Metamorfóseos o Transformaciones (1 de 4)
Part 8
La noticia de este suceso hizo memorable á Tiresias en toda la Acaya, y fué causa de que cobrase mucha fama. Á pesar de esto le despreció Pentéo, hijo de Equion, el mayor despreciador de los Dioses, riyéndose de los pronósticos del viejo, y echándole en cara las tinieblas y su ceguedad: mas Tiresias, moviendo su cabeza ya llena de canas: „qué feliz fueras, le dice, si tú tambien te vieses privado de la vista, y no pudieses ver las fiestas de Baco. Llegará, pues, el dia (y sé que no está muy léjos) que anuncio, y en que un nuevo Baco,[202] hijo de Semele, se presentará aquí; y si no le honrares en los templos, te verás destrozado en mil parages, y contaminarás con tu sangre á las selvas, á tu madre y sus hermanas.[203] Vendrá; no le honrarás, y sentirás que haya yo visto tanto, sin embargo de estar cercado de tinieblas.” El hijo de Equion impide al buen viejo proseguir su discurso. Él corresponde á sus palabras, y tienen efecto los pronósticos del agorero. Preséntase Baco, y los campos resuenan con los alegres aullidos.[204] Corre la turba, y las madres y nueras mezcladas entre los varones, corren á unas fiestas desacostumbradas. „¿Qué furor, hijos de serpiente, descendientes de Marte, qué furor, dixo Pentéo, os hace dar en tantas locuras? ¿Qué? ¿tanto poder tienen los metales tocados con el metal? ¿Tanto la trompeta de cuerno corvo? ¿Tanto las artes mágicas? ¿Qué? ¿á quienes no ha intimidado la belígera espada, ni la trompeta, ni los esquadrones con relumbrantes armas puedan conmover unas voces afeminadas, el furor causado por el vino, una tropa de hombres llenos de torpeza, y unos inútiles tambores? Me admiraré de vosotros, ancianos, que venidos por largos mares desde Tiro fundasteis aquí vuestra ciudad, y colocasteis vuestros prófugos Dioses en esta tierra, al veros ahora dexaros sorprehender sin entrar en batalla.[205] ¡Ó de vosotros, jóvenes, á cuya edad mas robusta y próxîma á la mia convenia mas tomar las armas que los Tirsos,[206] cubrirse del morrion, y no de hojas! Recordad, por vida vuestra, qual es vuestra prosapia. Revestíos del aliento de aquella serpiente, que sola quitó á tantos hombres la vida.[207] Ella murió defendiendo su fuente y lago. Triunfad vosotros por vuestra fama: ella quitó la vida á unos hombres esforzados: venced vosotros á unos hombres entregados á la molicie. Conservad el honor que habeis adquirido de vuestros padres; y si los hados decretan el exterminio de Tebas, ¡no os tuviera mas cuenta que arruinasen nuestras murallas las militares máquinas y hombres aguerridos, y resonase el fuego y hierro por todas partes! pereceríamos infelices sin delito, y nuestra suerte seria digna de lástima, pero no de ocultarse: y podrian correr en tal caso nuestras lágrimas sin vergüenza. ¡Y que ahora se apodere de Tebas un jóven sin armas, que no se precia de guerras, ni de dardos, ni del manejo de caballos, sin otras insignias que el pelo rociado de mirra, coronas afeminadas, la púrpura y el oro entretexido en sus vestidos de varios colores! Pero yo le obligaré al instante, con tal que vosotros no estorbeis mis designios, á confesar qual es su verdadero padre, y por que ha instituido estas fiestas. ¿No tuvo bastante ánimo Acrisio para despreciar á una Deidad vana, y cerrarle la entrada en Argos? ¿y podrá aterrar un extrangero á Pentéo y á todos los Tebanos? Id próntos, dice á sus criados, id y traed atado á este Capitan; no os detengais.” Reprehéndenle su abuelo Cadmo, Atamante, y la demas multitud de los suyos; y en vano trabajan por detenerle. Se endurece mas con los consejos; se irrita y crece su rabia represada, y los esfuerzos de los ancianos eran mas perjudiciales: así como corre con mas suavidad y moderado estrépito un rio que no encuentra impedimento; pero si le sirven de embarazo en algun sitio las maderas ó las piedras amontonadas le irrita y ensoberbece mas este obstáculo, llenándole de espuma y ardor. Vuelven descalabrados sus criados; y preguntándoles si habian visto á Baco: no le hemos visto, dixéron; pero hemos preso á un Tirreno, que es su compañero y fámulo, y ha celebrado en otro tiempo los sacrificios de este Dios, presentándosele maniatado; y luego que le miró Pentéo con aquellos ojos iracundos, aunque difiere con repugnancia el tiempo del castigo: „Tú que has de morir pronto, le dice, y servir á otros de escarmiento con tu muerte, dime tu nombre, el de tus padres y tu patria, y la causa por qué freqüentas estos nuevos sacrificios.” Él, sin temor alguno, „mi nombre es Acetes, le responde, Meonia mi patria, y mis padres de humilde descendencia. No me dexó mi padre campos que cultivasen los robustos bueyes, ni ganado mayor ni menor. Fué tambien pobre, y pasó su vida pescando: esta era la industria que le mantenia; y enseñándome este oficio, recibe, me dixo, las riquezas que tengo, mi sucesor y heredero; y no me dexó al morir mas patrimonio que las aguas: esto solo puedo llamar herencia de mi padre. Yo luego, no contentándome con ser pescador entre peñascos, aprendí á gobernar la nave con mi diestra, y observé con mis ojos la lluviosa estrella de la Cabra Olenia,[208] á Taigete,[209] las Hiadas,[210] y Arctos,[211] las moradas[212] de los vientos, y los puertos acomodados para las naves. Caminando á Delos, fui llevado por casualidad á las costas de la isla de Naxos; y tendiendo los remos me acerqué á la playa, y con toda felicidad salté en tierra. Pasada ya la noche, empezó á rayar la aurora; me levanto, y exhorto á mis compañeros á que vayan á buscar agua dulce, enseñándoles el camino que guia á las fuentes: yo mismo exâmino desde una altura los vientos que soplaban: llamo á mis compañeros, y me vuelvo á la nave. Aquí estamos, dice Ofeltes, el primero de ellos: y como si hubiera conseguido una presa en aquel despoblado, trae un jóven tan hermoso como una doncella. Parecia que él titubeaba, como quien está poseido del vino y del sueño, y que con dificultad podia seguirlos. Observo su compostura, semblante y pasos, y no veia cosa que pudiese considerarse mortal: lo conocí, y dixe á mis compañeros: No sé qué Deidad habite en este cuerpo; pero en la realidad él es un Dios: y tú, quien quiera que seas, favorece y protege nuestros desvelos, otorgando primero á estos[213] el perdon. Dexa de rogar por nosotros, le dice Dictis, hombre el mas ligero de ellos para subir á las antenas, y para dexarse caer asido de un cable: lo mismo dicen Libio, y el roxo Melanto, que gobernaba la proa. Esto aprueban Alcimedon, y el incitador de los ánimos Epopéo, quien gobernaba y arreglaba con su voz á los remeros. Esto en fin aprueban todos. Tal era la codicia que producia aquella presa. No permitiré, les dixe entónces, que esta nave sea violada con un peso sagrado; tengo aquí mucho derecho: en la misma entrada de la nave me pongo á impedirlo. Se llena de furor Licabas, el mas atrevido de todos, quien, desterrado de la ciudad de Tusco, pagaba con el destierro el castigo que merecia por un homicidio cruel. Este, al ver mi resistencia, rompe con fuerte golpe mi garganta, y me hubiera precipitado al mar á no haberme asido, aunque sin sentido, á una cuerda. Aprueba el hecho la multitud impía: entónces, pues, Baco (el Dios Baco era efectivamente) como quien despierta del sueño con la gritería, y despues de una embriaguez vuelve á recobrar sus sentidos: ¿Qué haceis? les dice: ¿qué gritería es esta? ¿con qué socorro me he hallado aquí, marineros? ¿adonde intentais llevarme? Depon el miedo, responde el que dirigia la proa, y di á qué puerto quieres arribar, que yo te pondré en la tierra á que te dirijas. Llevadme á Naxos, dixo Baco: ella es mi patria, y allí tendreis una tierra favorable. Juran aquellos embusteros por el mar y todos los Dioses hacerlo así, y me encargan dirija las velas de la pintada nave. Estaba á la derecha Naxos, y hácia esta parte en efecto me dirigia: ¿qué haces insensato? ¿qué locura te agita? me dixo Ofeltes y todos los demas: unos me dicen por señas que camine á la izquierda, otros me significan al oido sus deseos. Me llené de pasmo, y no queriendo ser instrumento de una traycion y un delito; tome el que quiera, dixe, la direccion de la nave. Todos me reprehenden: la multitud murmura; y Etalion, ¿te parece, me dixo, que en tí solo se cifra nuestro remedio? Sube, ocupa mi oficio, y dexando á Naxos, camina á un pais contrario.
[Ilustración: (48) Penteo despedazado por su madre y demas Bacantes.]
FÁBULA X.
_PENTÉO DESPEDAZADO POR SU MADRE._
Entónces pues, el Dios, encubierta su magestad, como si en efecto acabase de conocer el engaño, tiende la vista al mar desde la corva popa, y aparentando llorar: Marineros, les dice, no me habeis prometido estas riberas: no es esta la tierra á que os pedí me conduxéseis: ¿qué os he hecho yo para merecer este castigo? ¿qué gloria adquiris con engañar unos hombres á un jóven, y muchos á uno? Hacia ya tiempo que lloraba: la multitud impía se rie de las lágrimas, y surca las aguas moviendo ligeramente los remos. Por él mismo juro (porque no hay otro mas favorable) que digo la verdad, aunque parezca superior á todo encarecimiento. Se paró en el mar la nave del mismo modo que si estuviera en tierra. Ellos, llenos de admiracion, usan de los remos con doble fuerza, despliegan las velas, é intentan navegar á vela y remo. Hacen estorbo las hojas de yedra[214] á los remos, enroscándose en ellos con retorcidas vueltas, llenando las velas de sus pesados racimos. Baco, rodeada su frente de una guirnalda de racimos, blandea su asta[215] cubierta de pámpanos: aparecen á su lado tigres, espectros vanos de linces pintados, y los crueles cuerpos de panteras. Arrójanse al mar aquellos hombres, ó ya poseidos de locura, ó de temor: Medon empieza á ennegrecerse el primero de todos, y á doblegarse su espalda, despues de habérsele disminuido el cuerpo. ¿En qué monstruo, dice á este Licabas, te conviertes? Mas quando hablaba, su boca se le habia agrandado, su nariz aplanado, y una dura escama cubria su piel. Libis, queriendo agitar los remos que se le oponian, vió que sus manos se le achicaban en poco tiempo; y que poco despues no se podian llamar manos sino aletas. Otro, deseando asir sus brazos á las torcidas cuerdas, se halló sin ellos, y encorvándose, saltó al mar, truncado el cuerpo.[216] La cola tiene la figura de una hoz, como demuestran los cuernos de la luna en su creciente. Saltan por todas partes; esparcen agua como si fuera un rocío. Vuelven á salir otra vez, y de allí á poco vuelven á zabullirse: retozan juntos á manera de una multitud de hombres, tienden sus juguetones cuerpos, y arrojan el agua por las corvas narices. Solo yo restaba de veinte que llevaba la nave; pero pavoroso y helado en un cuerpo lleno de temor: el Dios me alienta, aunque con dificultad, diciéndome: Desecha de tu corazon el miedo, y sigue tu derrota á Dia.[217] Luego que llegué allí me hizo sacerdote de sus sacrificios, y ahora me ocupo en las ceremonias de Baco.”
„He atendido, dice Pentéo, á tu dilatada historia, para que con esta dilacion pudiese disminuir sus fuerzas mi ira. Criados, arrebatad á este hombre prontamente, y despues de atormentar cruelmente su cuerpo, enviadle con la muerte á la laguna Estigia.” El Tirreno Acetes, arrebatado inmediatamente, es encerrado en fuertes prisiones; é ínterin se preparan los crueles instrumentos de la muerte, segun se habia mandado, el acero y fuego, se cuenta que naturalmente se abriéron las puertas, y las cadenas cayéron de los brazos sin quitarlas ninguno. Pero obstinado Equionéo,[218] no manda ya ir á sus criados, sino que él va en persona adonde el Citeron,[219] preparado para celebrar las fiestas de Baco, resonaba con los cánticos y voces de las Bacantes. Al modo que relincha el brioso caballo, y desea entrar en la batalla, quando la belicosa trompeta da la señal con el metal sonoro,[220] de la misma manera el ayre, herido con los resonantes alaridos de las Menades,[221] conmovió á Pentéo, y volvió á encenderse su ira luego que oyó la gritería.
Casi en medio del monte hay un lugar sin árbol alguno, cuyas extremidades estan rodeadas de selvas, y que puede mirarse por todas partes. Su madre le vió la primera mirar con profanos ojos los sacrificios: ella fué la primera que se movió contra él corriendo precipitadamente: la primera que hirió á Pentéo disparándole el tirso: ella clama, venid mis dos hermanas, yo tengo de herir aquel soberbio jabalí, que vaga en nuestros campos; toda la turba corre enfurecida contra uno solo, todas se reunen, y todas le siguen ya tímido, ya articulando palabras ménos vehementes, ya condenándose á sí mismo, y ya confesando haber pecado. Sin embargo, herido clama: Tia mia Autonoe, ampárame, muevan tu corazon las sombras de Acteon: ella no conoce quien es Acteon, y arranca la mano derecha del que la suplicaba: Ino arrebató la otra; y queriendo extender los brazos á su madre, no tenia brazos el infeliz que alargar; pero mostrándole el cuerpo truncado, divididos los miembros: mira, madre, le dice; mas Agave aulla como un lobo al mirar aquel espectro, impelió el cuello, y tremoló sus cabellos por el ayre; y asiendo con sus ensangrentadas manos la cabeza arrancada: ¡vitor compañeras! clama: esta victoria es obra de mis manos. No arrebata tan pronto el viento las hojas heridas del frio del otoño, y que apénas pueden sostenerse en el árbol, como dividiéron los miembros de Pentéo aquellas sacrílegas manos. Instruidas con este exemplo las Isménides,[222] celebran con freqüencia los nuevos sacrificios, tributan incienso, y adoran las sagradas aras.
NOTAS
[1] Madre de todas las cosas.
[2] Titan, el Sol: por antonomasia pone el nombre patronímico por el propio, pues el Sol fué hijo de Titan.
[3] Febe, la Luna; como si dixera pura.
[4] La Luna parece como que se renueva todos los meses, y los primeros dias aparece con cuernos.
[5] Es constante que la tierra está circundada de ayres, en cuyo medio se sostiene en su propio peso.
[6] Anfitrite, el Océano; pues fué hija suya.
[7] Los mares del Mediterráneo, que parecen brazos del Océano.
[8] Esto es, ó en aquella masa, ó en cada parte de uno de los elementos.
[9] Ó la Naturaleza tenida tambien por Dios, pues por Naturaleza, segun Séneca, se entiende aquella porcion de divinidad que exîste en todos los seres.
[10] Ayre mas puro, ó que está en la superior region; á diferencia del que está mas cercano á la tierra, que es mas denso.
[11] No sabe si llamarle Dios ó Naturaleza, pues el Poeta sigue á Platon y los Estoycos que creen que el mundo tuvo principio, y fué formado por un ser superior, á quien llamáron ya Dios, ya Jove, ya Naturaleza, y ya Hado &c.
[12] De árboles. Sinédoque, la parte por el todo.
[13] Los antiguos eran de opinion que no podia habitarse la zona tórrida; pero hoy es punto decidido por todos los Físicos el sistema contrario, y está apoyado en el testimonio de los mejores viageros.
[14] Las nubes y nieblas se forman de los vapores del agua y la tierra: diestramente hace distincion Ovidio entre nieblas y nubes; pues las nieblas son unos vapores densos muy poco elevados sobre la tierra ó agua: mas las nubes son un vapor húmedo, que se remonta bastante sobre la tierra. Los vientos son ímpetus del ayre: por naturaleza son frios, aunque el austro ó mediodia parezca cálido, por pasar por la zona tórrida.
[15] Arruinarian al mundo los vientos, si no les hubiera destinado el Criador del mundo su region propia á cada uno.
[16] Contrapuesta al Septentrion ó Norte es la plaga meridional.
[17] Sigue la opinion de que los Dioses y estrellas eran animales.
[18] Todo animal irracional. Sinéd. Lo particular por lo general.
[19] Porque mudó el caos en la disposicion que ahora tiene.
[20] Hijo de Japeto; es cierto que si estos eran hombres, no pudiéron hacer el primer hombre; pero no hay que extrañar nada, haciéndose cargo de que es fábula.
[21] Quiere decir con esta perífrasis, que los hombres no habian hecho nave alguna.
[22] Júpiter, hijo de Saturno y Opis, nacido de un parto con Juno, se crió en el monte Ida de Creta con la leche de la cabra Amaltea; restituyó en el trono á su padre Saturno, á quien Titan habia arrojado del cielo. Sabiendo luego Saturno que Júpiter era el destinado para mandar el universo, le persiguió, y quiso quitarle la vida; mas él echó á su padre del cielo, le condenó al infierno, y se quedó con el gobierno del universo. Se llama Júpiter de _juvando_, porque fué el ayudador de los hombres.
[23] Ceres fué la primera que inventó é hizo conocer á los hombres el trigo.
[24] Del hierro, que es el peor metal.
[25] Las piedras preciosas y metales.
[26] En sus profundidades.
[27] Se hacen de hierro armas para matarse los hombres unos á otros. _Meton._
[28] ¡Á quantas maldades se arrojan los hombres por el oro!
_Quid non mortalia pectora cogis auri sacra fames?_ Virg. Æneid. 2.
[29] Con el hierro y el oro, la victoria se decide comunmente á favor de los poderosos.
[30] Anima á la guerra por la _metáfora_, llamándola sanguinaria, por el efecto que causa. _Meton._
[31] La Justicia, que se dice fué hija de Astreo.
[32] Los Gigantes eran unos hombres de una estatura formidable, hijos de la tierra, pero sin padre, quienes tenian los pies de serpiente, y cien manos cada uno.
[33] Licaon, hijo de Pelasgo, Rey de Arcadia, quitaba la vida á los que hospedaba en su casa, y luego les daba á comer en los convites.
[34] Describe el círculo _lacteo_, dicho así _à lacte_ por su blancura.
[35] Juramento inviolable á los Dioses.
[36] Héroes que se señaláron por alguna hazaña particular, mayores que los hombres, y menores que los Dioses.
[37] En la disposicion del Hado: este, segun los Estoycos, es una encadenada serie de todas las cosas, por la que se gobierna el universo.
[38] Los Cíclopes hacian los rayos de Júpiter: eran criados de Vulcano, hijos de Neptuno y de Anfitrite; llamábanles así, porque no tenian mas que un ojo en medio de la frente.
[39] Tenido por Rey de los vientos.
[40] El arco que aparece en el cielo, vestido de tantos colores, causado de los reflexos del sol y de la luna. Este fué tenido por la Diosa mensagera de Juno, segun unos, y de Júpiter, segun otros.
[41] Las fuentes, que parecen ser las casas de los rios.
[42] Becerros marinos.
[43] Topografía. Describe el monte Parnaso, en cuya cumbre se salváron Deucalion y Pirra, los únicos que no perecieron en el diluvio.
[44] Llámanse Corycidas de una cueva que habia en aquel monte, dicha Coryco.
[45] Apolo, Baco y las Musas, á quienes estaba consagrado este monte.
[46] Hijo de Neptuno, y clarinero suyo: dicen que su cuerpo estaba cubierto de conchas congénitas con él en lugar de escamas, y por honor.
[47] Rio que nace del Parnaso.
[48] Los antiguos se lavaban ántes de entrar en el templo.
[49] Temis, hija del cielo y la tierra: creian era su oficio aconsejar á los hombres hiciesen aquello que fuese razon, justo y lícito.
[50] Las piedras.
[51] Hijo de Júpiter y Latona: mató á la Serpiente Piton, que se dice habia sido enviada por Juno, para que persiguiese á Latona.
[52] Apolo, llamado Delio, de la isla de Delos, en que nació.
[53] Cupido, el amor.
[54] Una yugada de tierra se dice lo que puede arar un par de bueyes en un dia.
[55] El himeneo: _Metonimia_, el signo por la cosa significada: se acostumbraba á que las esposas fuesen á casa de sus maridos, precediéndolas las cinco hachas encendidas, que llaman teas.
[56] Sus carnes.
[57] Se convierte en laurel, árbol hermoso.
[58] Los palacios de los Emperadores tenian encima de la puerta una corona de laurel, en cuyo medio estaba otra de encina.
[59] El calor del medio dia.
[60] Hermana de Júpiter, y creida esposa suya.
[61] Amargas á ella; pero no á los bueyes.
[62] De grama y yerba.
[63] Si pudiera hablar.
[64] Será un toro tu marido, y tus hijos los becerrillos.
[65] Mercurio, hijo de Júpiter y Maya, tenia el calzado y morrion con alas, como que era mensagero de los Dioses. El caduceo que llevaba significa la potestad que tenia para poner paz, pues tenia la tal vara eficacia para apaciguar qualquiera controversia.
[66] Su madre Maya era hija de Atlante.
[67] Ninfas que nacian y morian al mismo tiempo que los árboles.
[68] Nayades se llamaban las ninfas tutoras de las fuentes.
[69] Dioses campestres, libidinosos y luxuriosos.
[70] Diana era una Diosa silvestre, hermosa con extremo, empleada en la caza, y conservó siempre su virginidad. Teníasela tambien por la Luna.
[71] Dios silvestre, símbolo de la universal naturaleza.
[72] Una obscuridad, la muerte.
[73] Con el nombre de Isis.
[74] De los Egipcios, que solo se visten de estas telas, Iö, vuelta á su antigua figura, casó con Osiris, enseñó las letras á los Egipcios, y el uso del lino, por cuyos motivos la veneráron por Diosa.
[75] Ninfa, hija del Océano y Tetis.
[76] Marido de Climene, con quien casó despues de haber tenido á Faeton de Apolo.
[77] Pueblos del Oriente, llamados así del rio Indo.
[78] Vulcano, llamado Mulciber de ablandar el hierro, habia esculpido en la puerta del palacio del Sol los quatro elementos con todos sus animales.
[79] Triton, como ya se ha dicho, clarinero de Neptuno.
[80] Proteo vestia tantas formas, que no se le podia conocer.
[81] Egeon, un Gigante, hijo de la tierra y el mar, que se dice tenia cien brazos.
[82] Doris, muger de Nereo, de quien tuvo una multitud de hijas, que llamáron Nereydas.
[83] Dice que el círculo Zodiaco estaba tambien grabado con sus doce signos, que se llaman: Aries, Tauro, Géminis, Cancer, Leon, Virgo, Libra, Escorpion, Sagitario, Capricornio, Aquario y Piscis.
[84] La Estigia, por quien temian jurar los Dioses.
[85] El carro del Sol es incorruptible.
[86] Sigue la opinion del vulgo, que cree que el Sol y sus caballos descansan de noche.
[87] Muger del Océano.
[88] Cree el vulgo que el Sol se oculta en el Océano; pero no es así.
[89] Las estrellas fixas, que dan vuelta juntamente con el cielo.
[90] Polos son los dos extremos puntos de la esfera, á cuyo rededor da vuelta el cielo.
[91] Es una línea que atraviesa por el centro de polo á polo.
[92] El Sagitario.
[93] La antigüedad consagraba á la Aurora las rosas.
[94] Sigue tambien al vulgo, que cree se retiran las estrellas al rayar el dia: las estrellas son fixas; pero dexan de brillar luego que viene la Aurora.
[95] Consagrado á Vénus.
[96] Se dice que las horas cuidan de los caballos del Sol, porque parece que ellas nacen de su curso, ó por mejor decir, se regulan y distinguen.
[97] Que se llaman cíngulos ó zonas. El cielo está dividido en cinco círculos de igual distancia unos de otros, á saber: Árctico, Antárctico, Trópico de Cancro, Trópico de Capricornio y el Equador.
[98] El Zodiaco, llamado obliquo, porque corta al Equador, y llega así al Cancro y Capricornio.
[99] Al polo Árctico, donde yace la tortuosa serpiente muerta por Hércules, y colocada por Juno entre las estrellas.
[100] Al Antárctico, donde está el ara de los Dioses. Los Poetas fingen que esta ara fué en la que hiciéron los Gigantes sacrificios y la conjuracion para la guerra contra los Dioses, y que estos la trasladáron al cielo.
[101] En el Occidente.
[102] Viento solano, que nace del Oriente.
[103] El carro de las siete estrellas, que está al Septentrion, no tienen ocaso, y por esa razon dicen no entráron en el mar.
[104] El Árctico, como queda dicho.
[105] Fingen que Bóotes guiaba el carro de los Triones, y este andaba lentamente.
[106] La mucha luz ofusca la vista.
[107] Uno de los doce signos del Zodiaco.
[108] Con los brazos forma el signo de Libra, y con la cola el Escorpion.
[109] En este monte fué despedazado Orfeo por las Bacantes furiosas; y como este era hijo de Oeagro, tomó despues el nombre.
[110] Siempre está despidiendo fuego.
[111] Rio de Troya, que ardió una vez con el fuego de Vulcano contra Aquiles á ruego de Vénus.
[112] Celebérrimo rio del Asia.
[113] Rio de las Indias bien conocido.
[114] Rio de España, que lleva las arenas de oro.
[115] Se ignoró su nacimiento: mas ahora se sabe le tiene en la Etiopia.