Juan José: Drama en tres actos y en prosa

Part 2

Chapter 23,900 wordsPublic domain

¡Pobre Juan José!

JUAN JOSÉ.

Más tarde, cuando me ví libre de la _caena_ y dije «¡á trabajar!» ¿qué encontré?... De aprendiz, cachetes del maestro y de los oficiales, y una cazuela de sobras en un rincón; después, mucho trabajo y muchas fatigas, y un jornal escaso, _ganáo_ sobre dos tablones mal unidos, tiritando de frío en invierno, abrasándome la piel en verano, afanándome desde la mañana á la noche, _pa_ llegar por la noche á mi casa y encontrarme sólo, sin que nadie viniera á decirme: «¡Descansa hombre, que bien lo mereces!» Así vivía cuando conocí á Rosa. Ella me dió lo que aún no había _encontráo_ en el mundo, cariño. ¿Crees tú, que puedo dejarla, ó conformarme con que me deje?...

ANDRÉS.

Yo...

JUAN JOSÉ.

¡Dejarme ella á mí!... No, Andrés, ¡que no lo haga, que no lo intente!... ¡Si se atreviera á hacerlo!... (_Con tono de amenaza._)

ANDRÉS.

¿Vuelves á las mismas?

JUAN JOSÉ.

¡Eso quisiera yo, no volver!... Pero estas cavilaciones mías pueden más que yo, me levantan en peso, y cuando imagino que Rosa me puede abandonar, marcharse con otro, se me pone una nube de sangre delante de los ojos, y... (_Con angustia y odio._) ¡Que no suceda, Andrés, que no suceda; porque si sucede, estoy _perdío_!

ANDRÉS.

Déjate de tontunas, que por la presente no tienen fundamento, y bébete esa media copa. (_Alargando la que habrá quedado llena sobre el velador._)

JUAN JOSÉ.

Tienes razón. Más vale callar. (_Apurando la copa de un sorbo. Se abre la puerta del fondo y entra por ella Isidra, que se dirige al mostrador._)

ESCENA V

JUAN JOSÉ, ANDRÉS, ISIDRA y EL TABERNERO

ISIDRA.

(_Al Tabernero._) Dame una de _tiple_. (_El Tabernero sirve la copa á Isidra; ésta la apura á sorbos junto al mostrador._)

ANDRÉS.

_La_ Isidra. (_Á Juan José que se habrá vuelto al oir la voz de Isidra._)

JUAN JOSÉ.

Esta vieja es la que trae á mal traer á Rosa con sus comadreos.

ISIDRA.

(_Como si viera por primera vez desde que entró á Juan José y Andrés._) ¡No había _reparáo_!... (_Acercándose á ellos._) ¡Buenas noches, hijos!

ANDRÉS.

_Señora_, haga usté el favor de no faltar, que nadie se ha metido con usté.

ISIDRA.

(_Sorprendida._) ¡Faltar!

ANDRÉS. Dice que no, y acaba de llamarnos hijos. Contentos andarían los suyos como los tuviese.

ISIDRA.

(_Con despecho._) ¡Poca vergüenza!

ANDRÉS.. (_Con seriedad cómica._) Á todo hay quien gane.

ISIDRA.

(_Á Juan José._) ¿Ves qué mala lengua?

JUAN JOSÉ.

(_Con sequedad._) Peores las hay y más daño hacen. (_Con dureza._) Mire usté en qué emplea la suya, porque puede salirle caro.

ISIDRA.

¿Á mí? (_Como sorprendida._)

JUAN JOSÉ.

(_Con el mismo tono de antes._) ¡Á usté!

ISIDRA.

(_Como si no le entendiera y con fingida sinceridad._) ¿Qué te pasa, chico?... ¿Te ha _picáo_ la víbora?

JUAN JOSÉ.

Quizá que sí. Ya sabe usté lo que quiero decirle, y ándese con _cuidáo_, porque todo el monte no es orégano, y un día, por culpa de sus trapisondas, va usté á tropezarse con algo que la duela.

ISIDRA.

¡Yo! ¿Pero qué dices?

JUAN JOSÉ.

Lo que he dicho y con ello basta. (_Á Andrés._) Vamos en busca de Antonio, que ya es hora. (_Levantándose._)

ANDRÉS.

Vamos. (_Se levanta también._) Cuando vengan esas, que esperen.

TABERNERO.

_Quedar_ con Dios. (_Juan José y Andrés se dirigen al fondo; al llegar delante de Isidra, Andrés le da á ésta un golpecito en el hombro y le dice con tono zumbón._)

ANDRÉS.. (_Á Isidra._) Hasta luego, _mamá_. (_Salen por el fondo Andrés y Juan José._)

ESCENA VI

EL TABERNERO é ISIDRA

ISIDRA.

(_Por Juan José y Andrés._) _¡Condenáos!..._ Y no es más que porque Juan José se ha _pensáo_ que yo aconsejo mal á Rosa. (_Al Tabernero._)

TABERNERO.

¿No lo hace usté? (_Con sorna._)

ISIDRA.

(_Con tono de inocencia._) ¡El Señor me libre!... Usté me conoce, Manuel.

TABERNERO.

Porque la conozco á usté, no la creo.

ISIDRA.

¿No?

TABERNERO.

Óigame usté, _señá_ Isidra: Yo no me meto en los asuntos de mi parroquia porque no debo, y porque todo el que entra en mi casa á dejar un duro, ó una peseta, ó una _perra chica_, es _sagráo pa_ mí. Yo sé oir, y ver, y callar, y respetar á cada uno _su marcha_, que ese es mi oficio y mi negocio; pero no me venga usté con pamplinas. Aquí no _cuelan_.

ISIDRA.

¿Yo?...

TABERNERO.

Déjese usté de historias. Desde que Paco se mudó á esta calle y conoció á Rosa, ¿qué ha hecho Paco, sino rondar á Rosa, y qué ha hecho usté más que meter á Paco por los ojos de Rosa?

ISIDRA.

¿Soy yo responsable de que se echen á mala parte mis buenas intenciones?

TABERNERO.

(_Con tono de duda._) ¿Buenas intenciones usté?

ISIDRA.

¡Claro! Paco es una gran proporción, y me duele que no se aproveche de ella Rosa. Eso es cierto; tan cierto como que no me he metido nunca en que ella quiera ó deje de querer á Juan José. ¿Qué tiene que ver lo uno con lo otro?

TABERNERO.

¡Una friolera!... ¡Usté se ha creído que Juan José iba á conformarse!...

ISIDRA.

No sería el primero. (_Se abre la puerta del fondo y entra Paco seguido de dos Mujeres y dos Hombres. Los Hombres llevan capas y sombreros anchos; las Mujeres, pañuelos de seda á la cabeza y mantones de flecos._)

PACO.

(_Desde la puerta._) ¡Adentro!... ¡Ahora veréis si llevo razón! (_Entran los dos Hombres y las dos Mujeres._)

ESCENA VII

ISIDRA, PACO, EL TABERNERO, DOS MUJERES y DOS HOMBRES; luego EL MOZO

TABERNERO.

(_Dirigiéndose á Paco, con la oficiosidad propia á un tabernero cuando entra un buen parroquiano en su casa._) ¡Señor Paco!...

PACO.

¡Hola, Manuel! Les he dicho á éstos que tienes la mejor copa de vino del distrito; conque echa unas _pa_ que se enteren.

TABERNERO.

(_Llenando unas copas y poniéndolas sobre la repisa del mostrador._) Estas son las mías.

PACO.

(_Á Isidra._) ¿Qué bebe usté?

ISIDRA.

Aguardiente. (_El Tabernero sirve á Isidra; los demás apuran sus copas._)

PACO.

(_Á los que le acompañan._) ¿Qué tal?

MUJER 1.ª

¡Superior!

PACO.

(_Al Tabernero._) Dános otras, y que nos arreglen un arroz con pollos y unas chuletas. Cenamos aquí.

TABERNERO.

¡Chico!... (_El Tabernero sirve otras copas; el Mozo sale por la puerta de la izquierda. Al Mozo._) Entra en la cocina y que avíen un arroz con pollos y unas chuletas. Son _pa_ el señor Paco; no digo más. Pónles la mesa en ese cuarto. (_El de la derecha. El Mozo sale por la izquierda._)

PACO.

(_Al Tabernero._) ¿Tienes guitarra?

TABERNERO.

(_Con afán de agradar._) _Pa_ usté se buscaría aunque no la hubiera. Ahí dentro, (_Por el cuarto de la derecha._) encontrarán ustedes una, y es de primera.

PACO.

(_Á las Mujeres._) ¿No bebéis?

MUJER 1.ª

¡Digo!... (_Apurando la copa._)

PACO.

(_Al Tabernero._) Repite. (_El Tabernero llena otras copas. Paco se dirige al velador de la izquierda, enfrente del cual se habrá sentado Isidra. El Mozo sale de la cocina con un servicio de platos y manteles; atraviesa la escena y entra en la habitación de la derecha, que se ilumina como si acabasen de encender el gas. Á Isidra._) ¿La ha visto usté?

ISIDRA.

Sí.

PACO.

¿Y qué?

ISIDRA.

Durilla anda; pero déjela usté de mi cuenta que ya se ablandará.

PACO.

Si me ayuda usté, no ha de pesarle.

ISIDRA.

¿Ayudar á usté?... Con alma y vida. Á un mozo tan rumboso y tan guapo, se le ayuda siempre. Y no lo hago por interés, Dios lo sabe; lo hago porque le tengo á usté simpatías.

PACO.

Si yo pudiera hablar á solas con ella; pero no encuentro ocasión nunca; se pasa el día en el taller; sale del taller con Toñuela, y en cuanto Juan José viene de la obra, no se aparta de ella un instante.

ISIDRA.

¿Ocasión?... Esta noche se le puede ofrecer á usté una.

PACO.

¿Esta noche?

ISIDRA.

Rosa vendrá aquí y vendrá antes que él, porque él ha ido á arreglar un negocio, y á poco que tarde, tardará un rato; si _en tan y mientras_ ella se queda sola, sale usté del cuarto; se hace el encontradizo, y... Créame usté, Paco, con dinero y con simpatías se va á todas partes. (_Sale el Mozo de la habitación de la derecha y se dirige al mostrador._)

PACO.

(_Á Isidra._) ¿Quiere usté cenar?

ISIDRA.

Gracias, ya lo he hecho. Ahora voy en casa de una vecina á que me preste unos cuartejos. Poca cosa; un apuro de veinte reales.

PACO.

(_Metiendo la mano en el bolsillo del chaleco y sacando de él unas monedas._) Ahí van dos duros, y quédese usté, por si la necesito.

ISIDRA.

(_Toma el dinero y lo guarda con expresión de profunda codicia._) ¡De rodillas le serviría yo á usté, Paco!

TABERNERO.

(_Á Paco._) Cuando _ustées_ quieran; eso está listo. (_Por la habitación de la derecha._)

PACO.

(_Á los que le acompañan._) Vamos.

TABERNERO.

(_Abriendo de par en par la puerta de la derecha._) Pasen _ustées_. (_Entran los dos Hombres y las dos Mujeres en la habitación de la derecha._)

PACO.

(_Al Tabernero desde la puerta de la derecha._) Mándanos dos docenas y unas aceitunas, _pa_ hacer boca. (_Entra Paco en la habitación de la derecha, cuya puerta se cierra tras él._)

ESCENA VIII

ISIDRA, EL TABERNERO y EL MOZO; luego ROSA y TOÑUELA

ISIDRA.

(_Al Tabernero._) ¡Es un chorro de oro este Paco!

TABERNERO.

(_Mientras, llena unas copas que coloca sobre una bandeja, y pone en un plato, sacándolas de un frasco que habrá en el mostrador, dos ó tres cacillos de aceitunas._) Y usté bebe de él á borbotones. Con tal de que no se le atragante á usté Juan José y la ahogue.

ISIDRA.

En peores me he visto.

TABERNERO.

(_Al Mozo._) Lleva esto. (_El Tabernero entrega al chico la bandeja de copas y el plato de aceitunas; el chico las entra en la habitación de la derecha, de la que sale breves momentos después de entrar. Á Isidra._) ¡En fin; allá usté! Á mí no ha de dolerme. (_Se abre la puerta del fondo y entran por ella Rosa y Toñuela en traje de obreras: mantón de lana, delantal azul, falda corta, pañuelo á la cabeza y manguitos azules en los brazos._)

TOÑUELA.

(_Á Rosa._) ¡Una quincena sin trabajo!... ¡Estamos _lucías_!

ROSA.

(_Con indiferencia y como pensando en otra cosa._) Cierto que sí. (_Al Tabernero._) ¿Han venido esos?

TABERNERO.

Me dejaron razón de que les esperáseis. No tardarán.

ISIDRA.

(_Dirigiéndose á Rosa y Toñuela._) ¡Hola, muchachas!

TABERNERO.

(_Al Mozo, que ya habrá salido de la habitación de la derecha._) Estate al _cuidáo_. Voy á dar una vuelta por la cocina. (_Sale por la izquierda._)

ESCENA IX

ROSA, ISIDRA, TOÑUELA y EL MOZO

TOÑUELA.

(_Á Rosa._) ¡De bonito humor va á ponerse Andrés cuando lo sepa!...

ISIDRA.

¿Qué ocurre?

TOÑUELA.

¡Qué va á ocurrir, _señora_! Que han puesto en la calle, por una quincena, á la _mitá_ de las obreras de la fábrica, y nos ha _tocáo_ la china á nosotras.

ISIDRA.

¡Vaya por Dios, mujer!

TOÑUELA.

¡Dos pesetas diarias que se van á baños! ¡Qué remedio! ¡Tendremos paciencia!

ROSA.

¡_Pa_ lo que yo ganaba!... ¡Valiente _puñáo_ son tres moscas ó seis reales, que era mi jornal, por estarme dale que le das desde la siete de la mañana!

TOÑUELA.

No es tan poco. Con seis reales se puede hacer mucho.

ISIDRA.

(_Con burla._) ¡Lo menos un _hotel_!...

ROSA.

(_Riendo._) ¡Sí!...

TOÑUELA.

Menos mal que quince días pasan á escape. Lo siento por Andrés, que tendrá que acortar su ración de vino.

ISIDRA.

Que se aguante. De más hacéis con trabajar _pa_ ellos y estropearos las manos por ellos.

ROSA.

(_Mirándose las manos, con aire triste y mal humorado._) ¡Buenas las tengo yo!...

TOÑUELA.

Cuando se es pobre, hay que arrimar el hombro. Á mí me sabe á gloria el dinero que gano _pa_ ayudar á Andrés. ¿Á tí no te sucede igual? (_Á Rosa._)

ROSA.

(_Con displicencia._) Sí; claro está que sí.

ISIDRA.

(_Con desdén._) ¡Aperrearse por un hombre!...

TOÑUELA.

Queriéndole y viéndole _apuráo_, se hace á gusto.

ROSA.

¡Queriéndole!...

ISIDRA.

Déjate de _quereres_. El querer se acaba un día ú otro. ¡Cualquiera me tosía á mí si fuese joven y bonita como vosotras dos!... (_Á Rosa._) ¡Quita allá, infeliz!... Mujeres conozco que no valen la _mitá_ que vosotras y viven con desahogo, y las tienen á boca que pides, y son las reinas de su casa.

ROSA.

Sí las hay, y están como se les antoja, y se ríen del mundo.

TOÑUELA.

Mientras que les dura el palmito. Cuando éste se acaba, ¿qué es de ellas? Ni los perros las quieren.

ISIDRA.

¡Qué sabes tú!...

TOÑUELA.

_¡Quiá!..._ Prefiero sujetarme á mi Andrés y sufrir su pobreza, y aguantar su genio, á pasar lo que pasan otras, y llegar á vieja, y verme como usté se ve, sola y sin _la_ calor de nadie.

ISIDRA.

¿Y por qué me veo yo así?... Por tonta y por no llevarme de buenos consejos... Y si no, anda, fíate de los hombres; quiérelos por ellos, pasa por ellos fatigas, y penas, y disgustos... ya verás qué pago te dan.

ROSA.

(_Á Toñuela._) En eso tiene razón la _señá_ Isidra. Te afanas por un hombre, pasas con él tu juventud, te aperreas por él, y el día menos _pensáo_ se cansa de tí, te pone _en la del rey_, y si te he visto no me acuerdo. Ahí está lo que ocurre.

TOÑUELA.

No siempre. En fin, cada uno hace de su capa un sayo; y yo me voy á casa á dejar este lío (_Uno que habrá puesto al entrar sobre un taburete._) y á preparar la cena, que esta noche tengo _convidáos_. (_Se levanta._)

ISIDRA.

_¿Convidáos?..._

ROSA.

Sí; Juan José y yo.

TOÑUELA.

_Pa_ mí, como si fuéseis el rey y la reina de España. (_Coge el lío de encima del taburete. Á Rosa._) ¿Me esperas aquí?

ROSA.

Bueno.

TOÑUELA.

Bajo en un Jesús. ¡Pobre Andrés!... ¡Tan contenta como estaba, y ahora dos semanitas de ahogos!... (_Como desechando su mal humor._) ¡Qué demonio!... Dios proveerá. Menos ganan los gorriones y viven. (_Sale por el fondo._)

ESCENA X

ROSA, ISIDRA, y EL MOZO; al final PACO y sus compañeros, dentro.

ROSA.

(_Á Isidra, por Toñuela y con acento de despecho._) Ahí la tiene usté, tan satisfecha y tan alegre... Parece que le ha _tocáo_ el premio gordo con su Andrés. ¿Cómo podrá estar alegre con la vida que lleva?

ISIDRA.

Porque está _acostumbrá_ á ella desde que nació, y no ha visto el mundo por un _bujero_, ni sabe lo que son comodidades y _bienestares_, y llevar á los hombres de mérito, _amarráos_ á la cola del vestido. (_Con desprecio._) ¡Qué sabe esa _méndiga_!... (_Con fingida compasión y cariño y cogiendo las manos de Rosa entre las suyas._) No te ocurre á tí lo mismo, pobrecilla. ¡Quién te ha visto y te ve!... Caro estás pagando el capricho.

ROSA.

(_Con tristeza._) ¡Sí lo pago; sí!... (_Con despecho._) ¡Encontrarme como me encuentro!... ¡Ay _señá_ Isidra, cada día me acostumbro menos á estas miserias!...

ISIDRA.

Naturalmente.

ROSA.

Nada, que no es posible. Yo procuro, y quisiera, y no puedo... ¡Vamos, que no sé á punto fijo lo que me pasa! Un _déo_ de la mano diera yo por saberlo y por explicármelo.

ISIDRA.

Á que yo te lo explico.

ROSA.

Usté.

ISIDRA.

Yo... En primer lugar, te figuras que quieres á Juan José, y no lo quieres.

ROSA.

(_Con sorpresa._) ¿No?...

ISIDRA.

Vamos, quererle, sí le quieres; pero no con ese cariño que ciega y pone una venda en los ojos.

ROSA.

Yo...

ISIDRA.

No, así no le quieres. La prueba es, que notas lo que al lado suyo te falta; y como no eres una imbécil, _reflesionas_ en que vales mucho y dices: «¿Voy yo á conformarme con esto?» y no te conformas; y haces bien.

ROSA.

¡Conformarme!...

ISIDRA.

¡Calla, mujer, calla!... Es un dolor que estés como estás. ¿Y por quién? Por un... Así como así, lo merece la prenda.

ROSA.

(_En un arranque de vanidad de hembra._) Eso no; Juan José es un buen mozo.

ISIDRA.

Los domingos que se lava y se desenyesa la cara; los demás días, cualquiera averigua lo que es. ¡Y aunque sea un buen mozo!... Tan buenos los hay y se mueren por tus pedazos; y no te obligarían á trabajar y á sufrir privaciones... Quita, que no tienes perdón de Dios. ¡Si yo estuviera en tu pellejo!...

ROSA.

_Señá_ Isidra, ¿qué voy á hacer sino lo que hago? ¿Cómo le dejo, si no me da motivo, y se muere por mí, y me considera, y dos que gane, míos son? No tengo más remedio que agradecérselo y aguantarme.

ISIDRA.

Y morirte de agradecimiento en un rincón.

ROSA.

Es...

ISIDRA.

(_Interrumpiéndole._) Agradecimiento, sí, señora; porque sólo agradecimiento le tienes ya. ¿Crees que yo me chupo el dedo?... Pues no; yo sé de alguien que no te disgusta, y te ha ido interesando poco á poco, y metiéndose en tu _sentir_. (_Como respondiendo á una señal negativa de Rosa._) No me hagas señas de que no, porque es verdad. ¿Quieres que te lo nombre? Paco.

ROSA.

No; no suponga usté...

ISIDRA.

(_Interrumpiéndole._) ¡Ese sí que es un hombre cabal y buen mozo, y dispuesto á cuanto sea menester por gustarte!... Sólo que tú, con tus desprecios y con tus repulgos, acabarás por aburrirle y hacer que se canse de tí.

ROSA.

(_Con orgullo._) ¡Cansarse!... Apueste usté que no. ¡Como yo quisiera!...

ISIDRA.

Pero no quieres, y acaso, cuando vayas á acordarte de él, se haya él _olvidáo_ hasta del santo de tu nombre.

ROSA.

_¡Quiá!_ Paco será el mismo de hoy, mientras á mí me dé la gana. No me gusta presumir, ni _echar plantas_, pero sépalo usté; así, mal vestida, y con esta facha, y sin dármelas de _farolera_, donde estuviera Paco, y mi cuerpo se presentase, no habría más que una ama: yo.

ISIDRA.

(_Con cariño._) ¡Vanidosa! (_Se escucha en la habitación de la derecha el rasgueo de una guitarra acompañada con palmadas y taconazos._)

ROSA.

¿Hay música ahí dentro?... (_Una voz de hombre entona dentro la salida de una malagueña._)

ISIDRA.

Es...

ROSA.

(_Levantándose y dirigiéndose hacia la derecha._) Oiga usté, que van á cantar.

UNA VOZ DE HOMBRE.

(_Dentro y cantando acompañado por la guitarra._)

_Vivir sin tí, no es vivir; y sin tí, no vivo yo; más vale esperanza en tí, que no andar en procesión, hoy aquí, mañana allí._

VOCES.

(_Dentro._) ¡Ole!... ¡Viva lo bueno!... ¡Viva!...

ROSA.

(_Con alegría._) ¡Ole! (_Á Isidra._) ¡Que muy rebién _cantáo_!

ISIDRA.

(_Á Rosa._) ¿Lo ves? No puedes remediarlo. Ya te está saltando el alma en el cuerpo. De buena gana entrarías á _echar_ una copla.

ROSA.

¡Que lo diga usté!...

ISIDRA.

(_Con sorna y haciendo un gesto picaresco._) Ahora que caigo... ¡Pues no se me había _olvidáo_!... ¿Á que no adivinas quién está ahí dentro?

ROSA.

¿Quién?

ISIDRA.

Paco. Ha venido con unos amigos y con dos mujeres muy guapas. (_Recalcando la frase._)

ROSA.

¿Sí? (_Con despecho mal disimulado._)

ISIDRA.

¡Guapas de veras! (_Con tono insidioso._) Lo que pensará el hombre; un clavo saca otro...

ROSA.

Lo que tiene es rabia porque no le hago cara. (_Se abre la puerta de la derecha y sale por ella Paco._)

PACO.

(_Desde la puerta. Al Mozo._) ¡Chico!... ¡Vino!... (_Como si reparase en Rosa._) ¿Es usté, vecina? (_Dirigiéndose á ella._)

ROSA.

Ya me ve usté.

PACO.

¡Y la veo tan real moza como siempre!

ROSA.

Como que soy la misma. (_El Mozo llena una bandeja de copas y la lleva á la habitación de la derecha. Isidra se retira al segundo término._)

ESCENA XI

ROSA, ISIDRA y PACO; luego EL MOZO

PACO.

(_Á Rosa._) ¿Me deja usté que la convide?

ROSA.

Se estima. (_Con ligero acento de despecho._) No quiero entretenerle. Podía enfadarse la reunión.

PACO.

¡Valiente _cuidáo_ se me da! Estando, como estoy ahora, al lado de usté, cien años me parecerían un minuto.

ROSA.

¡Cien años!... (_Con acento irónico._) Iba usté á encontrar calvas, cuando volviese, á las señoras que le acompañan.

PACO.

Por mí que se les caiga el pelo. (_Sale el Mozo de la habitación de la derecha con una bandeja llena de copas á medio apurar; llega con ellas al mostrador y vacía el sobrante de las copas en la jarra._)

ROSA.

(_Á Paco._) Ande usté, que le esperan; ande usté con ellas y diviértase.

PACO.

¡Divertirme!... Yo ya no me divierto, Rosa.

ROSA.

(_Con ironía._) ¿Le ha ocurrido á usté alguna desgracia?

PACO.

La mayor de todas; _penar_ por causa de una mujer, que maldito si hace caso de mí.

ROSA.

¡Qué pícara!... ¿Y quién es? ¿Alguna de las señoras que están ahí dentro?

PACO.

No se burle usté. Conmigo no ha venido nadie. Esas mujeres vienen con dos amigos míos, y están ahí porque ellos las han _invitáo_. _Pa_ mí, como si no estuviesen.

ROSA.

¡Vamos!...

PACO.

La persona por quien yo _peno_, no está en aquel cuarto; usté lo sabe, y si cualquiera de esas mujeres le estorba á usté, lo dice y se marcha á la calle, y si la estorbo yo, me voy yo; porque donde yo esté y usté se presente, usté es la dueña, y la que manda, y la que dispone, y aquí está quien lo dice, y no se ha ido.

ROSA.

Gracias, Paco. (_Dirige á Isidra una mirada de triunfo y orgullo satisfecho._) No lo decía yo por tanto. (_Después de una ligera pausa y como si quisiera variar de conversación._) Vaya una malagueña bien _cantáa_ la de antes.

PACO.

No está mal; pero al lado de usté... ¡Usté sí que canta como un ángel del cielo!

ROSA.

(_Entre satisfecha y avergonzada._) ¡Eche usté arena!

PACO.

Como si fuese hoy, tengo presente la primera vez que la oí á usté cantar. Llevo la copla en el corazón, y daría lo que me pidiesen por volverla á oir.

ROSA.

No sea usté _romancero_, Paco. Cualquiera pensará que nunca ha _escucháo_ usté nada mejor.

PACO.

¡Nada! Y, ahora que caigo en ello, ¿por qué no entra usté á cantarnos una malagueña?

ROSA.

¿Yo?

PACO.

Hágame usté ese obsequio.

ROSA.

De buena gana; pero no es posible.

PACO.

¿Por qué?

ROSA.

Estoy esperando á Juan José; él es muy poco _aficionáo_ á que yo entre y salga y _alterne_. Podía enfadarse.

PACO.

¡Enfadarse! Si yo fuera un desconocido, se comprende que se enfadara. Tratándose de mí, no hay caso.

ROSA.

Claro que usté es su maestro, y Juan José le debe los dos ó los cuatro que gana, pero...

PACO.

Pero, ¿qué?

ROSA.

No puedo; de veras no puedo. Él tiene su carácter, y si lo toma á mal...

PACO.

No lo tomará. Es un momento, y si en ese momento llega él, que pase y se beba una copa, ó diez, ó cuarenta; están ustedes con nosotros lo que _les cumpla_, y cuando les dé la gana, se van. (_Con insistencia cariñosa y como tratando de vencer la actitud indecisa de Rosa._) Vaya, haga usté algo en su vida por mí; aunque sólo sea _cantarse_ una copla... (_Á Isidra que permanece en segundo término junto á un velador, apurando á sorbos un vaso pequeño de aguardiente._) _Señá_ Isidra, ayúdeme usté á convencerla.

ISIDRA.

(_Acercándose._) ¿Qué es ello?

ROSA.

Que Paco se empeña en oirme cantar un rato; yo no me atrevo á complacerle, porque Juan José va á venir y puede figurarse cualquier cosa y darme un disgusto.

ISIDRA.

No hay motivo _pa_ que Juan José se incomode; entre amigos, un _osequio_ se acepta, que no somos salvajes _pa_ desairar á las _presonas_.

ROSA.

Yo...

ISIDRA.

Anda, mujer; anda, y no te hagas _de_ rogar tanto.

ROSA.

Iré. (_Á Paco._) Advierto que no hago más que cantar dos coplas y salir.

PACO.

Á gusto de usté. De esa puerta adentro, usté es la reina. (_Á Isidra._) ¿Viene usté?

ISIDRA.

Yo me voy á acostar.

PACO.

(_Abriendo la puerta de la derecha._) Entre primero la gracia de Dios. (_Entran Paco y Rosa en la habitación de la derecha, cuya puerta se cierra detrás de ellos._)

ESCENA XII

ISIDRA y EL MOZO; á seguida EL TABERNERO; luego JUAN JOSÉ y ANDRÉS.

ISIDRA.

(_Al Mozo._) Dame otra copita, que quiero coger el sueño á gusto. (_Sale el Tabernero por la izquierda y oye á Isidra._)

TABERNERO.

(_Al Mozo._) Yo la serviré. Anda tú á la cocina, y en cuanto echen el arroz, llévalo. (_Entra el Mozo en la habitación de la izquierda. Á Isidra._) ¿Aquí todavía? (_Entran por la puerta del fondo, Juan José y Andrés._)

ANDRÉS.

Ya estoy _templáo_. Esta noche la tomo. (_Á Juan José._) He dicho que la tomo, y no estaría bien que un hombre fallase á su palabra; la tomo, aunque no se haya _arregláo_ esa _chapuza_.

JUAN JOSÉ.

También es capricho. (_Reparando en la ausencia de Rosa._) ¿No han venido aún?

ISIDRA.

(_Aparte._) ¡El otro! Yo me largo. (_Alto. Al Tabernero._) Hasta mañana. (_Dirigiéndose al fondo._)

ANDRÉS.

¿Se va usté doña siglo?

ISIDRA.

Á mi nido á dormir.

ANDRÉS.

¿Pues cómo, si esta es la hora de las lechuzas? (_Isidra se encoge de hombros y sale por el fondo sin contestar._)

ESCENA XIII