La emancipacion de los esclavos en los Estados Unidos
Part 5
El _tourista_ inglés Mr. Robert Sommers, que en 1870 hizo un viaje por los Estados del Sur, y que luego publicó su detallado libro _The Southern States since the War_, se estremece hablando de los efectos de la guerra. La pérdida en dinero, resultado de la abolicion, vino á ser de 400 millones de libras (sobre 2.000 de pesos); el capital de los Bancos, valuado en otros 200 millones de la misma moneda, fué absorbido por la carencia de transacciones provechosas, y quedó despues representado por un resíduo de papel-moneda desnudo de todo valor. Todo el capital de seguros del Sur, que venia á ser otros 100 millones de libras, pereció tambien. Las hermosas plantaciones de algodon, de caña de azúcar, de tabaco, las filaturas, las fábricas, las minas de carbon y de hierro, los establecimientos industriales y comerciales, obra de capitales privados, cuyo valor en millones de libras esterlinas era inestimable, todo se hundió, todo zozobró en el mismo naufragio. «Las diversas formas de valores hipotecarios, á excepcion de dos ó tres fondos del Estado, compartieron por el momento la suerte del capital principal, y aparecian en 1870 en la superficie de este diluvio como los troncos de los árboles en un bosque sumergido»[27].
[27] Introduction.
Un alto funcionario de Hacienda de la República norte-americana, Mr. Wells, estima en 2.700 millones de pesos los gastos y pérdidas directas del Sur en la guerra. «En 1865, dice, esta seccion de nuestro país, que en 1860 representaba cerca de un tercio de la poblacion total, y sin comprender el valor de los esclavos, las dos séptimas partes próximamente del conjunto de la riqueza de la nacion, se encontraba arruinada por completo, resultado de los cuatro años de guerra civil, sin industria, sin máquinas, sin dinero, sin crédito, sin cosechas, privada de gobierno local y en gran parte de todo privilegio político: con la flor de su juventud en los hospitales ó muerta en los campos de batalla; con una sociedad desorganizada y el hambre presente ó inminente.»
A esto hubo que añadir otro accidente terrible. Prescindiendo de las inundaciones del Missisipí, seguras desde el instante en que, como he dicho, fueron abandonados los diques, sucedió que la cosecha de cereales y de algodon se perdió completamente en los dos años de 1866 y 67, en los momentos en que todavía los negros vagaban por los campos ó eran perseguidos por sus antiguos amos, con lo que la situacion económica del país tomó un aspecto verdaderamente sombrío y amenazador.
Pero sobre todo, se hallaban las dificultades políticas de la _reconstruccion_ y de la igualacion de derechos de blancos y negros.
Bien sabido es, que despues de 1865, la política del Norte fué solicitada en dos poderosos sentidos, cuya representacion genuina eran el Congreso y el presidente Johnson, dando orígen á uno de los conflictos más graves por que ha pasado la ilustre República americana.
Mr. Johnson, que habia subido de la vicepresidencia á la presidencia de la República por la muerte de Lincoln, pretendia que los Estados rebeldes no habian estado nunca, constitucionalmente hablando, fuera de la Union, y que por tanto si durante la guerra se podia haberlos sometido á la ley militar, una vez terminada la lucha y juzgados los insurrectos, volvia á regir en aquellos paises la Constitucion en cuyo nombre y por cuya integridad habian peleado los federales. De este modo Mr. Johnson, con el apoyo de los demócratas, abogaba por la _restauracion_, oponiéndose á todo lo que fuera invadir las atribuciones de las legislaturas locales y las leyes de los Estados.
Por el contrario, el Congreso y con él todos los republicanos, sostenian que los rebeldes se habian puesto completamente fuera de la Constitucion, que sobre los artículos de esta se hallaba el principio de la unidad federal, que los Estados despues de la lucha no tenian otro carácter que el de territorios conquistados, y que por tanto no se los debia admitir en condiciones que hicieran estériles los sacrificios de la guerra, restableciendo la oligarquía y la esclavitud, recompensando á los separatistas de los cinco años, pagando la deuda confederada, y disponiéndose con calma y voluntad decidida, á tomar la revancha, quebrantando la Union en el momento favorable.
En esto choque de opiniones, el Congreso triunfó, si bien la resistencia de Mr. Andrew Johnson fué tal que llegó á dar márgen á que la Cámara popular formulase contra él tres acusaciones, reuniéndose el Senado para juzgarle; de cuyos ataques salió ileso, punto ménos que por casualidad; gracias tal vez á la eleccion de Mr. Grant para sustituirle en la presidencia, en 1869.
Producto de la política de _reconstruccion_ del Congreso fueron en 1866, el _Freedmen's Bureau Bill_, ó sea el bill que prorrogó la existencia de la administracion de los libertos; el _Bill de los derechos civiles_, que tenia por objeto consagrar la plena libertad civil de los negros; y, por último, la Enmienda constitucional (Enmienda 14), cuyo fin principal era modificar la base electoral del país, disponiendo que en aquellos Estados en que se negara á todo ciudadano mayor de 21 años el derecho de votar se entendiera que su representacion en el Congreso seria proporcionada tan solo al número de personas que en el Estado gozara del derecho de sufragio[28].
[28] _Angulo._--Los Estados-Unidos en 1866.
En 1867 las medidas fueron más acentuadas. De esta fecha son la ley de los _distritos militares_ y el bill de _reconstruccion_. Segun la primera, los Estados rebeldes debian dividirse en cinco distritos (Virginia, las dos Carolinas, la Georgia con el Alabama y la Florida, el Missisipí con Arkansas, y la Luisiana con Tejas), á cuyo frente debia estar un general del ejército con fuerzas militares de alguna importancia, y con él propósito de «proteger á todos los ciudadanos en el goce de sus derechos individuales y de sus bienes, reprimir la insurreccion, el desórden y la violencia y castigar á todos los perturbadores del órden público.» A este fin podian hasta nombrar tribunales ó comisiones militares, y su autoridad no cesaria hasta que una Convencion, elegida por todos los ciudadanos varones, sin distincion de color ó condicion primitiva, y de 25 años de edad, que no hubiesen tomado parte en la insurreccion separatista, redactase y propusiese al Congreso una Constitucion en que se consignara la enmienda 14 para ser luego aprobada por el Congreso.
El bill de _reconstruccion_ de aquí partia para disponer que se reuniesen las Convenciones para elaborar una nueva Constitucion y establecer un gobierno civil en cada uno de los Estados antes insurrectos, ahora plenamente sometidos á la autoridad militar.
El año 68 se pasa en la lucha del Congreso y de Mr. Johnson: aquel votando la _Tenure of office At_, verdadera negacion del régimen representativo, y tentativa evidentemente revolucionaria al estilo francés, para poner la administracion bajo la mano del poder legislativo--y el Presidente oponiendo á todo su veto, al cabo ineficaz cuando no contraproducente.
El año 69 es más fecundo porque con él termina la lucha del Presidente y del Congreso, declarando el Senado que no habia lugar á la condenacion de aquel; eligiendo el país Presidente á Mr. Grant, y preparando el Congreso la Enmienda 15 que hoy forma parte de la Constitucion y dice: «El derecho de los ciudadanos de los Estados-Unidos á votar no será negado ni restringido por los Estados-Unidos, ni por Estado alguno, por causa de raza, color ó anterior condicion servil.»
Ahora bien: la extraña actitud del Congreso, sus votos y su intransigencia, ¿tenian alguna razon, fuera de la general de _reconstruir_ la República en vez de _restaurarla_? Solo cerrando los ojos á la evidencia podria negarse que los sudistas, despues de vencidos, hacian todo lo posible para excitar el rigor del Norte: como tampoco podria contradecirse, á no ser víctima de una marcada prevencion, que si en algun país y en algun momento son defendibles las facultades extraordinarias concedidas á un Gobierno (y cuenta que las comandancias militares no negaban las libertades de imprenta, de reunion y de asociacion, como las niegan nuestros _estados de guerra y de sitio_), ese país era la República norte-americana, y ese momento el que siguió al asesinato de Lincoln y á las medidas restauradoras de Andrew Johnson.
El reconocimiento pleno del antiguo derecho de los Estados del Sur dió de sí la constitucion de Gobiernos francamente hostiles á la Union, y sobre todo á la raza de color, objeto de todos los ódios más que de las preocupaciones de los antiguos rebeldes. Así son de leer las leyes que en daño de los negros y para mistificar el principio abolicionista triunfante se hicieron en el Sur, y de que dió extensa cuenta al Congreso en un extenso _Report_ el Ministro de la Guerra, en 3 de Enero de 1867.
Como si esto no fuera bastante, los sudistas, bien por medio de su policía, bien por medio de turbas, excitadas ó compradas, promovieron todo género de escándalos en sus respectivos Estados, atacando y asesinando á los republicanos de Nueva Orleans, Missisipí, Alabama, Georgia y otras comarcas.
Por último, organizaron la matanza de negros. Segun un _Report_ del _Freedmen's Bureau_, desde mediados de 1865 á Febrero del 67, en los registros de la Administracion aparecian, sólo en Luisiana:
Libertos asesinados por blancos 70 Libertos muertos en medio de un motin 30 Libertos asesinados por no se sabe quién 6 Libertos fusilados, apaleados, etc., etc. 210 Libertos asesinados por otros libertos 2 Blancos asesinados por libertos 1 ------- TOTAL 329 =======
Pero estos atropellos individuales revistieron á poco el carácter de un vasto plan de violencias, mediante el establecimiento de la sociedad secreta conocida con el nombre de _Ku-Klux-Klan_, que ha durado hasta el momento presente, á pesar del rigor con que los comandantes y las comisiones militares persiguieron y castigaron á sus miembros.
Vése, por tanto, que los procedimientos severos del Norte no dejaban de tener su fundamento ó por lo ménos su escusa. Tan luego como los Estados rebeldes desistieron de su actitud, y tan pronto como las Convenciones respectivas admitieron (en 1870) las Enmiendas 13, 14 y 15 y con ellas la abolicion de la esclavitud y el sufragio universal, volvieron á entrar en la Union y por tanto en el pleno derecho de que en otro tiempo disfrutaban.
Pero todo esto no dejó de ser una dificultad nueva para el éxito de la abolicion, y no se sabe qué estimar más, si la fuerza de estas dificultades ó los medios adoptados para vencerlas.
V.
Los efectos de la abolicion.
Hora es ya de venir á los resultados de la abolicion en los Estados-Unidos; y aquí es donde, dados el carácter de este trabajo y mi aficion á presentar datos y cifras de orígen oficial para evitar interpretaciones, el lector habrá de notar más vacíos. Porque, lo repito, los documentos oficiales me faltan casi en totalidad.
¿Seria oportuno, acaso, entrar en consideraciones generales sobre el estado actual de toda la República norte-americana? El tema seduce... pero, ¿acaso al principiar este trabajo no precisé los límites de mi estudio, el fin con que eran traidos á exámen los Estados-Unidos y la necesidad de contraer la observacion á los Estados del Sur, por las razones en otro lugar expuestas y desarrolladas?
Veamos, por tanto, de sacar todo el partido posible de los elementos que á mi alcance están, dejando aparte toda consideracion de carácter general.
Que la situacion del Sur no es hoy lo que ambiciona el deseo, parece innecesario decirlo. Los desastres han sido inmensos, las pasiones colosales, la lucha política excepcional..... ¡Y de todo esto no han pasado aun siquiera ocho años! En la primavera de 1855 Richmond cayó en poder de los federales, y con la capitulacion de Lee y la fuga y prision de Jefferson Davis terminó materialmente la guerra. De Enero de 1863 data el decreto que emancipó á los 3 millones de esclavos del Sur, y de Diciembre de 1865 la aprobacion de la enmienda constitucional que prohibe la esclavitud en todo el territorio de los Estados-Unidos. La adhesion de los Estados rebeldes, en particular del Missisipí, Virginia y Tejas, que fueron los que más resistentes se mostraron, tuvo efecto en 1870, y con esto terminó la obra de la reconstruccion. Por último, la administracion de los libertos no ha cerrado sus oficinas hasta 1872. Esto así, ¿puede decirse que en el momento en que estas líneas se escriben los Estados-Unidos de América están en situacion de que puedan ser estudiados dos en ellos los efectos, no ya de la abolicion, sí que de cualquiera de las medidas políticas trascendentales que llenan su flamante historia, ó de cualquiera de los hechos culminantes de esa guerra terminada moralmente apenas hace tres años?
Así y todo, lo que hoy pasa en la República americana es asombroso y grandemente lisonjero para las ideas radicalmente liberales.
Los efectos de la abolicion han debido realizarse ora en la masa de trabajadores que antes de 1863 y 1865 eran el nervio de la agricultura y la industria del Sur, ora en el órden y direccion de los capitales hasta entonces comprometidos en un sentido determinado y en formas bien precisas, ora, en fin, en la produccion general del país.
Harto se comprende que á un lado dejo todo lo que importa á los efectos morales y políticos de la abolicion. La materia se presta á numerosas consideraciones, y quizá este es el terreno en que con mayor ventaja podria discutirse y demostrarse la fecundidad de las ideas abolicionistas. Pero como he dicho en otros capítulos, el fin de mi modesto trabajo no es examinar el grave problema de la emancipacion de los esclavos bajo otro punto de vista que el puramente económico, por ser este el que toman los esclavistas vergonzantes como más favorable á sus propósitos. Por ello prescindo en absoluto del terreno moral, como del terreno político, donde los datos ya abundan y son por todo extremo concluyentes.
Y bien: ¿qué sucedió en los Estados-Unidos con aquellos negros que en 1860 yacian en la más oprobiosa y más brutal de las servidumbres? A juicio de los esclavistas, solo habia que esperar de ellos la holganza, el vicio, el salvajismo, el crímen. Una vez rota la disciplina de la _plantacion_, seria imposible contar con aquellos hombres, y la misma ley que suprimiera el látigo suprimiria el trabajo, abriendo anchas perspectivas á la miseria y á la desaparicion de la misma raza en cuyo pro trabajaban los abolicionistas.
Contra estos fatídicos anuncios se levantan los hechos. En primer lugar, el liberto ha trabajado. En el _Report of the results of Emancipation in the United States of América_, aparece que fueron muchas las demandas de lotes de tierra hechas por los libertos al _Freedmen's Bureau_ de que he hablado en otra parte, y que si bien al principio fueron numerosos los emancipados que resistieron la contratacion con sus antiguos dueños, muy luego entraron en el buen camino, gracias á la intervencion del _Bureau_ que se reservó aprobar ó no los contratos. Entre los libertos que solicitaron tierras para cultivarlas por sí, ora individualmente, ora por medio de asociaciones de su raza y de su procedencia, se contaron muy particularmente los del Missisipí, y con especialidad los de Davis'Ben.
Por otra parte, segun los documentos que acompañó á su Mensaje de Mayo de 1866 el Presidente Johnson, la superficie de propiedades confiscadas que por medio de indultos parciales (que pasaron de 7.000) se devolvió á sus antiguos poseedores, comprendia 430.000 acres. Poco más se habia confiscado, comprendiéndose en este _plus_ algunas plantaciones de las orillas del Potomac, del Missisipí, de la Georgia y del litoral de la Carolina del Sur. Pues bien, de aquellos 430.000 acres unos 14.682 se habian distribuido á los libertos por haberlos abandonado sus primitivos dueños.--Además, aquel mismo año (Enero de 1866) el Congreso votó la distribucion de las tierras públicas de Missouri, Alabama, Florida, Luisiana y Arkansas, sin reparar en raza ni color; de modo que sobre 48 millones de acres habian de ser repartidos entre los antiguos esclavos[29].
[29] Annuaire Encyclopedique.--1865-66.
Un viajero que ya he citado en otra parte,--mister Sommers--escribe lo siguiente en diferentes capítulos de su curioso libro.
Habla de Georgia y dice:
«Está generalmente admitido que los negro han trabajado este año con más asiduidad que en ningun otro interior de libertad, y algunos plantadores me han declarado que nada pueden hacer sin ellos; tan superior es su trabajo al blanco allí ensayado. La opinion pública se ha reconciliado con el trabajo libre de los negros, y la principal causa de los disgustos con la poblacion de color, consiste en la facilidad con que esta presta oidos á los agitadores políticos, y la ciega persistencia con que se dice que les proporciona medios para lograr el predominio sobre los ciudadanos blancos en los gobiernos provinciales»[30].
[30] The Southern States, etc.--Chap. X.
Hablando de Virginia escribe:
«Es opinion general que los negros trabajan constantemente cuando son pagados con regularidad»[31].
[31] Chap. V.
En otra parte, discurriendo sobre la Carolina del Sur, consigna la siguiente observacion:
«Mr. Parker, tesorero del Estado, es de opinion que el trabajo del negro libre es más eficaz que cuando este era esclavo; y lo prueba aduciendo el hecho de que muchos de los negros perecieron durante la guerra ó inmediatamente despues de esta; que las negras ahora se han alejado casi totalmente del campo, y que los niños que eran aprovechados en tiempo de la esclavitud para ciertos empleos industriales, son ahora absorbidos por las escuelas, y con todo, aun dadas estas disminuciones de elementos de trabajo, la produccion de la Carolina del Sur, como de otros Estados algodoneros, se está levantando á una magnitud igual á la de los precedentes tiempos»[32].
[32] Chap. IX.
Pero sigamos más. Una de las primeras atenciones de la Administracion de los libertos fué despertar en estos el espíritu de trabajo y de economía. Con tal espíritu está redactada la Instruccion de 30 de Mayo de 1865, firmada por el general O. O. Howard. «Se dirigirán todos los esfuerzos--dice la regla 4.ª--á hacer á la gente de color _self supporting_. La ayuda del gobierno se dará solo temporalmente á aquellas personas incapaces de sostenerse por sí mismas, etc., etcétera»[33].
[33] Rules and Regulations for Assistant Comisioners of the Bureau of Refugees, etc., etc.--May 30 1865.
Entre las varias instituciones que con este motivo se crearon, figuran los Hospitales y los Bancos y Cajas de Ahorro. Los primeros llegaron en 1866 á cincuenta y seis, bajando en 1867 á cuarenta y seis; á lo que habria, que añadir cuarenta y siete _Dispensaries_ y _Out-door stations_, y cinco Asilos de huérfanos. Segun un _Report_ oficial, el número de libertos recogidos en estos establecimientos desde 1.º de Octubre de 1865 á 31 de Agosto de 1866 fué de 160.737, de los cuales murieron cerca de siete mil quinientos[34].
[34] Results of emancipation in the United States, etc.--Report of the Executive Committee of the American Freedmen's Union Comission. 1867.
De no menor importancia fueron los Bancos y Cajas de Ahorro. Por decontado que aquí no me refiero á los establecimientos de esta especie que existian en el Sur antes de la guerra, y que despues de esta sufrieron algunas trasformaciones, como los Bancos de Memphis, (Tennessee) de Nueva Orleans, (Luisiana) de Selma, (Alabama) y tantos otros; ni tengo para qué ocuparme de los que algunos particulares fundaron despues de la guerra, como el Banco de Savannah, en Georgia.
Hablo tan solo de los establecimientos fundados por la iniciativa ó bajo el patronato del _Freedmen's Bureau_ en casi todas las ciudades principales del Sur, y que despues han quedado bajo la proteccion del Gobierno federal y la direccion del Centro que en Washington publica todos los meses una circular muy buscada y leida por los negros, en que se da cuenta detallada de los progresos de la institucion. Los fondos de estos establecimientos se emplean por lo general en títulos de la Deuda Federal, y el interés que pagan á los imponentes es de 5 á 6 por 100.
Pues bien, en 1871 la infatigable Sociedad Abolicionista de Lóndres creyó oportuno dirigirse al honorable senador norte-americano Mr. Pomeroy, demandándole algunos datos, como á persona competente, respecto de los progresos del Sur despues de la abolicion. En Mayo de aquel mismo año, Mr. Pomeroy, remitiendo á mi digno amigo Mr. Joseph Cooper de Lóndres una curiosa nota del estado de la _National Freedman's Savings and Trust Company_ daba estas importantes noticias[35].
[35] Anti-Slavery Reporter.--Vol. 17. Núm. 6.
Constituida la Compañía (los Bancos) en 1865, más de 20 millones de pesos pasaron por sus libros hasta el año de 1871. «Creo, dice una nota firmada por el Presidente de la Sociedad, Mr. Eaton, que las ocho décimas partes han sido ganadas por negros...» En Tanahasee, la capital de Florida, esta compañía tiene una sucursal, y su cajero es un negro. En Jacksonville (ciudad de la Florida tambien) el director de la sucursal es Mr. Spearnig, un esclavo de 1862. La compañía tiene 50 hombres de color cajeros--casi la mitad del total de estos. Por último, en Charleston mismo son varios los negros que ocupan un puesto de importancia en la compañía. El progreso de esta se halla demostrado por las siguientes cifras:
Dollars. ------------ 1870.--Depósitos hechos en Marzo 797.034,26 -- en Abril 562.668,26 ------------ TOTAL 1.359.702,52
1871.--Depósitos en Marzo 1.038.870,14 -- en Abril 752.425,24 ------------ TOTAL 1.791.295,38 ------------
Diferencia en favor de 1871 431.296,86
El ya citado Mr. Sommers, hablando de la Carolina del Sur, hace mencion tambien de esta compañía. «Prácticamente--dice--los Bancos de seguros y depósitos de los libertos hace por estos lo que los Bancos de seguros del Reino-Unido por las clases trabajadores de Inglaterra, Escocia é Irlanda; y satisface ver que los negros han acumulado, por depósitos, en cinco años cerca de medio millon de esterlinas. Este resultado es tanto más significativo cuanto que casi es debido totalmente á los que fueron esclavos en el Sur, toda vez que la institucion de los Bancos se ha desarrollado muy débilmente en New-York y en otras ciudades del Norte, adonde habia sido llevada.....
El número de los imponentes de Charleston es de 20.790, de los cuales los nueve décimos son negros. El término medio de las imposiciones individuales es de 60 dollars... En Octubre de 1870 habian llegado á la suma de 165.000 dollars. Todas las tardes la oficina se llena de negros que van á depositar pequeñas cantidades de dinero, á sacar cortas sumas ó á remitirlas á puntos más ó ménos distantes en que tienen parientes que sostener ó deudas que pagar»[36].
[36] Chap. VIII.
Pero hay más. Otro cuidado, así de la Administracion de los libertos como de las sociedades protectoras fué la educacion é instruccion de los negros, y ya he dicho que en este punto no se sabe á qué dar la preferencia, si á los desvelos de los abolicionistas ó á la buena voluntad de los negros.
En un _Report_, fecha 1.º de Enero de 1867, publicado por el superintendente de las escuelas, M. J. W. Alvord (del _Freedmen's Bureau_), en trece Estados y el distrito de Colombia, se daban las cifras siguientes:
Escuelas diarias 960 Escuelas nocturnas 247 ------ 1.207