Part 30
[26] PEDRO BAYLE, renovando los errores de los Manicheos, quiere averiguar el origen de los males físicos y morales de los hombres por las luces naturales; mas sus conatos fueron vanos como lo demostró LEIBNITZ en su _Teodicea_, compuesta principalmente para tratar este asunto. Otros, que despues han querido recalcarse en esto sin añadir cosa nueva, andan buscando en los Filósofos Gentiles el apoyo de sus opiniones; pero en vano, porque estos conocieron el mal, mas su origen le ignoraron. Considerando PLINIO, que los demas animales quando nacen, ya están provistos de lo necesario para la vida, menos el hombre, que entre el llanto y la inmundicia pereceria si no le ayudasen, trató á la naturaleza de madre de las bestias, y madrastra de los hombres[a]. Si hubiera tenido noticia del pecado original, y que por él nos vienen, ademas de la ignorancia y concupiscencia, todas las penalidades de que inevitablemente estamos cercados, hubiera discurrido con mas acierto. Si contemplamos, que esta triste habitacion del mundo no es correspondiente al fin á que somos criados y á que continuamente nos sentimos movidos, nos parecerá muy bien el dogma de la vida eterna, donde los malos serán castigados, y los buenos gozarán la inmensidad de bienes que Dios les tiene preparados en su Reyno. Si atentamente reflexîonamos sobre nuestra flaqueza, que somos inclinados al vicio, y que si podemos con nuestras fuerzas exercitar una, ú otra virtud, es imposible practicarlas todas, entenderémos que la asistencia del Ser supremo nos es necesaria para obrar conforme á sus soberanos ordenamientos. Finalmente, haciendo reflexîon, que una culpa en que se ofendió á un Dios inmenso, pedia una reparacion y satisfaccion igual, que la suma Bondad y Misericordia Divina querian salvar al hombre, y para esto prometió Dios enviar un Mesías, facilmente creerémos, que Jesu-Christo, hijo del eterno Padre, hecho hombre, es nuestro Salvador, y entenderémos que su encarnacion, nacimiento, vida, muerte, resurreccion, y milagros, ademas de no desdecir de la Omnipotencia y Magestad Divina, no habian de ser como las cosas de los hombres, sino correspondientes á la dignidad y grandeza de un hombre Dios, todo mysterioso y sobrenatural, como que se enderezaba á fines muy superiores á toda la naturaleza.
[Nota a: Plin. _Praefat. in lib. 7. Hist. Natur_.]
[27] En ninguno de estos puntos fundamentales de la Religion Christiana encuentra la razon cosa que la destruya ni se le oponga, antes con estas sobrenaturales luces entiende lo que desea saber, y sin ellas nunca lo podria alcanzar. Tantos hombres ilustrados como creen y profesan esta santa Religion: tanta sangre derramada en su defensa: tanta sumision con que se practíca, ¿eran compatibles con una creencia opuesta á la razon? ¿No estaría esta luchando continuamente por desasirse de ella, como sucede en todo lo que el entendimiento percibe y no se acomoda con sus luces? El célebre LOCK decia, que, si la revelacion propusiese máxîmas evidentemente opuestas á la razon y destructivas de ella, no se debiera recibir; pero á favor de la Religion añade, que lo que ella enseña se ha de creer, aunque sea superior á la razon, y pone el exemplo de la caida de los Angeles malos, la Resurreccion de los muertos, y otros Artículos, con los quales nada, dice, tiene que ver directamente la razon[a]. LEIBNITZ compuso un tratado _de la Concordia de la Fe y de la razon_, que hace parte de la _Teodicea_[b]; y, entre otras cosas señaladas con que prueba, que los mysterios de la Religion Christiana son superiores á la razon, mas no contrarios á ella, dice, que para impugnar esta Religion santísima eran menester _demostraciones evidentes_, que no puede haber[c]; pues las razoncillas, discursillos, y agudezas saltantes, no son para apartarnos de una creencia divina, que es enteramente conforme con la razon.
[Nota a: Lock _Esai del entendiment humain, lib. 4. chap. 8. pag. 578. 588. y sig_.]
[Nota b: _Oper. tom. I. pag. 60_.]
[Nota c: Leibnitz _Theodicea Oper. tom. I. pag. 85_.]
[28] Siempre me he maravillado, que los Sectarios, teniéndose por ilustrados con tanta Filosofía, nieguen los milagros. El _Arte de pensar_ probó muy bien que la creencia de los milagros es conforme á la buena Lógica[a]. Por milagro entendemos una obra superior á las fuerzas de la naturaleza. Si lo consideramos de parte de Dios, único Autor de los milagros, ¿qué cosa mas racional que el pensar, que no se agotó su potencia con fabricar el Mundo, sujetando sus partes á ciertas y determinadas leyes con que se mueven y exercitan sus operaciones; y que es propio de su poder alterarlas y mudarlas, segun los fines correspondientes é su inefable sabiduría? Si el que fabríca un relox suele hacer esto con su máquina, mudando con su arte el orden de ella, segun sus intenciones, sin destruir la obra, ¿cómo se ha de negar al supremo Hacedor de todas las cosas? Tan correspondiente es á la divinidad y á su poder suspender, alterar, y mudar el orden físico del Universo, como fabricarle; y lo contrario es disminuir la dignidad y grandeza del Todo Poderoso. De parte de la naturaleza física no hay dificultad ninguna, porque siendo esta criada con ciertas y determinadas leyes, con que obedece la voz de su Criador, sigue y executa sus ordenamientos: tan propio es de su constitucion obrar por las leyes del milagro, como por los comunes; pues en entrambas hace y executa la ley que se le ha impuesto.
[Nota a: _Arte de pensar, part. 4. cap. 14. pag. 518._]
[29] De parte de la razon no hay repugnancia, porque del modo que alcanzamos, que el mundo ha sido hecho por Dios, comprehendemos que le hizo libremente, y libremente le puede gobernar; ademas que á las nociones que tenemos de la Omnipotencia corresponden las facultades de mudar el orden establecido en el Universo; y no hay razon alguna que nos dicte, que no puede Dios dar á las partes del mundo otro orden y otras leyes de las que les impuso en su formacion. Resta, pues, ver si los milagros que conocemos como posibles han llegado á la execucion, ó, como se dice comunmente, á la _actualidad_. En este punto la fe de unos pocos Sectarios no puede contrarestar á la de los Patriarcas y Profetas del Viejo Testamento, á la de los Apóstoles, á la de los Padres, á la de tantos varones santos y sabios que los aseguran, y mucho menos á la autoridad de la Iglesia. Entre estos hay conformidad en admitirlos: los Sectarios están tantos á tantos, afirmando los unos y negando los otros.
[30] Digna es de verse la Disertacion de VARBURTHON sobre el milagro que estorbó á JULIANO el Apóstata reedificar el Templo de Jerusalén, donde prueba concluyentemente este milagro y otros contra MIDLETON. Dicen: ¿quién sabe hasta dónde llegan las fuerzas de la naturaleza para conocer que el prodigio sale mas allá de ellas? Yo repongo: ¿quién sabe las fuerzas de la naturaleza para conocer que el prodigio no sale de la esfera de ellas? Tanto ignoran los Sectarios hasta donde llegan las fuerzas naturales, como nosotros. A nuestro favor hay los testimonios mas auténticos, á quienes no se puede de negar la fe sin faltar al rubor. No somos fáciles como el vulgo en tener qualquiera novedad por milagro. Caminamos con las precauciones que muestran el estudio de la Física y la buena Lógica, á las quales siguen en esto los sabios advertimientos de la Iglesia; pero alcanzamos con la razon la posibilidad de los milagros, y creemos todos los que se refieren en las Santas Escrituras, los que aprueba la Iglesia, y los que, siendo exâminados debidamente, y aprobados por varones inteligentes en la Física y en la Religion, hallamos conformes á la buena Lógica, y verdadera crítica.
[31] Otro argumento hacen los Sectarios contra la divinidad de las Sagradas Letras. Dicen, que nosotros probamos la revelacion de las Divinas Escrituras por la autoridad de la Iglesia, y la infalibilidad de la Iglesia por las Escrituras lo qual es peticion de principio y círculo vicioso. Es cierto, que una de las pruebas de la revelacion de las Escrituras Santas es la autoridad de la Iglesia, y al contrario; pero no lo es que en esto se cometa círculo vicioso ni peticion de principio. Quando las cosas son entre sí conexâs, de modo, que haya atadura y enlace necesario entre ellas, se prueban una por otra sin círculo vicioso. Las causas se prueban bien por los efectos, y estos por las causas. Los signos se prueban por los significados, y estos por los signos: así el fuego, aunque esté oculto, se prueba por el humo, y este descubre el fuego. La caida de las hojas de los árboles prueba la venida del Invierno; esta hace inferir la caida de las hojas. En los adjuntos se ve esto mas claramente, quando un mismo efecto procede de una misma causa que obra en distintos sugetos. La venida del Sol despues del solsticio hiemal causa en los árboles una alteracion considerable, y lo mismo hace en la sangre de los animales: el buen Físico prueba la conmocion de la sangre, aunque sea oculta, quando ve la mutacion en los árboles; y al contrario los hombres delicados, por la alteracion que en sí mismos sienten, prueban que va en los árboles á hacerse mutacion.
[32] Lo mismo sucede en las alteraciones del ayre, que á un mismo tiempo alteran la atmósfera y á los animales, y por unos se prueba la conmocion de otros, como lo hizo VIRGILIO[a], mostrando por la mudanza del ayre sereno en lluvioso la mutacion de los ánimos; por cuya mutacion los que padecen achaques habituales prueban la mudanza del tiempo. Así se dan la mano estas cosas, y conspiran unas con otras con admirable enlace, sirviéndose de pruebas con recíproca correspondencia. La causa de la revelacion de las Divinas Escrituras y de la infalibilidad de la Iglesia es una misma, que es _Dios_. El efecto que es la divina _inspiracion_ es uno mismo en distintos sugetos, de suerte que uno, como cosas adjuntas, puede servir de prueba para el otro; al modo que sucede en las piedras de un arco, que una sostiene á la otra, y las dos mutuamente se fortalecen por un mismo principio, que es la gravedad, ó peso, y el orden con que estan colocadas. Los mismos que hacen este argumento usan de esta prueba en su Filosofía. Como ven que de la materia con varias combinaciones se forman algunas cosas, por la generacion de los cuerpos quieren probar que sus principios son la materia y combinaciones: quando hacen analysis de estos cuerpos, por la materia y las combinaciones que descubren, deducen su generacion, sin que por esto crean cometer círculo vicioso. Este punto puede leerse en FACCIOLATO[b]. Otras objeciones de poco momento, que hacen los Sectarios contra la necesidad de la revelacion, se pueden satisfacer cumplidamente con lo que hasta aquí llevamos propuesto, así en la Lógica, como en el presente Discurso, porque todas ellas, ó envuelven algun sofisma, ó error nacido del mal uso de los sentidos, vehemencia de las pasiones, ó preocupacion del juicio. Las artes, con que encubren estos defectos, ya ocultando el designio, ya usando de autoridades truncadas, ó ilegítimas, ó ya de otras mil maneras de atraher á su partido los ánimos, son fáciles de descubrir y probar, si se pone la debida atencion y se usa de una buena Lógica, y por eso las dexo á la advertencia, é integridad de los lectores.
[Nota a: Virgil. _Georgic I. vers. 417. y siguient_.]
[Nota b: Facciolat. _de Pistil. versat. acroas. 6. pag. 72. y sig_.]
[33] Servirá de exemplo que confirme esto, lo que sucede con los escritos de Mr. Roseaux, uno de los mas famosos Sectarios de estos tiempos. Mr. ROSEAUX, nacido en Francia y criado en Ginebra, es uno de aquellos Escritores _heteróclitos_ es decir, _vagos inciertos_, que se andan de cosa en cosa, sin fixarse en nada, que sin haber hecho profesion fundamental de las Ciencias, las quiere manejar todas, gobernado por las solas luces de su comprehension. Muestra este Escritor ingenio perspicaz y vivo, imaginacion abundante y acalorada, el juicio desigual; pues dado que en algunas cosas es firme, en muchas otras y mas principales es floxo y sin fuerza. Así como no hay hombre tan malo en quien no se halle alguna cosa buena, del mismo modo no hay Escritor por disparatado que sea, que no haya dicho alguna verdad, y esto le sucede á Mr. Roseaux, como sucedió tambien á los mas de los Filósofos de la Grecia. Entregado este Escritor todo á sus propias luces para filosofar, se ha formado sistemas, como es propio de los que tienen ingenio sin juicio, y ha hecho en el mundo Literario-político lo mismo que CARTESIO en el Filosófico.
[34] He dicho en el mundo _Literario-político_, porque la literatura de Mr. Roseaux no se extiende á tratar de puntos particulares de las Artes y Ciencias; y acaso esto no pudiera hacerlo, pues se echa de ver que no está impuesto en los fundamentos de ellas: empléase su talento en asuntos comunes, mas políticos que filosóficos, queriendo siempre hacer una mezcla de ellos. Su _Emilio_, ó tratado de la educacion es un sistema tan fingido y arbitrario para la formacion de un nuevo mundo civil, como el de Cartesio para la fábrica de un nuevo mundo físico. La instruccion de Mr. Roseaux se reduce á haberse versado en algunos puntos de los Escritores Griegos y Romanos, cuyos pensamientos vierte despues, unas veces como suyos, otras refiriéndose á su original. Como ha procurado publicar sus pensamientos con un estilo brillante, interpolado de máxîmas _saltantes_; esto es, desencadenadas, pero metidas para agradar, y con el agrado introducirse mas bien en el corazon de los lectores incautos; de ahí ha nacido el que no le hayan faltado alabadores. Discretamente se compara este Escritor al Alquimista, que buscando vanamente el remedio universal, halla con sus maniobras otros remedios, que se le ofrecen sin pensar en ello, los quales, sin tener conexîon con el objeto principal, si se aplican debidamente, pueden ser de alguna utilidad. Mr. Roseaux, preocupado con sus vanos sistemas, y caminando en ellos con suma preocupacion, ha dexado en el camino caer algunas cosas, que pueden ser útiles. En su _Emilio_ ha impugnado á los Materialistas, cosa que por venir de esta mano puede servir para hacer frente á esta casta de Sectarios.
[35] Haciendo poco caso de la Religion revelada, que no podia componer con su imaginario sistema de la educacion, la fuerza de la verdad le obligó á explicarse de esta manera: "Yo os confieso (le dice á su Emilio) que la magestad de las _Escrituras_ me tiene admirado, la santidad del _Evangelio_ habla á mi corazon. Verás los libres de los Filósofos con toda su pompa ¡quán pequeños son al lado de este! ¿Puede ser que un libro que al mismo tiempo es tan sublime y tan simple, sea obra de los hombres? ¿Puede suceder que aquel de quien habla esta Historia no sea mas que un hombre? ¿Es este el lenguage de un _entusiasta_, ó de un ambicioso sectario? ¡Quánta dulzura, quánta pureza en sus costumbres! ¡quánta gracia penetrante en sus instrucciones! ¡quánta elevacion en sus máxîmas! ¡quán profunda es la sabiduría de sus discursos! ¡qué juicio tan firme, qué delicadeza, qué exâctitud en sus respuestas! ¡quánto dominio sobre sus pasiones! Dónde está el hombre, dónde está el sabio que sabe obrar, padecer, y morir sin flaqueza y sin ostentacion.... Mas ¿dónde Jesus habia tomado de los suyos esta moral elevada y pura, de que él solo ha dado las liciones y el exemplo? Desde el seno del fanatismo mas furioso se hizo entender la sabiduría mas alta, y la simplicidad de las virtudes mas heróycas honró el mas vil de todos los Pueblos.... Jesus, espirando en los tormentos, injuriado, mofado, maldecido de todo un Pueblo, sufrió la muerte mas horrible que se pueda temer, y padeciendo un suplicio espantoso ruega por sus Sayones irritados. _En verdad que la vida y la muerte de Jesus son de un Dios._ ¿Diremos que la Historia del _Evangelio_ es intentada adrede? Mi amigo, no se puede inventar de este modo ... y sería mas difícil de creer, que muchos hombres convenidos hubieran fabricado este libro, que el que sea uno solo el que ha dado motivo á su formacion. Nunca los Autores Judios hubieran hallado ni semejante elevacion, ni semejante moral; y el _Evangelio_ lleva los caractéres de la verdad tan grandes, tan chocantes, tan perfectamente inimitables, que el inventor habria de ser mas digno de admiracion que el Heroe[a]." ¿Quién creyera que el que habla así del Evangelio no habia de cautivar su entendimiento en obsequio de Jesu-Christo? pues no lo hizo Mr. Roseaux, que fué enemigo declarado de las verdades divinas de las Escrituras. Lo que conviene siempre es tener en medio del corazon, como lo proponemos en la Lógica, el consejo del Apostol, que dice: _Videte ne quis vos decipiat per Philosophiam, & inanem fallaciam_[b].
[Nota a: Roseaux _Emil. lib. 4. tom. 3. págin. 165. y siguient. edicion de Leipsick de 1762_.]
[Nota b: Colosens. _cap. 2. vers. 8_.]
INDICE.
De los Libros, y Capítulos de esta Lógica.
INTRODUCCION.
LIBRO I
CAP. I. _De las operaciones del alma en general._
CAP. II. _De las operaciones mentales del alma._
CAP. III. _De las ideas._
CAP. IV. _de las cosas que acompañan á los actos del entendimiento._
CAP. V. _Del uso de las potencias mentales._
CAP. VI. _De las nociones mentales simples._
CAP. VII. _De las nociones mentales combinadas._
CAP. VIII. _De la afirmacion, y negacion de las proposiciones._
CAP. IX. _De la Difinicion._
CAP. X. _De la Division._
CAP. XI._De las Voces._
CAP. XII. _Del Raciocinio._
CAP. XIII. _De la Verdad._
CAP. XIV. _De la Demostracion._
CAP. XV. _De la Opinion._
CAP. XVI. _De la Crítica._
LIBRO II.
CAP. I. _De los errores que ocasionan los sentidos._
CAP. II. _Continúase la explicacion de los errores de los sentidos._
CAP. III. _De los errores que ocasiona la imaginacion._
CAP. IV. _Continúase la explicacion de los errores que la imaginacion ocasiona._
CAP. V. _De los errores que ocasionan el ingenio, y memoria._
CAP. VI. _De los errores que ocasiona el amor propio._
CAP. VII. _De los errores del juicio._
CAP. VIII. _De los Sofismas._
CAP. IX. _Del Método._
DISCURSO. _Sobre el uso de la Lógica en la Religion._
INDICE DE LAS NOTABLES.
_Los números Romanos denotan la Introduccion_, lib. _los libros de la Obra, y la D. el Discurso_.
A
_Abogados_: usan mucho de citas: qué prueba esto, lib. 1. cap. 16. n. 71. p. 110.
_Actos_ del entendimiento: pruébase que no son materiales, lib. 1. cap. 5. n. 13. p. 20.
_Afectos_ del ánimo: turban, y alteran el buen orden de las operaciones mentales: explícase cómo sucede esto, lib. 1. cap. 4. n. 11. p. 16. Estorban el buen uso de las opiniones, allí, cap. 15. n. 50. pág. 93.
_Afirmacion_ y _Negacion_: cómo se hacen, lib. 1. cap. 2. n. 5. p. 5. y cap. 8. n. 19. p. 31. y sig. La partícula negante ha de ir junta con el verbo, allí, p. 31. Hay dos modos de afirmar y negar: uno del ingenio, y otro del juicio, allí, p. 32.
_Agustin_ (San): supo mas Filosofía que todos los Gentiles, n. 2. p. IV.
_Alabanza_ de sí mismo: gran necedad: efecto del amor propio, lib. 2. cap. 6. n. 83. p. 178.
_Alemberg_ (Mr. de): autoridad de este Escritor contra el desmedido uso del estilo geométrico, n. 18. XXXVI.
_Alma_: cómo se entiende que el alma es causa principal de todas las acciones del hombre: lib. 1. cap. 1. n. 3. p. 1. Cómo forma el conocimiento de un ser infinito, allí, cap. 5. n. 13. p. 22. En ella no son potencias distintas el entendimiento y voluntad, allí, cap. 8. n. 22. p. 35.
_Amor_ propio: causa de gravísimos errores, y fuente de todos los afectos del ánimo, lib. 1. cap. 4. n. 12. p. 18. Qué es amor propio, lib. 2. cap. 6. n. 81. y sig. p. 175. y sig. Errores que ocasiona, allí.
_Analíticos primeros, y posteriores_: qué trata Aristóteles en ellos, n. 4. p. VII.
_Analisis_: es util en los cuerpos físicos para conocerlos, lib. 1. cap. 10. n. 24. p. 42. Cométense defectos en las Analisis, allí. No se debe fiar de las analises de las aguas, allí, p. 43.
_Anatomía_: se han introducido en ella muchas ficciones, lib. 1. cap. 10. n. 24. p. 42.
_Angeles_ buenos, y malos: qué se sabe de ellos, lib. 1. c. 15. n. 48. n. 89.
_Animástica_: qué se llama así, n. 4. p. VI.
_Anti-Caramuel_: lib. 1. cap. 11. n. 28. p. 53.
_Antiguos_: Así Griegos, como Romanos han explicado confusamente las potencias mentales: y tambien los Modernos, y los Escolásticos, lib. 1. cap. 2. n. 7. p. 7.
_Apariciones_ de Duendes, almas, &c. qué son, lib. 2. cap. 4. n. 68. p. 163.
_Aprobantes_ de Libros: lib. 2. cap. 6. n. 83. p. 178.
_Argumento_ negativo: quál es, lib. 1. cap. 16. n. 68. p. 106. No es de tanta fuerza como le hacen algunos, allí: y qué debe concurrir en él para que la haga, allí, p. 107.
_Aristóteles_: crítica de sus libros lógicos, n. 4. p. VII. y n. 5. p. VIII. Cómo usa de la Lógica en la Física: su perspicacia en las cosas físicas, n. 6. p. X. Qué entiende por ciencia en las cosas de la naturaleza, n. 10. p. XVIII. Definió pocas cosas, lib. 1. cap. 9. n. 23. p. 40. Alabanza de sus obras, lib. 1. cap. 12. n. 36. p. 68.
Defiéndese contra el _Arte de pensar_, y _Vernei_, lib. 2. c. 8. n. 110. p. 198. y sig.
_Arnobio_, n. 19. p. XXXVIII.
_Arobet_ (Mr. de): conocido por el nombre de Voltaire. Véase _Voltaire_.
_Arte_: cómo se forma, núm. 2. p. II. Arte Lógica, allí: su difinicion, allí: cada arte tiene sus propios principios. Véase _Verdades primeras_: el que no esté instruido en ellos no puede ser perito en el arte, allí, p. III.
_Arte de pensar_: crítica de esta obra, n. 16. p. XXXII. Impugna malamente las categorías, lib. 1. cap. 6. n. 16. p. 27. Desautoriza á Aristóteles por corregir la Lógica de las Escuelas, allí cap. 9. n. 23. p. 40. Atribúyese á sí mismo la invencion de una regla antigua, allí, cap. 12. n. 37. p. 70. y siguientes.
_Asenso, y disenso_ pertenecen al juicio, lib. 1. cap. 8. n. 20. p. 33.
_Astros_: su influencia, lib. 2. cap. 8. n. 113. p. 200. y sig.
_Atraccion, y gravedad_: véase _Newton_.
_Aubin_ (Marques de S.): se contradice, lib. 1, cap. 9, n. 23. p. 41.
_Autoridad_: quál sea su fuerza en cosas opinables, &c. lib. 1. cap. 16. n. 71. p. 109. y sig. No se ha de creer por la autoridad de los que están constituidos en dignidades, riquezas, &c. allí, n. 73. p. 112. y sig.
B
_Bacon_ (Francisco), Conde de Verulamio. No escribió Lógica, n. 10. p. XVII. Enumeracion de sus Escritos, y su crítica, allí, p. XVI. y sig. Trató de la necesidad de las inducciones, lib. 1. cap. 12. n. 30. p. 62. Le faltó la letura de Aristóteles, allí: Es culpado por haber quitado las causas finales, allí, cap. 14. n. 45. p. 81.
_Bayle_ (Pedro): renueva los errores de los Manichêos, D. n. 26. p. 245.
_Bentbleyo_: su crítica, lib. 2. cap. 4. n. 54. p. 155.
_Boyle_ (Roberto): qué contiene su tratado _Chymista Scepticus_, lib. 1. cap. 10. n. 24. p. 43.
_Bosuet_: estimable su obra de las _Variaciones_, lib. 1. c. 11. n. 29. p. 59.
_Brixîa_ (P. Fortunato á): juicio de su Lógica, n. 17. p. XXXXIV.
_Brocense_ (Francisco Sanchez): fué primero que los de Puerto-Real en poner en lengua vulgar los preceptos de lengua latina, lib. 1. cap. 11. n. 27. p. 51. y lib. 2. cap. 7. n. 91. p. 185. Habló bien del sylogismo, lib. 1. c. 12. n. 36. p. 68.
_Brutos_: no se halla en ellos la fuerza natural de discurrir, n. 1. p. I. Obran solo por la pura impresion de los objetos en los sentidos, allí, y p. II. Hállanse en ellos las potencias _sensible_, é _imaginativa_; no la _combinatoria_, ni la de la _razon_, lib. 1. cap. 2. n. 7. p. 5.
_Burmano_ (Pedro), crítica de este anotador, lib. 2. cap. 4. n. 54. p. 155.
C
_Calvino_: como erró él, y otros Sectarios en cosas de Fe por la imaginacion, lib. 2. cap. 3. n. 43. n. 146.
_Cano_, y _Vives_ han mostrado extensamente los defectos de la Lógica de las Escuelas, lib. 1. cap. 7. n. 18. p. 28. y lib. 2. cap. 7. n. 91. p. 185.
_Caramuel_: introduxo nuevos vocablos, lib. 1. cap. 11. n. 28. p. 53. Quál fué su talento, lib. 2. cap. 5. num. 73. p. 166.