Granos de oro: Pensamientos Seleccionados en las Obras de José Martí

Part 6

Chapter 62,815 wordsPublic domain

En lo corpóreo, como en lo del espíritu, la salud es indispensable a la belleza, y ésta, en el hombre como en el mundo de que es suma, depende del equilibrio.

La ciudad extravía el juicio, el campo lo ordena y acrisola.

Antes se aplaudía al gladiador que mataba, y ahora al que salva.

La vida es un himno.

La muerte es una forma oculta de la vida.

El sufrimiento es menor para las almas que el amor posee.

La vida no tiene dolores para el que entiende a tiempo su sentido.

Del mismo germen son la miel, la luz y el beso.

Cada estado social trae su expresión a la literatura, de tal modo, que por las diversas fases de ella pudiera contarse la historia de los pueblos con más verdad que por sus cronicones y sus décadas.

No puede haber contradicciones en la Naturaleza.

¿Quién es el ignorante que mantiene que la poesía no es indispensable a los pueblos?

Hay gentes de tan corta vista mental, que creen que toda la fruta se acaba en la cáscara.

La poesía que congrega o disgrega, que fortifica o angustia, que apuntala o derriba las almas, que da o quita a los hombres la fe y el aliento, es más necesaria a los pueblos que la industria misma, pues ésta les proporciona el modo de subsistir, mientras que aquélla les da el deseo y la fuerza de la vida.

El alma sólo se complace en lo bello y grandioso.

La libertad debe ser, fuera de otras razones, bendecida, porque su goce inspira al hombre moderno--privado a su aparición de la calma, estímulo y poesía de la existencia--, aquella paz suprema y bienestar religioso que produce el orden del mundo en los que viven en él con la arrogancia y serenidad de su albedrío.

La libertad es la religión definitiva. Y la poesía de la libertad el culto nuevo. Ella aquieta y hermosea lo presente, deduce e ilumina lo futuro, y explica el propósito inefable y seductora bondad del Universo.

El que vive en un credo autocrático es lo mismo que una ostra en su concha, que sólo ve la prisión que la encierra y cree, en la obscuridad, que aquello es el mundo; la libertad pone alas a la ostra. Y lo que, oído en lo interior de la concha, parecía portentosa contienda, resulta a la luz del aire ser el natural movimiento de la savia en el pulso enérgico del mundo.

El átomo que crea es de esencia divina.

El acto en que se crea es exquisito y sagrado.

El hombre debe abrir los brazos, y apretarlo todo contra su corazón, la virtud lo mismo que el delito, la suciedad lo mismo que la limpieza, la ignorancia lo mismo que la sabiduría; todo debe fundirlo en su corazón, como en un horno.

Dese fuerzas a los hombres, en vez de quitarles con lamentos las pocas que el dolor les deja.

X

Del vol. "Amistad Funesta".

X

El alma humana tiene una gran necesidad de blancura. Desde que lo blanco se oscurece, la desdicha empieza.

La práctica y conciencia de todas las virtudes, la posesión de las mejores cualidades, la arrogancia de los más nobles sacrificios, no bastan a consolar el alma de un solo extravío.

Ni a las mujeres está bien eso de cubrirse la frente, donde está la luz del rostro.

Cuando se padece mucho no se desea un beso en los labios, sino en la frente.

Hay algo de tenebroso e inquietante en esas frentes cubiertas.

Gustan siempre los jóvenes de lo desordenado e imprevisto.

Mejora y alivia el contacto constante de lo bello.

Conviene tener siempre delante de los ojos, alrededor, ornando las paredes, animando los rincones donde se refugia la sombra, objetos bellos, que la coloreen y la disipen.

Hay cierto espíritu de independencia en el pecado, que lo hace simpático cuando no es excesivo.

Pocas son por el mundo las criaturas que, hallándose con las encías provistas de dientes, se deciden a no morder, o reconocen que hay un placer más profundo que el de hincar los dientes, y es no usarlos.

Todos aquellos placeres que no vienen directamente y en sazón de los afectos legítimos, aunque sean champaña de la vanidad, son acíbar de la memoria.

Tiene el sueño pesado, en cosas de grandeza, y sobre todo en estos tiempos, el alma humana.

¿Qué es la música, sino la compañera y guía del espíritu en su viaje por los espacios?

Sólo los que persiguen en vano la pureza, saben lo que regocija y exalta el hallarla.

La conversación con las damas ha de ser de plata fina, y trabajada en filigrana leve.

Los estudiantes son el baluarte de la Libertad, y su ejército más firme.

Las universidades parecen inútiles, pero de allí salen los mártires y los apóstoles.

Una mujer sin ternura ¿qué es sino un vaso de carne, repleto de veneno?

XI

Del vol. "Ismaelillo".--"Versos Sencillos".--"Versos libres".

XI

El hijo de un pueblo esclavo vive por él, calla y muere.

Todo es hermoso y constante, todo es música y razón, y todo, como el diamante, antes que luz es carbón.

Cuando al peso de la cruz el hombre morir resuelve, sale a hacer bien, lo hace y vuelve como de un baño de luz.

¡La eternidad de los hombres es la gran pena del mundo!

El verso, dulce consuelo, nace alado de dolor.

El suelo triste en que siembran lágrimas dará árbol de lágrimas.

La culpa es madre del castigo.

Copa de mago que el capricho torna en hiel para los míseros, y en férvido tokay para el feliz. La vida es grave, y hasta el pomo ruin la daga hundida; al flojo gladiador clava en la arena.

No es hermosa la fruta en la mujer, sino la estrella.

La tierra ha de ser luz, y todo vivo debe en torno de sí dar lumbre de astro.

¡Sólo las flores del paterno prado tienen olor!

¡Sólo las ceibas patrias, del sol amparan!

Como en vaga nube por suelo extraño se anda.

De carne viva y profanadas frutas viven los hombres, ¡ay! ¡mas el proscripto de sus entrañas propias se alimenta!

Grato es morir; horrible vivir muerto.

XII

Del vol. "Versos".--"Abdala".--"Amor con amor se paga".

XII

Cuando el amor o el entusiasmo llora, se siente a Dios, y se idolatra y ora.

...Cuando se muere en brazos de la patria agradecida, la muerte acaba, la prisión se rompe; ¡empieza, al fin, con el morir, la vida!

...Cuando la gloria a esta estrecha mansión nos arrebata, el espíritu crece, el cielo se abre, el mundo se dilata y en medio de los mundos se amanece.

¡Mata, déspota, mata! ¡Para el que muere a tu furor impío, el cielo se abre, el mundo se dilata!

Nadie inculpe jamás a los sedientos sin calmar con el agua sus afanes: nadie inculpe jamás a los hambrientos sino acabando de ofrecerles panes.

¿Quién sabe en los placeres lo que llora? ¿Quién conoce la sangre en la sonrisa, y el odio en el amor, y la dolora en el bullente fondo de la risa?

Mujer, y flor, y llanto se fecundan en hijos, en aroma, en musgo, en flores, y el universo terrenal inundan con la savia vital de los amores.

¡Espíritu, a soñar! Soñando, crece la eternidad en ti, ¡Dios en la altura!

El Cielo y el Infierno hermanos son, hermanos en lo eterno.

...¿Cuándo el martirio no fué en la frente la mejor corona?

Ceder es dominar: sé siempre tierna: ¡jamás serás vencida!

...¡Doma potros y fieras, la caricia!

...el dolor, como la nieve, mantiene en fuego el corazón que enfría.

¡Oh, qué dulce es morir cuando se muere luchando audaz por defender la patria!

Hombre incompleto es el hombre que en su estrecho ser se pliega y sobre la tierra madre su estéril vida pasea, sin besos que lo calienten ni brazos que lo protejan.

XIII

Del vol. "Crítica y Libros".

XIII

Se hacen versos de la grandeza, pero sólo del sentimiento se hace poesía.

Es ley que honren y acaten a los poetas que no pasan, reyes que pasan.

Conocer diversas literaturas es el mejor medio de libertarse de la tiranía de algunas de ellas.

Embellecer la vida es darle objeto.

Salir de sí es indomable anhelo humano, y hace bien a los hombres quien procura hermosear su existencia, de modo que vengan a vivir contentos con estar en sí.

No hay para odiar la tiranía como vivir bajo ella.

Los hombres aman en secreto las verdades peligrosas, y sólo iguala su miedo a defenderlas, antes de verlas aceptadas, a la tenacidad y brío con que las apoyan luego que ya no se corre riesgo en su defensa.

La sátira es el homenaje que la medianía celosa paga siempre al genio.

El amor al arte aquilata al alma y la enaltece.

Sobre el placer de poseer lo hermoso, que mejora y fortifica, está el placer de poseer lo hermoso, que nos deja contentos de nosotros mismos.

Alhajar la casa, colgar de cuadros las paredes, gustar de ellos, estimar sus méritos, platicar de sus bellezas, son goces nobles que dan valía a la vida, distracción a la mente y alto empleo al espíritu.

Se siente correr por las venas una savia nueva cuando se contempla una nueva obra de arte.

La tristeza pone en el alma prematura vejez.

No hay nada más temible que los apetitos y las cóleras de los ignorantes.

Un libro, aunque sea de mente ajena, parece cosa como nacida de uno mismo, y se siente uno como mejorado y agrandado con cada libro nuevo.

Manda sólo, y mandará siempre de veras, el que haya traído consigo de la naturaleza el derecho de mandar.

Un cajista es un hermano; y como el brazo de los autores, que deben cuidar y mimar bien sus brazos.

La herencia en la vida animal es la transmisión de los elementos de una existencia determinada de un individuo a otro.

La vida es sutil, complicada y ordenada, aunque parezca brusca, simple y desordenada al ignorante.

La vida es una agrupación lenta y un encadenamiento maravilloso.

El genio es simplemente una anticipación: prevé en sus detalles lo que otros no ven aún en sus líneas mayores, y como los demás no ven lo que ve él, lo miran con asombro, se fatigan de su resplandor y persistencia, y lo dejan a que se alimente de sí propio, y sufra.

Las obras de los grandes creadores en arte están hechas de manera que, salvo el obscuro color que les da el tiempo, parecen obras de ahora: es que los grandes creadores ven lo eterno en lo accidental; por lo que sus obras perduran.

Cuando un pueblo se divide, se mata.

El ambicioso ríe en la sombra.

Literatura no es otra cosa más que expresión y forma, y reflejo en palabras de la Naturaleza que nutre y del espíritu que anima al pueblo que la crea.

Leer una buena revista es como leer decenas de buenos libros.

Preocupar a los pueblos exclusivamente en su ventura y fines terrestres, es corromperlos, con la mejor intención de sanarlos.

Los pueblos que no creen en la perpetuación y universal sentido, en el sacerdocio y glorioso ascenso de la vida humana, se desmigajan como un mendrugo roído de ratones.

Quien no comulga en el altar de los hombres, es justamente desconocido por ellos.

Mal va un pueblo de gente oficinista.

Esclavo es todo aquel que trabaja para otro que tiene dominio sobre él.

Emplearse en lo estéril cuando se puede hacer lo útil; ocuparse en lo fácil cuando se tienen bríos para intentar lo difícil, es despojar de su dignidad al talento.

Todo el que deja de hacer lo que es capaz de hacer, peca.

El avaro es el tipo esencial del egoísta; el héroe es el tipo esencial del altruista.

La vida espiritual es una ciencia, como la vida física.

Las cualidades de los padres quedan en el espíritu de los hijos como quedan los dedos del niño en las alas de la fugitiva mariposa.

La individualidad es el distintivo del hombre.

El que desentierra una ciudad merece más aplausos que el que la devasta.

Sólo hay en nuestros países una división visible, que cada pueblo, y aun cada hombre, lleva en sí, y es la división en pueblos egoístas de una parte, y de otra generosos.

Títulos dan los reyes; pero de ennoblecimiento de alma, ninguno mayor que el que se saca de los libros.

Las ideas purifican.

Venir a la vida usual después de haber estado del brazo con ellas por bajo de los árboles o por espacios azules, es como dar de súbito en el vacío.

¿Criticar qué es, sino ejercer el criterio?

La aristocracia intelectual viene de pensar y de padecer.

El arte no es venal adorno de reyes y pontífices, por donde apenas asoma la cabeza eterna el genio, sino divina acumulación del alma humana, donde los hombres de todas las edades se reconocen y confortan.

El que ajuste su pensamiento a su forma, como una hoja de espada a la vaina, ese tiene estilo.

El verso se improvisa, pero la prosa no; la prosa viene con los años.

Las épocas de construcción, en las que todos los hombres son pocos; las épocas amasadas con sangre y que pudieran volver a anegarse con ella, quieren algo más de la gente de honor que el chiste de corrillo y la literatura de café, empleo indigno de los talentos levantados.

La gracia es de buena literatura; pero donde se vive sin decoro, hasta que se le conquiste, no tiene nadie el derecho de valerse de la gracia sino como arma para conquistarla.

La literatura verdadera está en la observación de los tipos originales, y en la expresión fiel e intensa de lo que el autor ve dentro y fuera de sí.

Escribir no es cosa de azar, que sale hecha de la comezón de la mano, sino arte que quiere a la vez martillo de herrero y buril de joyería; arte de fragua y caverna, que se riega con sangre, y hace una víctima de cada triunfador; arte de cíclope lapidario.

El sacrificio es un placer sublime y penetrante.

El desinterés es la ley del genio y de la vida.

Los pueblos son como los árboles, que no los conoce bien, ni sabe de los injertos que les puedan convenir o dañar, sino quien los conoce desde las raíces.

Quien en sí condensa un pueblo, es digno de figurar entre los que van a su cabeza.

Ningún espíritu extraordinario ama por sí, sino por no causar dolor a los que le han hecho la merced de quererlo.

La tierra está llena de espíritus. El aire está lleno de almas.

El que de su pueblo reniegue, de las propias alas de su cerebro y entrañas de su entendimiento sea, como un ladrón, privado.

Los que se limitan a copiar el espíritu de los poetas de allende, ¿no ven que con eso reconocen que no tienen patria, ni espíritu propio, ni son más que sombras de sí mismos, que de limosna andan vivos por la tierra?

Por cada siglo que los pueblos han llevado cadenas, tardan por lo menos otro en quitárselas de encima.

En este mundo no hay nada de verdadero más que la nobleza y la hermosura.

No es posible vivir en la tragedia perpetua, ni sin ella.

Contra la verdad, nada dura; ni contra la Naturaleza.

Un libro es estopa y espuma si no arranca naturalmente del carácter.

FIN

ÍNDICE

ÍNDICE

NOTA DE LOS EDITORES 7

PROEMIO 11

I Del vol. CUBA.--Primera Parte 13

II " " CUBA.--Segunda Parte 23

III " " EN LOS ESTADOS UNIDOS.--Primera Parte 45

IV " " EN LOS ESTADOS UNIDOS.--Segunda Parte 53

V " " LA EDAD DE ORO 63

VI " " HOMBRES 73

VII " " NUESTRA AMÉRICA.--Primera Parte 85

VIII " " NUESTRA AMÉRICA.--Segunda Parte 95

IX " " NORTEAMERICANOS 111

X " " AMISTAD FUNESTA 127

XI " " ISMAELILLO.--Versos sencillos.--Versos libres 131

XII " " VERSOS.--Abdala. Amor con amor se paga 135

XIII " " CRÍTICA Y LIBROS 139

Sociedad Editorial Cuba Contemporánea

PUBLICACIONES

(Dirigidas por Carlos de Velasco.)

I. Revista mensual _Cuba Contemporánea_.

II. _Biblioteca de "Cuba Contemporánea"._ Vol. I: _Pensando en Cuba._ Por José Sixto de Sola.

III. _Biblioteca "La Cultura Cubana"._

Vol. I: _Granos de Oro_. Pensamientos seleccionados en las obras de José Martí. Por Rafael G. Argilagos.

(A este volumen, y en la misma Biblioteca, seguirán libros de José Antonio Saco, Rafael M. Merchán, Luz y Caballero, Enrique Piñeyro, el Padre Varela, etc., etc.)

_PROXIMAMENTE_

Libros de: Enrique José Varona, Manuel Sanguily, Antonio S. de Bustamante, Dulce María Borrero de Luján, José de Armas, A. Hernández Catá, Luis Rodríguez-Embil, Bernardo G. Barros, José Antonio Ramos, Max Henríqnez Ureña, Emilio Bacardí, Mariano Aramburo, Mario Guiral Moreno, Raúl de Cárdenas, Julio Villoldo, etc., etc.

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