Discurso de Gustavo Díaz Ordaz en su Segundo Informe de Gobierno

Chapter 1

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Segundo Informe de Gobierno del presidente Gustavo Díaz Ordaz. Septiembre 1, 1966

Discurso del Lic. Gustavo Díaz Ordaz, al abrir el Congreso sus sesiones ordinarias, el 1 de septiembre de 1966.

Honorable Congreso de la Unión:

En un mundo lleno de zozobra, México ha logrado otro año de paz con todos los pueblos.

En lo interno, los mexicanos hemos vivido un año más dentro de la normalidad, en el disfrute de nuestras libertades, en el trabajo para superar los niveles de producción, alcanzando nuevas metas de bienestar y luchando por conseguir lo mucho que todavía nos falta:

Ponemos cada vez mayor empeño en el respeto a las instituciones que el pueblo se dio para normar su existencia como Estado, y nos esforzamos por guardar y hacer guardar la Constitución General de la República, como la más importante de esas instituciones, por cuyo cumplimiento cuida celosamente, en lo jurídico, la Honorable Suprema Corte de Justicia de la Nación y, en lo material, nuestras fuerzas armadas, de cuyo comportamiento podemos sentirnos satisfechos.

De la entraña misma del pueblo nació nuestro Ejército -de tierra, mar y aire- y cumple con honor la delicada misión que el propio pueblo le confirió: salvaguardar la soberanía de la Patria, la integridad del territorio y nuestras instituciones.

Tuvieron especial importancia las maniobras conjuntas 1965, efectuadas en la región del Istmo de Tehuantepec, en las que, por primera vez en la historia militar de México, intervinieron combinadamente fuerzas de tierra, mar y aire.

Se ha iniciado una política de rotación periódica en los mandos del Ejército, procurando dar oportunidad de asumirlos a quienes, reuniendo las características apropiadas, no habían tenido ocasión de ejercerlos.

El 5 de mayo último, 357,902 soldados del Servicio Militar Nacional rindieron la protesta de Bandera.

Fueron alfabetizados 50,267 soldados y familiares de los mismos.

Se ha puesto en marcha un plan general de educación física para los miembros de nuestras fuerzas armadas, particularmente en los renglones de equitación, tiro, esgrima, pentatlón moderno y atletismo.

El Ejército siguió prestando eficaz colaboración en múltiples tareas de la vida civil, entre las que destaca la realización de los Censos Económicos, de vital importancia para nuestro desarrollo.

Se formuló el Plan de Auxilio a la población civil en caso de desastre, que ya ha habido necesidad de poner en práctica en algunas regiones.

El Departamento Cartográfico Militar proporcionó 5,488 hojas de la República Mexicana a diversos organismos e instituciones.

Para mejorar las instalaciones del Hospital Central Militar se hizo una dotación de equipo con valor de $ 35.580,000.

Las erogaciones en construcciones militares ascendieron a $ 26.043,000.

En misiones de vigilancia, de auxilio o de participación en maniobras, las unidades de Marina efectuaron 228 órdenes de operación en el Golfo de México y el Mar Caribe y 214 en el Pacífico. Los escuadrones aeronavales realizaron 30 órdenes de operación en ambos litorales.

Las obras portuarias terminadas, en proceso e iniciadas importan un total de $ 158.538,000.

Entre los principales se cuentan el Puerto de San Carlos, en el Territorio de Baja California; el Puerto interior de la laguna de San Pedrito, en Manzanillo, Colima, y el nuevo Puerto pesquero de Yucaltepén, en Yucatán.

Se modernizó el sistema de 7 faros; y 36 nuevas señales luminosas comenzaron a funcionar en ambos litorales.

Inició sus trabajos la draga Morelos, cuyo costo ascendió a $ 20.195,000.

Se invirtieron $ 24.809.000. en dragado.

Dentro de las lineamientos de la Constitución, la Procuraduría General de la República y la de Justicia del Distrito y Territorios Federales, ejercieron sus funciones.

La primera concedió particular importancia a la nueva Oficina de Asuntos Agrarios, donde el

Ministerio Público Federal inició las averiguaciones previas correspondientes a todas las quejas, aun las mínimas, formuladas por los ejidatarios y continuó las campañas contra la deforestación y contra el tráfico de enervantes; ambas Dependencias prosiguieron la campaña permanente contra la delincuencia en general.

Se efectuaron elecciones para diputados locales en los Estados de: Veracruz, Tlaxcala, Puebla, Guerrero, Tamaulipas, Hidalgo, México y San Luis Potosí; para ayuntamientos en Sinaloa, Puebla, Guerrero, Michoacán, Oaxaca y Tamaulipas.

Por anulación de las ordinarias, se realizaron elecciones extraordinarias en 12 municipios del Estado de Oaxaca.

Tomó posesión del cargo para el que fue electo el Gobernador Constitucional del Estado de Baja California.

El Ejecutivo se vio en la necesidad de solicitar, de la Honorable Comisión Permanente del Congreso de la Unión, la declaratoria de la desaparición de los Poderes del Estado de Durango y el nombramiento de Gobernador Provisional.

Con miembros de los distintos partidos políticos quedó constituida la Comisión Federal Electoral que tendrá a su cargo la preparación y vigilancia de la elección de diputados federales, en julio de 1967.

Los movimientos migratorios dentro del territorio nacional, en grandes números fueron los siguientes: se documentaron 18,270 trabajadores emigrantes para dirigirse a los Estados Unidos de Norteamérica; recibimos 1.061,000 turistas extranjeros; pasaron por territorio nacional 26,233 transmigrantes; y se internaron en México 14,864 visitantes, 116 asilados políticos, 2,586 estudiantes, 3.591 inmigrantes y 4,201 personas con permiso de cortesía.

Se otorgó la calidad de inmigrado a 1,576 personas y se expulsaron, por violaciones nuestras leyes, a 569 extranjeros.

En viaje turístico salieron del país 142,821 mexicanos.

Las ciudades fronterizas y los puertos marítimos recibieron 57.000,000 de visitantes.

Se autorizó la importación de 1,064 películas extranjeras de largo metraje y se exportaron 1,465 películas nacionales.

Para atender las crecientes necesidades que ha de afrontar el Departamento del Distrito Federal, se ha procurado programar de manera sistemática y jerarquizada el empleo de los recursos disponibles.

Actualmente se obtiene un caudal de agua potable de 23.2 metros cúbicos por segundo, que ascenderá a 28.2 metros cúbicos una vez terminadas las obras de captación, en más de 100 pozos profundos, en la cuenca del Alto Lerma.

El caudal será conducido por tuberías y túneles, con una longitud de 95 kilómetros, hasta la zona Sur de la ciudad.

Para almacenarlo se construyen tanques a diversas elevaciones, con capacidad total de 200,000 metros cúbicos y, para distribuirlo, se realizan las ampliaciones de la red primaria de distribución dentro del área urbana, con una longitud de 80 kilómetros.

El costo aproximado de estas obras es de $ 500.000,000, y se han ejecutado ya trabajos por valor de $ 180.000,000.

Se instalaron 12,500 medidores, con un gasto de $ 3.000,000, pero sigue siendo alarmante el desperdicio de agua potable.

En trabajos de conservación operación, tratamiento, purificación y distribución de agua potable en el Distrito Federal se invirtieron $ 55.000,000.

Al construir nuevas avenidas y escuelas se han colocado 23 kilómetros de tuberías de agua potable y 54 kilómetros de tuberías de drenaje; costaron $ 7.000,000 las primeras y $ 4.000,000 las segundas.

Se iniciaron los trabajos de introducción de tuberías, con longitud de 102 kilómetros, para drenar 466 hectáreas en 23 colonias proletarias, con un monto de $ 15.000,000, de los cuales $ 5.000,000 se han erogado a la fecha.

El gasto por concepto de mantenimiento y operación del sistema de drenaje fue de $ 35.000,000. Se edificaron 37 jardines de niños con cupo para 10,200 infantes; 53 escuelas primarias para 79,900 alumnos en dos turnos, que benefician a zonas densamente pobladas de Azcapotzalco, Coyoacán, Ixtapalapa y Bondojito, entre otras; 5 secundarias con capacidad para 13,000 alumnos en dos turnos, ubicadas en San Juan de Aragón, los Reyes Culhuacán, Colonia Obrera, Colonia Moctezuma y Jardín Balbuena; y 2 unidades tecnológicas con 97 aulas y 45 talleres que permiten atender a 10,000 alumnos en dos turnos y que están localizadas en Azcapotzalco y Santo Tomás. La erogación total fue de $ 190.500,000.

Con una inversión de $ 88.500,000, se encuentran en proceso de construcción otros 11 jardines de niños 16 escuelas primarias y 7 secundarias.

Se terminaron 8 nuevos mercados, con guarderías infantiles, que albergarán a 1,573 locatarios en las colonias Industrial, Aquiles Serdán, San Lorenzo Xicoténcatl, Barrio de la Purísima en Ixtapalapa y otras.

Su costo fue de $ 30.200,000.

Se están edificando otros 5 mercados con un valor aproximado de $ 13.500,000.

Se gastaron $ 128.000,000 en construir y reconstruir 2.744,000 metros cuadrados de pavimentos en calles y avenidas de 30 colonias situadas en la ciudad y en las delegaciones.

En banquetas de concreto hidráulico, pisos de loseta y tepetate para jardines y protecciones metálicas para prados se ejecutaron trabajos con valor de $ 29.500,000.

Para mejorar los aspectos urbanísticos en más de 90 colonias populares y poblaciones de la periferia se erogaron $ 42.400,00.

Con inversión de $ 90.000,000 se continuó el anillo periférico en el tramo de 14 kilómetros comprendida entre San Jerónimo y la Avenida Insurgentes Sur y entre este punto y el entronque con la carretera a Cuernavaca, incluyendo parte del viaducto Tlalpan. En la Avenida Ferrocarril de Hidalgo que abarcará, entre el Canal del Norte y el Río de los Remedios, una longitud de 8 kilómetros y cuyo costo total será de $ 37.000,000, se han invertido ya $ 16.000,000.

Caminos y alumbrado.

Diversos caminos se han construido y ampliado para comunicar de modo más efectivo a pueblos y delegaciones.

Las obras urbanísticas que se llevan a cabo en Xochimilco tendrán en conjunto, un costo aproximado de $ 100.000,000, de los cuales se han erogado $ 23.000,000.

Se instalaron más lámparas de alumbrado mercurial con valor de $ 23.100,000.

Facilidades.

Se han dado facilidades para la regularización de colonias populares que no han satisfecho los requisitos legales; durante el lapso de este Informe se han regularizado 16 colonias, con una población aproximada de 200,000 habitantes.

Títulos.

Por otra parte, se expidieron títulos de propiedad a los adquirientes poseedores de 1,825 lotes; esta tarea proseguirá hasta lograr la titulación de todos los lotes adquiridos en colonias cuya propiedad legal corresponde al Gobierno del Distrito Federal.

Seguridad.

La Policía Auxiliar cuenta con 3,100 elementos que, agregados a los 10,000 autorizados por la Policía Preventiva, permiten cubrir toda el área del Distrito Federal en una labor permanente de vigilancia.

Especial empeño tenemos en la planeación del desarrollo económico y social del país y en la programación del sector público.

La Comisión Intersecretarial encargada de elaborar el proyecto de lineamientos para desarrollo económico-social 1966 - 1970 señaló las siguientes directivas y objetivos nacionales:

1. Alcanzar un crecimiento económico por lo menos de 6% en promedio anual;

2. Otorgar prioridad al sector agropecuario, para acelerar su desarrollo y fortalecer el mercado interno;

3. Impulsar la industrialización y mejorar la eficiencia productiva de la industria;

4. Atenuar y corregir desequilibrios en el desarrollo, tanto regionales como entre distintas ramas de la actividad;

5. Distribuir con mayor equidad el ingreso nacional;

6. Mejorar la educación, la vivienda, las condiciones sanitarias y asistenciales, la seguridad y, en general, el bienestar social;

7. Fomentar el ahorro interno;

8. Mantener la estabilidad del tipo de cambio y combatir presiones inflacionarias.

Es de preverse que México se enfrentará en los próximos años a un aumento de población más intenso aún que en el pasado.

Para conservar, en 1970, el nivel de ingreso por habitante alcanzado en 1965, bastaría un incremento real del producto bruto interno de 3.6% al año; mas para elevar el nivel de vida se requiere una tasa de crecimiento de 6.5% al año en el período 1966 - 1970.

Alcanzar esta meta exigirá inversiones por $ 275,000.000,000: $ 95,000.000,000 del sector público y $ 180,000.000,000 del sector privado.

Confiamos en que el desarrollo económico con estabilidad monetaria seguirá creando las condiciones requeridas para que la economía genere mayores volúmenes de ahorros internos, que permitirán financiar, con recursos nacionales, alrededor del 90% de la inversión pública y privada.

De 1966 a 1970 la inversión de $ 95,000.000,000 quedará distribuida así: 39.5% del total a la industria: 22.6% a las comunicaciones y transportes; 14.2% a fomento agropecuario y pesquero; 22.1% a obras de beneficio social; 1.6% a administración y defensa. Las inversiones del sector agropecuario serán superiores en más del doble a las del sexenio 59 - 64.

Se calcula que, durante el período 66 - 70, habrá una ampliación de 850,000 hectáreas en la superficie de riego.

Petróleo y electricidad absorberán el 84% de las inversiones del sector industrial.

La red de caminos se incrementará en casi 19,000 kilómetros.

Al mismo tiempo, se rehabilitarán más de 5,000 kilómetros de vías férreas.

Las inversiones del sector público corresponden a proyectos ya definidos.

Hasta el 30 de Junio del año en curso se han ejecutado en más de un 30%, por lo que durante el sexenio habrán de realizarse inversiones públicas por más de $ 110,000.000,000.

Aunque las proyecciones del desarrollo nacional llegan hasta 1970, para asegurar su continuidad se realizan también cálculos y estudios que se extienden al año 1975.

Por otra parte, y a fin de procurar un crecimiento equilibrado, se inició la planeación regional. Se cuenta ya con una investigación que divide el territorio nacional en 8 grandes zonas, que a su vez comprenden 70 regiones socioeconómicas.

Los programas de desarrollo regional, debidamente encuadrados en los planes generales de desarrollo nacional están ya elaborándose.

El grueso de la inversión pública federal se ha canalizado hacia la Provincia con el propósito de contribuir al desarrollo equilibrado de la Nación.

Durante 1965 se dictaron medidas complementarias para un correcto control presupuestal de las operaciones de los más importantes organismos descentralizados.

Nunca nos apartaremos del principio de que nuestra programación no es imperativa ni suprime la posibilidad de ajustes o reacomodos.

En el sector público, jerarquiza y determina. Para el sector privado indica, informa y orienta.

Le concierne establecer pautas y realizar acciones que coordinen a ambos sectores de la economía nacional.

No hemos erigido la programación como un fin en sí; la consideramos medio e instrumento.

El progreso de la administración pública no corresponde a los espectaculares avances logrados en muchos aspectos del desarrollo del país.

Es cierto que las entidades oficiales han podido conducir con éxito las tareas, pero también es evidente que la organización estatal resulta obsoleta y sus sistemas son viejos y gastados respecto a la moderna técnica de la administración.

Nos proponemos iniciar una reforma a fondo de la administración pública, que sin tocar nuestra estructura jurídico-política, tal como la consagra la Constitución, logre una inteligente y equilibrada distribución de facultades entre las diversas dependencias del Poder Público, precise sus atribuciones, supere anticuadas prácticas y procedimientos.

En resumen se trata de hacer una administración pública moderna, ágil y eficaz, que sirva mejor los intereses del país.

No es labor para unas semanas o para unos meses, es una tarea de estudio y preparación que abarcará años, como ha sucedido en otros países que han emprendido trabajos similares, y requiere del concurso de todos, tanto de los particulares como de los servidores públicos.

La distribución de los ingresos fiscales entre Federación, Estados y Municipios, y el ejercicio de sus respectivos presupuestos, han recibido frecuentes críticas, hasta cierto punto fundadas.

Pero es innegable la eficacia del Gobierno Federal como equilibrador de las diferencias económicas regionales ya que, si se hubiera adoptado el procedimiento aparentemente equitativo, de que cada Gobierno captara todos los

renglones fiscales en su jurisdicción local, el resultado hubiera sido que las zonas ricas serían ahora mucho más ricas y las pobres mucho más pobres.

El Gobierno Federal capta impuestos en toda la República, que canaliza también hacia todo el país; unas veces, a lugares que hacen la inversión fácilmente recuperable y hasta productiva, y otras, a donde se requiere urgente ayuda, a sabiendas de que la inversión no va a ser económicamente recuperada.

Conjugando el principio de la solidaridad humana -la fraternal vinculación de mexicano a mexicano, en este caso-, con la necesidad de recuperación y aun de razonable utilidad, es como el Gobierno Federal ha hecho de equilibrador de diferencias regionales.

Por otro lado, es indispensable que el Gobierno Federal conserve su capacidad económica, para emprender las grandes obras que están totalmente fuera del alcance de los Gobiernos de los Estados y de los Municipios, y no podrá hacerlo si, como sistema, dispersa su acción en la ejecución de pequeñas obras municipales o estatales; en subsidios, cooperaciones, ayudas, etcétera.

Cosa que, obvia y naturalmente seguirá haciendo, pero sólo en la medida en que sus fuerzas fundamentales le permitan seguir realizando con todo vigor, las obras de gran envergadura.

La inspección administrativa se entiende como una forma de cooperar con las Secretarías y Departamentos de Estado, organismos descentralizados y empresas de participación estatal para lograr, dentro del campo de acción reservado a cada una de las Dependencias del Gobierno Federal y del sector descentralizado una mejor inversión pública, ya sea en la operación de los organismos y empresas, como en las adquisiciones de bienes muebles y en la ejecución de las obras públicas.

El ingreso total de los organismos y empresas sujetos al control presupuestal en 1965 fue de $ 28,034.600,000.

Los correspondientes a los primeros 8 meses de 1966 reflejan el ritmo ascendente de esas entidades, pues registran un aumento de $ 2,804.100,000, 14.7% más de los de igual período anterior.

Hemos informado, paso a paso, de las metas de nuestro desarrollo, para hacer que participen en él las fuerzas nacionales mejor dispuestas al bien del país.

Aspiramos a elevar el nivel de vida de todos los mexicanos. Los problemas son múltiples y no siempre logramos lo que nos proponemos.

Hemos podido seguir conjugando el desarrollo económico con la estabilidad monetaria.

Durante 1965 el producto nacional bruto creció en términos reales, 5.4% en tanto que los precios se incrementaron 1.9%.

El hecho es significativo, si se considera que en 1964 se registró un aumento extraordinario en el producto nacional y que, en 1965, tuvimos que ajustar la inversión pública para mantenerla a un nivel conveniente.

Pudimos evitar presiones inflacionarias que nos amenazaban seriamente y, al mismo tiempo, logramos superar el grave descenso en las actividades económicas que se presentaba durante los primeros años de toda nueva administración.

Los indicadores revelan que seguimos creciendo normalmente y estimamos que la tasa promedio de este año será superior al 6%.

Determinan de manera principal la tendencia ascendente en la producción de bienes y servicios: el incremento dinámico de las ventas de mercancías al exterior, el mayor gasto de los turistas extranjeros, los aumentos de la inversión bruta fija de los sectores público y privado, la superior demanda de bienes de consumo y, en cierta medida, los mayores ingresos del sector público.

Estos incrementos también se han alcanzado dentro de un marco de estabilidad: el índice de precios al mayoreo se ha elevado sólo 1.1% en el primer semestre de este año, a pesar de la tendencia al alza -prácticamente mundial-, muy especialmente en los Estados Unidos cuya vicisitudes económicas tanto repercuten en México.

Seguiremos programando nuestra política económica de modo que el desarrollo sea a la vez que importante, sostenido.

De nada valdría lograr avances espectaculares en uno o varios años, si nos viéramos forzados después a disminuir el ritmo.

Nuestra moneda se ha visto vigorizada, en el aspecto interno, al robustecerse la posición estructural de nuestra balanza de pagos.

El déficit en la cuenta corriente disminuyó, dado el incremento de los ingresos derivados de venta de mercancías y de gastos de turistas extranjeros, y debido al firme proceso de sustitución de importaciones y al fortalecimiento de la base industrial de país.

La reserva monetaria en el Bando de México sumó el día de ayer Dls. 566.500,000.

Adicionalmente México cuenta con líneas de reserva secundaria por Dls. 435,000,000 en el Fondo Monetario Internacional, la Tesorería de los Estados Unidos de Norteamérica y el Banco de Exportaciones e Importaciones.

El total, poco más de Dls. 1,000.000,000, garantiza plenamente el mantenimiento de la actual paridad cambiaria del peso mexicano y su libre convertibilidad.

El peso mexicano es utilizado, cada vez más, como moneda dura de uso internacional.

El Fondo Monetario Internacional celebró recientemente un acuerdo con Colombia que incluye una suma de $ 56.300,000; ésta es la tercera operación de apoyo a países latinoamericanos en que se usa nuestra moneda.

El convenio de estabilización que tenía suscrito el Gobierno Mexicano con la Tesorería de los Estados Unidos fue convertido, en enero de este año, en un convenio de apoyo monetario recíproco.

Nos satisface informar de este significativo avance logrado.

Se han concertado con Argentina, Chile, Colombia, Paraguay y Perú convenios de crédito recíproco y de pagos; y están vigentes convenios similares con los países del Mercado Común Centroamericano y con Venezuela.

El monto de estos convenios es de Dls. 12.000,000.

Nuestro ahorrador medio no tiene propensión a la especulación; renuncia a la posibilidad de elevadas ganancias mediante aumento de capital en los valores de renta variable, en aras de la certeza de los de renta fija.

Así, el Estado, al lanzar valores de renta fija, pero garantizados por inversiones industriales contribuye a que no estén ociosos recursos ahorrados por numerosos mexicanos.

Ciertamente que la industria, en bien poca medida, recurre como fuente de fondos para expansiones al mercado de valores y, en consecuencia, la

dimensión de éste no guarda proporción con nuestro desarrollo económico y la tasa de inversión.

En su conjunto, el mercado de valores se ha ensanchado.

Las fluctuaciones habidas han sido en valores manejados, con frecuencia, no para orientar capitales a la inversión, sino con un sentido puramente especulativo.

Para fortuna de México, quienes distraen capital de la inversión productiva o recurren al crédito para el juego bursátil, no han proliferado.

El Gobierno está interesado en fortalecer el mercado de valores como fuente de financiamiento de la inversión y seguiremos implantando medidas y realizando amplias acciones encaminadas a ello; pero el Gobierno no puede ni debe hacer al pueblo de México partícipe de los riesgos que corren quienes hacen de la especulación su única actividad.

No objetamos la ganancia lícita condenamos el exceso y la especulación y pensamos que la responsabilidad de poseer obliga, por justicia y previsión, a compartir con quienes menos tienen o nada poseen.

La ruta es clara: obtener utilidades razonables, ayudando a que la Nación también las tenga y a que los mexicanos sin diferencia de ninguna especie, al ver que mejoran sus oportunidades y se elevan sus condiciones de vida, trabajen con el entusiasmo que da la esperanza en el futuro, la certeza de que en el presente no se les escamotea el fruto de su trabajo y la fe de que la solidaridad humana impera sobre el frío y contraproducente egoísmo.