El Futuro de las Islas Falkland y de Su Pueblo
Part 2
De los territorios europeos de ultramar Aruba y las Antillas holandesas tienen ministros plenipotenciarios en el Consejo de Ministros de Holanda sobre los problemas de la defensa, la soberanía nacional, los asuntos exteriores y la ciudadanía. Ellos no eligen diputados al parlamento holandés pero envían delegados cuando se aprueban leyes válidas de todo el reino. Los gobernadores de Aruba y las Antillas holandesas son habitantes locales. Los tres países – Holanda en Europa, las Antillas Holandesas que comprenden Bonaire, Curaçao, Saba, San Eustatius y la parte holandesa de San Martín, y Aruba tienen un voto igual en el Reino con lo cual lo convierten en una especie de federación.
Según el Tratado de Roma de 1957 con las modificaciones respectivas introducidas por el Tratado de Maastricht, el Tratado de Amsterdam y el Tratado de Niza, las Antillas holandesas y Aruba (exactamente igual a los territorios de ultramar del Reino Unido) se consideran territorios asociados de la Unión Europea sin ser parte de la misma Unión. Groenlandia y las islas Faroe eligen dos diputados cada una al Folketing danés (parlamento). Dinamarca es parte de la Unión Europea pero las isla Faroe no, mientras que Groenlandia era parte de la Unión antes de retirarse en 1985.
Las islas Aaland son una provincia autogobernada de la minoría sueca en Finlandia siendo Finlandia responsable de la política exterior y la defensa. No obstante, para que los tratados internacionales sean válidos también de las islas Aaland, tienen que ser aprobados por el Lagting (Asamblea) de Aaland.
5. El Futuro de las Islas Falkland
La forma actual de gobierno de las islas Falkland podría evolucionar en dos sentidos de autodeterminación: una asociación libre o integración autónoma y una independencia completa. (Las mencionadas asociación libre e integración autónoma son por su esencia dos facetas de una misma variante que de aquí en adelante llamaremos ¨integración autónoma¨.) Una curiosidad del guión de independencia es el hecho de que las independientes islas Falkland tendrían dos vecinos inmediatos: Argentina y … Gran Bretaña (Georgias del Sur).
No es necesario elegir apresuradamente entre las posibles variantes de autodeterminación. Es mejor que este sea el resultado del desarrollo natural de las cosas basándose sobre lo que las islas Falkland ya han alcanzado. La autodeterminación comprende también la libertad de cambiar de opinión posteriormente ya que las generaciones venideras pueden tomar otra decisión.
Estoy convencido de que toda futura opción entre la independencia y la integración autónoma es una opción entre dos variantes buenas y no entre una buena y otra mala. Este es el lugar de señalar algunos argumentos que podrían servir de punto de partida para un análisis más detallado:
(1) Las islas Falkland autogobernadas no perderían a Gran Bretaña como puerta de entrada a una región mundial tan desarrollada e importante como Europa, tampoco perderían su status de país asociado a la Unión Europea. Esta fue probablemente una de las causas por las cuales Aruba anuló su convenio de independencia con Holanda conservando en cambio su vínculo constitucional con Holanda/UE;
(2) Las islas Falkland autogobernadas guardarían las ventajas de la ciudadanía del Reino Unido/la Unión Europea inclusive el derecho a la residencia en el Reino Unido/UE, los servicios consulares y de otro tipo de Foreign Office (¿Cuántas embajadas podrían permitirse las islas Falkland como país independiente?);
(3) Las islas Falkland autogobernadas podrían seguir gozando del mismo grado de seguridad absoluta como el actual garantizado por Gran Bretaña y, por consiguiente, por los aliados de Gran Bretaña (EEUU y OTAN) sin par en la esfera de la seguridad. Y al revés, la sobrevivencia de los estados más pequeños parece depender en sumo grado de sus vecinos más grandes. En el caso de las islas Falkland ningún convenio regional con América Latina podría suprimir el peligro de acontecimientos negativos inesperados en el continente que harían vulnerables las islas Falkland;
(4) Las islas Falkland autogobernadas más bien guardarían su fuerte grupo de influencia en Londres en vez de quedarse solas con sus posibilidades relativamente modestas para influir sobre los acontecimientos internacionales que afectan las Islas.
En el caso de que las islas Falkland opten por guardar su relación con Gran Bretaña, ellas deberían identificar el interés que tiene Gran Bretaña en esta relación. ¿Qué interés tendría el Reino Unido para guardar un vínculo constitucional con las islas Falkland? Los sentimientos generados por la Guerra Falkland siguen vivos y hondos – esta guerra debe haber cambiado a Gran Bretaña no menos que a las mismas islas Falkland – pero serán menos expresivos en las generaciones venideras.
Con la acumulación de recursos (por ejemplo, un eventual descubrimiento de petróleo en cantidades industriales) las islas Falkland podrían pensar en asumir parte de la carga de la defensa tal como las islas Normandas aportan medios a la hacienda de Gran Bretaña por los servicios que ella les presta en la esfera de la defensa y de la política exterior. Ello naturalmente no significa que por su cuenta corran los gastos de la guarnición de la base aérea militar de Mount Pleasant o la defensa asegurada por la Flota Real – es cierto que la gente de Brize Norton (Inglaterra) no paga por la base aérea militar de Brize Norton sino que es gravada con tributos para la defensa como todos los demás ciudadanos del Reino Unido. Con el presupuesto actual para la defensa que asciende a 32 mil millones de dólares estadounidenses y con una población de 60 millones de habitantes, los gastos para la defensa serían alrededor de 533 dólares per cápita de la población, es decir un aporte equitativo de las islas Falkland no superaría 1,6 millones de dólares anualmente. Además habría razón para deducir los gastos para las Fuerzas Armadas locales de las islas Falkland.
En caso de que sea acordado el principio de este aporte, su existencia real podría adaptarse para tomar en cuenta el hecho de que para las islas Falkland – a diferencia de las islas Normandas o de la misma Gran Bretaña – la prioridad queda la edificación de una infraestructura básica como la red nacional de carreteras, el equipamiento portuario de agua profunda y eventualmente una segunda población urbana aparte de Puerto Stanley. (Como subrayó la Consejera Jan Cheek en la discusión que siguió a mi conferencia, las islas Falkland ya están haciendo un aporte directo a las Fuerzas Británicas en las islas Falkland; según datos presentados por ella posteriormente, la suma del aporte actual de las islas Falkland para la defensa, inclusive para las Fuerzas Armadas de las islas, asciende a 1,1 millón de dólares aproximadamente – L. I.)
En cuanto a su relación con Europa/UE a través de Gran Bretaña, las islas Falkland deben expresar una posición más definida en cuanto al grado de asociación con la Unión Europea que sería el más conveniente para ellos eligiendo en el abanico desde la plena integración con la UE como Gibraltar o Guayana francesa hasta la no participación como las islas Normandas o Groenlandia.
Aparte de los eventuales acuerdos con la Unión Europea, las islas Falkland pueden adoptar un enfoque flexible previendo también un acuerdo sobre el comercio con la naciente Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA).
Ello significa que la responsabilidad de Gran Bretaña en la esfera de los asuntos exteriores cobraría un carácter más formal y técnico siendo la política exterior una obra del Primer Ministro de las islas y del gabinete ministerial con un ministro expresamente responsable.
En todo caso no hay ninguna razón para que las islas Falkland realicen su autodeterminación sobre la base de algo que sea otra cosa que una evaluación de las ventajas y las pérdidas prácticas que tendría para ellas cada una de las variantes. Algunos podrían no pensar así. Por ejemplo, desde el punto de vista argentino la variante de la independencia sería el mal menor – si no un paso hacia la anexión de las islas, por lo menos una manera de reducir la presencia territorial de Gran Bretaña en el Atlántico Suroeste y limitarla a las islas Georgias del Sur y Sandwich del Sur; además de que la idea de la integración autónoma es sumamente ajena a la cultura y la tradición política argentina.
En resumen, en la óptica del desarrollo interior es poco probable que la independencia traiga a las islas Falkland algo que ellas no hayan logrado ya o que no puedan lograr mediante el desarrollo natural hacia la integración autónoma. En un aspecto exterior – que sin embargo influye en el desarrollo interior – la independencia podría hasta cierto punto restringir las posibilidades de las islas Falkland de seguir su interés nacional. Por ello la forma adecuada de la integración autónoma (la asociación libre) parece conjugar las ventajas de la independencia y la asociación con un país importante reduciendo al mismo tiempo las deficiencias respectivas de ambas variantes.
Sofia - Isla Livingston - Ushuaia - Puerto Williams - Punta Arenas febraio de 2003
Presentado como conferencia pública en Puerto Stanley, Islas Falkland, la 4 de marcha de 2003.
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Categoría:Islas Malvinas
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