Discurso de Gustavo Díaz Ordaz en su Primer Informe de Gobierno
Chapter 5
Las 165 plantas establecidas en la República recibieron subsidios, en materias primas, por más de $ 76,000,000 y, en efectivo, más de $ 3,000,000.
A través de los 148 centros de orientación nutricional, se atendieron a 64 753 niños lactantes y en edad preescolar.
El Departamento de Rehabilitación Integral, continuó su delicada labor de atender a pequeños con incapacidad por secuela, poliomielítica.
En el Centro Pedagógico Infantil de la ciudad de México, se dio servicio a 455 niños.
Con la certidumbre de que una familia unida es el más sólido apoyo para las instituciones y que el niño educado en su hogar requiere mucho menos protección para desarrollar mejores aptitudes, se ha fomentado en pláticas, conferencias y labores sociales, la unión familiar y la solución racional de sus problemas.
Las instituciones privadas norteamericanas que habían venido proporcionando una importante cooperación al Instituto Nacional de Protección a la Infancia, que representaba alrededor del 60% de su presupuesto general, consideraron conveniente ya no seguir dándola.
Con esfuerzo propio se ha logrado suplir, en su mayor parte, la ayuda que se recibía.
En los 10 centros coordinadores del Instituto Nacional Indigenista se hizo una labor de promoción económica.
En la Tarahumara y Los Altos de Chiapas, recibieron varias comunidades, por el aprovechamiento de sus recursos forestales, más de $ 4,000,000.
Se organizaron 4 sociedades cooperativas ejidales y ganaderas, en Peto, Yucatán.
En colaboración con la Secretaría de Educación, se aumentaron a 924 los promotores y a 348 los maestros que educarán a una población de 45,000 escolares.
Más de 68,000,enfermos fueron atendidos en las clínicas y puestos médicos, continuándose las campañas para el saneamiento de las comunidades.
Se avanza en la construcción de 2 caminos de penetración y se conservaron otros 10, terminándose una pista de aterrizaje.
Fueron erigidos 3 oficinas para centros, 13 edificios escolares con 95 aulas y 12 casas para maestros; 5 clínicas, 10 casas para empleados, 4 escuelas albergue, 2 casas para enfermos y 147 escuelas, aumentando a 531 el total de que dispone para la instrucción de los niños indígenas.
Para resolver, en la medida de los recursos disponibles, la carencia de habitaciones decorosas y dignas, se ha elaborado un programa de trabajo en 2 etapas: una, inmediata y, otra, para los años de 1966 a 1970.
Dicho programa, para evitar dispersión en los fines propuestos, duplicidad de esfuerzos y dispendios innecesarios, se apoya en la coordinación de las distintas dependencias que construyen, y no reducirá los gastos del sector público en la edificación de casas.
Se procura, ante todo, contribuir a resolver un problema de importancia nacional.
En el término de que se ocupa este informe, se concluyeron 840 casas en Toluca, San Luis Potosí, Tabasco y Baja California.
Están en proceso de edificación 1,630 en San Cristóbal Ecatepec, Méx. y en Matamoros, Tamps.
La inversión efectuada es de más de $ 173,000,000.
Del 31 de agosto de 1964 hasta hoy, el Instituto Nacional de la Vivienda había entregado 2,470 casas, las que se adquieren en propiedad mediante abonos que varían de $ 360 a $ 700 mensuales.
Se tiene en construcción 4,085 casas con un costo total de $ 260,000,000, para beneficiar a unas 24,000 personas.
La obra de regeneración se lleva a cabo en 5,030 casas con un costo de más de $ 290,000,000.
Capítulo IV.
Política Exterior.
El 25 de septiembre de 1964, en una ceremonia a la que asistieron los Presidentes de México y Estados Unidos de Norteamérica, se fijó, simbólicamente, la nueva frontera entre Ciudad Juárez, México y El Paso, Estados Unidos, de acuerdo con la Convención de 1963, que concluyó la antigua controversia sobre El Chamizal.
El cambio mismo de la frontera tendrá lugar, de acuerdo con la convención, cuando termine el traslado de los norteamericanos residentes en la zona que se ha reintegrado a México, así como la construcción del nuevo cauce del río, de los puentes internacionales, líneas de ferrocarril y garitas. Se estima que esto ocurrirá a fines de 1966.
En el período que cubre este informe han quedado encauzadas y cobrado extraordinario impulso las labores que, con ahínco y perseverancia, vienen llevando al cabo las Repúblicas de la América Latina para que se convierta en realidad, la generosa y trascendental iniciativa -en la que, como es sabido, cupo a nuestro país desempeñar un papel destacado- de que Latinoamérica se vea libre para siempre, como hasta ahora lo ha estado afortunadamente, de armas nucleares y de artefactos para su lanzamiento.
En noviembre de 1964, la Reunión Preliminar sobre la Desnuclearización de la América Latina, celebrada en esta ciudad, creó una Comisión Preparatoria, con sede en México, que está encargada de elaborar un anteproyecto de tratado multilateral que venga a garantizar la desnuclearización de la América Latina.
Esta Comisión Preparatoria, que agrupa ya en su seno a la casi totalidad de las Repúblicas Latinoamericanas y en la que participan, con carácter de observadores, los Estados Unidos de Norteamérica y varias potencias extracontinentales, efectuó su primer período de sesiones en marzo del año en curso y, también en la ciudad de México, el 23 de agosto inauguró su segundo período de sesiones.
Invitado por el Presidente de los Estados Unidos, en mi calidad de Presidente Electo, viajé a ese país en noviembre de 1964.
La visita permitió un cambio informal de impresiones sobre diversos temas de interés común, particularmente acerca del comercio entre nuestros países y la necesidad de encontrar fórmulas para una estabilidad razonable en el precio de nuestros productos básicos.
Las ceremonias de transmisión del Poder Ejecutivo me dieron la grata ocasión de establecer contacto personal con las misiones que 62 naciones amigas acreditaron en la nuestra.
Uno de los frutos de las instituciones y de la continuidad de los esfuerzos, dentro del principio permanente de la renovación de los hombres, es el entendimiento satisfactorio a que se llegó con los Estados Unidos de Norteamérica acerca del largo, complejo y difícil problema del incremento de la salinidad de las aguas del Río Colorado.
Durante la visita que el señor Presidente Kennedy hizo a México, asomó la posibilidad de un arreglo en las conversaciones que sostuvo con el señor Presidente López Mateos, quien posteriormente, continuó las gestiones con el señor Presidente Johnson para culminar, por fin, en marzo del presente año, con la adopción de medidas prácticas para poder descargar los drenajes del Distrito Wellton-Mohawk, aguas arriba o aguas abajo de la presa 'Morelos'.
En este arreglo participaron, además de las Secretarías de Relaciones Exteriores, de Recursos Hidráulicos y de Agricultura y Ganadería, la Comisión Internacional de Límites y Aguas entre México y los Estados Unidos y los sectores sociales agrupados en el Comité de Defensa del Valle de Mexicali.
Tanto el Gobierno Federal como los particulares, tuvieron la misma explicable reserva de que las estipulaciones que se convinieran no constituyeran precedentes, reconocimiento ni aceptación que pudieran afectar los derechos de México, por cuanto respecta al Tratado de Aguas del 3 de febrero de 1944 y a los principios generales de derecho, y que las medidas adoptadas se pusieran en vigor durante 5 años, a efecto de poder comprobar si la experiencia confirma o no la opinión de los técnicos sobre su satisfactorio resultado.
Las obras no pudieron iniciarse sino hasta el día 2 del mes próximo pasado, debido a una huelga que, en el Estado de Arizona, estalló en contra de las empresas constructoras de obras públicas.
Desde entonces, se ha venido trabajando con intensidad y se espera que el canal empezará a funcionar el día primero de diciembre.
El Gobierno de los Estados Unidos nos ha dado seguridades de que, al igual que en años anteriores, tomará las medidas adecuadas para que las aguas que recibamos, antes de que el nuevo canal entre en operación, no causen perjuicios al Valle de Mexicali por exceso de salinidad.
Al aprobar una decisión de esta naturaleza, el gobierno de nuestro vecino del norte hizo honor a la justicia que firmemente creemos asiste a México y al espíritu amistoso que anima a los Estados Unidos, en un acto que, he de repetir, no podrá dejar de tener influencia benéfica en el desarrollo de nuestras relaciones.
Inclusive, podrá influir en lo relativo al uso y aprovechamiento de los ríos internacionales, cuestión que ha sido y es causa de controversias en nuestro Continente.
Se prorrogó, hasta el 30 de noviembre de 1970, el convenio vigente con Estados Unidos acerca de la estación rastreadora y de comunicaciones de Guaymas.
La estación, los proyectos a que la misma sirva, las observaciones que se hagan de ella y en general el propósito de cooperación entre México y Estados Unidos que el convenio regula, seguirán siendo de carácter absolutamente civil y científico, ajeno en consecuencia, a todo propósito militar.
En el acuerdo de prórroga se establecen puntos adicionales de interés para México, como el fomento de la participación de técnicos mexicanos en la operación de la estación y pone a disposición de los hombres de ciencia mexicanos, los datos obtenidos por la Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio del Gobierno de los Estados Unidos en la ejecución de sus programas.
El día 28 de febrero tuvo lugar un penoso incidente frente a Ciudad Hidalgo, Chiapas, en que un mexicano fue muerto y otro herido.
Con este motivo se formuló una protesta que se entregó al Embajador de Guatemala en México.
El gobierno de la hermana República, tras de hacer referencia a que, en junio de 1964, un nacional guatemalteco también había sido herido de gravedad por un agente mexicano de Migración, nos contestó indicando que los nacionales mexicanos habían sido sorprendidos realizando tráfico ilegítimo de mercancías, pero que lamentaba los hechos, coincidiendo con el Gobierno de México en el deseo de que se tomaran medidas para evitar en el futuro incidentes semejantes.
Fieles a sus propósitos de mejorar sus relaciones, dentro del respeto recíproco, México y Guatemala convinieron en que los dos incidentes se resolvieran conforme al mismo criterio: por equidad, indemnizar a los deudos del mexicano muerto, y al mexicano y al guatemalteco heridos.
Más importante que la resolución del caso concreto, es el compromiso de carácter general que los dos gobiernos asumieron: instruir a sus agentes fronterizos para que no usen sus armas de fuego, salvo el caso extremo de legítima defensa y cuando la gravedad extraordinaria de las circunstancias lo justifiquen, conforme a los principios de derecho reconocidos en ambos países.
México y Guatemala confirmaron así su amistad y espíritu de comprensión.
Con motivo del grave problema surgido en la República Dominicana el Embajador de México en la OEA presentó un proyecto de resolución que afirmaba los derechos y deberes fundamentales de los Estados, consagrados en la Carta de la Organización de los Estados Americanos, especialmente los de no intervención y autodeterminación, y proponía encarecer al Gobierno de los Estados Unidos que retirase las tropas enviadas, crear una comisión que ofreciese sus servicios a los jefes de los grupos armados, líderes políticos y representantes diplomáticos, con objeto de conseguir urgentemente el cese del fuego, la evacuación ordenada de las personas asiladas en las Embajadas y, en general, de los ciudadanos extranjeros que desearan salir del país y, efectuar, con el debido respeto al citado principio de no intervención, una investigación de todos los aspectos del conflicto.
En esta capital y con motivo de la reunión de la CEPAL, sinteticé así nuestra postura:
'El pueblo y el Gobierno de México están unidos en la convicción de que a los dominicanos y sólo a los dominicanos corresponde decidir acerca de su gobierno y en general acerca de su futuro.'
Como se tuviera noticia que algunos países se proponían plantear ante la Conferencia de Río la creación, como institución permanente, de una 'Fuerza Interamericana' que, como medida excepcional, de emergencia, aprobó una mayoría de Estados Americanos en el caso de Santo Domingo, México adelantó opinión adversa.
Para la pospuesta II Conferencia Extraordinaria de la Organización de Estados Americanos, convocada inicialmente para el mes de mayo, dimos a conocer oportunamente nuestra opinión sobre los temas de la agenda, particularmente acerca de la inconveniencia de modificar la Carta de la Organización, en tanto que no haya un consenso unánime al respecto y de la necesidad de vigorizar los sistemas para la solución pacífica de las controversias, acaso al través de la creación de un Consejo Interamericano de Paz, dado que, por múltiples razones, el Pacto de Bogotá, que seguimos considerando una fórmula difícilmente mejorable, tiene una vigencia muy limitada, debido al número pequeño de países que lo ratificaron.
Formulamos también la iniciativa, que ha recibido buena acogida, de que se cree un Fondo Interamericano de Alimentos o, de manera más general, de Asistencia, en que el espíritu de solidaridad entre los países miembros se manifieste mediante aportaciones voluntarias de alimentos, medicinas, equipos médicos u otros bienes indispensables o servicios que puedan ser utilizados para auxiliar a un país que esté amenazado por una grave situación o la sufra ya, cualquiera que sea el origen de ella; esto es, natural -como terremotos, inundaciones, sequías extraordinarias u otras calamidades- o conflictos de carácter social.
Como existe ya en la órbita de las Naciones Unidas un programa mundial similar, anticipamos que nuestra idea sería que el Fondo Interamericano no solamente aprovechase las experiencias mundiales, sino que llegado el momento oportuno, coordinara sus actividades para evitar duplicaciones o interferencias innecesarias.
Pero así como en el campo financiero o de la asistencia técnica han podido actuar paralela y fructíferamente organismos mundiales y regionales, no vemos la razón por la cual no pudiese suceder lo mismo en el campo de la asistencia extraordinaria para situaciones de emergencia.
Al celebrarse, en esta ciudad, el XI Período de Sesiones de la Comisión Económica de las Naciones Unidas para la América Latina, tuve la oportunidad de fijar las directivas políticas de México en lo que se refiere al tema de integración económica Latinoamericana, sin duda la más importante de las cuestiones que se debaten en nuestro Hemisferio.
Compartimos la idea de que, a través de un mecanismo de integración económica, basados en los principios de libre asociación y de reciprocidad, además de tratamiento preferencial para los países de menor desarrollo, podremos utilizar, en forma más eficiente, nuestros recursos naturales, humanos y financieros; aprovechar mejor nuestras instalaciones productivas existentes; establecer industrias altamente redituables; ensanchar nuestros mercados y lograr niveles más altos de bienestar y cultura.
Concebimos la integración económica como un esfuerzo de Latinoamérica, circunscrito exclusivamente a ella, sin hostilidad hacia los Estados Unidos y Canadá o hacia alguna de las grandes áreas industrializadas del mundo.
No se trata de ir contra nadie, sino de sumar nuestros esfuerzos a favor de nosotros mismos.
El Ministro de Relaciones de Suecia, Harold Nilsson, vino a México en visita oficial en febrero último, y el de Italia, Amíntore Fanfani, en el mes de mayo, en ocasión de celebrarse el VII Centenario del nacimiento de Dante.
México ha participado, durante el período que comprende este informe, en 95 conferencias internacionales y ha suscrito o ratificado 8 tratados y convenios internacionales.
He recibido el muy señalado honor de ser invitado por todos los gobiernos centroamericanos a visitar sus respectivos países.
Hago público mi más profundo agradecimiento por esta distinción que se hace a México y, desde ahora, al anunciar mi complacida aceptación, les digo que me sentiré muy orgulloso de poder llevar, personalmente, el mensaje entrañablemente fraternal de nuestra patria para los pueblos y gobiernos de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica y Panamá.
Creo que éste podrá ser un paso muy importante en la tarea que nos hemos señalado de hacer más cordiales y cálidas nuestras relaciones con los hermanos países de Centroamérica, que tan cerca están de nuestro territorio y de nuestro corazón.
Antes de finalizar este período ordinario de sesiones, solicitaré de ustedes el permiso correspondiente para ausentarme del territorio nacional, con miras a realizar las visitas a principios de 1966.
Capítulo V.
Ciudadanos diputados.
Ciudadanos senadores:
A través del presente Informe, se puede observar cómo, de la fidelidad a los principios esenciales y permanentes de México, del acatamiento a la Constitución y del apego a las leyes, nace y se nutre nuestra estabilidad política y en ella se asienta el desarrollo económico, porque permite trabajar y obtener el legítimo producto del esfuerzo; que de nuestra estabilidad política, pasando por el desarrollo económico, se llega a las realizaciones de carácter social, que tienden a mayor bienestar colectivo e individual.
Se advierte también cómo, una vez establecido nuestro ser nacional, nos desenvolvemos en el ámbito exterior.
Siento que respondo a una demanda popular si, a los datos ya consignados, agrego algunas explicaciones y juicios sobre los éxitos obtenidos y lo que no se ha podido lograr; sobre los riesgos que acecharían a nuestra patria, si la desorientación la desviara de su camino, la irrefrenable impaciencia precipitara su marcha o la inactividad la detuviera; así como si reitero la ruta por la que México se dirige y las metas que trata de alcanzar.
Se ha dicho que en los primeros meses del Gobierno, hubo un descenso en la tasa de inversión y contracciones parciales que repercutieron sobre la economía nacional.
Tal situación se imputa, esencialmente, a falta de actividad en el sector público, como consecuencia de los cambios de funcionarios.
La anterior explicación, por simplista, no es completa y puede crear confusión.
Elimina numerosos factores, unos externos y otros exclusivamente internos.
Veamos, brevemente, lo ocurrido.
A fines de 1963, se presentó una ligera y relativa mejoría en los precios internacionales de algunos de nuestros productos, que se mantuvo, en lo general, durante 1964, aun cuando ya en el segundo semestre de ese año se sufrieron reducciones en la demanda internacional o baja de precios.
En las últimas semanas han mejorado las perspectivas del café y el azúcar.
El hecho de que haya llegado a su término el programa de contratación de trabajadores mexicanos emigrantes, así como las medidas dictadas por el Gobierno de los Estados Unidos para proteger su balanza de pagos, repercutieron en nuestra economía.
Contemplemos, ahora, los factores internos:
El cambio de funcionarios públicos sí causa trastornos; pero siempre será preferible soportar las dificultades de la renovación de los hombres, a sufrir los problemas que acarrearía su prolongada permanencia en los puestos públicos.
Asimismo, la iniciación del nuevo Gobierno dio lugar a un obvio ajuste, motivado por la revisión en los planes de inversión que el propio pueblo planteó en el curso de la campaña electoral, de manera tal que, algunos, trazados de antemano, tuvieron que adaptarse a nuevas circunstancias y a condiciones distintas.
Además, Gobierno y organismos descentralizados, para lograr economías -y se obtuvieron muy considerables-, aplicaron medidas encaminadas a reducir costos en las adquisiciones y a revisar contratos, tanto en precios como especificaciones.
En este aspecto, los principalmente afectados fueron los intermediarios.
Para culminar su brillante esfuerzo constructivo, el Gobierno anterior hubo de recurrir a financiamientos a corto plazo, en proporción un tanto mayor a lo normal; de ahí que parte de lo que pudo haberse dedicado a construcción, se empleó en el pago de pasivos en los primeros meses de este año.
Por último, requirió tiempo hacer los trámites tendientes a obtener nuevos créditos para obras; y logrados hubo todavía necesidad previa de efectuar los concursos para el otorgamiento de los contratos, y poder, así, iniciarlas.
La inversión en obras públicas sí disminuyó; pero no así el gasto público que, a pesar de todo, ascendió ligeramente.
Los efectos contrarios fueron neutralizados por la diversificación de nuestras exportaciones, que permitió elevar los ingresos externos del país.
De aquí la necesidad de continuar diversificándolas, incorporando al máximo productos manufacturados o semi-manufacturados.
Hemos alcanzado apreciables progresos al respecto; pero debemos redoblar nuestros esfuerzos y concurrir con una nueva mentalidad al comercio exterior, aprovechando no sólo los pasos que en materia de integración económica latinoamericana se están dando, sino también las oportunidades favorables del mercado internacional.
No se han agotado, aun cuando han disminuido, las posibilidades de industrialización para sustituir importaciones.
Haber podido documentar a largo plazo préstamos obtenidos a corto plazo, así como la contratación de otros, y el aumento en la corriente de turismo internacional, han sido fundamentales para contrarrestar las tendencias externas negativas y elevar los ingresos provenientes del exterior.
En el lapso transcurrido de 1965, no obstante ser un período estacional de bajo turismo, se han roto los precedentes, con una afluencia mayor que la correspondiente el período relativo del año 1964.
Junto a este aparente debilitamiento en nuestro proceso económico, parecían desatarse presiones inflacionarias que elevando el nivel de precios, tendían a reducir la capacidad de compra e inversión, lo cual podía lesionar gravemente a las grandes mayorías nacionales.
No había base para este fenómeno: existiendo equilibrio entre oferta y demanda, las presiones observadas tenían un carácter puramente especulativo.
Los intentos por elevar los precios obedecían, preponderantemente a enrarecimientos artificiales o estacionales, o al aprovechamiento de las coyunturas a que cualquier cambio de Gobierno da lugar.
Pudimos haber acudido a medidas compulsorías que corrigieran lo que, en el fondo, era una anormalidad; pero preferimos adoptar principalmente aquellas que, sin implicar el ejercicio de las facultades coactivas del Estado, contrarrestaran los efectos perniciosos y restauraran la economía a un nivel saludable para todos los sectores.
El circulante monetario respondía a los volúmenes de producción, intercambio y consumo.
Las regulaciones selectivas aplicadas al crédito, redujeron aquel que se dedicaba a la especulación, sin deprimir el volumen destinado a actividades productivas.
Por otra parte a fines del mes de junio se produjo un hecho que, sin fundamento, se calificó de caída en el mercado de valores.
Era incongruente en una economía que se caracteriza por estar dirigida a un mayor saneamiento, en busca de firmeza.
Lo que ocurrió fue que, ciertas acciones, sobrevaloradas en relación con las rentas que producen, adquirieron un nivel más proporcionado a las mismas y a los valores representados.
Su descenso arrastró momentáneamente a títulos que no estaban en tal situación pero éstos recuperaron rápidamente su nivel y en algunos casos, incluso, se revalorizaron.
Merced al vigoroso espíritu que los anima y a la confianza que tienen en México y en sí mismos, los integrantes del sector privado continuaron el acelerado ritmo de su actividad productora y de su inversión; esto permitió al sector público regular su actividad económica en forma tal, que pudo mantener y acrecentar la firmeza de nuestra moneda y conjurar algunos signos inflacionarios que habían aparecido, consolidándose esta etapa de nuestro desarrollo.