Lira Póstuma Obras Completas Vol. XXI

Part 1

Chapter 13,903 wordsPublic domain

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[Ilustración: LIRA PÓSTUMA]

[Ilustración:

Rubén Darío

LIRA PÓSTUMA

ILUSTRACIONES DE OCHOA]

[Ilustración]

ES PROPIEDAD

[Ilustración: LIRA PÓSTUMA]

RUBÉN DARIO

LIRA PÓSTUMA

[Ilustración]

VOLUMEN XXI DE LAS OBRAS COMPLETAS ADMINISTRACIÓN EDITORIAL «MUNDO LATINO» MADRID

[Ilustración]

«PAX»

EN sangre y en llanto está la tierra antigua. La Muerte cautelosa, o abrasante o ambigua pasa sobre las huellas del Cristo de pies sonrosados que regó lágrimas y estrellas.

La humanidad, inquieta, ve la muerte de un papa y el nacer de un cometa como en el año mil.

Y ve una nueva torre de Babel desmoronarse en hoguera cruel al estampido del cañón y del fusil.

«¡Matribus detestata!» Madre negra a quien el ronco ruido alegra de los leones: Palas, odiosa a las dulces mejillas, puesto que das las flechas y las balas; abominada seas por los corrientes siglos y fugaces edades, porque a pesar de todo, tus fuertes potestades sucumbirán al trueno de oro de las ideas.

Amontonad bibliotecas, poblad las pinacotecas con los prodigios del pincel y del buril y del cincel.

Hace la evocación de Homero, Vinci, Dante para que vean el espectáculo cruel desde el principio hasta el fin: ¡La quijada del rumiante en la mano de Caín sobre la frente de Abel!...

* * * * *

Se grita: ¡Guerra Santa! acercando el puñal a la garganta, o sacando la espada de la vaina; y en el nombre de Dios, casas de Dios en Reims y Lovaina ¡las derrumba el obús 42!...

¡No, Reyes! Que la guerra es infernal es cierto; cierto que duerme un lobo en el alma fatal del adanida; mas también Jesucristo no está muerto. ¡Y contra el homicidio, el odio, el robo, el es la Luz, el Camino y la Vida!...

* * * * *

¡Emperadores! ¡Reyes! ¡Presidentes! la hora llegará de la Aurora. Pasarán las visiones de Durero; pasarán de Callot los lansquenetes, los horrores de Goya, el visionario, en la memoria amarga de la tierra. Pasará de la guerra el tigre fiero, se olvidarán obuses y mosquetes, y ante la sacra sangre del Calvario se acabarán las sangres de la guerra.

[Ilustración:

Pájaros de las islas, ¡oh pájaros marinos! vuestros revuelos, con ser dicha de mis ojos, son problemas divinos de mi meditación.]

PÁJAROS DE LAS ISLAS.....

PÁJAROS de las islas, en vuestra concurrencia hay una voluntad, hay un arte secreto y una divina ciencia, gracia de eternidad.

Vuestras evoluciones, academia expresiva, signos sobre el azur, riegan a Oriente ensueño, a Occidente ansia viva, paz a Norte y a Sur.

La gloria de las rosas y el candor de los lirios a vuestros ojos son, y a vuestras alas líricas son las brisas de Ulises, los vientos de Jasón.

Almas dulces y herméticas que al eterno problema sois en cifra veloz lo mismo que la roca, el huracán, la gema, el iris y la voz.

Pájaros de las islas, ¡oh pájaros marinos! vuestros revuelos, con ser dicha de mis ojos, son problemas divinos de mi meditación.

Y con las alas puras de mi deseo abiertas hacia la inmensidad, imito vuestros giros en busca de las puertas de la única Verdad.

A UNA COLOMBIANA

SABE: más de una amorosa Rosa ante tu frente risueña sueña. Dando su amable doctrina trina el ruiseñor ante ti, y el que se acerca a tu llama ama.

LA VIDA Y LA MUERTE

QUIÉN nos brinda la urna henchida? ¿Quién nos da la estrella escondida? ¿Quién le da sangre al Panida? La Vida.

¿Quién la copa fragante vierte? ¿Quién detiene el paso a la suerte? ¿Quién a la Esperanza pervierte? La Muerte.

PORTEÑA

AYER el pavimento sonoro de Florida sintió trotar el tronco de potros de Inglaterra que arrastran la victoria donde al amor convida la faz de la morocha más linda de esta tierra.

El coche se perdía camino de Palermo, cuando miré a mi lado, sentada en su cupé, a una divina rubia que, como un niño enfermo, tenía triste y pálida su faz de rosa te.

De esta visión porteña quedó en mi mente escrita la página vibrante que es hoy una canción a tus azules ojos, celeste Margarita, a tus miradas negras, hermana de Mignon!

TRISTE, MUY TRISTEMENTE...

UN día estaba yo triste, muy tristemente viendo cómo caía el agua de una fuente; era la noche dulce y argentina. Lloraba la noche. Suspiraba la noche. Sollozaba la noche. Y el crepúsculo en su suave amatista, diluía la lágrima de un misterioso artista. Y ese artista era yo, misterioso y gimiente, que mezclaba mi alma al chorro de la fuente.

[Ilustración: es un ritmo de onda de mar.]

OH, miseria de toda lucha por lo finito! es como el ala de la mariposa nuestro brazo que deja el pensamiento escrito. Nuestra infancia vale la rosa, el relámpago nuestro mirar, y el ritmo que en el pecho nuestro corazón mueve, es un ritmo de onda de mar, o un caer de copo de nieve, o el del cantar del ruiseñor, que dura lo que dura el perfumar de su hermana la flor.

¡Oh, miseria de toda lucha por lo finito! el alma que se advierte sencilla y mira claramente la gracia pura de la luz cara a cara, como el botón de rosa, como la coccinela, esa alma es la que al fondo del infinito vuela. El alma que ha olvidado la admiración, que sufre en la melancolía agria, olorosa a azufre, de envidiar malamente y duramente, anida en un nido de topos. Es manca. Está tullida. ¡Oh, miseria de toda lucha por lo finito!

ALBUM

_A Regina Alcalde de Zafra._

CORRE, Atalanta, corre, y tu rosas al viento dejen de su perfume la embriagadora estela; corre, Atalanta, corre, vuela, Atalanta, vuela veloz como el relámpago o como el pensamiento.

Deja atrás las montañas pintorescas, en donde Diana y sus ninfas hermosas, al triunfo de la lírica mañana, se coronan de rosas frescas.

Y cuando hayas dejado el terrestre elemento, vuela sobre la mar como las golondrinas, y bajo las estrellas que en su azul firmamento se coronan de rosas diamantinas.

Y en lo azul infinito, detén tu raudo empeño cuando llegues a la isla en donde mora una princesa que un día vió un Simbad del Ensueño que se guió por la huella del carro de la Aurora.

¡Atalanta, alma mía! ¡Alma mía, Atalanta! Es allí donde eternamente canta su noche un ruiseñor, una alondra su día.

Hay un jardín y en el jardín hay una fuente donde se abrevan pavorreales del Sol y cisnes de la Luna. Limoneros fragantes sus azahares nievan y regula las horas una invisible lira. Y en un palacio de oro maravilloso mira a la bella señora que nostálgica mora; y dile de mi parte si ha llegado la hora que mi espíritu anhela...

Y si dice que sí, ven al momento. Corre, Atalanta, corre, vuela, alma mía, vuela veloz como el relámpago y como el pensamiento...

MARÍA

SOL y solera sabía que tenía esta María foco de miel ilusiones pero lo que a otro poeta espero es el fiero querer de los corazones.

Todo está lleno del día María. La voz de un clarin va allá para decirte de amor y de dolor y para seguir tu suerte ¡hasta la muerte! ¡María!

Aún encuentro todavía una expresión que te da mi corazón que saca de su pensar pesar que saca del sentimiento viento.

No, ya no siento ni amo, mas acepta lo que ofrezco fresco atado en mi fresco ramo ¡amo!

[Ilustración: para tus mujeres huríes,]

A LA REPUBLICA DOMINICANA

I

OLOR a nardos y olor a rosa, lo que adivino, lo que distingo, el sol, los pájaros, la mariposa, Santo Domingo, Santo Domingo.

Yo te adivino, yo te distingo lo que algún día me puedas ser, Santo Domingo, Santo Domingo, que yo algún día te pueda ver.

Dios permitiera que yo algún día llegara a costas que bellas son, por sus historias, su melodía, sus entusiasmos y su Colón.

* * * * *

¡Oh República Dominicana! Tú que debieras estar, como una Virgen en su altar, en toda patria americana;

Tú, que eres la sublime hermana que nos dió nuestro despertar, mereces la voz soberana: ¡Toda la tierra y todo el mar!

II

Brillantes, oro y rubíes, República Dominicana, sé cómo orgullosa y ufana te muestras bella y sonríes.

Tienes para tus hombres fieros, para tus mujeres uríes, las palmas de los cocoteros, las alas de los colibríes.

Santo Domingo, vió una vela allá, en la Academia, Platón, y eso anunció la carabela que llevó a tu tierra Colón.

LA GRAN COSMÓPOLIS

(_Meditaciones de la madrugada._)

CASAS de cincuenta pisos, servidumbre de color, millones de circuncisos, máquinas, diarios, avisos y dolor, dolor, dolor...!

¡Estos son los hombres fuentes que vierten áureas corrientes y multiplican simientes por su ciclópeo fragor, y tras la Quinta Avenida la Miseria está vestida con dolor, dolor, dolor...!

¡Sé que hay placer y que hay gloria allí, en el Waldorff Astoria, en donde dan su victoria la riqueza y el amor; pero en la orilla del río sé quiénes mueren de frío, y lo que es triste, Dios mío, de dolor, dolor, dolor...!

Pues aunque dan millonarios sus talentos y denarios, son muchos más los calvarios donde hay que llevar la flor de la Caridad divina que hacia el pobre a Dios inclina y da amor, amor y amor.

Irá la suprema villa como ingente maravilla donde todo suena y brilla en un ambiente opresor, con sus conquistas de acero, con sus luchas de dinero, sin saber que allí está entero todo el germen del dolor.

Todos esos millonarios viven en mármoles parios con residuos de Calvarios, y es roja, roja su flor. No es la rosa que el Sol lleva ni la azucena que nieva, sino el clavel que se abreva en la sangre del dolor.

Allí pasa el chino, el ruso, el kalmulko y el boruso; y toda obra y todo uso a la tierra nueva es fiel, pues se ajusta y se acomoda toda fe y manera toda, a lo que ase, lima y poda el sin par tío Samuel.

Alto es él, mirada fiera, su chaleco es su bandera como lo es sombrero y frac; si no es hombre de conquistas todo el mundo tiene vistas las estrellas y las listas que bien sábese están listas en reposo o en vivac.

Aquí el amontonamiento mató amor y sentimiento; mas en todo existe Dios y yo he visto mil cariños acercarse hacia los niños del trineo y los armiños del anciano Santa Claus.

Porque el yanqui ama sus hierros, sus caballos y sus perros, y su yacht y su foot-ball; pero adora la alegría, con la fuerza, la armonía: un muchacho que se ría y una niña como un sol.

[Ilustración: La vida pasa...]

A UNA MUJER

JAMÁS he visto quien se entrega maravillosa y sobrehumana, siendo la maravilla griega y siendo la virgen cristiana.

Llenas de penas y engaños, y de amarguras y dolores, quisiera mandarte unas flores que contuvieran mis veinte años.

Veinte años magníficos, puros, quizás vagos, quizás perversos, pero que irían con mis versos llenos de mis ojos obscuros.

La vida pasa, pisa y vuela, haciendo la vida en concreto, dando los ojos de la abuela para la sonrisa del nieto.

Sonora, pura, bella, inmensa, permite al que siente y piensa magnificarte y ofrendarte, en nombre del verso y del Arte.

Y pues eres una mujer que hay que admirar y que querer, que hay que admirar y que amar, que hay que buscar y que escoger, que hay que sentir y que estimar, que hay que vivir y que adorar, que hay que dormir y que besar, que hay que sufrir y contemplar.

A LUCÍA

NORTE puro y belleza nórdicamente pura, sabiendo la beldad de tu egregia escultura y de la maravilla que en tus ojos se fragua, déjame saludarte, hija de Nicaragua.

Yo quería que fuera en francés mi saludo; pero yo ante tus vates me reconcentro mudo. Yo sé hablar en la lengua de mi voz familiar, la que es pan, agua, sal y llama del hogar.

¿Sabes tú el corazón que te busca y prefiere? En nuestra tierra, el beso, cuando se inicia, hiere. No sería pedirte una cosa quimérica juntar tu amor de Francia a nuestro amor de América.

Tenemos frases, besos y misteriosos halagos, que dicen nuestras dudas y palabras y afanes; mas que tienen el alma de nuestros dulces lagos y el verso hecho de llamas que dan nuestros volcanes.

Sí, gentil digna niña de Francia: para el hombre que viene allá del mar..., cualquiera rosa lleva su fragancia en donde tenga que aromar y amar.

[Ilustración: Cuando contemplas, cuando sonríes...]

BELLA CUBANA

CUANDO contemplas, cuando sonríes, tú no haces nunca que obras preciosas; cuando sonríes, los colibríes, cuando contemplas, las mariposas.

¿Por qué fecundas y por qué brillas, siendo la pálida, la misteriosa, y siendo el lirio, siendo la rosa y siendo reina de las Antillas?

PARA MARIANO DE CAVIA

MAESTRO: te mando mi alma, te mando mi rosa, te mando mi amor. Con un cóndor vivo te mando mi palma, con una paloma te mando mi flor.

Por tu nacimiento me floreció un verso lleno de dulzura, y era tan profundo, que ya contenía todo el universo con que dominaras la lira del mundo.

Comprende que nunca cambiara mi alma por lo que en ti hubiera de ritmo y razón; laurel que me cubra, no vale tu palma, y es poco tu afecto por mi corazón.

[Ilustración: ...en Castilla...]

DESPEDIDA

_Para María Guerrero, que los declamó en el Teatro Odeón, de Buenos Aires, la noche del 5 de Julio de 1897._

AL partir, justo es que os diga cómo a mí no ha sido extraña tierra en que renace España, por hidalga y por amiga.

Frescos, fragantes y finos, nutridos de savia ardiente, hoy acaricia mi frente los laureles argentinos.

Vuestros corazones son armoniosos y vibrantes por la sangre de Cervantes, de Moreto y Calderón.

Y fuera en vosotros mengua que desdeñarais un día con vuestra propia hidalguía vuestra raza y vuestra lengua.

Mas no; lleno de frescor libre bajo el cielo brilla el árbol cuya semilla plantara el Conquistador.

Vine, sí, si vencí yo la victoria conseguís: estaré en otro país pero en otra patria ¡no!

Aquí la musa divina de Calderón halló rosas; y tuvo palmas fastuosas la de Tirso de Molina.

La _Niña Boba_ en Castilla más afamada no fué, ni la desventura de doña _Estrella de Sevilla_.

Vuestro afecto se aquilata, y nuestro mental tesoro se ufana en bajel de oro sobre el Río de la Plata.

Sabéis honrar las brillantes máscaras, que mi alma adora, y a Talía vencedora coronada de diamantes.

Que sois gentiles, es fama; mas vuestro afecto conquista a la dama y a la artista como artista y como dama.

La noble sangre latina y la lengua castellana juntan con el alma hispana la joven alma argentina.

Y, dichosa mensajera, yo voy a decir a España que en nuestra cordial campaña flota una misma bandera.

Mantengamos ese fuego que caliente ambas naciones... ¡y, hasta luego, corazones argentinos; hasta luego!

A FRANCISCA

I

FRANCISCA, tú has venido en la hora segura; la mañana es obscura y está caliente el nido.

Tú tienes el sentido de la palabra pura, y tu alma te asegura el amante marido.

Un marido y amante que, terrible y constante, será contigo dos. Y que fuera contigo, como amante y amigo, al infierno o a Dios.

II

Francisca, es la alborada, y la aurora es azul; el amor es inmenso y eres pequeña tú.

Mas en tu pobre urna cabe la eterna luz, que es de tu alma y la mía un diamante común.

III

Franca, cristalina, alma sororal, entre la neblina de mi dolor y de mi mal! Alma pura, alma franca, alma obscura y tan blanca...

Sé conmigo un amigo, sé lo que debes ser, lo que Dios te propuso la ternura y el huso, con el grano de trigo y la copa de vino, y el arrullo sincero y el trino, a la hora y a tiempo. ¡A la hora del alba y de la tarde, del despertar y del soñar y el beso!

Alma sororal y obscura con tus cantos de España, que te juntas a mi vida rara, y a mi soñar difuso y a mi soberbia lira, con tu rueca y tu huso, ante mi bella mentira, ante Verlaine y Hugo, tú que vienes de campos remotos y ocultos!

IV

La fuente dice: «Yo te he visto soñar.» El árbol dice: «Yo te he visto pensar.» Y aquel ruiseñor de los mil años repite lo del cuervo: «¡Jamás!»

V

Francisca, sé suave, es tu dulce deber, sé para mí un ave que fuera una mujer.

Francisca, sé una flor y mi vida perfuma, hecha toda de amor y de dolor y espuma.

Francisca, sé un ungüento como mi pensamiento; Francisca, sé una flor cual mi sutil amor; Francisca, sé mujer, como se debe ser...

Saber amar y sentir y admirar como rezar... Y la ciencia del vivir y la virtud de esperar.

VI

Ajena al dolo y al sentir artero, llena de la ilusión que da la fe, lazarillo de Dios en mi sendero, Francisca Sánchez, acompáñame...

En mi pensar de duelo y de martirio, casi inconsciente me pusiste miel, multiplicaste pétalos de lirio y refrescaste la hoja de laurel.

Ser cuidadosa del dolor supiste y elevarte al amor sin comprender; enciendes luz en las horas del triste, pones pasión donde no puede haber.

Seguramente Dios te ha conducido para regar el árbol de mi fe; hacia la fuente de noche y de olvido, Francisca Sánchez, acompáñame...

[Ilustración: Te recomiendo a ti, mi poeta y amigo,]

A UN POETA

TE recomiendo a ti, mi poeta y amigo, que comprendas mañana mi profundo cariño, y que escuches mi voz en la voz de mi niño, y que aceptes la hostia en la virtud del trigo.

Sabe que cuando muera yo te escucho y te sigo; que si haces bien, te aplaudo; que si haces mal, te riño; si soy lira, te canto; si cíngulo, te ciño; si en tu cerebro, seso, y si en tu vientre, ombligo.

Y comprende que en el don de la pura vida que no se puede dar manca ni dividida para los que creemos que hay algo supremo,

yo me pongo a esperar a la esperanza ida, y conduzco entretanto la barca de mi vida; Caronte es el piloto, mas yo dirijo el remo.

BABYHOOD

_A Julia Beatriz Berisso._

CONCRECIÓN de un jardín de amores, con tu faz de querubín serio, cual si supieras el misterio de la humana flor de las flores;

pronto estarás en la estación en que tu intuición adivine a Dios, cuando el pájaro trine, o palpite tu corazón.

Adivinando a Dios, o al dios que en tu mente y en tus sentidos, por el dulce enigma de dos, te dé el secreto de los nidos.

Seas emperatriz futura y un corazón sea tu imperio, por la beldad de tu ternura y el cetro de tu cautiverio.

Y versos dulces sean dichos en donde trisquen halagüeños los cervatillos de tus sueños con las corzas de tus caprichos.

Y huelle tu talón de rosa la arena de oro perfumado por los ungüentos de la Esposa en los jardines del Amado.

[Ilustración: Caminos.]

CAMINOS

I

QUÉ vereda se indica, cuál es la vía santa, cuando Jesús predica o cuando Nietzsche canta?

II

¿La vía de querer, o la vía de obrar? ¿La vía de poder, o la vía de amar?

III

Embriagarse en el opio que las tristezas calma. Ser el mártir de su alma o ser el héroe propio.

IV

Martirizar la vida con perjuicio del juicio, y hacerla decidida para ir al sacrificio.

V

Tener la voluntad hecha de acero y oro; tener la honestidad como íntimo tesoro.

VI

O bien ser el tirano que surge de repente, con la idea en la mente o la espada en la mano.

VII

En la tierra o el mar, ser el conquistador que lleva su esplendor a matar y a aplastar.

VIII

Pues nuestro hombre de barro es en todo país: o Francisco Pizarro o Francisco de Asís.

IX

Juntas almas fervientes, han tenido igual vuelo: conquistar continentes o conquistar el cielo.

X

Santidad y heroísmo tienen el propio vuelo con el genio que vuela entre los dos: los Santos y los Héroes tienen el propio cielo, y todos ellos buscan la dirección de Dios.

EL PADRE NUESTRO DE PAN

PADRE nuestro, padre ambiguo de los milagros eternos que admiramos los modernos por tu gran prestigio antiguo.

La ninfa junto a la fuente pasa y tiene en su blancura lo que inspira, lo que dura, lo que aroma y lo que abrasa.

Pues al ver la viva flor o la estatua que se mueve, hecha de rosa y de nieve, nos toma el alma el amor.

Pan nuestro que estás en la tierra, porque el universo se asombre, glorificado sea tu nombre por todo lo que en él se encierra.

Vuélvanos tu reino de fiesta en que tú aparezcas y cantes con los tropeles de bacantes mancillando la floresta.

Hunde siempre violento y vivo y por tus ímpetus agrestes, en el cielo cuernos celestes y en la tierra patas de chivo.

Danos ritmo, medida y pauta al amor de tu melodía, y que haya al amor de tu flauta amor nuestro de cada día.

Deudas que el alma amando trunca están en tu disposición, y no le concedas perdón a aquel que no haya amado nunca.

[Ilustración: Grecia.]

MATER PULCHRA

_Al general J. Santos Zelaya en la muerte de su madre._

ES Grecia, es Roma. Clámides y togas. Es el tiempo maravilloso. Es el Partenón, el templo de Apolo, las Pirámides, las glorias hechas ruinas que volverán después.

Es el águila enorme que levanta su vuelo bañada en la luz sacra de vasta poesía. Y con todo, la herida de su materno duelo hace exclamar a César inundado de cielo: --¡Oh madre! ¡Oh madre! ¡Oh madre! ¡Oh dice madre mía!

VARGAS VILA EN SU LIBRERÍA

EN su maravillosa vida trabaja quieto. El reloj da su hora con tranquilidad. Pasa un soplo de biblioteca: Ya es Bagdad o Inspruck, o bien algo que habla de Paracleto.

No sé si a veces su verbo ágil al conceto en su enérgica forma pasa la Humanidad en un exceso de pasión o de verdad. Yo sé que le conozco, le mido y le interpreto.

Desconfía de los que se apropincuan al daño de ese querer usual que cariños no finge, pues siendo bachiller le doctoró el engaño.

Así su amor no corta ni su afecto restringe sino cuando tritura muy cuerdamente, al paño la ración de miserias con que ayuda a la esfinge.

[Ilustración: Si eres tan bella y pura y misteriosa,]

EVA

SI eres tan bella y pura y misteriosa, pasa; no seas ni el rubí, ni la rosa o la brasa, porque en tus tentaciones maravillosas, puedes contarme en tus miradas, o meterme en tus redes.

Yo no sé qué hay en ti de la noche estrellada, y ni sé qué hay en ti de la mujer amada.

CANTARES ANDALUCES