Escritos políticos, económicos y literarios
Part 18
No terminariamos este artículo--que ya no cabe en las proporciones de nuestro Diario--si hubiésemos de continuar desmintiendo, uno á uno, los hechos que esas notas suponen. Cerraremos esta tarea con uno, que, aunque insignificante en si mismo, suministra una prueba concluyente de que esos documentos fueron forjados _despues de la fecha que llevan_. En la páj. 24 hablan sus supuestos autores de "la necesidad en que se vén de aplaudir _los triunfos_ del Jeneral San Martin en el Perú, por no ser descubiertos; y mencionan _las ventajas adquiridas por él en la actual campaña de Lima_". Pues bien, la noticia _de los primeros ensayos de los valientes libertadores del Perú_, comunicada al Gobierno de Buenos Aires, por el Director de Chile, Jeneral O'Higgins, de cuya nota hemos copiado esas palabras, no llegó á Buenos Aires hasta _el 21 de Diciembre_, dia en que la publicó un estraordinario de la _Gaceta_; por lo que se ordenaron fiestas públicas en la capital. La nota en que se dice que se veian forzados á celebrar esos triunfos, es de 6 de Diciembre, _15 dias antes de que se supiesen en Buenos Aires_!!... ¿Hay dada de que fué forjada despues de su fecha?--Porque no suponemos que se diga que la nota se refiere á la primer noticia del desembarco de la espedicion en Pisco, recibida á fin de Noviembre; pues ella no comunicaba _triunfos_ ningunos _ni ventajas adquiridas en la campaña sobre Lima_, ni ocasionó fiestas, _ni aplausos públicos_; esto solo tuvo lugar á la noticia _de los primeros ensayos victoriosos_ recibida, como hemos dicho, _despues de la fecha de la nota_.
Está cumplida nuestra tarea. Réstanos ahora esforzarnos porque esta rápida y sencilla defensa de las glorias, y de la moralidad de nuestra revolucion, circule y se reproduzca en todas partes donde puedan haber llegado los documentos con que se queria ennegrecerlas: en eso esperamos ser ayudados por cuantos aman esas glorias y el nombre de su pais.
_Noviembre 16 de 1846._
APUNTES PARA LA HISTORIA FUTURA DE LA INDEPENDENCIA DE LA AMÉRICA ESPAÑOLA.
Dificilmente hay en el Rio de la Plata quien no haya oido alguna vez, ó leido escrita, la acusacion fulminada, en épocas diversas, contra algunos de los mas elevados caracteres que iniciaron y dirijieron la revolucion americana, de que, despues de haberla iniciado y dirijido, procuraron hacerla traicion, trabajando por traer, en 1815, al infante de España, D. Francisco de Paula, para coronarle en una seccion de la América. D. Bernardino Rivadavia y sus amigos políticos han sido el blanco principal de esa acusacion--una de las mas insidiosas calumnias que el odio de partido ha levantado, para mejor acreditarla, sobre una basa de verdad desnaturalizándola indignamente. Muchas veces hemos deseado oportunidad de desbaratar esa calumnia, poseyendo, como poseemos, los medios mas completos para hacerlo. El artículo, que hoy rejistramos, del _Morning Chronicle_ de Lóndres, reproducido por el _Heraldo_[22] en el centro de la que fué metrópoli de la América, nos ofrece la mejor oportunidad posible. Lo que antes era un deseo, cuya satisfaccion podiamos diferir á voluntad nuestra, es ahora un deber cuyo cumplimiento no admite demora. La especie que dió oríjen á la calumnia se resucita ahora en Europa, en los momentos precisamente en que la situacion política del Rio de la Plata está llamando la atencion de los gabinetes y aun de los pueblos de aquella parte del mundo. La oportunidad es favorable á la propagacion del error; es preciso esforzarse por atajar su progreso, propagando la verdad por los medios que están á nuestro alcance.
[22] El artículo tenia el título que encabeza este escrito. Vease el _Comercio del Plata_ N. 601. _L. D._
La negociacion--mas bien, el pensamiento de la negociacion con Cárlos IV, existió realmente, no como dice el escritor del _Chronicle_, en 1812 ó 1813, sino en 1815. Manejaron ese negocio en Lóndres D. Manuel de Sarratea, hoy ministro de Rosas en aquella misma corte, D. Bernardino Rivadavia, representante de la doctrina mas opuesta á la que Rosas representa; y el jeneral D. Manuel Belgrano, tenido con indisputable justicia, por todos los partidos, como la perfeccion ideal del patriotismo mas desinteresado y mas puro.--Basta nombrar esas tres personas para que desaparezca todo recelo de parcialidad en nosotros; para que todos vean que no tratamos de defender individuos, sino de revindicar la moralidad de la revolucion Americana, cualesquiera que sean los hombres á quienes su conservacion y pureza estaban encomendadas. La relacion que haremos del negocio reposa en la coleccion completa de los documentos á él relativos, que existen en nuestro poder, orijinales, autógrafos, con las firmas de los tres individuos mencionados.
Antes de empezar esa relacion, debemos decir que la publicada en el _Chronicle_, y reproducida en el _Heraldo_, es no solo deficiente, sino de todo punto inexacta. El _emigrado español, hombre de mucho talento_, cuyo nombre calla el escritor ingles, era el Conde de Cabarrus, hijo del personaje de ese nombre, conocido entre las notabilidades literarias de la hermosa época de Cárlos III. El hijo distaba mucho del padre: era, sin duda, hombre de travesura, pero estaba léjos de merecer la clasificacion que de él hace el escritor del _Chronicle_.
Nombra este, como comisionados del gobierno revolucionario de Buenos Aires, á D. Bernardino Rivadavia y al jeneral Belgrano, callando absolutamente el nombre de D. Manuel de Sarratea. Esta circunstancia es tanto mas notable cuanto que este último fué quien inició el negocio, aun antes que los dos primeros hubiesen llegado á Lóndres; y no es posible dejar de fijarse en la omision de ese nombre, al pensar que Sarratea se halla actualmente en aquella metrópoli, y que el _Chronicle_ es precisamente el papel donde él escribe, en defensa de la política de Rosas, que allí representa.
Dice el escritor ingles que los diputados se hallaban en Lóndres, "solicitando ostensiblemente el reconocimiento por la Inglaterra de la independencia de la República Arjentina". Así se escribe la Historia. En 1815--y mucho ménos en 1813, que es la fecha citada por el _Chronicle_--ni estaba declarada la independencia de las Provincias Unidas, que se declaró en 1816; ni se habia pronunciado el nombre de _República Arjentina_ en documento ni escrito público ninguno. ¿Como solicitar el reconocimiento de una independencia que no estaba declarada? Despues diremos el oríjen y fines de la mision de los diputados.
El _emigrado español_--Cabarrus--dijo al escritor del _Chronicle_ que el objeto de la suya cerca de Cárlos IV habia sido invitar al Rey á trasladar su corte á América, residiendo en Méjico. Nada de eso es cierto. El escritor, ó Cabarrus, confunde con el negocio de que se trata, el pensamiento, que algunos españoles tuvieron, de hacer pasar la corte de España al asiento del Imperio de Motezuma: pensamiento muy anterior á la llegada de los Diputados de Buenos Aires á Europa; y en el que estos ninguna parte tuvieron directa ni indirecta.
Inexacta es tambien la relacion que hace el _Chronicle_ de los motivos que frustraron el pensamiento. No fué el miedo de viajar por mar lo que retrajo á Carlos IV; fueron los sucesos militares y políticos que cambiaron totalmente la faz del mundo, concluyendo en Waterloo con el Imperio Francés.
Entremos ya en el asunto.
En 1814, Fernando VII, en cuyo nombre decia obrar el gobierno de las Provincias Unidas del Rio de la Plata, habia vuelto de su cautiverio en Bayona, y ocupado nuevamente el trono de España. Los soberanos de Europa--inclusa la Inglaterra, que, al principio de la revolucion, se habia mostrado favorable á ella, por motivos y con miras que no es del caso referir--apoyaban unánimes al rey Fernando en sus cuestiones con la América, á cuya causa eran hostiles. Lord Strangford, plenipotenciario británico en el Janeiro, habia ganado el aprecio y aun la confianza del gobierno de Buenos Aires, por los servicios que le habia hecho, en desbaratar las intrigas de la princesa Carlota. La toma de Montevideo, en 1814, sirvió de pretexto al diplomático ingles, para escribir al Supremo Director Posadas, insinuándole la conveniencia de enviar diputados al Rey Fernando, para arreglar las desavenencias de la América con su metrópoli. El Director prometió hacerlo, en nota de 12 de Setiembre de ese año, advirtiendo sin embargo á Strangford que:
"Los pueblos de la Union habian peleado por sus derechos: que ellos no habian sido los primeros en entrar en la lucha, pero no podian verla concluir, sin conseguir su libertad."
La vuelta de Fernando al trono quitaba efectivamente _el pretexto_ de la revolucion, y del establecimiento del gobierno que la representaba. Era necesario adoptar un partido: el gobierno de Buenos Aires se resolvió á mandar una mision á Europa: no precisamente á España, sino á cualquiera de los gabinetes, que, segun el estado en que las cosas se hallasen en aquella parte del mundo, ofreciese mas probabilidad de apoyar eficazmente el establecimiento de la independencia, de modo que la afianzase y terminase la guerra. El espíritu de esa mision aparece todo entero de las instrucciones, tanto ostensibles como reservadas que se dieron á los comisionados. Las públicas solo eran referentes á la España: nada determinado expresaban: se les encargaba presentar al Rey las quejas de la América contra la opresion y los vicios de los virreyes; y _oir_ proposiciones, en el concepto de que cualquier arreglo que se hiciera deberia tener dos bases esenciales: "dejar en los americanos la garantia de la seguridad de lo que se estipulase;" y presentar lo pactado al exámen de las provincias "en Asamblea de sus Representantes." Las instrucciones _reservadas_ decian en su artículo 2.°
"Tendrá muy presente [el Diputado] en el desempeño de la comision, que las miras del gobierno, sea cual fuere el estado de la España, solo tienen por objeto la independencia política de este Continente, ó á lo ménos la libertad civil de estas Provincias."
En 1814 ni estaba, como ya dijimos, declarada la independencia, ni se habia adoptado, por consiguiente, forma ninguna de gobierno. Estos paises aparecian todavia, de derecho, como parte de la monarquía Española: no era posible, por consiguiente, que la mision llevase un carácter republicano. Por otra parte, la opinion entonces, como otra vez lo hemos expuesto, estaba todavia dividida: habia muchos hombres, de intachable patriotismo, que deseaban la Monarquia Constitucional. El sentimiento era uniforme en cuanto á la independencia: en cuanto á la forma de Gobierno todavia no. La mision era toda, pues, en el concepto de asegurar la _independencia de la América_, estableciendo monarquias constitucionales; con un principe español, si se podia; con uno ingles, ó de otra casa poderosa, _si la España insistia_, dicen las instrucciones, _en la dependencia servil de estas provincias_. No discutimos ahora si ese pensamiento era entonces útil y realizable. Seria preciso, para eso, trazar un cuadro general de la situacion de la América y de la Europa en aquellos dias: esa es tarea del historiador. La nuestra hoy solo es establecer el hecho de que el pensamiento no tenia sombra _de traicion_ á la causa de la revolucion. Era un pensamiento honesto, lejítimo, patriótico, aun cuando fuese equivocado.
Tal era la mision que el Director Posadas confió á D. Bernardino Rivadia adjuntándole el jeneral Belgrano, que fué con él, y D. Manuel Sarratea, que estaba de antemano en Lóndres.
A la llegada allí de los primeros, en marzo de 1815, Sarratea les dió conocimiento del plan que tenia entre manos; de esa tan célebre y tan pérfidamente desfigurada negociacion con Cárlos IV. El pensamiento, en resúmen, era el siguiente: Los soberanos de la Europa, que se habian coaligado contra Napoleon, habian desconocido la validez de la abdicacion y de las renuncias del rey Cárlos, en Aranjuez y en Bayona, como obra de la coaccion ejercida por el emperador: no podian, sin inconsecuencia, negarse á reconocer en Cárlos,--refugiado entonces en Roma con su mujer y con su valido Godoy--el lejítimo soberano de España y _sus Indias_. Obtengamos, decian los comisionados, una declaracion espontánea de Cárlos IV, hecha en virtud de su soberania, por la que separe totalmente la América de la España, constituyéndolas en dos ó mas monarquias constitucionales, absolutamente independientes, poniéndo en ellas á sus hijos: comunique el mismo Cárlos esa resolucion á los soberanos de Europa, y pidales que lo apoyen contra cualquier tentativa en contra de su hijo Fernando VII. El estado de la Europa; las ideas de los gabinetes, la presencia de Napoleon que habia vuelto de Elba, y armaba de nuevo la Francia; todo hacia esperar que Cárlos seria apoyado por los demas soberanos. Si esto se realiza, añadian los diputados, se habrá conseguido, de un golpe, la independencia de la América, se habrá neutralizado la hostilidad contra ella de los gobiernos absolutos de Europa, se habrá puesto término á la guerra. Lo demas lo arreglarán los pueblos americanos por si mismos.
Ese era el pensamiento. ¿Habia en él sombra de traicion, mengua siquiera del mas puro y acendrado patriotismo? Si hay quien diga que si, deberá probar cual era el dogma político adoptado por la América, en 1814 y 1815, que fuese vendido ó contrariado por aquel pensamiento.
Sarratea, como hemos dicho, le tenia ya algo adelantado. Cabarrus era el ajente que habia empleado para ganar á Godoy y á Maria Luisa; y por estos á Cárlos IV. Este pareció, al principio, prestarse al pensamiento. Cabarrus, que estaba de vuelta en Lóndres de su primera entrevista con los Reyes en Roma, fué presentado por Sarratea á los diputados Rivadavia y Belgrano. Bien considerado el negocio, resolvieron estos darle curso. En consecuencia, se redactaron varios documentos, que Cabarrus deberia llevar para proponerlos á la aprobacion y á la firma de Cárlos IV:--una peticion de los diputados solicitando la medida; un proyecto de la declaracion del Rey; otro proyecto de la constitucion de la nueva monarquía; una obligacion de continuar al Rey Cárlos la pension que su hijo le pasaba, en caso de que, por este motivo, se la quitase; y otro de pension á Godoy, para empeñarle en obtener la decision del Rey. La peticion de los diputados, aislada de todos los demas documentos, separada de la época, y de la historia de los sucesos, es el instrumento que ha servido para acusar de traidores á los promotores del pensamiento. El odio de partido llegó á punto que, en una edicion, que no hemos visto, de ese documento, se puso únicamente la firma de D. B. Rivadavia, suprimiendo la del jeneral Belgrano, de cuyo puño y letra poseemos copiada la peticion.
Provisto de esos documentos, salió Cabarrus para Roma en el mes de Junio de 1815; y llegó á presencia de Cárlos IV casi al mismo tiempo que la noticia de la batalla de Waterloo, ocurrida el 18 de aquel mes. Ese suceso cambió totalmente el ánimo del Rey Cárlos: le faltó el apoyo que contaba hallar, si era preciso, en Napoleon; tuvo miedo de su hijo Fernando; y cerró decididamente la puerta á toda ulterior negociacion.
Ahí está todo lo que hubo en ese tan decantado negocio. Le presentamos, por supuesto, en las reducidas dimensiones que nuestro diario permite. Aun así, nos parece que no habrá persona de buena fé y de cordura, que vea en ese negocio sombra de traicion, mengua del patriotismo. Cuando la historia le presente en todas sus relaciones con la época á que pertenece, no dudamos que aparecerá mas bien como un rasgo de habilidad de la diplomacia Americana.
Cerraremos este bosquejo, que sentimos no haber podido reducir mas, dando una idea sumarísima de la constitucion que se exijia de Cárlos IV, cuyo proyecto de letra del general Belgrano, autorizado con las firmas autógrafas de éste, de Rivadavia y de Sarratea, tenemos en nuestro poder. Constaba de siete títulos ó secciones, todas ellas muy breves, en este órden: _Del Reino_, establecia el nuevo _Reino Unido de la Plata, Perú y Chile_, designaba el monarca, el escudo de armas, y el órden de sucesion. _Del Rey_; fijaba su inviolabilidad y prerrogativas. _De la Nobleza_; establecia sus grados, sus prerrogativas: le daba parte en la formacion de las leyes, sus miembros podian ser diputados de los pueblos; y no podian ser esceptuados de los cargos y servicios al Estado. Todo individuo, sin escepcion, podia optar á la nobleza. _Del Cuerpo Lejislativo_: el Rey y dos Salas, una de la nobleza, otra de los diputados: sus atribuciones, las que tienen en las mas liberales monarquias constitucionales; en el Brasil, por ejemplo _El Ministerio_: establecia su responsabilidad, sus funciones, el modo de juzgar los ministros. Ninguna órden del Rey, sin la firma de uno de ellos, tenia valor alguno. _Del Poder Judicial_:--Sancionaba su independencia, garantias y responsabilidad. Establecia el juicio por jurados.--_Del comun de la Nacion_: decia literalmente.
"A mas del reparto proporcionado y uniforme de todos los cargos y servicios del Estado, de la opcion de todos á la nobleza, empleos y dignidades, y del comun concurso y sujecion á la ley, la nacion gozará, con derecho de propiedad inalienable, la libertad de cultos y de conciencia, la libertad de imprenta, la inviolabilidad de las propiedades y seguridad individual, en los términos que clara y distintamente acuerde el Poder Lejislativo."
¿Gozan hoy de estos bienes los pueblos arjentinos bajo la dictadura personal de D. Juan M. Rosas? El escritor del _Chronicle_ la ha clasificado, con verdad, como igual al gobierno del Autócrata de la Rusia.
_Octubre 19 de 1847._
INDICE DE LO CONTENIDO EN ESTE TOMO.
PAJINA.
El Editor 5
Biografia del Dr. Varela 9
_Escritos del Dr. Varela._
Observaciones contra el proyecto de ley sobre la moneda de cobre --1830 28
Informe de la Comision Clasificadora del Certámen Poético de Mayo --1841 70
_Artículos del Comercio del Plata._
Congreso Americano --1845 82
I. Octubre --1845 82
II. 87
Rosas y las fronteras de Buenos Aires. -- " 93
Frutos y Comercio del Rio de la Plata. -- " 98
El Coronel Olavarria. -- " 102
Errores curiosos -- " 112
Juicio sobre el gobierno de Rosas -- " 119
Navegac. de los rios interiores. 124
I. Enero --1846 124
II. " -- " 132
III. Marzo-- " 137
IV. Junio-- " 144
V. " -- " 140
VI. Agosto-- " 153
VII. Octubre-- " 160
VIII. Agosto--1847 178
IX. Octubre-- " 188
X. " -- " 196
XI. " -- " 203
XII. " -- " 207
Rosas y el principio relijioso Marzo--1846 221
Ajentes Extranjeros en Buenos Aires-- Regularizacion de la guerra -- " 227
El Peregrino--Canto XII por D. José Mármol Agosto--1846 232
Confederacion Arjentina. I 245
I. Noviembre--1846 245
II. " -- " 264
Orijen de los males y desgracias de las Repúblicas del Plata (_Refutacion del escrito publicado con este título_) -- " 272
Apuntes para la historia futura de la Independencia de la América Española -- " 297
* * * * *
Crónica de la Biblioteca 311
Bibliografia (artículo de D. Marcos Sastre) 313
Rectificaciones 318
CRONICA DE LA BIBLIOTECA[23]
Para evitar la monotonía, vamos hoy _á darle otro jiro_, como diria uno de nuestros amiguitos. Suprimiremos los artículos apolojéticos y las listas de suscriptores, poniéndo únicamente la de las obras publicadas, como simple aviso que conviene reproducir para facilitar la venta.
[23] Empieza en la páj. 311.
Perdonen nuestros nuevos suscriptores: sus nombres irán en otro tomo. Hay quien se irrita y nos acusa de _defraudar_ pliegos por esta sola circunstancia. Ignoramos si es de envidia ó de caridad; pero plácenos humillarnos ante su fallo soberano para que luego sea mayor el gustazo que reciba.... al leer de golpe triplicadas las listas que tanto le encocoran. Oros son triunfos!
OBRAS PUBLICADAS EN LA BIBLIOTECA.
ESTUDIOS HISTÓRICO-POLÍTICOS SOBES EL RIO DE LA PLATA; por el Dr. D. Alejandro Magariños Cervantes, 1 t.--HORAS DE MELANCOLÍA; (poesias del mismo autor) 1 t.--NO HAY MAL QUE POR BIEN NO VENGA; Novela orijinal del mismo autor, 1 t.--ESTHER--LA FAMILIA SCONER; Novelas del Dr. D. Miguel Cané, 1 t.--EL TEMPE ARJENTINO; Cuadros é impresiones del Paraná, por D. Marcos Sastre, 1 t.--PENSAMIENTOS, MAXIMAS, SENTENCIAS, Juicios, &a. de escritores, oradores y hombres de Estado de la República Arjentina, con notas y biografias, por el Dr. D. Juan Maria Gutierrez.--ESCRITOS POLÍTICOS, ECONÓMICOS Y LITERARIOS del Dr. D. Florencio Varela, Precedidos de su biografía, por D. Luis L. Dominguez.
De estas obras el primero, tercero y quinto tomo se han agotado completamente. Los otros cuatro se venden en los puntos designados para la suscripcion.
* * * * *
Tiempo hace que deseamos publicar unido á la Biblioteca un _Boletin bibliográfico_, que podria ser muy útil para nuestros lectores, para los autores de las obras que se publiquen en el Rio de la Plata, y para los libreros que reciben frecuentes remesas de Europa. Aun en las grandes capitales son contados los que se toman la molestia de leer los avisos de los periódicos ó de pasarse por las librerias á informarse de las novedades literarias llegadas en cada paquete. ¿Qué será en los pueblos pequeños y lejanos donde ni periódicos se leen?
Circunstancias ajenas á nuestra voluntad nos han hecho aplazar esta y otras importantes mejoras. Trataremos sin embargo de llenar ese vacio, haciendo que personas autorizadas y competentes nos favorezcan de vez en cuando con algunos artículos encaminados, como el que hoy publicamos, á dar á conocer las producciones que vén la luz entre nosotros y que por razones fáciles de comprender, son las que ménos proteccion alcanzan.
Aprovechamos con gusto esta ocasion para decir á los suscriptores de la Biblioteca que deseen suscribirse á algunas de las obras y diarios que se publican en Buenos Aires, Montevideo y la Confederacion Arjentina, se dirijan á nuestros respectivos corresponsales, á quienes rogamos y les agradeceremos tengan la bondad de aceptar, siempre que les sea posible, y trasmitirnos los pedidos que se les hagan; quedando nosotros obligados, aunque se trate de periódicos que nos son hostiles como el _Museo Literario_ por ejemplo, á ver ó escribir á los editores para los envios ó remesas correspondientes.