# Logica

## Part 5

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[20] LUIS ANTONIO VERNEI, conocido entre los literatos con el nombre de _Barbadinho_, ha hecho su Lógica en seis libros, en la qual sigue las pisadas del Genuense, con quien tenia comunicacion[a], de manera que en el método, asuntos, materias, y modo de tratarlas, son muy semejantes, bien que con la diferencia que el Genuense muestra estár mas instruido en la antigüedad, que Vernei. Nada nuevo hay en esta Lógica voluminosa; y aunque en ella se tratan materias de todas las Artes, siendo así que es poquísimo lo que hay de verdadera Lógica[b], no hubo otro trabajo que el de copiar á otros modernos que han hecho lo mismo. La erudicion es mucha, pero acinada, y con señas de no haberse sacado de los originales, por donde es tumultuaria, desordenada, y de ningun modo á propósito para instruir con fundamento á los Lectores; pero sí acomodada para llenarles la cabeza de varias especies, y hacer que parezcan sabios sin serlo. Sobre todo es intolerable el desprecio que hace de los antiguos, y la ciega deferencia á los modernos. En la Dedicatoria al Rey de Portugal dice: _Que los modernos á lo menos son iguales, alguna vez superiores á los antiguos, porque ¿quién hay entre estos que en las Ciencias mas sérias nos haya dexado otra cosa que principios rudos y desordenados?_ Pasa despues á hacer comparaciones entre la Lógica de Aristóteles y la de Gasendo, del _Arte de pensar_, Du-Hamel, Regis, y otros semejantes modernos, hallando sumos defectos en aquel, y grandes perfecciones en estos, y concluye: "Aunque todos se quejen he de decir que solo el librito de la Lógica de Heineccio, ó de Wolfio, si se atiende al orden, perspicuidad y utilidad de las cosas, excede en grande manera las Bibliotecas de Aristóteles, Teofrasto, y Chrisippo". Si Vernei probase lo que afirma, hiciéramos aprecio de esta y otras muchas cosas semejantes, que en tono de magisterio dexa sentadas; pero como el decir y no probar es voluntariedad, dexamos esas expresiones para que las estimen y las sigan los que se precian de discípulos suyos, apreciando mas su Lógica que las máxîmas Bibliotecas de los Escolásticos. Despues que Vernei en la prefacion de la edicion primera de su Lógica[c] ha manifestado los defectos que hay en las Lógicas que salen en el presente siglo y en las del pasado, sienta como máxîma aprobada por el consentimiento de hombres doctísimos, _que los principales documentos de la Lógica conviene introducirlos en los entendimientos tiernos, no por los Maestros en las Escuelas, sino por las amas en la cuna_[d]. Parécese á este consejo la advertencia que nos dá sobre Erasmo, Huecio, Scaligero, Vosio, Salmasio, Grocio y otros Escritores semejantes, los quales coloca en la clase de _pedantes_[e]. Dexo los desprecios de Aristóteles, continuados y repetidos en esta obra, porque estoy en la inteligencia, que con la aversion que tiene Vernei á la antigüedad, no le ha leido, y se echa de ver en la poca exâctitud con que refiere sus opiniones. Quando trata del uso que se ha de hacer de la Lógica, despues de haber encargado el exercicio en el _Arte de pensar_, en Purchot, Rohault, Mallebranche, amonestando que no se gaste el tiempo en los escritos de los Escolásticos, porque de estos se puede leer uno, ú otro quando no hay otra cosa que hacer, para sacar la utilidad de notar sus errores mas claros, dice, que se lea la Historia, especialmente lo que Clérico en su _Arte Crítica_ ha dicho de Quinto Curcio, ó algunos Historiadores Portugueses, como Osorio, Maffei, Faria, ó Rodriguez Costa; y no contento con esto, para mayor exercicio en la Lógica, aconseja, que se lean las Oraciones de Ciceron, Perpiñan, Paleario, y otros semejantes, prometiendo que el que lo hiciere así ha de superar á los demas en muchos grados[f]. Fuera largo notar otras particularidades de esta obra, y acaso saldríamos de nuestro instituto; lo que no puedo omitir es, que merece alabanza en advertir á los jóvenes "que muchos de los Autores que propone, como que han ilustrado la Lógica, son hereges, y que no los han de leer, sino segun lo que prescriben las leyes, y entonces con cautela: que no nos hace falta su letura, _porque quanto bueno hay en ellos lo han puesto los Católicos en sus escritos_[g]". Tambien es digno de notarse, que este Escritor no gustaba del estilo matemático aplicado á otras Artes, y por este motivo reprehende á Wolfio, sentando que su lenguage es inutil para instruir á los jóvenes[h]. Culpa tambien á Leibnitz, porque sentaba que la Filosofía no podia tener las luces que necesita sin los principios de la Matemática, suponiendo que esto nacia de la preocupacion y demasiado amor á esta Ciencia[i], por donde asegura que Gravesande, Keil, Wolfio y otros tales, que siguen el riguroso método geométrico, no son á propósito para los principiantes[j].

[Nota a: _De re Lógica, lib. 1. c. 7. pag. 33._]

[Nota b: _Nostra haec Logica quamvis morosis censoribus copiosa videatur, si rerum ordinem & praecepta consideramus, brevis sit ... si praecepta ab exemplis separentur, facilè apparebit, quàm paucis praeceptis contineantur innumerae res gravissimae quae hic traduntur, pag. 24._]

[Nota c: _P. 20. edic. de Valencia de 1768._]

[Nota d: _Verè ac summo doctissimorum hominum consensu hoc dico: praecipua Logices decreta non à praeceptoribus in schola, sed à nutricibus in cunabulis teneris mentibus instillari oportere, p. 21._]

[Nota e: _De re Logica, lib. 6. cap. 1. §. IX. in nota, pag. 292._]

[Nota f: _De re Logica, lib. 6. c. 5. p. 335._]

[Nota g: _De re Logica, lib. 1. capit. 7. pag. 33._]

[Nota h: _Lib. 1. cap. 7. pag. 31._]

[Nota i: _Logic. lib. 1. pág. 32_.]

[Nota j: _De re Logica, lib. 6. c. 5. p. 335_.]

[21] Resta ahora informar á los lectores brevemente de lo que hemos hecho en esta Obrita. Se imprimió la primera vez mi Lógica año 1747; y no habiendo cesado yo en los 23 años que han pasado hasta ahora de estudiar, y meditar, segun lo han permitido mi salud y mis ocupaciones: habiendo puesto mi principal estudio en los originales, sin los quales entiendo que ninguno llega á saber nada con fundamento, con las noticias que de nuevo he adquirido, me ha parecido preciso para hacer la segunda impresion de esta Lógica el enmendarla y añadirla, quitándole todo lo que pudiese ser sistemático, y dando cuenta de lo que cada dia se anda escribiendo en tantas Lógicas como se publican. Considerando al mismo tiempo que la única y verdadera Lógica es la de Aristóteles, he procurado hacer el _principal_ fondo de la mia _Aristotélico_, siguiendo la doctrina que este gran Filósofo propuso en los libros Lógicos que antes hemos manifestado. Siguiendo tambien su exemplo me he valido de algunas cosas de la _Metafísica_, de la _Animástica_, y de otras partes de la Filosofía; pero con la moderacion de no traer mas que lo preciso para la Lógica. Estoy en la firme persuasion, que es muy poco lo que en la substancia han adelantado los modernos sobre los antiguos en la Lógica. Lo mas que han hecho es aclarar algunos puntos, y darles mayor luz y hermosura; y como mi máxîma constante en los estudios es, que se ha de estudiar la antigüedad en sí misma, y que de los modernos se ha de tomar lo que hubiesen adelantado de nuevo quando lo hayan hecho; y quando no, lo que sirve á poner mas en claro é ilustrar lo que enseñaron los antiguos, eso mismo es lo que he procurado hacer en esta Lógica, enderezándolo todo á la gloria de Dios, y bien de las gentes.

_Nisi utile est quod facimus, stulta est gloria_. Phaedr. Fabul. lib. 3. Fab. XVII. vers. 12.

LIBRO PRIMERO.

CAPITULO I.

_DE LAS OPERACIONES DEL ALMA en general._

[1] El hombre se compone de dos partes esenciales, es á saber, Cuerpo, y Alma. El Cuerpo es substancia material y sensible, y organizada de modo que cada una de sus partes contiene un artificio maravilloso, y todas juntas conspiran á producir las acciones especiales que le pertenecen. El Alma es substancia espiritual, inmortal, indivisible, criada por Dios, que la introduce en el Cuerpo quando ya este se halla con las disposiciones, y organizacion necesaria para recibirla. Mas es de admirar, que siendo de naturaleza tan diferente el Cuerpo, y el Alma, se unen entre sí tan estrechamente mientras dura la vida, que el uno no puede obrar sin dependencia del otro, de suerte, que las cosas que tocan al cuerpo las percibe el alma, y esta comunica especiales movimientos al cuerpo.

[2] Y aunque sea verdad, que no podemos comprehender claramente el modo con que una substancia espiritual se une con otra material, ni de qué manera recíprocamente concurren á producir las operaciones; no obstante si atendemos con cuidado lo que pasa dentro de nosotros, quando pensamos, ó queremos alguna cosa, y reflexíonamos en lo que entonces nos sucede, descubrirémos con bastante certidumbre la union de estas dos substancias, y el origen de sus principales operaciones.

[3] Las acciones que el hombre exercita, ó son materiales y corporeas, ó espirituales. El Alma es á la verdad la causa principal de todas; pero se diferencian entre sí, porque las primeras se executan por disposicion del cuerpo, y las segundas _especialmente_ existen en el Alma. El movimiento del brazo, lengua, y piernas: el del corazon, nervios, y todos los murecillos del cuerpo, proceden del Alma, y no obstante con razon se llaman corporeos, porque todos se exercitan con el cuerpo. Pero el imaginar, discurrir, juzgar, y por decirlo de una vez _pensar_, y _querer_, son acciones espirituales propias del Alma. Estos son principios ciertos tomados de la Física y Animástica, y nos valemos de ellos como presupuestos bien seguros para averiguar lo que pertenece á la Lógica.

CAPITULO II.

_De las operaciones mentales del Alma._

[4] Asi como el cuerpo humano consta de distintas potencias con que exercita muy diversas operaciones, las quales conspiran á un mismo fin, que es la conservacion de la vida, con orden maravilloso entre todas ellas, del mismo modo en el Alma hay varias facultades, potencias, y fuerzas con que produce muchos actos, que todos conspiran, se ordenan, y mutuamente se ayudan al fin de exercitar la razon. Irémos aquí descubriendo estas potencias del Alma, segun el orden que naturalmente guardan en sus operaciones: mostrarémos los objetos de cada una de ellas: y manifestarémos como todas se ayudan y concurren al exercicio de la racionalidad. No solo los Filósofos antiguos, sino tambien los modernos tratan este asunto con suma confusion, atribuyendo á una potencia lo que es de otra, y mezclando entre sí las cosas que debieran separar, de donde nace mucha obscuridad, y de ella muchos errores y falsedades, de que estan llenos los libros antiguos y modernos de Lógica. La misma naturaleza enseña á todos los hombres, si quieren ser atentos en observar lo que pasa en su interior, que nada hay en su entendimiento que no haya tomado ocasion de los sentidos. En el exercicio de la Medicina tenemos todos los dias motivo de asegurarnos de esto en las varias suertes de males, en que se dañan los sentidos, y la razon. Un hombre que por la mañana usaba de sus sentidos y demas potencias mentales, por la tarde, acometido de una fuerte apoplegía, ni siente, ni razona, y así está como un tronco mientras dura la enfermedad. La primera potencia, pues, que hay que explicar es la sensible, porque es la puerta por donde entran al entendimiento los primeros objetos sobre que se ha de exercitar. Las cosas de á fuera, que se presentan á nuestros sentidos, se llaman _objetos sensibles_. Quando se aplican á los órganos de los sentidos, ya sea por sí mismas, ya por partículas que de sí despiden, hacen empujo, ó impresion en ellos. Al punto que esto sucede, percibe el hombre el objeto por una alteracion que en sí experimenta, debiéndose distinguir como cosas diversas el empujo del objeto y la percepcion de él, pues aquel es puramente físico, y esta es produccion de la potencia sensitiva. Esta potencia de percibir el objeto sensible se llama en Griego [Griego: _Athaetikae dunamis_]: en Latin _vis sentiendi_: en las Escuelas _principium sensationis_: en Castellano _fuerza, potencia sensible_, ó, como otros dicen, _sensitiva_: el acto de esta potencia, esto es, la alteracion nueva que se experimenta á la presencia del objeto en los órganos de los sentidos, se llama en Griego [Griego: _Athaesis_]: en Latin _sensus_: en las Escuelas _sensatio_: en Castellano _sensacion_, ó percepcion de los objetos sensibles. Pongamos un exemplo. Tocan á uno el pie con un palo, ó acercan á las narices una rosa: el palo y la rosa son objetos sensibles del tacto y del olfato: el inmediato contacto, aproximacion activa de estos objetos á los sentidos es el empujo, _impresion_ que hacen en ellos: la advertencia (permítaseme usar de esta voz) percepcion que el hombre tiene de estos objetos, y de la impresion de ellos en su cuerpo es la _sensacion_. A este modo sucede en todos los demas sentidos.

[5] Luego que se ha hecho la percepcion de los objetos sensibles, instantaneamente se forma en lo interior del hombre una imagen, forma, ó expresion del objeto, de modo que se pinta su figura, hábito exterior, y forma, que encierra los caractéres distintivos de cada cosa. La potencia de engendrar esta imagen se llama en Griego [Griego: _phantasia_]: en Latin _imaginatio_: en Castellano _fantasía, imaginacion_. El acto de esta potencia, esto es, la imagen ó representacion del objeto sensible se llama en Griego [Griego: _phantasma_]: en Latin _imago, species, forma_: en las Escuelas _aprehensio_; en Castellano _imagen, representacion_ de la cosa. Los modernos, desde que se ha introducido por todas partes el uso de la lengua Francesa, comunmente le llaman _idea_ con poca propiedad, y confundiendo las operaciones del entendimiento, como verémos en el capítulo siguiente. Hasta aquí no hay mas que simple percepcion del objeto sensible, y representacion de él en la fantasía, sin afirmacion, ni negacion. Para quitar equivocaciones, así de lo dicho, como de lo que se ha de decir en adelante, advierto, que la voz _sensible_ en Castellano se toma como la latina _sensibilis_ en dos significaciones, porque unas veces recae sobre la potencia, y se dice facultad, ó fuerza sensible, que es como si dixéramos potencia de sentir: otras veces sobre el objeto; y así á este le llamamos _sensible_, que vale tanto como decir cosa que se puede percibir con los sentidos.

[6] Síguese por el orden natural la potencia de combinar, esto es, juntar, unir, desunir, separar las imágenes de los objetos externos pintadas en la fantasía. Las potencias sensitiva é imaginativa tienen por objeto inmediato las cosas externas, que hacen impresion en los sentidos: esta potencia de que hablamos, y las demas que irémos explicando, tienen por objeto próximo las imágenes y representaciones de la imaginacion, y por objetos remotos las cosas externas. Esta potencia de combinar, junta, ó separa las imágenes simples de mil maneras diferentes. La union la hace por la expresion _es_, la separacion por la expresion _no es_. Estas expresiones se llaman _cópula_, porque atan las cosas entre sí, de modo que si las juntan se llama cópula _afirmativa_, y si las separan _negativa_. Esta potencia en Griego se llama [Griego: _Noaema_]: en latin _intelligentia_: en las Escuelas _principium discursus_: en castellano no sé que tenga nombre propio; pero su principal fuerza se explica con la voz _ingenio_, de la qual yo me valdré en esta Obra, puesto que llamamos así en Español la potencia mental con que el hombre inventa, descubre, halla, y compone, ó descompone innumerables combinaciones de las cosas. La accion de esta potencia se llama en Griego [Griego: _Ennoia_]: en latin _cognitio, intellectio_: en castellano _inteligencia_, conocimiento, comprehension_. A dos clases se pueden reducir las innumerables combinaciones y enlaces de esta potencia, porque unas son simples, quando una cosa se junta con otra, como _Pedro es hombre, Pedro no es sabio_: otras son compuestas, quando se juntan algunas de las simples para formar otra, como _el Sol ha salido: siempre que el Sol ha salido es de dia: luego es de dia._ A la combinacion simple llaman los Griegos [Griego: _Apophansis_]: los Latinos _enuntiatio_: en las Escuelas _judicium, propositio:_ en Castellano _proposicion_. La combinacion compuesta se llama en Griego _sylogismus_: en Latin _raciocinatio_: en las Escuelas _discursus_: En Castellano _razonamiento, discurso, argumento, sylogismo_. Las varias afecciones de las proposiciones y sylogismos ya en afirmar y negar: ya en modificar, restriñir, ampliar: ya en conformarse con la verdad, ó en fingir y falsificar con diversas combinaciones, se explicarán mas adelante. Lo que conviene prevenir aquí es, que esta es la potencia, sobre la qual trabaja principalmente la Lógica, pues su instituto es entender, aclarar, y asegurar la legítima disposicion que han de tener las combinaciones simples y compuestas, y cada una de las partes que las componen, y el todo que resulta en las proposiciones y sylogismos, con el fin de asegurarse de la verdad.

[7] Resta explicar la potencia principal de la mente humana, superior en alcances y en dignidad á las que hemos declarado. Hay en el hombre una fuerza, facultad, ó potencia de conocer la exâctitud, orden, verdad, falsedad, proporcion, propiedad, y buena constitucion de los actos de las potencias propuestas, y de juzgar y conocer de ellas, descansando sobre lo que halla cumplido y conforme á lo verdadero, y no pudiendo quedar satisfecha con lo falso. En los brutos hay potencia sensitiva é imaginativa, porque estas pueden residir en lo corporeo: no hay ni puede haber la potencia de combinar, y mucho menos la de juzgar de las cosas, porque estas dos son propias del hombre, y no pueden estar en cosa corporea y material, sino en puro espíritu, como pienso demostrarlo por razones filosóficas en la _Metafísica_. Lo cierto es, que si el hombre entra dentro de sí mismo, meditando lo que le sucede en el exercicio de estas potencias, y ve con cuidado lo que hacen y pueden hacer los brutos, conocerá claramente el orden superior en que está constituido sobre ellos, ellos, y que hay en su constitucion un principio espiritual que le distingue de todo lo que no es hombre. Esta potencia de que hablamos se llama en Griego [Griego: Nous]: en Latin _mens_: en Castellano _juicio_. Los actos, ú operaciones de esta potencia se llaman en Griego [Griego: Synesis]: en Latin _ratio_: en Castellano _razon_; y conviene no confundir la _razon_ con el _raciocinio_, porque este es el sylogismo que pertenece al ingenio, ú potencia de combinar, y puede ser bien ó mal ordenado; no así la razon, que siempre ha de ser justa, ó arreglada á lo que corresponde. Esta potencia, que es la mas superior de la mente, la mas estimable, y la que mas se debe cultivar, tiene por objeto inmediato los actos de las otras potencias ya explicadas, de modo que mirándolos juzga sobre ellos. Quando se para porque no conoce ni distingue bien su objeto en todas sus circunstancias, este acto se llama _suspension de juicio_: quando contempla sus objetos, deteniéndose en exâminarlos, _atencion_: quando juzga sobre ellos si son exâctos, ordenados, verdaderos, &c. _reflexîon_: si despues de reflexîonados se asegura de sus propias determinaciones, se llama _conciencia_. El modo que tiene de obrar es este: Hay ciertas verdades que pueden llamarse fundamentales, porque estan plantadas en el alma, como verémos en el capítulo siguiente, y son el fundamento del juicio, las quales son tambien la razon primitiva que sirve para exercitarse esta potencia. Qualquiera cosa es, ó no es: es imposible que una cosa sea y no sea: las cosas que son una misma con una tercera, son tambien unas mismas entre sí: de la nada, entre las cosas criadas, no se puede hacer nada: el todo es mayor que su parte: si á cosas iguales se añaden cosas iguales, los todos quedan iguales: y otras muchas proposiciones, que tienen una firmísima certeza, sin que necesiten de probarse, porque todo el género humano está convencido de ellas, son los fundamentos sobre que obra la potencia de juzgar: y quando halla conformidad entre los actos de las otras potencias, y estas proposiciones, asiente y descansa sobre ellas, como que son entonces conformes á la razon, ó, lo que es lo mismo, se alcanza con la razon la union, conformidad y enlace de los actos intelectuales con las máxîmas primitivas; al contrario si los halla disconformes, distantes, y no componibles con las verdades fundamentales, entonces disiente y los rechaza. Por eso nada le importa tanto al hombre como ilustrar esta potencia y gobernar bien sus actos. Los principios que para esto necesita, demas de los que llevamos propuestos, son los que subministran como seguros las Artes y Ciencias. La Religion le da máxîmas ciertas para juzgar lo que á ella toca: la Moral para buscar el bien y huir del mal: la Física para entender la naturaleza y juzgar de sus operaciones: la Jurisprudencia para conocer lo justo é injusto, la Política para gobernar los Pueblos con acierto; y así de las demas: de suerte, que cada qual debe trabajar en adornar esta potencia con máxîmas fixas y seguras, que le sirvan de norma para el exercicio de la razon. Estas máxîmas, quando son generales, van con la naturaleza: las particulares se aprenden con el buen estudio de cada Ciencia en particular. En la Lógica solo se exercita el juicio, exâminando si la potencia de combinar ha formado bien, ó mal los raciocinios, pues el juzgar de las demas Artes no se ha de hacer por la Lógica, sino por los principios, ó máxîmas fundamentales de cada una de ellas; bien que siendo uno de los modos mas aptos para conocer la conformidad de los actos intelectuales con las primeras verdades el reducirlos á sylogismos, por eso la Lógica tiene un uso transcendental á todas las Ciencias. Los Griegos y Romanos primero, y despues los Escolásticos, que siguieron sus pisadas, hablaron de estas potencias con mucha confusion, tomando unas por otras, y mezclando sin orden los actos de ellas, atribuyendo á una la operacion que pertenece á la otra. Los modernos en lugar de quitar esta confusion, por lo comun la han aumentado, como ha de confesarlo qualquiera que esté bien enterado de lo que llevamos propuesto, y los lea sin preocupacion, lo qual es causa de haberse escrito entre muchas _Lógicas_ muy pocas que sean exâctas. En los vocablos ha habido todavía mas confusion, porque á la poca exâctitud de los Filósofos se ha añadido el uso del Pueblo, que es el árbitro de las lenguas. Yo he procurado escoger las voces mas expresivas de los Autores, para que se uniese con la doctrina de ellos lo que propongo, y los he fixado para el uso determinado que de ellos he de hacer en este escrito. Si HUARTE en su Exámen de ingenios hubiera separado las potencias mentales y sus actos, atribuyendo á cada una lo que le corresponde, hubiera hecho singular su obra; bien que aun con la confusion que en esto tiene es muy digna de las alabanzas que le han dado los eruditos Extrangeros. Una cosa es preciso advertir, que en nuestra lengua la voz _Entendimiento_ significa el conjunto de todas las potencias mentales, que llevamos explicadas; y _Pensamiento_ los actos de estas mismas potencias, de qualquiera suerte que sean.

