Discurso Pronunciado Desde El Balcon De La Sociedad El Progreso

Chapter 3

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Les decía que vamos a empezar por nosotros. Por lo menos, en lo que a mí se refiere, hay una cosa que sé que voy a hacer bien y es la reorganización de todos los institutos armados de la república. Estoy seguro de que no fracasaré en eso (APLAUSOS), porque ya tengo experiencia sobre eso, porque he adquirido la psicología de los hombres que tienen las armas en la mano, y qué técnica y qué procedimientos hay que seguir con ellos.

Pero, además, como les dije, quiero hacer otras cosas, y lo que hagamos en la Sierra Maestra servirá de ensayo; si allí cometemos errores haciendo algún plan determinado, esos errores no se cometerán en otros lugares de la isla. Las enseñanzas que allí adquiramos haciendo primero las carreteras, las hidroeléctricas para la corriente eléctrica para el campesino —pequeñas hidroeléctricas, no hidroeléctricas grandes, porque allí hay muchos ríos que se pueden utilizar con hidroeléctricas pequeñísimas, pero que podrían darle corriente al campesinado allí—, los caminos, la ciudad escolar, las experiencias, las enseñanzas que allí ganemos servirán para ponerlas en práctica aquí, por ejemplo, en la zona de Las Villas, o en el norte de la provincia, o en otros lugares. Así que, incluso, las mejoras que traigamos aquí —en ese orden, porque naturalmente que el gobierno aportará una serie de mejoras inmediatas para el país—, la experiencia que los revolucionarios vayamos adquiriendo en nuestras primeras obras, servirán para las que después vayamos a realizar en el resto de la isla.

Un solo propósito nos mueve, un solo deseo, un solo impulso: trabajar. Es una verdadera fiebre que hay de entusiasmo en todos nosotros; tal es que ni dormimos de día, ni dormimos de noche, y creo que ya se nos ha olvidado dormir y se nos han olvidado todas las demás cosas, se lo aseguro (APLAUSOS).

Y aquí ya se han variado todas las reglas. Antes los mítines se daban a las 8:00 de la noche, a las 9:00, a las 11:00, ahora los mítines se dan a las 2:00 de la mañana, a las 3:00, son las 3:20 y aquí ni el pueblo ni nosotros descansamos nunca; pero eso es una buena señal (EXCLAMACIONES Y APLAUSOS). Eso quiere decir que estamos en pie de guerra. Eso quiere decir que ustedes y nosotros vamos a triunfar, vamos a triunfar en esta parte difícil que es la parte constructiva de la Revolución; que ustedes y nosotros, porque no descansamos y porque trabajamos las 24 horas del día, vamos a triunfar (APLAUSOS). Con ustedes y con los 6 millones de cubanos que están hoy unidos como no han estado nunca (APLAUSOS), y esos 6 millones de cubanos van a afrontar todos los peligros, esos 6 millones de cubanos van a iniciar una ofensiva creadora que nada la podrá impedir, ni intereses nacionales, ni intereses internacionales, porque ahora somos libres de verdad, y somos libres por nuestra dignidad y por nuestro sacrificio (APLAUSOS).

Aquí no tenemos que pedirle permiso a nadie para hacer nada, aquí vamos a hacer lo que le convenga a Cuba en todas las circunstancias (APLAUSOS), y nuestro derecho sabremos defenderlo, porque yo creo en este pueblo como no se pueda creer en ningún otro pueblo. Creo de tal manera en la dignidad y el honor de nuestro pueblo, que digo que a este pueblo hay que respetarlo, porque quien no respete a este pueblo, quien quiera arrebatarle su libertad, su soberanía o su derecho, tendrá que matar hasta el último hombre, hasta la última mujer y hasta el último niño (EXCLAMACIONES Y APLAUSOS). Y porque así pienso de este pueblo, es por lo que reafirmo mi fe en el triunfo, es por lo que estoy seguro del triunfo, tan seguro hoy del triunfo de la Revolución en su tarea constructiva, como estaba tan seguro del triunfo militar del pueblo cuando desembarqué en la playa Las Coloradas (APLAUSOS).

Soy un hombre de fe. Hemos triunfado porque creímos en el pueblo. Mientras otros se dedicaron a conquistar militares para dar un golpecito de Estado y que siempre estuviéramos dependiendo de los militares, de que quitaran y pusieran gobiernos, yo jamás fui a buscar a nadie para conspirar. Fui a buscar al pueblo, me presenté ante los campesinos con unos cuantos fusiles (APLAUSOS); fui a buscar al pueblo para con el pueblo conquistar su libertad, y, gracias a eso, podemos decir hoy el grito con el que voy a terminar estas palabras y que es el grito que está en el corazón de todos nosotros, ¡qué viva Cuba libre! (EXCLAMACIONES DE: “¡Viva!”) (APLAUSOS.)

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