El Proyecto Gutenberg (1971-2009)
Chapter 2
(a) 1790 es la fecha en la que la Corporación de impresores (es decir los editores de la época en Inglaterra) empezó a ejercer su influencia sobre los autores, lo que suscitó el nacimiento del copyright. El 1790 Copyright Act instituye un copyright de 14 años después de la fecha de publicación de la obra, más una extensión de 28 años siempre y cuando se pida antes de la expiración del plazo. Las obras que pueden imprimirse legalmente pasan de repente de 6.000 a 600, y nueve de cada diez títulos desaparecen de las librerías. Unos 335 años después del nacimiento de la imprenta, cuya misión - se suponía - era abrir las puertas del saber a todos, el mundo del libro deja de estar bajo el control de los autores para caer en manos de los editores. Esta nueva legislación también se lleva a efecto en los Estados Unidos y en Francia.
(b) En 1831 es cuando tiene lugar el primer fortalecimiento del copyright para compensar la reedición de vastas colecciones del dominio público en las nuevas prensas de vapor. El 1831 Copyright Act instituye un copyright de 28 años tras la fecha de publicación de la obra, más una extensión de 14 años siempre y cuando se pida antes de la expiración del plazo, a saber un total de 42 años.
(c) En 1909 es cuando tiene lugar un segundo fortalecimiento del copyright para compensar la reedición de las colecciones del dominio público en las nuevas prensas eléctricas. El 1909 Copyright Act duplica el periodo de copyright, que se extiende a 28 años, o sea en total un plazo de 56 años.
(d) En 1976 es cuando interviene un nuevo fortalecimiento del copyright tras la aparición de la fotocopiadora lanzada por Xerox. El 1976 Copyright Act instituye un copyright de 50 años tras el fallecimiento del autor. Por tanto, cualquier copyright vigente antes del 19 de septiembre de 1962 no iba a expirar antes del 31 de diciembre de 1976.
(e) En 1998 es cuando tiene lugar otro fortalecimiento del copyright debido al desarrollo rápido de las tecnologías digitales y a los cientos de miles de obras disponibles a partir de entonces en CD o DVD y en la web, gratuitamente o a precios muy bajos. El 1998 Copyright Act extiende la duración del copyright a 70 años después del fallecimiento del autor, para proteger el imperio de Disney (por eso se suele hablar del Mickey Mouse Copyright Act) y el de varias multinacionales culturales.
Por tomar sólo un ejemplo, el clásico mundial "Lo que el viento se llevó" (Gone With the Wind) de Margaret Mitchell, publicado en 1939, debería haber pasado al dominio publico al cabo de 56 años, en 1995, de conformidad con la legislación de la época, liberando de este modo los derechos para adaptaciones de todo tipo. Debido a las modificaciones legales de 1976 y 1998, este clásico no habrá de pasar al dominio público antes del año 2035.
La legislación de 1998 fue un golpe muy duro para las bibliotecas digitales, en pleno crecimiento gracias al desarrollo de la web, y escandalizó a sus administradores, empezando por Michael Hart y John Mark Ockerbloom, creador de la Online Books Page. ¿Pero cómo dar la talla frente a eminencias del mundo editorial? Desgraciadamente hubo que sacar de las colecciones parte de los libros.
John Mark explicó en agosto de 1999: "Me parece importante que los internautas entiendan que el copyright es un contrato social concebido para el bien público - y esto incluye tanto a los autores como a los lectores. Esto significa que los autores deberían tener el derecho de utilizar de manera exclusiva y por un tiempo limitado las obras creadas, así como se especifica en la ley actual sobre el copyright. Pero esto significa también que cuando expire el copyright, sus lectores deberían tener el derecho de copiar y reutilizar este trabajo tantas veces como lo deseen.
Últimamente en los Estados Unidos han intentado repetidamente retirarles a los lectores estos derechos, limitando las reglas relativas a la utilización de dichas obras, prolongando la duración del copyright (algunas propuestas prevén incluso un plan de copyright perpetuo) y extendiendo la propiedad intelectual a trabajos que no son obras de creación (véase por ejemplo las propuestas de copyright para las bases de datos). Incluso hay propuestas que pretenden sustituir por completo la ley de copyright por una ley que establecería un contrato mucho más fuerte. Me parece mucho más difícil compartir la opinión de Jack Valenti, director de la Asociación cinematográfica de Estados Unidos (MPAA: Motion Picture Association of America), cuando éste pide que se dejen de copiar las películas bajo copyright, cuando sé perfectamente que si esto se aceptara, ninguna película pasaría al dominio público (...). Al ver cómo las empresas de medios de comunicación tratan de bloquear todo lo que pueden, no me sorprende que algunos usuarios reaccionen poniendo en línea todo lo que pueden. Desgraciadamente esta actitud también perjudica los derechos legítimos de los autores."
Michael escribió en julio de 1999: "Yo fui el principal enemigo de las extensiones de copyright (ley del 27 de octubre de 1998), pero Hollywood y los principales editores actuaron de tal modo que el Congreso ni siquiera mencionó mi acción en público. Los debates actuales son totalmente irrealistas. Van encabezados por 'la aristocracia terrateniente de la edad de la información' y sirven únicamente sus propios intereses. ¿Una edad de la información? ¿Y para quién entonces?"
No cabe duda. Las instancias políticas no dejan de hablar de la edad de la información mientras que, al mismo tiempo, son ellas las que fortalecen la legislación relativa a la puesta a disposición de dicha información. La contradicción es obvia. El copyright ha pasado de una duración de 30 años de promedio en 1909 a una duración de 95 años de promedio en 1998, explica Michael en su blog. En 89 años, entre 1909 y 1998, el copyright ha padecido una extensión de 65 años que se aplica a tres cuartos de la producción del siglo 20. Sólo un libro publicado antes de 1923 puede ser considerado a ciencia cierta como parte del dominio público.
Un endurecimiento similar afecta a los países de la Unión europea. Ahora y en adelante, la regla general es un copyright de 70 años tras la muerte del autor, en vez de 50 años - como solía ser antes - debido a las presiones ejercidas por los editores de contenido con el pretexto de "armonizar" las leyes nacionales relativas al copyright para oponer una respuesta a la globalización del mercado.
DESDE EL PASADO HACIA EL FUTURO
Sin embargo los resultados del Proyecto Gutenberg no se miden sólo en cifras. Los resultados se miden también por la influencia que ha tenido el proyecto, pues ésta ha sido enorme. El Proyecto Gutenberg - primera página web de información en el internet y primera biblioteca digital - , inspiró entre tanto a muchas otras bibliotecas digitales, por ejemplo el Projekt Runeberg para la literatura escandinava o el Projekt Gutenberg-DE para la literatura alemana, para no citar sino a dos de ellos.
La estructura administrativa y financiera del Proyecto Gutenberg se limita al mínimo estricto. Michael Hart insiste frecuentemente sobre la necesidad de preservar un marco lo más flexible posible que deje campo libre a los voluntarios, y la puerta abierta para las nuevas ideas. El objetivo es garantizar la perennidad del proyecto, sin depender ni de créditos y cortes de créditos, ni de las prioridades culturales, financieras y políticas del momento. De este modo no puede ejercerse ninguna forma de presión por el poder o el dinero. Además esto significa respeto para con los voluntarios, quienes pueden estar seguros de que verán su trabajo utilizado durante muchos años, o incluso durante muchas generaciones, de ahí el interés que presenta un formato digital que aún sea válido dentro de algunos siglos. En cuanto a la supervisión regular del proyecto, se garantiza gracias a una carta de información semanal y mensual, foros de discusión, wikis y blogs.
Las donaciones sirven para financiar ordenadores y escáneres, y para enviar CD y DVD gratuitos a aquéllos que los solicitan. Después del CD "Best of Gutenberg" disponible en agosto de 2003 con una selección de 600 títulos y de un primer DVD disponible en diciembre de 2003 con 9.400 títulos, un segundo DVD se pone a disposición en julio de 2006 con 17.000 títulos. A partir de 2005, CD y DVD ambos están disponibles en el sitio web de BitTorrent bajo la forma de imágenes ISO. Estas se pueden descargar con el fin de grabar luego CD y DVD a título personal. En 2007, el Proyecto Gutenberg envía 15 millones de libros por correo postal bajo la forma de CD y DVD.
Aunque demasiadas veces se silencie, cabe recordar que el verdadero inventor del ebook es Michael Hart. Si tomamos la palabra "ebook" en su sentido etimológico - a saber un libro digital para difusión bajo la forma de un archivo electrónico - resulta que éste casi tendría cuarenta años y habría nacido con el Proyecto Gutenberg en julio de 1971. Ésta es una paternidad mucho más reconfortante que los diversos lanzamientos comerciales en formato propietario que salpicaron el principio de los años 2000. No hay ningún motivo para que la denominación "ebook" designe sólo el ebook comercial y sea exclusiva de entidades como Amazon, Barnes & Noble, Gemstar y demás. El ebook no comercial es un ebook de pleno derecho, y no un pariente pobre, así como la edición electrónica no comercial es una forma de edición de pleno derecho, y tan válida como la edición comercial.
En julio de 1971, el envío de un archivo de 5 K (kilobytes) a cien personas hubiera acabado con el embrión de red disponible en aquella época. En noviembre de 2002, el Proyecto Gutenberg es capaz de poner en línea los 75 archivos del "Human Genome Project" (Proyecto Genoma Humano, es saber la secuenciación del genoma humano), a pesar de que cada archivo se compone de decenas, o incluso de cientos de megabytes. Y esto ocurre poco tiempo después de su publicación inicial en febrero de 2001, debido a que desde el principio ya pertenecía al dominio público. En 2004, la capacidad de almacenamiento de los discos duros ya es tal que sería posible almacenar la integralidad de la Library of Congress en formato texto en un soporte de un valor de 140 dólares US. Y por lo visto dentro de unos pocos años aparecerá una llave USB (universal serial bus) capaz de almacenar la integralidad del patrimonio escrito de la humanidad.
¿Y qué pasa con los documentos que no pertenecen al mundo escrito? En septiembre de 2003, el Proyecto Gutenberg se lanza en un proyecto de difusión de libros audio. En diciembre de 2006, están disponibles unos 367 libros leídos por una síntesis de voz (en la sección "Audio Books, computer-generated") y 132 libros leídos por el ser humano (en la sección "Audio Books, human-read"). La cantidad de libros leídos por un ser humano debería ir creciendo, pero los libros leídos por una síntesis de voz ya no serán almacenados en una sección específica, sino generados a petición del usuario a partir de archivos electrónicos preexistentes en las colecciones generales. En el futuro, los lectores ciegos o deficientes visuales podrán utilizar una función de control de voz para pedir uno de esos libros digitales.
La colección "Sheet Music Subproject", lanzada también en septiembre de 2003, está dedicada a las partituras musicales digitalizadas (en la sección "Music, Sheet"). Viene completada por una sección de grabaciones musicales (Music, recorded). También hay secciones reservadas para las imágenes fijas (Pictures, still) y animadas (Pictures, moving). Esas nuevas colecciones deberían desarrollarse durante los años que vienen.
Sin embargo, la prioridad sigue siendo la digitalización de libros. Y la demanda es enorme, a prueba de ello el número de descargas, que ahora se cifran en decenas de miles diarias. A fecha del 31 de julio de 2005, se cuenta con 37.532 archivos descargados al día, 243.808 archivos a la semana y 1.154.765 archivos al mes. A fecha del 6 de mayo 2007, se han descargado 89.841 archivos al día, 697.818 a la semana y 2.995.436 al mes. Y esto sólo concierne el sitio web de descargas principal, ibiblio.org (basado en la Universidad de Carolina del Norte, Estados Unidos), que alberga también el sitio web del Proyecto Gutenberg. El segundo sitio web de descargas es el del Internet Archive, que también sirve de copia de seguridad y le proporciona al Proyecto Gutenberg une capacidad de almacenamiento ilimitada.
Un Top 100 inventaria los cien títulos y los cien autores que más han sido descargados durante el día, la semana y el mes.
El Proyecto Gutenberg dispone de 40 sitios web espejo repartidos entre múltiples países, y aún necesita encontrar otros. Los archivos también circulan en modo P2P (peer-to-peer), lo que permite a cualquier utilizador intercambiar directamente archivos con otro utilizador.
Los libros del Proyecto Gutenberg pueden ayudar a colmar la fractura digital. Es muy sencillo descargarlos en una PDA (asistente personal). Un ordenador o una PDA de segunda mano no cuestan más de unos dólares o decenas de dólares, en función del modelo. Algunas PDA funcionan con energía solar, lo que permite un acceso a la lectura en las regiones pobres y remotas.
Más adelante, quizás se pueda contemplar la idea de una traducción simultánea a unos cien idiomas, utilizando un programa de traducción automática con un margen de fiabilidad del orden de 99%, aunque de momento aún falte mucho par alcanzar este porcentaje. Los textos generados por el software de traducción automática pasarían luego en manos de traductores (no máquinas, sino seres humanos) para hacerles algunos retoques, siguiendo un modelo parecido al de la tecnología OCR, que no puede prescindir de los correctores (no de los software, sino de los seres humanos) para ofrecer un contenido de calidad óptima.
38 años después de la creación del Proyecto Gutenberg, Michael Hart se define aún como un adicto al trabajo que sigue dedicándose enteramente a su proyecto, proyecto que en su opinión está al origen de una revolución neo-industrial. Se define también a sí mismo como un altruista, pragmático y visionario. Tras haber sido tildado de chiflado durante años, ahora suscita el respeto.
Con el pasar de los años, la misión del Proyecto Gutenberg nunca ha dejado de ser la misma, a saber la de cambiar el mundo mediante el ebook gratuito, de uso infinito y repetible. El objetivo también sigue siendo el mismo, es decir la lectura y la cultura para todos a coste reducido. En cuanto a la misión, se resume en pocas palabras: "fomentar la creación y la distribución de los ebooks", por cuantas personas sea posible, y por todos los medios posibles. Y aceptando también los virajes necesarios para integrar nuevas ideas, nuevos métodos y nuevos soportes.
Copyright © 2009 Marie Lebert
End of Project Gutenberg's El Proyecto Gutenberg (1971-2009), by Marie Lebert