La web, una enciclopedia multilingüe
Part 4
Es el caso, por ejemplo, de la base de datos ILOTERM, de la Organización Internacional del Trabajo (OIT); de la base de datos TERMITE, de la Unión Internacional de las Telecomunicaciones (UIT); y de la base de datos WHOTERM, de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
ILOTERM es una base terminológica cuatrilingüe (inglés, francés, español y alemán) administrada por la Unidad de Terminología y de Referencia del Servicio de Documentos Oficiales (OFFDOC) de la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Según su sitio web, «su objetivo principal es proporcionar soluciones, de acuerdo con el uso común, a los problemas terminológicos en el campo de los temas laborales y sociales. Los términos aparecen en inglés con sus equivalentes en francés, español y/o alemán. La base de datos también incluye (en uno a cuatro idiomas) artículos sobre la estructura y los programas de la OIT, los nombres oficiales de instituciones internacionales, organismos nacionales y organizaciones nacionales de empleadores y trabajadores, y los títulos de las reuniones y de los instrumentos internacionales».
TERMITE —acrónimo de «ITU Telecommunication Terminology Database» (Base de Datos Terminológica de la UIT sobre las Telecomunicaciones)— es también cuatrilingüe (inglés, español, francés y ruso) y está administrada por la Sección de Traducción de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT). Según su sitio web, «TERMITE incluye todos los términos que aparecen en todos los glosarios impresos de la UIT desde 1980 y los términos más recientes en relación con las diferentes actividades de la Unión (en total unos 59.000 términos). Normalmente, los colaboradores implicados en la mejora y la actualización de esta base de datos son traductores o editores técnicos. TERMITE es sobre todo usada por traductores internos, pero también por usuarios externos que trabajan en el campo de las telecomunicaciones».
WHOTERM —acrónimo de «WHO Terminology Information System» (Sistema de Información Terminológica de la OMS)— es la base de datos terminológica trilingüe (inglés, español y francés) de la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuyo objetivo es el de «mejorar el rigor y la coherencia de los textos redactados o traducidos. También permite a todas las personas que trabajan en los programas técnicos de la OMS desarrollar nuevas terminologías, promover su normalización y garantizar su difusión».
1998 > LA NECESIDAD DE UNA «DEMOCRACIA LINGÜÍSTICA»
[Resumen] Brian King, director del WorldWide Language Institute (WWLI), desarrolla el concepto de «democracia lingüística» en septiembre de 1998: «En un informe de la UNESCO a principios de los 1950, la educación en lengua materna era considerada como un derecho fundamental para todos los niños del mundo. En la era de la información, esto equivaldría a darles la oportunidad de navegar en la web en su lengua materna. Si el internet quiere convertirse realmente en la red global que pretende ser, todos los usuarios deberían tener acceso a él sin el problema del idioma. Considerar el internet como propiedad exclusiva de la gente que, por accidente histórico, necesidad práctica o privilegio político, habla inglés, es injusto para la gente que no habla este idioma».
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Brian King, director del WorldWide Language Institute (WWLI), desarrolla el concepto de «democracia lingüística» en septiembre de 1998.
Explica en una entrevista por correo electrónico: «En un informe de la UNESCO a principios de los 1950, la educación en lengua materna era considerada como un derecho fundamental para todos los niños del mundo. En la era de la información, esto equivaldría a darles la oportunidad de navegar en la web en su lengua materna. Si el internet quiere convertirse realmente en la red global que pretende ser, todos los usuarios deberían tener acceso a él sin el problema del idioma. Considerar el internet como propiedad exclusiva de la gente que, por accidente histórico, necesidad práctica o privilegio político, habla inglés, es injusto para la gente que no habla este idioma».
Para él, un factor del desarrollo de una red multilingüe es la «competencia entre las grandes empresas para conseguir una parte del mercado mundial (…) en la exportación de las tecnologías de la información en el mundo entero. El inglés ya no es necesariamente la lengua del usuario. Ahora ya no hay realmente una lengua indispensable, sino idiomas propios de los usuarios. Una cosa es cierta: ya no es necesario entender el inglés para utilizar un ordenador, igual que ya no es necesario tener un diploma en informática. Las exigencias de los usuarios que no son de lengua inglesa —y el esfuerzo de las empresas de tecnología que compiten para conseguir mercados mundiales— han hecho de la localización un sector de rápida expansión en el desarrollo de los programas y del material informático».
Otro factor es el desarrollo del comercio electrónico. «Aunque una web multilingüe sea deseable por motivos morales y éticos, tal ideal no es suficiente para convertirlo en una realidad a gran escala. Así como el usuario que no habla inglés ahora puede tener acceso a la tecnología en su propio idioma, el impacto del comercio electrónico puede ser una fuerza importante para que el multilingüismo acabe siendo la vía más natural hacia al ciberespacio. Los vendedores de productos y servicios en el mercado virtual mundial en el que se está convirtiendo el internet deben prepararse para tratar con un mundo virtual tan multilingüe como el mundo físico. Si quieren tener éxito, ¡tienen que asegurarse de que están hablando el idioma de sus clientes!»
Un ejemplo es el trabajo de Bill Dunlap, que funda en 1985 Euro- Marketing Associates, una firma consultora en marketing con sede en París y en San Francisco. En 1995, reestructura la empresa en un servicio de asesoramiento en línea llamado Global Reach, con el objetivo de promover en Europa los sitios web de compañías estadounidenses para atraer más visitantes y por lo tanto aumentar sus ventas. Este método incluye la localización de un sitio (es decir, la traducción de un sitio web en varios idiomas), la promoción activa de los sitios traducidos y, por último, el aumento del tráfico local a través de banderas publicitarias.
Bill Dunlap escribe en diciembre de 1998: «Hay muy pocas personas en los Estados Unidos que estén interesadas en comunicarse en varios idiomas. Mayoritariamente, siguen pensando que el mundo entero habla inglés. Al contrario, en Europa, los países son pequeños, y por lo tanto, desde hace siglos, un punto de vista internacional ha sido necesario», de ahí la importancia de su trabajo en los dos continentes.
Steven Krauwer, coordinador de ELSNET (European Network of Excellence in Human Language Technologies – Red Europea de Excelencia en las Tecnologías para las Lenguas Humanas), explica en septiembre de 1998: «Como ciudadano europeo, me parece que el multilingüismo en la web es absolutamente esencial. En mi opinión, no es una situación sana a largo plazo que solo la gente que entiende el inglés pueda aprovechar plenamente los beneficios de la web. Como científico (que se ha especializado en la traducción automática), veo el multilingüismo como un gran reto: garantizar que la información en la web sea accesible para todos, independientemente de las diferencias lingüísticas».
Steven sugiere varias soluciones prácticas: «(a) en lo que se refiere a los autores: una mejor formación de los autores de los sitios web para explotar las posibles combinaciones que permitan mejorar la comunicación superando la barrera del idioma (y no solo de manera superficial); (b) en lo que se refiere a los usuarios: programas de traducción del tipo AltaVista Translation [Babel Fish], cuya calidad no es excepcional, pero que tiene el mérito de existir; (c) en lo que se refiere a los software de navegación: software de traducción integrados, especialmente para los idiomas no dominantes, y diccionarios integrados más rápidos para consultar».
Para llegar a un amplio público, necesitamos sitios web bilingües o trilingües, si no plurilingües, al adaptar su contenido a un público específico, ya sea para un país o para una comunidad lingüística. De ahí la necesidad de la internacionalización y de la localización de los sitios, que se hace esencial en los años siguientes, con empresas y organizaciones anglófonas que proponen sus sitios tanto en inglés como en otros idiomas, y empresas y organizaciones no anglófonas que proponen sus sitios tanto en su(s) propia(s) lengua(s) como en inglés.
1999 > LOS DICCIONARIOS BILINGÜES DE WORDREFERENCE.COM
[Resumen] Michael Kellogg crea el sitio web WordReference.com en 1999. Escribe más tarde en este: «Empezó este sitio en 1999 como un esfuerzo para proporcionar diccionarios bilingües gratuitos en línea y herramientas para todos. Desde entonces el sitio ha ido creciendo poco a poco hasta convertirse en uno de los sitios de diccionarios en línea más usados, y en el primer diccionario para los pares de idiomas inglés–español, inglés–francés, inglés–italiano, español–francés y español–portugués. Este sitio siempre figura entre los 500 más visitados de la red». WordReference.com también proporciona foros lingüísticos muy activos y diccionarios para dispositivos móviles.
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Michael Kellogg crea en 1999 el sitio web WordReference.com para ofrecer diccionarios bilingües gratuitos en línea.
Michael explica más tarde en su sitio web: «El internet ha sido una herramienta increíble en los últimos años para unir a la gente del mundo entero. Sin embargo, el idioma sigue siendo uno de los mayores obstáculos. El contenido del internet está en gran parte en inglés, y para muchos usuarios que leen esas páginas web, el inglés es un segundo idioma y no su lengua materna. Mi propia experiencia con el idioma español me ha enseñado que muchos usuarios entienden mucho de lo que leen, pero no todo.
Este sitio partió en 1999 como un esfuerzo para proporcionar diccionarios bilingües gratuitos en línea y herramientas para todos en el internet. Entonces el sitio ha crecido poco a poco hasta convertirse en uno de los diccionarios más usados en línea, y en el primer diccionario para los pares de idiomas inglés–español, inglés–francés, inglés–italiano, español–francés y español–portugués. Este sitio siempre figura entre los 500 más visitados de la red. Hoy me complace seguir trabajando para mejorar estos diccionarios, sus herramientas y los foros de lenguas».
En 2010, además de estos diccionarios, WordReference.com propone para la lengua española un diccionario monolingüe, un diccionario de sinónimos, un diccionario español–francés y otro español–portugués. Para la lengua inglesa, el sitio ofrece un diccionario monolingüe y diccionarios del inglés a otros idiomas (árabe, checo, chino, coreano, griego, japonés, polaco, portugués, rumano y turco) y viceversa. Tablas de conjugación están disponibles para el español, el francés y el italiano. Hay un diccionario monolingüe para el alemán y el ruso.
WordReference Mini es una versión del sitio en miniatura para su integración en otros sitios, por ejemplo en sitios de aprendizaje de idiomas. Una versión para dispositivos móviles está disponible para varios diccionarios, del inglés al español, al francés y al italiano y viceversa, con más pares de idiomas en el futuro.
1999 > EL INTERNET, UNA HERRAMIENTA PARA LOS TRADUCTORES
[Resumen] El internet se convierte en una herramienta importante para los traductores y en «una fuente indispensable e inagotable de información», explica Marcel Grangier, el responsable de la sección francesa de los servicios lingüísticos centrales de la Administración Federal Suiza. En enero de 1999, escribe: «Trabajar sin el internet se ha hecho simplemente imposible. Más allá de todas las herramientas utilizadas (correo electrónico, consulta de la prensa electrónica, actividades de servicios en beneficio de los traductores profesionales), el internet es para nosotros una fuente indispensable e inagotable de información en lo que yo llamaría el “sector informal” de la red. Para ilustrar este punto, recordemos que cuando ningún sitio con información organizada nos puede dar una respuesta a un problema de traducción, los buscadores pueden —en la mayoría de los casos— encontrar el eslabón perdido en algún lugar de la red». El servicio de Marcel Grangier gestiona, por ejemplo, el directorio Dictionnaires électroniques (Diccionarios electrónicos), un directorio muy completo de los diccionarios disponibles en línea.
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El internet se convierte en una herramienta importante para los traductores y en «una fuente indispensable e inagotable de información», explica Marcel Grangier, responsable de la sección francesa de los servicios lingüísticos centrales de la Administración Federal Suiza.
Marcel Grangier escribe en enero de 1999: «Trabajar sin el internet se ha hecho simplemente imposible. Más allá de todas las herramientas utilizadas (correo electrónico, consulta de la prensa electrónica, actividades de servicios en beneficio de los traductores profesionales), el internet es para nosotros una fuente indispensable e inagotable de información en lo que yo llamaría el “sector informal” de la red. Para ilustrar este punto, recordemos que cuando ningún sitio con información organizada nos puede dar una respuesta a un problema de traducción, los buscadores pueden —en la mayoría de los casos— encontrar el eslabón perdido en algún lugar de la red».
En general, «el multilingüismo en el internet puede ser considerado como una fatalidad feliz y sobre todo irreversible. En esta perspectiva, tenemos que cavar la tumba de los aguafiestas cuyo único discurso consiste en quejarse de la supremacía del inglés. Esta supremacía no es nefasta en sí, en la medida en que resulta de realidades esencialmente estadísticas (más PC por vecino, más usuarios de este idioma, etc.). La respuesta adecuada no es “luchar contra el inglés” y tampoco basta con lamentarse, sino que hace falta multiplicar los sitios web en otros idiomas. Cabe añadir que en calidad de servicio de traducción, también preconizamos el plurilingüismo en los mismos sitios web. La multiplicación de los idiomas presentes en el internet es inevitable, y solo puede hacerse en beneficio de los intercambios multiculturales. Para que esos intercambios tengan lugar en un ambiente óptimo, ya conviene desarrollar herramientas que mejoren su compatibilidad. La gestión completa de los diacríticos solo es un ejemplo de lo que aún puede llevarse a cabo».
El servicio de Marcel Grangier gestiona, por ejemplo, el directorio Dictionnaires électroniques (Diccionarios electrónicos), que es un directorio muy completo de diccionarios en línea —incluyendo diccionarios monolingües (alemán, español, francés, inglés e italiano), bilingües y multilingües—, así como de directorios de abreviaturas y acrónimos, y de repertorios geográficos incluyendo atlas.
Marcel Grangier explica en enero de 2000: «Los “Dictionnaires électroniques” son solo una parte de nuestro sitio web. Otras partes están relacionadas con la administración, el derecho, la lengua francesa, etc. Proponemos también mucha información general. (…) Diseñado en primer lugar como un servicio intranet, nuestro sitio está destinado principalmente a los traductores suizos, que trabajan a menudo de la misma manera que los traductores de la Administración Federal. Pero ciertas partes de nuestro sitio pueden ser útiles a cualquier otro traductor en cualquier lugar».
Unos años después, Dictionnaires électroniques se transfiere al nuevo sitio web de la Conferencia de Servicios de Traducción de los Estados Europeos (COTSOES: Conference of Translation Services of European States).
Maria Victoria Marinetti, traductora de nacionalidad mexicana, es doctora en ingeniería. Relata en agosto de 1999: «Tengo acceso a una gran cantidad de información a nivel mundial, por lo tanto es muy interesante. Tengo también la oportunidad de poder transmitir y recibir archivos, con un constante “va y viene” de información. Por medio del internet puedo hacer traducciones de cualquier tipo, del francés al español y viceversa, así como también enviar y recibir correcciones al respecto. Dentro del área técnica o química, propongo ayuda y consejos técnicos, así como información para la exportación de equipos de alta tecnología hacia México u otro país de América Latina».
Respecto a los idiomas en la red, «es muy importante poder comunicar a través del internet en diferentes lenguas; es más bien obligatorio. Ya que la información la tenemos a nivel mundial, ¿por qué no podríamos tenerla en el idioma que hablamos o que deseamos? ¿Acaso no es contradictorio?»
En 2000, el internet es multilingüe, con la mitad de los usuarios que no son de habla materna inglesa, aunque la barrera del idioma está lejos de haber desaparecido. Si bien todos los idiomas están presentes en la web, olvidamos a veces que muchos usuarios son monolingües, y que incluso los políglotas no pueden conocer todos los idiomas. Quedan por construir puentes entre las comunidades lingüísticas para favorecer el flujo de los textos de un idioma a otro, con software de traducción de mejor calidad, y tener en cuenta cada lengua, y no solo las lenguas dominantes.
1999 > LA NECESIDAD DE UNA INFORMACIÓN BILINGÜE
[Resumen] En la web, siendo esta un medio a vocación mundial, necesitamos más información bilingüe, como explica Henk Slettenhaar, profesor en tecnologías de la comunicación en la Webster University de Ginebra (Suiza). Henk insiste en la necesidad de sitios de información bilingües, en su idioma original y en inglés. Escribe, en 1999: «Las comunidades locales presentes en la web deberían utilizar antes que nada su propio idioma para difundir información. Si desean presentar esta información a la comunidad mundial, esta información deberá estar disponible también en inglés. Pienso que los sitios web bilingües son verdaderamente necesarios. (...) A mi parecer, existen dos tipos de búsquedas en la web. En el primer caso, se trata de una búsqueda global en el campo de los negocios y de la información. El segundo tipo de búsqueda concierne información local de todo tipo de lugares remotos».
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En la web, siendo esta un medio a vocación mundial, necesitamos más información bilingüe, como lo explica Henk Slettenhaar, profesor en tecnologías de la comunicación en la Webster University de Ginebra (Suiza).
Henk insiste en la necesidad de sitios web bilingües, en su idioma original y en inglés. Este escribe, en diciembre de 1998: «Las comunidades locales presentes en la web deberían utilizar antes que nada su propio idioma para difundir información. Si desean presentar esta información a la comunidad mundial, esta información deberá estar disponible también en inglés. Pienso que los sitios web bilingües son verdaderamente necesarios. (...) Pero estoy encantado de que ahora existan tantos documentos disponibles en su lengua original. Prefiero — y de lejos— leer el original con cierta dificultad antes que una traducción mediocre».
Henk añade, en agosto de 1999: «A mi parecer, existen dos tipos de búsquedas en la web. En el primer caso, se trata de una búsqueda global en el campo de los negocios y de la información. Para llevarla a cabo, el primer idioma es el inglés, con versiones locales si es necesario. El segundo tipo de búsqueda concierne información local de todo tipo de lugares remotos. Si la información se dirige a una etnia o a un grupo lingüístico, debe aparecer primero en el idioma de dicha etnia o de dicho grupo, con quizás un resumen en inglés».
Guy Antoine crea el sitio web Windows on Haiti, en abril de 1998, para promover la cultura haitiana y su idioma. También cree en la necesidad del inglés como lengua común. En noviembre de 1999, escribe: «Por razones prácticas, el inglés seguirá dominando la red. No pienso que sea una cosa mala, a pesar de los sentimientos regionales que se oponen a eso, porque necesitamos una lengua común que permita favorecer la comunicación a nivel internacional. (…) El internet puede reunir información útil para las lenguas minoritarias, que de otra manera correrían el riesgo de desaparecer sin dejar rastro. Además, en mi opinión, el internet incita a la gente a aprender las lenguas asociadas a las culturas que les interesan. Estas personas se dan cuenta rápidamente que la lengua de un pueblo constituye un elemento fundamental de su cultura. (…) En Windows on Haiti, la lengua principal es el inglés, pero también hay un foro de discusión animado en “Kreyól” [criollo haitiano]. Yo proporciono también documentos sobre Haití en francés y en criollo antiguo colonial, y estoy dispuesto a publicar otros documentos en español y en otras lenguas. No propongo traducciones, pero el plurilingüismo es palpable en mi sitio, y me parece que esto no tardará en convertirse cada vez más en una norma en la red».
Bakayoko Bourahima, bibliotecario en la Escuela Nacional Superior de Estadística y de Economía Aplicada (ENSEA: École Nationale Supérieure de Statistique et d’Économie Appliquée) de Abiyán (Costa de Marfil), escribe en julio de 2000: «Para nosotros, los africanos de habla francesa, la imposición del inglés en el internet representa para las masas una doble desventaja para acceder a los recursos de la red. Primero por culpa del problema de alfabetización, que aún dista mucho de estar resuelto y que el internet enfatizará mucho más; luego se plantea el problema del dominio de una segunda lengua extranjera y de su adecuación al entorno cultural. (…) A nuestros sistemas educativos ya les cuesta mucho trabajo optimizar sus prestaciones debido al uso del francés como lengua de instrucción básica, según dicen algunos especialistas. Por lo tanto, cada vez se evoca más la posibilidad de recurrir a las lenguas vernáculas para la instrucción básica, para “desenclavar” el colegio en África e implicarlo —de la mejor manera posible— en la valorización de los recursos humanos. ¿Cómo proceder? En mi opinión, no cabe la posibilidad para nosotros de hacer prevalecer cualquier clase de excepción cultural en la red, pues esto sería una reacción absolutamente gregaria. Entonces, es preciso que los diferentes bloques lingüísticos se impliquen mucho para promover su propio idioma en la red, sin olvidar sus especificidades internas».
Bruno Didier, webmaster de la biblioteca del Instituto Pasteur en París, escribe en agosto de 1999: «El internet no es una propiedad ni nacional ni lingüística. Es un vector de cultura, y el primer soporte de la cultura es la lengua. Cuantas más lenguas estén representadas en toda su diversidad, más culturas estarán representadas en el internet. No pienso que tengamos que ceder a la tentación sistemática de traducir las páginas a una lengua más o menos universal. Los intercambios culturales suponen una voluntad de ponerse al alcance de la persona a quien queremos encontrar. Y este esfuerzo pasa por la comprensión de su lengua. Por supuesto, mis palabras son muy utópicas. Porque concretamente, mi actividad de vigilancia en la red me incita más bien a “echar pestes” contra algunos sitios noruegos o brasileños que no dan ninguna información en inglés, por más mínima que sea».
Alain Bron, consultor en sistemas de información y escritor, explica en noviembre de 1999: «Se seguirán usando diferentes lenguas, y eso por mucho tiempo; tanto mejor para el derecho a la diferencia. El riesgo es —por supuesto— la invasión de una lengua en perjuicio de otras, y por lo tanto la nivelación cultural en detrimento de esas otras. Pienso que poco a poco van a crearse servicios en línea para paliar esta dificultad. Al principio, algunos traductores podrán traducir y comentar textos a petición de los usuarios, y sobre todo los sitios más frecuentados invertirán en versiones en varias lenguas, como lo hace la industria audiovisual».