Discurso pronunciado en la Plaza de la Ciudad de Camagüey, el 4 de enero de 1959
Part 2
Pero no nos conformaremos con esto. Dentro de nuestras atribuciones, en todo lo que no se salga de ellas ni interfiera otras actividades, en lo que esté al alcance de nuestras manos, trataremos de prestar al país otros muchos servicios. No se nos puede negar el derecho a cumplir con tantos hombres y con tantas mujeres que hicieron algo por nosotros. No se nos puede negar el derecho a hacer algo por nuestros campesinos, por aquellos hombres que durante tantos años y tanto tiempo compartieron nuestras vicisitudes y nuestras esperanzas. No puede ser que el triunfo sea para apartarnos, por ejemplo, de la Sierra Maestra. ¡No! Eso sería obra de ingratos. Nosotros no olvidaremos nuestros deberes más elementales. Allá ofrecimos caminos, y va a haber caminos; allá ofrecimos escuelas, y va a haber escuelas; allá ofrecimos hospitales, y va a haber hospitales (APLAUSOS). Y lo que ofrecimos a los campesinos de la Sierra Maestra es lo que hemos ofrecido a los campesinos de otros lugares de Cuba. Ponemos a la Sierra como símbolo simplemente, pero las necesidades de allí son las mismas necesidades de los campesinos de la Sierra Cristal, de la Sierra Escambray, de la Sierra de los Órganos en Pinar del Río, ¡en todo el campo! Y en lo que esté al alcance de nuestras manos, nos ocuparemos de ellos. Y a pesar de las obligaciones que tenemos en el aspecto militar, todo lo que esté al alcance... (ININTELIGIBLE)... Y el hecho de haber tenido que empuñar las armas durante dos años por la libertad y por el derecho de nuestros compatriotas, no ha de ser para que se nos niegue entonces el derecho de... (ININTELIGIBLE).
Quiero decir que nosotros haremos en todos los órdenes para el pueblo lo que podamos, lo que nos permitan nuestras atribuciones. Porque eso sí, seremos, por encima de todo, respetuosos de las atribuciones de los demás funcionarios de la República, y, sobre todo, de la investidura y de las facultades del Presidente legítimo de la República (EXCLAMACIONES Y APLAUSOS). Jamás ningún acto nuestro interferirá... (ININTELIGIBLE)... la autoridad del Presidente de la República, que contará con nuestro acatamiento y nuestra subordinación, porque para eso hemos luchado por una república civilista, y seremos los primeros en dar el ejemplo. Como ninguna vanidad ni ninguna ambición nos mueven, ningún trabajo nos costará tener siempre las mejores relaciones con el poder civil de la República. Porque los problemas surgen cuando hay ambiciones, y cuando hay malas intenciones; pero cuando no, los problemas se resuelven, o no surgen nunca, como estoy seguro de que jamás surgirá un problema entre nosotros y el Presidente legítimo de la República, que ya ha escogido su consejo de ministros, hombres jóvenes dispuestos también a trabajar con entusiasmo en esta hora. Cada cual irá por norma, a hacer lo que más pueda por el pueblo.
Estoy seguro de que nuestra patria ha entrado en una etapa nueva completamente. Y los revolucionarios están embriagados de entusiasmo y tienen una fe en el porvenir; el impulso... (ININTELIGIBLE)... será extraordinario y los frutos no tardarán en verse.
Ya desde mañana una actividad febril reinará de un extremo a otro del país; ya la huelga general se acaba, porque no hace falta, porque el Presidente legítimo de la República ha tomado ya posesión del cargo, porque todos los mandos en las instituciones militares de la nación están en... (ININTELIGIBLE)... de la jefatura revolucionaria, porque el poder revolucionario está plenamente vigente. Y, por tanto, marcharán ahora columnas, pero no columnas armadas, sino columnas de obreros hacia las fábricas, columnas de trabajadores hacia los centrales azucareros, columnas de camiones a recoger los frutos de nuestros campos. Los campesinos venderán el café que tenían almacenado; los arroceros transportarán su arroz; los ganaderos venderán su carne cuando todavía es la época buena para ello; y los centrales harán la zafra.
En lo adelante, los recursos del Estado se manejarán pulcramente. Los impuestos que en lo adelante se cobren no irán a parar a los bolsillos de nadie. Cada ciudadano pagará lo que le corresponde, y lo pagará con gusto, porque sabe que nadie se lo va a robar. Se acabaron los inspectores que van a los establecimientos a pedir y a exigir; y se acabarán las costumbres de los contribuyentes que preferían sobornar al inspector que pagar al fisco. Se acabarán las botellas; se acabarán las comisiones; se acabarán los despilfarros. Y la República podrá contar con más recursos que nunca, lo cual iniciará una era completamente nueva en nuestra patria.
Para todo tenemos un plan... (INTERRUPCION)..., que se le vende al central o al dueño de la finca; y está el servicio... (ININTELIGIBLE)... del pobre. El agente de autoridad, o el llamado agente de autoridad que le coge al bolitero, le coge al mariguanero, le coge a la prostituta. Pero no es que le quite solamente al vicioso; le quita al hombre honrado, le quita al comerciante, le quita al trabajador, le quita a todo el mundo. Es la explotación organizada, de escala menor a mayor. El policía cobra 5,00 pesos, pero el capitán cobra 10,00 pesos y el comandante cobra 100,00 pesos. El cabo hace un negocio chiquito, pero el general hace un negocio grande. Y los aviones, esos aviones que tenemos nosotros ahí ahora, esos aviones venían cargados de mercancías, estaban dedicados al contrabando, los aviones de guerra estaban dedicados al contrabando.
Todo era un negocio turbio. El más turbio de los negocios era un senador que no trabajaba ni 10 horas en el mes y cobraba 5 000 pesos, mientras un obrero de Obras Públicas trabajando muy duramente ganaba 3.00 ó 4.00 pesos, y ganaba 100.00 pesos al mes trabajando... (ININTELIGIBLE)... Y no les pagaban... Ustedes veían que al senador era al primero que le pagaban, porque cuando las estaciones de radio anunciaban los días del cobro... (ININTELIGIBLE)... Pero algo peor: si ese señor asesinaba a alguien en la calle no iba a parar a la cárcel, era impune. Para castigarlo había que pedirles permiso, y como era una pandilla, si dejaban meter preso a uno, tenían que dejar meter presos a los otros luego. Solamente aceptaban que fuera enjuiciado, cuando un senador mataba a otro senador, porque ya era cuestión de senadores y ya no podía hacer eso. Pero si el que asesinaba no era un senador sino era un padre de familia cualquiera, ah, pues no, no había permiso. Y cuando cualquier ministro robaba 10 millones de pesos, se postulaba en la próxima campaña, se hacía representante, y ya los tribunales no le podían hacer nada. Y así resultaba que el senador era libre de hacer y deshacer.
El policía era libre de hacer y deshacer y no le pasaba nada. El juez no condenaba a nadie. ¿A quién acudir? La ley era un papel inofensivo. La ley era para impedir, para que los abogados acabaran con él, y el juez acabara con él y la policía acabara con él.
Llamar las cosas por su nombre. Yo, sí, yo soy abogado, pero del pueblo sencillamente. Y al hablar en estos términos bien se sabe que no estoy hablando de todos los abogados... (ININTELIGIBLE)... Pero yo no puedo hablar mal de los abogados. Desgraciadamente la profesión de abogado es una profesión dura, los primeros que están muy mal son los abogados porque es una profesión donde se hacen... No se puede hablar mal de los abogados después que hemos visto tantos abogados defendiendo a los presos políticos y tantos abogados sacrificándose en la lucha contra la dictadura. Y el Colegio de Abogados fue de las primeras instituciones que al régimen... Es una cuestión justa que haga la aclaración, sin que eso altere el sentido de lo que dije. El infeliz no tiene con qué pagar un abogado y, al no pagar un abogado... Lo que yo decía es que la justicia esa es una mentira. Si hubiera justicia en Isla de Pinos no estarían los ladrones... (ININTELIGIBLE)... no estaría el que te roba porque tiene hambre. Porque yo quiero hacer una pregunta: un hombre joven que está fuerte y quiere trabajar y no encuentra trabajo y el Estado no lo ayuda, se desentiende de ese individuo que es un ciudadano de nuestro país, ese hombre tiene hambre y no tiene manera de ganarse la vida honradamente, no le queda la alternativa de matarse. ¿Por qué hay tantos hombres jóvenes vendiendo bolita, haciendo trabajos realmente que no significan medio de vida alguno? Por no robar. Lo extraordinario es que con tanta pobreza no haya más ladrones, y esto habla muy alto de la moral de nuestro pueblo... Es una de sus virtudes. Como la de la felicidad honradamente, preferir morirse de hambre a que lo llamen ladrón.
Yo decía que si hubiera justicia, en las cárceles estarían otros hombres. Aquí hay quien se roba 165 millones de pesos y no le pasa nada (EXCLAMACIONES Y APLAUSOS). Pero el pueblo tiene su parte de culpa también, parte de culpa la tiene, porque hay muchos ciudadanos que, cuando esos ladrones les pasan por delante, los aplauden. Y decir la verdad es una de mis obligaciones (APLAUSOS). Y en parte se debe a que se ha hecho una costumbre aquí que a los ladrones no les pase nada. Pues esta vez les va a pasar (APLAUSOS).
Señor, pasa uno por delante de la residencia de un pagador del ejército y se encuentra usted una casa de dos pisos con piscina, 20 cuartos, un jardín, 3 máquinas, una finca, ¡y gana trescientos pesos! Aquí lo que hay que preguntar no es quién roba, sino quién no robó. El representante que cobra 3 000 pesos es un ladrón, aunque llamen sueldo a lo que se le paga (EXCLAMACIONES); el senador que cobra 6 000 pesos es un ladrón (EXCLAMACIONES); el concejal que cobra 30.00 pesos por no hacer nada es un ladrón y mucho más si es en la época de la dictadura (EXCLAMACIONES); el agente de la autoridad que cobre 100.00 pesos por respetar la ley y defender a los ciudadanos, y lo que hace es agredir a los ciudadanos y violar la ley, es un ladrón (EXCLAMACIONES); el juez que castiga al infeliz y no castiga al poderoso y cobra un sueldo por ser juez, es un ladrón (EXCLAMACIONES Y APLAUSOS). Sin embargo, nunca les pasa nada. Si el Estado tiene un parque forestal, cualquier día llega, viene el capitán jefe de la zona aquella y tumba todos los árboles, y no pasa nada.
Todo es negocio. Si se van a comprar 20 camiones para Obras Públicas, hay una comisión de un 30%; si se va a comprar tela para hacerles uniformes a los soldados, hay una comisión de un 20%. Todo es comisión y todo es negocio sucio en todas partes. Si hay un crédito para hacer un camino, se roban la mitad... (ININTELIGIBLE). Y cuando no te cobran la comisión, venden los intereses del país, y les hacen concesiones a empresas extranjeras que son onerosas para la nación. Venden la soberanía, venden nuestra riqueza mineral, venden los servicios públicos. ¡Quién no sabe cuántos inconfesables negocios ha hecho la dictadura, y cuánto daño le ha hecho a la nación cubana!
Dicen que en la huida se robaron hasta los fondos de la Caja de Retiro, ascendientes a 42 millones de pesos. Se rompen todos los récords de desvergüenza y de insensibilidad. Como una venganza a los mismos soldados a los que tuvieron peleando durante tantos años, tanto tiempo, les roban los retiros, después de dejarlos embarcados, como los dejaron; los abandonaron y se fueron (EXCLAMACIONES Y APLAUSOS).
Yo no sé en qué embajadas estén. Ya veremos... (INTERRUPCION EN LA GRABACION)... No merecen continuar viviendo los que no tuvieron piedad para la vida de los demás; no merecen que nadie se compadezca de ellos quienes no tuvieron compasión con las madres que dejaban vestidas de luto, o los niños que dejaban huérfanos, o los hogares que dejaban sin sustento, no una vez, sino muchas veces. Porque hay muchos de esos que han asesinado más de una docena de padres de familia.
Bastante respetuoso y disciplinado se ha portado el pueblo, bastante respetuoso de las órdenes y de la disciplina que debe tenerse en esta hora, porque no ha arrastrado con todos los chivatos, con todos los esbirros. Y es porque el pueblo sabe que ese no es el procedimiento correcto. ¡No hay que manchar las calles con la sangre de nadie, porque las calles lo que hay es que limpiarlas de sangre, de la sangre que dejaron los criminales! (EXCLAMACIONES Y APLAUSOS.) No es necesario que los pueblos presenten el espectáculo de cadáveres destrozados, porque hemos presenciado ya muchos... (INTERRUPCION EN LA GRABACION)... cumplimos solo con la voluntad y el derecho del pueblo. Un pueblo que ha sufrido tanto también tiene derecho a reclamar justicia (APLAUSOS). Sin embargo, nadie podrá desacreditar al pueblo cubano, nadie podrá sacar la fotografía de un cadáver destrozado y decir: “Fueron las turbas, no hay orden, impera la anarquía, aquí hace falta una dictadura porque no hay orden”, que es lo que dicen los enemigos de la libertad y de la democracia; se valen de la tal casa saqueada y del esbirro arrastrado, para estar escribiendo por tiempo indefinido y para estar sacando fotografías por tiempo indefinido... (ININTELIGIBLE)... Un pueblo así merece ser libre, un pueblo así merece un destino mejor. Nadie en todos estos días ha presenciado una desorbitación, nadie se ha valido de la confusión para delinquir. Ha primado aquí un respeto absoluto. Cualquier rebelde que salta por las calles de Camagüey... (ININTELIGIBLE)... son unos perfectos caballeros con el pueblo (EXCLAMACIONES Y APLAUSOS). Y lo que sí he visto con satisfacción es lo contrario: cómo el pueblo empuja al rebelde... (ININTELIGIBLE)... cuando está haciendo alguna línea para no dejar pasar... (ININTELIGIBLE)... Pero aprovecho la ocasión para pedirle al pueblo que coopere siempre con nuestros combatientes, con nuestros soldados (APLAUSOS); que no los maltraten (EXCLAMACIONES), porque si les dan una orden de que no conviene que pase el público por un lugar... Ustedes saben cómo es el público, todos nos conocemos, y precisamente por su exceso de entusiasmo, por su exceso de alegría, todos quieren llegar al mismo tiempo, y es imposible. Si les dan una orden, la tienen que cumplir, y si los quitan de allí, no cumplen la orden; y como se trata del pueblo, pues no pueden defenderse: se trata del pueblo. Y si los rebeldes son los defensores del pueblo, lógico es que el pueblo sea defensor de los rebeldes (EXCLAMACIONES Y APLAUSOS).
Cuando todo se normalice, no se verá un fusil en la calle. ¿Fusiles para qué y contra qué? Los fusiles, guardados en los cuarteles (EXCLAMACIONES Y APLAUSOS). ¡Verde olivo, por supuesto! (EXCLAMACIONES DE: “¡Verde olivo y sin fusil!”) (LE DICEN ALGO.) No, en eso no los complacemos. Sin 26 (EXCLAMACIONES). El 26 lo llevarán en el corazón, pero no en el uniforme. El uniforme, sí; el 26 en el uniforme, no (EXCLAMACIONES). ¿La barba qué? ¿Que se afeiten la barba? (EXCLAMACIONES.) Bueno, pues si así es, yo propongo que todo el mundo se deje crecer la barba... (INTERRUPCION en la grabación)... del uniforme, de los fusiles. Hablábamos del pueblo y de nosotros. De lo que queremos decididamente para nuestro pueblo. Y hacer lo que queremos (EXCLAMACIONES). Y no solo mucho trabajo, sino buenos salarios (EXCLAMACIONES), y zafra larga, y precios bajos. Esas serán las próximas batallas que el pueblo va a librar (EXCLAMACIONES Y APLAUSOS). En lo adelante el pueblo ganará todas sus batallas, porque el pueblo aprendió a ganar después de haber conquistado no solo la Revolución, sino el tenerla asegurada para sí, y ganará también las demás batallas.
No voy a decir aquí de cuántos millones de toneladas será la zafra, porque eso no es una cosa arbitraria, pero sí parece ser que las perspectivas... (ININTELIGIBLE)... Este año 1959 va a ser bueno en todo, porque si termina como empezó, será un año de suerte para el pueblo (EXCLAMACIONES). Muchas cosas las tenemos que tratar, y vamos aclarando las ideas sin muchas palabrerías. No discursos extensos, de muchas palabras y pocos sentimientos. Los discursos politiqueros pasaron de moda. Aquello de reunir al pueblo y tenerlo dos horas parado para que desfilaran 20 señores hablando boberías, no. Porque estaban aspirando y lo que les importaba era que les dieran el voto. Era realmente un abuso con el pueblo. El pueblo era tan bueno, que lo soportaba todo. No quiero con esto ni mucho menos, disminuir ni despreciar la política. Hablo de la mala política, no de la política como la entendía nuestro Apóstol: a política comunitaria, al servicio de la colectividad; el arte de servir al pueblo. Lo que ocurre es que hasta las palabras las han desacreditado. Me refiero al estilo, que hay que cambiar. Hay que implantar la ley del desinterés y la sinceridad (APLAUSOS). ¡De intereses nada, de ambiciones nada! Aquí el que anda con ambiciones y las demuestre, hay que apartarlo (EXCLAMACIONES Y APLAUSOS). Nadie tiene derecho a preocuparse de su vanidad, de su capricho, de su cosa personal, a costa del pueblo (APLAUSOS).
Cuando hoy atravesaba las calles de Camagüey, donde encontraba tantas caras emocionadas, tantos brazos que se alzaban, cuando parecía que todo era una alegría inmensa en los rostros, yo pensaba en otras cosas. Yo decía: cada hombre y cada mujer y cada joven y cada anciano, cada niño, parecía ser feliz. Cualquiera diría que aquella gente no tenía problemas, que aquella gente no tenía preocupaciones. Sin embargo, yo decía: detrás de cada rostro que se alegra, cuántas preocupaciones habrá (APLAUSOS). ¿Cuántos de aquellos hombres y mujeres que caminaban, que rebosaban de júbilo, cuántos tendrían trabajo, cuántos tendrían un centavo en el bolsillo, cuántos podrían tener la seguridad de que si enfermaba un hijo o un hermano iba a tener con qué comprarle la medicina? ¿Cuántos tendrían un techo decoroso donde vivir? ¿Cuántos tendrían la seguridad de poder comer al otro día? Y estaba seguro de que detrás de aquellos rostros, de que aquel hombre o mujer, cuando pasara el instante y volviera a su casa, volverían a su mente el cúmulo inmenso de preocupaciones de cada hombre o mujer humilde... (ININTELIGIBLE)...
...Sin embargo, se alegraban, se alegraban por algo (EXCLAMACIONES). No solo por Cuba libre, porque no hacemos nada con ser libres y morirnos de hambre. Nada hacemos con una vida... (ININTELIGIBLE)... nada hacemos con que no haya esbirros por la calle y no aparezcan nuestros hijos asesinados, si no tenemos ni con qué darles de comer. La libertad no es todo. La libertad es la primera parte, la libertad para empezar a tener el derecho de luchar.
Pensaba que la alegría no era solo porque fuésemos libres. Me parecía que a nosotros se nos pedía algo más. Y era evidente que no considerábamos cumplido nuestro deber con simplemente haber ayudado a conquistar la libertad del pueblo. Me parecía que en el rostro de aquellos miles y miles de personas había una esperanza. No se simpatiza en balde con una causa. Me parecía ver una esperanza de un mejoramiento, de una solución, si no de todas, de una parte de las angustias que los hombres llevan en sí, apremiados por las necesidades de la vida, que son muchas y urgen.
Yo estoy seguro de que los cubanos no se conforman simplemente con ser libres en su patria. Yo estoy seguro de que los cubanos quieren además disfrutar de su patria. Yo estoy seguro de que quieren también participar del pan y la riqueza que se producen en su patria.
¿Cómo vamos a decir: “esta es nuestra patria”, si de la patria no tenemos nada? “Mi patria”, pero mi patria no me da nada, mi patria no me sostiene, en mi patria me muero de hambre. ¡Eso no es patria! Será patria para unos cuantos, pero no será patria para el pueblo (APLAUSOS). Patria no solo quiere decir un lugar donde uno pueda gritar, hablar y caminar sin que lo maten; patria es un lugar donde se puede vivir, patria es un lugar donde se puede trabajar y ganar el sustento honradamente y, además, ganar lo que es justo que se gane por su trabajo (APLAUSOS). Patria es el lugar donde no se explota al ciudadano, porque si explotan al ciudadano, si le quitan lo que le pertenece, si le roban lo que tiene, no es patria.
Precisamente la tragedia de nuestro pueblo ha sido no tener patria. Y la mejor prueba, la mejor prueba de que no tenemos patria es que decenas de miles y miles de hijos de esta tierra se van de Cuba para otro país, para poder vivir, pero no tienen patria. Y no se van todos los que quieren, sino los pocos que pueden. Y eso es verdad y ustedes lo saben (EXCLAMACIONES).
Luego, hay que arreglar la República. Aquí algo anda mal o todo anda mal (EXCLAMACIONES DE: “¡Todo!”), pero tenemos que arreglar la República ustedes y nosotros (EXCLAMACIONES), y por algo hay que empezar.
Sería un demagogo y un embustero si dijera aquí que todos los problemas se van a resolver y se van a resolver enseguida. No. Cuando nosotros llegamos a Playa de las Coloradas en el Granma, no creíamos que todo se iba a resolver y se iba a resolver enseguida. Sabíamos que había que luchar mucho, sabíamos que grandes fuerzas se oponían a nosotros, que grandes intereses se oponían a nosotros, que grandes creencias se oponían a nosotros. Se decían muchas cosas: que aquello no podía triunfar; que no había hambre, y que cuando no había hambre las revoluciones no prosperaban; que no teníamos el ejército; que contra un ejército no se podía hacer una revolución; que las revoluciones se hacían con el ejército o sin el ejército, pero no contra el ejército. Y lo peor es que aquí había que luchar no solo contra los fusiles, sino también contra las creencias; contra las creencias, que a veces son peores que los fusiles, ¡peores son que los fusiles! Pues bien: la dictadura acaba de caer y, sin embargo, ustedes y nosotros acabamos de llegar a la Playa de las Coloradas, porque en la paz nos queda mucho por luchar. Nada lo recibimos en balde, todo lo que obtendremos tendrá que ser con el sudor de nuestra frente... (INTERRUPCION)... que se valen de todos los pretextos para confundir al pueblo, que mezquinamente y porfiadamente se valen de todas las circunstancias para sembrar la insidia y matar la fe, siempre con un propósito determinado. Mucho tendremos que luchar nosotros también contra eso... (ININTELIGIBLE)... porque muchos tratarán de llenar de obstáculos nuestro camino.
Hoy todo son aplausos. No tardarán mucho en aparecer los insidiosos. Desgraciadamente los insidiosos... (ININTELIGIBLE)... y donde, como decía nuestro Apóstol, “todas las glorias caben en un grano de maíz”. No hay gloria grande. Solo puede haber satisfacción con el deber cuando se actúa no por una vanidad o satisfacción material, sino por sentir que se cumple con el deber sin otra satisfacción material.
Decía que surgirían los envidiosos, los que no pueden tolerar el acierto de otros, los que creen que todo les hace sombra. Vendrán los calumniadores, vendrán a dividir a nuestro pueblo hoy reunido, vendrán a debilitarlo, a destruirle la fe en los hombres que lo están dirigiendo. Lucharemos contra eso.
Dura y difícil será la empresa de los que pretendan separarnos y alejarnos a nosotros de nuestro pueblo, porque cuando no se vive más que para un solo propósito, cuando no se vive más que con una sola intención, cuando no se descansa, cuando no se duerme, cuando no hay tregua en el trabajo y en la lucha por servir honradamente una causa, no hay fuerza que pueda separar a un hombre de su pueblo (EXCLAMACIONES). Y el pueblo tendrá en nosotros eso: servidores, y no quien trate de servirse del pueblo.
¿Qué podemos nosotros pedir del pueblo más de lo que el pueblo nos ha dado? ¡Ningún poder, ninguna riqueza, ningún bienestar podrá jamás compararse con la emoción del cariño unánime de un pueblo! (APLAUSOS.) Esto no se sacrifica por nada ni por nadie. Solo los miserables, los que son incapaces de sentir... (ININTELIGIBLE)..., podrían despreciar el amor despertado en un pueblo.