Discurso De Miguel De La Madrid Hurtado En Su Sexto Informe De

Chapter 4

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También debe destacarse el Servicio Nacional de Empleo, que hoy opera en todas las entidades de la República con oficinas en 79 ciudades.

A pesar de la crisis, el desempleo abierto no rebasó durante 1986, año del desajuste petrolero, los niveles de 1983.

En la actualidad, las tasas de desempleo son substancialmente inferiores a las del inicio de esta administración.

Esto debe evaluarse a la luz del frente crecimiento de 3.2% anual de la población económicamente activa como resultado de la incorporación a la fuerza de trabajo de las generaciones nacidas en la década pasada y la mayor participación de la mujer en el mercado laboral.

En este régimen, el número de asegurados permanentes del Seguro Social aumentó 33%, lo que significa un incremento de 1 millón 904 mil asegurados.

Se ha puesto especial énfasis en fortalecer la función conciliatoria del gobierno, a fin de que las relaciones entre trabajadores y patrones se desarrollen en los términos de equilibrio y justicia postulados por los ordenamientos legales en materia de trabajo.

El éxito de esta estrategia se refleja en que entre enero de 1983 y agosto de 1988, de los 65 mil 757 emplazamientos recibidos sólo estalló el 1.8% además de que se redujo substancialmente el promedio de duración de las huelgas y las horas-hombre perdidas por estos movimientos.

Se han simplificado los trámites administrativos y se ha logrado una mayor celeridad en la tramitación de los juicios, abatiéndose el rezago de expedientes.

Mediante la asignación del gasto público, se ha buscado proteger el poder adquisitivo de los trabajadores.

Paralelamente, se ha conservado y hecho más selectivo el subsidio a la alimentación de población de bajos ingresos.

Se ha vigorizado y ampliado la acción de Fonacot.

Estimular la creciente participación del sector social en el desarrollo nacional ha sido objetivo de mi administración.

Para ello, promovimos reformas al marco constitucional y legal que dan sustento jurídico y reafirmar a nuestro país como pionero en la promoción, organización y expansión del sector social de la economía.

Se impulsó su desarrollo a través del financiamiento y apoyo técnico a la producción de las sociedades cooperativas agrícolas, pesqueras y de transformación, uniones de ejidos, asociaciones rurales de interés colectivo y empresas sindicales; se puso especial empeño en la organización de las unidades agroindustriales para integrar a la mujer al desarrollo.

Se otorgó asistencia y asesoría para mejorar las condiciones de organización y administración de las unidades productivas y de servicios; y se dio apoyo a dos institutos regionales en Querétaro y Guerrero para el desarrollo gerencial, y la elaboración y operación de proyectos por el sector social.

3.2 Educación.

La historia de México registra el alto valor que le hemos otorgado siempre a la educación; nuestro pueblo la considera fundamental para alcanzar una sociedad más libre, democrática, solidaria y productiva.

Por ello, propusimos la revolución educativa, con el fin de ampliar la cobertura y mejorar la calidad de los servicios en todos sus niveles.

Para alcanzar este fin, se decidió impulsar una mejor preparación del profesorado.

En consecuencia, a partir del presente ciclo escolar, tomará su lugar en las aulas la primera generación de maestros de preescolar y primaria con nivel de licenciatura.

Asimismo, se han revisado y actualizado permanentemente los planes y programas de estudio en los distintos niveles educativos.

Se inicia así una nueva etapa en el desarrollo cualitativo de la educación mexicana.

El rezago histórico en la alfabetización se redujo drásticamente.

El índice de analfabetismo pasó de 14.3% en 1982 a 6.1% en 1987.

Con las tareas programadas para este año, orientadas a más de 800 mil adultos, dicho índice se reducirá a poco más de 5%, habiendo casi cumplido con la meta que nos propusimos al inicio de mi gestión.

Se continuó el perfeccionamiento y distribución del libro de texto gratuito, que garantiza la unidad y el carácter obligatorio de la educación primaria.

En estos seis años se han distribuido cerca de 500 millones de ejemplares.

A partir de este mes, estarán disponibles en todas las bibliotecas públicas los primeros títulos de los libros de texto para la educación secundaria.

En este sexenio la matrícula escolar creció en cerca de 2 millones de alumnos, se abrieron 28 mil planteles nuevos y se incorporaron al servicio casi 200 mil maestros.

La escolarización ha sido notable en los jardines de niños y la educación superior.

La educación preescolar ha experimentado una fuerte expansión.

En el ciclo que está por iniciarse, la matrícula será casi de 2 millones 700 mil niños, habiendo crecido a una tasa anual de 9.2% en estos seis años.

En educación primaria sigue atendiendo al 100% de la demanda efectiva.

Al haber llegado prácticamente al fin de la expansión cuantitativa de este servicio, el esfuerzo se ha concentrado en elevar su calidad y mejorar modalidades como la primaria para indígenas y la de adultos.

Ahora contamos con libros y materiales didácticos para el 82% de los grupos étnicos del país y la cobertura de primaria se amplió a 527 mil niños indígenas.

En la primaria para adultos se pasó de 653 mil a 733 mil en el sexenio.

La educación secundaria atiende virtualmente la totalidad de la demanda en el medio urbano, si bien en el rural habrá que ampliar la cobertura.

La matrícula de este servicio creció a una tasa anual del 3.9% en el período 1982-1987.

Las pequeñas localidades rurales se atienden a través de la telesecundaria.

Por los logros alcanzados hasta ahora, la educación básica de 11 años se presenta como una realidad posible para el futuro próximo.

Se ha dado impulso a la educación media superior terminal, ya que sin descuidar la formación integral del educando, permite la preparación de los profesionales que requiere nuestra planta productiva.

La matrícula en educación superior ha crecido a una tasa anual de 3.4% durante el sexenio, distribuyéndose más adecuadamente por áreas de estudio.

La descentralización de la educación básica y normal es fundamental para el cambio estructural.

La primera etapa de este programa está cumplida.

Toca ahora a los consejos de educación estatales, profundizar en los aspectos de regionalización y operación de los servicios descentralizados.

La cultura es parte fundamental del proyecto de desarrollo nacional.

La política en este aspecto se ha orientado a robustecer nuestra identidad nacional, enriquecer y preservar nuestro mosaico cultural y proteger nuestro vasto patrimonio histórico y artístico.

De los logros de esta política destaca la creación de una amplia red de bibliotecas públicas; en 1982 existían 351, hoy son más de 2 mil 500.

En todas las capitales estatales y en los municipios que tienen escuela secundaria hemos instalado bibliotecas.

Se decretó una ley federal para regular el funcionamiento de esta red.

Durante estos seis años se han abierto 86 nuevos museos, la mayor parte de carácter regional.

Ofrecí al comienzo de mi administración un programa para fortalecer nuestra identidad cultural en las fronteras.

La presencia de este programa es hoy una realidad tanto en la frontera norte como en la sur.

La cuantiosa obra editorial realizada con más de 32 millones de libros cada año, el refuerzo a las actividades artísticas escolares, la diversidad de programas educativos y culturales en los medios electrónicos y el fortalecimiento de la cultura popular, son testimonio de la dinámica y fructífera actividad cultural que, con pleno respeto a la libertad, ha realizado mi gobierno.

3.3 Alimentación y nutrición

El gobierno de la República dio prioridad a la alimentación, impulsando la producción, transformación, comercialización y distribución de productos básicos.

La evolución de la producción agrícola permitió, en el sexenio, la autosuficiencia en trigo, arroz y azúcar, también se obtuvo en huevo y carne de ave; la captura de especies marinas de consumo popular registró un importante incremento.

Lo anterior se reflejó en la reducción de 73% en las importaciones de alimentos básicos realizada por Conasupo de 1983 a 1988.

Para asegurar la oferta suficiente de alimentos procesados, la industria paraestatal aumentó la producción de leche, aceites y grasas vegetales, harinas de maíz y de trigo y azúcar, mediante la reestructuración de las empresas, la racionalización y eliminación de subsidios y la ampliación de la capacidad productiva.

Se fortaleció la función reguladora del Estado, garantizando el abasto de productos básicos; almacenamos reservas técnicas suficientes; racionalizamos y en algunos casos eliminamos subsidios; rehabilitamos y saneamos las finanzas de las empresas del Sistema Conasupo; y se descentralizaron y modernizaron los sistemas administrativos de las empresas públicas.

Durante el sexenio ampliamos la cobertura de los programas de asistencia social, entre los que destaca el Programa Nutrición y Salud que beneficia a 1.7 millones de personas de áreas rurales dispersas.

El Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia distribuyó 996 millones de raciones alimenticias a más de 3 millones de beneficiarios.

3.4 Salud, asistencia y seguridad social

Se elevó a rango constitucional el derecho a la protección de la salud.

Cumplir con esta garantía social hizo prioritaria la consolidación del Sistema Nacional de Salud, que ha permitido extender y mejorar los servicios.

Actualmente, el 94% de la población tiene acceso a servicios permanentes de atención a la salud, y a pesar del aumento de más de 9 millones de mexicanos en el sexenio, el número de compatriotas sin acceso a estos servicios disminuyó de 14 a 5 millones de habitantes.

Además, se atiende a las comunidades rurales dispersas, muchas de ellas indígenas, cubriendo el 97% de las localidades de 500 a 2 mil 500 habitantes.

La salud de la población ha registrado en mejoramiento general, alcanzándose prácticamente las metas del Programa Nacional.

Durante el sexenio, la tasa de mortalidad general descendió de 5.7 a 4.5 defunciones por mil habitantes y la mortalidad infantil de 33 a 23 defunciones por mil nacidos vivos registrados; hoy la esperanza de vida de los mexicanos es de 69 años, lo que significa un incremento de 4.3 años durante el sexenio.

Se otorgó atención especial a los programas preventivos de salud pública.

Con el Programa Nacional de Vacunación contra la poliomielitis se alcanzó una cobertura del 90% de la población susceptible, siendo posible su erradicación para 1990.

El paludismo continúa descendiendo; la vacunación intensiva disminuyó el número de casos de sarampión.

Para la prevención y detección del Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida, se dotó a laboratorios estatales y regionales con equipo especializado, se estableció una amplia orientación al público y se ha proscrito la comercialización de la sangre.

Trabajamos intensamente en el combate contra las adicciones a través del consejo nacional y los consejos estatales en esta materia.

Descentralizamos los servicios de salud a población abierta en 14 entidades federativas, en las cuales se crearon los servicios estatales de salud bajo gestión directa de los gobiernos estatales y con el apoyo de la federación.

Mediante la Ley de Asistencia Social, se confirió al Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia la responsabilidad de proporcionar y coordinar los servicios asistenciales bajo criterios de estricta institucionalidad y un gran impulso a la descentralización.

Ello permitió concertar esfuerzos para atender a los grupos más desprotegidos, mediante la formación de sistemas estatales y municipales de asistencia social.

A la fecha, 29 entidades federativas han expedido leyes de asistencia social.

El Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia atiende a 26 millones de mexicanos, mientras que en 1982 cubría sólo 4.5 millones.

Los programas prioritarios del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia ha sido: asistencia social alimentaria a desamparados, integración social y familiar, rehabilitación y promoción del desarrollo comunitario.

A mi esposa Paloma, mi más cariñoso agradecimiento por su dedicación en estas tareas, como presidenta del Patronato del Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia, así como por su labor al frente del Patronato del Voluntariado Nacional.

Esta institución ha realizado encomiables labores en materia de desarrollo de la comunidad, reforestación, vacunación, autoconstrucción y alfabetización.

Durante mi administración, el Instituto Mexicano del Seguro Social amplió su cobertura mediante el aumento de su productividad: su población derechohabiente creció a una tasa anual de 5%.

Asimismo, continuó otorgando servicio médico a los pensionados por incapacidad permanente, parcial, y a sus beneficiarios; canceló los adeudos por servicios médicos a no derechohabientes de escasos recursos y continuó la atención médica de urgencias a población abierta.

Se han incorporado nuevos grupos a su protección, entre los que destacan los estudiantes de educación media superior y superior.

El Seguro Social está reconstruyendo el Centro Médico Nacional y estableció nueve centros médicos regionales más, para la desconcentración de la atención especializada.

El Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado, a partir de un proceso de renovación legal, administrativa y financiera, reorientó el otorgamiento de las prestaciones y servicios a la salud, pensiones, vivienda y protección al salario y a la niñez.

Así, este instituto cubre 40% más derechohabientes que en 1982 y constituyó reservas actuariales para el pago de pensiones que han permitido elevar la pensión mínima del 44% del salario mínimo en 1982 al 100% o poco más desde 1985.

En los últimos tres años, la atención a la salud recibió proporcionalmente más recursos que en toda la historia del instituto.

Por lo que toca a vivienda se ha beneficiado, en este sexenio, acerca de 97 mil trabajadores, lo que representa el 40% de todo lo alcanzado desde su fundación.

3.5 Desarrollo urbano

El crecimiento acelerado de las ciudades nos ha obligado a otorgarle una gran importancia a la política de desarrollo urbano.

Se ha desalentado el crecimiento de las áreas metropolitanas de México, Guadalajara y Monterrey, y se ha dado gran impulso a las ciudades medias que ha crecido a tasas más altas que las registradas en las grandes metrópolis.

Esta tendencia se ha traducido, en lo inmediato, en un aumento en la demanda de servicios urbanos, particularmente en las ciudades fronterizas y en los puertos.

Para resolver algunos de los problemas más agudos, en Tijuana, Ciudad Juárez, La Paz, Manzanillo, Coatzacoalcos-Minatitlán, Acapulco-Puerto Marquez, Mazatlán y en el puerto Lázaro Cárdenas, se emprendieron proyectos integrales de regeneración urbana y saneamiento ambiental.

Se han construido 16 mil 280 hectáreas de reservas territoriales en 53 ciudades, para propiciar el orden en el crecimiento urbano.

Se dio prioridad a la ampliación de los servicios de agua potable y alcantarillado, para evitar que continúe su rezago con relación al crecimiento de la población.

Se ampliaron estos servicios en las ciudades medias, en las cuales se tiene una cobertura de 83% de agua potable y de 67% en alcantarillado; al inicio de mi administración la cobertura nacional era de 66% para agua potable, hoy es de 83% y 43% para alcantarillado, hoy es de 67%.

En la Comarca Lagunera se terminaron las obras de conducción de agua de buena calidad, para resolver el problema del hidroarsenicismo que representaba un riesgo grave para la salud de la población.

Hemos apoyado el inicio de la construcción del tren ligero en Guadalajara y Monterrey.

3.6 Vivienda

La política de vivienda es un factor complementario del ingreso y bienestar de las familias.

Para ello, se promulgó la Ley Federal de Vivienda y se corrigieron los problemas financieros que estaban deteriorando a las instituciones públicas que actúan en este ámbito, principalmente en el caso del Infonavit.

En general, se ampliaron los financiamientos en todos los programas de vivienda popular y de interés social.

Al término de esta administración se habrán construido 1.5 millones de viviendas, 30% más que todo lo hecho con financiamiento público de 1925 a 1982.

Por primera vez, pudimos atender anualmente la necesidad de vivienda que genera el incremento demográfico.

Queda pendiente el reto de abatir el déficit acumulado, pero éste ya no aumentó.

En abril pasado, se constituyó el Fondo Nacional para la Vivienda Rural, con aportaciones iguales del gobierno federal, recursos crediticios y del sector social para atender a los campesinos de México, que no habían contado con instituciones especializadas en este rubro.

Con el propósito de financiar operaciones de conversión de la vivienda de alquiler en vivienda en propiedad, se instituyó el Programa Casa Propia, que ha beneficiado a más de 8 mil familias.

Asimismo, se otorgaron estímulos para la vivienda en renta.

Los programas públicos de vivienda han apoyado la descentralización.

El 85% de los recursos de estos programas se han orientado fuera de las tres grandes zonas metropolitanas.

3.7 Ecología.

Con las reformas constitucionales correspondientes y la promulgación de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección del Ambiente, se ha normado el propósito de mi administración de enfrentar los problemas relativos.

Esta ley prevé la coordinación sectorial, precisa atribuciones de los tres niveles de gobierno y abre opciones de participación ciudadana para atender las causas y los efectos de la problemática ecológica.

La preocupación social sobre el deterioro del medio ambiente y las condiciones atmosféricas particularmente difíciles del Valle de México, nos han exigido profundizar los diagnósticos y tomar decisiones enérgicas para corregir los problemas.

A nivel nacional, continuamos la ejecución de 100 acciones ecológicas identificadas como necesarias.

Destacan el saneamiento de las cuencas del Lerma-Santiago, Balsa, Pánuco y San Juan, así como de las bahías y puertos de La Paz, Acapulco, Manzanillo, Huatulco, Progreso, Ciudad del Carmen, Veracruz, Tampico y Mazatlán.

La mayoría de las ciudades medias cuenta ya con rellenos sanitarios, y algunas de ellas con depósitos para desechos industriales que requieren de un manejo especializado.

Se han ejecutado acciones de saneamiento en las ciudades fronterizas.

Celebramos varios convenios para eliminar o reducir la contaminación producida por empresas industriales.

La acción ecológica demanda mejorar el manejo de nuestros recursos naturales.

Durante esta administración casi se han triplicado las áreas naturales protegidas: de 1.5 millones en 1982 a 5 millones de hectáreas en diversas regiones del país a finales de 1988.

Una de ellas, Sian Kaán, fue declarada patrimonio ecológico de la humanidad.

3.8 Programa de reconstrucción

Se han concluido los programas extraordinarios que fueron creados para reparar los daños que ocasionaron los sismos de septiembre de 1985.

Las tareas menores derivadas y complementarias que aún están en ejecución, forman parte de los programas normales de las dependencias correspondientes.

La reconstrucción constituyó un gran reto para la creatividad y fraternidad de los mexicanos.

Para alcanzar las metas que nos propusimos, fue fundamental la movilización y el apoyo solidario de la sociedad en su conjunto.

Sólo de este modo fue posible que muchos mexicanos recuperaran su vivienda, que ahora se cuente con más y mejor infraestructura hospitalaria y de comunicaciones, y que las escuelas sean más seguras y funcionales.

El recuento de las actividades de reconstrucción realizadas, muestras que las metas alcanzadas fueron muy superiores a las previstas originalmente, y que se lograrán en un lapso tan breve que ha sido motivo de reconocimiento internacional.

El mérito en el gran esfuerzo realizado para reconstruir, ha sido de todos los mexicanos` somos un pueblo que sabe luchar y vencer en forma solidaria las más diversas contingencias.

Agradezco nuevamente la cooperación internacional que recibimos con motivo de la tragedia de los terremotos.

4. Política Sectorial

4.1 Desarrollo rural integral

La contribución del campo al desarrollo económico y social de nuestro país ha sido y sigue siendo fundamental.

La articulación de las políticas agraria, de producción y de bienestar social, a través del Programa Nacional de Desarrollo Rural Integral, ha establecido las bases del cambio estructural en el agro.

Se promulgó la Ley de Distritos de Desarrollo Rural y una nueva Ley Forestal y su Reglamento.

Durante mi administración, el sector agrícola creció a una tasa anual de 1.5%, superior a la de la economía en su conjunto.

Para 1988 se estima alcanzar una producción de alrededor de 27 millones de toneladas de los 10 principales cultivos en una superficie de 15 millones de hectáreas.

En cuanto al producto interno agrícola, la agricultura mexicana ocupa el décimo tercer lugar a nivel mundial.

El mejoramiento de las condiciones de vida de los productores ha merecido la atención prioritaria de mi gobierno.

El fomento a la agroindustria ha contribuido a generar empleos y elevar niveles de ingresos de los productores y trabajadores del campo.

Destaca el impulso a la producción y a la productividad agrícola.

En 1987 se suministró asistencia técnica a 14.2 millones de hectáreas, 4.9 millones más que en 1983.

Se pretende consolidar la cobertura alcanzada para 1988.

Con el fin de aumentar la productividad, se prestó asistencia técnica fitosanitaria.

En el subsector pecuario la asesoría a productores se triplicó.

La política financiera para el sector agropecuario ha procurado mantener crecimientos reales en la oferta de crédito, principalmente de avío, y sostener tasas de interés preferenciales para los productores de bajos ingresos.

En el período 1983-1987, el número de beneficiados se incrementó en 663 mil y la superficie atendida pasó de 9.9 millones de hectáreas a 11.1 millones de hectáreas; con ello, la cobertura del crédito en la superficie sembrada aumentó del 43% al 52%.

A pesar del deterioro en los términos del intercambio internacional, el sector agropecuario ha realizado un gran esfuerzo exportador.

La balanza comercial agropecuaria y forestal evolucionó de un déficit de 512 millones de dólares en 1983, el más alto de la historia reciente, a un superávit de casi 1 mil 161 millones de dólares en 1986, el cual disminuyó a 434 millones en 1987, principalmente por el descenso de los precios internacionales del algodón, café y jitomate.

Las importaciones alimentarias de Conasupo han registrado un descenso medio anual de 24%.

La política de infraestructura hidráulica dio prioridad a la terminación de obras en proceso, con objeto de lograr un mayor impacto en la producción.

Durante la presente administración, se construyeron 80 presas.

Destacan entre las más importantes Las Trojes en Colima, Cerro de Oro en Oaxaca, Cupatitzio- Tepalcatepec en Michoacán, Elota-Piaxtla en Sinaloa y Pujal-Coy segunda etapa en San Luis Potosí.

Se incorporó una superficie de 451 mil 537 hectáreas al riego en el período 1983-1987 y se tecnificaron 467 mil 381 hectáreas de temporal, rehabilitándose 218 mil 164 hectáreas.

Para 1988 se abrirán 57 mil 700 hectáreas al riego, se tecnificarán 26 mil 800 y se rehabilitarán 17 mil 500.

México ocupa el sexto lugar en superficie irrigada a nivel internacional.

En materia agraria nos propusimos continuar con la tarea de hacer justicia a los hombres que trabajan la tierra y producen los alimentos que todos consumimos.