Logica

Part 27

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[131] He visto en libros de Física, y tambien de Medicina establecerse sistemas vanísimos con difiniciones, divisiones, axîomas, y postulados puramente arbitrarios. Ya se ve que si se le conceden á un Autor todos estos antecedentes en el modo que él se los figura, podrá de ellos deducir quanto le sugiere su imaginacion. Así que qualquiera que haya de instruirse en la Física por los libros que hoy la tratan matemáticamente, si no quiere ser engañado, debe exâminar con particular atencion estas cosas que ponen á los principios de los tratados, como fundamentos de lo que van á establecer. En la Metafísica, y en la Teología todavía es mas difícil que en la Física el uso del método geométrico. En las cosas que se pueden verdaderamente demostrar, viene bien este método; pero como en la Física, Metafísica, Teología, y otras Artes son innumerables los asuntos que no se pueden llevar á perfecta demostracion, por eso no conviene en ellas el método de los Geómetras.

[132] LEIBNITZ, sin embargo de haber sido excelente Matemático, hablando de esto dice así: _Es laudable querer aplicar el método de los Geómetras á las materias metafísicas; pero tambien es menester confesar, que hasta el presente raras veces ha salido bien; y el mismo Cartesio con toda su grandísima destreza, que no se le puede negar, en ninguna cosa ha tenido jamas menos desempeño, que quando ha intentado hacer esto en una de sus respuestas á las objeciones_[a]. Todavía se explica MORHOF, que trató esto de propósito, en términos mas expresivos: _Yo_ (dice) _me maravillo cómo estos linces_ (habla de Mallebranche y otros modernos) _con este su método, como con una vara divinatoria, no han penetrado los secretos de los antiguos, que nadie puede poner en duda, quando los Filósofos de la antigüedad, gobernados por sus principios, que algunas veces se fundaban en analogismos y conjeturas, establecieron cosas tan prodigiosas, de las quales aun hoy nos admiramos, y profesamos nuestra ignorancia, &c._.[b] WOLFIO, sin embargo de que todos sus escritos filosóficos los dispuso con método geométrico, ya confiesa que no es necesario en toda suerte de verdades usar del método de los Geómetras con difiniciones, axîomas, postulados, teoremas, problemas, corolarios y escolios; porque dice que no son buenas las difiniciones, proposiciones, axîomas, y postulados, porque se pongan con estos títulos al principio de los tratados, sino porque sean enteramente conformes á las reglas de la Lógica; añadiendo, que se engañan los que creen haber demostrado matemáticamente los asuntos que tratan, con tal que á cada uno hayan puesto competentes títulos de difiniciones, axîomas, postulados, teoremas, problemas, y corolarios[c].

[Nota a: Leibnitz _Oper. tom. 1. pág. 505. edic. de Gineb. de 1768._]

[Nota b: Morhof. _Polyhist. lib. 2. cap. 8. n. 7. tom. 1. pág. 407._]

[Nota c: Wolf. _§. 793. págin. 375. y siguient._]

[133] La Geometría procede con buen método quando trata de su objeto; pero el trasladarla á otros asuntos puede hacerse pocas veces, como lo he mostrado en mi _discurso del Mechânismo_. El ABAD DE CONDILLAC, cuyo _exámen del origen de los conocimientos humanos_ tiene algunas cosas que tomar, y muchas que dexar, como pienso mostrarlo por menor en otra obra, tratando del método dice así: _Los Geómetras, que deben conocer las ventajas de la Analisis mejor que los otros Filósofos, dan muchas veces la preferencia á la Sintesis. Así, quando dexan sus cálculos para entrar en averiguaciones de diferente naturaleza, no se halla en ellos la misma claridad, precision, ni extension de entendimiento. Nosotros tenemos quatro Metafísicos célebres_, Cartesio, Mallebranche, Leibnitz, _y_ Lock. _Solo el último de estos no fué Geómetra; ¡pero quán grande exceso lleva á los otros tres[a]!_

[Nota a: _Esai sur l'orig. de conoiss. humain. tom. 2. pág. 289._]

[134] En el método de las Escuelas conviene distinguir lo que es el _método_, y lo que son los asuntos, que con él se manejan. Las qüestiones, y disputas escolásticas por lo comun tratan de cosas de poca importancia, y muchas de ellas son vanísimas: el _método_ es de suyo muy bueno, y muy á propósito para que la juventud se entere de los verdaderos puntos de la Filosofía. Este método consiste en usar de sylogismos, y raciocinios atados unos con otros, para probar, ó rechazar las cosas que se disputan. Todas las invectivas que los modernos han hecho contra este método, recaen sobre los defectos que en su uso se cometen; pero el método mismo no han podido impugnarle con solidéz; porque ¿qué cosa hay mas á propósito para exâminar la verdad de una proposicion, que el sylogismo, como ya hemos mostrado? Y ¿qué manera ha de haber mas segura y mas breve para descubrir, si lo que otro defiende es verdadero, ó falso, que los sylogismos bien hechos, que á qualquiera le ponen en la necesidad de conocer la verdad, ó falsedad de las proposiciones? Si los asuntos filosóficos fuesen todos demostrables, se pudiera excusar este método, bien que aun entonces podria servir para hacer mas patente la evidencia; pero siendo los mas de ellos opinables, y tales que todavía se busca la certeza, ¿quién puede dudar que los sylogismos bien ordenados son el medio mas á propósito que hay para descubrir toda la certidumbre, de que es capaz la materia que se disputa? No es nuevo este estilo, ni se empezó á conocer en las Escuelas en los siglos medios, como cree el comun de los modernos, que no leen los antiguos originales. Los Griegos usaron del sylogismo en los asuntos probables para sentar y rechazar lo que se les ofrecia, y á esta suerte de sylogismos llamaron _Epichiremata_[a]. Las Escuelas lo tomaron de ellos, y lo introduxeron para disputar de cosas probables, que podian defenderse por ambas partes; y en los principios bien sabido es, que resultó de este método mucha utilidad, como se ve en los antiguos Escritores SANTO THOMAS y S. BUENAVENTURA, que lo usaron con moderacion: y si bien se mira, el verdadero método lógico es este, puesto que el fin principal de la Lógica es probar por el raciocinio. Yo estoy firme en el dictamen, que no conviene quitar de las Escuelas la forma sylogística, sino arrancar los abusos y defectos que se han introducido en ella, porque estoy persuadido que ningun otro método es tan á propósito para la enseñanza de la juventud como este.

[Nota a: Aristot. _Topic. lib. 1. cap. II. tom. 1. pag. 222._]

[135] Dicen algunos, poco, ó nada versados en la forma sylogística, que un discurso seguido sin argumentos sylogísticos, enfadosos por la molesta repeticion de probar la mayor, la menor, &c. es muy preferible al método escolástico, pues así se ve, como de un golpe, todo lo que se quiere probar y decir sin fatigar la atencion del entendimiento. No hay duda, que en una arenga, en un concurso de gentes no versadas en las Escuelas ni en los sylogismos, fuera cosa impropia y extravagante el sylogizar para probar un asunto; pero en las Escuelas, donde sin cumplimiento ni ceremonias, bien que cortesmente y con policía, se trata de saber si es verdad, ó no lo que se asegura, no sirven tales razonamientos. Hácense estos con estilo declamatorio: el que los pronuncia dice lo que quiere; asegurado de que no le han de contradecir: danse al discurso adornos, artificios y figuras, para captar á los oyentes: las pruebas con alguna verosimilitud que tengan son bien recibidas, porque todo junto conduce á excitar los ánimos á favor del que razona. De esto nace, que semejantes razonamientos por lo comun prueban poco. Con el método de las Escuelas si uno establece una cosa vana, se le pone en el estrecho de que lo conozca y lo confiese, si no es pertinaz: á lo menos lo conoce todo el concurso, y no permite que el error triunfe de la verdad. Yo sé muy bien que muchos asuntos graves en diferentes lineas, que se reciben por esta suerte de razonamientos engañosos, se rechazarian, si hubiese quien, reduciéndolos á la forma sylogística, manifestase su poca estabilidad. Los que están acostumbrados á semejantes discursos, rara vez en asuntos filosóficos llegan á descubrir bien la verdad: por el contrario los que están habituados á la forma silogística, aunque no usen de ella sino de razonamientos, descubren en la materia hasta lo mas íntimo de ella.

[136] Quando no se quiere usar del método escolástico en todo su rigor, y se han de enseñar algunas verdades bien averiguadas, y otras que necesitan averiguarse, viene bien un método medio entre el geométrico y escolástico, ordenando la serie de proposiciones del modo mas conveniente, ya sea analítico, ya sintético, para que de las cosas sabidas se pase á las que no se saben, de las simples á las compuestas, al modo de los Geómetras, y proponiendo los argumentos en contrario, como hacen las Escuelas, con el nombre de _Objeciones_, para que satisfechas estas se quiten los estorbos á la manifestacion de la verdad. Suelen los asuntos componerse de muchas verdades, que juntas sirven para prueba irresistible de una conclusion. Si se miran las pruebas solo por un lado, aunque parezcan ciertas y buenas, pueden engañar por haber otras cosas que las contradicen; y no pudiendo haber una verdad contraria de otra, por eso es preciso satisfacer las objeciones, y exâminar de este modo el asunto por todos sus lados. De esta manera se asegura el entendimiento por los argumentos que sientan la verdad, y porque llega á entender que no hay cosa en contrario que la pueda destruir. Los que en materias opinables usan del método matemático sin proponerse las objeciones, no prueban bien sus asuntos, porque lo que dan por bien probado puede ser destruido por objeciones de gran peso. Así que no hay que fiarse mucho de la Filosofía de WOLFIO, y el GENUENSE, que quieren dar por demostrado lo que no lo es, y á veces ni lo puede ser.

[137] De este método se han valido con acierto algunos Escolásticos doctísimos, como es notorio á los que están versados en la letura de esta suerte de Filósofos. Mas siempre convendrá mantener en las Escuelas la forma sylogística para probar y rechazar lo que sea necesario, quitándose todos los abusos que en ella se han introducido, para que estando bien limada, pueda ilustrar el entendimiento de los jóvenes, y hacer que en ellos se arraigue la verdad, y se conozca el error para evitarle. Si en el uso de este método se quitan las porfias y acaloramientos, la confusion con que se interrumpen hablando todos á un tiempo, el demasiado ahinco en las altercaciones, la ostentacion y vanidad con que se desprecian unos á otros, la satisfaccion arrogante y decisiva con que cada uno asegura la opinion de su partido, los odios, burlas y desprecios con que se miran los de opiniones opuestas, y en lugar de estas cosas se arguye con modestia, con templanza, con ánimo de sujetarse el que entiende menos al que sabe mas, y con verdadera intencion de alcanzar la verdad, é ilustrar el entendimiento, ciertamente el método sylogístico será el mas proporcionado para enseñar á la juventud las Artes y Ciencias. El que haya freqüentado las Escuelas, facilmente echará de ver que estos defectos son personales; esto es, de las personas que disputan; pero no del método; y si por ellos se hubiera este de abandonar, fuera menester arrancar todas las viñas por los defectos de los beodos. Los exercicios literarios de argüir y responder con forma sylogística, segun se usa en las Escuelas, son admirables para arraigar en el entendimiento las ciencias, y hacer que permanezcan. El probar la _mayor_ de un sylogismo, ó la _menor_ con otro sylogismo, es preciso hasta que se llegue á conocer la buena, ó mala constitucion de la doctrina que se intenta introducir.

[138] En un libro se pueden resumir muchas proposiciones en una, poniendo la prueba de manera que las incluya á todas; pero esto con la viva voz no se puede hacer, porque se distrae mucho el entendimiento, y se le escapa la vista de lo principal. El estilo que se guarda en muchas partes de hacer una licion de puntos, y responder á dos argumentos es muy bueno, porque la licion es un razonamiento seguido con que el candidato manifiesta que está instruido en la materia; pero los engaños y apariencias, que, como diximos, suele haber en tales razonamientos seguidos, se descubren con los argumentos que hacen los contrarios, y con el modo de responder y satisfacer á ellos; y fuera conveniente que en todas las Escuelas se introduxese la loable costumbre de la de Valencia, donde el respondiente, concluido el argumento del contrario, le resume y le satisface solo, y de espacio, para que el concurso conozca que ha entendido la dificultad, que se ha hecho cargo de ella, y se vea, si la solucion, ó satisfaccion que da, es cumplida, puesto que en la seguida del argumento no se puede esto conocer con tanta claridad. El leer con el papel en la mano la disertacion, ó discurso que uno ha trabajado sobre los puntos que se le dieron, arguye muy poco saber y amor al descanso, porque no hay cosa mas facil en qualquiera asunto con mediana instruccion, que componer un discurso que parezca lo que no es, y leerle sin trabajo ninguno: por el contrario para decirlo de memoria es menester estar muy radicado en la materia, tener prontas las especies, y estar expedito en el uso de las pruebas y argumentos, las quales cosas son necesarias en los que han de ser Maestros de la juventud. Dicen que este estilo mas es prueba de _memoria_, que de saber, y que se han visto hombres muy sabios, que por falta de la memoria se han perdido, ó parado en las liciones de puntos. Yo no puedo creer, que á los verdaderos sabios les suceda esto, porque estos no se atan á la letra de la licion estudiada, y les sucede lo que dice HORACIO:

... _Cui lecta potenter erit res, Nec facundia deseret hunc, nec lucidus ordo[a]._

A los falsos sabios, que son los mas, sí que les sucede alguna vez. Mas si falta á alguno la memoria, aunque sea sabio, no es bueno para Maestro, porque sin buena memoria, que subministre prontas las especies, ninguno será á propósito para enseñar á los demas con la viva voz.

[Nota a: _Art. Poet. vers. 40._]

[139] Aunque es verdad, que los que no cursan las Escuelas y quieren pasar por sabios, aborrecen la forma sylogística, hablando mal de lo que no conocen; con todo, el que sepa la fuerza del sylogismo para descubrir la verdad, ó falsedad de las proposiciones, segun lo he mostrado tratando del raciocinio, no debe hacer caso de tales desprecios, estando asegurado, que entre los modernos bien instruidos, los que hablan con candor, están á favor de este método para las Escuelas. DUPIN en su método de estudiar la Teología, tratando de este punto, y haciéndose cargo de lo que dicen los modernos, escribe así: _Es menester confesar que las disputas y respuestas públicas, segun el método escolástico, son de grande utilidad, así para exercitar el entendimiento haciéndole exâcto, como para proponer y resolver en pocas palabras las dificultades con limpieza y precision, sin que se pueda nadie escapar, porque se ve obligado á concluir y probar directamente la proposicion negada, ó de impugnar la distincion hasta que se haya apurado la dificultad, &c[a]._ Del mismo sentir es el P. MABILLON en sus Estudios Monásticos, despues de haber exâminado la materia de propósito, y del modo que podia hacerlo un hombre de los mas doctos de nuestros tiempos[b]. El Marques de SANT-AUBIN, aunque rechazó con expresiones fuertes la Lógica de las Escuelas, habla de la forma sylogística en estos términos: _Sin embargo del desprecio que el vulgo de los modernos hace hoy de las reglas de los sylogismos, es preciso confesar que enseñan los medios infalibles de resistir al error de las conclusiones, y que la forma silogística, bárbara solamente en la apariencia, es en el fondo muy ingeniosa, &c._[c] Nuestro LUIS VIVES, que reprehendió tanto los abusos de la Dialéctica de las Escuelas, nunca impugnó la forma sylogística, sino los defectos personales de los que la exercitan. El aprecio que de los sylogismos han hecho WOLFIO, y HEINECCIO lo hemos manifestado tratando del raciocinio, donde hemos puesto algunas pruebas á favor del estilo escolástico, las quales conviene juntar con las que aquí proponemos.

[Nota a: Dupin. _Method. pour etudier la Theologie, chap. 25. pag. 274._]

[Nota b: Mab. _de Stud. Mon. c. 10. p. 168._]

[Nota c: Sant-Aubin _traitè de l'opinion, tom. 2. pag. 6._]

[140] Es verdad que LOCK no gusta de este método; pero tambien lo es que sus impugnaciones son comunes, y que forzado de la verdad puso estas palabras: _A la verdad los sylogismos pueden servir algunas veces para descubrir una falsedad ocultada con el esplendor brillante de una figura de Retórica, y de intento encubierta con un período armonioso que hinche agradablemente el oido: pueden, vuelvo á decir, aprovechar para que un razonamiento absurdo se manifieste con su deformidad natural, desposeyéndole del falso celage con que está cubierto, y de la agradable expresion que al pronto engaña el entendimiento:::: yo convengo, que los que han estudiado las reglas del sylogismo hasta alcanzar con la razon, por qué en tres proposiciones enlazadas entre sí con cierta forma, la conclusion ha de ser ciertamente justa; y por qué no lo ha de ser con certeza en otra forma: convengo, vuelvo á decir, que estas gentes están aseguradas de la conclusion que deducen de las premisas, segun los modos y figuras, que se han establecido en las Escuelas[a]._ Dignas son de ponerse aquí las palabras de FACCIOLATO, escritor inteligente y primoroso: _Por Dios y por los hombres os ruego_ (habla con los jóvenes que han de estudiar la Lógica) _no os dexeis engañar, ni permitáis se os metan por fuerza ciertos libritos escritos con agudeza y elegancia, de quienes se dice que son de socorro al entendimiento humano, y que enseñan el _Arte de pensar_. Apenas comprehenden pocas cosas que pertenezcan á formar un Lógico; y los que en estos años se han entregado á ellos, á primera vista ha parecido que son grandes indagadores, y jueces de la verdad; pero quando se ha venido á las manos y á la pelea, y ha sido preciso disputar bien, entonces se ha descubierto qué tales eran. De este modo los exercicios públicos de los Estudiantes, que se practican por la costumbre y instituto de nuestros mayores, quitada la contienda, se han convertido en ciertas leturas::: Hoy confiesan todos los que en esto pueden tener voto, que la Física de cada dia se perfecciona con nuevas observaciones, y que la Lógica fué llevada por_ Aristóteles, _el mayor ingenio de los mortales, á su última perfeccion. Mientras durará el mundo y se honrarán las letras, saldrán al público Escritores que estas mismas cosas las dirán de otra manera, acomodándolas á los oidos de su siglo; pero si alguno quisiese introducir en las Escuelas diferente arte de raciocinar y de disputar, acaso podrá engañarlas con la novedad, mas no ha de poder lograr que dure mucho. Este es el camino mas llano de averiguar la verdad, aprobado no con la opinion de pocos hombres, sino con el juicio de toda la antigüedad, y allanado con el uso de mucho tiempo. Seguidle y os llevará derechamente, con el deseo de aprovechar, á la Filosofía, es decir, á todo conocimiento de las cosas mejores[b]._

[Nota a: Lock _Esai del entendem. lib. 4. chap. 17. §. 4 pag. 559_.]

[Nota b: Facciolat. _Paraenesis logicae artis studios, pag. 221._]

FIN DE LA LOGICA.

DISCURSO SOBRE EL USO DE LA LOGICA EN LA RELIGION.

[1] El Chanciller BACON DE VERULAMIO decia, que la poca Filosofía natural inclina á los hombres al ateismo, pero la ciencia mas elevada los lleva á la Religion. Añade, que los siglos eruditos, especialmente si se goza de la paz y de las cosas prósperas, suelen ser causa del ateismo, porque las tribulaciones y adversidades llevan con mas fuerza los ánimos de los hombres á la Religion[a]. Lo que este Escritor dice de la Filosofía natural, se verifica tambien en la Lógica, Metafísica, y demas partes de la Filosofía, porque por experiencia se ve, que los grandes Filósofos, si han tenido la fortuna de ser educados en la verdadera Religion, son los mas pios: los que con poca Filosofía quieren hablar de todo, como si todo lo entendiesen, dado que no caygan en el ateismo, casi siempre son de poca piedad. Es cierto, que los siglos eruditos engendran una casta de semisabios, que introduciéndose en lo mas íntimo de la Religion sin el estudio, é inteligencia competente, quieren dar su voto, y aun reglas para gobernar lo mas sacrosanto de ella. Su instruccion consiste en unos libritos escritos con estilo brillante, con agudeza, y con pasages de erudicion antigua que los sorprenden, y faltándoles los fundamentos científicos se dexan llevar de vanas apariencias. Estos libritos convencen el entendimiento de los sabios aparentes, y les ganan el ánimo, porque con estos atractivos les ganan el gusto, con lo que facilmente son llevados á estimarlos y á seguirlos. Mr. de VOLTAIRE, ROSEAU, L'AMETRIE, HELVETIUS, y otros tales son testimonios calificados de lo que proponemos. Como estoy persuadido, que estos sectarios, y otros del tiempo presente persiguen la Religion Christiana con mala Lógica, quiero mostrar primero, que segun la buena Lógica es preciso admitir la _revelacion_, como que todas las luces del entendimiento humano, ya naturales, ya adquiridas, le dictan, que hay verdades de orden superior á quanto se puede alcanzar con la Lógica natural, y artificial mas perfecta, las quales se contienen en la _revelacion_: despues intento hacer ver, que los principales argumentos con que combaten la _revelacion_ son sofismas muy distantes de la buena Lógica. No es mi ánimo tratar esta materia, como lo hiciera un Teólogo, dándole toda la extension que ella pide, así porque no es de mi instituto, como porque entre tantos, y tan insignes Teólogos como tiene nuestra España, espero no ha de faltar alguno que dé á conocer á nuestras gentes los engaños, falta de fundamentos, y mala voluntad, con que los sobredichos sectarios intentan introducir sus errores por todo el Orbe Christiano: me ceñiré solo á mostrar la mala Lógica de que usan, y al mismo tiempo daré un exemplo práctico de las reglas que he propuesto en este escrito. Evitaré los sylogismos, porque qualquiera se los podrá formar facilmente.

[Nota a: _Verum est tamen parùm Philosophiae naturalis homines inclinare in atheismum; at altiorem scientiam eos ad Religionem circumagere ... postremò ponuntur (inter causas) saecula erudita, praesertim cum pace & rebus prosperis conjuncta: etenim calamitates & adversa animos hominum ad Religionem fortius flectent_. Verulamius _sermones fideles, §. 16. pag. 1165. edicion de Lipsia del año de 1694._]