# Mindanao: Su Historia y Geografía

## Part 8

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El _carey_, del orden de los quelonios; tortuga de gran tamaño, apreciada por lo valioso del espaldar que lo cubre; éste es transparente, de color amarillo, jaspeado de otros más obscuros; su magnitud es grande, pues á veces tiene más de medio metro de largo. Hacen las posturas de sus huevos en la arena de la playa, ocasión que aprovechan los naturales para poderlos coger con suma facilidad, volcándolos con las patas hacia arriba. A la vez se aprovechan de los huevos, que son un rico manjar.

Los _saurios_ son abundantísimos, tanto en el mar como en los ríos, esteros y lagunas.

El _caimán_, terrible animal que llega á alcanzar un tamaño gigantesco (5 á 6 metros de largo y hasta medio de ancho), causa infinidad de víctimas entre los indios.

Es de aspecto repugnante y de una ferocidad extremada, teniendo especial predilección por los perros, á los que acecha en el momento que los siente próximos.

Algunos indios cazan el caimán en su propio elemento: para ésto se arrojan al agua armados de un fuerte bolo y de un trozo de madera dura afilado por los dos extremos.

Cuando están cerca del caimán y abre éste la boca para engullirle, el cazador introduce el brazo armado con el palo, cuidando de que los extremos afilados se apoyen cada uno en una mandíbula, impidiendo de este modo que pueda cerrarla, y en esta forma le hacen morir ahogado.

Estos animales serían muy numerosos, á no ser porque el padre encuentra en los hijos un apetitoso manjar que consume con frecuencia, á pesar de los cuidados de la madre.

_Chacón_, pequeño lagarto inofensivo que sólo gusta de los lugares habitados: tienen un canto extraño, pues consiste en repetir su nombre de un modo monótono y acompasado; sus uñas son finas y agudas y de ellas se valen para andar por la pared, el techo y cualquier otro sitio por plano que sea.

Para desterrarlos de un punto donde se hagan molestos no hay cosa mejor que el humo del tabaco, con el que se asfixian y mueren.

_Iguana_, lagarto grande verdoso que abunda en los ríos: es inofensivo, excepto una variedad del río Grande, que es tan terrible como el caimán.

_Dragón volador_, lagarto pequeño que tiene adherida á la espalda dos alas membranosas, de las que se vale para dar cortos vuelos. Se dice ser venenosa su mordedura.

_Sagita_, muy parecido al anterior: hay quien cree que es una pequeña culebra que, provista también de alas, vuela cortos trechos. También se dice ser venenosa su mordedura.

_Dahon-palay_ (hoja de arroz), nombre aplicado por el parecido que tiene con la hoja de esta planta, entre la cual se cría. Es de poco más de un palmo de longitud, de cabeza triangular achatada y cubierta toda ella de menudas escamas. La picadura, si no se acude á tiempo á cauterizarla, acarrea una fuerte calentura que termina con la muerte.

_Alunolang_ y _San Diego_, muy parecidas á la serpiente negra del Indostán. Su veneno es tan activo que causa la muerte casi inmediata á la picadura.

El género _Pithon_ es muy numeroso en Mindanao.

_Laua_ (boas.--Son de colosal tamaño, viven en terrenos pantanosos, en cavernas profundas y enroscadas á los árboles, desde donde acechan el paso de cualquier animal en el que puedan hacer presa. Algunas alcanzan 20 varas de longitud y hasta media de diámetro.

_Naja_ ó _serpiente de anteojos_; pequeña é inofensiva, le viene este nombre porque su cuello está cubierto de un dibujo parecido á unos anteojos.

_Bobas_, completamente inofensivas, habitan en poblados y su longitud nunca excede de 3 á 4 varas.

Los _bactracios_ están representados con profusión en todo el país; se multiplican de un modo prodigioso; así es que en el momento que las lluvias forman la más pequeña charca, surge un número infinito de ranas que ni de día ni de noche descansan en su monótono sonsonete, haciendo insoportable su vecindad.

Peces.

Numeroso es este grupo de los vertebrados en las aguas de Filipinas; la gran mayoría son de las mismas especies de los conocidos en el Atlántico, con las variaciones consiguientes al clima y constitución del fondo del mar en que viven, elementos que es indudable concurren de un modo directo á las variaciones que en ellos se observan.

El _Holocentrum_.--De hermosos colores, rojo, dorado y plateado.

_Mesoprion_.--Especie de besugo de gran tamaño.

_Ambassis_, parecido al boquerón; el indio lo sala y prepara como las anchoas.

_Salmonete_, es muy abundante y exquisito al paladar.

_Cofre_.--Su piel dura y huesosa opone una gran resistencia; es muy parecido al lenguado.

_Rompe candados_.--Muy semejante á la pescadilla, más alargado que ésta, pero su carne blanca y suave le dá una gran semejanza.

_Taraquito_, igual al bonito de España.

_Atún_, abunda en aquellos mares, por más que no sabemos el nombre con que lo distinguen en Filipinas.

_Mugil_, de regular tamaño y sabrosa carne. La propiedad que tienen estos animales de acudir al resplandor del fuego la aprovechan los filipinos para pescarlos sin gran trabajo: encienden hogueras en las vintas y en la playa, y cuando acuden los clavan con el arpón. Otras veces emplean una red con bolsas donde caen los peces al saltar.

En Mindanao encienden en la playa hogueras ó forman hachas con maderas resinosas, con lo que lo atraen á la orilla y entonces el pescador le clava el arpón y lo recoge.

_El volador_, pescado que no excede nunca de una tercia: debido al gran desarrollo de sus aletas se eleva sobre las aguas y vuela un largo trecho. Algunas aves aficionadas á su carne lo espían y lo cogen al dar el vuelo; otras veces se elevan tanto que vienen á caer en las cubiertas de los barcos. Nosotros hemos tenido ocasión de examinar algunos de éstos en el viaje á Filipinas, pues en los días de viento eran muchos los que caían á cubierta.

_Tiburón_.--Este sanguinario animal, que vive á costa de sus congéneres, es abundantísimo en los mares del Archipiélago. Los indios lo comen cuando es pequeño, y si es de gran tamaño aprovechan las aletas y cola que son objeto de comercio para exportarlo á China, donde sacan de ellas una gelatina muy apreciada como alimento.

_Tintorera_.--También abunda mucho; sacan de ella los mismos beneficios que del tiburón.

_Pez sierra_ y _Raya_.--De gran tamaño, del que se sacan bastones muy apreciados, y á los que el indio atribuye extrañas virtudes.

_Bogoon_.--Pececito que no pasa de un decímetro de largo; se coge en cantidades fabulosas, y después de salado y envasado en tinajas es objeto de un importante tráfico.

Por último, mencionaremos el curioso dalag, con el cual acontecen fenómenos que demuestran la extraordinaria vitalidad de este animal.

Al secarse algunos pantanos y arroyos donde éstos habitan se quedan aletargados en el fondo, y cuando al cabo de algunos meses vuelven las aguas, el dalag recobra la vida, volviendo á su anterior estado.

Algunas veces el indio no tiene necesidad de pescarlo; como se produce abundantemente en las sementeras de arroz, donde hay una capa fangosa en vez de agua, en la que el pescado circula con dificultad, mata á palos los que necesita para sus comidas.

Su carne, aunque insípida, es blanca y constituye un manjar agradable y sano.

Cuando el indio quiere dotar á sus sementeras de este pescado, hecha la _semilla_, como ellos dicen, que consiste en soltar vivos en el fango unos cuantos de éstos, y desde entonces sabe que no le faltará dalag en el momento en que llueva.

Las sardinas abundan extraordinariamente en todo el S. del Archipiélago.

En resumen: es tal la abundancia de pescado en las aguas filipinas, que allí la industria de conserva, tan próspera en las costas gallegas, encontraría una segura prosperidad, dada la abundancia y baratura de la primera materia y su excelente calidad.

Anillados.

Este, que es uno de los cuatro grandes grupos ó tipos en que los zoólogos dividen al reino animal, vertebrados, anillados, moluscos y zoófitos, abunda mucho en las islas Filipinas.

Los anillados, asimismo denominados, articulados y entomozoarios, se subdividen en nueve clases: insectos, miriápodos, arácnidos, crustáceos, anílidos, helmintos, turbilarios, cestóides y rotalarios.

La fauna entomológica, ó sea la clase de los insectos, cuenta con una representación brillantísima en el Archipiélago, existiendo en él especies correspondientes á los diez órdenes en que se dividen: coleópteros, ortópteros, neurópteros, himenópteros, cepidópteros, hemípteros, dípteros, repípteros, parásitos y tesameros.

Entre los coleópteros, orden el más numeroso de la clase de los insectos, son dignos de mención como habitantes de las islas, las familias escaralecidos, malacodirindos y cerambicidos, cuyas especies más notables son los llamados escarabajos y los luciolos ó lampiridos, vulgarmente conocidos bajo el nombre de gusanos de luz, que con su vivísima fosforescencia convierten á los bosques durante la noche en fantásticas irradiaciones de luces esplendentes de colores caprichosísimos y diversos.

El orden de los ortópteros encierra terribles enemigos para el agricultor filipino, que, como los porfienlidos ó tijiritos, causan grandes daños en huertas y jardines; los blatidos, corredores ó cucarachas, por demás abundantes, hasta constituír una plaga verdadera que puebla de huéspedes incómodos las casas y los buques; los mántidos, fásnudos, locústidos ó saltamontes, grilidos y agrididos, voraces por demás, singularmente los últimos, una de cuyas más dañinas especies, la llamada langosta, ocasiona algunos estragos en los campos filipinos.

En la provincia de Manila existe un pájaro llamado Martín, propio de la región índica, el cual causa daños de consideración entre las langostas, toda vez que de ellas exclusivamente se alimenta. Por lo tanto conceptuamos importante que por el Ministerio de Ultramar se adoptasen aquellas medidas necesarias para que esta agridófaga avecilla se extendiese por la isla de Mindanao, donde el voraz agridido destruye instantáneamente leguas y leguas de frondosísimas plantaciones.

Al orden de los heurópteros pertenece el Termes Monocerus, denominado también Anay ú hormiga blanca, que es un insecto notable, en cuya parte alta lleva tres ojuelos, hallándose armado de durísimos dientes en forma de tenazas, con los cuales destruye en pocos instantes maderas, ropas, papeles, libros, etc. La única madera que no ataca es el molave por su amargor y dureza extremada.

Las costumbres del Anay, terrible insecto para el indio filipino, son en extremo curiosas y dignas de ser conocidas por el colono peninsular, contra cuyos horrorosos estragos ha de adoptar gran número de precauciones. El Anay habita en sitios húmedos, construyendo con arcilla viviendas del tamaño de un hombre, tan duras y tan fuertes que un carabao puede pasar por encima de ellas sin que sean destruídas. Interiormente se componen estas habitaciones de celdillas separadas por tabiques, donde las hembras, llamadas por los indios _Reina de las hormigas_, deposita los 80.000 huevecillos que como resultado de la cópula arroja al exterior. Aunque el Anay destruye todas las maderas, excepto unas cuantas por su amargor y dureza, la que con más placer destruye es la del pinabete.

De los Himmopleros, las familias más conocidas en Filipinas son los Heterogínidos ú hormigas y apidos ó abejas. Las hormigas constituyen huéspedes incómodos y molestos en las casas y dañinos para la agricultura, y las abejas proporcionan á los salvajes y á los indígenas grandes ganancias con la cera y la miel que producen en los bosques, en cuyos árboles viven.

Entre los lepidópteros ó mariposas notables por sus matizadísimos colores, se encuentra el gusano de la seda, que aunque podría ser susceptible de grande y provechosa explotación, no lo es á causa de que los vaguios y tormentas no lo dejan vivir.

De los Hemípteros se conocen en Filipinas sobre 550 especies, entre las cuales se encuentran las chinches y cigarras, así como los pulgóridos, notables por ostentar vivos colores, llevando sobre las alas manchas en forma de ojos como los que se ven en la cola del pavo real.

Los más numerosos de todos los insectos filipinos son los dípteros, ripípteros, parásitos y tisameros, los cuales constituyen enemigos temibles para el hombre, mamíferos y aves. Entre los dípteros, el género Lucilia, que es una especie de mosca, puede ocasionar la muerte de las personas que sorprenda durmiendo con sólo depositar en la boca y narices sus huevos, de los que se originan después larvas que engendran perturbaciones orgánicas en extremo peligrosísimas. Pero como la obra sublime de la naturaleza se halla basada en el equilibrio, existen en aquellas regiones insulares dos familias de insectos dípteros, los asilidos y los impidos, que vienen á ser para todos los insectos dañinos lo que los milanos y gavilanes entre las aves, puesto que con su punta-aguijón chupan la sangre de las mariposas y larvas de que se alimentan.

Los miriápodos ó mil piés, llamados así porque el cuerpo de estos animales es áptero, prolongado y dividido en considerable número de segmentos, en cada uno de las cuales llevan un par de patas cuando menos, viniendo á ser 24 ó más el total de estos miembros. Entre los miriápodos filipinos merecen mención los escolopendras ó cien pies, algunas de cuyas especies son eminentemente venenosas.

De los arsienidos encontramos en Filipinas gran variedad de escorpiones ó alacranes venenosos y de arañas tejedoras.

Los crustáceos cuentan en las islas infinitas especies, que como los cangrejos, las langostas, los langostinos y otras, viven en el mar, en los ríos y en las lagunas, y constituyen un riquísimo y abundante alimento para los indios, aficionados en extremo á todo género de mariscos.

De las demás clases del grupo de los anillados, sólo habitan en los mares y ríos filipinos la de los anilidos, cuyos órdenes, tubérculos, dorsifranquios y abranquios, encierran entre otras especies las lombrices de tierra y las sanguijuelas, que abundan en todos los lagos y riachuelos de tan riquísimo Archipiélago.

Moluscos.

Importantísimo es este grupo en Mindanao, no sólo por lo numeroso de sus especies, sino porque constituye la pesca de ellos una industria productiva y susceptible cada día de asombroso desarrollo.

Los moluscos ó malacozoarios se dividen en seis clases: afalópodos, pterópodos, gasterópodos, acífalos, tunicarios ó braquiópodos y carrópodos ó briozoarios.

Aunque todavía no se hallan por completo exploradas las islas Filipinas, su fauna malacológica cuenta en la actualidad con 2.500 especies de moluscos marinos y 586 terrestres y fluviátiles, motivando tal abundancia la célebre frase de Kiseluz, consignada en su _Manual de Conchiología_, de que las islas Filipinas son el _paraíso de los moluscos_.

Entre los cefalópodos hay especies de sus órdenes dibranquiales y tetrabranquiales, que como el pulpo, calamar, la jibia y el nautilus, viven en aquellos mares.

Los géneros más notables de los pterópodos son los llamados Clio, Puenmodermon, Hyaloca y Limacina, abundantes en el Archipiélago.

Pero los gosterópodos, con sus nueve órdenes, pulmonados, undibranquios, imfirobranquios, tectibranquios, pectinbranquios, tubulibranquios, gentibranquios, ciclobranquios y heterópodos, constituyen la clase de los moluscos más numerosa de Filipinas y un manantial inagotable de variada y suculenta alimentación, á la par que conchas caprichosísimas por sus colores matizados y originales formas.

Los lamelibranquios, braquiópodos, órdenes únicos de la clase de los acéfalos, también cuentan con numerosísimas especies en Filipinas.

Los lamelibranquios aparecen representados en los mares filipinos por multitud de especies, siendo entre éstas las más notables el tridacuagigas ó taclovo, cuyos valvus alcanzan hasta un metro de longitud, no bajando su peso de 100 kilogramos, y sirven, una vez extraída de ellos su exquisita y alimenticia carne, de pilas bautismales para las iglesias; la placuna, placenta, que vive en el cieno, á la entrada de los ríos, sin adherirse á parte alguna, y cuyas vulvos, reducidas á láminas de dos pulgadas en cuadro planas y transparentes, empléanse en las ventanas y miradores de Filipinas en vez de cristales, toda vez que ofrecen sobre éstos la ventaja de amortiguar la pureza del sol, consintiendo el paso de una luz bastante clara. Pero sobre todas las especies, la de nulibranquios y aun de acéfalos filipinos en general, hay que colocar la _avicula Margaritifera_ ó madreperla, cuyo molusco está sujeto á una enfermedad especial que produce esas concreciones de tanto valor en joyería, conocidas bajo el nombre de perlas. La pesca de estas conchas reporta grandes beneficios en Joló y en la Paragua, pero sobre todo en Mindanao, donde los indios dedicados á la extracción de tales conchas obtienen de su trabajo sumas cuantiosas.

De los fumicarios y briozoarios, animales más comúnmente llamados moluscoides, conócense las especies del género ascidia, que para defenderse arrojan chorros de agua, y los del pirozoma, que á veces despiden una luz muy brillante, correspondiente á la primera clase, y las de los géneros flusta, retipora y milleposa, comprendidas entre los briozoarios.

Zoófitos.

Son llamados zoófitos ó animales plantas unos organismos sencillos que indudablemente constituyen el paso entre los reinos vegetal y animal, y que se hallan divididos en cinco clases: Equinodermos, Acalifos, Pólipos, Infusorios y Espongiarios.

Las estrellas y los erizos de mar y la holothuria ó balate, objeto esta última de considerable comercio en Mindanao, Joló, Visayas y en las islas Carolinas y Palaos, corresponden á la clase de los equinodermos, fraccionada en tres órdenes; los estelíridos, equinidos y holothuridos.

Los holothuridos, sumamente apreciados por los chinos, por suponer que es un poderoso afrodisiaco, constituyen para ellos un manjar exquisito, llegando á pagarse las especies stichopus y bodohschin, abundantes en Filipinas, á elevadísimo precio.

Los acalifos, llamados ortigas de mar, abundan mucho en aquellos mares, y entre los pólipos se cuentan los anémonas de mar, las madréporas y los corales, que llegan á constituír en los mares filipinos numerosos arrecifes sumamente peligrosos para la navegación, cuyos arrecifes dan lugar con el tiempo á nuevas islas, como son la mayor parte de las llamadas Carolinas y Palaos. Tanto las madréporas como los corales son habitaciones, viviendas, fabricadas con el misterioso esfuerzo de millares de millones de pequeños pólipos, que enseñan lo que pueden aunados esos dos elementos primordiales, base del soberbio edificio de la naturaleza, la asociación y el trabajo.

Los infusorios también abundan mucho en las aguas de Filipinas, y de los Espongiarios encontramos la esponja y la canastilla de Venus (Euplictilla espaciosa), únicamente propia de Filipinas, cuyo zoófito se coge mucho en Cebú y parece más bien un vegetal marítimo que una especie de espongiario, que un animal el que más se acerca á las plantas, la que ha debido segregarse de la escala filológica recientemente, como resultado de la admirable facultad transformatriz inherente á todas las formas organizadoras.

Flora.

La flora de Mindanao, como la de todo país tropical, ofrece un aspecto sorprendente, realzado con la exuberancia de vida que le presta la vegetación portentosa, propia de los fértiles y ricos territorios que la sustentan.

Allí se encuentran bosques inmensos poblados de árboles gigantescos; parajes grandiosos á cuya vista se extasía el pensamiento del hombre civilizado, poco habituado á la contemplación de la naturaleza adornada con sus galas primitivas, mostrando en admirable desorden las más apreciadas maderas, revueltas con otras plantas de frutos riquísimos que, como el café, cacao, canela y algodón, se ofrecen al hombre emprendedor en remuneración espléndida de sus afanes.

Las maderas, las fibras leñosas, esas cantidades inmensas de carbono y de otros elementos químicos que las fuerzas vegetativas van acumulando para que sirvan de armazón al vegetal, son asimismo de aplicación utilísima para la industria.

Puede decirse que las maderas constituyen un artículo de los más necesarios para el hombre.

La isla de Mindanao, cuyas maderas son tan excelentes como lo demuestran los apuntes que acerca de sus clases, peso específico, resistencia, etc., siguen á estas consideraciones, pudieran muy bien ser objeto de una gran explotación de esta especie: elementos tienen para ello.

Las florestas y las selvas filipinas son como las minas y el suelo mismo del Archipiélago: manantiales inacabables de riquezas que con el mudo, pero elocuente lenguaje de los hechos, llaman continuamente á aquellos países á capitales y brazos que exploten los tesoros que con tan pródiga mano ha derrochado allí la naturaleza.

Ya es hora, pues, que las riquezas españolas sean explotadas en provecho de los intereses nacionales, y que por la incuria de unos y la desidia de otros no seamos juguete de la ambición extranjera.

Para que estas noticias puedan ser consultadas con mayor facilidad mencionaremos por orden alfabético todas aquellas maderas y demás productos que sean de más valor ó de útil aplicación.

_Acle._--Primera magnitud. De madera rojo obscura, muy buena para entablados, edificios y embarcaciones, es muy abundante.

_Achuete._--Para las comidas en substitución del pimiento (la semilla) y también se usa como tinte.

_Alintatao._--Muy parecida al nogal; tiene aplicación para muebles de lujo.

_Alcanfor._--Se han encontrado algunos ejemplares (canelo).

_Almáciga._--Abundantísimo en Surigao y Misamis.

_Amuguis._--Rojo claro, suele tener manchas plomizas; su tablazón es excelente para edificios y embarcaciones; al labrarla despide un olor muy desagradable, siendo poco apreciada por lo mucho que le ataca el anay.

_Anagap._--De gran magnitud; su madera es amarilla clara; textura fina y rompe en astilla larga. Es poco apreciada en construcción civil.

_Antípolo._--De primera magnitud; abunda en todo el Archipiélago; de color amarillento y manchas blanquecinas; su textura es estoposa, y no tiene otra aplicación que para tablazón y embarcaciones menores.

_Anubión._--De segunda magnitud; madera amarillenta parduzca, es muy apreciada en el país para los piés derechos de las casas.

_Apiton Balao._--De primera magnitud. Su madera, de color ceniciento verdoso con manchas claras, destila resinas muy olorosas que se emplean en ebanistería. (Muy abundante en Mindoro).

_Bacao._--La infusión se emplea para preservar las redes de la putrefacción.

_Bancat._--De primera magnitud. Su madera es amarilla, oro verdoso y muy resistente para edificios, muebles y barcos; muy abundante en Mindanao y Mindoro.

_Balete._--En medicina se aplica para la curación de heridas.

_Balibago._--Se emplea en la fabricación de papel, y con sus filamentos se tejen cuerdas muy resistentes.

_Bolonquita._--Madera rojiza con vetas negras, muy apreciada.

_Balao._--De primera magnitud; produce una gamo-resina que lleva su nombre, muy olorosa y aplicable al barnizado de muebles. Su madera es de color amarillo claro ó ceniciento verdoso, y á veces es de tintes rojizos, manchado de amarillo; su textura es mediana y muy variable; es usada en construcción civil y para la fabricación de canoas.

_Bamalagui._--De primera magnitud. La madera es apreciada en construcción civil por sus buenas cualidades de elasticidad y resistencia; es de color blanco sonrosado con manchas cenicientas, y á veces de un rojo claro muy igual; su madera es sólida y resistente.

_Baticulin._--Madera blanca amarillenta, muy floja y porosa; se labra con facilidad y adquiere buen pulimento.

_Betis_ (_azaola betis_.)--Es de primera magnitud, y su madera apreciadísima en construcción naval, no tiene rival para quillas. Es de color rojo variable, de textura sólida y poros poco visibles.

_Banaba._--Hay dos variedades, de la misma especie ambas. Es árbol de mediana magnitud y alcanza de 10 á 12 metros de altura. Es muy apreciada por su dureza y ser incorruptible bajo del agua.

