Estudio descriptivo de los monumentos árabes de Granada, Sevilla y Córdoba ó sea La Alhambra, el Alcázar y la Gran Mezquita de Occidente

Part 26

Chapter 263,727 wordsPublic domain

Generalife. 317

Silla del Moro, Darlarosa, Los Alixares y contornos. 321

Los Alixares. 323

Campo de los Mártires.--Puerta del Sol.--Abulnest. 325

Casa de los Tiros. 327

Cuarto Real. 327

Alcázar de Said. 328

Puente de Genil. 331

Puerta de las Orejas.--Plaza de Bibarambla. 331

Puerta del Carbón. 332

Almadriza.--Alcaicería y contornos. 334

Piedra Romana. 336

El Laurel de la Reina. 338

Casa de la Moneda. 339

Antigua Mezquita, hoy San Juan de los Reyes. 342

Casa del Chapiz. 342

Baños árabes de la Carrera del Darro. 343

Casa del Gallo y Palacio de los Walíes. 345

Casa de Hamet. 347

Casa blanca ó Daralbaida. 347

Baños y casas de la calle de Elvira. 348

GRANADA DESPUÉS DE LA CONQUISTA

La Catedral.--El Sagrario.--El Palacio del Arzobispo.--La Capilla Real.--San Jerónimo.--La Cruz blanca.--Real Hospicio.--Cartuja.--La Audiencia.--Monumento de Mariana Pineda.--Iglesia de N. S. de las Angustias.--Paseos del Genil.--Ermita de San Sebastián.--Puente de Genil.--San Justo y Pastor.--La Universidad.--San Juan de Dios.--Santa Ana.--Casa de Castril.--San Pedro y San Pablo.--San Juan de los Reyes.--El Sacromonte.--San Cristóbal.--San Bartolomé.--El Salvador.--San José.--San Nicolás.--Santa Isabel la Real.--Santo Domingo.--Museo Provincial.--Museo de antigüedades.--San Cecilio.--Granada moderna. 351

FOOTNOTES:

[1] _Histoire de la Civilisation Anglaise._

[2] Ruinas de Tak-Bostan.

[3] Dibujos de la Biblioteca Real de París.

[4] Histoire de l’Art monumentel.

[5] Hemos citado y podríamos citar innumerables ejemplos de esta propaganda entonces inútil.

[6] En muchas iglesias de aquel tiempo se ven inscripciones árabes y lacerías.

[7] «Hist. d’Espagne.»

[8] Así resulta de copias de manuscritos del archivo de la Alhambra.

[9] Escritor del siglo XIII, nacido en Granada y muerto en Túnez.

[10] Los que recortaban ladrillos para hacer labores.

[11] El que llamado por los cordobeses desembarcó en las costas de Granada. De la familia Omeya.

[12] Se dedicó á su construcción el trabajo voluntario de los muslimes, el forzado de los prisioneros, el quinto del botín de guerra, los subsidios y las conquistas en Cataluña y Narbona.

[13] Se atribuye á la venida de los Embajadores de Miguel II (822), el principio de la influencia bizantina en la decoración. Esta influencia existía ya como se ve en otros fragmentos.

[14] Especialmente en la España monumental de Parcerisa, cuyo texto nos ha dado noticias, y en Casas-Deza en su descripción, etc., etc.

[15] Según autores árabes, traducciones del Dr. Simonet.

[16] ¿Sería el púlpito que la mayor parte de las veces es portátil en las grandes mezquitas?

[17] Según un informe del año 1644 presentado á Felipe IV, era ésta «una de las tres capillas que tenían en este sitio los árabes.» Lo cual concuerda con lo dicho.

[18] Al-Makkari.

[19] Publicado antes.

[20] Habiéndose publicado por nuestro querido amigo el inteligente anticuario y orientalista D. Leopoldo Eguílaz, á la sazón de estarse imprimiendo esta obra, un opúsculo titulado «Estudio sobre el valor de las letras arábigas en el alfabeto castellano y reglas de lectura», en el cual se formula una nueva clave de ortografía para la trascripción de los nombres propios y de lugar arábigos, fundada en la tradicional de nuestros cronistas y poetas y comprobada por la manera con que respectivamente los árabes andaluces, los mudéjares y moriscos interpretaron en su escritura las letras de nuestro abecedario, convencidos de la bondad del sistema, que cuenta en su apoyo con la grave autoridad de gramáticos tan insignes como Silvestre de Sacy, Caspari y Cousín de Perceval, hemos resuelto acomodar en lo sucesivo la trascripción de los nombres arábigos á las reglas consignadas en el referido opúsculo.

[21] Se conservaba en el estudio del célebre y malogrado pintor Fortuny.

[22] La Comisión de Monumentos de Granada ha hallado algunos ejemplares.

[23] Esto se confirma en Córdoba, Toledo y Granada, donde los restos de mezquitas y sinagogas son siempre del estilo que se extendió por el Egipto á Africa, ó por el imperio griego, rara vez la tradición persa.

[24] Las obras del rey Don Pedro en Sevilla no pudieron ser nunca toledanas; las que se llevaron en forma de originales de Granada y Córdoba son muy patentes.

[25] La arcilla arenosa era usada en lugar de arena lavada.

[26] El autor se ha olvidado decir, que cuando se extienden la tierra y cal para formar el muro, se hace á lechos procurando que esta última vaya á la superficie de la pared.

[27] Así ocurre en las indagaciones relativas á la situación que ocupó la antigua Iliberis.

[28] En las últimas obras hechas en este Alcázar, ha llegado á cometerse el absurdo de colocar inscripciones árabes á la inversa ó al revés, como se ven en este patio.

[29] En prueba de la falta de criterio artístico que preside en muchos casos, conviene citar que hemos visto en los archivos del Patrimonio Real documentos que se ocupan de haber remitido á Sevilla, á petición del Alcaide de su Alcázar, varios arabescos «de los mejores», que había éste pedido para la restauración que se verificaba entonces. Después hemos visto colocados estos ornatos de diversas épocas y estilo en las paredes del citado Alcázar.

[30] Otro de los lamentables excesos de la restauración hecha en el Alcázar de Sevilla, ha sido el de introducir adornos vaciados en yeso para completar las labores de madera que se habían perdido. Estos quebradizos y sucios remiendos, colocados en los cuerpos movibles de las puertas, producen fatal impresión en todo el que siente la pureza y propiedad con que deben elegirse los materiales de las restauraciones. Así como á nadie se le habría ocurrido recomponer con madera un objeto de bronce, tampoco puede admitirse reparar con yeso ornamentos de madera.

[31] Kartas, pág. 138, traducción de Thornberg.

[32] Véanse las del libro de D. Emilio Lafuente Alcántara y se hallarán todas éstas con el aditamento islamítico.

[33] Los artistas que supone el erudito Sr. Amador de los Ríos, que vinieron de Toledo para construir este Alcázar, no pudieron hacer en él más que restauraciones y obras para trasformarlo.

[34] Esta inscripción, como todas las del Alcázar, la copiamos en nuestro último viaje á Sevilla en 1867. Otras muchas las hemos comparado nosotros con el texto del libro de las inscripciones de Granada, que publicó el malogrado Lafuente Alcántara. Las de D. Rodrigo Amador de los Ríos son más completas.

[35] Kartas, pág. 138, texto árabe.

[36] Abbad, t. II, págs. 151 y 152. Dozy, Hist. des Musulmans d’Espagne, t. IV, págs. 139 y 140. Al-Makkari se ocupa también de esta aventura. Ed Dugut, etc.

[37] Kartas, pág. 212, trad. de Thornberg.

[38] Urbium Praæ Ciprarum totius Mundi.

[39] Ibid, pág. 241.

[40] Pág. 151 de Thornberg.

[41] Los hay del año 1245, y sabido es que los Alejandrinos tuvieron almanaques sacados de las tablas que tenían labradas los Egipcios desde muy remota antigüedad.

[42] Cuentos como el de Aldiño, se refieren de Gerbert, el Papa Silvestre II; pero no es preciso que citemos á este venerable prelado para hallar la historia del Santo Grial y otras.

[43] Heisterbarch, I, pág. 279.

[44] Los de Juan, el presbítero Daniel, Reinaud, etc.

[45] Hace poco tiempo que ha sido derribada la mayor parte de este lujoso aposento que ocupaba una de las más ilustres familias árabes de Granada. Apenas queda hoy un tercio de él.

[46] Nos han asegurado que la trajo el orientalista Sr. D. Emilio Lafuente Alcántara.

[47] Ben Jaldum.

[48] Hemos dedicado una buena parte de los estudios que hacemos sobre los monumentos árabes de Granada á demostrar con ejemplos este teorema, que sentíamos bullir en nuestra mente al comparar las mediciones de los detalles de la Alhambra. Continuados esfuerzos, tan difíciles de verificar cuando tantas mutilaciones han perdido en muchos parajes las antiguas líneas del edificio, nos han puesto en posesión de lo que sospechamos. La conformidad de esta regla no está desmentida en la parte realmente clásica de estos monumentos.

[49] Siglos XVI al XVIII.

[50] En nuestro tiempo han desaparecido muchas de estas raras y espléndidas casas, cuyas comodidades no hemos sabido apreciar.

[51] La fábrica de la Puerta del Vino es distinta de las demás obras de la Alhambra.

[52] Según manuscrito árabe de la biblioteca del Escorial titulado: «Libro de noticias sobre el tiempo de la dinastía de lor Beni Nazar».

[53] Legajos 197, 201 y otros.

[54] Hay en la Alhambra y en algunos templos mudéjares de Albaicín muros revestidos de angostos sillares desde 3 á 6 pulgadas de grueso, labrados con grecas é inscripciones por uno ó dos de sus cantos, que colocados como las hiladas de ladrillo se hallan interrumpidos y como mezclados á las restauraciones de sus baluartes. Estas piedras son las llamadas «kiddan» que se hacían para las construcciones de Sicilia en los tiempos normandos, á manera de franjas horizontales que estrechaban de distancia para enriquecer los exteriores de las hiladas de sillares ó loza pintada de diversos colores. En Granada hay muchas restauraciones del tiempo de Mohamad V, y después en las mezquitas hechas con estas piedras de más antiguo origen, que data de las primeras construcciones bizantinas del tiempo del waliato de Elvira. Las inscripciones que suelen tener estas piedras son cúficas, tipo clásico.

[55] Iranzo, Pedraza, Echevarría y otros muchos se extienden sobre los significados de la llave á la entrada de las poblaciones árabes. Nosotros remitimos al lector á estos conocidos autores.

[56] Aquí no publicamos más que las inscripciones históricas y volvemos á indicar, tanto con relación á esta puerta, como á la Judiciaria y á los demás edificios, que otros muchos letreros que se ven en los muros son alabanzas y salutaciones á los reyes, ó versículos del Korán.

[57] Archivo de la Alhambra.

[58] Hubo varios.

[59] Principiamos la restauración de esta torre el año 1873, y quedó suspendida por falta de recursos.

[60] Está tan elevada que no se concibe el modo de subir á ella aun con buenas escalas.

[61] Calahorrat.

[62] Efectivamente, es una pequeña casa con habitaciones altas y bajas suficientes para una familia árabe.

[63] Estos han desaparecido.

[64] Por la que subió Mahoma al séptimo cielo.

[65] La inscripción la damos traducida en el artículo «Casa de la Moneda».

[66] También lo relata Conde en su _Historia_.

[67] Archivo de la Alhambra.

[68] También quiere decir pájaro.

[69] Hasta Ben Muzín, que parece fué el primero que recibió el señorío de Granada en 1013.

[70] Archivo de la Alhambra.

[71] O de los Siete Suelos.

[72] Véase Hernando de Baeza y manuscritos árabes.

[73] En Toledo están las cadenas de estos cautivos que se guardaban en los silos y mazmorras.

[74] Legajo 14 del Archivo.

[75] Cantidad que es muy superior relativamente á la de 18.000 pesetas que hoy se le destinan.

[76] Pasaba de 6.000 almas.

[77] Don Francisco Serna, enviado por Fernando VII para conservar estos edificios.

[78] El autor de este libro obtuvo entonces este cargo por haber presentado al Gobierno los primeros modelos de decoraciones árabes del edificio.

[79] En corroboración de lo expuesto á propósito del mármol blanco de Macael, hemos visitado estas antiguas canteras y hallado en ellas capiteles rotos y otros á medio labrar del tiempo mismo en que se construyó la Alhambra. Sus labores son idénticas, y también hemos visto tazas agallonadas para fuentes, en pedazos muy parecidos á la del patio de los Naranjos. Pero lo más notable es que entre los mismos restos de trabados abandonados desde muy antigua fecha, hay fragmentos de cornisas y fustes pertenecientes á la época romana, y los vaciaderos inmensos que se encuentran están indicando grandes explotaciones de 1800 años de antigüedad.

[80] Archivo, Legajo 172 y otros.

[81] Legajos 72, 84 y 50.

[82] Así se nombraban las murallas de argamasa.

[83] Legajo 21 y otros.

[84] Al citar las restauraciones que hemos hecho en la Alhambra durante treinta años, debo tributar un cariñoso é inolvidable recuerdo á mi querido padre, que había sido Director de las obras de fortificación y seguridad de estos edificios desde el año 1828, y por cuyo antecedente yo me consagré á los modelos decorativos y restauraciones subsiguientes que se han hecho para conservar el alcázar, mediante los trabajos que presenté al Gobierno en 1847. Desde dicha fecha han cooperado también á estas obras, accidentalmente y como facultativos en ramos especiales, D. Baltasar Romero, D. Juan Pugnáire, y el coronel de Ingenieros D. Ramón Soriano.

[85] Cuadros de labor de azulejos.

[86] Es sin duda el más exacto que se ha hecho de las inscripciones de la Alhambra. Sin él no estarían tan de acuerdo los modernos arabistas.

[87] Socorro de los africanos.

[88] Abencirix Zohri, astrólogo de Abu-Hacen, le dijo un día al monarca en este sitio que había oído sonar una gran campana, y que cada vez que pasaba por esta puerta la oía más ruidosa, anunciándole á los moros que pronto los ixpianos pondrían una en la más alta torre para amedrentarlos, etc., etc.

[89] Testimonio de una escritura que firma un tal Rojas.

[90] De los amigos del Profeta que le regalaban delicados manjares y lo entretenían con alegre conversación. De este personaje descendían los Reyes de Granada. Así lo cuenta Alchozami. Dos fueron los que vinieron á España de la estirpe de Saab Ebn Obada, uno de ellos se estableció en tierras de Takeruna (Ronda), y el otro en una alquería cerca de Zaragoza. La familia de éste se trasladó á Arjona cuando Aragón fué conquistado por los cristianos, y allí nació Mohamad I, fundador de la dinastía granadina, cuya genealogía ascendente es así: Mohamad I, Algalib-bil-lah, Ebn Yusuf, Ebn Nasr, Ebn Ahmed, Ebn Mohamad, Ebn Jamis, Ebn Ocail, Ebn Nasr, Ebn..... Cais, Ebn Saab, Ebn Obada Al-ansari, amigo de Mahoma, Al-Jazrechi de la tribu de Jazrech. (Jatib. diccionario).

[91] Según Pedraza y escritores posteriores.

[92] También pudiera ser de Al-berka.

[93] Vuelve á hablarse de los vasos llenos de agua, lo cual sustenta la opinión que hemos emitido sobre estos nichos.

[94] Aquí está citado el nombre verdadero del sitio más sagrado de los mahometanos: significa el medio día, y el santuario es el mihrab. Se ve que es lugar que colocan del lado de Oriente en todas las mezquitas.

[95] Seguiremos el mismo orden de no insertar más que las inscripciones de importancia, pues sería enojoso en este libro el repetir las suras coránicas, las salutaciones ó las zalemas que á cada paso se encuentran.

[96] La mayor parte de los datos relativos á los tiempos posteriores á la conquista, se hallaban en el Archivo de la Alhambra, antes del año 1850. Desde aquella época se facilitaron para que los vieran, á todo el que quería, y el año 1869 se llevaron los legajos en completo desorden á la Administración Económica de la provincia donde acabaron de desordenarse. Existen, pues, en los legajos tres ó cuatro numeraciones diferentes.

[97] Hemos vuelto á colocar en su forma primitiva los medallones cúficos que hay sobre los azulejos, año 1872.

[98] Hemos corregido lo que faltaba en la pared ateniéndonos al texto.

[99] La existencia de este caudillo no está suficientemente comprobada todavía más que por las tradiciones.

[100] Boabdil.

[101] El trono del Sultán.

[102] Por relación de un viajero artista que ha visitado á Fez hace tres años, hemos sabido: que en uno de los palacios del Sultán de Marruecos existe un patio algo semejante al de los Leones, construído en la misma época que éste y por los mismos alarifes pedidos por aquél rey de Granada. No sabemos la autenticidad de una noticia que hemos oído relatar de boca del mismo viajero.

[103] Cean.

[104] Legajo 16 del archivo.

[105] Legajo 28 y siguientes.

[106] Dirigió esta obra el escultor Pedro Morele, la cual duró hasta 1601.

[107] Espinel.

[108] Reconocimiento hecho por Juan Mijares.

[109] Este techo, de figura oblonga terminada por dos casquetes esféricos, parece que tiene los escudos del tiempo de Felipe V é Isabel Farnesio, con algunos atributos de los monarcas austriacos, que se ponían siempre como recuerdos de las grandezas de la España imperial. No ocupa todo el largo de la sala, porque ésta se hallaba interrumpida por un muro para dejar espacio á otra pieza que hemos descubierto, restableciendo el arco de colgantes que estaba destruído, y hallando los paramentos cubiertos de algunas labores que conservaban los colores puros y vivos de los tiempos árabes, las cuales hemos guardado cuidadosamente.

[110] Abencerrajes, quiere decir hijos de Sillero; y Zegries fronterizos.

[111] La hemos restaurado en 1856 por hallarse en cuatro pedazos abandonada en los almacenes de la casa.

[112] Hemos visto títulos que lo acreditan y fincas que llevan este nombre, las cuales fueron cedidas en 1501 al adelantado de Murcia Don Juan Chacón.

[113] Esta es la Isabel de Solís de algunas leyendas.

[114] Fué secretario del último rey de Granada.

[115] Con efecto, la humedad produce esas manchas en un mármol tan poroso como el de Macael, pero esta misma porosidad ha podido absorber alguna sangre, que rara vez deja de manchar en ciertos mármoles cuando se ha posado algún tiempo sobre ellos. El lugar en la taza donde la mancha está más señalada, parece también ocasionado por un desnivel de la superficie, en cuyo fondo ha permanecido por más tiempo encharcada el agua y el polvo ferruginoso que da la tierra.

[116] El que publicamos se halló en un pueblo inmediato y adquirió un artista ruso que vivió en Granada muchos años. Era de latón con dibujos y letras incrustadas de plata. Se destornillaba y abría en dos medias esferas, de las que una contenía el braserillo pendiente de varios arcos de metal, para sostenerlo sin derramar la lumbre. Tenía abiertos en toda su superficie multitud de agujeritos redondos para exhalar los perfumes que se quemaban dentro; la forma era ingeniosa para que pudiera rodar entre divanes y alfombras sin quemarlas ni apagarse.

[117] Sostendríamos que lo que se hundió fué la antesala del Patio de los Leones.

[118] Como veremos existen todavía algunas de ellas.

[119] Debemos aquí citar un precioso pasaje del Korán que tiene alguna relación con la idea subjerida á los árabes de hacer los techos como grutas naturales de estalactitas, cuyas trazas no se ven antes del nacimiento de su Profeta. Cuéntase que son un recuerdo de la caverna de Tur, donde las arañas con su tela, las abejas con sus panales y las palomas con sus nidos, cubrieron la entrada para ocultar el refugio de Mahoma cuando, huyendo de los coreiscitas, se fué á Abisinia.

[120] El célebre pintor Fortuny poseía un león de este metal, que adquirió en España, y la Comisión de monumentos de Granada ha adquirido algunos bronces de aquella época hallados en Atarfe. También hemos visto cajas árabes de bronce con nieles de plata figurando cacerías, danzarinas, caballeros, etc., que según sus inscripciones habían sido regaladas por un rey africano al de Granada.

[121] Esta viñeta, como otras tres ó cuatro que teníamos dibujadas para este libro, han sido reproducidas de nuestros originales en el «Cuaderno sobre el estilo árabe» que ha publicado D. Mariano Borrell, en Madrid, año de 1874.

[122] Es el álamo especial que abunda en Granada, que tiene la hoja blanca por el reverso.

[123] Era constante el uso de estañar los hierros de las puertas, lo cual los hace aparecer plateados.

[124] Hurtado de Mendoza dice en su «Historia de la rebelión de los moriscos:» «Aposento real y nombrado..., que después acrecentaron diez reyes sucesores suyos (del fundador), cuyos retratos se ven en una sala, alguno de ellos conocido en nuestro tiempo por los ancianos de la tierra».

[125] Se conserva en casa del señor marqués de Villaseca.

[126] Argote de Molina en su «Nobleza de Andalucía».

[127] Tomo XVI, pág. 267, texto árabe.

[128] Dice el muy docto Don Aureliano Fernández Guerra «que fué mortificación y escándalo al famoso Ibn-Jaldun cuando vino de Africa á la ciudad del Genil, año de 1363, hallar retratos y cuadros de romanescas aventuras (en bien adobados cueros y en lienzos y tablas) adornando los techos y muros de las casas reales y de casi todos los ciudadanos», lo cual nos demuestra que no podrían ser solo los cristianos los pintores, sino que habría muchos moriscos que aprenderían á hacerlo, y que los maestros serían de origen bizantino como la mayor parte de la población donde también había muchos cristianos, pero no tantos en mi concepto, como se afirmó en el Concilio Vienense de 1311, porque después de conquistada esta ciudad por los Reyes Católicos, formaban mayoría los moriscos verdaderos creyentes, que llegaron á sublevarse en defensa de sus costumbres y de su religión.

Y dice el mismo Fernández Guerra: «Paréceme error histórico el de haber supuesto que en España, cristianos y mahometanos fueron siempre vecinos irreconciliables... no los dividían playas como las que separan de las tierras los mares. En los territorios libres por la cruz, y lo mismo en los esclavizados por el Korán, vivían juntos y según su diferente religión, cristianos, judíos y musulmanes; caballeros de un reino fincaban y se avecindaban en el otro, ó se ponían á su servicio, etc., etc.,» y esta tan ilustrada opinión favorece la emitida por nosotros sobre las relaciones y continuo roce que existía entre tan diversas familias, origen del novelesco trance que representan las dos mencionadas pinturas.

[129] ¿Podrá este verso haberle dado el nombre de Dos Hermanas?

[130] Hemos visto los mosáicos del mismo género, imitaciones que se han hecho en Londres, París, Berlín, etc., en los que cada piececita tiene una convexidad diferente.

[131] Archivo, legajo 28.

[132] Lindaraxa, la casa de Aixa.

[133] Los hemos hallado nosotros con motivo de nuestras obras, y conservamos fragmentos.

[134] Llamamos la atención sobre este verso que sostiene nuestra opinión de no existir el Patio de Lindaraxa que se ve desde estas ventanas, en tiempos antiguos. Con efecto, desde el Mirador se veía bien casi toda la ciudad y el río Darro. El alcázar por este lado terminaba en estos muros exteriores.

[135] Existe dificultad muy grande en interpretar bien la traducción de los letreros árabes, según hemos notado en las versiones que de ellos se han hecho por muy competentes orientalistas. Ultimamente nos ha dicho nuestro ilustrado amigo el Sr. Comandari, persona nacida en Damasco y conocedora de la lengua clásica, que puede haber en las inscripciones de la Alhambra un segundo significado, por la combinación de letras que expresan las fechas y nombres de artífices, que no se encuentran por ninguna otra parte del edificio, lo cual se llama el álgebra del alfabeto árabe. En la Siria hay leyendas que tienen este doble sentido.

[136] De Leval: hechas para el palacio moderno.