Libro intitulado El cortesano. Libro de motes de damas y caballeros
Part 18
Para quien falta mi pluma, Aunque sea de Milan; Que las garzas altas van, Pues de damas son la suma. Son las cuatro de Aragon, Que en Doñana os mostraré Un noli me tangere, Que de César diz que son. _Toma vivo te lo do._ Para una Perellosa, En muy buen oro engastada, Que cuando será tocada La hallarán muy más preciosa. Es de tal quilate bella, Qu’es para dorar su oro, Que á mí me ha vuelto moro Y no he renegado della. _Toma vivo te lo do._ Para una doña Francisca De Mascó y Castellví, Por amores me perdí, Cantará quien se le arrisca. Aunque no se olvidará, Y si me cobrase hoy dia, Otra vez me perderia Quien tambien perdido está. _Toma vivo te lo do._ Para doña Gracía Ladron, Que de sí retrato está, Pues en ella se verá Su nombre por condicion. Lo que en todos es desgracia, Es muy grande gracia en vos Tener tales nombres dos, Ladron puesto en tanta gracia. _Toma vivo te lo do._ Para una doña Desprecia, Que desprecia toda hermosa, Sino mi linda preciosa, Y es en todo otra Lucrecia. Y aunque trae luto agora, Luégo le podrá vestir Quien la mire por servir, Pues en todo es matadora. _Toma vivo te lo do._ Para una doña Ventura, De la hermosura Marquesa, Pues nasció para deesa De la mesma hermosura. Hable un marqués, dígalo Quien es esta Madalena, Pues que lo sacó de pena La pena que ella le dió. _Toma vivo te lo do._ Para una doña Leonor, Qu’es en todo tanta dama, Y Gualvez, qu’es en la fama Con las de mayor valor. Es de tanta perficion, Como en ella se verá, Si viene otra reina Sabba Para ver su Salomon. _Toma vivo te lo do._ Para doña Ana Mercader, Pues con su mercadería A todos abatiria, Y no para abatidos ser. Todos s’abaten en vella, Nadi deja de servilla, Aunque perderá la silla Quien irá encontrado d’ella. _Toma vivo te lo do._ Para tres puertas al cielo Que harán perder de vista, Si no es águila la vista Que las mire d’este suelo. Adevínelas, señor, Que la segunda es muy linda, Mariángel, Cathalinda, Joanamor. _Toma vivo te lo do._ Para una matadora, Qu’es en todo mucho bella, Quien dirá quien fuere d’ella, Sano era, mas no agora. Aunque cierto yo diria Qu’es contraria á su nombre, Que María sana al hombre Y en ella no sanaria. _Toma vivo te lo do._ Para doña Theodora De Carroz y de Artes, Que de tan gran arte es, Que á las damas enamora. Porque no es poco saber No matar envidiosas, Que son las ménos hermosas Delante su parescer. _Toma vivo te lo do._ Para una aragonesa D’Aragon y de Casada, Doña Francisca nombrada, Que era toda gentileza. Dígalo quien lo dirá, Qu’es su don Juan Valterra, Que no está debajo tierra Quien bien enterrado está. _Toma vivo te lo do._ Para dos de gran blason, Doña Mencía doña Ana, Quien d’ellas muere no sana, Madre y hija entrambas son. Son de hermosura tan bella, Como no tiene respuesta, Que no paresce ser fiesta Si las dos no son en ella. _Toma vivo te lo do._ Para las tres saboyanas De la casa de Saboya, Que quien ménos vea y oya Las dará por muy galanas. Todas son tan angeles, De hermosura valenciana, Doña Beatriz y Doñana, Con doña Francisca tres. _Toma vivo te lo do._ Para una Doñana Blanes, Qu’es de muy alta casada, Que si no fuese casada, Casaria mil galanas. Casados con su parescer, Irian ciegos tras ella, Pues nasció debajo estrella Para siempre estrella ser. _Toma vivo te lo do._ Para una su cuñada, Mujer de Blanes, su hermano, Que no le darán de mano De graciosa y avisada. Pues que tiene tal aviso, Qu’el espejo en que se mira, Tras su marido sospira, Pues en él ve un Narciso. _Toma vivo te lo do._ Para quien nada le falta Que pueda tener, señora, Que un Milan voló en buen hora, Por volar garza tan alta. Sepan, pues, qu’es esta dama Doña Joana de Cardona, Que muy caro da persona Que tiene mucho de fama. _Toma vivo te lo do._ Para una linda Pallas, Con un Margarit casada, Que por servir no da nada, Que servirla es por demas. Porqu’es escupir al cielo, Que se volverá á la cara, Pues es cosa mucho cara Lo sin precio en este suelo. _Toma vivo te lo do._ Para una d’este són, Que sin honra á nadi da, Que no es como Dalidá, Aunque es mujer de Sanson. Adevinénmela, pues, Que entre todas damas cabe Que don Pedro Sans lo sabe, Pues que su medalla es. _Toma vivo te lo do._ Para doña Beatriz Vique, Pues es dama tan de ver, Que de quien no debe ser Por demas es que repique. Tiene pacto con ventura, Que terná della contento, Que muy gran merescimiento Tarde para en desventura. _Toma vivo te lo do._ Para dos lindas Violantes, Madre y hija son las dos, Que mucho deben á Dios, Pues que son muy importantes. Pallas serán y Pujadas, Pues que suben á tal alto, Que daria mortal salto Quien siguiese sus pisadas. _Toma vivo te lo do._ Para tres de muy gran vuelo, Garzas son estas Garcías, Que si viviera Macías, Muriera tras este vuelo. Doña Joana lo dirá, Villarasa, linda dama, Que si tal señuelo llama, Qualquier ave le verná. _Toma vivo te lo do._ Para una qu’es el norte De hermosura en el amar. Estrella del navegar, Guia del galan de córte. Doña Joana Jofre es ésta, De los cortesanos guía, Que estrellas á mediodia Hace ver á quien le cuesta. _Toma vivo te lo do._ Para tres lindas cometas Que sacan rayos de fuego, Quien los mira queda ciego D’estas lindas Fenolletas. Cuando se muestran en fiesta, Señalan caso de muerte, Para el de muy mala suerte, Que con ellas no hará fiesta. _Toma vivo te lo do._ Para dos que están vecinas, Que la una es milanesa, Y la otra es ferraresa, Muy hermosas clavellinas; Pues que son d’ellas claveles, Dos que con mucho de ver, Un Milan con un Ferrer, Que parescen dos joyeles. _Toma vivo te lo do._ Para una Sanoguera, Señora de Catarroja, Que prometo que no acoja En este lugar quinquisera. Dícese doña María Sanoguera mucho bella, Que cualquier dirá por ella, Por María yo amaría. _Toma vivo te lo do._ Para una doña Joana Que la gracia está en su nombre, Vida y muerte dará al hombre De Vilanova y galana. Es de muy gran hermosura, Hija del Rey del amor, Pues da vida al amador Que le da la sepoltura. _Toma vivo te lo do._ Para dos cuñadas bellas Doña Esperanza Despes, Qu’el oro y ruchicler es, Con doña Joana Centellas. Son la más bella cadena Que s’ha visto en los nascidos, Pues que tienen sus maridos Libertados y en cadena. _Toma vivo te lo do._ Para una Castellví Que nombran doña Rafela, Quien tras su castillo vela, Mejor vellador no vi. Fortaleza tanto bella Nunca se podrá ganar, Porque no llega el amar A tomar almena della. _Toma vivo te lo do._ Para quien valen por ciento Que siempre serán nombradas, Ejemplo y paz de cuñadas Por su gran avisamiento. Doña Castellana es una, Y el otra doña Violante, Que de poniente á levante Como ellas fué ninguna. _Toma vivo te lo do._ Para doña Dorotea Pellicer y de Scribá, Que bien para mal le va, Pues no es matadora fea. Es de tal arte sabida, Que no se puede atinar, Que sabe tambien matar, Qu’en la muerte da la vida. _Toma vivo te lo do._ Para una linda Cardona, Paloma del alto cielo, Que siempre la veis al cielo, Pues del cielo es su persona. Un Milan, gran volador, Por ser alto su volar, Se vinieron á cazar, Que no fué caza mejor. _Toma vivo te lo do._ Para tres Borjas Joanas, Que Joanas son y Borjas, Sayas traen con alforjas De mil gracias y ademanes. De sobrinas tienen talle Del gran Honorat Joan, Qu’es el más gentil galan Que se vió de sala y calle. _Toma vivo te lo do._ Para una doña Luisa Penarroja y de Pujadas, Que no terná malas hadas Quien por ella tenga risa. Guay de quien hará llorar, Porqu’es dama tan en todo, Que en servirla de mal modo, Luégo puede comulgar. _Toma vivo te lo do._ Para una doña Mencía Margarit y de Mascó, Quien á tí no te buscó Todo bien desmerescia. Más linda que Cleopatra, De las más lindas que vi, Por idolatrar en tí, Muerta estás por idolatra. _Toma vivo te lo do._ A doña Agraida Parda, Y á su hermana la Rubina, Que con su doña Agustina Danzarán alta y gallarda, Porque son tan altas tres, Y de tanta gallardía, Que baja no danzaria Quien danzase con sus piés. _Toma vivo te lo do._ A las lindas escribanas Que están siempre bajo velo, Como imágines del cielo, Aunque estén á sus ventanas. Ellas y Vilaragudas Gustan de cualquier que pasa, Pues el gusto más traspasa De las más bellas y agudas. _Toma vivo te lo do._ Para doña Madalena Sanoguera y de Pujadas, Que en seguille las pisadas, Será gloria toda pena Es de tal contentacion Todo lo que veis en ella, Que lo que no fuere della Todo es descontentacion. _Toma vivo te lo do._ Para una gentileza, Que en su cruz no morirá, Á quien crucificará Si es Andres de tal Andresa. Cuando se nos mostrará Veréis si digo verdad, Que ciega va en claridad, Voluntad que ciega está. _Toma vivo te lo do._ Para aquella muy galana, De don Diego Ladron hija, Qu’en la gala poco aguija Quien no va tras doña Joana. Qu’ella tiene por legado Que su padre le dejó, Qu’el galan que la sirvió, Quede por galan marcado. _Toma vivo te lo do._ Para otra Doñana Vique, Que de Betera es señora, Que de todo se enseñora Quien no halla le replique. Que yo le consejaría No viese á Margarimata, Qu’es Margarita que mata, Que tambien la mataria. _Toma vivo te lo do._ Para una doña Marquesa, Qu’es Condesa d’Almenara, Que le huirán la cara, Si no es mi gran milanesa. De la cerda de do viene, Cuelga luégo al que la mira, Que por mucho que sospira, Mucho ménos vida tiene. _Toma vivo te lo do._ Para tres lindas Vidalas, Que la una es Aguilar, Águilas son en volar, Que muy altas van sus galas. Guárdeme Dios el Milan, Aunque ya guardado está, Que la garza muerto le ha, Que mata todo galan. _Toma vivo te lo do._ Para un Ángel y Angelá, Devinen quién puede ser, Que sin ver se puede ver Qu’en ser Ángel se verá. Y es el Ángel su marido, Adevinénmela pues, Esa dama Borja es, Que á los dos he conoscido. _Toma vivo te lo do._ Para un otra su hermana, Que bien la conoscerán, Que en su gracia la verán Castellana en valenciana. Es de Borja y gran saber, Y en todo gobernadora, Pues gobierna esta señora Un gobernador Ferrer. _Toma vivo te lo do._ Para una Alponta y Parda De mi parte tú irás, Y en llegando le dirás Fuera, fuera, guarda, guarda; Aquí traigo un motecillo, Miren bien lo que diré, Y es esto que cantaré: Moriana en el castillo. _Toma vivo te lo do._ Para dos lindas que vi, Que son para más que tres, Que la una Parda es, Y la otra es Castellví. Adevinen la cancion, Pues no son desconoscidos Los nombres de los maridos, Que ellas Vilanovas son. _Toma vivo te lo do._ A doña Laudomia irás, Que un galan dixo por ella, Ésta es cierto la más bella Qu’en mi gala vi jamas. Ésta remontó mi córte, Por ella sé qu’es amor, Laudo mia sorte amor, Laudo mia sorte. _Toma vivo te lo do._ A una que fué y será Doña Marquesa de Heredia, Que su gala fué comedia Que jamas enfadará. Porque puso ley en gala Para hacer un servidor, Que en servirla fué señor Y galan de calle y sala. _Toma vivo te lo do._ Para una doña María De Robles, que robles son Que colgaron un ladron, Que ella sola lo podia. El mayor ladron ha sido Don Diego Ladron d’ella; Pues quedó colgado en vella, Y ella d’él para marido. _Toma vivo te lo do._ Para una doña Raphela, Que de Almunia fué mujer, Que paresce que fué ayer, Que siempre se nos revela. Nunca en gala puso cisma, Que si quieren batizar Una dama singular De su gala toman crisma. _Toma vivo te lo do._ A Doñana Mompalau, Que si el Petrarcha la viera, Su madona Laura fuera, Pues de gala fué un serau. Dama de sala y ventana Mejor qu’ella no se vió, Pues por ella se acertó Sacar la contramesana. _Toma vivo te lo do._ A dos hijas de esta dama, Que en la gala las verés, Las columnas de Hercules, Que d’ella dejan gran fama. Doña Ines, doña Merina, Son los nombres d’estas bellas, Pues dirán d’estas estrellas Su virtud á bien inclina. _Toma vivo te lo do._ Para una Borja y Aguilar Que nombran doña Angela, Que en todo es tal aguila, Que otro Joan puede mostrar. Un buey en sus armas tiene Que d’ellas es su defendedor, Que luégo mata al servidor, Que servilla no conviene. _Toma vivo te lo do._ Para dos lindas estrellas Que inclinan á sus maridos, Que ni ojos ni oidos Tienen sino es para ellas. Adevinen quién serán El de Borja y Granullés, Que en ellos conoscerés Por otras no trocarán. _Toma vivo te lo do._ Para una Ángela condesa Que ninguna le aventaja, Porque á la natura ataja Cuando salle esta deesa. Dícele, tu sér y modo Mucho mal te lo pagára Quien te dió una almenára Meresciendo un mundo todo. _Toma vivo te lo do._ Véte al otro mundo, vé Á doña Isabel Ferrer, Mujer de Joan Mercader, Que por ella rico fué. Pues ganó ciento por uno Y jamas fué logrería; Pues con tal mercadería Fué más rico que ninguno. _Toma vivo te lo do._ Para doña Violante De Pallas y de Artes, Que de un Ximen Perez es Que no es mejor en Levante. No hay perro que aquí le ladre, Que madre y hija son joyel, Y en la hija veis Rachel, Y á Lucrecia en su madre. _Toma vivo te lo do._ Para una gobernadora De Borja y de Cabanillas, Que sallen las siete cabrillas Cuando salle esta señora. Las cabrillas son estrellas Que sallen con su gran norte, Cuando salle con su córte Para ser guion de vellas. _Toma vivo te lo do._ Para la la estrella Diana, Doña Hierónima Exarque, Que no hay quien no se embarque En su nave capitana. Señora fué de Callosa, Y era para hacer callar A quien la oyera hablar, Y dar habla á toda cosa. _Toma vivo te lo do._ Para una doña María Valterra, mas no enterrada, Que sobre ella es levantada En muy gran altanería. Un valenciano justador Por ella sacó en cimera Un palmito, y el mote era: Devall terra es lo millor. _Toma vivo te lo do._ Para doña María Flos, Que fué flor de aquesta tierra, Plantada en esta Valterra, Que un jardin fueron las dos. Dígalo el Comendador Montagut que la sirvió, Que á gato de algalia olió Quien fué della servidor. _Toma vivo te lo do._ Para una de gran norte Vilanova y Catalá, Que en vella cualquier dirá Cata la dama de Córte. Que Joan Fernandez quiso Hacer una cortesana Del córte d’esta galana, Y perdióse en su aviso. _Toma vivo te lo do._ A doña Esperanza Despes, Que mujer fué de Sanctángel, Que por ella tuvo el Ángel, Pues en todo un ángel es. Y ella su Despes por él, Pues tuvo gran esperanza, Que temia una esperanza Que parió como un pincel. _Toma vivo te lo do._ Para su suegra Centellas, Que fué del Conde d’Oliva, De su boca la saliva, Que sal fué para las bellas. Provision fueron sus minas De sal, pues fué tan salada Que mejor fuera nombrada Doña Francisca Salinas. _Toma vivo te lo do._ Para quien fué tal mujer Como fué su embajador, Vique fué muy gran señor Por tal dama poseer. Doña Violante fué De Ferrer y Castellví, Que castillo tal no vi, Ni tal castellan veré. _Toma vivo te lo do._ Para una doña Luisa, La mujer de don Ramon Peromaza y de Ladron, Pues rey fué con ella en Frisa. Y á su doña Violante, Qu’es hermana d’esta dama, Que las dos van en la fama Con un plus ultra adelante. _Toma vivo te lo do._ Para una dama de talle, Que señora fué de Heriza, Que presto será ceniza Lo que de Valencia salle. El contento que no tura Nos mostró esta doña Joana, Que pasa carrera vana Quien para en mala ventura. _Toma vivo te lo do._ Para un otra doña Joana Cañavate y Corverán, Que jamas la picarán Cuervos á tal corverana. Cuervos son los maldicientes, Pues tal viuda no se vió, Que ninguno la picó, Haciendo picar á las gentes. _Toma vivo te lo do._ Para doña Margarita Corverán y de Cruilles, Que no sé sino decilles Que este nombre nunca ahita. Este nombre es de virtud, Que hermosea á quien le tiene, Porque siempre les sostiene Hermosura y joventud. _Toma vivo te lo do._ Para tres de admiracion Margaritas preciosas, Borjas son estas tres diosas, Juno, Pallas, Vénus son. Que si yo les fuese el juez, La manzana les daria Á las tres, pues que veria Que una Vénus son las tres. _Toma vivo te lo do._ Para una doña Francisca, Qu’es señora de la Daya, Que mata como azagaya, Qu’es una lanza morisca. Pasará de parte á parte Al galan que irá tras ella, Porque mata la que es bella Sobre honestidad sin arte. _Toma vivo te lo do._ Para quien no se desmanda, Y manda á un gobernador Que fué siempre mandador Sino desta que le manda. Ésta que n’os he nombrado, Boyl es, castiza casa, Manda á don Juan Vilarrasa, Por ser d’ella bien mandado. _Toma vivo te lo do._ Para una Villarrasa, Que no es villa, mas ciudad, Que ladrona voluntad No le verán por su casa. Su nombre es doña Rafela, Llena de propiedades, Que robando voluntades, Nunca robarán las della. _Toma vivo te lo do._ Para doña Joana Aguilon, Que de peste se murió, Pues á quien ella hirió Nunca tuvo defension. Que la peor landre es ésta, Ser herido de la dama, Cuando amando nos desama, Defendiéndose de honesta. _Toma vivo te lo do._ Para dos de grande primor, Joan Fernandez, cantad vos, De las dos hermanas dos, A mi mátame la mayor. Y diréis muy gran verdad Sinos asis á dos ramas, Que Beneitas son las damas Isabel, Hieronima.
Dixo el Duque: Don Luis Milan, no paseis más adelante, pues habeis parado tan bien, que hecistes parar muy colorado al que estaba sin color de vuestro «toma vivo te lo do» que por Joan Fernandez se pudiera decir: toma muerto te lo do; pues lo estaba tanto, que si fuera envidioso como es envidiado, creyera que lo estaba de vos.
Dixo don Francisco: Acertado ha vuestra excelencia, que Joan Fernandez me ha dicho que no ha oido mejor toma vivo te lo do, ni ha visto tal toma muerto te lo do, como estaba don Diego de envidia de no haberlo hecho él.
Dixo don Diego: Don Francisco, pareceisme sacabuche, pues del buche de Joan Fernandez habeis sacado lo que habeis dicho contra mí por vuestra boca; y vos, Joan Fernandez, me pareceis ventosa, que por vos ha salido el humor malencólico de don Francisco, que vuestra malicia le ha engendrado para dañarme, diciendo que yo estaba un toma muerto te lo do, de envidia de don Luis Milan de su toma vivo te lo do; y decis verdad, que no puede haber cosa buena que no sea envidiada, ni cosa mala que no sea reprendida.
Dixo Joan Fernandez: Don Diego, pues nos habeis apodado, á don Francisco á sacabuche, y á mí á ventosa, y’os apodo á vos á cinfoynero de perro bailador, que nunca tañe la cinfoyna sino para sacar dineros; y es el perro vuestro pensamiento, que siempre va rondando, como á bailador, para embaucar á quien de vos se deja; sino, dígalo la córte á cuántos habeis embaucado, para sacarles presentes, tañendo las cuerdas de vuestra armonía; pues lo son tanto que saben sacar joyas burlando de vuestros valencianos en Castilla, como vuestro padre don Luis Ladron de Castellanos en Portugal, que es oficio de lisonjeros, que por él vos podrian decir don Diego lisonjero.
Dixo don Francisco: Joan Fernandez, pues vos os habeis vengado de don Diego en apodarle á cinfoynero, yo le apodo á melcochero, que se hace pagar mala miel por buena á los que no tienen gusto, como se siguió en Portugal en este cuento que oiréis: Un castellano melcochero iba vendiendo melcocha en Portugal diciendo «á la buena melcocha, á la buena melcocha», y un portugues díxole: Melcochero castelau, nan dezis ben, que sendo os castelaos suzios, muito mejor direis, «á la boa merda cocha, á la boa merda cocha».
Dixo don Diego: Don Francisco, á vuestro cuento sucio y al de Joan Fernandez frio, quiero responder con un cuento que oiréis: Dos volteadores allegaron en tiempo de Julio César á Roma, y prometieron hacer espantar y reir á cuantos les mirasen, fuéles mandado que volteasen en el Coliseo, porque todos los que quisiesen los pudiesen ver, y voltearon vestidos de la cintura arriba, y de la cintura abajo desnudos; y hacian tales vueltas que de muy peligrosas espantaban, y de muy desvergonzadas hacian reir, porque mostraban todas sus desvergüenzas volteando. Acabado que hubieron, fueron á los senadores y á Julio César que les miraban, á pedir por paga lo que mandasen, y fué mandado que se les diese de lo que ellos habian dado para hacer reir, y ansí fueron puestos en sendos asnos á caballo, de la misma manera que habian volteado, mostrando sus desvergüenzas, y mandáronles dar cien azotes por paga á cada uno, y el pregon decia: A los desvergonzados sean en sus desvergüenzas azotados. Por donde se puede entender que á todos los que hacen, ó dicen, ó piden con desvergüenza, es bien pagalles con la misma moneda d’esta manera; á los que hacen algun placer desvergonzadamente, sean pagados con desvergüenza como éstos fueron, y á los que dicen desvergüenzas para hacer reir, desvergonzarse para hacelles llorar; y á los que piden con desvergüenza lo que no deben, no dalles nada, y decilles lo que yo diré á vosotros, y es esto: Viendo la vuestra se pierde la mia, que con la poca vergüenza que me habeis motejado, os he respondido.
Dixo el Duque: Qué os parece, mastre Zapater, qué buenas lanzas han corrido estos caballeros cortesanos, y cuán poco se han corrido de los apodos que se han hecho, mostrando la severidad que los avisados han de tener para mostrar que ni en las burlas ni en las véras deben salir de seso, sino estar siempre en consideracion, para bien responder y obrar en todo lo que conviene, como mostró Julio César en su primera edad, que siendo de la parte de Mario, fué preso de los contrarios, y traido delante Sila. Y rogándole todos que lo soltase por ser muy mancebo, respondióles: ¡Oh caballeros! ¿para qué rogais que yo dé libertad y vida á quien muestra su presencia, qu’es para dar y quitar libertades y vidas? ¿No veis vosotros que en él hay muchos Marios? Yo haré lo que me rogais, sólo por mostrar que tengo tan poco miedo de Mario como él muestra tener de Sila. Véte, Julio César, y dirás á tu Mario que si te he dado la vida, es por tener muy poco miedo á los que le parescen á él. Palabras fueron como de tal varon, mostrando lo que debe hacer el hombre sabio para mostrar ser fuerte; que en ninguna ocasion contraria, ni en burlas ni en véras, muestre ser vencido.