Chapter 7
El convento de Predicadores de la orden de _Santo Domingo_, ocupado ahora por el Instituto, Oficinas de Hacienda y Guardia civil, se hallaba fundado en el sitio que fue la Ciudadela o principal fuerte de la ciudad de Teruel en el muro de la misma: hízose esta fundación en el año 1611, por D. Miguel Andrés, vecino de la capital cuya historia venimos escribiendo, y su titular era San Raymundo de Peñafort: gastó sumas muy considerables en la fábrica suntuosa de la Iglesia y Casa que sirvió de Colegio de estudios con muchísima utilidad del pueblo y lugares comarcanos, concurriendo a sus aulas un crecido número de discípulos, y de este mismo establecimiento y del Seminario salieron hombres notables hasta tal punto, que además de haber desempeñado altos cargos y dignidades, honraron dentro y fuera de España la ciudad de Teruel y los muchos pueblos de los que hoy constituyen su provincia. ¡Cuanto nos alegraríamos que esta saliese de su marcada apatía en la instrucción y se colocara a la altura de las capitales de España! Permítannos los hijos de Teruel y sus comprovincianos que deploremos su estado en esta digresión, somos aragoneses, nacidos en Zaragoza, y deseamos con toda nuestra alma, que tanto aquella ciudad siempre heroica que con delirio amamos, como las de Huesca y Teruel, no degeneren en nada de lo que fueron en otro tiempo, y sigan con la nobleza de carácter que las distingue, el camino de la gloria científica, artística y militar que la legaron sus mayores, triple gloria que constituía el mas rico florón de la antigua corona Aragonesa.
Reciban desde las pobres páginas de esta nuestra humilde _Historia_, el tributo de la mas entusiasta admiración y gratitud, los aragoneses contemporáneos nuestros que no se dan punto de reposo en honrar con su pluma o con su palabra el noble país en que nacieron, entre los que figuran los nombres de _D. Gerónimo Borao_, _Don Manuel Andreu_, D. _Manuel Lasala_, _Don José Nadál_, _D. Bienvenido Comin_, _Don Mauricio Martínez_, _D. Bartolomé Martínez_, _D. Vicente Ventura_, _D. José Puente_, _D. Narciso Ena_, _D. Custodio_, _Don Mariano_ y _D. Vicente Carderera_, _D. Angel Gallija_, _D. Tomás Lalaguna_, _D. José María Huici_, _D. Esteban Gabarda_, _D. Miguel Ferrer_, _D. Joaquin Mateo_, _D. Martín Sanchez_, _D. Leon Ros_, y _D. José Ríos_ y una distinguida pléyade de jóvenes aragoneses en cuyo número se cuentan _D. Eusebio Blasco_, _D. Joaquin Tomeo_, _D. Martín Villar_, _D. Pablo Gil_, _D. Juan Clemente Cavero_, _D. Joaquin Marton_ _D. Agustin Paraiso_, _D. Julio Monreal_, _D. Joaquin Gil Verges_, _D. Mariano Viscasillas_, _D. Eugenio Borao_, _D. Francisco Codera_, _D. Constantino Gil_, _Don Juan Pablo Solér_, _D. Francisco Navarro_, _D. Santos Pina_, _D. Bruno Solano_, _el vizconde de Torres-Solanot_, _D. Iñigo Figueras_, _D. Cándido Campo_, _Don Marceliano Isabal_, _D. Leon Abadías_, _D. Mariano Supervia_, _D. Antonio Aparicio_, _D. Mariano Baranda_, _D. Pedro Andrés Catalan_, _D. Andrés Cabañero_, _D. Joaquin Torres_, _D. Mariano Martín_, _D. Pedro Pomar_, _D. Elías Vicente_, _D. Filomeno Cueva_, y, en fin, otros muchos jóvenes que nos dispensarán si no les nombramos por sernos infiel la memoria al entrar en prensa estas páginas, y que todos dan y esperamos que darán días de gloria al país aragonés.
Contiguo al ex-convento de la Trinidad, descuella el _Seminario_, edificio de colosales dimensiones pero sin ningún orden arquitectónico marcado: fue en un principio colegio de jesuitas, parque en la guerra civil, seminario después, y ahora en su mitad cuartel de infantería: en toda época por su solidez, por sus proporciones y por su situación, ha sido considerado como el mejor punto militar, y por consiguiente en todas las guerras ha sido destinado para este objeto: tiene una magnífica Iglesia de una nave con cruz latina, si bien aglomeradísimos y confusos los adornos y frescos, de los que los hay de perfección rara y muy bien conservados: lo mejor de este templo (en donde se ven unos cuantos centenares de armas en mal estado e inútiles), es el busto de su fundador el Obispo de Teruel e inquisidor general D. _Francisco Perez de Prado_, ejecutado por D. Felipe de Castro.
Espulsados de España los jesuitas, por real pragmática de 2 de Abril de 1767, ocupáronseles al mismo tiempo sus temporalidades, con la reserva empero de adjudicarlas, muy particularmente sus edificios, a los objetos que se considerasen mas útiles, previos informes en especial de los diocesanos respectivos: Hallábase a la sazón ocupando la Silla de Teruel el Ilmo. Sr. D. Francisco José Rodriguez Chico, quien impetró del Rey Cárlos III, la concesión del Colegio e Iglesia de la extinguida orden y algunas de sus rentas para Seminario Conciliar, gracia que concedió el monarca en 25 de Agosto de 1769. Concedido que fue, se hizo preciso atender a su sostenimiento presupuestado en cinco mil pesos, no habiéndose podido reunir por de pronto mas que mil ochocientos treinta y dos; luego, merced a una módica cantidad proporcional en dinero, que debía satisfacerse en los meses de Mayo y Junio de cada año, impuesta a todos los partícipes de diezmos del Obispado, se reunió la suma total de tres mil doscientos cuarenta y tres pesos, que si bien no llenaba absolutamente el presupuesto, esto no obstante, era ya suficiente a lo mas necesario y perentorio. En este estado se abrió el Seminario en el que se han venido dando con ligeras interrupciones, las enseñanzas peculiares a esta clase de establecimientos.
La _Sala Capitular_, llamada así por ser un local destinado para celebrar sus reuniones el Capítulo general, es un paralelógramo bastante espacioso y cómodo con su techado de bóveda: está situado en la calle del Seminario en la acera opuesta al teatro y frente al lienzo de pared que mira al norte de la Iglesia de Santiago: a la izquierda entrando tiene un altar dedicado a la Inmaculada Concepción, patrona de la corporación, y en el segundo cuerpo Santa Emerenciana, patrona de la ciudad. En el testero de enfrente colocada en una urna, existe la cabeza auténtica y embalsamada del célebre y eminente D. Gil Sanchez Muñoz, con una inscripción en un cuadro colocado en el lado izquierdo, del tenor siguiente:
«_El rostro de este busto, que embalsamado se ha conservado por la familia de los ilustres señores Sanchez Muñoz, barones de Escriche, es del Ilmo. Señor D. Gil Sanchez Muñoz, racionero de la Iglesia de San Martín de esta ciudad, canónigo de Santa María de la misma, canónigo de la metropolitana de Barcelona, y electo Papa en el día 10 del mismo Junio del año 1423 por los cardenales de la obediencia del llamado Benedicto XIII. Renunció tan alta dignidad por la paz de la Iglesia, cuya determinación participó al Ayuntamiento y capitulares de Teruel en 26 de Julio de 1429. Quedose con el Obispado de Mallorca, en cuyo gobierno murió, y su cuerpo yace en la sala capitular de aquella Santa Iglesia._»
El capítulo general en obsequio de tan digno y benemérito individuo, construyó esta urna y se colocó en la sala el día 6 de Junio del año 1825: la conservación de este precioso, auténtico, e inestimable monumento se debe al benemérito prior D. Rafael Perez.
En otro cuadrito se conserva una carta del beato Juan de Ribera, patriarca, arzobispo, virrey y capitán general de Valencia, escrita con la ortografía y términos que siguen:
_A los muy Rdos. y magníficos Señores el Prior y Capítulo general de la ciudad de Teruel:_
_Magníficos y muy Rdos. Señores con la carta de Vs. ms. y El recaudo que de su parte me a dado El Rdo. maestro pons e Recibido muego contentamiento, pues se offrece cosa que en esta casa ayan de mandar, y en ella les podamos servir conforme a lo que yo Edeseado. Y el piadoso zelo que Vs. ms. tienen del prouecgo de mis feligreses en el servicio de me Señor me obliga mas, La doctrina del padre fray Moreno donde qaiera que aestado agecgo siempre muego fruto acompañada de subuena vida y exemplo y estoy mux satisfecgo de que El resida en esta mi diócesi: pero, por lo que dicgo tengo procuraré con sus superiores que para el tiempo que Vs. ms. señalan le den licencia que torne a essa ciudad y en todo lo demás que ocurriere Vs. ms. no dexen de mandar en esta casa donde ay muy entera voluntad para servilles, cuyas muy Rdas. personas ntro. Señor guarde y acreciente en su sto servicio de Valencia A XX de Octubre de 1575._»
En ambos costados de la Sala están los patronos de las parroquias, los retratos de D. Raymundo de Castrocol, Obispo de Zaragoza, que en 1217 concordó sobre décimas con el Ayuntamiento y Capítulo eclesiástico de Teruel. El de D. Pedro el IV. El de D. Alonso II y el del Sr. D. Gil Sanchez Muñoz.
Capítulo VII.
_El Hospital.--La Casa provincial de Beneficencia.--La Casa de la Comunidad.--Las Casas Consistoriales de Teruel._
El _Hospital_ de Teruel situado en la plaza de San Juan, frente a la antigua casa de los barones de Escriche, fue en un principio una casa destinada a los leprosos, con la denominación de San Lázaro, fundada por algunos vecinos de Teruel, antecesores de _Magdalena de la Cañada_, quien, habiéndola habitado desde la niñez, y gobernádola y servido con su persona y bienes, trató después de elevarla a hospital impetrando con este objeto de D. Alonso el IV, le concediera para sí y los suyos, el derecho privativo sobre la mencionada casa de San Lázaro, el privilegio perpetuo de administración y todos los derechos del hospital, gracia que le fue concedida por el monarca en Teruel a 16 de Marzo de 1333. El Rey D. Pedro el IV confirmó dicho privilegio a _Francisca Fillol_, nieta de Magdalena de la Cañada, en Valencia a 10 de Marzo de 1362. El mismo Rey a _Garcia Fillol_, en Zaragoza a 5 de Febrero de 1381. D. Martín de Aragón a _Juana Fillol_ en Altura a 10 de Noviembre de 1401. Don Fernando el Católico a García Fillol y Bartolomé Fillol en Burgos a 8 de Julio de 1508. Finalmente, Mariano Martín Fillol, clérigo, con la calidad de heredero del hospital y sus derechos, lo vendió y cedió a favor de la ciudad de Teruel en 2 de Octubre de 1555.
Tiene este edificio cuatro salas muy cómodas y ventiladas en donde anchurosamente pueden acomodarse de ochenta a noventa enfermos: dos de ellas destinadas a enfermedades de medicina y las otras dos a las de cirugía: tiene una Iglesia ovalada con cuatro tribunas y en cuyo retablo mayor está la Asunción.
La _Casa de Misericordia_. Al observar la constante emigración de familias a la ciudad y reino de Valencia por la esterilidad del terreno de la ciudad y partido de Teruel, y que otras en bastante número mendigaban, y de aquí la multitud de ociosos que por do quier pululaban, los Ilmos. Sres. Obispos Don Francisco Rodriguez Chico, y D. Roque Martín Merino, trataron ya de fundar un hospicio de Misericordia, no pudiendo, sin embargo, llevar a cabo sus buenos deseos. Igual pensamiento y con los mismos resultados tuvieron con respecto a una casa de expósitos; pero el Ilmo. Sr. D. Félix Rico prohijó y dio cima a tan filantrópicas ideas, autorizado para ello por cédula expedida en Aránjuez a 3 de Abril de 1796. Designose para edificio el Seminario de Villavieja, pero las consideraciones de su distancia y que importaría tanto su reedificación como si se construyera de nuevo, hiciéronle desistir de este proyecto. Esto, no obstante, mientras se edificaba la nueva obra, habilitó aquel Seminario, y en él empezaron ya por de pronto a mejorar su suerte los mendigos y los expósitos. Después de vacilar por algún tiempo acerca del sitio que debía ocupar la nueva casa, se decidió por el que hoy existe, con cuyo objeto compró un huerto de los racioneros de San Martín y otro de Don Alejandro Barrachina. En seguida Don Francisco Roca, académico de la de San Fernando y Director de arquitectura de la de San Luis de Zaragoza, levantó el plano muy parecido a la de aquella ciudad, si bien mas en pequeño, nombrándose director de obras a D. Ramón Pardo, arquitecto y vecino de la capital de Aragón. Abriéronse las zanjas y en el día 9 de Febrero de 1798, a las tres en punto de su tarde se colocó la primera piedra entre una concurrencia numerosísima de lo mas selecto de la ciudad convidada al efecto: la colocación de esta piedra fue en el ángulo derecho saliendo de la casa a la parte de O: finalizó la obra a principios del presente siglo: hasta el año 1821 hubo una fábrica de paños bastante acreditada; hoy hay algunos telares de lienzo, alpargatería y varios se dedican también a trabajar esparto: está situada en las afueras de la ciudad, a la izquierda del río Turia y de la carretera de Zaragoza.
En la plazuela de la Marquesa o de la Libertad, se halla la casa de la _Comunidad_. En ella estuvo el Instituto provincial, en ella celebró sesiones la Diputación, en ella se recibían los quintos de la ciudad y de la provincia, y en ella existe hoy el casino llamado del _Porvenir_. Este edificio fue construido en el siglo XVI, con el objeto de reunirse en él para deliberar los comunistas: es de una solidez poco común: su fachada principal de sillería, tiene el carácter de romana; el pórtico se compone de un intercolumnio corintio, terminando el frontispicio con una galería de arcos esféricos apoyados sobre columnas dóricas: el interior es de poco gusto y escasa comodidad.
Las _Casas Consistoriales_, cuyo frente principal da a la plaza de la Catedral, están en regular estado de solidez, y tienen de notable que fue la casa solariega de D. Francisco Fernandez Perez de Aranda, ayo y preceptor del infante D. Fernando, hijo del rey de Aragón D. Juan I, eminente diplomático, fundador de la Santa Limosna, monje lego en la cartuja de Portaceli, y uno de los miembros de la asamblea celebrada en Caspe en 14 de Marzo de 1412, con el objeto de la legitimidad del derecho a la corona de Aragón, entre sus varios pretendientes por la muerte sin sucesión y sin heredero alguno, cuyo derecho fue indisputable, del rey D. Martín I, recayendo la corona en el infante Don Fernando de Castilla. Murió Perez de Aranda en Portaceli en 1438. Está enterrado en el mencionado monasterio en el ángulo de la obediencia.
Frente al costado izquierdo del edificio, hay levantado otro al gusto moderno y también para casa consistorial, pero paradas las obras hace ya bastante tiempo, existe todavía sin poder servir para el Ayuntamiento.
Capítulo VIII.
_La instrucción pública en Teruel.--El Periodismo.--El Casino Turolense.--El Teatro.--La Plaza de Toros.--El Cementerio.--El Torreon de Ambeles.--La Torre Lombardera. La Muralla de Teruel._
Como primer establecimiento de Instrucción pública de la provincia, debemos citar el _Instituto de segunda enseñanza_, el cual está dotado de los Catedráticos que marca la ley y con arreglo al plan se la instruye también a los alumnos: tiene un gabinete de física bastante regular y una biblioteca compuesta de 391 obras completas en 1323 tomos, y 217 incompletas en 620 volúmenes, lo que constituye un total de 808 obras y 1943 volúmenes.
Como bibliotecas de alguna consideración merecen citarse la del Palacio episcopal, la del Seminario, la particular del Sr. Lanzarote y alguna otra.
En el _Seminario_ se da hoy la enseñanza de Teología.--La _Escuela normal_ se suprimió algunos meses ha.--Para la instrucción primaria hay varias escuelas de niñas y niños en la ciudad y en la casa de Beneficencia, a cuyo frente se hallan maestros suficientemente ilustrados y celosos por el aprovechamiento de sus discípulos.
Desde el año 1840, se han publicado en Teruel, los periódicos _El Centinela de Aragón_, _El Constitucional_, _El Avisador_, _El Teruelano_, _El Turia_, _La Voluntad_, _El Órgano de Móstoles_, _El Duende_, y después _El Tio Pelamangos_, _La Fraternidad_, luego _La Idea_, _La Concordia_, y la _Unión del Magisterio_: los dos últimos de primera enseñanza, el Duende, el Órgano de Móstoles y el tío Pelamangos, satíricos, y los demás políticos.
El _Casino Turolense_, sito en la calle de los Amantes, antes de Ricos Hombres, ocupa la casa que fue de los padres de la desgraciada D.ª Isabel de Segura, frente a la cual se ve el solar de la que fue de los de D. Diego Garcés de Marcilla: el gabinete de lectura es bastante bueno y si mal no nos han informado estuvo allí la alcoba de D.ª Isabel y Azagra, alcoba donde exhaló el postrer suspiro en la mas terrible agonía el mismo D. Diego, caballero digno de mejor suerte Tanto este Casino como el del Porvenir, están suscrito a muchos periódicos y en ambos el servicio es bastante bueno.
La figura esterior del _Teatro_ es la de un paralelógramo y la interior de una aproximada elipse: caben unas setecientas personas: tiene dos órdenes de palcos, sostenidos y divididos por columnas de madera con capiteles toscanos: el palco escénico no ofrece muchas comodidades; tiene un telar, algunos escotillones, dos vestuarios y algunas decoraciones en regular estado: este edificio fue cuartel de caballería: construyose el teatro por varios vecinos en sociedad: la propiedad del edificio pertenece al Ayuntamiento.
A la distancia de un cuarto de hora próximamente de Teruel, está la _Plaza de Toros_, cuya figura es un polígono regular de veinticuatro codos y su total diámetro consta de ochenta varas castellanas: tiene setenta y dos palmos, grada cubierta y tendido y puede dar cabida a mas de 9000 personas, quedando para la lid un circo de 50 varas de diámetro: es sumamente cómoda y espaciosa en toda su distribución: tiene café, enfermería, pieza de guadarnés, cuadra y cuatro puertas a los cuatro puntos cardinales. Al frente de la del O. y en la parte esterior se hallan nueve toriles, dispuestos de modo que, todos tienen salida a un patio común con objeto de sacar el toro que se quiera, sin necesidad de incomodar a los demás.
La construcción y decoración esterior de la plaza consiste en un zócalo en todo su perímetro, de mampostería compuesta: sobre este una faja horizontal, de la cual arrancan en sus veinticuatro ángulos, igual número de fajas perpendiculares, que juegan con otra de coronación, y hace el lugar de arquitrave o friso, componiendo la parte de cornisa los solerones inferior y superior, con sus canecillos y terminando con el tejado a dos vertientes. El todo de la obra es de buen gusto, por sus bellas proporciones, pero en lo que mas resalta este es en la atinada alternativa y variada combinación de los vanos, en lo cual parece que fijó mas la atención el Director de la obra D. Hermenegildo Lopez.
Cerca de esta plaza y en lo mas elevado de la colina del llano de San Cristóbal, del que ya hicimos mérito en otro lugar, está el _Cementerio nuevo_, muy regular y de una capacidad bastante.
Casi desde el ex-convento de Santo Domingo, empiezan a descubrirse perfectamente los antiguos muros, y en el Oriente de la ciudad, en su punto mas elevado, se levanta el _Torreon de Ambeles_, de arquitectura romana, de sillares de una magnitud regular: su figura es la de una estrella con sus ángulos interpolados, mas y menos salientes, que no llegan a la base: está abierto por la parte de la ciudad, y desde el centro de su elevación principia una escalera de caracol: según la tradición, fue el alcázar de la antigua fortaleza, teniendo vías subterráneas de comunicación con otros torreones y con el río Turia.
Reconstruidos los muros en tiempo de D. Pedro el IV de Aragón, cúpole a la puerta de Zaragoza, _vulgo_ del Tozal, entre E. y N. un torreón a cada costado, que hoy están embebidos en los edificios, y con respecto a los murales ordenó aquel monarca lo siguiente:
_Item que sian fetas duas torres veques tró en egual del andador del múr, en la entrada de la porta de Zaragoza, que hajan de front cinh soldes, e isquen del mur a fora cuatro soldes, e vian ben valletjadas, ab ponts llevadizos, e entre las duas torres sia lo pasaetje de la porta, e que se continuen a lo mur, e sian envestidas en las altras duas torres vellas que y sontjá, pertal com las torres aquellas son flacas, e no ixen fora lo mur 11 de abril de 1847._
Al N. de la ciudad se encuentra otro torreón de arquitectura árabe llamado _Torre Lombardera_: construido de sillares en los ángulos, de mampostería vasta algo mas de la mitad de su altura, y el resto de tapia de yeso, cal y canto. Entre O. y N. existe otro cuadrado, y fundado sobre un peñasco, constituye parte de la muralla, siendo el contorno de esta de figura irregular, su construcción de tabiques de medio pie de espesor con sus aspilleras correspondientes, y esplanadas en los ángulos salientes, por los cuales se comunica a otra parte de la fortificación interior que se llama muro.
¡Verdadera lástima es que no se haya conservado en pie toda la muralla o al menos una gran parte de ella, ora para admirar su muchísima solidez, ora para hacer recordar a los actuales teruelanos que la argamasa para unir las piedras se tintó muchas veces con la sangre de los que las construían, edificando y peleando a un mismo tiempo contra los enemigos de la Cruz! ¡Cuántos hijos de Teruel, han perecido en dicha muralla, ya conquistando el país, ya defendiendo heroicamente la ciudad en el reinado de D. Pedro, en la guerra de la independencia, y en la triste lucha de hermanos contra hermanos!
Capítulo IX y último.
_Calidad y circunstancias del terreno de Teruel.--Paseos y medios de comunicación con otras poblaciones.--Correos.--Fondas.--Producciones del país.--Artes e industria--Comercio.--Ferias y mercados de Teruel.--Las armas y títulos de esta ciudad._
Por lo que atañe a la _calidad y circunstancias del terreno_, diremos que en lo general es lo que se llama duro y poco asequible a ciertas producciones como olivos, viñedos y frutas, produciendo casi principalmente cáñamo, trigo, cebada, centeno y avena.
A Teruel fáltanle paseos, aunque con este nombre existen el llamado _Obalo_, sin duda por su figura, y el de la _Glorieta_, que ahora nada tiene de esto, pero sin embargo, es un regular sitio en algunas épocas del invierno: sirven de paseos las afueras de la ciudad y cruceros de la vega que si bien no merecen este nombre por faltarles flores y arbolado, pueden suplirlos: en cuanto a las afueras, la mejor es la carretera de Zaragoza, por cuyo punto la entrada en Teruel es amena y agradable, dominándose desde ella toda la vega. La carretera de Valencia, los trozos de las de Alcañiz y Cuenca, bastante bien construidos suplen la falta de paseos.
Yendo de Zaragoza a Teruel, muy poco antes de llegar a la Casa provincial de Beneficencia, y en el mismo lado, se encuentra un hermoso vivero que compró la Diputación de la provincia para surtir de árboles a los paseos y carreteras que sirven de comunicación con otras poblaciones importantes.
Donde se nota diariamente la verdadera animación en Teruel, es en el paseo del Obalo entre diez y una del día: allí, donde existen dos posadas y una fonda, afluyen el correo que va de Valencia y vuelve a salir luego de Teruel, allí acuden los muchos carreteros de Zaragoza, Sigüenza, Molina, Valencia y otros puntos: allí, en fin, acostumbra venderse la caza, la leña, el carbón y otras cosas que llevan los naturales o vecinos de los pueblos inmediatos. El día que el proyectado camino de ferro-carril llegue a realizarse, no dudamos que la ciudad y provincia de Teruel, ha de entrar en una nueva vida, pero vida próspera y animada: entonces el comercio recibirá mayor actividad, los pueblos podrán vender con mas facilidad sus mercancías, serán mas fáciles los medios de comunicación, y la provincia toda no podrá menos de recojer los inmensos beneficios que ha de traerla la esplotación de las muchísimas minas que encierra en sus entrañas.
La Administración de correos de Teruel está bien servida, y a pesar de la actividad desplegada para la mas pronta circulación de la correspondencia, no puede conseguirse que a Madrid, Zaragoza, Valencia, Alcañiz etc. puedan salir de Teruel y llegar en un día a su destino o al contrario las cartas o impresos; efecto todo de las inmensas distancias que separan a la ciudad de que tratamos de las poblaciones mas principales que aunque lejos rodean la provincia.