Discurso pronunciado en el Parque La Libertad de la Ciudad de Matanzas, en su recorrido hacia La Habana, el 7 de enero de 1959

Part 2

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No hay un solo ciudadano en estos momentos que sea indiferente a los problemas del país, porque todo el mundo ha sufrido en sus carnes la tiranía. Ya no es como antes, a mucha gente no le importaban estas cuestiones, porque claro, vivían más o menos en paz después de siete años de tiranía. Después de siete años de terror, después de siete años de intranquilidad, después de siete años de crímenes, de ver que partía el hijo de la casa sin tener la seguridad de que regresara, de ver crímenes a todas horas, de ver docenas de cadáveres amanecer en las esquinas de los pueblos, es posible que no haya un solo cubano indiferente a los destinos de su patria.

Estoy seguro de que las libertades que ha conquistado nuestro pueblo con tanto sacrificio, nada ni nadie podrá volver arrebatárselas (APLAUSOS). Estoy seguro de que los días de terror no volverán, de que los días de miedo espantoso han quedado atrás, de que los días de torturas, de golpes y de asesinatos han quedado muy atrás (EXCLAMACIONES Y APLAUSOS). Y algo ya es saber que, en lo adelante, cada hombre tendrá al menos asegurada su vida, cada hombre tendrá asegurados sus derechos individuales, cada ciudadano podrá salir de día o de noche de su casa, sin que nadie lo moleste.

Ya no cruzarán microondas por las calles en tono amenazante (APLAUSOS), ya no veremos pasar a los asesinos por nuestro lado con caras de perdonavidas (EXCLAMACIONES DE VIVAS AL PUEBLO DE CUBA Y APLAUSOS); porque casi, casi, casi, casi, cuando un ciudadano estaba parado en una esquina y pasaba un microonda, casi, casi, había que darle las gracias de que no lo asesinaran (APLAUSOS). Se vivía como de misericordia.

A cualquier ciudadano lo podían asesinar tranquilamente en una calle y no pasaba nada, lo lloraban impotentes sus seres queridos, su madre o sus hijos; podían torturarlo y no pasaba nada, podían desaparecerlo y no pasaba nada, ni siquiera el pueblo podía informarse de esas cosas. No había libertad de prensa, no había periódico que pudiera publicar una noticia, era un terror infinito, un terror en silencio, porque ni siquiera quedaba aquello de que la opinión pública conociera las cosas que ocurrían. Nadie vivía tranquilo (EXCLAMACIONES).

Así hemos vivido durante siete años, así, pisoteados por la bota militar, humillados, reducidos a la impotencia, casi, casi sin esperanzas; porque fueron 17 años, más, fueron 18 años —11 la primera vez y 7 ahora—, 18 años gravitando un hombre sobre los destinos de la patria, 18 años robando y matando sin que el pueblo pudiera arrancárselo de arriba (EXCLAMACIONES Y APLAUSOS). Dieciocho años de tiranía parecen 18 siglos; 18 años sin libertad son como 18 siglos sufriendo, 18 siglos de terror, de intranquilidad, de humillación, de tristeza, de infelicidad (APLAUSOS).

Se explica la alegría del pueblo, se explica el entusiasmo de nuestro pueblo al ver que todo eso ha desaparecido, se explica el entusiasmo del pueblo al ver que de nuevo ha vuelto a la vida.

(DEL PUBLICO LE PREGUNTAN: “¿Dónde está Almeida?”) Almeida está avanzando hacia la capital a la cabeza de la Columna, yo me he quedado atrás. (DEL PUBLICO LE PREGUNTAN: “¿Y Raúl?”) ¿Qué dicen? ¿Raúl? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”) Raúl, está en el Moncada (EXCLAMACIONES Y APLAUSOS).

(LE DICEN QUE EL PUEBLO DE MATANZAS QUIERE SABER DE LOS ASESINOS.) ¿Los asesinos? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”) ¡Ah!, nadie se preocupe por los asesinos, los asesinos van a recibir sencillamente el castigo que merecen (EXCLAMACIONES Y APLAUSOS). Los que no tuvieron piedad para sus semejantes, los que no vacilaron en asesinar docenas de compatriotas, sin un solo sentimiento de escrúpulo para las madres que se quedaron sin hijos, los hijos que se quedaban huérfanos (EXCLAMACIONES DE: “¡Asesinos!”), para esos monstruos que destrozaban a los revolucionarios en los calabozos, para esos cobardes, para esos miserables que se ensañaban con el hombre impotente y desarmado, para esos no puede haber compasión posible (EXCLAMACIONES Y APLAUSOS).

El pueblo, que es justo, está pidiendo para ellos la pena que merecen (EXCLAMACIONES). ¿Qué dicen? Que hable uno solo, que hable uno solo; no, no, a ver, hable usted, hable usted, ¿qué dice? ¿Los chivatos? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”) Los chivatos, los que delataban a sus compatriotas sin importarles que mataran lo mismo 10, que 15, que 20 (EXCLAMACIONES), los chivatos, esos tampoco escaparán a la justicia de los tribunales (EXCLAMACIONES). ¡Ah!, ¿pero creía alguien que los chivatos iban a escapar? (EXCLAMACIONES DE: “¡No!”) Yo sé que hay chivatos que se ponen un brazalete del 26 de Julio (EXCLAMACIONES); pero con eso no engañan a nadie, porque todo el mundo los conoce (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”), aunque se pongan 20 brazaletes, enseguida se aparece la gente del pueblo y dice: “Ese es chivato, ese es chivato” (EXCLAMACIONES). Y nosotros, que no tenemos compromiso con nadie, ¡con nadie!, dondequiera que haya un chivato, aunque se haya disfrazado de revolucionario, aunque se parezca..., aunque nos haya traído 25 cañones, a ese no lo salva nadie (EXCLAMACIONES).

Yo les voy a contar una cosa. A fines del mes de diciembre, desde Bayamo, un tal capitán Morejón, conocido esbirro, nos manda un mensaje que decía... (SALTO EN LA GRABACION)... “No señor, que no venga, que los 300 soldados van a venir solos, que no lo podemos aceptar, porque cualquier día se aparece también Batista con 20 000 soldados” (EXCLAMACIONES Y APLAUSOS). La respuesta fue que no, y el resultado ha sido, que los 300 soldados se unieron a nosotros y ese señor ya está en La Cabaña para ser sometido a los tribunales revolucionarios (EXCLAMACIONES).

Pero hay una cosa con los chivatos que tenemos que ponerla a la consideración del pueblo, y es la siguiente: hay muchos chivatos, basta que 1 de cada 100 sea chivato, para que en un millón de habitantes haya 10 000 chivatos; basta con que 1 de cada 100 ciudadanos sea chivato, para que en seis millones de ciudadanos haya 60 000 chivatos, y es imposible fusilar 60 000 chivatos (EXCLAMACIONES).

Yo estoy seguro, además, la Revolución tiene que aplicar castigos ejemplares; la Revolución no puede aplicar fusilamientos masivos, no. Hay una cosa mejor, hay una cosa mejor con los chivatos. ¿Qué es el chivato? El chivato es un señor repugnante, un señor despreciable, que cobra por traicionar y delatar a los demás; el chivato es un señor que, por no trabajar, por no ganarse la vida decentemente, es capaz de vender a su propia familia (EXCLAMACIONES). Luego el chivato prefiere cualquier cosa, menos trabajar.

Yo tengo una idea: aquí hay muchos trabajos que hacer en beneficio del pueblo (EXCLAMACIONES), vamos a fusilar a los chivatos más malos, a aquellos que ya todo el mundo conoce, que el pueblo conoce (EXCLAMACIONES), porque es necesario dar un escarmiento ejemplar; pero nosotros no vamos a fusilarlos a todos, vamos a condenarlos a 20 años de trabajo forzado (EXCLAMACIONES Y APLAUSOS), o a 25, o a 30, o a 10, o a 5, de acuerdo con su culpabilidad, y entonces vamos a ponerlos a desecar la Ciénaga de Zapata y otros trabajos, para darles tierras a los campesinos, y para que le paguen al país el daño que han hecho.

Pero eso sí, eso sí, yo les voy a hacer una pregunta: ¿Lo que ustedes quieren que hagamos es eso? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”) ¿Y después no se va a aparecer el pueblo, diciendo que pobrecito, que ya llevan dos años? (EXCLAMACIONES DE: “¡No!”) ¿Seguro que después no se van a compadecer de los chivatos? (EXCLAMACIONES DE: “¡No!”) ¿Y si se aparecen los demagogos, y retratan a la familia del chivato, y retratan al chivato? (EXCLAMACIONES DE: “¡No!”) ¿Seguro que no se van a ablandar? (EXCLAMACIONES DE: “¡No!”) Bueno, pues acuérdense de que me lo han prometido, después que el pueblo no venga lleno do sentimentalismo, y lleno de pena a pedir que suelten a los chivatos (EXCLAMACIONES DE: “¡No!”).

Las mujeres chivatas, que desgraciadamente hay algunas, pero muy pocas, las mujeres chivatas las ponemos también a trabajar (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”).

Pero yo quiero que ustedes sepan que los problemas de Cuba no se deben exclusivamente a los esbirros y a los chivatos, no. Yo les voy a hacer otra pregunta: ¿Qué hacemos con los ladrones del dinero del pueblo? (EXCLAMACIONES.) ¿Qué me dicen? (EXCLAMACIONES.) Desde luego, primero les quitamos todo lo que tienen, ¿no? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”) ¿Y después? (EXCLAMACIONES) ¿A la cárcel? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”) No, a trabajar también, pero no vayan a creer que los ladrones, los chivatos y los esbirros son los únicos que tienen la culpa de los problemas de Cuba (EXCLAMACIONES). ¿Y con los politiqueros, qué hacemos? (EXCLAMACIONES.) ¿Y con los que venden el voto, qué hacemos? (EXCLAMACIONES.) ¿Y con los botelleros, qué hacemos? (EXCLAMACIONES.) ¿Y con los dirigentes obreros traidores, qué hacemos? (EXCLAMACIONES.) ¿Con los politiqueros, qué hacemos? ¿Con los senadores y los representantes de la dictadura, que han estado cobrando un sueldo todos estos años? (EXCLAMACIONES.) ¿Con los alcaldes y los concejales que han estado aquí lucrando? (EXCLAMACIONES.)

Bueno, está muy bien, está muy bien, pero yo tengo que decirles una cosa. Ustedes me dicen a mí que a toda esa gente hay que castigarla, que hay que encarcelarla, que hay que fusilarla; pero antes ustedes veían que había gente vendiendo el voto y ustedes no le decían nada (EXCLAMACIONES). Antes ustedes veían que venía un aspirante a senador o a representante comprando votos y no le decían nada (EXCLAMACIONES). Antes ustedes veían un sargento político recogiendo cédulas y no le decían nada (EXCLAMACIONES). Antes ustedes veían un botellero y no le decían nada (EXCLAMACIONES). Sí, ustedes no podrían hace dos años, hace tres años; pero esas cosas están pasando en Cuba hace 50 años y ustedes no les decían nada (EXCLAMACIONES).

¿Qué pasa con el acueducto? (EXCLAMACIONES.) A ver, hable usted solo, el que está al lado de la bandera. ¿Qué pasa con el acueducto? (EXCLAMACIONES.) Uno solo, que no lo entiendo. Que todo el mundo se calle, va a hablar el que yo le diga, se calla todo el mundo. Bueno, ¿ustedes son obedientes o no son obedientes? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”) ¿Ustedes son disciplinados o no son disciplinados? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”) Y si les digo que todo el mundo se calle, ¿obedecen? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”) Bueno, cállese todo el mundo y dejen hablar a uno solo. Que hable el señor que está al lado de la bandera, vestido de azul con corbata roja, usted, sí. ¿Qué hicieron con el acueducto? (EXCLAMACIONES DE: “¡Lo vendieron!”) Hable uno solo señores, ustedes me prometieron que iban a ser disciplinados. No, no hable usted, que usted no tiene permiso, está hablando aquel señor. ¿De quién era el acueducto? (EXCLAMACIONES.) Que hable uno solo, uno solo. Era del municipio. ¿A quién se lo vendieron? Usted, usted diga (EXCLAMACIONES). ¿A Del Valle? ¿Quién es Del Valle? (EXCLAMACIONES.) Uno solo. ¿Dónde está Del Valle? ¿Dónde está? ¿Se fue? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”) ¿Seguro? ¿Dónde está? (EXCLAMACIONES DE: “¡No se sabe!”) ¿Con quién tenía negocios? (EXCLAMACIONES.)

¿Así que el pueblo considera que el acueducto fue vendido ilegalmente? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”) ¿Y quién manda aquí hoy? (EXCLAMACIONES DE: “¡El pueblo!”) ¿El pueblo es el que manda? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”) ¿Y qué quiere el pueblo? ¿Qué quiere el pueblo? ¿El acueducto otra vez? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!” “¡Ahora sí!”, “¡Ahora sí!”)

Ahora sí, ahora sí. El que manda es el pueblo (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”), y al que nosotros obedecemos es al pueblo. ¿Qué quiere el pueblo? (EXCLAMACIONES DE: “¡El acueducto!”) ¿El acueducto? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”) Pues desde mañana mismo tendrá el pueblo el acueducto, sencillamente (EXCLAMACIONES). Y el comandante rebelde que está al frente del regimiento “Plácido”, cumplirá mañana la orden de entregar al pueblo el acueducto de Matanzas (EXCLAMACIONES).

¿Y dónde están los concejales que se vendieron? ¿Se fueron? (EXCLAMACIONES.) ¿Y no tienen propiedades los concejales que se fueron? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”) ¿Tienen propiedades? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”) Pues desde mañana mismo esas propiedades pertenecen al pueblo también (EXCLAMACIONES). Ahora, eso sí, eso sí, después que nadie vaya a decir: “Pobrecito don fulanito que se quedó sin casa” (EXCLAMACIONES DE: “¡No!”) ¿De acuerdo, no? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”) Porque eso merece un castigo por estar vendiendo a la colectividad; está bueno ya de tolerancia y de mano izquierda con toda esa gente sinvergüenza. Hay que castigarlos ejemplarmente.

¿Y qué otra cosa quiere el pueblo? (EXCLAMACIONES.) Un momento, que hable el de ahorita, uno solo, a ver (EXCLAMACIONES). ¿Trabajo? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”)

No será para nosotros tan fácil resolver de la noche a la mañana el problema del trabajo y ustedes lo saben; pero sí pueden tener la seguridad de que la Revolución no descansará hasta que cada cubano tenga una ocupación decorosa (EXCLAMACIONES Y APLAUSOS). Y si el Estado, si el Estado no puede obtener para cada cubano una ocupación decorosa, como el hombre no puede vivir sin comer, como no es posible olvidarse de la existencia individual de los componentes de una sociedad, si el Estado no puede conseguir trabajo para cada ciudadano, tiene que sostener a ese ciudadano (EXCLAMACIONES Y APLAUSOS).

El ciudadano lo que quiere es trabajar (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”), ganarse la vida y ganarse el pan con el sudor de su frente; (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”) pero si el Estado no es capaz de conseguirle el trabajo, no puede dejar morir de hambre a ese ciudadano, y, por lo tanto, lo que planteo es el subsidio del desempleado (EXCLAMACIONES).

Continuando sobre el problema del trabajo... (EXCLAMACIONES DE: “¡Fuera la bolita!”) La bolita está fuera hace mucho rato ya (EXCLAMACIONES); pero eso sí, que el pueblo no la compre después (EXCLAMACIONES), porque, ¿quién vendía la bolita? (EXCLAMACIONES), ¿y quién la jugaba? (EXCLAMACIONES.) Que levante la mano el que nunca haya comprado una bolita (EXCLAMACIONES). Yo nunca he comprado una bolita (EXCLAMACIONES).

(EXCLAMACIONES DE: “¡Abajo el poder judicial!”) ¡Ah!, ¿el poder judicial? Sí, yo lo único que les digo es que aquí va a haber justicia para todo el mundo, no se va a quedar nadie fuera, tengan la seguridad.

¿Los garroteros? A los garroteros también hay que aplicarles la ley, porque son unos explotadores (EXCLAMACIONES). Ese es otro de los servicios que tiene que prestar el Estado; el Estado no puede permitir que el ciudadano, cuando se ve en un aprieto, tenga que acudir a un garrotero. El Estado debe organizar instituciones de créditos para facilitarles dinero a los ciudadanos cuando se vean en estado de necesidades urgentes, para que no tengan que ser víctimas de los garroteros; porque creo que el 80% de los trabajadores y los empleados, son víctimas de los garroteros (EXCLAMACIONES). El garrote, como su nombre lo dice, es una explotación, es un saqueo y es un crimen (EXCLAMACIONES DE: “¡Un robo!”) Un robo no, algo peor que un robo, es un crimen; pero por eso es bueno que el pueblo diga lo que quiere.

Por eso nosotros, en vez de venir a hablar al pueblo para decirle lo que a nosotros nos parezca, venimos a donde está el pueblo, para que el pueblo nos diga lo que quiere, porque nosotros somos servidores del pueblo, sencillamente.

(EXCLAMACIONES DE: “¡Comandante!” Diga (EXCLAMACIONES). ¿El pueblo quiere que el acueducto pase al Patronato de los mil? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”) ¿Eso es lo que quiere todo el pueblo? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”) Pues así se hará. Mañana mismo, el comandante rebelde de la Plaza de Matanzas, entregará el acueducto al Patronato de los mil (EXCLAMACIONES).

Ya el pueblo ha hablado, ha dicho lo que quiere con los asesinos, ha dicho lo que quiere con los chivatos, ha dicho lo que quiere con el acueducto, ha dicho lo que quiere con la bolita, ha dicho lo que quiere con el trabajo, ha dicho lo que quiere con los concejales (EXCLAMACIONES).

A ver, un momento, no hable nadie, no hable nadie. Silencio, silencio todos. Todo el mundo disciplinadamente para que vean lo disciplinado que es el pueblo. Nadie hable. Va a hablar usted, el del traje azul. ¿Qué es lo que quiere el pueblo ahora? Uno solo, uno solo (EXCLAMACIONES). ¿Aumento de plazas para los maestros? (EXCLAMACIONES.) ¿No? ¿Es eso? (EXCLAMACIONES.) ¿Que haya dinero dicen? (EXCLAMACIONES DE: “¡No!”) ¿Qué dicen? (EXCLAMACIONES.) ¿Que bajen los artículos de primera necesidad? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”) Mañana mismo nos comunicaremos con el Ministro de Comercio para exponerle esta petición del pueblo de Matanzas (EXCLAMACIONES). Porque esas, esas no son atribuciones mías; pero nosotros podemos, como compañeros, solicitar del Ministro de Comercio que atienda esa petición del pueblo, que estudie el caso y actúe con justicia; porque debe acabarse la especulación también (EXCLAMACIONES).

Silencio, silencio, silencio. ¿Qué dicen, los alquileres? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”) Bueno, yo le voy a proponer una cosa al pueblo, yo quiero que sepan que yo no puedo resolver todos esos problemas; si en mis manos estuviera, tengan la seguridad de que inmediatamente los resolvía; pero yo tengo nada más que ciertas atribuciones, ciertas funciones. Si yo pudiera rebajar los alquileres, los rebajaba ahora mismo, tengan la seguridad; pero el pueblo tiene que elevar su petición al Gobierno Revolucionario provisional.

No basta... yo espero que haya ministros que estén oyendo esta transmisión y estén oyendo al pueblo y sepan que el pueblo quiere que le rebajen los víveres y que le rebajen los alquileres también (EXCLAMACIONES); y, por lo pronto, nosotros quedamos informados de que ese es uno de los deseos del pueblo y todo lo que esté al alcance de nuestras manos, para lograr que los funcionarios encargados de esos problemas los estudien y los resuelvan con justicia, todo lo que esté al alcance de nuestras manos lo haremos, porque ya yo sé que esa es otra de las cosas que quiere el pueblo de Matanzas (EXCLAMACIONES).

Lo del acueducto sí lo podemos resolver enseguida, porque está aquí dentro de la jurisdicción nuestra, lo de los concejales, son problemas que podemos resolver (EXCLAMACIONES).

¿La universidad? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”) Pero la universidad no la pide todo el mundo, la pide una parte nada más (EXCLAMACIONES DE: “¡No!”) Pero, ¿todo el mundo piensa estudiar en la universidad ahora? (EXCLAMACIONES.) Pero, ¿para qué queremos más graduados universitarios, si lo que hace falta son técnicos, hombres que sepan trabajar en las máquinas, que conozcan la industria y que estén preparados para el progreso del país? (EXCLAMACIONES.)

¿Por qué no piden escuelas técnicas? (EXCLAMACIONES.) Desde luego, es justo que pidan universidades, puesto que piensan que las necesitan; pero tengan muy presente que salen muchos graduados universitarios y después no pueden ganarse la vida. Deben pensar que hay un exceso de abogados, y que puede haber un exceso de profesionales, y que en cambio en Cuba hacen falta hombres que tengan conocimientos técnicos en la industria y que el país tiene que industrializarse (EXCLAMACIONES).

¿El estadio? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”) ¿No tienen estadio? (EXCLAMACIONES DE: “¡No!”) ¿Y ustedes quieren que el Patronato se encargue de hacer el estadio? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”) Bueno, ¿cuánto calculan que valga el estadio? Nosotros podemos conseguir un arquitecto o un ingeniero civil que haga los planos gratis y, ¿por qué la juventud no se reúne y nosotros ponemos los ladrillos y las máquinas y la juventud va a trabajar allí? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”) ¿Dónde quieren poner el estadio? (EXCLAMACIONES.) ¿No hay ningún concejal que tenga una finquita por ahí cerca? (EXCLAMACIONES.) ¿No hay ningún ministro batistiano que tenga una finquita por ahí cerca? (EXCLAMACIONES.) ¿No hay un representante o un senador batistiano que tenga una finquita por ahí cerca? (EXCLAMACIONES.) Me informan que el municipio tiene terreno (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”).

Bueno, les voy a ofrecer una cosa, y es que inmediatamente se va a comenzar a hacer el estadio en El palmar del Junco, que dicen que es del municipio (EXCLAMACIONES Y APLAUSOS). Si el municipio no dispone de recursos, si el Ministerio de Obras Públicas no dispusiera de fondos para ese trabajo, el Ejército Rebelde va a hacer un aporte de 10 000 pesos para empezar a hacer el estadio; y, además, solicitamos del Movimiento 26 de Julio, de Matanzas, que reclute 50 jóvenes voluntarios para trabajar en la construcción del estadio (EXCLAMACIONES).

Solicitamos del Movimiento 26 de Julio, de Matanzas, que obtenga los servicios de un arquitecto y de un ingeniero civil para hacer el estadio, porque las obras, además del material, requieren trabajo humano. El material cuesta dinero; pero el trabajo lo tenemos nosotros en nuestros músculos y en nuestra voluntad.

Es una vergüenza que Matanzas no tenga un estadio, y eso demuestra que los gobernantes, los alcaldes, los concejales han sido todos unos abandonados (EXCLAMACIONES), y que los gobernantes no han querido hacer nunca nada por el pueblo, porque nada más fácil ni más sencillo que hacer un estadio para el pueblo. A nosotros nos interesa que el pueblo tenga estadio porque el deporte es muy necesario para la salud del pueblo, para el carácter de los ciudadanos (EXCLAMACIONES DE: “¡Viva Fidel Castro!”).

Les voy a decir por qué, les voy a decir por qué nosotros estamos dispuestos a dar gustosamente una cantidad inicial para el estadio: porque queremos darle instrucción militar al pueblo (EXCLAMACIONES). No queremos vestir al pueblo de uniforme y meterlo en los cuarteles, no; pero sí queremos que todo el mundo sepa manejar un arma (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”) Sí queremos que todo el mundo esté en condiciones de defender la Revolución y de defender la patria si está en peligro.

¿Qué vale más, un pueblo donde nadie sabe manejar un arma o un pueblo donde todo el mundo sabe manejar el arma? (EXCLAMACIONES.) ¿Ustedes están de acuerdo en que hasta las mujeres, los hombres y las mujeres tienen que saber manejar armas? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”) Pues vamos a organizar también la instrucción militar del pueblo, porque el pueblo tiene que aprender a manejar las armas, y en el estadio vamos a poner un campo de entrenamiento también, a determinadas horas del día (EXCLAMACIONES).

El hospital. ¿No hay medicinas? (EXCLAMACIONES DE: “¡No!”) ¿Y qué se hicieron las medicinas? ¿Se las robaron? (EXCLAMACIONES DE: “¡Sí!”) Bueno, pues les voy a comunicar que afortunadamente, y para honra de nosotros, un comandante del Ejército Rebelde, el doctor Martínez Páez, fue designado ministro de Salubridad (EXCLAMACIONES Y APLAUSOS); y yo espero que a través de estos micrófonos él esté escuchando la petición del pueblo de Matanzas, una petición tan justa como es la de que se le envíen medicinas para el hospital, que no tiene medicinas. ¿Para qué sirve un hospital sin medicinas? (EXCLAMACIONES.)

De una cosa ustedes pueden tener la seguridad, de que en el Gobierno Revolucionario no habrá quien se robe un solo centavo. El Gobierno Revolucionario no podrá resolver todos los problemas en un día, puede ser que el Gobierno Revolucionario no tenga actualmente fondos para resolver todos los problemas; pero de lo que sí pueden estar seguros es de que hasta el último centavo se invertirá honradamente, y de que todas las demandas y las necesidades del pueblo serán atendidas dentro de las posibilidades del gobierno provisional (EXCLAMACIONES).

(EXCLAMACIONES DE: “¡Un edificio para la Cruz Roja!”) ¿Edificio para la Cruz Roja? ¿No tiene edificio la Cruz Roja? (EXCLAMACIONES DE: “¡No!”)