, donde de muy antiguo las fabricaban.
La manera de combatir el moro es por demás original; cubierto con su rodela, armado de cris ó campilan, se presenta al enemigo, al que aturde ó desorienta con sus innumerables saltos y sus penetrantes gritos; ya á su altura casi, amaga un ataque; ya con increible ligereza, colocado á 10 pasos, parece limitado á la defensa, y de pronto, lanzándose sobre el adversario, le dá golpe mortal.
El campilan, arma que usa con preferencia, mantiene en el puño una especie de cola formada por mechones de cerda, y en su danza guerrera vuelve rápidamente la hoja, presentando á la vista del enemigo, para aturdirle, aquel largo penacho que se agita, con cuya operación llama la atención del enemigo, le aturde y cuando le encuentra descubierto le ataca con increible rapidez.
Tienen una habilidad especial para arrojar las flechas y la lanza desde la altura de sus parapetos, atravesando distancias grandes con certera puntería.
Los llamados _Juramentados_ son entre ellos los más temibles; estos fanáticos hacen voto de morir matando, creyendo así conseguir irremisiblemente el Paraíso. Las más de las veces son condenados á muerte, que de este modo intentan redimir su vida, si después de dar muerte á algún soldado consiguen escapar llevando el armamento del muerto. En estos casos no hay para ellos obstáculo alguno, pues ciegos en su furor todo lo salvan con tal de conseguir sus designios. Se han visto casos de presentarse tres de estos fanáticos, después de sorprender los centinelas de un cuerpo de guardia, y aprovechándose de la negligencia del soldado indio acuchillar toda la guardia antes de que ésta pudiera tomar las armas.
En la campaña de 1876, dos de estos desgraciados pretendieron volar el polvorín del fuerte de Afonso XII (Joló), y atravesando el recinto de los primeros centinelas lograron pasar el pueblo, no obstante la exquisita vigilancia de los nuestros, llegando hasta arrojar por encima de la estacada una especie de pucheros pequeños llenos de pólvora y provistos de su mecha, que hubieran causado grave trastorno á no equivocar el punto del ataque.
Por lo descrito puede deducirse con cuánto conocimiento y precauciones debe llevarse la guerra á estas gentes, donde es enemigo hasta el clima, que ocasiona las terribles calenturas palúdicas que han diezmado siempre nuestras expediciones.
En la campaña de Joló en 1876, llevada á cabo por el General Malcampo, la mayoría de las bajas ocurrieron en los mangles, donde quedaron encenagados hombres y pertrechos.
Los moros de Mindanao son recelosos, hipócritas, y como todos los de su especie, fanáticos por sus creencias. Constituídos en gobierno, obedecen directamente á los Dattos, los cuales, para su sostenimiento, cobran de todos sus subditos, ya sean ó no moros, una contribución llamada _Pagdatto_, que consiste en un jabol, un bolo y veinte gantas de palay por cada matrimonio. Los Dattos dependen de un Sultán, Jefe superior de la isla, que á su vez gobierna sobre los mandarines y otros tantos Radjas, formando una confederación que comprende todas las tribus ó sus rancherías. En cada una existen las siguientes autoridades: el _Tuang_ (Gobernadorcillo), el _Cuano_ (Teniente de justicia), el _Lamudia, Nacuda y Timuay_ (Jueces 1.º, 2.º y 3.º), el _Gangalia_ (alguacil), el _Baguadato_ (Principal ó _cabeza_) y _Maraddiadinda_ (Primogénito de id.)
Los Dattos suelen distinguirse de la gente del pueblo en el mayor adorno de sus vestidos, en los que usan botones dorados, y en la costumbre de llevar siempre el pañuelo en la mano y seguirle algún esclavo con la caja del bullo.