Discurso de orden del Presidente Chávez en ocasión de la entrega de la propuesta de Reforma Constitucional en la Asamblea Nacional

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Presidenta de la Asamblea Nacional, Cilia Flores Ciudadano secretario sírvase informar el orden del día.

Secretario de la Asamblea Nacional, Iván Zerpa Discurso de orden a cargo del ciudadano presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, comandante Hugo Chávez Frías.

Presidenta de la Asamblea Nacional, Cilia Flores Tiene la palabra el presidente de la República Bolivariana de Venezuela, comandante Hugo Chávez Frías, y puede hacer uso de la tribuna de oradores.

Asistentes [aplausos].

[Cadena nacional de Radio y Televisión]

Presidente Constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo Chávez Frías Este mensaje, con las buenas noches por delante, en cadena nacional de radio y televisión para todo el país, día 15 de agosto.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Señora presidenta de la Asamblea Nacional, diputada Cilia Flores, señores vicepresidentes, vicepresidenta, diputados, diputadas; ciudadana magistrada Luisa Estela Morales, presidenta del Tribunal Supremo de Justicia; ciudadano doctor Isaías Rodríguez, presidente del Poder Moral República, Fiscal General de la República; ciudadana doctora Tibisay Lucena, presidenta del Consejo Nacional Electoral; ciudadano doctor Germán Mundaraín, Defensor del Pueblo; ciudadano doctor Clodosbaldo Russián, Contralor General de la República; excelentísimo señor Mohtar Wan, ministro de Relaciones Exteriores de la República de Malí, quien nos visita y está con nosotros, de la hermana República de Malí.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Saludamos desde aquí al Presidente de Malí, a Madow Turé, un buen compañero, un gran amigo de esa África hermana, que tanto queremos y que tanto necesitamos, para rescatarnos a nosotros mismos, nuestra memoria, nuestra historia, nuestras raíces, nuestro pasado, nuestro presente, y los códigos de nuestros futuro.

Excelentísimas y excelentísimos señores embajadores y embajadoras, acreditados ante el Gobierno Nacional, demás integrantes del honorable cuerpo diplomático; ciudadanos, ciudadanas, integrantes del Consejo Presidencial para la Reforma Constitucional; ciudadano diputado Víctor Hugo Morales, presidente del Parlamento Andino; ¿cómo estás Víctor Hugo? Ya va de presidente del Parlamento Andino, Víctor Hugo. ¡Camarada, compañero! ¡Ah! Allá está entre los militares, claro.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Está donde debe estar, Víctor Hugo Morales, capitán de navío, de los líderes del “Porteñazo”, acción revolucionaria de la Fuerza Armada, de la Marina de Guerra.

Señor vicepresidente Ejecutivo de la República, Jorge Rodríguez, señor Canciller, ministros, ministras del Gabinete Ejecutivo.

¡Qué bueno! Me gusta verlos así alineaítos ¿no?

Asistentes [risas].

Presidente Chávez ¡Ah! Los pusieron en una columna ahí.

Señores gobernadores y gobernadoras, señor alcalde mayor Juan Barreto, señor alcalde del Municipio Libertador, Freddy Bernal, señor general en jefe, ministro del Poder Popular para la Defensa, general de división jefe del Estado Mayor Conjunto, comandantes de los componentes de la Fuerza Armada Bolivariana, señor general de división, comandante de la Reserva Nacional y Movilización Nacional, señor presidente de Telesur, periodistas, señores de la prensa, estudiantes de la Comisión Presidencial del Poder Popular Estudiantil, invitados especiales, amigas y amigos.

¡He concluido!

Asistentes [risas].

Presidente Chávez Cada día es más largo el vocativo, entonces uno pasa bastante tiempo y le echan la culpa, pero la culpa es del vocativo.

Asistentes [risas].

Presidente Chávez Vamos a ponerlo por aquí. Debo comenzar agradeciendo a la muy digna Asamblea Nacional recibirme, y a los ministros, ministras, vicepresidentes, Alto Mando Militar, esta noche de hoy, para cumplir con algo que habíamos prometido, pues, desde el año pasado, y en lo cual hemos venido trabajando intensamente, muchos de nosotros, hombres y mujeres, para presentar a ustedes, señores diputados, diputadas, señora presidenta, esta propuesta o anteproyecto de Reforma Constitucional.

Con esto activamos el maravilloso mecanismo de —no quiero parecer pretencioso, pero es la verdad— una de las más avanzadas Constituciones que tiene el universo mundo.

Hoy, y esto es muy importante, quizás es una de las cosas más importantes porque tiene que ver con el fondo de la cuestión, habrá que recordar los que tenemos memoria, los que ya vamos un poco largo por el camino; cómo aquí se aprobaron las Constituciones en casi 200 años de historia republicana, 150 todas se aprobaron en cenáculos. Habrá que recordar y revisar la historia venezolana cómo fueron reformadas aquellas Constituciones del siglo XIX, las del siglo XX, todas fueron reformadas en pequeños cenáculos. Habrá que recordar cómo fueron derogadas unas y otras, cómo iban y venían, nunca jamás, nunca antes jamás en nuestro país el pueblo, el dueño de la soberanía, el depositario eterno de la soberanía había participado en la elaboración, en la discusión y sobre todo en la aprobación de esta nuestra maravillosa Constitución y ella misma lo recoge; no podrá... ¡nadie podrá! Nadie por más poder que tenga o crea tener económico, político, moral, militar ¡nadie, nadie, nadie! En este mundo podrá cambiar ni una sola coma, ni un solo punto y coma de ésta nuestra Constitución Bolivariana sin que pase por el mecanismo que hoy estamos activando en esta Asamblea Nacional de cara al pueblo y rumbo al pueblo.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Rumbo al pueblo.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Saludo desde aquí a esas miles y miles de personas que están plenando las calles y avenidas que circundan este histórico edificio y más allá por ese centro de Caracas y más allá por esas ciudades y pueblos de nuestra Patria, de nuestra Nación, de nuestra República.

La aprobaron ustedes, sólo ustedes podrán modificarla, eso dice mucho del proceso que hoy se vive en Venezuela el que tenga ojos que vea y el que tenga oídos que oiga. Así que a partir del día de hoy pues se iniciará el verdadero debate, algunos partieron en falso y comenzaron a dar un debate artificioso, engañoso, etéreo. Ahora no, ahora sí tendrán a partir de hoy tendrán -tendremos todos- tendremos todos, bueno, la piedra sobre la cual afincarnos para la crítica ¡Que viva la crítica! ¡Que viva el pensamiento crítico! Impulsemos en todos los espacios a partir de hoy este gran debate, vamos a reeditar el debate constituyente de 1999, con esto vamos a crecer todos, vamos aprender todos y todas e independientemente del resultado yo lo que estoy haciendo modestamente es en función de algo en lo que creo, presentar una propuesta. Agradezco mucho a la comisión que me estuvo ayudando y distintas personas que enviaron opiniones, escritas o verbales, a cuántos consulté y a cuántas he consultado, pero al final de todo esto es mi responsabilidad, y así la asumo ante el país por todo lo que contiene esta propuesta.

Que se abra, pues, desde hoy el debate rumbo a la discusión, rumbo a la crítica, rumbo a la campaña que habrá que hacer para el referéndum aprobatorio, así espero de esta propuesta.

Ahora, antes de entrar de lleno en el material, no se asusten que no es tan extenso, menos del 10% del articulado constitucional estoy proponiendo que sea reformado, aun cuando sabemos que al reformar un Artículo es casi imposible que no tenga impactos en otros Artículos de la misma temática contenida en la Constitución, pero la propuesta abarca menos del 10% del articulado constitucional. He hecho un esfuerzo de síntesis para apuntar allí a los puntos nodales, críticos que considero deben ser reformados para abrir otra etapa en este proceso de construcción de la Venezuela Bolivariana y Socialista.

Pero antes, decía, quiero insistir en lo que ya comentaba nuestra presidenta Cilia Flores, y en el tema que magistralmente nos ha presentado este grupo de actores y artistas venezolanos.

Hoy se cumplen 202 años del Juramento del Monte Sacro, es preciso rendirle tributo al Padre Bolívar, todos los días habrá que rendirle tributo a ese Padre nuestro que estás, o que está en la tierra, en el agua y en el aire como lo llamó en su canto Pablo Neruda. Pero en días especiales como éste preciso es con el tributo al Padre el recuerdo, la mirada, el sentimiento y el ejemplo; nosotros estamos llamados a colocarnos a la altura del juramento del Monte Sacro, y de todo lo que ese juramento abrió como compás histórico hace más de 200 años. Compatriotas, recordémoslo, cuando Bolívar va al Monte Sacro tenía 22 años recién cumplidos el 24 de Julio anterior, 22 años, muchachos de 22, muchachos y muchachas de 20, 22 años. Pero aquel niño, pero aquel joven había nacido en cuna rica, pero había crecido en el infortunio espiritual pudiéramos decirlo, huérfano de padre, no conoció padre, él después dirá, años después le escribe a María Antonia: “María Antonia encárgate de Hipólita, que no conocí más padre que ella, ella fue mi padre y también fue mi madre, la negra Hipólita.” Huérfano de madre a los 9 años, y luego: huérfano, niño, rico y rebelde, y luego Europa y luego el matrimonio, y luego el amor y luego la viudez a los 20 años, viudo, niño casi todavía, imaginemos qué puede sentir un joven que viva en apenas 20 años esos acontecimientos, o esos dolores, y es así como Bolívar vuelve a Europa desconsolado. Cuenta Simón Rodríguez que lo consiguió un día moribundo casi, se quería morir desahuciado, nadie, ningún médico conseguía la enfermedad, era el alma, era la enfermedad del alma, no conseguía rumbo aquel rebelde, aquel joven, y allá consiguió de nuevo a Simón que no era viejo todavía, Simón Rodríguez, el filósofo, el revolucionario, y aquel hombre lo llevó, lo levantó, le señaló el camino como el mismo Bolívar años después en 1824 lo recuerda en la memorable carta de Pativilca cuando se enteró que Simón Rodríguez, viejo ya, había regresado a Suramérica y le dice: “Usted, usted señaló, usted me indicó el camino, yo no he hecho sino seguir el camino señalado por usted...” Y es así cuando Bolívar llega al Monte Sacro. Bolívar llega al Monte Sacro, además, cuando en Europa todo giraba en torno a Napoleón Bonaparte, la Revolución Francesa vibraba Europa, rayos y centellas salían de la Francia revolucionaria, las ideas del iluminismo bañaban la Europa, y de la Europa a buena parte del mundo, y Bolívar vio con aquellos sus propios ojos cómo Napoleón se coronó emperador de la Francia en la Notredame, y cómo meses después se coronó rey de Italia, por eso años más tarde diría: “yo no soy Napoleón ni quiero serlo, libertador o muerto es mi destino.” Cuando propusieron que se coronara rey, cuando le propusieron por allá por 1828 a su retorno a Caracas, 1827, que se coronara rey, como no quiso entonces dijeron los oligarcas: “Ah, no quiere ser rey, que muera Libertador” morirás Libertador como murió Libertador, pero se opuso a ser rey de Venezuela o de Colombia.

Rindamos tributo, pues, a aquel muchacho de 22 años, bien lo dijo Cilia parafraseando a Augusto Mijares, seguramente, es de Augusto Mijares la brillante idea aquella según la cual Simón Bolívar nació aquí en Caracas el 24, para el 25 de julio de 1783, pero que el Libertador nació en Roma en el Monte Sacro el 15 de agosto de 1805, compatriotas nosotros estamos, hemos ya entrado en plena era bicentenaria. Yo recordaba esta madrugada dándole los últimos toques a mi humilde propuesta, pero sentida, pensada, con emoción, en verdad yo estoy emocionado este día de hoy, porque creo en lo que estamos haciendo, creo que esta propuesta nos va a permitir abrir puertas que hasta ahora no hemos podido abrir, abrirle al pueblo nuevos horizontes para la nueva era, para consolidarnos en esta era bicentenaria a la que hemos entrado al galope, 202 años del 15 de agosto de 1805.

Pero recordemos que mientras Bolívar juraba al lado de Simón Rodríguez y un primo hermano de él, Fernando del Toro, ahí estaban los tres allá en el Monte Sacro, otro venezolano con 100 leyendas a cuesta, con un mundo bajo sus pies como diría Florentino “con un mundo bajo sus pies” preparaba maletas, un poco más al norte muy cerca, en Londres, se había cansado de esperar ayuda de los gobiernos europeos, él desertó del gobierno o más bien del ejercito imperialista español y se fue a los Estados Unidos desenvainó la espada, montó a caballo y batalló junto a Washington y aquellos y aquellas por la independencia de los Estados Unidos, lo hizo pensando en su patria, en Venezuela, en Suramérica, además de luchar por la independencia de un pueblo. Se fue a Moscú y él mismo lo escribe: “Por aquí ando buscando ayuda, apoyo para la independencia de mi pobre Patria”.

Se fue luego a Londres, se fue a Francia y montó en el caballo de la revolución, desenvainó la espada y llegó a ser Mariscal de Francia, Napoleón llegó a decir: “Un Quijote sin locura”, pero como le escribe a un amigo en Rusia, le dice: “Aquí estoy ahora de Mariscal de Francia no le extrañe a usted esto, porque todo lo que yo hago es pensando en la independencia de mi pobre Patria”. Ese hombre cansado de esperar ayuda de aquellos gobiernos, de aquellos sus amigos –podemos decirlo- o sus conocidos, empacó, despidió de su mujer, de su pequeño hijo de dos ó tres años y montó en un barco rumbó al continente americano, era Miranda.

Cuando Bolívar jura en el Monte Sacro, Miranda hacía maletas o ya venía en un barco navegando aquel 1805 hacia los Estados Unidos, diciembre de 1805 lo pasó Miranda en Nueva York y en Washington, conversó con el presidente de los Estados Unidos, había conversado en Londres con primeros ministros, ministros, cancilleres, lo mismo en Francia no consiguió ayuda de nadie y cansado se vino en el Leander, un cañón y unos soldados y una imprenta y un grito ¡Libertad o muerte! Que es lo mismo que decir ¡Patria o muerte!

200 años celebramos el año pasado, 2006, de la llega pues a las costas venezolanas del Precursor de la Revolución Suramericana, Francisco de Miranda y nos aproximamos a los 200 años del 19 de abril del 5 de julio por eso decía que estamos entrando, hemos entrado de lleno y al galope en la era bicentenaria, magistral la representación de nuestro Padre Bolívar por este excelente actor venezolano, el discurso... primer el juramento en Roma yo iba a leer una parte pero como él lo hizo me ahorro tiempo ¿ven? Él me ha ayudado [risas] sin embargo, él por razón de tiempo seguramente no lo declamó completo. Yo no me lo sé completo, hace muchos años me aprendí pero fue la última parte “juro delante de usted...” porque ese juramento fue el mismo que hicimos en el Mon... el Monte Sacro no, en el Monte Sacro lo hicimos también hace un año, volvimos a hacerlo. En el Samán de Güere, este fue el juramento. Fíjense esto, sólo voy a insistir en esto que ustedes me han oído reflexionar, aquí esta: La civilización, estoy leyendo, “La civilización que ha soplado del oriente ha mostrado aquí todas sus fases, han hecho ver todos sus elementos más en cuanto a resolver el gran problema del hombre en libertad parece que el asunto ha sido desconocido y que el despeje, el despeje, el despeje de esa misteriosa incógnita no ha de verificarse sino en el nuevo mundo”.

Hoy hay que decir lo mismo, el despeje, la solución pues como la matemática este es un lenguaje muy matemático -ustedes lo ven- el despeje de la misteriosa incógnita, una fórmula muy complicada es la del hombre en libertad ¡cuán complicada! Nunca se despejó, han pasado 202 años y nunca se ha despejado todavía, se trató de despejar, se ha tratado de despejar pero la fórmula se complica de nuevo el siglo XX fue un portento en el intento de despejar la misteriosa incógnita del hombre en libertad. Terminó el siglo XX con grandes fracasos en ese intento de despeje, de solución de la incógnita. Sin embargo, comienza el siglo XX con un despertar en el empeño de despejar la misteriosa incógnita y pareciera que es cierto lo que dijo Bolívar, no habrá de verificarse, no habrá de solucionarse sino en el Nuevo Mundo que hoy más bien valdría la pena o tendríamos que decir: no el Nuevo Mundo, como entonces nos llamaban, sino el Mundo Nuevo, ese mundo otro y nuevo necesario para que pueda sobrevivir la especie humana. Qué reto tan grande tenemos nosotros los venezolanos y las venezolanas de hoy, sigamos pues en el empeño de despejar la misteriosa incógnita y de construir un país -como decía Bolívar- el mismo Bolívar donde los hombres y las mujeres seamos honrados y felices.

Nos recordaba también el actor, el declamó parte -ustedes saben- de lo que Bolívar dijo ahora en Caracas seis años después, 1811 el Congreso infiltrado por los conservadores que a todo cambio le tienen miedo, infiltrado y casi dominado por el gatopardismo que se esconde, que se disfraza pero que en el fondo no quiere cambiar nada o quiere cambiar todo para que en el fondo todo siga igual y las calles agitaban y Bolívar en la Sociedad Patriótica, con Miranda, Coto Paúl, José Félix Ribas, lanzó ese discurso, para terminar diciendo eso, que los grandes proyectos deben terminarse, o deben realizarse con calma, y él se preguntaba y le preguntaba a sus compañeros y al pueblo: “¿300 años de calma no bastan?”. Y terminó lanzando el rayo orientador, lanzando el llamado que hoy es un llamado vigente, hoy mucho más que hace 200 años: “Pongamos sin temor la piedra fundamental de la libertad Suramericana. Vacilar es perdernos”. 1811. Vacilar es perdernos.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez En verdad para mi gusto yo hubiese querido que... ¿Cómo se llama este actor? Perdóname que...

Presidenta de la Asamblea Nacional, Cilia Flores Oswaldo Paiva.

Presidente Chávez Oswaldo Paiva. Perdóname, Oswaldo, mi ignorancia.

Oswaldo Paiva, yo hubiese querido, para mi gusto, que él siguiera paseándose y cambiándose de chaqueta, y mi hubiese gustado verlo aquí acostado ya: “Mis enemigos abusaron de vuestra credulidad y hollaron lo que me es más sagrado: mi reputación y mi amor a la libertad. Colombianos, si mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la unión — ¡unión!— yo barajé tranquilo al sepulcro”. ¡Unión! ¡Unión! ¡Unión!

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez ¡Sólo unidos logramos sacar a Venezuela del foso!, ¡Del atraso!, ¡De la dependencia! Podremos derrotar las fuerzas del imperialismo y de la oligarquía lacaya que aquí pervive desde siempre.

¡Viva Bolívar!

Asistentes ¡Viva!

Presidente Chávez Y luego cómo no comentar también el aniversario número tres de aquella jornada memorable, sin precedentes igual, del referéndum que pretendió ser revocatorio. Bueno, es revocatorio, porque así está, sólo que terminó siendo ¡NO! ¿Verdad? Ahí está el pueblo en las calles, ahí está el pueblo respondiendo la verdad, ante tanta mentira que circula por el mundo: “La dictadura en Venezuela. La concentración de poderes en Venezuela. Chávez y su tiranía”. Dificulto yo, así lo digo igualmente, que hoy haya, con todo el respeto a todos los países de este planeta, dificulto yo que hoy haya, en algún país de este planeta, una democracia tan viva y tan profunda como la que vivimos en Venezuela. Lo dificulto.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez ¡Viva el pueblo soberano!

Asistentes ¡Viva!

Presidente Chávez Pues el pueblo soberano, así como respondió en 98, en 99; en 98 con las elecciones, 99 el referéndum. Dos, dos referéndum, el de abril, las elecciones a constituyente; y el referéndum aprobatorio de la Constitución. En el 2000, nuevas elecciones, nacionales, regionales, locales; en el 2001, habilitante; 2002, golpe de Estado, dictadura fugaz, y Revolución victoriosa el 13 de abril de aquel año inolvidable...

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez 2003, el pueblo en las calles enfrentando la ofensiva imperialista y de la oligarquía cipaya, tratando de rendirnos por hambre en aquel caos que aquí se armó del sabotaje petrolero, económico, social, mediático, 2003; 2004, referéndum revocatorio. Y esa fue la respuesta ante el mundo entero, un pueblo que ahí está demostrando solidez ideológica, demostrando madurez política, demostrando coraje a prueba de todo; con ese pueblo siempre, sin ese pueblo nunca...

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Que viva, digo, el pueblo soberano de Venezuela.

Asistentes [aplausos].

Presidente Chávez Entremos en tema o en materia señora presidenta. En verdad hemos hecho un esfuerzo, que yo hago para presentar este anteproyecto y comenzar a explicarlo, no vamos a pretender explicarlo todo, hoy daremos unas pinceladas a las principales, o a lo que consideramos humildemente los principales elementos de la propuesta que abarca el ámbito político, el social, el económico, el militar, el nacional, el territorial.

Todo cuando yo comentaba hace un minuto de esa secuencia de eventos históricos desde el 98, hasta las elecciones de diciembre pasado evidencian algo para cualquier observador político, algo que es esencial para la continuación de este proceso de transición revolucionaria, me refiero al poder constituyente originario, creo que es necesario continuar alentando, fortaleciendo, inspirando, impulsando ese poder constituyente originario. Cuando yo hago esta propuesta de reforma estoy invocando al poder constituyente del pueblo, recordemos eso, inscribamos este acto de hoy, esta propuesta en la línea de perspectiva histórica sobre la que nos hemos venido moviendo en estos últimos años, en esta última década sobre todo, aquí se activó el poder constituyente, de esto venimos hablando desde antes del 4 de febrero. El poder constituyente aquí tuvo una ebullición, una explosión sin precedentes en muchísimo tiempo durante aquellas jornadas del 27 y 28 de febrero de 1989, un pueblo que dijo basta, y su poder originario se manifestó, no hubo otra manera de que se manifestara sino a través de aquella rebelión popular en las calles de Caracas y de las principales ciudades de Venezuela. Rebelión no sólo contra el gobierno aquel de entonces, rebelión contra el imperio, rebelión contra las políticas de shock del Fondo Monetario Internacional, rebelión contra la corrupción, rebelión contra el hambre, rebelión contra la élite que explotaba el país de manera inmisericorde. Ahí se activó (desde mi modesto punto de vista) el poder constituyente originario que estaba dormido, estaba dormido, y luego las rebeliones militares y cívico-miliares del 4 de febrero, 27 de noviembre, son continuación de aquel poder despierto, y cuántas otras pequeñas rebeliones en aquellos años 89, 90, 91, 92, y luego pasamos a una etapa superior cuando el poder constituyente logró ocupar un espacio, ya no por la violencia, sino a través, logró abrir lo que el ministro Héctor Navarro llamaba hace varios años “una ventana táctica” él y Giordani, él y Giordani, hay una ventana por allá, un resquicio, por ahí nos metimos nosotros, no fue nada fácil lo sabemos, pero logramos ocupar espacios en el gobierno en 1998, en Gobierno Nacional, eso era la continuación del proceso constituyente activado en 1987 y luego, pues, a mi me tocó cumplir y en verdad lo dije muchas veces: sólo y sólo y sólo yo acepté ser candidato a la Presidencia de la República en 1998, porque veíamos una posibilidad de que, una posibilidad de que llegando al gobierno pudiéramos abrir las compuertas al poder constituyente originario, sin necesidad de volver a las armas, que era otra opción, que no quisiéramos nunca tomar, no quisiéramos nunca tomar de nuevo, pero no está en nuestras manos decretar los caminos de la historia.