Discurso De Salvador Cayetano Carpio En El Xiii Aniversario De
Chapter 2
Esa lucha de clases interna es el fundamento de la revolución en nuestro país y en cualquier país. Y resulta que en nuestro país, encuentra un ambiente, un medio en el cual la gran mayoría de la población es proletaria, de la ciudad o del campo, y en que ha sido tan dura la lucha por alcanzar aunque sea alguna pequeña legislación, algún pequeño aumento de salario, ha sido tan duro durante tantos decenios que es una lucha de clases muy radicalizada, lo cual no entienden en otras latitudes; entonces una organización que realmente exprese los intereses del pueblo, de ese pueblo, de ese medio que tiene que expresar, que tiene que reflejar, tiene que expresar pues también ese grado elevado o bajo de radicalización de la lucha de clases de su propio pueblo. Entonces, el que no comprende las leyes de ese desarrollo y el grado de desarrollo del proceso revolucionario de ese pueblo, puede creer de que determinadas consignas de lucha son, podríamos decir, sectarias, porque tal vez en otras sociedades está de otro modo, no está radicalizado, no está tan agudo, no tiene 53 años encima de sangre, de masacres: no tiene 53 años encima de tiranía militar, entonces puede considerar determinados aspectos de nuestra lucha del pueblo salvadoreño como demasiado radicalizados, sin tomar en cuenta que es el medio de lucha de clases en que se mueve ese pueblo y en que ha llegado a esta guerra, en que tenemos precisamente ante nosotros un enemigo sangriento que no se detiene ante nada, ni ante los refugiados sufriendo en el exterior; o allá adentro, ya llevamos más de 40 mil muertos del 80 para acá, una guerra en que no es un enemigo que se va a rendir, no se va a rendir hasta el último momento en que ya no pueda, que ya sus armas estén destrozadas, que ya no tengan con que defenderse, pero este es un enemigo que se defiende hasta con piedras, el enemigo salvadoreño, enemigo del pueblo y es una contrarrevolución que desde ahora mismo se está preparando para si hay un momento de tregua o un momento de tregua o un momento en que pierda el poder, cree él momentáneamente, se está preparando para una revancha sangrienta.
Las FPL tomaron como base ese aspecto práctico de nuestro pueblo, el aspecto de que lo interno es lo fundamental, la incorporación del pueblo a su lucha es lo fundamental y lo fundamental es que nosotros podamos sobrevivir con nuestros propios medios, con nuestros propios esfuerzos, cualquier situación. Por eso, podría parecer sectario por ejemplo ahora, a alguien, sectario de que el 1º de abril del 70 uno de los primeros acuerdos que tomamos fue el siguiente: nosotros no le hemos probado a nuestro pueblo que somos revolucionarios, no tenemos derecho a decirnos que somos revolucionarios. Nosotros tenemos que agarrar un nuevo sistema de vida, tenemos que abandonar a la familia, tenemos que abandonar nuestras profesiones, tenemos que ejercitarnos, tenemos que aprender el arte militar, tenemos que tener mucha disciplina. Ahora podría causar incluso risa en quienes no entienden cuando un pueblo quiere liberarse y no tiene las armas, pero tomamos esa determinación y además no teníamos un solo centavo, ni una sola arma, tomamos la determinación, no sólo de no presentarnos todavía como organización revolucionaria, sino que tomar el nombre ya cuando hubiéramos demostrado al pueblo de que había una organización verdaderamente revolucionaria en el país, y en el segundo lugar, incluso estando en esas condiciones que no teníamos un solo centavo, una sola arma, tomamos el acuerdo bien categórico de valernos por nuestros propios medios, de que en la lucha del pueblo salvadoreño lo fundamental era su propio esfuerzo por liberarse y entonces no solicitar ninguna ayuda solidaria a ninguna de las organizaciones hermanas del exterior.
Por dos razones: porque no queríamos llegar meritoriando diciendo que estábamos en la aspiración de convertirnos en guerrilla, que nos ayudaran para eso, como había sido la historia durante 10 años de lucha, de pequeños grupos a los que se les ayudaba y luego después resultaba que no habían valorado bien la situación y no podían desarrollar la lucha. Si no que partiendo de nuestro propio esfuerzo, partiendo de nuestro propio esfuerzo, partiendo de cero y de lo simple a lo complejo, nosotros tomamos el acuerdo de no pedir ayuda e incluso de no establecer todavía relaciones bilaterales. No nos considerábamos merecedores todavía de establecer relaciones bilaterales con algunas organizaciones influyentes. Fue hasta los cinco años que nuestra organización se había desarrollado y que la guerrilla, tanto en la ciudad como en el campo, se había convertido en un elemento irreversible y que habíamos logrado penetrar en grandes masas obreras, campesinas, estudiantiles, magisteriales, fue hasta los 5 años del inicio de las FPL, cuando hicimos nuestra primera visita a Cuba. Es decir que, entre lo interno y lo externo, entre los factores de lucha, nosotros hemos seguido el elemento dialéctico de que lo fundamental es lo interno y de que lo fundamental es el esfuerzo del propio pueblo de que consiga sus medios por si mismo. Porque hay muchos casos, en los cuales se logra un alto grado de solidaridad y resulta que no corresponde con el esfuerzo interno tan diferente, por un lado. Por otro lado, si se comienza a que toda infraestructura y todo tiene que venir del esfuerzo generoso de otros pueblos, entonces las organizaciones, los combatientes, incluso el mismo pueblo, se podría acostumbrar a que le den la papita mañida ya en la boca, a todo recibirlo de afuera y en este momento la ley del desarrollo de nuestra revolución sigue siendo la misma. En este momento, el lema que la Comandancia General de nuestros FAPL levantó el año pasado y que fue metiendo como cuña en la cabeza de todos los combatientes, fue el lema de VENCER, ANIQUILAR Y REQUISAR y fundamentalmente considerar como una victoria cuando se requisa y como una victoria a medias cuando sólo se le hace bajas al enemigo; ese lema está basado en el hecho de que somos nosotros los que debemos requisar las armas al enemigo y que nuestro principal proveedor tiene que ser el mismo imperialismo yanqui con las armas que le da a nuestros enemigos. En los últimos mese hemos logrado más de 300 armas, sólo nosotros, los de las FAPL, y cada día nuestros combatientes van aprendiendo más, de que el abastecedor de armas fundamental es el enemigo, un enemigo que cada vez se va desmoralizando más y que va siendo más fácil la tarea de poder conseguir el avituallamiento y las diversas armas de él.
En la reunión de nuestro Comando Central de 1981, los acuerdos que se tomaron fueron históricos en que se hacía hincapié tácito en estos elementos fundamentales y dialécticos de nuestra estrategia, en la necesidad de hacer la unidad, de verla en forma realista, planteando la coordinación y la cooperación como medios dinámicos de ir avanzando en la unidad. El año antepasado, cuando se planteó esta línea, no fue muy comprendida por todos y se hablaba de dos líneas dentro del FMLN; la línea de la unidad y la línea de la coordinación, entendiendo como coordinación algo contrario a la unidad. Precisamente nosotros planteábamos: en estos momentos no tenemos ni siquiera coordinación en San Salvador, ni siquiera puede verse ninguna coordinación política entre las Organizaciones Populares; en lo militar, ahí la situación está de malas relaciones, no digamos en coordinación, sino que de malas relaciones; algunas organizaciones quieren pasar encima de los campamentos de las otras a la fuerza. Por ejemplo los campamentos de la FPL tenían, hace años su reglamento de seguridad para que no se fuera a colar el enemigo, para que no nos fuera a caer de sorpresa; pues entonces tenían su reglamento: el que quiera pasar por este territorio tiene que seguir las siguientes normas: si es un compañero de Organización Hermana que presente la credencial o un papelito que le de su jefe, para que lo identifique; si son masas amigas, también lo mismo; pero qué pasaba: se tenía también la idea de que quizás éramos muy débiles entonces porque todavía no había una dirección única centralizada que se hiciera sentir de las FAPL. Cuando quería pasar una patrulla de otra Organización y la paraba el retén nuestro, entonces se burlaban de ellos, sabían que los compañeros tenían orden de tirar por seguridad. Por ejemplo, en una ocasión en que iban a pasar les dijeron: “a nosotros no nos dijeron que teníamos que traer nada, ya vamos a regresar”. Los nuestros eran un grupo de tres compañeros y ellos estaban con 30, y al final les dijeron miren hijos de tantas aquí llevamos el permiso (con el fusil ), entonces en tales condiciones como se podía hablar de que hubiera coordinación, si ni siquiera había amistad. Entonces la FPL en su Comando Central planteó que es necesaria la coordinación y es urgente y `planteamos 10 normativos para las distintas formas de la coordinación. A estas alturas, es precisamente la coordinación operativa que estamos haciendo y la cooperación mutua entre frente y frente, cada uno guardando su compartimentación y el mundo sobre sus tropas y a esa situación nosotros le llamamos coordinación. Nos tomamos una población, entonces tal organización pone tantos pelotones para retener los refuerzos, a tal organización le toca poner tantos compañeros para asaltar el puesto y tal otra le toca poner tantos para refuerzos, punto.
Es coordinación en la acción. Eso se ha ido perfeccionando, cuando se ha ido comprendiendo, ya en la práctica que eso da golpes al enemigo, que da frutos en la guerra. Eso se ha ido coordinando de tal manera que las grandes campañas de octubre y de enero ya son el producto de una consciente y cada vez más combinada coordinación entre el gran esfuerzo de unas y otras organizaciones. Entonces, en estas condiciones, cuando la vida va mostrando si se tiene justeza o no se tiene justeza en los planteamientos, en estas condiciones, nuestra organización, no con su fuerza ni con gallonería, pero sí también, por su fuerza y por su razón en cuanto a esos métodos en cuanto a este planteamiento, van adquiriendo también relativamente mayor incidencia positiva entre los marcos de la unidad. Entonces, estos fueron los sabios acuerdos del Comando Central de 1981 y que nos han conducido a tener unas fuerzas armadas muy grandes y a tener una gran incidencia más positiva en la unidad. Entonces, hablaba de los cuatro medios. El medio armado es fundamental y el medio político es también fundamental, es decir, la lucha interna es la fundamental, el esfuerzo propio del pueblo, y luego otro gran medio estratégico importante, que es la diplomacia, la diplomacia y la solidaridad internacional; y en la diplomacia, necesitamos gran agilidad para poder manejar esa rica ciencia, porque es una ciencia que tiene enormes recursos bien dirigidos que tiene mucha técnica para ganar amigos, para ganar gobiernos, para neutralizar otros, para ganar organizaciones extranjeras a nuestro favor, en fin y también para plantear diálogos o negociaciones con el enemigo. En cuanto al diálogo y la negociación, a estas alturas de la guerra, es necesario decir lo siguiente: el gobierno de Reagan ha pasado a una política de mayor fuerza contra el movimiento revolucionario de El Salvador. Para esto le sirvió anunciar y prepararse en esta fase que ya verán su comparecencia y todo el trabajo alrededor de la certificación. Pero de ahí ha quedado bien clara una duda. El gobierno de Reagan declaró más aún la guerra a nuestro pueblo y que no se va a detener dice, hasta vencerlo. En segundo lugar, para engañar a otros pueblos e incluso al pueblo de El Salvador, lanza la segunda tenaza de esta estrategia político militar integral del imperialismo contra nuestro pueblo. Entonces lanza una estrategia política; elecciones para diciembre, amnistía, Comisión de Paz. Entonces con esto le da pie al congreso para que apruebe, aunque sea el enemigo, pero que apruebe la política de intensificar la guerra en El Salvador y la logra en consenso con las dos cámaras. Es decir, que en este momento estamos pasando por la amenaza, del coloso de Estados unidos de su gobierno, la amenaza de una intensificación mayor de la guerra, y el cambio, no el cambio total, pero cambio, en sus formas tácticas de ataque a nuestro pueblo, a nuestra guerrilla, a nuestras unidades de vanguardia.
Por ejemplo, ellos tienen el proyecto de dividir en 5 zonas militares el país, es decir, de cambiar la estructura de todas sus fuerzas. En cada zona habrá un Alto Mando en donde estén dirigiendo los asesores norteamericanos y van a dirigir hasta compañías, si es posible hasta más abajo. Entonces estas van a ser zonas autónomas; se refiere a cada una de las cuales va a tener su propio fondo enorme de artillería; van a tener tres helicópteros, y dos aviones de transporte liviano son para estas zonas, autónomas operativamente. Además, el apoyo de la aviación nacional. La primera zona parece que consideran los departamentos de Morazán y La Unión; la segunda zona San Miguel y San Vicente; la tercera zona, Chalatenango y Cabañas; la cuarta zona San Salvador, La Libertad, La Paz y Cuscatlán y la quinta zona, Sonsonate, Ahuachapán y Santa Ana. Cada zona autónoma, pero entonces organizarán lo que se llama una Brigada, estará compuesta de uno a tres batallones móviles; cada batallón móvil, es el que va a tener esa fuerza de apoyo. Entonces cada batallón se va a componer de 1000 hombres y en aquellos esta brigada puede tener tres batallones, en los lugares en disputa, o un batallón en aquellos lugares en donde no haya guerrilla. Como un ejemplo ahí está Chalatenango, ahí habrán tres batallones o sea 3 mil hombres permanentes, pero cada uno de esos batallones se subdividirá en cuatro fuerzas: combatiendo 250, 250 de reserva, 250 en entrenamiento permanente, para llenar los vacíos que vayan teniendo y 250 en licencia o en el hospital. Entonces en Chalatenango dicen habrán tres batallones, eso significa que permanentemente habrá, según esos planes en Chalatenango 750 hombres de élite con suficiente fuego de artillería, aviación, helicópteros, granadas, 750 permanentes atacando en distintos lugares. Pero la estrategia son 750 de refuerzo, esto son 1500 hombres los que permanentemente estarán en Chalate y cercando y emboscando los campamentos o concentraciones de guerrilleros, cercando y emboscando las veredas por donde puedan llegar refuerzos, donde pueda llegar alimento, donde pasen los correos, aunque tienen que tener mucha paciencia, dicen, para poder descubrir todos esos lugares y al fin alcanzar y finalmente cercando por hambre a los guerrilleros y no dejar pasar nada para que finalmente los mismos guerrilleros se suiciden por desesperación y por hambre tengan que saltar al descubierto en su desesperación. Es decir, ellos están montando nuevas normas, muevas tácticas contra nuestra guerrilla, contra nuestro pueblo y su principal arma, ellos ya lo declararon, es la mentira, su principal voluntad, destruir; su arma auxiliar, su paraguas podríamos decir, elecciones, amnistía, Comisión de Paz. En estas condiciones, entonces si, ya habiendo concentrado su voluntad en el ataque militar, pueden darse el lujo de pedirle al gobierno de Magaña que entre en negociaciones entre el diálogo con la guerrilla, pero ya están fijadas las reglas. Luego la amnistía que es una malignaba arma de guerra sicológica, y en tercer lugar para el diálogo la comisión de Paz. Entonces, está bien claro el juego de Reagan, es acabarnos y en segundo lugar, presentar un pseudodiálogo, una pseudonegociación para poder engañar a determinados pueblos para los que la palabra elecciones significa una fascinación. Por ejemplo, hay pueblos que sólo viven de elección en elección y están enfilados en esa rueda, considerando que cada elección va a resolver los problemas que no han sido resueltos, entonces los toman como un medio de solución; entonces, cuando se les habla de una elección bien fácilmente caen en la trampa de Reagan de decir “ve, por ahí es verdad que está la solución”; entonces vienen, incluso generosamente, pueden venir amigos a presionar hasta cierto punto, a que se entre en negociación o diálogo para las elecciones, entonces es este momento se está planteando esta situación.
En la última reunión del Comando Central se fue bien claro en las resoluciones de algunos asuntos a este respecto; en primer lugar, las FPL, el Comando Central, categóricamente declaró que no es conveniente participar en las elecciones de este gobierno es decir, la no participación. Pero la no participación no es suficiente, en el acuerdo del Comando Central se habla del rechazo, del desenmascaramiento y de la lucha contra las próximas elecciones, es un camino bien claro. Hasta ahora en el FMNL también priva un consenso en ese sentido, aún cuando ellos hablan de la modalidad de presentarlo, pero hasta este momento hay un consenso de que no debe participarse y de que debe desenmascararse, pero para nosotros eso ya es y nosotros dentro del FMNL actuamos de forma positiva en ese sentido. Entonces es necesario que quede claro, la posición frente a las próximas elecciones. Llamar en este momento por ejemplo a una insurrección general frente a las elecciones sería prematuro, no es conveniente. Yo lo pongo como extremos pues, pero hay una infinidad de negociaciones así que pueden ser parciales; entonces lo mismo en el diálogo, hay diálogos para objetivos parciales, para ver si hay disposición o posibilidad de llegar a acuerdos en determinados puntos. Por ejemplo, un diálogo con el enemigo para ver si la Cruz Roja pueda entrar a determinados puntos para establecer un convenio de los heridos del mutuo intercambio, etcétera, etcétera, todo eso son los diálogos con objetivos parciales, pequeños; pero también puede haber un diálogo con objetivos de que se prolongue, se vayan ampliando y se vayan convirtiendo en el pórtico para las condiciones hacia una negociación. La negociación no necesariamente significa ya firmar tampoco, es otra cosa que es necesario estar claro, se puede negociar y hablar por años, toda vez de que se tenga claro el objetivo para qué es le negociación; entonces, un diálogo puede conducir, ser el puente hacia una negociación, una negociación parcial o total, o global del conflicto. Entonces siempre es permanente nuestro recurso como medio de lucha; esos dos medios de lucha, hay que tomarlos en cuenta así como la huelga. Cuando estamos en huelga, es un recurso y un medio de lucha presentar, por ejemplo un pliego de peticiones y sentarse con el patrón a discutir el pliego de peticiones, eso es legítimo y eso es negociación; cuando un sindicato está en huelga y ha presentado un pliego de peticiones, tiene que sentarse ahí con los patronos de un lado los dirigentes de otro, si son dirigentes serviles bien rápido llega a un acuerdo con el patrón, “vaya pues, vamos a aumentar medio centavo”, aunque se enojen los trabajadores; pero los dirigentes verdaderos de la clase obrera saben que no pueden rehusar ponerse ahí con un patrón con Soflé, con Crist, con el que sea y a veces se alargan, se vuelven acaloradas las discusiones, entonces ahí se ve hasta adónde ese el cinismo del patrón; eso incluso ayuda si son buenos dirigentes, si no son burócratas, a que la masa se enardezca más porque ya cuando llegan, después de haber estado ahí platicando con el Ministerio de Trabajo, cuando llegan de las sesiones, allá donde está el grupo de la huelga pues, les llegan a decir “imagínese que este día el patrón quería tal cosa, quería aceptar poner alguna cosa pues que se pida, pero no admite para nada aumento de salario”, entonces, seguimos luchando y eso sirve para levantar más y más al combate a la gente, viendo desde ese punto de vista como recurso y medio de la lucha la negociación, no viéndolo como a toda costa el recurso ya del que se está ahogando y quiere una tabla de salvación para no acabarse de ahogar.
En El Salvador con una guerra tan heroica, la negociación no puede concebirse así y las FPL siempre la ha concebido de otra manera, la negociación la concibe como un medio de lucha estratégico y auxiliar para permitir que nuestros combatientes puedan avanzar: esa es la negociación, y puede entrarse a una mesa de negociación, pero si se está bien claro de eso: en la defensa insobornable de los intereses del pueblo, se puede pasar peleando, ahí en la mesa e negociaciones meses y años, mientras avanzan nuestros ejércitos, mientras le dan el golpe de gracia al enemigo, al genocida y que aquella negociación se convierta precisamente en el triunfo , en firmar la rendición del enemigo; o condiciones de negociación que realmente sean ventajosas y favorables a los intereses de nuestro pueblo; entonces, por eso que se dice auxiliar, porque así como Reagan toma como sombrilla para sus helicópteros, para su aviación y sus ejércitos, para querer destruirnos a nosotros, toma las elecciones como sombrilla, como medio auxiliar, así también nosotros, el diálogo y la negociación lo tomamos como medio auxiliar para que nuestros ejércitos se fortalezcan y para darles golpes cada vez más grandes al enemigo.
Ese ejemplo lo dio Vietnam con la diferencia de que allí había un verdadero partido comunista único y que nadie actuaba de otra manera porque no había varias organizaciones con distintos enfoques; entonces cuando el partido decía vamos a la negociación ya tenía todo el plan hecho; esta negociación va a servir este principio de negociación pues, estos amagos, en lo que estamos en amagos, estamos concentrando grandes fuerzas y ya que se están haciendo los planes de ofensiva para entrar, penetrar y poder conquistar tales provincias; todo eso en lo que estaban hablando de que la mesa debía ser redonda, de quienes iban a ser los interlocutores, ellos i estaban bien conscientes revolucionariamente, bien conscientes, de que esa arma era auxiliar y que podía durar varios años, y efectivamente, así fue, duró cuatro años y a los cuatro años ellos estaban en tal capacidad de fuerza y de poder que ellos con gusto firmaron el tratado de que se salieran los norteamericanos; ya después de eso, ellos se las arreglaron con el títere interno, porque tenían una superioridad abrumadora de fuerza, tenían todo un norte socialista y todo un ejército revolucionario patriota en el sur y todo el pueblo de Vietnam con ellos, ahí había ya una correlación totalmente desfavorable al enemigo. ¿Y así como no iban a ganar ellos la negociación? Bastaron no más de dos años de lucha para estar entrando en la ciudad de Ho Chi Min.