La Experiencia Abolicionista de Puerto Rico

Part 3

Chapter 33,251 wordsPublic domain

+-----------------------------------------------+------+------+ | TOTAL | 1504 | 460 | +--------------+--------------------------------+------+------+ | |Socorros á indigentes | 1 | » | | SERVICIOS +--------------------------------+------+------+ | |Heridos y enfermos recogidos | 5 | » | |HUMANITARIOS. +--------------------------------+------+------+ | |Incendios á que se ha asistido | 18 | 20 | +--------------+--------------------------------+------+------+ | Prendas extraviadas y recogidas.| 4 | 3 | +--------------+--------------------------------+------+------+ | |A particulares | 24 | 6 | | AUXILIOS. +--------------------------------+------+------+ | |A la autoridad | 69 | 66 | +--------------+--------------------------------+------+------+ | |Infractores de bandos | 584 | 87 | | +--------------------------------+------+------+ | |Por indocumentados | 86 | 43 | | +--------------------------------+------+------+ | |Por juegos prohibidos | 346 | 35 | | +--------------------------------+------+------+ | |Por llevar armas sin licencia | 19 | 14 | | DETENCIONES. +--------------------------------+------+------+ | |Por armas prohibidas | 33 | 8 | | +--------------------------------+------+------+ | |Por embriaguez | 74 | 9 | | +--------------------------------+------+------+ | |Por riña | 74 | 60 | | +--------------------------------+------+------+ | |Sospechosos | 27 | 14 | +--------------+--------------------------------+------+------+ | |Por resistencia á fuerza armada | 9 | 1 | | +--------------------------------+------+------+ | |Por incendiarios | » | 1 | | +--------------------------------+------+------+ | |Prófugos de sus destinos | 37 | 14 | | +----------+---------------------+------+------+ | | |De presidio | 6 | 6 | |APREHENSIONES.| +---------------------+------+------+ | |DESERTORES|De marina | 3 | » | | | +---------------------+------+------+ | | |Del ejército | 11 | 5 | | +----------+---------------------+------+------+ | |Por robo | 50 | 14 | | +----------+---------------------+------+------+ | |Por heridas | 23 | 23 | | +----------+---------------------+------+------+ | |Por homicidio | 1 | 1 | +--------------+--------------------------------+------+------+ | Desde el 1.º de Setiembre de 1872 | | | á fin de Abril de 1873 | | +------------------------------------------------------+ | | Desde 1.º de Mayo del mismo hasta fin de Diciembre | +-------------------------------------------------------------+

Por manera que la Guardia civil de Puerto-Rico (apartada en 1873 de las complicaciones y ardores de la política palpitante y modelo de disciplina y de celo) no ha tenido que prestar tantos servicios (casi tres cuartas partes ménos) en el segundo período como en el primero, siendo muy de notar que las mayores diferencias que en el cuadro ó _Estado_ aparecen se refieran á _infracciones de bandos_ y _juegos prohibidos_; indicio seguro de que la moralidad del país aumentaba al compás que crecian las libertades públicas y se aseguraban los derechos del ciudadano.

Por último--el digno Gobernador Superior de la isla, cuyo nombre figurará en la historia de nuestra colonizacion al lado de los del Marqués de la Sonora y los Intendentes Ramirez y Pinillos--el honrado general D. Rafael Primo de Rivera, al despedirse de los puerto-riqueños el 2 de Febrero de 1874, escribia:

«Al favorecerme y honrarme el Gobierno de la República con el Gobierno superior civil de esta noble y leal provincia, me confirió la más cristiana y elevada mision que pudiera ambicionar mi alma, la de romper las ominosas cadenas del esclavo, y la cumplí en breves dias.

Felicito con todo mi corazon _á los libertos, que con ejemplar cordura y honradez han correspondido á la justicia que les hiciera nuestra madre España por medio de las Córtes_. Al despedirme, les encargo, como otras muchas veces lo he hecho, que continúen por la senda honrada del trabajo y que hagan ahorros, porque la vejez enerva las fuerzas, y así serán acreedores á mayor consideracion social.

Otra recomendacion me hizo tambien el Gobierno, casi de tan inmenso valor como la anterior: la de asimilar esta Antilla á la Península por medio de iguales derechos, como consecuencia precisa y legítima de iguales deberes. Tengo conciencia de haber cumplido con lealtad las órdenes superiores: vuestra ejemplar sensatez ha conquistado al fin las libertades políticas que anhelábais y de que usais con singular moderacion.

_La paz pública, el órden, que tanto amais, han permanecido inalterables durante todo el período de mi gobierno._ Reconocido estoy á ese nuevo beneficio que de vosotros he recibido.»

Y continuaba luego:

«No olvideis, conciudadanos amantes de las libertades del ciudadano español, no olvideis que debeis las que hoy disfrutais solo á vuestra cordura, á vuestro inquebrantable amor al órden, á vuestro cristiano y noble sufrimiento en la adversidad y á vuestra rara moderacion en el triunfo. Espero que jamás, por nada ni por nadie, abandonareis esa senda, y así continuará siendo esta isla la provincia española modelo.

El Señor de los cielos y de la tierra lee en lo más íntimo de mi conciencia y sabe que solo me ha guiado, en mi corto gobierno, el anhelo por vuestro bien y el más ardiente patriotismo. Si el criterio de algunos hombres me juzga mal, el de Dios me juzgará bien. Es el gran consuelo que lleva en su alma, al despedirse de vosotros--Vuestro Gobernador.»

Y es de advertir, que ese órden inquebrantable y ese progreso moral que acusan los documentos oficiales arriba trascritos, no fueron el resultado de un año de patrióticos esfuerzos dirigidos á este fin por parte de las autoridades y de las clases directoras de la sociedad puerto-riqueña. Desde el primer dia de la abolicion se dió un espectáculo por todos conceptos admirable, que hace lógico el que despues se desarrolla á la vista de todos los pueblos del mundo culto.

La ley de Marzo fué promulgada al mes escaso en Puerto-Rico y de los primeros efectos producidos por tan gravísima medida dieron cuenta á la SOCIEDAD ABOLICIONISTA en los siguientes términos, hechos públicos en el periódico órgano de la asociacion emancipadora.

Un hacendado--el Sr. Quiñones y Vizcarrondo,--escribia en 11 de Abril:

«Hablemos de la cuestion magna.--Ni Vd. ni nadie puede formar una idea de la manera con que se ha recibido la abolicion en el país. Es verdad que ya estaba preparado para esta solucion. Quiero bosquejarle un cuadro sucinto de los acontecimientos y del asombro con que tanto los extranjeros como los reaccionarios han contemplado la actitud noble, admirable y digna con que nuestros esclavos han recibido su tan ansiada libertad.

El dia 31 de Marzo me encontraba por casualidad en la villa de Mayagüez, y como á las dos de la tarde fuimos sorprendidos con el telégrama que el Gobernador superior civil trasmitió al señor corregidor, participándole la fausta noticia de la manumision. Confieso á Vd. que me quedé como petrificado, lo mismo que todo el mundo. Los conservadores se miraban los unos á los otros sin poder hablar una palabra. Yo estaba ya dentro de mi calesa, pues regresaba de San German, y en seguida, apeándome de ella, me dirigí al corregimiento, y tomando copia del telégrama, partí en el acto para Cabo Rojo, siendo portador de tan grata nueva. Al siguiente dia emprendí viaje para San German, Sabana Grande, Yauco, Guayanilla y Ponce con el objeto de recorrer los dos departamentos y observar el efecto que causara en los ánimos, tanto de los negros como de sus poseedores.

Puedo asegurar á Vd., amigo mio, que yo mismo no he podido sino enternecerme al ver la nobleza y dignidad con que esos infelices han acogido la noticia de su libertad. Me he encontrado en ingenios asociado á la comision gubernativa que participaba á los esclavos su emancipacion, y he admirado la impasibilidad con que escuchaban, y la alegría que en sus rostros se retrataba, de tal manera, que cada vez que la comision les decia: ¡Viva la libertad! ¡Viva la integridad nacional! contestaban unánimes con el más vívido entusiasmo, llamando la atencion que esto pasaba en las oficinas de elaboracion del azúcar y en medio del trabajo (pues actualmente se está en la zafra) y que por un lado salia la comision y por el otro volvia la servidumbre á continuar sus faenas, sin que absolutamente haya habido la menor perturbacion.

Estoy, amigo mio, convencido de que en lo sucesivo será lo mismo. Despues que he visitado la Europa, he visto que nuestros esclavos están más ilustrados que la generalidad del pueblo, y cuando ménos el de España. Lo que es una realidad y parecerá una utopia, es que los esclavos son más ilustrados que nuestros campesinos, conocidos en el país con el nombre de jíbaros. Y para que Vd. vea que es una verdad, le haré la siguiente explicacion.

Puerto-Rico es uno de esos puntos de la América especial en todos conceptos. Esto es muy distinto á la isla de Cuba. En esta, Vd. sabe bien que no viven en los ingenios sino los empleados, y que se pasan los años sin que los dueños vayan á sus fincas, y si lo hacen es por muy pocos dias; de manera que saben lo que en ellas pasa por las comunicaciones que les dirigen sus respectivos administradores, mientras que aquí es viceversa.

Muy raro es el dueño de algun punto de importancia que no resida en él con su familia. De manera que los criados ven diariamente á los amigos de sus dueños, les oyen hablar de política, escuchan leer periódicos muy diferentes, así como las discusiones que se suscitan, y he aquí que de tanto oir hablar de política han aprendido aquellos más despiertos, trasmitiendo las ideas á los compañeros; y así se ilustran prácticamente. Cuando hay enfermos, se asisten los unos á los otros, y muchos han llegado á ser muy buenos practicantes, y las señoras, que por lo regular son muy caritativas, les inculcan buenas costumbres, desarrollándose así el amor á sus señores. Esta es la razon por lo que los esclavos de Puerto-Rico han acogido con tanta sensatez la noticia de su manumision.

Acaba de decírseme que los esclavos manumitidos de Guayanilla tienen el proyecto de costear de su propio peculio un banquete para obsequiar al partido reformista, sirviendo ellos mismos la mesa como un testimonio de gratitud por los esfuerzos que han hecho para manumitirlos. Juzgue Vd. si los esclavos aquí estarán tan atrasados como generalmente se cree.»

Un propietario de Fajardo, uno de los pueblos más entusiastas de la isla, decia en 8 del mismo Abril:

«Ayer domingo tuvo lugar en este pueblo la manifestacion por la gran conquista, por la abolicion de la esclavitud, y por muchos años conservará Fajardo el recuerdo de este dia.

Desde por la mañana fueron concurriendo los libertos y los vecinos de los barrios á la poblacion, animándola como es consiguiente con la aglomeracion de gente de ambos sexos y de todas edades y condiciones. A las cuatro se reunieron ante la alcaldía los grupos, gremios y estandartes, esperando al municipio que con el alcalde á la cabeza y presidido por la música se dirigió al templo.

Antes de empezar el _Te-Deum_ el Diputado del distrito D. José de Célis Aguilera entró en la iglesia acompañado por muchas señoritas, las que llevaban un estandarte de seda morada con lemas alusivos al objeto de la manifestacion.

Si alguna vez el bello sexo está autorizado para abandonar sus femeniles tareas, sus diversiones y modas, tomando una parte activa en la cosa pública, es cuando como en esta ocasion entraña un gran acto de humanidad; entonces ningun corazon puede ni debe permanecer indiferente, entonces todos tenemos la obligacion de demostrar lo que sentimos. Las señoritas de Fajardo así lo entendieron, y mejor que permanecer en sus balcones quisieron mezclarse con el pueblo y recorrer con él las calles, demostrando en sus agraciados semblantes la inmensa alegría, el noble entusiasmo que llenaba sus corazones.

Sobre tres mil personas (la villa tiene seis mil habitantes) acompañaron la manifestacion, la cual, concluido su trayecto, volvió á la Alcaldía. El Sr. Célis Aguilera salió al balcon y rodeado por las señoritas de la comision dirigió á libres y libertos un sentido discurso.

Feliz estuvo el orador, y se comprende; cuando se está entre ángeles hay más inspiracion.

Despues el Alcalde Sr. Alonso despidió la concurrencia dando las gracias por el órden con que se habia llevado á cabo la manifestacion, y terminó el acto con entusiastas vivas á España, á la Asamblea, al Gobernador superior civil y al Diputado del distrito.»

No ménos esplícita era la carta del Sr. Malaret Anglada--que há poco desempeñó la alcaldía de Sabana Grande, uno de los pueblos más radicales y abolicionistas de la pequeña Antilla:

«La abolicion de la esclavitud fué decretada el 26 de Marzo y recibida con entusiasmo por todas las clases de la sociedad, escepcion hecha de unos cuantos esclavistas, pero en número insignificante. Este pueblo es uno de los que ménos esclavos tenia, pues solo contaba unos ciento treinta entre todos, y hoy solo queda por contratar alguno á causa de estar enfermo, y esto mismo estoy asegurado sucede en los pueblos limítrofes.

Aquí, tan luego se recibió la noticia oficial, se reunieron todas las personas visibles, se cantó un solemne _Te-Deum_ al que asistieron todas las clases de la sociedad, asistiendo además todos los libertos de la poblacion; tambien asistí á la manifestacion pública que hubo en Mayagüez, en la que hubo una concurrencia inmensa, sin el más pequeño disgusto, así como en muchos otros pueblos, en los que en algunos la he presenciado y de otros lo sé de pública voz.

El Gobierno ha tomado medidas para evitar la vagancia, tal como los contratos, pero estos, en mi humilde opinion, lejos de ser lo que llene el objeto, creo por el contrario que no puede dar buenos resultados y en mi concepto habria sido mejor que el trabajo fuese libre como ellos, sin sujeciones á trabas, pues si bien algunos necesitan de represion, estos son pocos y podrian ser vigilados por las autoridades.

La generalidad de ellos son laboriosos y honrados, no habiéndose visto aun que los tribunales hayan tenido que proceder contra ninguno, lo que parecia tan natural sucediese, si se atiende al estado de abyeccion en que vivian y de lo natural que ha sido la alegría que han tenido al pasar del miserable estado de cosas al de verdaderos hombres libres.

Los contratos se han hecho en esta poblacion sin necesidad de represion, y puedo asegurar que no se diria al ver el modo de establecer las condiciones, no estaban avezados á la vida de la libertad.»

De Guayama--uno de los departamentos más conservadores, cuando no el más conservador, y donde más esclavos habia,--decian el 25 de Abril:

«El éxito más satisfactorio ha venido á confirmar, no tan solo las predicciones de ese ilustrado periódico y de los abolicionistas de la Península respecto á la abolicion de la esclavitud en esta isla, si que tambien las esperanzas de los que, aun corriendo grandes riesgos, sosteniamos aquí la necesidad de resolver aquel problema.

Conocedores de esta sociedad, de los elementos que la componen y de la índole de la poblacion esclava, siempre habiamos creido y sostenido que la _abolicion inmediata_ se podia realizar sin trastornos de ninguna especie; pero el resultado obtenido hasta ahora ha sobrepujado á nuestras esperanzas.

Nada parecia más natural, y esto era lo que nosotros esperábamos, que una vez comunicada á los esclavos la libertad para ellos decretada por la Asamblea, se entregaran á los transportes de la más justa alegría; y que como consecuencia, permanecerian algunos dias sin trabajar. Sin embargo, ni aun esto último ha sucedido, limitándose á dar vivas á la libertad, á España y al Gobierno, y continuando sus trabajos, contratándose con sus antiguos amos, no obstante el trato de que algunos recibieran antes de la abolicion.

En este pueblo, donde desgraciadamente abundan más los esclavistas, el Sr. Viña, senador que ha sido por la isla y abolicionista, empezó á dar jornal desde luego á sus antiguos esclavos, lo que pudo originar un conflicto, pues otros dueños se resistian á satisfacer los justos deseos de sus libertos en este sentido. Pero afortunadamente, el Gobierno dispuso la celebracion de contratos provisionales, siguiendo todo tan tranquilo.»

Si esto ocurria fuera de la capital, allí donde el movimiento político ha sido siempre mayor y más vivas las opiniones avanzadas, en San Juan no pasaba cosa de menor importancia.

«El 30--decia un abolicionista de la capital--se recibió el telégrama de Madrid dándonos la fausta nueva de ser Ley el proyecto de abolicion. Empezó á circular la noticia por la noche, y el lunes apareció la _Gaceta estraordinaria_. Grande era la alegría que se retrataba en los semblantes, y no pasó de ahí hasta que el Ayuntamiento acordó un _Te-Deum_, una manifestacion y suplicar al vecindario iluminara por la noche las fachadas de sus casas. El martes se cantó el _Te-Deum_ en la catedral con gran concurrencia (escepto los conservadores y la oficialidad, pues el único que asistió fué el comandante Hermosa), siguió la manifestacion y por la noche hubo la iluminacion como nunca se habia visto en Puerto-Rico. Por los periódicos verá Vd. con más detalles reseñado esto. Debo agregarle, sin embargo, que al dia siguiente, sin súplica ni nada apareció la iluminacion en las mismas casas, y que, escepcion del marqués de Casa Caracena, no iluminaron sus casas los conservadores. Estos se han acercado Gobernador y le han dicho se separan de la política; pero sigue el _Boletin_ y _Don Cándido_, si bien más bajos de tono, con su misma intencion. Creo, sin embargo, que ese partido ha muerto, y vivirá poco, muy poco, porque gran parte de los negrófilos abandonarán sus filas, perdido _el gran pleito_, como lo llamaba el _Boletin_.

Tambien debo llamar su atencion sobre el estado de la isla. Nada parece haya sucedido. Todo sigue tranquilo; esclavos trabajando más y mejor con gran contento de sus amos y de ellos. Muchos, comprendiendo sus intereses, se adelantan á contratarlos y les pagan jornal desde el dia 1.º del corriente. Así contesta esta calumniada isla á sus detractores.»

Y confirmando estas noticias, se expresaban casi todos los periódicos liberales de Madrid;--que los conservadores enmudecieron como por ensalmo en todo este primer período de la abolicion, en que el partido conservador de Puerto-Rico acordó tambien _separarse del terreno de la política, rechazando toda calificacion que pudiera darle carácter político_, segun su declaracion de 21 de Abril. Así, por no citar más que _La Nacion_, su corresponsal borinquense decia:

«La grata y gran novedad que debo comunicar á usted, liberal de corazon, es la de haberse proclamado la abolicion de la esclavitud sin perturbacion ni otro disgusto que el experimentado, como era natural, por los amigos é interesados en aquella institucion malvada y asquerosa. Ellos solos no han aplaudido y se han quedado con dos palmos de narices, esperando trastornos y ruinas como pronosticaban, y vino en su lugar el público regocijo, la comun alegría de los blancos y los negros, de los libres y libertos. Principió la fiesta un solemne _Te-Deum_ en la catedral con mucha concurrencia, y despues partió de la plaza, frente del Ayuntamiento, UNA MANIFESTACION NUMEROSÍSIMA de personas de todas clases y condiciones, dirigiéndose con música y estandartes al palacio del capitan general, donde se dieron vivas á España, á la Asamblea y al Gobierno Nacional por tan importante decreto. Por primera vez usaba este pueblo del derecho de reunion que no tenemos; pero que se concedió especialmente para esta vez, y se portó digna y honrosamente, como para confundir con su ejemplar conducta á sus injustos detractores.

Desde el balcon del palacio el señor corregidor, á nombre del Capitan general, suplicó á la concurrencia se disolviese, ya que el objeto de la manifestacion, que era demostrar el júbilo por lo decretado por la Asamblea, se habia conseguido. Accedieron gustosos los manifestantes, y satisfechos de la acogida del Gobierno, se disolvieron ordenadamente.

Esto dió motivo á falsas alarmas propaladas por los negreros, suponiendo falso el telégrama en que se daba la buena nueva, y añadian que la manifestacion habia cesado por ese motivo.

Concurrió á hacer creer las falsedades reaccionarias la llegada de un vapor de la Habana, cuyos pasajeros nada habian oido en el punto de partida sobro el decreto abolicionista. Esto dió lugar á una profunda tristeza y desaliento en todos los buenos corazones; pero estas alternativas de júbilo y dolor los hemos olvidado al conocer la certeza del decreto de abolicion.

Siento decir á usted que solo asistirian al _Te-Deum_ algunos oficiales de marina y el comandante del presidio: el resto de la oficialidad del ejército brilló por su ausencia.

La ciudad se iluminó, sin faltar á esta demostracion de pública alegría las casas más pobres.

Solo algunas casas permanecieron oscuras y sombrías como el tráfico y corazon de sus dueños los opulentos negreros, ya por ustedes conocidos. El marqués de Caracena, uno de los jefes del bando conservador, iluminó su casa; lo hago constar con gusto.

Cosa igual ha sucedido en todos los pueblos de la isla, y quiero copiar aquí un solo rasgo bien significativo de una carta que acabo de recibir:

"A. irá el domingo próximo á su hacienda, en Ponce, á festejar á los que fueron sus esclavos."»

Al _Anti-Slavery Reporter_ de Lóndres, órgano de la _British and Foreign Anti-Slavery Society_, cuya autoridad en la cuestion de la esclavitud es indiscutible y cuyos esfuerzos en favor de la libertad del género humano nunca serán bastante admirados, al _Anti-Slavery Reporter_ le decia su corresponsal de San Juan, en 4 de Julio: