Filosofía Fundamental, Tomo II

Part 21

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El espacio vacío no es un atributo sin sujeto, pues que no entendemos un espacio donde no haya nada, sino un espacio sin cuerpos. Dios está ciertamente presente en todo el espacio vacío; y quizás hay en este espacio muchas otras sustancias que no son materiales, y que por consiguiente no pueden ser tangibles, ni percibidas por ninguno de nuestros sentidos.

El espacio no es una sustancia, sino un atributo de un ser necesario; y debe, como todos los atributos de un ser necesario, existir mas necesariamente que las sustancias mismas que no son necesarias. El espacio es inmenso, inmutable, eterno, y lo mismo debe decirse de la duracion; mas no se sigue de esto que haya nada eterno fuera de Dios, porque el espacio y la duracion no están fuera de Dios; son consecuencias inmediatas y necesarias de su existencia, sin las cuales no seria eterno, ni se hallaria presente en todas partes.

Los infinitos no se componen de finitos, sino como los finitos se componen de infinitésimos. Ya he manifestado mas arriba, en qué sentido puede decirse que el espacio tiene partes y que no las tiene. Las partes, en el sentido que se da á esta palabra cuando se la aplica á los cuerpos, son separables, compuestas, desunidas, independientes las unas de las otras, y capaces de movimiento. Pero, aunque la imaginacion pueda en algun modo concebir partes en el espacio infinito, sin embargo como estas partes impropiamente dichas, quedan esencialmente inmóviles é inseparables las unas de las otras, se sigue que el espacio es esencialmente simple, y absolutamente indivisible [6].

[Nota 6: Aquí Clarke vuelve á confundir la divisibilidad con la separabilidad, y esta confusion le lleva á proposiciones contradictorias.]

Réplica de Leibnitz.

Como yo habia objetado que el espacio tomado por una cosa real y absoluta seria eterno, impasible é independiente de Dios, se ha tratado de eludir esta dificultad diciendo que el espacio es una propiedad de Dios; ya objeté á esto en mi escrito precedente, que la propiedad de Dios es la inmensidad; pero que el espacio conmensurado con los cuerpos, no es lo mismo que la inmensidad de Dios................................

He preguntado, supuesto que el espacio sea una propiedad, de qué cosa podrá serlo un espacio vacío, limitado, cual lo imaginamos en el recipiente de donde se haya quitado el aire. No me parece razonable decir que este espacio vacío, redondo ó cuadrado, sea una propiedad de Dios..................................................................

Si los espacios limitados y el espacio infinito son la propiedad de Dios, será preciso, cosa extraña! que la propiedad de Dios sea compuesta de afecciones de las criaturas, porque todos los espacios finitos juntos componen el espacio infinito............................................ ........................................................................

Si el espacio es una propiedad de Dios, entra en la esencia de Dios; es así que el espacio tiene partes, luego tambien los tendria la esencia de Dios. _Spectatum admisi_................................................

Además los espacios, ora están vacíos ora llenos; luego habrá en la esencia de Dios partes ora vacías ora llenas y por consiguiente sujetas á un cambio perpetuo. Los cuerpos, llenando el espacio, llenarian una parte de la esencia de Dios, y serian conmensurados con ella; y en la suposicion de un vacío, una parte de la esencia de Dios estará en el recipiente; este Dios con partes se parecerá mucho al Dios de los estóicos, que era el universo todo entero, considerado como un animal divino...............................................................

La inmensidad de Dios hace que Dios esté en todos los espacios; si Dios está en el espacio, ¿cómo puede decirse que el espacio está en Dios, ó que es su propiedad? Se dice que la propiedad está en el sujeto: pero ¿quién ha oido jamás que el sujeto esté en su propiedad?

Como yo habia objetado que el espacio tiene partes, se busca un efugio, alejándose de la significacion usual de los términos, porque estas partes no son separables, y no podrian apartarse las unas de las otras por escision; pero basta que el espacio tenga partes, sean estas separables ó nó, y se las puede asignar en el espacio, ya por los cuerpos que están en él, ya por las líneas y superficies que se pueden tirar. Se alega la excusa de que no se ha dicho que el espacio fuera el sensorio de Dios, sino _como_ su sensorio. Parece que lo uno es tan poco conveniente é inteligible como lo otro..................................

Si Dios siente lo que pasa en el mundo por medio de un sensorio, parece que las cosas obran sobre él, y que es como concebimos el alma del mundo. Se me imputa que repito las objeciones sin hacerme cargo de las respuestas; pero yo no veo que se me haya soltado esta dificultad: mejor seria renunciar enteramente á ese pretendido sensorio.

No me es posible copiar otros pasajes de esta interesante polémica, que puede leerse por extenso en la coleccion de las obras de Leibnitz: pero bastan esas muestras para que se vea la importancia que daban á las cuestiones sobre el espacio, filósofos eminentes.

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(SOBRE EL CAPÍTULO XVII DEL LIBRO III.)

(III). Para que el lector forme concepto cabal de la opinion de Kant sobre el espacio, y juzgue por sí mismo de si hay ó nó la contradiccion indicada, pongo á continuacion algunos pasajes del autor.

«El concepto trascendental de los fenómenos[7] en el espacio, es una advertencia crítica de que en general, _nada_ de lo percibido en el espacio, _es una cosa en sí_; que el espacio es además una forma de las cosas, que tal vez les seria propia, si fuesen consideradas en sí mismas; pero que los objetos en sí, nos son completamente desconocidos; y que lo que llamamos _objetos exteriores no es otra cosa que las representaciones puras de nuestra sensibilidad_, cuya forma es el espacio, y cuyo correlativo verdadero, es decir, la cosa en si misma, es por esta razon totalmente desconocida, y lo será siempre; pero sobre la cual no se interroga jamás á la experiencia.» (Estética trascendental, seccion primera).

[Nota 7: Kant define el fenómeno: «el objeto indeterminado de una intuicion empírica.» Llama intuicion empírica: «la que se refiere á un objeto por medio de la sensacion.» Entiende por sensacion: «el efecto de un objeto sobre la facultad representativa, en cuanto nosotros somos afectados por él.» Estética trascendental, primera parte.]

«Es de todo punto cierto, y no solo posible ó verosímil, que el espacio y el tiempo como condiciones necesarias de toda experiencia, tanto interna como externa, son condiciones puramente subjetivas de toda nuestra intuicion. Luego es igualmente cierto que _todos los objetos con relacion al espacio y al tiempo, no son mas que simples fenómenos, y nó cosas en sí_, si se los considera segun el modo con que nos son dadas. Mucho se puede decir _à priori_ de la forma de los objetos, pero nada de la cosa en sí, que debe servir de base á estos fenómenos.»

Esta doctrina de Kant le atrajo la inculpacion de idealismo, y provocó explicaciones del filósofo aleman, que algunos consideran como una contradiccion manifiesta.

Hé aquí cómo se defiende Kant de la nota de idealismo: «Cuando digo que en el espacio y el tiempo, la intuicion de los objetos exteriores y la del espíritu, representan estas dos cosas tales como ellas afectan nuestros sentidos, _no quiero decir que los objetos sean una pura apariencia_; porque en el fenómeno, los objetos y hasta las propiedades que nosotros les atribuimos, son siempre consideradas como alguna cosa dada realmente; sino que como esta calidad de ser dada, depende únicamente de la manera de percibir del sujeto en su relacion con el objeto dado, este objeto como fenómeno, es diferente de sí mismo, como objeto en sí. _Yo no digo que los cuerpos parezcan simplemente_ que son exteriores, ó que mi alma _parezca simplemente_ haberme sido dada en mi conciencia: cuando yo afirmo que la calidad del espacio y del tiempo (conforme á la cual yo pongo el cuerpo y el alma como siendo la condicion de su existencia) existe únicamente en mi modo de intuicion y nó en los objetos en sí mismos, caeria en error si convirtiese en pura apariencia lo que debo tomar por un fenómeno; pero esto no tiene lugar si se admite mi principio de la idealidad de todas nuestras intuiciones sensibles. Por el contrario, si se atribuye una realidad objetiva á todas esas formas de las representaciones sensibles, no se puede evitar el que todo se convierta en pura apariencia; porque si se considera el espacio y el tiempo como calidades que deban hallarse, en cuanto á su posibilidad, en las cosas en sí, y se reflexiona sobre los absurdos en que entonces se cae, pues que dos cosas infinitas que no pueden ser sustancias ni nada inherente á las sustancias, y que son no obstante alguna cosa existente y hasta la condicion necesaria de la existencia de todas las cosas, subsistirian todavía, aun cuando todo lo demás fuese anonadado, en tal caso no se puede reprender al excelente Berkeley de haber reducido los cuerpos á una mera apariencia.» (Ibid. 2.ª edicion).

En su _Lógica trascendental_, se encuentra tambien una refutacion del idealismo. En dicho lugar, Kant establece el siguiente teorema:

«La simple conciencia de mi propia existencia, determinada empíricamente, prueba la existencia de los objetos, fuera de mí, en el espacio.»

No me es posible exponer aquí las doctrinas de Kant en su _Lógica trascendental_; me basta haber indicado sus aclaraciones sobre la realidad de los objetos; otros las llaman retractaciones ó contradicciones, y hasta señalan varias causas que de nada sirven en el terreno de la filosofía.

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(SOBRE EL CAPÍTULO XIX DEL LIBRO III.)

(IV.) Los escolásticos separaban siempre con mucho cuidado el órden sensible del inteligible. No es Kant el primero que ha descubierto las fronteras que separan el mundo inteligible del sensible; las cosas en sí como objetos de un entendimiento puro, _noumena_, como él las llama, y las cosas en cuanto representadas en la intuicion sensible: _phenomena_. Las representaciones sensibles, tan lejos estaban de bastar á la inteligencia, segun la opinion de los escolásticos, que antes bien se les negaba el carácter de inteligibles. El entendimiento podia conocer las cosas sensibles, pero le era necesario abstraerlas de las condiciones materiales: por su limitacion habia menester la intuicion de los objetos en representaciones sensibles: _conversio ad phantasmata_; pero esas intuiciones no eran el acto intelectual, sino una condicion necesaria para su ejercicio. De esta teoría dimanó la del _entendimiento agente_, de que se han reido algunos con sobrada ligereza. Esta hipótesis, sea cual fuere su valor intrínseco, tiene en su apoyo consideraciones de gran peso, si prescindiendo de las formas con que se la ha expresado, se atiende tan solo á su profundidad ideológica.

Al leer algunos pasajes de la _Lógica trascendental_ de Kant, sobre los fenómenos y los noumenos, sobre la intuicion sensible necesaria en los conceptos puros, sobre la distincion entre estos y aquella, sobre los mundos sensible é inteligible, correspondientes á las facultades sensitivas é intelectuales, se podria sospechar que el filósofo aleman habia leido á los escolásticos. No importa que él se aparte de las doctrinas de las escuelas: los autores que nos ilustran, no son solo aquellos cuyas opiniones profesamos.

Al tratar de las ideas, tendré ocasion de manifestar mis opiniones sobre este particular; y así por ahora, me ceñiré á copiar algunos textos de Santo Tomás, el representante mas ilustre de la filosofía escolástica. En ellos verá el lector la necesidad para nosotros, de las representaciones sensibles, _phantasmata_; y la línea divisoria entre estas representaciones, y el órden intelectual puro.

(Pars 1. Q. LXXIX. art. 3.) Sed quia Arístoteles non posuit formas rerum naturalium subsistere sine materia, _formæ autem in materia existentes non sunt intelligibiles actu_; sequebatur, quod naturæ, seu formæ rerum sensibilium quas intelligimus, non essent intelligibiles actu. Nihil autem reducitur de potentia in actum, nisi per aliquod ens actu: sicut sensus fit in actu per sensibile in actu. Oportet igitur ponere aliquam virtutem ex parte intellectus, quæ faceret intelligibilia in actu per abstractionem specierum à _conditionibus materialibus_. Et hæc est necessitas ponendi intellectum agentem.

(P. 1. Q LXXIX. art. 4.) Ad cuius evidentiam considerandum est, quod supra animam intellectivam humanam, necesse est ponere aliquem superiorem intellectum, à quo anima virtutem intelligendi obtineat... .....................................................................

Nihil autem est perfectius in inferioribus rebus anima humana. Unde oportet dicere, quòd in ipsa sit aliqua virtus derivata à superiori intellectu, per quam possit _phantasmata illustrare_. Et hoc experimento cognoscimus, dum percipimus _nos abstrahere formas universales à conditionibus particularibus, quòd est facere actu intelligibilia_.

(P. 1. Q. LXXXIV. art. 1.) Etiam in ipsis sensibilibus videmus, quod forma alio modo est in uno sensibilium, quam in altero; puta cum in uno est albado intensior, in alio remisior, et cum in uno est albedo cum dulcedine, in alio sine dulcedine. Et per hunc etiam modum, forma sensibilis alio modo est in re, quæ est extra animam, et alio modo in sensu, qui suscipit formas sensibilium absque materia, sicut colorem auri sine auro. Et similiter intellectus species corporum, quæ sunt materiales et mobiles, recipit immaterialiter, et immobiliter, secundum modum suum, nam receptum est in recipiente per modum recipientis. Dicendum est ergo, quod anima per intellectum cognoscit corpora, _cognitione immateriali, universali et necessaria_.

(P. 1. Q. LXXXIV. art. 6.) Et ideo ad causandam intellectualem operationem secundum Aristotelem non sufficit sola impressio sensibilium corporum, sed requiritur aliquid nobilius, quia agens est honorabilius patiente, ut ipse dicit. Non autem ita quod intellectualis operatio causetur, ex sola impressione aliquarum rerum superiorum, ut Plato posuit, sed illud superius, et nobilius agens, quod vocat intellectum agentem, de quo jam supra diximus quòd _facit phantasmata à sensibus acceptu intelligibilia in actu_, per modum abstractionis cuiusdam. Secundum hoc ergo, ex parte phantasmatum intellectualis operatio à sensu causatur. Sed quia phantasmata non sufficiunt immutare intellectum possibilem, sed oportet quod fiant intelligibilia actu per intellectum agentem, non potest dici quòd sensibilis cognitio sit totalis, et perfecta causa intellectualis cognitionis, sed magis quodammodo est materia causæ.

FIN DE LAS NOTAS.

INDICE DE LAS MATERIAS DEL TOMO SEGUNDO

LIBRO SEGUNDO.

DE LAS SENSACIONES.

CAPÍTULO PRIMERO. _la sensacion en sí misma._

Qué es la sensacion. Juicio que le acompaña. Escala de los seres sensibles. La sensibilidad y la inteligencia. Perfectibilidad de la sensacion. Su límite. Una consecuencia importante contra un error de nuestra época. Lo que se comprende en la palabra sensacion. Naturaleza de este fenómeno. Sensibilidad de los brutos. Nobleza de las facultades sensibles. La idea del _yo_ aplicada a los seres sensitivos. La sensacion y la conciencia directa. Representaciones y afecciones.

CAPÍTULO II. _La materia no puede sentir_.

Existencia de seres distintos de la materia. Para demostrar su insensibilidad no necesitamos conocer su esencia. Demostracion. El alma de los brutos. Su naturaleza. Su destino. Su anonadamiento y su duracion. Conjeturas sobre estas dos opiniones.

CAPÍTULO III. _El sueño y la vigilia_.

Estado de la cuestion. Opinion de La-Mennais. Dónde se ha de fundar la distincion entre el sueño y la vigilia. Dos clases de hechos muy diferentes en el órden puramente interno. Sus caractéres. Aplicacion.

CAPÍTULO IV. _Relacion de las sensaciones con el mundo externo_.

Estado de la cuestion. La naturaleza y la filosofía. Dos órdenes de fenómenos en el órden puramente interno. Sus diferencias. Resultado en favor de la existencia de un mundo externo.

CAPÍTULO V. _Una hipótesis idealista_.

Imposibilidad de explicar los fenómenos del mundo interno sin el externo. Dos consecuencias importantes.

CAPÍTULO VI. _Si la causa externa inmediata de las sensaciones es una causa libre_.

Una dificultad contra el testimonio de los sentidos. Solucion fundada en la veracidad de Dios. Otra solucion fundada en la misma naturaleza de los fenómenos. Relacion de los objetos con nuestra sensibilidad. Su sujecion á leyes necesarias. Consecuencia en pro de un mundo externo.

CAPÍTULO VII. _Análisis de la objetividad de las sensaciones_.

Qué son los cuerpos. Análisis de la idea de cuerpo. Su relacion con las sensaciones. Diferencia entre la extension y las demás calidades sensibles. Necesidad de la extension para un mundo externo.

CAPÍTULO VIII. _Sensacion de la extension_. Es percibida por varios sentidos. Análisis de la extension. Su multiplicidad. Su continuidad. Coexistencia incluida en la extension.

CAPÍTULO IX. _Objetividad de la sensacion de extension_.

Es la única sensacion que objetivamos. Ejemplo en que se van destruyendo todas las sensaciones. La extension receptáculo de las sensaciones. La extension es mas bien percibida que sentida. Importancia de los seres sensitivos en el órden del universo.

CAPÍTULO X. _Valor del tacto para objetivar las sensaciones_.

Opinion de los que miran el tacto como el sentido mas seguro y hasta el único. Se responde á sus argumentos. Sensacion doble. Peticion de principio. Ilusiones del tacto.

CAPÍTULO XI. _Inferioridad del tacto comparado con otros sentidos_.

Condillac. Extrañeza de su opinion. El tacto y la vista. Ejemplos en prueba de su inferioridad. El tacto y el oido. Aplicaciones.

CAPÍTULO XII. _Si la sola vista podria darnos idea de una superficie_.

Condillac. Se combate su opinion. Contradiccion en que incurre. Pruebas en favor de la vista. El color y la extension. Confesion de Condillac. Una consecuencia.

CAPÍTULO XIII. _El ciego de Cheselden_.

Fenómenos que presentó. Observaciones sobre estos fenómenos. Equivocaciones que se padecerian. Razones en apoyo de esta conjetura. Observaciones contradictorias que se nos refieren. Qué prueban dichos fenómenos.

CAPÍTULO XIV. _Se examina si la vista puede darnos idea del volúmen_.

Una razon concluyente fundada en la idea del sólido. Otras razones fundadas en la experiencia.

CAPÍTULO XV. _La vista y el movimiento_.

Se explica cómo la vista puede dar idea del movimiento. Resúmen de las doctrinas de los capítulos anteriores.

CAPÍTULO XVI. _Posibilidad de otros sentidos_.

Un pasaje de La-Mennais. Dificultades que suscita. Los cuerpos y las sensaciones. Posibilidad de un nuevo órden de sensaciones.

CAPÍTULO XVII. _Existencia de nuevos sentidos_.

Explicacion de la palabra, sentir. Diferentes clases de impresiones sensibles. La sensacion y el sentimiento. Sus semejanzas y diferencias.

CAPÍTULO XVIII. _Solucion definitiva de la dificultad de La-Mennais_.

Se explica cómo un nuevo sentido no alteraria el órden de nuestras ideas. Ejemplo. Efectos de la música. Consecuencia. Resultado definitivo.

LIBRO TERCERO.

LA EXTENSION Y EL ESPACIO.

CAPÍTULO I. _La extension inseparable de la idea de cuerpo_. Cómo se entiende esta inseparabilidad. Análisis. Una dificultad. Solucion. Una réplica. Contestacion. Una distincion de los teólogos.

CAPÍTULO II. _Imperceptibilidad de la extension como objeto directo e inmediato de las sensaciones_.

Explicacion. La extension considerada en nosotros es una idea y un hecho primario.

CAPÍTULO III. _Fecundidad científica de la idea de extension_.

Cuatro proposiciones. Es base de la geometría. De las ciencias naturales. Es necesaria para las medidas. Pruebas y ejemplos. Simplicidad de la idea de extension.

CAPÍTULO IV. _Realidad de la extension_.

Esta realidad es necesaria, si no se quiere destruir la realidad del mundo externo. La realidad de la extension y la geometría.

CAPÍTULO V. _La exactitud geométrica realizada en la naturaleza._ La realidad es geométrica. Pruebas. Exámen de dos opiniones sobre la divisibilidad de la materia. El mismo resultado en ambos supuestos.

CAPÍTULO VI. _Aclaraciones sobre la extension_.

La extension y los cuerpos. Mas aclaraciones sobre la inseparabilidad de estas dos ideas. Si conocemos la esencia de la extension.

CAPÍTULO VII. _Espacio-nada_.

Importancia de las cuestiones sobre el espacio. Grandes dificultades. Se plantea la cuestion. En la nada no hay distancias. Razones contra los que las admiten, negando la realidad al espacio.

CAPÍTULO VIII. _Opinion de Descartes y de Leibnitz sobre el espacio_.

Doctrina de Descartes. Impugnacion. Doctrina de Leibnitz. Una observacion sobre ella.

CAPÍTULO IX. _Opinion de los que atribuyen al espacio una naturaleza distinta de los cuerpos_.

Insubsistencia de un argumento que se le objeta. Verdadera dificultad en contra.

CAPÍTULO X. _Opinion de los que creen que el espacio es la inmensidad de Dios_.

Doctrina de Clarke. Impugnacion. Consecuencias peligrosas. Newton. Opinion de Leibnitz. Una observacion.

CAPÍTULO XI. _Opinion de Fenelon_.

Un pasaje notable. Una doctrina de los teólogos sobre las perfecciones de Dios. Se examina la doctrina de Fenelon. Es inadmisible. Duda sobre el verdadero sentido de sus palabras.

CAPÍTULO XII. _Se explica en qué consiste el espacio_.

Análisis de la generacion de su idea. Algunas proposiciones en que se resume la doctrina. Incertidumbre inseparable de estas materias.

CAPÍTULO XIII. _Nuevas dificultades_.

La extension y el lugar. Qué es el cambio de lugar. Un cuerpo solo no puede moverse. El movimiento es esencialmente relativo. Demostracion _á priori_ de la imposibilidad de ciertas figuras en un cuerpo solo. Una superficie geométrica perfecta.

CAPÍTULO XIV. _Una consecuencia importantísima_.

Demostracion _á priori_ de la gravitacion universal. No basta para explicar la existencia del movimiento, ni su regularidad.

CAPÍTULO XV. _Ilusion de los puntos fijos en el espacio_.

Se examina la fijeza de los cuatro puntos cardinales. Todas las situaciones en un lugar son ideas relativas. Si Dios podria dar movimiento á un cuerpo solo. Explicacion. El vacio. Opinion de Descartes y de Leibnitz. Ventajas de hacer consistir la idea del espacio en la de extension abstracta ó generalizada.

CAPÍTULO XVI. _Observaciones sobre la opinion de Kant_.

Doctrina de este filósofo. Confusion de ideas. No hizo el descubrimiento que él se figura. Pruebas. No debemos confundir la imaginacion del espacio con su idea. Límites de estas dos cosas. Ejemplos.

CAPÍTULO XVII. _Inutilidad de la doctrina de Kant para resolver el problema de la posibilidad de la experiencia_.

Sus tendencias al idealismo. Da orígen al sistema de Fichte. Kant en contradiccion con algunos de sus discípulos en materia de idealismo.

CAPÍTULO XVIII. _El problema de la experiencia sensible_.

En qué consiste el problema de la experiencia. Cinco problemas De la Estética trascendental. Se resuelven los cuatro primeros. Se plantea el último.

CAPÍTULO XIX. _Consideraciones sobre la extension abstraida de los fenómenos_.

La extension no es ninguno de los seres que entran en la cosa extensa. Análisis de la extension. Qué es la continuidad. Inutilidad de las definiciones con que se acostumbra explicarla. La extension fenomenal y la extension geométrica. Conjeturas. Doctrina de Santo Tomás sobre las representaciones sensibles.

CAPÍTULO XX. _Si hay magnitudes absolutas_.

Consideraciones sobre la fijeza de las medidas. Variedad de la vision. Ojos microscópicos. Inutilidad del tacto para la medida fija. Ejemplo. Acuerdo del arte y de la ciencia.

CAPÍTULO XXI. _Inteligibilidad pura del mundo extenso_.