El ebook tiene 40 años (1971-2011)

Part 6

Chapter 63,834 wordsPublic domain

Michael Hart escribe en julio de 1999: "El copyright fue aumentado de 20 años. Antes se debían esperar 75 años, ahora debemos esperar 95. Mucho antes, el copyright duraba 28 años (más una extensión de 28 años si uno la pedía antes de la expiración del plazo), y este último, a su vez, ya había sustituido un copyright de 14 años (más una extensión de 14 años si uno la pedía antes de la expiración del plazo). Como se ve, asistimos a un deterioro regular y constante del dominio público. (...) Yo fui el principal enemigo de las extensiones de copyright, pero Hollywood y las grandes editoriales actuaron de tal modo que el Congreso ni siquiera mencionó mi acción en público. Los debates actuales son totalmente irrealistas. Van encabezados por 'la aristocracia terrateniente de la edad de la información' y sirven únicamente sus propios intereses. ¿Una era de la información? ¿Y para quién entonces?"

John Mark Ocklerbloom explica en agosto de 1999: "Me parece importante que los internautas entiendan que el copyright es un contrato social concebido para el bien público -y esto incluye tanto a los autores como a los lectores-. Esto significa que los autores deberían tener el derecho de utilizar, de manera exclusiva y por un tiempo limitado, las obras creadas, así como se especifica en la ley actual sobre el copyright. Pero esto significa también que cuando expire el copyright, sus lectores deberían tener el derecho de copiar y reutilizar este trabajo tantas veces como lo deseen. Últimamente, en los Estados Unidos han intentado algunas veces retirarles a los lectores estos derechos, limitando las reglas relativas a la utilización de dichas obras, prolongando la duración del copyright (algunas propuestas prevén incluso un plan de copyright perpetuo), y extendiendo la propiedad intelectual a trabajos que no son obras de creación (véase por ejemplo las propuestas de copyright para las bases de datos)."

# En la Unión Europea

Un endurecimiento similar afecta a los países de la Unión Europea. La regla general es ahora un copyright de 70 años tras la muerte del autor, en vez de 50 años, como solía ser antes, debido a las presiones ejercidas por las editoriales con el pretexto de "armonizar" las leyes nacionales relativas al copyright para oponer una respuesta a la globalización del mercado.

A esto se añade la legislación sobre el copyright de las ediciones digitales en la aplicación de los tratados internacionales de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI). Estos tratados se firman en 1996 con el objetivo de controlar la gestión de los derechos digitales. El Digital Millenium Copyright Act (DMCA) es ratificado en octubre de 1998 en los Estados Unidos. La directiva de la Unión Europea sobre el derecho de autor (EUCD: European Union Copyright Directive) es ratificada en mayo de 2001 por la Comunidad Europea. Se inscribe en la continuación de la directiva de febrero de 1993 (Directiva 93/98/EEC), cuyo objetivo era armonizar las legislaciones de los diferentes países para la protección del derecho de autor. A la directiva EUCD le sigue la elaboración de legislaciones nacionales en todos los países de la Unión Europa en los años siguientes, el objetivo oficial siendo el de reforzar el respeto de los derechos de autor en el internet para limitar así el pirateo.

1998 > LAS PRIMERAS TABLETAS DE LECTURA

[Resumen] Las primeras tabletas de lectura son diseñadas en la Silicon Valley (California). El Rocket eBook es lanzado en 1998 por NuvoMedia, una compañía financiada por la cadena de librerías Barnes & Noble y el gigante de los medios Bertelsmann. Poco después, el SoftBook Reader es lanzado por SoftBook Press, una compañía financiada por las dos grandes editoriales Random House y Simon & Schuster. Estas tabletas funcionan con baterías y tienen una pantalla de cristal líquido (o pantalla LCD: Liquid Crystal Display), en blanco y negro, con la posibilidad de descargar una decena de libros. Se pueden conectar las tabletas al internet a través de un ordenador (como el Rocket eBook), o directamente con un módem integrado (como el SoftBook Reader), para descargar libros desde librerías digitales presentes en los sitios web de las compañías. Otros modelos de tabletas les siguen, por ejemplo el EveryBook Reader de la compañía EveryBook o el Millennium eBook de la compañía Librius.

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Diseñadas en la Silicon Valley (California) y comercializadas en 1998, las primeras tabletas de lectura son el Rocket eBook y el SoftBook Reader.

Estas tabletas electrónicas, que hasta entonces sólo se veían en las películas de ciencia ficción, tienen el tamaño de un libro (grueso), y suelen ser llamadas ebooks, libros electrónicos, libros-e o ciberlibros.

Suscitan cierto entusiasmo, aunque pocas personas llegan a comprarlas debido a su precio prohibitivo -cientos de dólares- y a los pocos libros que hay para escoger en las librerías digitales, porque el catálogo de libros digitales es aún ridículo en comparación con el catálogo de libros impresos. Las editoriales empiezan entonces a publicar libros en versión digital, pero todavía se siguen preguntando cómo comercializarlos y evitar el pirateo.

Estas tabletas funcionan con baterías y tienen una pantalla de cristal líquido (o pantalla LCD: Liquid Crystal Display) en blanco y negro, retroiluminada o no, con la posibilidad de descargar una decena de libros. Se pueden conectar las tabletas al internet a través de un ordenador (como el Rocket eBook), o directamente con un módem integrado (como el SoftBook Reader), para descargar libros desde librerías digitales presentes en los sitios web de las compañías.

# El Rocket eBook

El primer modelo del mercado es el Rocket eBook, lanzado en 1998 por NuvoMedia, una compañía creada en 1997 en Palo Alto, California, y financiada por la cadena de librerías Barnes & Noble y el gigante de los medios Bertelsmann. NuvoMedia quiere proponer "la solución para distribuir libros electrónicos proporcionando una infraestructura internet para los editores, los distribuidores y los usuarios, con el fin de publicar, distribuir, comprar y leer el contenido electrónico de manera segura y eficaz en el internet" (fragmento del sitio web). La conexión entre el Rocket eBook y el ordenador (PC o Macintosh) se hace a través del Rocket eBook Cradle, un dispositivo con dos cables, un cable para conectarse a una toma de corriente mediante un adaptador, y un cable serie para conectarse al ordenador.

# El SoftBook Reader

Disponible poco después del Rocket eBook, el segundo modelo del mercado es el SoftBook Reader, lanzado por SoftBook Press, una compañía financiada por las dos grandes editoriales Random House y Simon & Schuster. El SoftBook Reader se apoya sobre el SoftBook Network, "un servicio de distribución de contenido basado en el internet". Según su sitio web, esta tableta permite a los usuarios "descargar fácilmente, rápidamente y de manera segura una amplia gama de libros y de revistas a través de su conexión internet integrada. (...) Contrariamente al ordenador, tiene una ergonomía diseñada para la lectura de documentos y libros largos."

# Otros modelos

Se estrenan otras tabletas de lectura en 1999, por ejemplo el EveryBook Reader y el Millennium eBook (el nuevo milenio se acerca).

El EveryBook Reader es un aparato de doble pantalla creado por la compañía Everybook, que lo define como "una biblioteca viva en un libro único", con un módem integrado que permite el acceso al EveryBook Store para "consultar, comprar y recibir el texto integral de libros, de revistas y de partituras."

El Millenium eBook es una tableta de lectura "pequeña y barata" lanzada por la compañía Librus, "una empresa de comercio electrónico que proporciona un servicio completo". En el sitio web de la compañía, un World Bookstore propone "copias digitales de miles de libros" disponibles a través del internet.

Todas esas tabletas pesan entre 700 gramos y 2 kilos, y no se venden mucho. Se debe esperar hasta el comienzo del nuevo milenio para que aparezcan otra gama de tabletas, por ejemplo el Gemstar eBook, lanzado en noviembre de 2000 en los Estados Unidos, y el Cybook (1ª generación) lanzado en enero de 2001 en Europa.

1999 > DEL BIBLIOTECARIO AL CIBERTECARIO

[Resumen] Guiar a los usuarios por el internet, filtrar y organizar la información para ellos, crear y administrar un sitio web, buscar documentos en bases de datos especializadas o actualizar catálogos en línea; éstas son las tareas que incumben a muchos bibliotecarios. Bruno Didier, bibliotecario en el Instituto Pasteur, en París, explica en agosto de 1999: "Cada vez servimos más de mediadores, y quizás somos un poco menos conservadores. Mi actividad actual es típica de esta nueva situación: por una parte despejo los caminos de acceso rápido para la información e instalo medios de comunicación eficaces, y por otra enseño a los usuarios cómo usar estos instrumentos nuevos. Creo que el futuro de nuestro trabajo depende de la cooperación y de la explotación de recursos comunes. Es sin duda un viejo proyecto, pero bueno, es la primera vez que disponemos de los medios para ponerlo en práctica."

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Guiar a los usuarios en el internet, filtrar y organizar la información para ellos, crear y administrar un sitio web, buscar documentos en bases de datos especializadas o actualizar catálogos en línea; éstas son las tareas que incumben a muchos bibliotecarios.

Es el caso, por ejemplo, de Peter Raggett en la Biblioteca Central de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) y para Bruno Didier en la Biblioteca del Instituto Pasteur, en París (Francia).

# En la Biblioteca Central de la OCDE

Peter Raggett es subdirector (y más tarde será director) de la Biblioteca Central de la OCDE en París. Reservada para los funcionarios de la organización, la biblioteca abarca unas 60.000 monografías y 2.500 periódicos en 1998. Proporciona también microfilms, CD-ROM y bases de datos como Dialog, Lexis-Nexis y UnCover. La biblioteca lanza en 1996 sus propias páginas web, que se convierten en una fuente de información importante para sus usuarios.

Peter explica en agosto de 1999: "Tengo que filtrar la información para nuestros usuarios, y por lo tanto tengo que conocer bien los sitios web y los enlaces que proponen. He seleccionado varias centenas de sitios a los que se puede acceder más fácilmente a partir de la intranet de la OCDE, y esta selección forma parte de la 'oficina de referencia virtual' que propone la biblioteca al personal de la organización. Además de muchos enlaces, esta 'oficina virtual' contiene páginas web con las referencias de artículos, monografías y sitios web que corresponden a los varios proyectos de investigación, realizándose actualmente, de la OCDE, y también propone un acceso en red a los CD- ROM y una lista mensual de los libros nuevos de la biblioteca."

En lo que se refiere a la búsqueda de información, "el internet ofrece una reserva de información considerable para los investigadores, pero para ellos el problema es encontrar lo que buscan. Nunca antes se había sentido semejante sobrecarga de información como la que sentimos ahora cuando tratamos de encontrar alguna información sobre un tema preciso utilizando los buscadores disponibles en el internet. Cuando se utiliza un motor de búsqueda como Lycos o AltaVista, o un directorio como Yahoo!, se ve rápidamente la dificultad de encontrar sitios útiles sobre un tema determinado. La búsqueda funciona bien sobre un tema muy específico, por ejemplo si se desea información sobre una persona con un nombre poco común, pero ésta da demasiados resultados si se desea información sobre un tema bastante amplio. Por ejemplo, si se busca 'Rusia Y transportes' con el fin de encontrar estadísticas sobre el uso de los trenes, aviones y autobuses en Rusia, los primeros resultados de los motores de búsqueda son las empresas de carga que tienen relaciones comerciales con Rusia."

¿Cómo ve el futuro de su profesión? "Pienso que los bibliotecarios desempeñarán un papel importante en la misión de mejorar la búsqueda y la organización de la información en la red. Se puede prever también una gran expansión del internet en el campo de la enseñanza y de la investigación. Se incitará a las bibliotecas a crear bibliotecas virtuales que permitan a un estudiante seguir un curso impartido por cualquier institución al otro lado del mundo. La tarea del bibliotecario consistirá en filtrar la información para los usuarios. Personalmente, cada vez me imagino más como un bibliotecario virtual. Ya no tendré oportunidad de conocer a los usuarios en persona: bastará con que se contacten conmigo por correo electrónico, por teléfono o por fax, luego realizaré la búsqueda y les enviaré los resultados por vía electrónica."

# En la Biblioteca del Instituto Pasteur

Bruno Didier es bibliotecario en el Instituto Pasteur, en París. Los Institutos Pasteur son observatorios para el estudio de enfermedades infecciosas y parasitarias. Atraído por las perspectivas que ofrece la red en materia de búsqueda documental, Bruno crea el sitio web de la biblioteca en 1996 y se convierte en su webmaster.

Escribe en agosto de 1999: "La vocación principal del sitio web de nuestra biblioteca es ayudar a la comunidad Pasteur. Es el soporte de aplicaciones que se hacen indispensables para la función documental en un organismo de esta dimensión: bases de datos bibliográficos, catálogo, pedido de documentos y, por supuesto, acceso a periódicos en línea. Sirve también de 'ventana' para nuestros diferentes servicios, no sólo a nivel interno, sino también en toda Francia y en el extranjero. Ocupa un lugar importante en el sistema de cooperación documental con los institutos de la red Pasteur en el mundo entero. Por último, intento convertir este sitio en una pasarela adaptada a nuestras necesidades para iniciar y utilizar el internet. (...) Desarrollo y administro las páginas del sitio web, además de mantener una actividad de vigilancia regular. Por otra parte, soy responsable de la instrucción de los usuarios, como se puede observar en mis páginas. La red es un excelente soporte para la enseñanza, como se ve en casi todos los métodos actuales de formación de los usuarios."

Su actividad profesional ha cambiado de forma radical, así como la de muchos bibliotecarios. Según Bruno, "los cambios afectaron a la vez nuestra relación con la información y con los usuarios. Cada vez servimos más de mediadores, y quizás somos un poco menos conservadores. Mi actividad actual es típica de esta nueva situación: por una parte despejo los caminos de acceso rápido para la información e instalo medios de comunicación eficaces, y por otra enseño a los usuarios cómo usar estos instrumentos nuevos. Creo que el futuro de nuestro trabajo depende de la cooperación y de la explotación de recursos comunes. Es sin duda un viejo proyecto, pero bueno, es la primera vez que disponemos de los medios para ponerlo en práctica."

1999 > EL SITIO WEB DE LA LIBRERÍA ULYSSE

[Resumen] Fundada en 1971 por Catherine Domain en el corazón de París, en la Isla Saint-Louis, la librería Ulysse es la librería más antigua del mundo dedicada exclusivamente al viaje con 20.000 libros, mapas y revistas nuevas y antiguas. En 1999, Catherine se lanza en un viaje virtual informático para crear el sitio web de la librería, aunque no sabe mucho de ordenadores. Explica en diciembre de 1999: "Mi sitio web está en estado embrionario y en construcción. Quiero que se parezca a mi librería, que sea un lugar de encuentro antes que ser un lugar comercial. El internet me pone los pelos de punta, me quita mucho tiempo y no me trae ningún beneficio, pero esto no me molesta... El internet mata las librerías especializadas. Esperando a que me devore, yo uso el internet como medio para atraer a los clientes hasta mi librería, ¡y también con intención de encontrar libros para aquéllos que aún no tienen el internet en casa! Pero la verdad es que no tengo mucha esperanza..."

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Fundada en 1971 por Catherine Domain en el corazón de París, la librería Ulysse es la librería más antigua del mundo dedicada exclusivamente a los viajes. Ulysse estrena su sitio web en 1999 y su editorial en 2010.

Ubicada en la Isla Saint-Louis, rodeada por el Sena, la librería Ulysse propone 20.000 libros nuevos y antiguos, así como mapas, revistas, y algunos tesoros que no se pueden encontrar en otro lugar.

Tanto librera como viajera del mundo, Catherine es miembro del Sindicato Nacional de las Librerías Antiguas y Modernas (SLAM: Syndicat National de la Librairie Ancienne et Moderne), del Club de los Exploradores (Club des Explorateurs) y del Club Internacional de los Grandes Viajeros (Club International des Grands Voyageurs).

En 1999, Catherine decide lanzarse y hacer un viaje virtual informático, creando su propio sitio web, aunque no sabe mucho de ordenadores. Explica en diciembre de 1999: "Mi sitio web está en estado embrionario y en construcción. Quiero que se parezca a mi librería, que sea un lugar de encuentro antes que ser un lugar comercial. El internet me pone los pelos de punta, me quita mucho tiempo y no me trae ningún beneficio, pero esto no me molesta..."

Sin embargo, es pesimista respecto al futuro de las pequeñas librerías como la suya. "El internet mata las librerías especializadas. Esperando a que me devore, yo uso el internet como medio para atraer a los clientes hasta mi librería, ¡y también con intención de encontrar libros para aquéllos que aún no tienen el internet en casa! Pero la verdad es que no tengo mucha esperanza..."

Sin embargo, Catherine crea una segunda librería de viaje en Hendaya, en la costa sur del Atlántico, con impresionantes vistas sobre el océano.

Diez años después, Catherine ve el internet desde un punto de vista diferente, porque la red le permite lanzar su propia editorial en abril de 2010 para publicar libros de viajes. Escribe en la misma fecha: "¡El internet va ocupando cada vez más espacio en mi vida! Desde el primero de abril, me permite tener una editorial, después de unos cursos de formación en Photoshop, InDesign y otros software. También es una gran alegría ver que la voluntad política de mantener a la gente delante de su ordenador a fin de que no haga la revolución, puede ser derrotada por aperitivos gigantescos y espontáneos [en Europa, a través de Facebook], con miles de personas que quieren verse y escucharse de verdad. No cabe duda de que los inventos toman giros inesperados. Cuando empecé a usar el internet, yo no esperaba para nada convertirme en editora."

1999 > EL INTERNET COMO UN PERSONAJE DE NOVELA

[Resumen] Alain Bron es consultor en sistemas de información y escritor. El internet es uno de los personajes de su segunda novela "Sanguine sur toile", publicada en versión impresa por la editorial Le Choucas en 1999, en versión digital (formato PDF) por la editorial 00h00 en 2000, y la cual recibe el premio del Lions Club Internacional el mismo año. El autor explica en noviembre de 1999: "La palabra 'toile' se refiere al lienzo del pintor, y también significa 'telaraña'. Es la palabra que se usa para referirse a la red (la telaraña electrónica). La palabra 'sanguine' se refiere a la sanguina (técnica de dibujo con lápiz rojo) y también significa 'sanguínea' (de sangre), o sea, una muerte brutal. ¿Pero será posible justificar un asesinato por el amor a los colores? 'Sanguine sur toile' evoca la historia singular de un internauta atrapado en la tormenta de su propio ordenador, manipulado a distancia por un misterioso interlocutor cuya única obsesión es vengarse."

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El internet es uno de los personajes de la segunda novela de Alain Bron, "Sanguine sur toile", publicada en versión impresa por la editorial Le Choucas en 1999, en versión digital (formato PDF) por la editorial 00h00 en 2000, y la cual recibe el premio del Lions Club Internacional el mismo año.

# Sobre la novela

El autor explica en noviembre de 1999: "La palabra 'toile' se refiere al lienzo del pintor, y también significa 'telaraña'. Es la palabra que se usa para referirse a la red (la telaraña electrónica). La palabra 'sanguine' se refiere a la sanguina (técnica de dibujo con lápiz rojo) y también significa 'sanguínea' (de sangre), o sea, una muerte brutal. ¿Pero será posible justificar un asesinato por el amor a los colores? 'Sanguine sur toile' evoca la historia singular de un internauta atrapado en la tormenta de su propio ordenador, manipulado a distancia por un misterioso interlocutor cuya única obsesión es vengarse. Quise introducir al lector en los universos de la pintura y de la empresa, dos universos que se entrelazan, se escapan, y que después se juntan en el fulgor de los software.

Le toca al lector investigar por su cuenta para intentar desenredar los hilos que solamente la pasión ha ido tejiendo. Para penetrar este misterio, tendrá que contestar múltiples preguntas. A pesar de que tenga el mundo en la punta de los dedos, ¿no será el internauta la persona que está más sola en el mundo? Y para combatir la competencia actual, ¿hasta dónde puede llegar la empresa en lo que se refiere a la violencia? ¿Tiende la pintura a reproducir un mundo o bien a crear otro? En fin, quise mostrar que las imágenes no son tan inocentes. Se pueden utilizar para actuar, e incluso para matar. (...)

En la novela, el internet es un personaje en sí mismo. En lugar de describirla en su complejidad técnica, el autor presenta la red como un ser a veces amenazador, y otras veces atento y capaz de manejar el humor. No olvidemos que la pantalla del ordenador desempeña un doble papel: mostrar y ocultar. Ésta es la ambivalencia en la cual descansa la intriga, desde el principio hasta el final. En este juego, el gran ganador es aquél o aquella que logre liberarse de la influencia del instrumento para poner el humanismo y la inteligencia por encima de todo."

# Sobre el autor

Alain Bron es consultor en sistemas de información y escritor en París (Francia). Explica su camino: "Trabajé alrededor de 20 años en la empresa Bull. Allí participé en todas las aventuras de la informática y de las telecomunicaciones. Fui el representante de las industrias informáticas en la ISO (Organización Internacional de Normalización), y presidente del grupo 'Redes' del Consorcio X/Open. Conocí también los primeros pasos del internet con mis colegas de Honeywell, en los Estados Unidos (a finales de 1978). Actualmente [en noviembre de 1999], soy consultor en sistemas de la información y me encargo de importantes proyectos informáticos en grandes empresas y sus sucursales internacionales. Y escribo. Escribo desde mi adolescencia. Cuentos (más de una centena), ensayos psicosociológicos, artículos y novelas. Es a la vez una necesidad y un placer del que gozo muchísimo."

En cuanto a la finalidad de este medio, "lo que importa con el internet es el valor añadido del ser humano sobre el sistema. El internet nunca vendrá a compensar la clarividencia de una situación, la toma de riesgo o la inteligencia del corazón. El internet solamente acelera los procesos de decisión y reduce la incertidumbre por la información aportada. Pero se tiene que dejar tiempo al tiempo, dejar madurar las ideas, dar un toque indispensable de humanidad en las relaciones. Para mí, la finalidad del internet es el encuentro, y no la multiplicación de los intercambios electrónicos."

2000 > UN FORMATO ESTÁNDAR PARA EL LIBRO DIGITAL