El legado del ignorantismo Conferencia dada el 23 de abril de 1920 ante la Asamblea de Maestros en Baguio

Part 2

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"Tienen por desgracia muchas de las malas cualidades del español y el indio, y carecen de la docilidad de carácter que en éste se observa, y de la nobleza e hidalguía característica de aquél. Son de poco corazón, cobardes y apocados, mas son altaneros, coléricos, y descomedidos con los indios, a quienes suelen despreciar y maltratar de palabra y de obra, y frecuentemente estúpidos y empalagosos."

"De los indios aprenden todas las supersticiones, mil fábulas inverosímiles y absurdas que son tradicionales en ellos, y en una palabra todos sus usos y costumbres; así comen morisqueta con los dedos como ellos, y tienen marcada afición a sus golosinas y comidillas sucias de los indios."

"Como se educan con mucho mimo y no se les vá a la mano, son mal criados, desobedientes, caprichosos, insolentes y mal hablados. Las mujeres se resienten algo de falta de pudor, y como se han criado en el abandono y la holgazanería, son inútiles para el gobierno de la casa de familia...." (Págs. 289-290.)

"....así los hombres como las mujeres, aunque religiosos, son crédulos y supersticiosos como los mismos indios."

"Tal es la idea que de los filipinos se puede dar." (Pág. 290.)

El mestizo chino sale descrito en la misma forma.

La única literatura para los filipinos

La única literatura accesible a los filipinos de baja cultura y también a los de la clase más elevada, consistía en Corridos que constituía la lectura profana, y la Pasión y las Novenas que formaban la lectura religiosa. Corridos, Pasiones y Novenas se han impreso en abundancia, en ediciones baratas, tanto en castellano como en dialectos del país.

Son los Corridos cuentos en verso sobre sucesos históricos falseados y fantaseados y tragedias amorosas, llenas de sucesos maravillosos mezclados de prodigios divinos y de magia, todo en estilo ampuloso, exagerado, pueril y absurdo en extremo. Ninguno de los personajes es indígena; todos son turcos, árabes, caballeros cruzados, embajadores, duques, guerreros con armaduras, provistos de armas encantadas y de bálsamos como el famoso de Fierabrás; los buenos castellanos, los malos extranjeros. Todos los personajes reñidos con la realidad en Filipinas y con aspecto de reales y efectivos, por ser de tierras desconocidas y de razas prodigiosas. Lo mismo ocurre con el lugar de la escena; tierras maravillosas, Palestina, el reino de Navarra, el imperio del Gran Kan, palacio de Macedonia, y no sólo se desconoce y falsifica la superficie de la tierra, sino que el sistema planetario sufre asimismo un cambio radical. Crecen las palmeras y el tamarindo en los alrededores de Moscou, Palestina y Macedonia se cubren de praderas como Noruega o Suiza, y aparecen ballenas en el Mediterráneo. Sucesos que principian una mañana en Macedonia, terminan de la manera más natural la tarde misma de aquel día, en un palacio de Babilonia, y una princesa de Aragón, cautivada al anochecer en Sicilia, discute a media noche y sin intérprete con un moro en Samarcanda.

La Pasión, obra en verso en diferentes dialectos filipinos, es no sólo la Pasión de Cristo, sino que comprende una especie de abreviado de la historia sagrada.

Las Novenas son libritos devotos dedicados a un Santo cuyo favor se invoca para obtener de Dios tales o cuales mercedes. Consisten en un sistema de oraciones, con relación de milagros y de reflexiones sobre los mismos, que se hacen cada día, durante nueve días consecutivos. "Se atribuye a la Virgen María el origen de las novenas, porque ella venera el número nueve en memoria de haber sido nueve los días que fué prevenida para la Encarnación del Divino Verbo, y también por los nueve meses que le trajo en su vientre virginal." (Novena a Jesús, María y José. Manila, 1903; en el Exordio.)

Las Novenas ofrecen un medio sencillísimo de alcanzar del Cielo lo que se pide en ellas a un santo protector. Si se llega a ganar la simpatía y el apoyo del Patrono o Patrona cuya mediación se implora, se puede conseguir todo, tanto en lo que concierne a nuestra vida terrenal como a la futura. Es un medio fácil; es como una ceremonia mágica con su ritual compuesto de alabanzas y actos de humillación, devoción, sumisión, admiración y otras manifestaciones propiciatorias para ganar la simpatía y la protección del santo; después sigue la enumeración de favores que se solicitan y que siempre son atendidas por Dios, como se demuestra por numerosos ejemplos que en la novena se enumeran con sumo cuidado. Todas las novenas se publican con permiso eclesiástico, después que la censura del prelado examina escrupulosamente el escrito para ver si hay algo contrario a la moral, sanas costumbres y ortodoxia absoluta. En una palabra, todas se imprimen "Con las licencias necesarias."

Los prodigios mencionados en estas novenas cuadran muy bien con los encantamientos, magias y sortilegios de los primitivos filipinos que invocaban la propiciación de sus divinidades gentílicas, por medio de ceremonias, sacrificios, maleficios y conjuros ejecutados por sus mangkukulam, babailanas y otros prestidigitadores, sacerdotes, curanderos, hechiceros y adivinos que refieren y enumeran las antiguas crónicas escritas por los misioneros en Filipinas.

Sustitución de los "poderes ocultos"

Todo el temor a lo misterioso así como la creencia de los filipinos en poderes ocultos que quitaban la salud, atraían la desgracia, daban la victoria o conducían al desastre, se conservó cambiando tan sólo los espíritus que gobernaban los sucesos de la vida y los fenómenos de la naturaleza. Los Santos Patronos recomendados por los misioneros vinieron a substituir a los antiguos Anitos representantes de sus antepasados, que hacían intervenir en su antigua idolatría en todas las circunstancias de la vida.

Cuando los misioneros predicaron su religión, condenaron las antiguas supersticiones paganas, pero enseñaron otra nueva superstición más poderosa que la primitiva, no solamente por el prestigio de los nuevos patronos miembros todos de una Corte Celestial organizada como una aristocracia terrenal y encabezada por el mismo Dios Creador del Mundo, sino por usar para comunicarse con su Dios de la misma lengua que el pueblo supone hablada por él, la lengua latina, en la cual los sacerdotes elevan sus preces y entonaban sus cantos.

Los ensalmos

Los Oremus, los Laus Deo, Agnus Dei, Deo Gratias, Nos cum prole pia, Benedicat Virgo María, Per omnia secula seculorum, Kyrie eleyson, Christe eleyson, entraban en la categoría de los ensalmos conocidos bajo los nombres de Bolong y Mantala de los primitivos mangkukulam, manhihikup, mananangisama, etc. etc., de la gentilidad filipina. Todas estas frases latinas alcanzaron un prestigio tan grande que se miraron como fórmula invocatoria irresistible para conquistar la voluntad divina y se llegaron a usar para titular alguna secta ridícula como la de los Colorum, cuyo nombre viene de la mala pronunciación del "Secula seculorum" con que terminan muchas oraciones latinas incomprensibles pero usadas por la ignorancia de muchos.

La frase Agnus Dei qui tollis peccata mundi se emplea como un conjuro en el cual, cada palabra, incomprensible, tiene un carácter sagrado; de tal manera que si alguno dijera que desprecia a Qui Tolis, sería considerado como un blasfemo, porque el Qui Tolis es algo sagrado, divino. Un niño, después de rezar el Trisagio, decía en són de protesta: "Ya me fastidia tanto Kirileson (Kyrie Eleison)." Su madre entonces le castigó por burlarse de Dios. A otro niño se le ocurrió llamar Qui Tolis a un perro, su tía le corrige diciendo: "Nunca se pone el nombre de Dios a un animal."

Arsenal de invocaciones mágicas

Todo esto constituye un verdadero arsenal de invocaciones mágicas, en cuya eficacia se confía para evitar el mal, librarse del peligro, lograr un bien, alcanzar una gracia. Como ejemplo de la virtud de las invocaciones y de lo que se puede conseguir con sólo decir con frecuencia Jesús, María, José, que constituye la "Trinidad Santísima de la Tierra," se cuentan los siguientes casos: (Novena de Jesús, María y José. Manila, 1903). Un hombre de mala vida pasando en medio de una noche por delante de una iglesia de San Francisco, en Cuzco, Perú, vió luces en el cementerio y, comprendiendo que se trataba de un entierro, se dirigió al lugar para presenciarlo. De pronto se apercibió que allá había un trono en el que Jesucristo se hallaba sentado en medio de María y José. Aparecieron entonces muchos demonios cada uno con su libro en la mano. Uno de ellos empezó su acusación contra una mujer de mala vida de Buenos Aires. "Jesús, dice la novena, pronunció contra ella la sentencia de muerte repentina y juntamente a condenación eterna." (Pág. 7.) Desapareció el demonio para ir a ejecutar la sentencia. Otro demonio leyó en su libro que en Chile había otra mujer de mala vida. "Jesús pronunció contra ella sentencia de muerte y condenación." (Pág. 8.) El demonio corrió a cumplir la sentencia. Se presentó otro acusando a un hombre de llevar mala vida en Cuzco, y este hombre era precisamente el mismo que se detuvo a presenciar el espectáculo del cementerio. "Al ir el justo Juez a pronunciar contra él la sentencia de muerte y condenación, María Santísima y el Señor San José se arrodillaron ante el Divino Maestro pidiendo por él, alegando que muchas veces había invocado sus Santísimos nombres pidiendo su amparo * * *." Habiendo Jesús negado su perdón, volvieron sus padres a rogarle, y viendo que no conseguían ablandarle para conseguir el perdón, la Santísima Virgen le mostró a su Santísimo Hijo los pechos que había mamado, y el Santo Patriarca le mostró las manos que con su trabajo le habían sustentado." (Pág. 8.) Entonces Jesús les concedió el perdón por una gracia que puede solamente llamarse de estómago agradecido.

¡Gran aliciente para el crimen!

La invocación "Jesús, María y José," obrando como una fórmula mágica, salvó a aquél hombre, que no había contraído más mérito que el de halagar la vanidad de la "Trinidad de la Tierra." Hay en la misma novena una CONSIDERACIÓN DE ESTE MARAVILLOSO FAVOR y es que, para conseguir la enmienda de nuestras vidas, a vista del favor con que amparaban Jesús, María y José a su devoto aunque tan rematado pecador, era necesario imitarle en su invocación tantas veces repetida en todos los días de maldad, "Jesús, María, José." (Pág. 10). El hombre no tuvo otro mérito, ni tampoco se aconseja que tenga alguno; basta que diga la invocación mágica y que obre como le dé la gana, en la seguridad de librarse del castigo. ¡Qué gran aliciente para el crimen!

Otro caso notable

Otro caso notable de los efectos de la misma invocación es el de un fraile dominico llamado fray Juan Masias quien, durante más de doce años, estando en su celda a oscuras, en oración, se llegaban a él muchos demonios y le arrastraban y aporreaban tratándole muy mal de palabra y obra; pero que se veía libre de ellos diciendo: "Jesús Salvador, María y José sean conmigo." Otras veces entraban los demonios con mucho tropel y ruido y cogiéndole por los pies le sacaban arrastrando por el dormitorio hasta el claustro; unos le daban golpes y bofetadas, otros le pisaban el vientre y la cabeza, otros le arañaban el rostro y tiraban a sacarle los ojos; pero invocando los nombres Jesús, María y José, se iban y lo dejaban." (Pág. 14.) Lo más admirable es que el fraile hacía la invocación después de sufridos los atropellos mencionados, de manera que tenía la condescendencia de permitir a los demonios que durante algún tiempo se divirtieran a costa suya.

Diversión económica

Al mismo fraile, "otras veces yendo de oración a la iglesia, los demonios le cogían y sacaban de ella, y le arrojaban por el aire tan alto, que pasando por encima de los techos de la sala Capitular, la cual divide el primer claustro del segundo, venía a caer en este. Allí le esperaban otros demonios y recibiéndole, le volvían a arrojar en la misma forma, dando con él otra vez en el claustro principal sin sacarle ni una palabra de enojo, ni de sufrimiento, hasta que invocando los sagrados nombres Jesús, María y José, le dejaban." (Pág. 15). ¿Quién, al leer esto, no envidia al fraile una diversión tan entretenida como sana y económica? ¿Y cómo no mostrarse agradecido a los demonios que le recibían en el otro patio, en lugar de dejarle que se estrellara contra el suelo? Después de referidos los prodigios mencionados con otros más, se leen en la novena las siguientes consideraciones: "¿Qué trabajo nos cuesta el habituarnos a repetir con nuestras invocaciones los dulcísimos nombres de Jesús, María y José?" (Pág. 27.)

El poder infernal

A cada paso se amplifica, se magnifica en estas novenas el poder infernal. No sólo coloca al demonio entre los enemigos del alma, con nuestro propio cuerpo y la humanidad entera, sino que en todo momento temblamos de sus asechanzas, nos consideramos débiles para resistirle y aun parece que tememos que el mismo Dios no sepa defenderse del demonio, porque a cada paso se trata de avivar a Dios y de ponerlo en guardia contra el poder infernal. "Asístenos propicios desde el cielo, fortísimo libertador nuestro, en esta lucha con el poder de las tinieblas; y como en otro tiempo librásteis al Niño Jesús de inminente peligro de la vida, así ahora defended la Iglesia Santa de Dios de las asechanzas de sus enemigos y de toda adversidad, y a cada uno de nosotros protegednos con perpetuo patrocinio * * *" (pág. 54). (Ofrecimiento al Smo. Rosario, Manila, 1905.)

La obsesión del diablo no deja al hombre día ni noche; "Misericordia, mi Dios, que me atropella el demonio, todo el día me impugna y molesta," se dice en una oración de San Vicente Ferrer (su Novena, pág. 12).

Otro milagro

El siguiente milagro pone en evidencia los manejos del demonio y demuestra al propio tiempo que las almas no se pueden condenar tan fácilmente cuando el mortal acude a la protección de un patrón poderoso. "Cierto hombre, se dice en la Novena de San Vicente (pág. 15), entregó al demonio su alma con cédula firmada de su mano, y oyendo predicar al Santo, le suplicó hiciese que el demonio se la restituyese. Púsose el Santo en oración e hizo venir al diablo visiblemente, y le mandó que le entregara la cédula al hombre, siendo testigos de este milagro muchos millares de personas."

Simplezas de algunos santos

Este miedo loco al demonio es causa de algunos errores como el mencionado en el siguiente milagro (Novena de San Vicente, pág. 18). "En Trayguerra, oyendo un mozo simple predicar a San Vicente la fealdad del demonio, pidió a Dios se le mostrase para reñir con él. Sucedió pasar una pobre vieja, muda de nacimiento, muy fea y mal vestida, que llevaba una hoz en la mano. Juzgando el mozo que era el demonio, acometióla furioso, quitóla la hoz y la segó manos, orejas y narices. Gritaba la afligida mujer, como por muda no podía dar voces, daba aullidos y entonces el simple le acuchillaba, diciendo: Vengan y verán cuál pongo al diablo." Creer que Dios permitió semejante infamia, es un grosero insulto a Dios. Es cierto que el acto lo ejecuta un mozo simple; pero es más simple la obra del Santo en hablar de la fealdad física del demonio, cuando, según todos entienden, el demonio es un espíritu.

"En Taulada, dice la Novena (pág. 21), pasaban dos moros por delante de una imagen de San Vicente, uno se quitó el sombrero, el otro no. Presto lo pagó: porque al instante, sin saber de quién, le dieron tal bofetada, que cayó en tierra, le dió una calentura y de ella murió." Es admirable cómo se supo que fué una bofetada, y no pudo ser más cruel el milagro, no tanto por la insignificancia de la falta, como por tratarse de un moro que ni creía ni entendía la superstición cristiana.

Un devoto que recurre a Santa Filomena, le pide su protección contra el demonio (Novena, pág. 22) y dice: "Satanás como león hambriento, dá vueltas a la redonda; sus ministros se animan unos a otros para derribarme, yo con mi flaqueza soy también enemigo de mi misma alma * * *."

Como he dicho, las novenas sirven para implorar la misericordia divina usando la intervención de un Santo o de la Virgen, y para conseguir una necesidad o un simple capricho en la vida.

Nada más alentador como tener noticia del origen de la novena de San Antonio de Padua que "se dice fué revelada por el mismo Santo * * * y los devotos pueden hacerla con gran confianza de alcanzar por su intermedio lo que desean." (Novena a San Antonio, Manila, 1909, pág. 5.)

"El mismo San Antonio reveló a una devota suya el modo de hacerla" (pág. 6).

Quien pide recibe

La de María de los Dolores (Manila, 1910, pág. 5), es "para obtener lo que se desea en cualquiera pretensión del alma o para bien del cuerpo."

La novena de San Vicente Ferrer, "aunque puede hacerse en casa, será mucho mejor hacerla en la Iglesia; porque allí el que pide recibe y el que busca halla, SEGÚN DICE EL MISMO DIOS" (pág. 5 de su Novena. Manila, 1917).

San Ramón Nonnato es: "Patrón de los labradores y de sus ganados. Antídoto maravilloso contra la peste. Refugio universal para sanar todas las enfermedades y dolores. Protector singular de las mujeres que le llamaban en sus peligrosos partos, y de las estériles, que buscan el consuelo de su patrocinio." Esto dice la portada de su novena, Manila, 1918.--"Solo al invocar su nombre, al adorar su Santa Reliquia, y al beber de la agua pasada por ella, hace a millares el Santo los portentos" (pág. 6).

"Yo, dice una devota, tengo tanta fé y experiencia en San Ramón, que cuanto por su medio he pedido a Dios, todo me lo ha concedido, y por la verdad, juro y firmo lo dicho." (Novena, pág. 15.)

Una forma de gran virtud persuasiva para ganarse la voluntad divina y conseguir de ella lo que se desea, es rezarle el Trisagio. Parece ser que durante un período de grandes conmociones geológicas y meteorológicas experimentadas en Constantinopla, en el año 447, ocurrió (Trisagio seráfico, Manila, 1889, pág. 7), que "un niño de tierna edad fué llevado por los aires, siendo testigos oculares todos los acampados, hasta perderse de vista. Después de un largo espacio, restituido a la tierra del mismo modo que había subido al cielo, refirió en presencia del Patriarca, del Emperador, de toda la multitud asombrada, que había oído cantar a los Ángeles este concierto: Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, tened misericordia de nosotros." El niño enseguida se murió. El Emperador ordenó que todos entonasen este sagrado cántico, y al momento cesaron los terremotos y se aquietó la perturbación meteorológica." De aquí el uso del Trisagio, como un formulario para invocar a la Santísima Trinidad en los tiempos calamitosos y funestos" (pág. 78.) Entre otras cosas se pide en el Trisagio taxativamente lo siguiente: "De vuestra ira y enojo: líbranos Trino y Señor--De las asechanzas Trino y Señor.--De las asechanzas y cercanías del demonio * * * de Toda ira, odio y mala voluntad * * * De plagas, de peste, hambre, terremotos * * * De nuestros enemigos y sus maquinaciones, líbranos" (págs. 20-21).

Recuerdos de canibalismo

Aunque la Trinidad está compuesta, como se sabe, del Padre, Hijo y Espíritu Santo, y en el Trisagio se invoca y pide a las tres personas a la vez, sin embargo, hay otras formas de lograr el favor divino invocando separadamente a una sola de las personas de la Trinidad. Así, en la novena de Jesús sacramentado se pide al Padre por medio de la intercesión del Hijo, o mejor dicho, de solo una víscera del Hijo, de un órgano de su cuerpo; el Corazón, o más propiamente, del Sagrado Corazón de Jesús. "El Padre Eterno tiene complacencia, dice la novena (pág. 6), en que se le pida por el Corazón de su amado Hijo * * *." "El Padre Eterno se lo dijo así directamente a la Venerable María de la Encarnación" (págs. 6-7): "Pídeme por el corazón de mi Unigénito Hijo, y por él te oiré, y alcanzarás cuanto me pidas * * *." "Jesús dijo a su esposa Margarita: te pido * * * que el viernes inmediato a la octava de festividad del Corpus, se dedique particularmente al culto de mi corazón" (pág. 7).

La adoración al corazón no es simbólica; se adora al corazón real: "adorarán con más frecuencia a Jesús sacramentado y en él a su Divino Corazón" (pág. 7). Su novena se hará delante de una imagen de Jesús "o de su Sagrado Corazón" (pág. 19). El devoto, llevando su adoración hasta un resurgimiento de canibalismo atávico, dice a Jesús: "O dueño mío, vuestro mismo cuerpo me dais, y con él vuestro corazón, para que le coma" (pág. 12).

Hay una novena dedicada al Santo Ángel Custodio (Manila, 1897) que es el "Ángel delegado por Dios para que esté a nuestro lado, y ejerza con nosotros los amorosos oficios de un tutor cuidadoso, de un cariñoso ayo, de un preceptor amante, de un fiel conductor, y de un amigo íntimo y verdadero * * *" (pág. 6). "A ningún Santo del cielo le interesa tanto nuestra alma y nuestros negocios como al Santo Ángel de nuestra guardia" (pág. 6). Su intervención es tan útil que "no solo trasmite lo que se pide, sino que modifica las peticiones, cuando conoce que algunas de nuestras peticiones pueden acarrearnos algún mal espiritual o corporal" (pág. 7). Es, pues, la mayor garantía contra cualquier error nuestro, y naturalmente hace absolutamente inútil el sentido de responsabilidad.

Segundo Cristo

Santo Domingo de Guzmán es uno de los más poderosos abogados en el cielo. En su Novena (Manila, 1913) se le llama precursor de Cristo, aunque en realidad vino al mundo doce siglos después de Cristo (pág. 5). "En la castidad, color y figura de su cuerpo y en la elocuencia de su espíritu, fué él semejante a Cristo" (pág. 7). "Fué celebérrimo en todo género de prodigios y milagros tanto en la tierra como en los Cielos, así en los hombres como en los brutos, en los vivos y en los muertos" (pág. 9).

Un día se le apareció la Virgen María y "cogiéndole de la mano le dijo que tan tiernamente le amaba, que si fuera mortal esta Señora Divina no podría vivir sino en su presencia, y que hubiera muerto a la violencia del grande amor que le tenía * * *" (pág. 10). Luego la Virgen María, no satisfecha con tales manifestaciones eróticas, "lo desposó consigo en presencia de su esposo y de muchos bienaventurados del Cielo" (págs. 11 y 12), resultando que Jesús, además de ser hijo de María, es también su esposo, de suerte que, con San José, Santo Domingo hacía el tercer esposo de María. El Padre Eterno comunicó a Santa Catalina de Sena que "Cristo y Domingo eran sus hijos singularísimos. Cristo procedía de la boca del Padre Eterno estando a su diestra y Santo Domingo procedía del pecho del mismo Padre Eterno a la diestra, y de pié en la gloria * * *" (pág. 14). Con tales antecedentes se comprende que "Cristo le prometió que le concederá todo cuanto le pida para sus devotos * * *" (pág. 15), de manera que el poder del Santo es ilimitado. En verso se le dice:

"Pues podéis tanto en el Cielo, Siendo esposo de María; Domingo, al que en vos confía, Dadle salud y consuelo." (Pág. 35.) "Fuísteis can que con desvelo a la Iglesia defendía * * *." (Pág. 35.)

Lo de can se dice, porque estando encinta de él su madre, "se le manifestó (el feto) entre sueños en figura de perro con un hacha encendida en la boca" (pág. 6).

Las promesas de la Virgen

La novena de la Virgen del Rosario empieza por la enumeración de las "QUINCE PROMESAS de la Virgen a los devotos del Rosario." En la primera ofrece que recibirá cualquiera gracia especial que se le pida. El que rezare el rosario se convertirá si es pecador, y en todo caso será admitido a la vida eterna." "Todo lo que se pidiera se alcanzará prontamente" (pág. 4).