La letra escarlata novela escrita en inglés

Part 23

Chapter 232,400 wordsPublic domain

Durante muchos años, aunque de tarde en tarde solían llegar algunos vagos rumores al través de los mares, no se recibieron sin embargo noticias auténticas de la madre y de la hija. La historia de la letra escarlata se convirtió en leyenda; la fascinación que ejercía se mantuvo poderosa por mucho tiempo, y tanto el tablado fatídico como la cabaña junto á la orilla del mar donde vivió Ester, continuaron siendo objeto de cierto respetuoso temor. Varios niños que jugaban una tarde cerca de la referida cabaña, vieron á una mujer alta, con traje de color obscuro, acercarse á la puerta; ésta no se había abierto ni una sola vez en muchos años; pero sea que la mujer la abriera, ó que la puerta cediese á la presión de su mano, por hallarse la madera y el hierro en estado de descomposición, ó sea que se deslizara como un fantasma al través de cualquier obstáculo,--lo cierto es que aquella mujer entró en la desierta y abandonada cabaña.

Se detuvo en el umbral, y dirigió una mirada en torno suyo,--porque tal vez la idea de entrar sola, y después de tantos cambios, en aquella morada en que también había padecido tanto, fué algo más triste y horrible de lo que ella podía soportar. Pero su vacilación, aunque no duró sino un instante, fué lo suficiente para dejar ver una letra escarlata en su pecho.

Ester Prynne había, pues, regresado y tomado de nuevo la divisa de su ignominia, ya largo tiempo dada al olvido. ¿Pero dónde estaba Perlita? Si aún vivía, se hallaba indudablemente en todo el brillo y florescencia de su primera juventud. Nadie sabía, ni se supo jamás á ciencia cierta, si la niña duende había descendido á una tumba prematura, ó si su naturaleza tumultuosa y exuberante se había calmado y suavizado, haciéndola capaz de experimentar la apacible felicidad propia de una mujer. Pero durante el resto de la vida de Ester, hubo indicios de que la reclusa de la letra escarlata era objeto del amor é interés de algún habitante de otras tierras. Se recibían cartas estampadas con un escudo de armas desconocidas en la heráldica inglesa. En la cabaña consabida había objetos y artículos de diversa clase, hasta de lujo, que nunca se ocurrió á Ester usar, pero que solamente una persona rica podría haber comprado, ó en los que podría haber pensado sólo el afecto hacia ella. Se veían allí bagatelas, adornos, dijes, bellos presentes que indicaban un recuerdo constante y que debieron de ser hechos por delicados dedos, á impulsos de un tierno corazón. Una vez se vió á Ester bordando un trajecito de niño de tierna edad, con tal profusión de oro, que casi habría dado origen á un motín, si en las calles de Boston se hubiera presentado un tierno infante con un vestido de tal jaez.

En fin, las comadres de aquel tiempo creían, y el administrador de aduana Sr. Pue, que investigó el asunto un siglo más tarde, creía igualmente,--y uno de sus recientes sucesores en el mismo empleo cree también á puño cerrado, que Perla no solo vivía, sino que estaba casada, era feliz, y se acordaba de su madre, y que con el mayor contento habría tenido junto á sí y festejado en su hogar á aquella triste y solitaria mujer.

Pero había para Ester Prynne una vida más real en la Nueva Inglaterra, que no en la región desconocida donde se había establecido Perla. Su culpa la cometió en la Nueva Inglaterra: aquí fué donde padeció; y aquí donde tenía aún que hacer penitencia. Por lo tanto había regresado, y volvió á llevar en el pecho, por efecto de su propia voluntad, pues ni el más severo magistrado de aquel rígido período se lo hubiera impuesto, el símbolo cuya sombría historia hemos referido, sin que después dejara jamás de lucir en su seno. Pero con el transcurso de los años de trabajos, de meditación y de obras de caridad que constituyeron la vida de Ester, la letra escarlata cesó de ser un estigma que atraía la malevolencia y el sarcasmo del mundo, y se convirtió en un emblema de algo que producía tristeza, que se miraba con cierto asombro temeroso y sin embargo con reverencia. Y como Ester Prynne no tenía sentimientos egoístas, ni de ningún modo vivía pensando solo en su propio bienestar y satisfacción personal, las gentes iban á confiarle todos sus dolores y tribulaciones y le pedían consejo, como á persona que había pasado por pruebas severísimas. Especialmente las mujeres, con la historia eterna de almas heridas por afectos mal retribuidos, ó mal puestos, ó no bien apreciados, ó en consecuencia de pasión errada ó culpable,--ó abrumadas bajo el grave peso de un corazón inflexible, que de nadie fué solicitado ni estimado,--estas mujeres eran las que especialmente iban á la cabaña de Ester á consultarla, y preguntarle por qué se sentían tan desgraciadas y cuál era el remedio para sus penas. Ester las consolaba y aconsejaba lo mejor que podía, dándoles también la seguridad de su creencia firmísima de que algún día, cuando el mundo se encuentre en estado de recibirla, se revelará una nueva doctrina que establezca las relaciones entre el hombre y la mujer sobre una base más sólida y más segura de mutua felicidad. En la primera época de su vida Ester se había imaginado, aunque en vano, que ella misma podría ser la profetisa escogida por el destino para semejante obra; pero desde hace tiempo había reconocido la imposibilidad de que la misión de dar á conocer una verdad tan divina y misteriosa, se confiara á una mujer manchada con la culpa, humillada con la vergüenza de esa culpa, ó abrumada con un dolor de toda la vida. El ángel, y al mismo tiempo el apóstol de la futura revelación, tiene que ser indudablemente una mujer, pero excelsa, pura y bella; y además sabia y cuerda, no como resultado del sombrío pesar, sino del suave calor de la alegría, demostrando cuán felices nos puede hacer el santo amor, mediante el ejemplo de una vida dedicada á ese fin con éxito completo.

Así decía Ester Prynne dirigiendo sus tristes miradas á la letra escarlata. Y después de muchos, muchos años, se abrió una nueva tumba, cerca de otra ya vieja y hundida, en el cementerio de la ciudad, dejándose un espacio entre ellas, como si el polvo de los dos dormidos no tuviera el derecho de mezclarse; pero una misma lápida sepulcral servía para las dos tumbas. Al rededor se veían por todas partes monumentos en que había esculpidos escudos de armas; y en esta sencilla losa,--como el curioso investigador podrá aún discernirlo, aunque se quede confuso acerca de su significado, se veía algo á semejanza de un escudo de armas. Llevaba una divisa cuyos términos heráldicos podrían servir de epígrafe y ser como el resumen de la leyenda á que damos fin: sombría, y aclarada solo por un punto luminoso, á veces más tétrico que la misma sombra:--

"EN CAMPO, SABLE, LA LETRA A, GULES."[18]

FIN.

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"=La Isla del Tesoro.=--Es una sabrosa narración con un niño por héroe, con peripecias dramáticas y conmovedoras. Conserva en toda ella una pureza y una sencillez muy dignas, que la darán franca entrada en el hogar doméstico más severo."--_La Ilustración Española y Americana_, Madrid.

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"=Pan, Queso y Besos.=--Es un relato fiel de esas escenas tan magistralmente descritas, que al contemplarlas experimenta el lector grandísimas impresiones."--_Boletín de la Sociedad Protectora de los Niños_, Madrid.

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"=Azabache.=--¡Qué alta enseñanza se desprende de la lectura de tan precioso libro! ¡Cómo se pone de relieve en sus páginas el atraso de los hombres y pueblos que maltratan, estropean, torturan y aniquilan á los animales, esos buenos amigos y compañeros del hombre en su evolución histórica y social á través de los tiempos! No es para sorprender, en vista del mérito excepcional de esta obra, las numerosas ediciones que de ella se han hecho y la circunstancia de haber sido declarada como texto suplementario de lectura en las escuelas de Massachusetts. Desde el punto de vista de la educación moral, _Azabache_ es un valiosísimo contingente, que no debía faltar en ninguna familia, si esta desea fomentar en los jóvenes los sentimientos de la bondad, de la justicia y aun de la filantropía."--_La Escuela Primaria_, Mérida de Yucatán, _Junio 15, 1893._

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"=La Casa del Pantano=, escrita por FLORENCE WARDEN, pertenece al género de literatura moderno. Allí, pues, nada hay que no sea verosímil y el argumento está descrito con tanta habilidad, que nuestra imaginación no tiene que divagar para encontrar los personajes que figuran en la obra, aunque en distintos países y con diferentes nombres."--_El Callao_, Callao.

LAS AVENTURAS DEL VICARIO DE WAKEFIELD

POR OLIVERIO GOLDSMITH.

Versión castellana hecha con sumo esmero y la única completa en nuestra lengua, de esta famosísima obra, considerada universalmente como CLÁSICA.

Un tomo de unas 300 páginas, bien impreso, con preciosos grabados y encuadernado artísticamente.

Edición económica 50 centavos. De medio lujo 75 centavos.

EL VICARIO DE WAKEFIELD.--"La novela más interesante en lengua inglesa."--LORD BYRON.

EL VICARIO DE WAKEFIELD.--"Excelente, interesante, lo mejor de cuanto se ha escrito como novela doméstica."--GOETHE.

EL VICARIO DE WAKEFIELD.--"Lo más delicado de cuanto la inteligencia humana ha producido en su género."--WALTER SCOTT.

EL VICARIO DE WAKEFIELD.--"Ningún otro escritor ha logrado con tan buen suceso llegar á los fines del moralista. Pensamientos, humoradas y agudezas abundan en cada página."--WASHINGTON IRVING.

La única versión española del VICARIO DE WAKEFIELD., completa y correcta es la publicada por

D. APPLETON Y COMPAÑÍA, EDITORES, NUEVA YORK.

NOTAS:

[1] Boston es la capital del Estado de Massachusetts, y Salem, donde se escribió el libro, es un puerto de mar en el mismo Estado, distante unas 14 millas del primero. Á esa distancia hace referencia el autor.--N. del T.

[2] El autor se refiere al bosquejo así titulado que sirve de introducción á uno de sus primeros libros: _Musgos de una Antigua Mansión_, donde entra en ciertos pormenores autobiográficos.--N. del T.

[3] De las letras U. S., iniciales y abreviación del nombre inglés United States, ó sea los Estados Unidos, se ha formado _Uncle Sam_, el Tío Samuel, apodo ó mote que se dá vulgarmente á dicha nación.--N. del T.

[4] La última guerra entre Inglaterra y los Estados Unidos fué en 1812-'14.

[5] Hawthorne se refiere á los _Musgos de una Antigua Mansión_, que ya antes se ha mencionado.--N. del T.

[6] Hawthorne alude al famoso proceso, ó mejor dicho, persecución de las brujas ó individuos acusados de sostener tratos con el diablo, que costó la vida á unas veinte personas en el verano de 1692. Este acontecimiento es célebre en los anales de la Nueva Inglaterra.--N. del T.

[7] Hawthorne alude á la famosa "Asociación literaria del _Brook Farm_ (Finca del Riachuelo) para la Educación y la Agricultura," fundada por el crítico y literato americano Jorge Ripley y Sofía Ripley en 1841, a unas diez millas de Boston. El objeto de esa asociación unitaria, comunística y humanitaria era crear las condiciones necesarias para producir el adelanto intelectual y una civilización ideal, reduciendo á su mínimum el trabajo material, simplificando la maquinaria social, y consiguiendo de este modo el máximum de tiempo para el desenvolvimiento y educación moral y espiritual. Tomaron parte en el proyecto muchas personas de ambos sexos que después brillaron en la literatura, el periodismo, etc. Hawthorne permaneció en la asociación muy poco tiempo. La empresa, como es de suponerse, fracasó al cabo de cuatro ó cinco años.--N. del T.

[8] Los nombres que cita el autor son de los más distinguidos de la literatura de los Estados Unidos. R. Waldo Emerson, poeta, filósofo eminente y educacionista, talento original, autor de gran valer, nacido en 1803, falleció en 1882. Guillermo Ellery Channing, teólogo, filántropo, y autor de nota, nació en 1780 y murió en 1842. Enrique D. Thoreau, filósofo, naturalista, y autor, también muy original, nació en 1817 y murió en 1862. Jorge S. Hillard (1803-1879) fué un abogado muy distinguido, un orador notable, y autor no común; por último Enrique W. Longfellow es uno de los pocos poetas americanos que goza de reputación universal y cuyas obras están traducidas á casi todos los idiomas europeos. Nació en 1807 y murió en 1882.--N. del T.

[9] Amos Bronson Alcott (1799-1888) fué un filósofo transcendentalista y neoplatónico, y un idealista consumado.--N. del T.

[10] Chaucer y Burns, dos célebres poetas ingleses que florecieron, el primero en el siglo XIV, y el segundo á fines del siglo pasado.--N. del T.

[11] Cuando se escribió _La Letra Escarlata_, hacía poco tiempo que se habían descubierto las ricas minas de oro de California, que atraían aventureros de todas partes del mundo halagados con la esperanza de enriquecerse en poco tiempo.--N. del T.

[12] En la época en que se escribió _La Letra Escarlata_ había en los Estados Unidos dos grandes partidos políticos, los _whigs_ (hoy republicanos) y los demócratas, al que pertenecía Hawthorne. El período presidencial dura cuatro años, al cabo de los cuales se celebran elecciones para nombrar un sucesor á la Presidencia. Un nuevo Presidente trae numerosos cambios en el personal de los empleados federales y muchas cesantías, especialmente cuando uno de los dos partidos políticos entra á tomar el puesto del otro. En este caso las decapitaciones, como dice Hawthorne, no tienen fin.--N. del T.

[13] Ana Hutchinson fué una mujer notable por sus virtudes y sus ideas en materia de religión. Nacida en Inglaterra hacia 1590, vino á Boston con su familia en 1634, y comenzó á dar conferencias religiosas. Por desgracia para ella, sus doctrinas no eran las que profesaban los puritanos de la Nueva Inglaterra, quienes alarmados al ver los prosélitos que hacía, la acusaron de hereje y sediciosa, y la desterraron de la Provincia de Massachusetts, con muchos de sus partidarios, después de haberla tenido en prisión algún tiempo. En 1643 fué asesinada por los indios, juntamente con varios miembros de su familia.--N. del T.

[14] Casi es inútil observar que en las sectas protestantes se da el nombre de Ministros ó Pastores á los ministros del altar y que les está permitido casarse.--N. del T.

[15] Filósofo inglés y hombre de ciencia que floreció en la primera mitad del siglo 17.--N. del T.

[16] Sabido es que á los ministros ó pastores de las sectas protestantes les está permitido casarse.--N. del T.

[17] Véase acerca de Ana Hutchinson la nota en la página 59 [nota 13].

[18] Esta frase heráldica, vertida en lenguaje común, quiere decir que en un campo ó fondo obscuro, resalta la letra A de color escarlata.--N. del T.

End of Project Gutenberg's La letra escarlata, by Nathaniel Hawthorne