Logica

Part 9

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[23] Los Filósofos llaman difinicion á la proposicion que declara bien la esencia de la cosa. El sugeto de la proposicion es el _difinido_, y la difinicion es el predicado; y como no qualquiera declaracion de la esencia de una cosa es difinicion, por eso se añade que debe hacerse _bien_, esto es, segun ciertas reglas que prescribe la recta razon, las quales propondrémos despues. En la difinicion del hombre: _Animal racional_ se entiende la proposicion: _el hombre es animal racional_, donde el hombre es el difinido y el sugeto, y animal racional es la difinicion y el predicado. Debiendo toda difinicion declarar la esencia de las cosas, con el fin de que no se confundan y se puedan distinguir unas de otras, conviene advertir, que el entendimiento no alcanza las esencias de los entes en sí mismos; porque siendo el origen de todos los conocimientos humanos lo que entra por los sentidos, como estos no nos descubren el íntimo ser de las cosas, sino solo la forma de ellas, que consiste en un conjunto de caractéres inseparables de la esencia, por eso nuestros alcances no llegan íntimamente á penetrarle. Esta es una verdad fundamental, que, repetida muchas veces por los modernos, fué establecida de los antiguos; pues entre ellos Santo Thomas confiesa llanamente, no una vez sola, que nos son desconocidas las diferencias substanciales y esenciales de las cosas[a]. Quando se dice que el ser, ó esencia de una cosa es aquello, lo qual puesto, la cosa precisamente se pone, y faltando precisamente falta, se dice bien; mas nosotros no conocemos que la _cosa_ se pone ó falta, porque sepamos lo que ella es en sí misma, sino porque anda siempre acompañada de formas y caractéres exteriores, inseparables de todo punto de ella, los quales haciendo impresion en nuestros sentidos, nos hacen conocer por su presencia que la cosa exîste. El exemplo del Sol muestra esto con evidencia. Nadie sabe qual es la esencia del Sol; pero ninguno hay que dude del ser del Sol y de su presencia, quando vemos un cuerpo redondo, celeste, lucido, que despide luz y claridad de sí mismo, que nace y se pone todos los dias, trayendo el dia y la noche, y que da una vuelta entera al Cielo cada año, moviéndose por una linea, siempre la misma, desde Poniente á Levante. Esto es una breve descripcion del Sol, que declarando los caractéres y formas exteriores perpetuas é inseparables de su ser, nos muestran estar presente su esencia. Esto mismo ha de extenderse á quantos seres hay en el Universo, pues que ninguno hay que le conozcamos de otra manera. Deben los Filósofos ser cautos en difinir las cosas: y el haber hecho muchas difiniciones en las Artes y Ciencias antes de tener bien conocidos los caractéres propios de los difinidos, ha sido causa de muchísimos errores, tomando una cosa por otra, confundiendo las que deben estar separadas, y haciendo una misma la que tal vez es muy diversa. Hase de poner gran cuidado antes de difinir las cosas en hacer de ellas descripciones exâctas, notando las particularidades que las acompañan, como sus causas, sus efectos, sus necesarias ó contingentes mutaciones, sus atributos perpetuos é invariables, sus movimientos, las leyes inviolables que guardan en sus acciones, sus propiedades, su origen, aumento, perfeccion y fines, combinando todo esto con los tiempos, y notando puntualmente la perseverancia, encadenamiento y mutaciones que observan. Por no hacerse bien las descripciones de las cosas, se confunden unas con otras, y así no se llega á entender el sér ó esencia, ni las afecciones de ellas por el embarazo que se halla en separarlas. Los antiguos Médicos Griegos, y algunos pocos de los modernos, que han hecho descripciones exâctas de las enfermedades, han aprovechado mucho para conocerlas; los que no han hecho esto, se puede decir que hablan de los males, pero no enseñan á conocerlos, ni á distinguirlos. Algunos Filósofos han hecho admirables descripciones, como Aristóteles en la _Historia de los animales_, y Teofrasto en los _Caractéres de las pasiones_. Los Historiadores, los Políticos, y algunos Poetas han descrito muchas cosas con admirable propiedad. Hállanse recogidas muchas de estas descripciones en la _Eloqüencia sagrada_ del Padre Causino, Obra por esto solo muy recomendable. Ya creen muchos, que en la Física, Botánica, Medicina, Historia Natural no hay otro medio de conocer cada cosa y distinguirla de las demas, que el de las buenas y exâctas descripciones; mas yo quisiera que creyesen que en todas las demas Ciencias sucede lo mismo; pues que las esencias de las cosas, donde quiera que pertenezca el tratar de ellas, no las conocemos de otra manera. Por esto no se han de arrojar facilmente los Literatos á formar _difiniciones_, sin que antes tengan bien conocidas las cosas, que quieren difinir, por descripciones exâctas y bien seguras. Así son imperfectísimas las difiniciones _por las causas_, las que solo manifiestan la cosa por algunas propiedades y efectos, y las que llaman físicas por la materia y forma; pues demas de que las formas de las Escuelas, que son las que se toman por norma, son fingidas, y lo es quanto los Escolásticos dicen de ellas, tienen el inconveniente, que el conjunto de lo que llaman materia y forma, no suele ser sino una porcion, á veces la menos esencial, de la cosa. Conócese esto en que si se hace de la misma cosa una exâcta y cumplida descripcion, se hallará que lo que ponen por materia y forma es lo de menos consideracion que hay en los difinidos. El modo, pues, de hacer una difinicion, quando ya la cosa sea conocida por exâctas descripciones es, formar un género comun y una diferencia, y por estas hacer la difinicion que llaman Metafísica, que es sola la que los verdaderos Filósofos reconocen por difinicion. El género y la diferencia de las cosas son dos predicados esenciales, que las hacen conocer y distinguir, de modo que no se pueden equivocar. Este género y diferencia se han de tomar de los constitutivos y distintivos que resultan de las descripciones bien hechas, pues por ellas se descubre qué cosas son mas precisas, necesarias, permanentes y perpetuas para la exîstencia y el ser de los entes que se describen. El motivo de querer los Filósofos, especialmente Aristóteles, superior á todos, que el género entre en las difiniciones es, porque no conocemos mas que los individuos, esto es, cada cosa de por sí en qualquiera linea. La cosa determinada y singular no se puede difinir, ni lo necesitamos, porque tenemos de ella nociones tan fixas, que si ponemos atencion no podemos confundirla con otra. Queriendo, pues, para la mayor facilidad de entender las cosas, reducirlas á ciertas clases, en que con prontitud y seguridad las conozcamos, se hace preciso buscar un predicado esencial y comun á todos los individuos que en tal clase se comprehenden, y este es el género, pues que se extiende á todos los que debaxo de sí contiene. Este género ha de ser el mas inmediato, porque si es remoto confunde la nocion de la cosa y no la determina. En la difinicion del hombre _animal racional_ se comprehenderá todo lo dicho. No conocemos otros hombres que los individuos de la especie humana: vemos en todos ellos que son vivientes sensitivos: de modo, que exâminadas todas las particularidades que subministra la verdadera descripcion del hombre, hallamos que el ser viviente y sensitivo (esto significa la voz _animal_) es un atributo comun á todos, sin excepcion ninguna, y esencial, pues que precisamente puestas la vida y sensibilidad hay hombre, y si estas faltan de todo punto, tambien el hombre falta. Fórmase, pues, del animal un género comun, cuya nocion es extensible á todos los hombres: de suerte, que no puede estar en el entendimiento el concepto de animal, sin que por él haya una nocion genérica, que tenga tambien por objeto al hombre. Es así que en todas las cosas hay ciertas porciones comunes con otras y transcendentales entre sí, esto es, que el entendimiento las concibe como juntas, ó como una misma en el predicado comun que las incluye todas. No solo son vivientes sensitivos los hombres, sino tambien las bestias; con que con la nocion genérica de _animal_ conocemos al hombre y al bruto: y aunque la nocion de animal es clara para conocer lo viviente sensitivo, es confusa para conocer por ella sola al hombre. Es, pues, necesario añadir la diferencia _racional_, que es un predicado comun á todos los hombres y limitativo, esto es, determinativo de lo genérico de animal á solo el hombre, de manera que juntos el género y diferencia: _Animal racional_, se comprehenden todos los hombres sin peligro de poderse confundir con ninguna otra cosa. Si en lugar de _animal_ pusiésemos _Ente_ ó _substancia_, aunque son atributos esenciales, no fuera buena difinicion, porque estos predicados son muy de lejos, y por muy universales no determinan la nocion que tenemos de los individuos de la especie humana: como si para difinir la rosa pusiésemos por género _Planta_, que dista mucho de la nocion de la rosa, para la qual es género inmediato y conforme á la nocion el de _flor_; y lo mismo sucediera si para difinir el Aguila pusiésemos por género _viviente_; pues siendo tan general esta nocion, no es correspondiente á la que tenemos de las águilas: y esto sucede porque el género próxîmo ya incluye en sí los remotos, no pudiendo haber nocion de animal que no encierre la de substancia y ente; mas los remotos no incluyen _formalmente_, esto es, con expresa determinacion las nociones inferiores, de modo que fuera vaga é incierta la aplicacion de ellos á los seres determinados. En lo que llevamos explicado se fundan las reglas de una buena difinicion, las quales consisten en que sea tal esta que se convierta con el difinido, de modo que no haya mas, ni menos en uno de lo que explica el otro, como sucede en la propuesta difinicion del hombre, porque así el entendimiento con la difinicion entenderá la esencia del difinido, sin poderla aplicar á otra cosa: para esto conviene que sea breve y clara: esto se logra con el género y diferencia; y así las difiniciones que no se hacen de este modo, no lo son en rigor lógico, sino explicaciones, como lo suelen hacer los Oradores y Poetas, y en el trato civil el comun de las gentes: conviene tambien que sus términos expliquen con mas claridad que el _difinido_ lo que es la cosa; porque si falta esto, quedan obscuras y confusas las nociones, y no se logra el fin de conocer por las difiniciones las cosas con claridad y sin peligro de confundirlas; bien que esta mayor claridad basta que sea para los Filósofos, porque el vulgo por ignorancia mejor entiende lo que quiere decir _hombre_ que _animal racional_. De lo dicho se deduce, que no pueden llamarse difiniciones muchísimas explicaciones, que quieren se tengan por tales: y que deben ser raras y hechas con gran cuidado las difiniciones legítimas, aunque conviene que los sabios despues de maduros exámenes y bien hechas descripciones difinan las cosas, para que dexando sentado el verdadero ser de ellas, no se confundan, y se pueda así pasar á otras averiguaciones filosóficas con entera seguridad. Aristóteles difinió pocas cosas, pero explicó muchas. Los modernos tomando sus explicaciones por difiniciones, hallan motivo de contradecirle. El Autor del _Arte de pensar_[b], que hizo empeño de desautorizar á este Filósofo por corregir los defectos de la Lógica de las Escuelas, impugna las quatro explicaciones de lo _caliente, frio, húmedo_, y _seco_, que pone Aristóteles; y aseguro que si hubiera leido con atencion todo el capítulo segundo del libro segundo _de la generacion y corrupcion_, no las tuviera por difiniciones, sino por declaraciones de estas quatro qualidades por los principales efectos de ellas, quando concurren á la generacion y corrupcion de los mixtos; ni las hubiera impugnado del modo que lo hizo, porque Aristóteles por [Griego: _ugron_] no entendió solo lo húmido _madefactivo_, esto es, que moja, sino lo _líquido_: ni por [Griego: _xaeron_] lo que está falto de _madefaccion_, esto es, de humedad que moja, sino lo _tieso_, reduciendo á estas clases generales las particulares, que se comprehenden en ellas: echándose de ver, que una misma cosa puede en diversos respetos pertenecer á lo húmedo y seco. Es cierto que los Escolásticos usan de muchas difiniciones, que justamente son reprehendidas de los modernos; pero estos no siempre las han hecho mejores, como que han sido felices en derribar, y no lo han sido igualmente en establecer. Lock, impugnando las difiniciones que los Atomistas y Cartesianos han dado al movimiento[c], dice estas palabras: "Nuestros Filósofos modernos, que han trabajado en desasirse del vicioso lenguage de las Escuelas, y en hablar de un modo inteligible, no lo han hecho mejor, difiniendo las nociones simples por la explicacion que nos dan de sus causas, ú de otra qualquiera manera." El Marques de San Aubin en su _tratado de la Opinion_[d] hace una burla grande de la difinicion del hombre: _animal racional_, como que es obscura y confusa, entendiendo qualquiera lo que es hombre, y entendiendo pocos lo _animal racional_. Mas, fuera de que las rigurosas difiniciones sirven solo á los Filósofos, como queda dicho, el mismo Autor poco antes la dió por buena en estas palabras: "Las mas exâctas difiniciones son las que explican la naturaleza del difinido por su género inmediato, y su diferencia esencial como esta: _El hombre es un animal racional_." En obras tumultuarias y de acinada erudicion, como la de este Marques, es preciso se hallen algunas contradicciones.

[Nota a: _1. part. quaest. 29. art. 1. ad 3. pag. 113. edic. de Roma de 1571. & lib. 7. Metaph. lect. 12. tom. 4. pag. 100. & passim alibi._]

[Nota b: _Part. 2. cap. 16. p. 248. edicion de la Haya de 1700_.]

[Nota c: _Esai Philosoph. del entend. lib. 3. cap. 4. pág. 339_.]

[Nota d: _Lib. 2. part. I. tom. 2. pág. 21. y 23_.]

CAPITULO X.

_De la division._

[24] Con los mismos fines que los Filósofos difinen las cosas, hacen las divisiones de ellas, que es aclararlas, para que no se puedan equivocar. La diferencia entre la division y difinicion consiste en que esta fabríca la cosa, señalando los predicados que compone su esencia: aquella la deshace, para que dividida en porciones, se vean las partes que la constituyen. Para mayor claridad conviene dividir lo que llamamos _todo_ en todo físico, y metafísico. El todo físico, significado de los Latinos con la voz _totum_, es qualquiera cuerpo físico del Universo: el todo metafísico es mental, y consiste en las clases generales á que el entendimiento por abstraccion reduce muchas cosas, comprehendiéndolas con sola una nocion, como lo hemos explicado, hablando de los predicamentos y predicables. Este todo se explica en Latin por la voz _omne_: en nuestra lengua la voz _todo_ incluye á los dos; y aunque á la Lógica solo pertenece dar reglas para la buena division del _todo_ metafísico, no obstante es menester antes conocer los _todos_ físicos, pues ignorándose, no se podrán reducir á las clases de la division. En los cuerpos físicos la _analisis_, esto es, la descomposicion de sus partes, á fin de que se vean con claridad, es de mucha importancia para conocerlos, y ayuda mucho á las descripciones exâctas que deben hacerse para difinirlos; de manera que en lo físico debe ir delante la division, sin la qual los entes corporeos nunca se podrán describir bien, y por consiguiente tampoco se podrán difinir. Cométense grandes defectos en las _analises_, y por eso no han sido tan útiles, como algunos creen, las que se han hecho en estos últimos tiempos. En los siglos medios se contentaban los Físicos con hacer groseras descomposturas de los cuerpos, y pronunciando facilmente por ellas, mantenian muchos errores en el estudio de la naturaleza. Los modernos, queriendo enmendar este defecto, cayeron en el opuesto, aplicándose con extremada creencia á dividir lo que por su sutileza no es capaz de division. Han hecho mas, que es poner en los cuerpos lo que han creido antes de dividirlos, que debia hallarse en ellos. ¿Quién no ve que es vana la division de las tres materias Cartesianas, _sutil, globulosa_, y _estriada_? ¿Y quántas veces sus defensores nos dicen hallarlas en las _analises_ de los cuerpos? En la anatomía se han introducido muchas ficciones, desmenuzando las partes hasta lo sumo, donde no pudiendo llegar la industria humana, se añade lo que subministra un sistema puramente imaginario. De esto hemos dado palpables exemplos en las _Instituciones Médicas_. Las analises chîmicas hechas con fuego, no descubren lo que hay en los cuerpos, sino lo que el fuego hace en ellos. Despues de haber gastado Roberto Boyle muchos años y grandes caudales en las _analyses_ chîmicas, al fin desengañado compuso un tratado que se intitula _Chymista scepticus_, en el qual muestra con evidencia, que son producciones del fuego las materias que la Chímica saca por la resolucion. Este punto le traté con extension en la Física, para evitar los engaños que en este exámen se cometen. Conviene, pues, descomponer los cuerpos para conocer sus partes con el orden que se requiere, para que la division no las desfigure: notar su enlace, figura, sitio, y uso de composicion: observar atentamente su substancia sólida ó fluida, dura ó blanda: no añadir ni fingir nada, sino mirar lo que da la naturaleza, &c. ver las mutaciones que reciben las partes unidas al todo, ó separadas, y las relaciones, ó respetos que dicen con sus causas, con sus efectos, y con las demas porciones de aquel todo: finalmente se ha de combinar lo dicho con lo que hemos propuesto de las descripciones, y de todo junto se formará concepto del sér de las cosas físicas para poderlas difinir y dividir. Quien vé esto, y vea tambien el poco cuidado con que hoy se tratan estas cosas, bastándole á qualquiera para llamarse Físico el entender dos ó tres fragmentos de un vano, pero pomposo sistema, conocerá que la verdadera Física está muy atrasada, y muy distante del punto de perfeccion, en que muchos la contemplan. Todavía es peor fiarse de las _analises_ de las aguas, y demas remedios para establecer sus virtudes en el cuerpo humano; pues fuera de que no se puede asegurar por ellas lo que hay en los simples medicinales, es muy diversa la relacion, y respeto que las partes dicen con su todo, que la que dirán con otro muy distinto, como es el hombre. Esto no se puede saber sino por la atenta observacion de la Medicina práctica, como lo ha mostrado Geofroi, sin embargo de haber sido uno de los que mas han trabajado en hacer analises de los vegetables y plantas, que describe en su preciosa materia Médica[a]. Tambien son físicas las divisiones de las cosas hechas por sus causas, efectos, propiedades, formas, &c. y muy conducentes para las buenas descripciones. Así que la division de las plantas por sus flores ó semillas: la de las enfermedades por algunos símptomas, ó por la diversidad de causas de donde dimanan: la de los hombres (lo mismo ha de entenderse de los demas animales) por los territorios, provincias, costumbres: y en fin la de otros seres naturales por sus propiedades y caractéres sirven para perficionar las descripciones que deben hacerse antes de señalar las esencias de las cosas; mas quererlas distinguir entre sí esencialmente por solos estos fenómenos accidentales, como lo ha hecho Mr. de Sauvages en las enfermedades, y algunos Botánicos intentan hacerlo en las plantas, es confundir las cosas, y no llegar á conocer el verdadero ser de cada una de ellas. La division lógica es sola la que muestra la diversa esencia de las cosas, aunque parezcan entre sí unas mismas. El modo como llega el entendimiento á esta division es este. Exâmina primero si hay la cosa, y esto lo hace por la debida y bien reglada aplicacion de los sentidos, ó por el bien dirigido juicio, que tiene por origen de su excitamento las representaciones que de estos han quedado en la fantasía. Asegurado de que la cosa existe, la describe para verla y exâminarla mas de cerca, valiéndose para esto de las divisiones físicas y de las demas circunstancias que piden las descripciones. Despues de esto, colocando la cosa en la nocion general comun por _el género_, y señalando la particularidad que la distingue por la _diferencia_, la difine fixando la esencia de ella. Pero como debaxo de un predicado comun esencial, como son el género y diferencia, se contienen muchas cosas, que deben entre sí separarse, pasa á hacer la division lógica, la qual es una nocion comun con que el entendimiento distingue las cosas que están contenidas baxo un mismo género ó una misma diferencia: por eso la division lógica se diferencia de la física, en que esta divide el cuerpo singular en sus partes integrantes, y aquella divide la nocion universal, en que estan incluidos todos los singulares, en clases comunes, ó nociones distintas, que hacen conocer la diversidad que hay en las cosas por sus esencias. De esto se deduce, que las divisiones lógicas solo se deben hacer por los géneros, especies, y diferencias esenciales del mismo modo que las definiciones, y por eso se han de hacer unas y otras pocas veces, con la advertencia que han de preceder las divisiones y descripciones físicas de las cosas á las difiniciones y divisiones lógicas, siguiendo el orden natural con que primero alcanzamos que la cosa existe, despues la dividimos, resolvemos y separamos sus partes para conocerla, luego la describimos para circunstanciarla; y últimamente formamos las nociones comunes del género y diferencia para señalar su esencia, que es la difinicion lógica, tras de la qual se sigue la division con que dividimos los géneros, las especies y diferencias hasta llegar á los singulares, en quienes no cabe otra division que la física. Un exemplo hará esto palpable. Preséntase á nuestros sentidos el hombre _determinado_, porque así es en lo físico: le dividimos en lo corporeo (pues esto solo es lo que se presenta á nuestros sentidos) por la anatomía: juntamos á estas luces todas las acciones animales vitales y naturales, la figura y formacion exterior del rostro y demas miembros: observamos las causas que le mantienen, ofenden, ó conservan, y todos los caractéres que acompañan á su composicion. Enterados de todo, le colocamos baxo la nocion lógica mas universal del _ente_, porque conocemos que existe: descendemos de allí á lo _corporeo_, porque lo extenso é impenetrable nos aseguran de ello: pasamos de esto á lo _animal_, que es el género mas inmediato y encierra las nociones superiores. Viendo que este predicado genérico es una nocion que incluye otra cosa que no es el hombre, al punto formamos el concepto que llamamos _especie_, y consiste en una porcion de lo que encierra la nocion del género, la otra porcion son los brutos. Queriendo despues fixar estas porciones para distinguirlas, ponemos la diferencia _racional_, que es el predicado comun, que llena la esencia del hombre y con que se distingue de la otra porcion de la _especie_ contenida baxo el género _animal_. Débese notar aquí; que las diferencias alguna vez son genéricas, porque dado que señalan el distintivo de un género superior, son ellas género respecto de otras inferiores. Así, lo _sensitivo_ es diferencia de lo _viviente_, mas genérica que lo _racional_, puesto que esto solo tiene baxo de sí á los hombres determinados ó individuos de la especie humana, y aquello contiene á los hombres y los brutos, que siendo todos sensitivos, por esto se diferencian de las plantas que viven, y no sienten; por donde, aunque las diferencias por lo comun son específicas, porque determinan las especies: junto con esto con consideracion á otras nociones mas universales, pueden ser genéricas, y la distincion consiste en que estas tienen debaxo de sí las especies y individuos; y aquellas solo los individuos, ú entes determinados.

[Nota a: Geofr. _tract. de Mater. Med. Introduc. c. 5. t. I. p. 47. ed. de París de 1741_.]