Discurso de Luis Echeverría Álvarez en su Cuarto Informe de Gobierno
Part 3
David Alfaro Siqueiros, para quien el ejercicio del arte estuvo siempre unido a la lucha por la justicia social; Jaime Torres Bodet, brillante hombre de letras e íntegro funcionario, que llevó las mejores causas de México a los más altos foros internacionales del humanismo y la cultura y Rosario Castellanos, escritora, luchadora social y diplomática eficaz, que supo hacer fecunda cada hora de su vida. La patria los despidió con profundo pesar.
Los fines últimos de la educación deben coincidir con el estilo de desarrollo que hemos escogido.
Si educáramos hombres para el consumo irrestricto, y el desempeño de una función rutinaria en el aparato productivo, estaríamos formándoles para el fortalecimiento de modelos sociales ajenos a nosotros mismos, y prolongando el coloniaje económico y cultural.
Por el contrario, si deseamos un país independiente y nos esforzamos en un proyecto propio, tendremos que pugnar por una educación abierta a las mejores corrientes de pensamiento del mundo, y en permanente compromiso con la realidad nacional.
Valoramos la inquietud creadora de los jóvenes, su afán por obtener un lugar destacado en las luchas que libra nuestro pueblo por la reivindicación de sus derechos fundamentales.
En ellos depositamos, a través del proceso educativo, la suma del pensamiento y de las experiencias nacionales.
Esperamos, confiados, que ellos entregarán a la Patria lo mejor de su esfuerzo y entusiasmo.
POLITICA DE DESARROLLO
Desde el principio del actual gobierno se encuentra en marcha un plan de desarrollo económico y social.
Sus objetivos son bien conocidos y han sido inalterables: impulsar el crecimiento del país y hacer que ese avance sea compartido de manera equitativa.
Nos hemos propuesto, asimismo, vigorizar nuestra estructura productiva interna y fortalecer la independencia económica nacional.
Este programa no surgió de criterios exclusivamente técnicos basados en cifras e indicadores que muchas veces se alejan de la realidad.
No es un documento escrito por un reducido grupo de especialistas en el aislamiento de sus gabinetes, al que hubiésemos de ceñirnos con rigidez.
Es resultado de la continua comunicación con todos los sectores sociales y posee la flexibilidad que se requiere para actuar, en forma responsable, frente a la cambiante realidad de nuestros días.
El monto de la inversión pública autorizada asciende, a la fecha, a más de 66 mil millones de pesos, cifra superior en 15 por ciento al total del año anterior.
Al fomento agropecuario y desarrollo rural se destinó el 17 por ciento.
El 32 por ciento se empleó en proyectos industriales, preferentemente en apoyo de nuestros recursos energéticos: petróleo, gas, electricidad y siderurgia.
Un 27 por ciento fue aplicado a la construcción de carreteras, al servicio ferroviario, a la habilitación de puertos, a la ampliación del sistema aeroportuario y al mejoramiento de la red de comunicaciones.
El 22 por ciento se orientó a obras de servicio social y el 2 por ciento restante a gastos de administración y defensa.
La Comisión de Estudios del Territorio Nacional ha ejecutado trabajos de fotografía aérea en una superficie de 1 millón 200 mil kilómetros cuadrados, más de la mitad de la República.
Esta tarea, junto a los trabajos de campo, al inventario de los recursos naturales, a las investigaciones sobre el uso potencial del suelo y a la elaboración de mapas urbanos, permite que nuestra planeación se desenvuelva sobre bases cada vez más firmes.
A. REFORMA AGRARIA
Proseguimos la tarea de distribuir la tierra en beneficio de quienes la trabajan y continuamos el rescate de nuevas áreas mediante intervenciones que las hagan aptas para el cultivo.
Hemos manifestado, sin embargo, que no basta repartir la tierra.
De muy poco sirve una parcela, si se carece de agua, técnica, crédito, organización, seguridad y precio justo para los productos.
Muchos campesinos cuentan ya con estos recursos.
Proporcionarlos al mayor número es uno de los imperativos actuales de nuestra política.
Durante el período que cubre el presente Informe, expedimos 310 resoluciones de dotación, ampliación o restitución, que amparan 1 millón 43 mil hectáreas en beneficio de cerca de 34 mil familias.
Dentro del Programa Nacional de Regularización de Derechos Agrarios individuales se emitieron 45 mil 167 certificados a igual número de ejidatarios que residen en 1,497 núcleos de población.
En el mismo lapso se deslindaron 4 millones de hectáreas de anteriores resoluciones presidenciales que estaban pendientes de ejecución.
Prosiguen los programas de colonización ejidal con los que se busca generar empleo útil para campesinos de zonas sobrepobladas y obtener una distribución más equilibrada de los recursos humanos dentro del territorio nacional.
Por causa de utilidad pública, se expidieron 83 decretos que expropian 17 mil hectáreas.
Las indemnizaciones, justas y oportunas, han sido hechas conforme al verdadero espíritu de la Reforma Agraria.
Son muchas las injusticias que por medio de expropiaciones y permutas se cometieron, durante mucho tiempo, con los campesinos.
Estos veían cómo sus tierras eran convertidas en lujosos fraccionamientos en los que el precio de un sólo metro cuadrado equivalía, a veces, a lo que habían recibido por hectárea.
Conforme a la Ley Federal de Reforma Agraria las indemnizaciones se pagan ahora de acuerdo al valor real que tendrán los terrenos por el fin a que serán destinados.
Ningún servicio público, ni negocio alguno de particulares podrá fincarse ya sobre el despojo disfrazado a los ejidatarios.
A veces se habla de la invasión de tierras por los campesinos, pero suele olvidarse la invasión de ejidos por los latifundistas urbanos.
El gobierno combate a ambas por igual.
La seguridad en la tenencia de la tierra, requisito indispensable para hacerla producir, es un derecho indiscutible de los hombres del campo y una condición ineludible para el progreso nacional.
El Gobierno la garantizará de manera inequívoca y determinante.
Hemos expedido 6 mil 990 certificados que otorgan inafectabilidad a 552 mil 187 hectáreas de uso agrícola y ganadero.
El incremento demográfico del país y la migración de los habitantes del campo a la ciudad, han generado desde hace varios lustros, graves problemas en muchos de nuestro principales centros urbanos: controversias sobre la tenencia de la tierra, posesiones al margen de la ley y ausencia de servicios públicos.
Para poner a fin a esta situación acordé la creación del Comité para la Regularización de la Tenencia de la Tierra que ya ha comenzado a trabajar.
No permitiremos que en nombre de la producción sea traicionada la Reforma Agraria.
Se realizaron investigaciones en una superficie de 574 mil 499 hectáreas, en 15 Entidades de la República, para determinar la existencia de latifundios encubiertos.
En los casos en que proceda se aplicará la ley con toda exactitud y firmeza.
La auténtica pequeña propiedad, en cambio, seguirá recibiendo todo nuestro apoyo.
Continúa la regularización de las colonias agrícolas donde se propicia la integración de unidades económicas de producción.
La organización de los campesinos no ha sido, ni será impuesta por la autoridad.
Sólo puede nacer de una profunda conciencia de solidaridad en la base.
El Ejecutivo Federal coadyuva en esa toma de conciencia, y orienta y capacita a los grupos campesinos que lo solicitan.
Es indispensable que las viejas fórmulas sean desechadas.
Latifundio y minifundio son inadmisibles en el México de hoy.
El primero es socialmente injusto; el segundo, económicamente ineficaz.
El ejido colectivo, de raíces ancestrales, responde al moderno concepto de empresas que exige nuestro tiempo y fortalece la práctica de la democracia política y económica.
Respetaremos la organización que cada comunidad campesina quiera adoptar, pero fomentaremos la conciencia de que el futuro del país se encuentra en las formas colectivas de producción.
B. DESARROLLO AGROPECUARIO
El sector agropecuario ha soportado el crecimiento industrial y comercial de México.
Hoy, robustecidos los sectores urbanos, se hace indispensable recompensar al campesino por el enorme sacrificio realizado en bien de la Nación.
En el campo vive la mitad de nuestra población, la más pobre.
Las actividades que ahí se realizan, generan la mayoría de los alimentos que consumimos, abastecen de materias primas a la industria y producen, en varios renglones, excedentes exportables.
Las inversiones del Gobierno Federal para este año se orientan, en gran medida, a incrementar la producción agropecuaria y fortalecer los sistemas de comercialización y distribución de los propios campesinos.
Parte integrante de lo anterior es el Programa de Inversiones Públicas, para el Desarrollo Rural, cuya creación anunciamos hace un año y que continúa en éste con una inversión de 1,307 millones de pesos.
Cubre 50 regiones del país en 30 entidades federativas.
Comprende Obras de infraestructura con el uso preferente de la mano de obra campesina, procura la creación de fuentes de empleo a través de la apertura de nuevas tierras al cultivo y el mejoramiento de las existentes, así como con el establecimiento de agroindustrias y centros artesanales.
Al iniciarse el ciclo agrícola 1973 - 1974, la disponibilidad de agua para riego fue del 81 por ciento de la capacidad de almacenamiento, una cuarta parte mayor que el ciclo anterior.
El uso cuidadoso de los volúmenes disponibles permitió programar segundos cultivos en muchas áreas.
Con las grandes obras y los sistemas menores de irrigación ejecutados en los últimos 12 meses, se benefició en conjunto una extensión de 167 mil hectáreas, de las cuales 107 mil se incorporaron por primera vez al riego.
Para resolver la escasez acuífera del sur de Sonora, emprendimos un amplio programa de obras que es parte del Plan Hidráulico del Noroeste, que incluye la construcción del Canal Fuerte - Mayo, con el que se podrán aprovechar 140 mil hectáreas de riego y temporal.
En las unidades de riego para el desarrollo rural, se avanza en el asesoramiento de los usuarios a través del Plan de Mejoramiento Parcelario, a efecto de mejorar las técnicas de riego y de cultivo para aumentar la producción.
Continuó la segunda etapa del Plan Benito Juárez para intensificar la construcción de abrevaderos y pequeñas obras de riego, de las que hasta el momento han sido terminadas 135 con una capacidad de almacenamiento de 57 millones de metros cúbicos.
Como resultado de las medidas adoptadas ante la grave situación que enfrentó el sector agropecuario, éste ha mostrado signos de recuperación.
El valor de la producción agrícola llegó a 62 mil millones de pesos.
A pesar de las importaciones de granos en 1973, la balanza comercial para productos agropecuarios fue favorable al país.
Exportamos productos con valor de 14 mil 667 millones de pesos y se importaron artículos por 5 mil 326 millones, resultando un saldo positivo de 9 mil 341 millones de pesos.
La producción de azúcar llegó a 2 millones 650 mil toneladas, la de mieles incristalizables ascendió a 1 millón 376 mil toneladas, y la de alcohol a 57 millones de litros.
En el renglón de las exportaciones la industria azucarera obtendrá, en el presente ciclo, divisas por más de 3 mil 500 millones de pesos.
Para hacer frente al creciente consumo y aprovechar las tendencias previsibles del mercado exterior están en proceso de construcción 3 nuevos ingenios del sector público.
Del cultivo del Café dependen 300 mil familias de campesinos mexicanos y nuestro país obtiene anualmente por su exportación más de 2 mil millones de pesos en divisas.
El precio oficial pagado este año a los productores fue superior en un 35 por ciento al promedio del año anterior y se vigiló, estrictamente, que fuera cumplido en los lugares más apartados de las serranías, realizándose una derrama directa superior a los 3 mil millones de pesos.
Con el fin de incrementar la producción y la productividad por hectárea, se brindó asistencia técnica a 60 mil productores y fueron distribuidos 28 millones de plantas.
Para defender el precio de este grano hemos diversificado el mercado y formamos bloques con otros países productores.
Se cultivaron 40 mil hectáreas de tabaco en Nayarit, Veracruz, Oaxaca y Chiapas; la producción fue de 72 mil toneladas de tabaco seco, con valor de 700 millones de pesos, lo que representa una derrama de Tabamex para los productores de 292 millones de pesos.
Creamos la Comisión Nacional de Cacao para fomentar, mejorar e industrializar el cultivo y conciliar los intereses de productores e industriales.
A pesar de las circunstancias internacionales adversas, se logró un incremento del 6 por ciento en la venta de fertilizante que rebasó 2 millones de toneladas.
El producto es vendido al agricultor a precios casi tres veces más bajos que los del mercado mundial.
La política forestal que seguimos está diseñada para el aprovechamiento permanente del bosque, mediante el corte racionalizado, la industrialización y la replantación sistemática.
Las vedas forestales en vigor están en proceso de revisión.
Se ejecutaron 48 programas de reforestación, apoyados en una producción de 41 millones de renuevos.
En 13 entidades avanza el Inventario Nacional Forestal.
Asimismo, iniciamos el levantamiento del Inventario Ganadero Nacional.
El país cuenta con 59 millones de cabezas de ganado, incluyendo especies mayores y menores, que tienen un valor global de 162 mil millones de pesos.
Se ha puesto en marcha un plan para reducir la exportación de ganado en pie y aumentar la ventas de carne en canal con objeto de aprovechar internamente los subproductos y generar fuentes adicionales de ocupación.
En eficaz acción el país quedó liberado de la encefalitis equina.
La campaña nacional contra la garrapata cubrió 2 millones 730 mil hectáreas, con lo que a la fecha son ya 71 millones las que están libres de este parásito.
Además fueron incorporadas a la zona de erradicación cerca de 3 millones de hectáreas más.
Continúan las campañas contra la brucelosis, la tuberculosis bovina y el derriengue.
Viejas prácticas de comercio y de crédito atan a nuestros campesinos a múltiples formas de engaño y explotación.
Erradicar estos vicios es un trabajo largo y difícil que hemos emprendido vigorosamente.
El éxito radica en ser más eficaces que los sujetos que los explotan.
La bodega rural, la tienda, el crédito a la producción y al consumo familiar, la venta de insumos, el préstamo gratuito de costalera, el trillado, desgranado y transporte, son algunas prácticas que ya realiza con éxito la Compañía Nacional de Subsistencias Populares, en coordinación con otras dependencias del Gobierno.
Hemos cumplido con el compromiso de no permitir nuevos aumentos durante 1974 a los precios de la tortilla, el pan blanco, los aceites comestibles y leche rehidratada, que son alimentos vitales de nuestro pueblo.
Para ello, CONASUPO aumentó los subsidios al consumo de las clases populares de mil millones a más de tres mil millones de pesos, sobre la base de que en la comercialización de productos básicos escasos, el Estado debe hacer que prevalezca el interés social.
Este organismo aumentó notablemente sus operaciones mediante nuevos sistemas de comercialización y apoyo a productores y consumidores.
Cumplió su función de abasto del mercado interno, con la compra masiva de subsistencias de producción nacional y la importación complementaria oportuna en un mercado internacional encarecido y cambiante.
Para lograr lo anterior se aumentó el patrimonio de la Institución de 1,700 a 4 mil millones de pesos, dándole así la capacidad financiera necesaria para realizar operaciones del orden de 15 mil millones de pesos en el lapso de este informe.
Por otra parte, en toda la República se instalan las 'Tiendas Sedena' para la venta de artículos de primera necesidad, con precios que no entrañan lucro, en beneficio de los militares.
El precio de los productos agrícolas debe ser verdaderamente remunerador del trabajo campesino.
Por eso, volvimos a aumentar los precios de garantía, y lo seguiremos haciendo cuantas veces sea necesario.
De septiembre de 1973 a la fecha, se elevaron sustancialmente los del maíz, arroz, sorgo y semillas oleaginosas.
Realizamos grandes esfuerzos para abolir la miseria de un vasto conglomerado humano integrado por los talladores ixtleros de los Estados de Coahuila, Nuevo León, Tamaulipas, San Luis Potosí y Zacatecas.
Las inversiones realizadas en esta región no tienen precedente.
La necesidad de elevar las condiciones de existencia de 1 millón de mexicanos que ahí radican, se impuso a las consideraciones meramente comerciales que estimaban indebido al aumento en el precio de los productos.
Durante el actual régimen la fibra de palma ha aumentado en un 70 por ciento y la lechuguilla en un 180 por ciento en relación con 1970.
En una de las plantas fabriles de la cooperativa 'La Forestal', dos ejemplares obreros, llamados Benito Juárez y Raúl García, al advertir lo difícil y lento que es el procesamiento manual de las fibras, se dieron a la tarea de inventar una máquina talladora que evita penosas faenas a sus compañeros de clase.
Una vez demostrada su eficacia, se ordenó la fabricación de 100 de estas máquinas en el Complejo Industrial de Ciudad Sahagún.
Queremos que los empresarios nacionalistas, los profesionales, los estudiantes, y en lo general todos aquéllos que deseen realmente contribuir a la independencia nacional, aprendan de estos modestos trabajadores mexicanos, que se esforzaron por concebir una tecnología adecuada a las necesidades del país.
Sabemos que como ellos hay muchos otros mexicanos que no consideran superiores las creaciones extranjeras sólo por ser extranjeras y que, por el contrario, saben que muchas de ellas, justamente por no corresponder a nuestra realidad, se convierten en un verdadero lastre nacional.
Al principiar este Gobierno, la penuria de los henequeneros yucatecos se debía, fundamentalmente, al bajo precio al que tenían que realizar su producto.
Decididos a liquidar esta injusticia, elevamos el precio de la fibra de 1 peso 55 centavos, hasta 6 pesos que se pagan en la actualidad.
Esto implica una derrama anual del orden de 720 millones de pesos, cifra cuatro veces superior a la de 1970, en beneficio de 70 mil productores.
Además, para competir con ventaja en el mercado internacional y generar empleos dentro del país, hemos dejado de exportar la fibra en rama.
Actualmente toda nuestra exportación es manufacturada y cubre las terceras partes de la producción total.
La pesca se ha colocado como una de las actividades más dinámicas de nuestra economía. la producción anual del país asciende a más de 329 mil toneladas, con un valor de 1,812 millones de pesos.
Para el fomento de la pesca se aplican 642 millones de pesos en la construcción de 230 barcos de altura para la pesca de escama, 120 camaroneros que se destinarán a las cooperativas que se formen con los egresados de las escuelas técnicas pesqueras y 2 barcos - escuela.
Estas unidades se adicionarán a las del programa de construcción de 500 embarcaciones, que actualmente se lleva a cabo con la participación de 19 astilleros mexicanos.
Han sido entregadas 179 a sociedades cooperativas y el resto se encuentra en proceso de construcción.
C. INFRAESTRUCTURA
La inversión global en construcción, reconstrucción y conservación de carreteras federales, estatales y vecinales ascendió a 3 mil 506 millones de pesos.
Hemos continuado la construcción de caminos con la participación directa del trabajador del campo.
Las ventajas que esto ofrece y su adecuación a nuestras necesidades los convierten en impulsores del desarrollo rural.
En el programa de caminos de mano de obra se invirtieron 1,108 millones de pesos.
Con estas obras resultaron beneficiados 1 millón 100 mil compatriotas.
Durante la campaña electoral, prometí terminar la Carrera Transpeninsular 'Benito Juárez' y en diciembre de 1973 cumplimos nuestro compromiso.
Esta vía de comunicación, que se extiende desde Tijuana hasta Cabo San Lucas, tiene una extensión de 1,708 kilómetros.
Fue justificado anhelo de muchas generaciones de bajacalifornianos y constituye la obra de infraestructura fundamental para la Península.
El unir, por un camino pavimentado, a la más lejana de la capitales de las entidades federativas con el resto de nuestro territorio, representa para el país, un paso definitivo en su integración.
Como complemento de las obras que el Gobierno Federal viene realizando en Baja California, se adquirieron cuatro transbordadores que han sido asignados a las rutas Mazatlán - La Paz, La Paz - Guaymas y Puerto Vallarta - Cabo San Lucas.
Con estas embarcaciones, se acerca aún más la Península al macizo continental, se abaten los costos de transporte marítimo y se incrementa la afluencia de visitantes nacionales y extranjeros.
Se efectúan construcciones y obras de rehabilitación en los ferrocarriles que permiten la modernización de nuestra red y facilitan atender la demanda de este servicio.
Con una inversión de 1,312 millones de pesos, se adquirieron 134 locomotoras y 2 mil 456 unidades de arrastre.
Los Ferrocarriles Nacionales de México, celebraron un contrato para el alquiler, con opción de compra, de mil carros usados.
Se recibieron solamente 81, de los cuales, hecha la inspección correspondiente, se aceptaron 76 y rechazaron 5.
Al comprobarse el incumplimiento de los términos de dicho contrato, éste fue cancelado.
Hasta esta fecha la Constructora Nacional de Carros de Ferrocarril había producido 1,895 carros de 2 mil 928 programados para 1974 y para el año próximo, tiene concertada con los Ferrocarriles del país, una producción total de 3 mil 341.
Con objeto de promover el desarrollo regional, impulsar el comercio exterior y las actividades turísticas, industriales y pesqueras en diversas zonas del país, se realizaron las obras portuaria de Cabo San Lucas y la primera etapa de las de Lázaro Cárdenas.
Ambas requirieron una erogación de 123 millones de pesos.
Asimismo, continúan los trabajos en Puerto Madero y Puerto Peñasco que serán puestos en operación en 1975.
A tres años de haberse creado la Comisión Nacional Coordinadora de Puertos, ha llevado a cabo la reforma portuaria en la 11 terminales más importantes del país.
Empezaron a funcionar las empresas de participación estatal y las zonas francas de Veracruz, Acapulco y Lázaro Cárdenas.
Con esto, los 11 puertos de la República que tienen tráfico de altura han reformado su estructura de operación.
Se han racionalizado las maniobras, reducido las estadías de los barcos en un promedio de 8 por ciento, e incrementado los volúmenes de carga en un 38 por ciento.
Además, dichas empresas funcionan con utilidades.
El transporte aéreo, por sus características, es uno de los medios de comunicación que requiere de una costosa y dedicada infraestructura.
Inauguramos los aeropuertos de Manzanillo y Chetumal, se inició el servicio en el de Cancún, concluyeron las obras del de Cozumel, continúan los trabajos en el Zihuatanejo y se hicieron mejoras en los aeropuertos de otras 8 unidades.
El sistema de comunicaciones telefónicas recibió un fuerte impulso.
La inversión en este renglón ascendió a 2 mil 659 millones de pesos.
Fue inaugurado un moderno mecanismo de selección automática que permite comunicarnos con 13 países en forma directa.
Próximamente serán instalados 315 mil teléfonos que, sumados a los existentes, darán un total de 2 millones y medio de aparatos.
La red de larga distancia ha incorporado 129 poblaciones del país a este indispensable servicio.
La automatización telegráfica continúan desarrollándose. 3 de los 8 centros de recepción y transmisión fueron puestos en servicio y antes de que finalice el año esta modernización del sistema estará totalmente terminada.