Discurso De Salvador Cayetano Carpio En El Xiii Aniversario De

Chapter 3

Chapter 33,435 wordsPublic domain

Ese concepto de diálogo sí entra dentro de la estrategia de la organización si entra dentro de la estrategia de la organización que dice que lo diplomático es medio estratégico que debe usarse con toda la riqueza y con toda la agilidad posible; estratégico, pero auxiliar de la lucha interna. Entonces es en este momento en que hay varias posibilidades de diálogo. Hay una cosa que debe quedar clara y es la siguiente: el diálogo que Reagan está proponiendo es un diálogo que no puede ser aceptado, las FPL en eso están claras y en el FMNL —hasta este momento— también hay consenso en eso. ¿Por qué? Porque significa un diálogo para, bueno... ¿Como vamos a participar en esas elecciones? ¿Cuáles son las reglas? No, no estamos de acuerdo con eso de ponernos tales y tales condiciones. Un diálogo para participar en el paraguas. En segundo lugar porque es un diálogo para legitimar esa maniobra peligrosa de la guerra psicológica de la amnistía y, en tercer lugar, para legitimar las alucinaciones de que puede haber una paz digna y justa en este momento, cuando Reagan se está preparando para tratar de deshacernos. Entonces la línea que tienen las FPL, que yo legítimamente puedo decirles fue el espíritu de las discusiones del Comando Central y de sus resoluciones, fue la siguiente: No a las elecciones y la lucha contra ellas y su desenmascaramiento. ¡No entregaremos ni una sola arma! ¡Verdad! ¡Ni una arma! ¡Al contrario, cada vez debemos requisar más armas! En relación con las armas, está bien claro: nosotros no entregaremos armas sino que cada vez tenemos que conquistar más armas de manos del enemigo. En tercer lugar no admitimos tregua como condición para impulsar o para empezar o para hacer diálogos o negociaciones. La tregua sólo serviría en este momento, para darle un respiro a un ejército que está en malas condiciones, en muy malas condiciones. La tregua serviría para armarlos y para ponerlos en condiciones que no tienen en este momento, de preparar las fuerzas móviles y de que después puedan lanzarse con más vigor contra las fuerzas revolucionarias. De manera que tregua y diálogo en este momento no están, ni deben estar ligados como condición previa. La tregua, el cese del fuego no son cosas que no puedan considerarse, sino dentro de una negociación, si al fin se llega a un acuerdo digno, digamos que dure varios años o que dure lo que dure; pero al final se llega al triunfo del pueblo con esa negociación, entonces claro que hay que parar el fuego, y vienen las condiciones de cómo parar el fuego. Si el enemigo entrega las armas, donde las va a entregar, etcétera, o cómo va a ser esa correlación de fuerzas. Pero en este momento, la tregua es inadmisible como condición para el diálogo, y tampoco nosotros estamos por el camino de los golpes de Estado, sino que nosotros consideramos que cualquier golpe de Estado, incluso el de Majano, si llega a darse, nosotros debemos de continuar e intensificar en ese momento más la lucha y tratar de ganar lo más posible masas, para lanzarlas a la lucha, al combate en distintas formas, para aprovechar la coyuntura de un golpe de Estado, sin favorecer a los bandos reaccionarios que estén en lucha.

Por eso, varias cosas están claras en el futuro de nuestra lucha. Toda organización revolucionaria tiene que tener claro su pasado, su presente y su futuro, si es que quiere estar en capacidad siempre permanentemente, de tener capacidad de poder orientar al pueblo. Entonces, nuestra Organización ha visto con honor que su línea estratégica trazada en sus primeros años, cambió la historia del país, la está cambiando, incorpora a más fuerzas, propició la formación de una unidad que, aún con diferencias ideológicas estratégicas y tácticas profundas, hay entre diversas Organizaciones; sin embargo, sí es un instrumento básico y estratégico para nuestro pueblo, para avanzar y para seguir sobre esa base, avanzando en mayor escalones de unidad. Tiene claro también de que ha cometido muchos errores nuestra Organización. Errores en el terreno de la construcción de nuestro Partido, que son los que se sienten con mayor dureza en este momento. Después de muchos años de estar haciendo esfuerzos por la construcción de un verdadero Partido Marxista Leninista, nos encontramos con que ni siquiera hemos avanzado en la tarea fundamental de crear la base de la Organización, de crear en forma verdadera y vigorosa la base celular, la base de células que esté adentro de las masas, dirigiendo las masas. No hemos podido todavía; estamos haciendo esfuerzos, se están formando células ya, se está tomando otra característica, pero no podemos hablar de Partido Marxista Leninista si no hay base, por qué entonces no existe verdadero centralismo democrático, porque el centralismo democrático no es un camino de una vía. No es sólo de una dirección que esté dando órdenes y orientaciones sin recibir la riqueza de la masa. Una dirección así se vuelve burocrática, por fuerza, porque ya Lenin lo decía, no se puede dirigir un pueblo, no se puede dirigir a la clase obrera, como lo hacían o lo creían los pensadores y filósofos idealistas antiguos, metidos en una urna de cristal, aislados del pueblo. Entonces una Organización que no tenga raíces entre las masas no le llega a la dirección la verdadera realidad, pensamiento, aspiraciones y disposiciones del pueblo. Centralismo Democrático significa un funcionamiento de dos vías, de orientación de parte de la dirección, de las opiniones, del conocimiento de la base y del pueblo, para tener los suficientes elementos y poder elaborar buenas líneas de dirección. No podemos estar satisfechos con el estado en que se encuentra el Partido todavía a estas alturas, después de tantos años en que estamos luchando por formar el Partido del proletariado. Desgraciadamente no toda nuestra membresía, en determinado momento, comprendió la necesidad de fortalecer la vida celular precisamente porque hay muchas otras necesidades, crear un ejército, crear determinadas Organizaciones Populares, sustituir Cuadros en esas organizaciones, las Comisiones, las Subcomisiones, los Equipos, etcétera. Hay muchas necesidades en una Organización que se hace grande, pero entonces, dentro de ese ambiente nos desviamos del pensamiento correcto de lo que es un Partido del Proletariado y menos preciamos durante años la necesidad de la formación celular y de los organismos intermedios; menospreciamos las Direcciones Zonales, los Comités de Partido y las células, y las FPL no ha salido del todo todavía de ese esquema porque todavía no hay suficientes células. Las FPL todavía no ha salido de ese esquema, y entonces se convirtió, no en un verdadero partido del proletariado Marxista Leninista, sino que en un partido de elite, de cuadros Marxistas-Leninistas, en su ideología, pero en la práctica, como partido, todavía no ha alcanzado a llegar a sus raíces a la masa y esa es la tarea fundamental, porque sólo así va a poder ser un verdadero Partido. De lo contrario, con años y años de estar en esa pelota, en que sólo entre nosotros los cuadros hay vida y hay aparente Centralismo Democrático, se van creando deformaciones, se van creando situaciones en las áreas, cuadros valiosísimos de las áreas a veces desmejoran, se van adquiriendo —nosotros, los dirigentes, los cuadros en la Comisiones, Subcomisiones o Direcciones Zonales— determinadas características que no son las de la humanidad y la modestia proletarias que antes tenía un cuadro, por ejemplo. Y dentro de ese ambiente se va haciendo mucho la prepotencia, la arbitrariedad, el creerse árbitro pues, de convertir o no convertir en miembro aquel, o quitarlo para allí en el momento que le de la gana, en la hipersensibilidad a la crítica y en comenzar a castigar a aquel que critica, incluso a aterrorizar a la base.

Se van creando una serie de cosas que no son del Partido del Proletariado, porque no existe el juego del Centralismo Democrático, que es de abajo para arriba y de arriba para abajo. Entonces, de aquí arriba sí se puede criticar muy fuertemente a cualquiera, pero si de abajo para arriba hay una crítica, entonces ya como no estamos acostumbrados por años a que nos critiquen, entonces nos sublevamos y a veces hay quien tiene todavía la moderación de no reaccionar mal, la modestia, pero hay quien tiene sí, la impaciencia de reaccionar mal, y de rebotar la crítica y de usar sus poderes en mala forma para el castigo a los que critican etcétera. Es decir, en la construcción del partido, no podemos decir que estamos satisfechos de cómo hasta este momento se ha avanzado. Ha avanzado bastante, las Direcciones Zonales han hecho un trabajo muy grande sobre todo en el año y medio último, muy grande, sobre todo de agosto de 81 para acá. Muchos cuadros, muy sacrificados, están trabajando en los poderes populares, hay asambleas de miembros, es decir se está generando una nueva vida, una vida va creciendo, se va desarrollando el Partido, va agarrando una dinámica. Una dinámica que si agarramos nosotros la conciencia de la necesidad de impulsar esa dinámica, de la creación de las células y del funcionamiento del Centralismo Democrático, tendremos la capacidad de formar un verdadero Partido, el verdadero Partido del proletariado Salvadoreño.

En este día 1º de abril, a los trece años de la formación de la Organización, nosotros podemos decir con orgullo que también tenemos grandes éxitos en el trabajo de nuestras Fuerzas Armadas Populares de Liberación. Podemos decir que estamos preparados para darle golpes, a corto plazo, más fuertes al enemigo y que este año va a ser un año de grandes y gloriosas batallas ganadas por nuestro pueblo, bajo la dirección de la FPL, y también tenemos bastantes motivos para considerar que estamos haciendo avances en el trabajo de masas, buenos avances en las zonas donde hay influencia nuestra, en las zonas en disputa y en las ciudades en San Salvador y en otras ciudades. Tenemos razones para considerar que estamos pasando ya la situación más difícil que teníamos. Y estamos seguros que nuestra organización con su realismo, son su convicción de que es estratégica la unidad de todo el pueblo para ganar la guerra, estamos seguros y con toda la voluntad de hacer todos los esfuerzos porque avance el FMLN y del FDR dentro de un enfoque realista y de contribuciones realistas, que necesitará lucha ideológica correcta contra las corrientes que sean incorrectas dentro de su seno.

El Comando Central aprobó que nos hiciéramos una autocrítica de toda la vida de la Organización, lo cual es toda una tarea de análisis, para que pueda servir para perfeccionar nuestro trabajo en el futuro, y en ese sentido es necesario imbuirse de mucha responsabilidad, porque a veces pasamos de un extremo a otro extremo, de considerarnos culpables de todo. Bueno, nos ponemos en disposición de autocriticarnos, hay dos formas de hacer la autocrítica, una autocrítica correcta que esté basada en el análisis Marxista dialéctico de la situación en cada momento determinado, o una autocrítica que haga abstracción de la realidad de cada momento, al tomar cada paso. Entonces Lenin, cuando hablaba de la autocrítica o de la crítica, ponía una figura que decía lo siguiente: hay quienes quieren criticar tesis o enfoques que consideran incorrectos y que realmente tienen algo de imperfecto, puesto que siempre está en perfección una línea, pero tratan esta situación que se necesita enderezar, con un criterio, como una mamá que cuando baña a su bebé para quitarle la suciedad, lo enjabona bien y al final no sólo arroja la porquería y el jabón de la batea, sino que arroja el niño.

Es necesario saber hacer la crítica y la autocrítica en sentido Marxista Leninista, porque se puede caer en graves errores de considerar como error y equivocado las más grandes glorias de las FPL, al no hacerlo en forma dialéctica, precisamente y al no volver a plantearse la situación concreta en que se tomó. Por ejemplo, por qué vamos a dar golpes de pecho nosotros, considerarnos como grandes sectarios, por el hecho de que proclamamos un nuevo enfoque de alianzas de clases favorables a los intereses de la clase obrera y el campesinado, en un país en donde estas clases son las clases mayoritarias y fundamentales. Y precisamente podemos llegar nosotros en nuestro golpe de pecho o en nuestro deseo de ser bien acuciosos y sinceros con nosotros mismos, a entrar en un tipo de análisis crítico o autocrítico, que precisamente nos suceda lo que dice Lenin, comenzar a llamar sectario a todo lo que hizo grande a las FPL y a todo lo que tiene que valor precisamente para oponerse a las maniobras de una burguesía sedienta del sudor de nuestros obreros.

Esta revolución puede terminar de dos maneras, esta guerra puede terminar con una coalición de fuerzas, de la burguesía, de la derecha incluso, un sector de la derecha y un sector de centro, es decir una coalición lo suficientemente grande como para tomar las riendas del poder, lo que significaría un modelo de sociedad y de gobierno, un modelo burgués, muy conocido ya por la burguesía. La burguesía no puede contar su historia de la revolución del 11 al 20 en donde murieron un millón de campesinos, su historia de cómo poder domar (perdónenme la palabra tan fuerte) domar a una clase obrera tan grande y orientar bajo su dirección o más bien dicho para sí misma a un gran campesinado. No sólo la mexicana, son cientos de casos en los que no valió la sangre de los obreros y de los campesinos. Todavía no está definida la guerra, todavía no está definida la hegemonía de una clase y entonces que en este momento comencemos a darnos golpes de pecho, de decir que hicimos mal, que somos sectarios porque la alianza obrera-campesina... ¿para qué vamos a hablar de eso?... ¿porque nos aleja de otros aliados? Pues claro puede tal vez alejarnos durante un tiempo de otros aliados, pero también al contrario puede ser el camino para conseguir a esos otros aliados en una actitud, ya no de pretensión del poder total. Que comencemos a decir: las alianzas de clase las planteamos mal, somos sectarios. Y que comencemos a plantear precisamente la línea de la organización, querámoslo o no, en forma directa o indirecta, que la comencemos a plantear como sectaria y que es necesario darle vuelta a las tesis fundamentales de la Organización, para poder marchar dentro de las oportunidades que se presentan en determinada guerra. La crítica y la autocrítica no significan ponerle el calificativo de sectario a lo grande que la Organización tiene. Por ejemplo, sería grave si alguien dijera que es sectarismo que nosotros queramos defender los intereses de la clase obrera. O que nosotros nos ponemos demasiado por delante. Las FPL se deben a la clase obrera, y la clase obrera, realmente es increíble en un país tan luchador que siendo tan grande su participación en la revolución, no tiene todavía un verdadero Partido Marxista Leninista, entonces la aspiración de convertirse en el Partido Marxista Leninista no es sectario, es una obligación fundamental para la revolución.

Es cierto, pueden haber Marxistas Leninistas verdaderos, verdaderos comunistas digamos, en otras organizaciones, concedamos. Pero bueno qué capacidad concentrada hay en lo que le llaman “los marxistas dispersos”; qué capacidad concentrada hay para ponerse firmemente a construir su partido al proletariado. Precisamente la misma palabra disperso está mostrando que no tienen ni la capacidad ni todavía la voluntad. El núcleo marxista más grande, más consecuente en estos últimos 13 años, más verdadero, más dispuesto y con mayor posibilidad de convertirse en el partido del proletariado verdadero son las FPL en El Salvador, y con esto no estamos menospreciando hermanos, ni aliados que están derramando la sangre a la par de nosotros. No los estamos menospreciando, pero estamos viendo una realidad. Entonces, por ejemplo, decir que es sectarismo tratar de convertir a las FPL en el partido Marxista Leninista, digamos pues, como a guisa de ejemplo que pudiera llevarse hasta esos extremos en la autocrítica es algo que, el Comando Central lo dejó bien claro, la obligación de convertirnos en partido Marxista Leninista. Esto no significa menospreciar a nuestros compañeros, que tal vez haya un grupo en algunas de las otras organizaciones, no significa menospreciarlos ni negarles porque no hacen ellos el esfuerzo, si en realidad tienen la voluntad de hacerlo, pero no vamos a esperar una necesidad histórica de nuestro pueblo, así como no esperamos en 1970 hasta que se convencieran los reacios no vamos a esperar tampoco hasta que se convenzan y a que se desdispersen los marxistas dispersos para organizar el partido del proletariado de los marxistas no dispersos con voluntad de defender los intereses del proletariado hasta el final; es decir, tenemos que convertir a la FPL en el partido del proletariado.

De manera que la tarea que nuestro Comando Central ha dado, es una tarea de mucha responsabilidad y es un deber buscar en nuestra historia y en nuestro presente los aspectos débiles, hacernos nuestra autocrítica y eso nos obliga precisamente a hacer las cosas dentro de nuestro método de acción, de análisis y de conocimiento, dentro del Marxismo Leninismo. No botar el bebé junto con el jabón y no comenzar a decir de que nuestra voluntad irreversible de hacer de las FPL el partido Marxista Leninista, es sectario, porque no estamos reconociendo los méritos de otros, no, o que proclamar como base de las alianzas, la alianza obrero campesina es sectario, tampoco. O que la lucha de clases continúa siendo el motor de nuestra revolución, comenzar a considerar eso como sectario, tampoco. Ser amplio, utilizar los cuatro medios de lucha incluyendo la negociación y los diálogos como medio auxiliar y darle al enemigo lo más duro y lo más fuerte que se pueda en los golpes militares, lograr las mayores requisas de armas, formar más unidades militares, hacer más poderoso nuestro ejército y de esa manera, ayudar más a nuestro pueblo y al FMLN, en una lucha correcta por el triunfo de nuestra revolución y de esa manera derrotar, también una a una las maniobras políticas del régimen de Magaña.

Por último, debemos decir que Centro América se encuentra bajo una amenaza del Imperialismo Norteamericano. Nicaragua ha sido invadida por más de mil soldados contra revolucionarios, dirigidos de forma centralizada, hay amagos de seguir invadiendo a Nicaragua, hay amagos de guerra entre Honduras, guerra de provocaciones de Honduras contra Nicaragua, hay amagos de intervención en nuestro país. Entonces, en este momento en lo internacional, el lema fundamental es lograr crear toda una conciencia y toda una acción mundial, una voluntad, una acción, una actividad mundial, contra la intervención del Imperialismo en Nicaragua y El Salvador, en Guatemala, contra su injerencia en Honduras y en Costa Rica. Esa es en este momento la bandera de lucha más importante, crear una oposición desde todo el mundo, hacer conciencia, porque incluso algunos gobiernos amigos, por sus propios intereses de Estado (México, Panamá), no le entran muy bien al problema, y en parte hay algunas cuestiones que podrían secundar. Entonces, el deber mayor en este momento, es levantar la lucha contra la intervención del imperialismo, usar todos los foros públicos mundiales, excitar a todas las organizaciones amigas, acercarse a todos los gobiernos posibles, amigos: usar todo tipo de campañas creando esa gran conciencia y esa gran lucha mundial contra la intervención del imperialismo en El Salvador y en Nicaragua, y mientras tanto, intensificar al máximo nuestros golpes contra ese ejército, que se termine de desmoralizar, que se profundicen más sus contradicciones y de esa manera, con ayuda del mundo entero en contra y con la opinión pública norteamericana, en contra de la política intervencionista de Reagan, y metiéndole duro al asunto militar y a la preparación insurreccional en las ciudades y en los lugares en disputa, nosotros, en lo que falta del año, creo que nuestro pueblo va a dar un salto estratégico de calidad en la correlación de fuerza, dentro de lo cual estamos seguros que con la claridad de nuestra línea, nuestra voluntad y nuestra cohesión en torno a la línea estratégica que para la toma del poder ha trazado el Consejo, que ha ratificado el Comando Central en 1981 y el Comando Central de este año, y uniéndonos en torno a esa línea, a la formación del Partido, al fortalecimiento de las FAPL, a conquistar las masas, a fortalecer realistamente la unidad, creo que nosotros daremos una contribución cada vez mayor al avance de la lucha de nuestro pueblo y a la victoria final.

¡REVOLUCIÓN O MUERTE!

¡EL PUEBLO ARMADO VENCERÁ!

Salvador Cayetano Carpio, Comandante Marcial

Categoría:Documentos de Salvador Cayetano Carpio Categoría:D1983