Chapter 2
El 23 de Mayo de 1857 Dolores Veintimilla abando- naba la existencia, dirijiendo antes & la mujer que la habia llevado en su seno esta lac6nica despedida :
«Perdon una y mil veces, adorada madre. No me llore.
« Le envio mi retrato . . . . ; bendigalo !
« La bendicion de la madre alcanza hasta la eter- nidad.
« Cuide de mi hijo Dele un adios al desgraciado
Galindo
« Su — Dolores. »
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Galindo era el apellido del esposo, ausente por en* tonces de Cuenca.
El mismo periddico que inserirf esta carta rejistraba una composition que la suicida escribiti pocos dias an- tes de morir.
LA NOOHE Y MI DOLOB.
El negro manto que la noche umbria Tiende en el mundo k descansar convida; Su cuerpo estiende ya en la tierra Ma Cansado el pobre, y su dolor olvida.
Tambien el rico en su mullida cama, Duerme, softando avaro en sus riquezas, Duerine el guerrero y en su ensueno esclama : Soy invencible y grandes mis proezas !
Duerme el pastor feliz en su cabafia Y el niarino tranquilo en su bajel ; A 6ste no altera la anibicion y safia , El mar no inquieta el reposar de aquel.
Duerme la fiera en ldbrega espesura t Duerme el ave en las ramas guarecida, Duerme el reptil en su morada impura, Gomo el insecto en su mansion florida.
Duerme el viento ! La brisa silenciosa
Jime apenas las flores cariciando ; Todo entre sombras k la par reposa, Aqui durmiendo, mas all& sofiando,
Tii, dulce amiga, que tal vez un dia Al contemplar la luna misteriosa Exaltabas tu ardiente fantasia, Derramando una ldgrima amorosa.
Duerme tambien tranquila y descansada^ Cual marino calmada la tormenta,
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Asi olvidando la inquietud pasada Mientras tu amiga su dolor lament*.
D6jame que hoy en soledad contemple I)e mi vida las flores deshojadas ;
Hoy no hay mentira que mi angustia temple
Murieron ya mis f&bulas sofiadas !
Hoy en mi yermo espirita no existe Bse incesante sueno de ventura; Ya el mustio tronco de mi vida triste Lo hd desgarrado el rayo de tristura.
Llegu6 al instante postrimero amiga,.
Qne mi destino cruel me senal6 . . . . ! Propicio el cielo siempre te bendiga. . . I De mi vida la antorcha se apagd !
VII.
Cierto es que en la prensa ecuatoriana algunos, \6jos de compadecer & la suicida, insultaron su memoria; pe- ro tambien tuvo en su defensa no pocas plumas nobles y jenerosas. Aparte del articulo de la Democmcia, que hemos reproducido, y del brillante escrito de Blest Ga- na, el seflor Antonio Marchan consagr6 & la poetisa el siguiente soneto :
RECUERDO.
Amargo el c&liz de la vida hallaste En tus horas de negro aufrimiento, T m&rtir de un sublime sentimiento Tu existencia infeliz abandonaste ;
El porvenir que con horror miraste ' Oscureci6 tu noble pensamiento, Y en un sombrio, Wgubre momento, Descanso eterno & tu dolor buscaste
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Que solo pndo pronieterte el mundo En sua alhagos y mentida gloria, De corruption an pi&ago profundo, Sn pestilente lodazal y escoria ; j Incomparable y b&rbaro suplicio A una alma grande que detesta el vicio !
Pobre Dolores ! En las veintiseis auroras de tu exis- tencia Heg6 un instante en que al impnlso del sufiri- miento se rompieron las ya debilitadas fibras de tu al- ma, huy6 de tf la f£ y te arrojaste en brazos del crimen. La sociedad que despiadada te precipit6 en 61, quiz&s un dia sea menos cruel con tu memoria y perdone tu estravio por amor al brillo que has anadido & las letras en la patria de Olmedo. As! hayan pesado mas que tu fin criminal en la balanza de la justicia eterna, la in- mensidad de los martirios que soportaste sobre la tierral
Categoría:Apéndice a Mis últimas tradiciones peruanas