Discurso de Venustiano Carranza en su Primer Informe de Gobierno

Chapter 12

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Se han registrado 250 batallones correspondientes a distintas unidades del Ejército; ha mejorado notablemente el Depósito de Jefes y Oficiales Constitucionalistas y Amnistiados, respecto de su funcionamiento.

Se han concedido 2,138 pensiones a deudos de soldados muertos en campaña, y 1,304 pensiones a los inválidos.

Con fundamento del artículo 59 de la ley de 7 de junio de 1916, expedida por la Primera Jefatura de mi cargo sobre la creación de Estados Mayores en la República, que previene el establecimiento de una Academia que tenga por objeto impartir la enseñanza correspondiente, tanto a los Jefes y Oficiales del Ejército Constitucionalista, como a los jóvenes de buenos antecedentes que deseen abrazar la carrera de las armas, se fundó una institución que se denomina Academia de Estado Mayor, mientras se establecen los planteles necesarios para que la educación militar sea más amplia y efectiva.

De esta Academia, previo el examen respectivo, saldrán los Jefes y Oficiales con despacho de su grado en el futuro Estado Mayor General del Ejército, en el concepto de que a los jóvenes que no hayan pertenecido a él, se les expedirán despachos de Subtenientes.

Dicha escuela está ubicada en San Jacinto, Tacuba, y puesta bajo la dirección del C. ingeniero Angel Vallejo.

En seis meses que lleva de estar funcionando, se ha podido observar una actividad bastante satisfactoria en el personal directivo y buen aprovechamiento en los alumnos.

El Departamento de Establecimientos Fabriles e Industriales Militares, fue creado en septiembre del año próximo pasado para atender a las exigencias que se presentaban, y con la finalidad también, de colocar bajo su dirección todos los establecimientos de esta índole que pudieran proporcionar al Ejército, los unos, material de guerra en cantidad suficiente para el servicio, y los otros, vestuario y calzado para los jefes, oficiales y tropa.

De esta manera han quedado debidamente instalados: la Maestranza, la Fábrica de Armas, la de Cartuchos y la de Pólvora; la Fundición, un Laboratorio de Municiones y Artificios de Artillería; una Escuela de Aviación, con sus correspondientes talleres ; talleres militares en Guadalajara y en Tacubaya.

Además, en la nueva Fábrica de Cartuchos, situada en el Molino del Rey, se está adaptando el edificio para sus fines e instalándose la maquinaria importada recientemente del Japón. Igualmente se ha comprado en el Japón una Fábrica de Pólvora, y se está estudiando el lugar donde debe ser instalada.

Se tiene en estudio un proyecto sobre la designación del personal técnico para los establecimientos en la parte directiva de los mismos, así como un reglamento, al que deberán sujetarse los obreros de dichos establecimientos, que ya se consideran militarizados conforme a la nueva Constitución.

En los Talleres de Aviación se han construido aeroplanos de un acabado perfecto con la hélice "Anáhuac", de invención mexicana, que ha dado magníficos resultados en las alturas de nuestro país y en las de la república de El Salvador, a la que se hizo obsequio de algunos de estos aeroplanos.

Considerando que es de gran importancia tener una oficina con personal idóneo que se encargue de reconocer los productos de cada uno de los establecimientos fabriles, con fecha 2 de agosto del ario próximo pasado, se creó una institución dependiente del Departamento de Artillería, que se denomina Oficina de Recepción de Materiales de Guerra, la que tiene en la fecha un personal compuesto de un ingeniero jefe de la recepción y de cinco controladores, que son suficientes para las labores actuales.

Considerando también la necesidad del mejoramiento de la oficialidad de artillería, se ha creado una escuela elemental de esta arma, en donde los oficiales adquieren los conocimientos esencialmente prácticos y referentes al conocimiento general de su arma.

Se ha estudiado también la organización de las fuerzas de artillería, de acuerdo con las necesidades observadas en la campaña, y modificando en parte la antigua organización, se ha llegado a una nueva, de la que se esperan resultados satisfactorios.

Los Almacenes Generales de Artillería, encargados de guardar y conservar el material de guerra, han Llegado ya a un funcionamiento regular y cuentan actualmente con un personal competente e idóneo para cubrir las necesidades del servicio.

En la Maestranza Nacional de Artillería se han reparado con toda actividad diversas piezas de respeto, para la reconstrucción del material respectivo; se han reparado en la Fábrica Nacional de Armas, buena cantidad de fusiles y carabinas de diversos sistemas y calibres ; se han sacado 26,988 kilogramos de discos de latón para cascos de calibre 30.30, 7,578 kilogramos de barilla de cobre para bala maciza, 37,233 kilogramos de diversas obras de fundición, 14,748 kilogramos de metales lingoteados, un. número considerable de granadas para cañones de diferentes sistemas, 11,201 piezas de diversos materiales de guerra; se ha creado en la Fábrica Nacional de Pólvora un taller para la producción de pólvoras, algodones nitrados y ácidos sulfúrico y nítrico; se ha ensanchado el laboratorio de municiones y artificios, instalándose los talleres necesarios para la construcción de botes de metralla, bombas diversas, cajas, empaques y envases diferentes, en el concepto de haberse logrado perfeccionar la fabricación de cartuchos para cañón de diferentes calibres y sistemas.

Se cuenta actualmente para el servicio del ejército con un número competente de aeroplanos de varios sistemas, y los talleres necesarios para la reparación y construcción de estos aparatos.

En los talleres militares de Guadalajara, se está llevando a cabo una labor semejante a la desarrollada en los talleres similares de esta capital.

Para atender a las necesidades del Ejército se han establecido varios talleres en los que se manufacturan actualmente vestuario, correaje y equipo, habiéndose adaptado uno de los cuarteles de Tacubaya para la instalación de uno de esos establecimientos.

Se está llevando a cabo con toda actividad la reparación de los cuarteles y edificios dependientes de esta Secretaría, los que en su mayoría se encontraban en deplorable estado, y ya se han logrado terminar algunos que reúnen ahora las condiciones indispensables para el fin a que están destinados.

Con este mismo objeto se han establecido cinco Comandancias de Ingenieros en diferentes plazas de la República, las que con un personal reducido funcionan regularmente, de acuerdo con las necesidades del servicio.

El Cuerpo de Ingenieros consta en la actualidad de 8 coroneles, 14 tenientes coroneles, 15 mayores, 2 capitanes primeros y 8 capitanes segundos.

El Parque de Ingenieros, que radica en esta capital, cuenta con el personal suficiente para las diversas atenciones que le corresponden.

Nuestra Marina de Guerra, contando con elementos hasta cierto punto deficientes, ha prestado servicios de importancia desde fines del año de 1914, demostrando actividad en el transporte de tropas, en la vigilancia de las costas y la pacificación de la Baja California, y en el dominio completo de las costas del Pacífico.

En febrero de 1915 fue hundido el transporte "Progreso" en el puerto de su nombre, por los enemigos de la Causa Constitucionalista; pero sin omitir gastos, fue puesto a flote y se mandó a New Orleans para su carena general, y contando con los elementos modernos, será en el servicio del litoral del Golfo la unidad de más importancia por ahora.

Fueron adquiridos para auxiliares del servicio de guerra, el vapor "Olimpia", que acondicionado para el efecto, sirvió como transporte con el nombre de "Plan de Guadalupe", hasta que fue vendido en New Orleans ; el "Alameda", el "Maclovio Herrera" y el "Atlanta" que fue también enajenado después; el navío de guerra "Sonora", que cuenta con aparatos radiotelegráficos.

La antigua corbeta-escuela "Yucatán" que había sido retirada del servicio por inútil, fue arreglada de manera de poderla destinar, como se ha hecho, a Escuela de Grumetes.

Para la tramitación de todos los asuntos relacionados con la marina de guerra y la mercante en todo el litoral del Atlántico, se creó la Comandancia General de Marina del Golfo.

En el reducido personal de jefes, oficiales y maquinistas de la Armada, hubo dos promociones de ascensos en el año de 1915, y se proyecta otra que servirá de estímulo para los que se hallan en servicio.

Se encuentra en estudio el establecimiento de un plantel que substituirá con ventaja a la antigua Escuela Naval, y no obstante la clausura de ésta, han sido comisionados varios exalumnos a bordo de los buques de guerra, con objeto de hacer sus estudios teórico-prácticos, habiéndose examinado ya algunos de ellos para aspirantes de primera y terceros maquinistas de la Armada.

Se consideró necesario el restablecimiento de las capitanías de puertos, pues se ha visto que por diversos servicios, principalmente el de practicajes, el Erario ha recaudado en pocos meses cantidades bastante considerables.

Ya se han corregido y próximamente se pondrán a la consideración del H. Congreso, el Código de la Marina Mercante y la Ley Orgánica de las Capitanías de Puerto, y está para publicarse el Reglamento de exámenes de capitantes, maquinistas y patrones de la misma marina.

Desde el restablecimiento de las Capitanías se ha abanderado buen número de embarcaciones, tanto en el Golfo como en el Pacífico, destinadas al tráfico de altura y cabotaje, observándose que paulatinamente se está regularizando el servicio de la Marina Mercante en nuestro país.

Para corresponder al efectivo del ejército y a las atenciones de la campaña, se han instalado 24 hospitales militares y 15 puestos de socorros, además de los subsistentes en épocas anteriores; se ha nombrado el personal necesario y se han proporcionado los elementos respectivos, resultando así un total de 40 hospitales y 20 puestos de socorros, aparte de las secciones sanitarias que acompañan a las columnas en campaña.

De acuerdo con el decreto expedido el primero de enero próximo pasado por la Primera Jefatura de mi cargo, se estableció la Escuela Constitucionalista Médico Militar, adscripta al Hospital Militar de Instrucción de esta plaza, integrada por 40 profesores honorarios, nombrados del personal facultativo del mismo establecimiento.

Se ha prestado especial atención a la Administración de Justicia Militar, con el firme propósito de moralizar al Ejército, y a ese efecto se han establecido en toda la República 43 Juzgados de Instrucción Militar y 23 Consejos de Guerra Permanentes, que han estado funcionando con toda regularidad, además de los Juzgados y servicio de prebostaje que se adscribieron a cada unidad estratégica del ejército.

Igualmente se restableció la Procuraduría General Militar, al principio con dobles funciones, las propias y las que corresponden a la Procuraduría General de la República, hasta que fue instalada nuevamente esta última oficina, en cuya época se dividieron las atribuciones respectivas que a cada una les corresponde conforme a las leyes. Se creó para el mejor servicio del público la Jefatura de los Defensores de Oficio.

El primero de junio del año próximo pasado se creó un departamento especial que se denomina Agencia General de Compras, con el fin de proveer al Ejército y dependencias de esta Secretaría, de útiles, muebles, enseres, instrumentos científicos, etc.

Esta Agencia ha estado funcionando con toda regularidad, y mediante reformas que se han ido implantando en el sistema de compras y celebración de contratos con los fabricantes, productores y almacenistas, se ha obtenido una reducción de precios que en relación con los del mercado y los primitivos al abrirse la Agencia, significan una economía de un 30%.

Para atender a los pagos de haberes, gratificaciones, forrajes, valor de maquinaria para las diferentes fábricas, fletes y pasajes por mar y tierra, así como para satisfacer lo relativo a varias demandas de requisiciones de víveres y otros elementos proporcionados a personas adictas a la Causa Constitucionalista, se han invertido desde el mes de marzo próximo anterior hasta marzo último, las siguientes cantidades: en papel moneda trescientos sesenta y tres millones, quinientos veintisiete mil cincuenta y ocho pesos, once centavos ; en oro nacional treinta y seis millones, cuatrocientos un mil seiscientos sesenta y ocho pesos ochenta y ocho centavos ; en dólares dos millones, trescientos ochenta y nueve mil setecientos cuarenta y ocho dólares treinta y cuatro centavos; en moneda japonesa trescientos sesenta y seis mil yens.

En virtud de la depreciación del papel moneda últimamente emitido, se ordenó que a partir del 19 de noviembre de 1916 se abonaran a los miembros del ejército sus haberes en metálico y en papel moneda en la siguiente proporción:

Un general de división, diez pesos oro nacional y treinta pesos papel moneda; general de brigada, ocho pesos oro nacional y veinticinco pesos papel moneda; general brigadier, seis pesos cincuenta centavos oro nacional y veinte pesos papel moneda; coronel, cinco pesos oro nacional y doce pesos cincuenta centavos papel moneda; teniente coronel, cuatro pesos oro nacional y diez pesos papel moneda; mayor, tres pesos oro nacional y siete pesos cincuenta centavos papel moneda; capitán primero, dos pesos cincuenta centavos oro nacional y cinco pesos papel moneda; capitán segundo, dos pesos oro nacional y cuatro pesos cincuenta centavos papel moneda; teniente, un peso setenta y cinco centavos oro nacional y cuatro pesos papel moneda; subteniente, un peso cincuenta centavos oro nacional y tres pesos cincuenta centavos papel moneda; sargento primero, ochenta centavos oro nacional y un peso cincuenta centavos papel moneda; sargento segundo ochenta centavos oro nacional y un peso veinticinco centavos papel moneda; cabo, sesenta centavos papel moneda; soldados, cincuenta centavos oro nacional y un peso papel moneda.

A los asimilados empleados de esta Secretaría, se les asignaron sueldos especiales en proporción a los de los militares en servicio activo.

A partir del primero de diciembre del año próximo pasado se asignó a los generales, jefes y oficiales un haber diario equivalente a la mitad de las cuotas consignadas en el Presupuesto del año fiscal de 1912 a 1913.

A las fuerzas que operan en los Estados de la frontera norte del país y en el Territorio de Quintana Roo, se aumentaron en veinte por cien.to las cuotas citadas.

El 5 de febrero último se elevaron los haberes del personal de tropa a un peso veinte centavos para los sargentos primeros, a un peso diez centavos para los sargentos segundos, y a un peso para los cabos y soldados.

Se han girado circulares a los jefes con mando de fuerza, previniéndoles que presten a los pagadores nombrados por la Secretaría de Hacienda, toda clase de facilidades para la toma de posesión de sus puestos, y para el mejor desempeño de sus funciones.

La Secretaría de Guerra ha consagrado sus actividades y energías al mejoramiento del Ejército y de la Marina Nacionales para bien de la Patria, no habiendo omitido esfuerzo alguno para obtener benéficos frutos en su asidua labor, a pesar de los escollos que ha encontrado dadas las condiciones delicadas por que atraviesa el país en la época actual.

Señores Diputados:

Señores Senadores:

La magna tarea que puso sobre mis hombros la protesta que como Gobernador de Coahuila hiciera de guardar y hacer guardar la Constitución Federal, el voto imperativo de la Legislatura de aquel Estado y el grito de protesta de la juventud heroica, reunida en la Hacienda de Guadalupe, el 26 de marzo de 1913, está concluida.

La historia justiciera vendrá a pronunciar su fallo inapelable y ella dirá si cumplí con mi deber y si la obra realizada corresponde a lo que de mí se esperaba y debía racionalmente exigírseme en las circunstancias del medio y del momento en que mi labor se ha desarrollado.

Lo único de que yo puedo daros seguridad, es de la sinceridad y firmeza de mis propósitos y del desinterés con que me he conducido: no he buscado más que la redención del pueblo mexicano, su engrandecimiento por una educación sólida y su libertad por la práctica sincera de las instituciones democráticas que él ve, y con razón, como la garantía de sus libertades.

La suerte de la República que desde mediados de febrero de 1913 hasta hoy ha exigido todos mis esfuerzos y sido el objeto único de mis desvelos, y que me ha causado tantas inquietudes en medio de tantos peligros como ha habido que conjurar, queda desde estos momentos confiada a vuestro celo y yo espero que con vuestras luces y patriotismo, sabréis guiarla por el camino que conduce a la prosperidad y al imperio de la ley y de la justicia.

No debéis olvidar, ni por un momento, que representáis a un pueblo que quiere ser libre y que ha hecho enormes sacrificios por conquistar instituciones que le permitan realizar tan bello ideal; y por ello habréis de tener siempre presente que la democracia, resolviendo las cuestiones por la mayoría de votos, no se reduce simplemente a la mayoría del número formada por la codicia o la ambición de agitadores que arrastran a la multitud, que no discierne ni tiene juicio propio, al peor partido, ya halagando sus pasiones bajas, ya engañándola con promesas que nunca se cumplen y que siempre resultan quiméricas, para satisfacer intereses personales, sacrificando el bien de la comunidad en los mismos altares en que debía rendirse culto a la verdad y nada más que a la verdad.

La democracia, la única que puede establecer la concordia en todas las clases sociales, por la armonía de todos los intereses, sobre la base de la independencia de todos los hombres y especialmente de los miembros de un mismo cuerpo político, y de la perfecta igualdad entre ellos, no es, no puede ser otra. cosa, en esencia y en verdad, que el gobierno de la razón alta, profunda y serena, que palpando las pulsaciones de la vida de la Nación y observando atentamente su historia y sus necesidades y tendencias, busca fórmulas adecuadas para establecer y conservar el equilibrio en sus fuerzas vitales, medidas salvadoras para remediar males que amenazan su existencia o la hacen difícil y desgraciada, y reformas útiles para levantar su espíritu y ennoblecer su voluntad, despertando y fortificando sentimiento de piedad para los desvalidos, de liberación para los que sufren por las injusticias sociales y de fraternidad y simpatía para todos.

Por esta razón, la democracia sincera y rectamente vista y honradamente practicada, no debe buscar la mayoría en compromisos de partidarismo, cualquiera que sea su origen y el nombre con que se le ampare, si no en la representación de todas las clases y de todos los intereses legítimos.

Vosotros sois, no los representantes de un partido, sino del pueblo todo: subordinar, por lo mismo, los intereses de una clase o de un grupo a los de otro, sería no solo injusto sino peligroso.

Está en vuestras manos la implantación de las instituciones democráticas, y tenéis que demostrar que la Revolución no ha sido estéril; de lo contrario no se habría conseguido otra cosa que substituir la voluntad arbitraria de uno con la caprichosa y opresiva de muchos.

Si estáis hoy libres de la presión y consigna de los de arriba, vuestro decoro y la dignidad del Congreso requieren que también seáis enteramente independientes de los demás; cualquiera causa que comprometa vuestra libertad, comprometerá la suerte de la República.

En el frontispicio de la academia del genial Platón, había esta leyenda: "Aquí sólo entra el que sabe geometría."

A este recinto augusto no debe llegar jamás el ruido de las pasiones bastardas, cuyo oleaje tempestuoso no debe trasponer sus umbrales, para que en él sólo se escuche la voz serena de la razón, que busca la verdad, y los sonoros acentos del patriotismo que exige que la Nación sea grande; por eso, para cumplir con vuestra misión, debéis siempre tener presente que aquí sólo debe entrar el que no tenga más que una idea: la del bien público; una sola preocupación: hacer al pueblo libre; una sola pasión: el amor a la patria.

Respuesta del Diputado Eduardo Hay, Presidente del Congreso.

Ciudadano Primer Jefe del Ejército Constitucionalista, encargado del Poder Ejecutivo de la Unión:

Con piedra blanca quedará señalada en los fastos de la historia mexicana, la gloriosa fecha de hoy en que, la Representación Nacional vuelve a abrir el alcázar de la ley, para iniciar sus labores legislativas, después de un paréntesis de trágicas convulsiones provocadas por el atentado más ignominioso que registran nuestros anales, cometido por los jurados enemigos de las instituciones democráticas.

En el breve y atinado exordio de vuestro informe, habéis esbozado a grandes líneas la génesis del movimiento reinvindicador que desde el primer momento, enunció las dos grandes finalidades que tras cruentos sacrificios, ha tenido la dicha de ver coronadas con el éxito más halagador: el castigo del crimen político de febrero de 1913 y la restauración del orden constitucional.

Tal fue la divisa de la pugna trágica que tuvisteis la honra de encabezar, sintetizada en el memorable Plan de Guadalupe.

Pero, aparte de estas finalidades, que ya de suyo son bastantes para justificar una lucha de cuatro años, durante ese lapso de tiempo tuvisteis la atingencia de saber interpretar las aspiraciones del pueblo mexicano, sediento de justicia, de bienestar y de libertades de toda especie, y así pudisteis encarnarlas fidelísimamente en el memorable decreto de 12 de diciembre de 1914 que es, sin duda alguna, el magnífico complemento del gallardo reto de Guadalupe.

Dicho decreto fue el programa político, económico y social de la Revolución y ha servido de pauta a las reformas hechas a la Constitución de 1857 en la última expedida en la ciudad de Querétaro, en la cual descuellan entre otros capítulos fundamentales: el problema de la educación popular, el problema obrero y el problema agrario.

Así es como las promesas de la Revolución, basadas en su programa de 12 de diciembre de 1914, se han convertido en principios constitucionales por medio de los cuales se llegará a la realización de las necesidades del pueblo mexicano.

Así es cómo la Revolución ha comenzado a satisfacer los anhelos populares.

La interesante reseña a que habéis dado lectura contiene en su primera parte, en magnífica síntesis, material fecundo que los historiógrafos sabrán aprovechar cuando se ocupen de burilar los episodios de esta magna lucha en que se han destacado tantos heroísmos, removido tantos obstáculos, conjurado tantos peligros, y en que tantas veces, por criminales maquinaciones de los vencidos, se vio gravemente amenazada la autonomía nacional.

Cuando los pensadores y los sociólogos se detengan a analizar la última epopeya mexicana, a ponderar sus causas determinantes, justas y nobles, su desarrollo progresivo, su crecimiento constante, sus penurias sin cuento, sus sacrificios, sus martirios, su fe profunda que la condujo, a victorias increíbles, todo ello sorprendente, incontrastable, homérico; cuando en los lienzos de la historia se hagan desfilar las legiones del pueblo disputando del uno al otro confín de la República los lauros del triunfo a las huestes liberticidas ; cuando se aquilaten las resistencias que ha tenido que abatir este enorme movimiento libertario; cuando a todos estos factores se sumen las dificultades internacionales amontonadas ante el carro triunfante de la Revolución para hacerla abortar para ilusionar sus conquistas, para hacer estéril tanta sangre derramada; y cuando de ese análisis, de esa ponderación, en el fondo del lienzo trágico se destaque vuestra ilustre personalidad como el símbolo de la ley, como la encarnación de la justicia, y como el impasible abanderado de la dignidad nacional, entonces, acallados los odios, serenados los espíritus, de todos los labios brotarán himnos de alabanza, de todos los corazones raudales de gratitud.