Discurso de Gustavo Díaz Ordaz en su Primer Informe de Gobierno
Chapter 1
Discurso del Lic. Gustavo Díaz Ordaz, al abrir el Congreso sus sesiones ordinarias, el 1 de septiembre de 1965.
Honorable Congreso de la Unión:
Dentro del marco de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, al amparo de sus garantías y en el libre ejercicio de las libertades que ella consagra, se desenvuelve la vida de la nación, haciendo frente, con nuestras instituciones, con nuestra estructura política con nuestros sistemas y con nuestro peculiar modo de vida, a los múltiples y graves problemas que aquejan a un país que apenas inicia su desarrollo económico.
Con recíproco respeto y plena independencia, pero con un dinámico espíritu de colaboración para alcanzar metas de interés colectivo, se han llevado las relaciones del Poder Ejecutivo Federal con los otros Poderes de la Federación y con los de las entidades federativas.
Se han dado instrucciones para que el Poder Judicial de la Federación maneje libremente sus recursos económicos.
La Secretaría de Hacienda se limitará a ministrarle las cantidades que señale el Presupuesto de Egresos de la Federación que apruebe, cada año, la Honorable Cámara de Diputados.
Capítulo I.
Política Interior.
Se realizaron elecciones, para gobernadores, en Jalisco y Baja California; para diputados locales, en Yucatán, Morelos, Campeche, Michoacán, Durango, Sinaloa, Zacatecas, Chihuahua, Aguascalientes, Jalisco, Tabasco, Baja California, Guanajuato y Oaxaca y, para ayuntamientos, en Veracruz, Tlaxcala, Colima, Yucatán, Campeche, Chiapas, San Luis Potosí, Jalisco, Zacatecas, Tabasco, Durango, Chihuahua, Aguascalientes y Baja California.
Tomaron posesión de sus cargos como gobernadores constitucionales de los estados de Chiapas, Tabasco y Jalisco, los ciudadanos designados en elección popular.
También tomó posesión el ciudadano designado por la Legislatura local como Gobernador Interino del Estado de Puebla, por licencia del titular.
Por su parte, el Ejecutivo Federal nombró a los gobernadores de los territorios de Baja California y Quintana Roo.
El Ministerio Público cumplió las misiones que, en su respectiva órbita de acción, le están encomendadas: vigilar que se respete la Constitución, intervenir en los juicios de amparo, procurar la observancia de la Ley de Responsabilidades de los Funcionarios y Empleados Públicos, cuidar el cumplimiento de las resoluciones judiciales, ejercitar la acción penal y desahogar consultas jurídicas.
Para el Gobierno de la República tienen igual importancia las rancherías, las aldeas, los pueblos, las ciudades.
Consideramos que no será posible hablar de un progreso verdaderamente nacional, si una localidad del país carece de lo indispensable.
Estamos empeñados en la obra de alcanzar las condiciones de vida deseables para todos los mexicanos y en ella no escatimaremos esfuerzo alguno.
Por ser la capital de la República y por constituir la mayor concentración humana de todo el territorio nacional, los problemas de la ciudad de México son sumamente complejos.
Por revestir especial gravedad, voy a mencionar tres de ellos:
Abastecimiento de agua potable.
En 1958 cada habitante disponía de 380 litros al día, actualmente la dotación es de poco más de 300 litros diarios.
La ciudad cuenta aproximadamente con el mismo caudal de 22.5 metros cúbicos de agua por segundo.
La disminución de la proporción por habitante, nos obliga a adoptar severas medidas para proteger el desarrollo económico y la salubridad.
Para evitar el desperdicio de agua se instalaron 20,000 medidores en domicilios, industrias y comercios.
El constante aumento de la población, en relación con los recursos acuíferos disponibles, no ha permitido sustituir los pozos que, al extraer agua del subsuelo, provocan el hundimiento de la ciudad.
El Departamento del Distrito Federal y la Secretaría de Recursos Hidráulicos, en colaboración, han efectuado estudios para encontrar nuevos abastecimientos de agua, tanto en las cercanías de la ciudad, como en zonas bien distantes de la cuenca hidrológica del Valle de México.
Realizaremos desde luego los primeros, como recurso de urgencia y atacaremos posteriormente los segundos, como solución de fondo.
En vista de que no bastarán los recursos económicos actuales, habrá necesidad de obtener financiamiento, que ya estamos gestionando.
Drenaje. Para evitar una inundación de aguas negras debe sustituirse el gran canal por interceptores.
En breve se iniciarán las obras de los que faltan.
Se construyó el colector de Iztacíhuatl y se reconstruyó el de la calle Nilo, averiado por los residuos de la Refinería '18 de Marzo'.
Prosiguió el entubamiento del río Mixcoac y se procederá a hacer lo mismo en la Barranca de Tecamachalco.
En 19 colonias proletarias y poblaciones se instalan 180 kilómetros de tuberías para drenar zonas con una superficie de 900 hectáreas, beneficiándose unas 100,000 personas.
Transporte.
En todas las ciudades populosas del mundo, este es uno de los problemas más difíciles de resolver.
Diversos estudios ya realizados por las autoridades de la ciudad, otros encargados a los más destacados técnicos mexicanos y los presentados por especialistas extranjeros, conducen a la seguridad de que, técnicamente, es posible la realización de un ferrocarril subterráneo o mixto, así como la construcción de un sistema de ferrocarril elevado o de un monorriel.
Cualesquiera de esos proyectos presentan graves dificultades de orden técnico, pero superables.
La que se considera, hasta ahora, no es superable, es la cuestión económica, no por la suma a que ascendería la erogación total, que podría obtener mediante financiamiento, máxime que la deuda pública consolidada del Distrito Federal se liquidó, en su totalidad, el 31 de diciembre anterior, sino porque su recuperación obligaría a fijar precios de pasaje, mucho mayores que los actuales.
Debemos atenernos a la realidad; pero al mismo tiempo poner nuestros mayores empeños en mejorar los servicios eléctricos de transportación, los que prestan las líneas de autobuses y los taxis, así como aumentar y corregir el sistema vial urbano.
Reitero ahora lo que expresé el día primero de diciembre de 1964, cuando hice público y solemne depósito de mi confianza en que los soldados de México seguirían haciendo honor a la sagrada misión que la patria les ha confiado.
Las fuerzas de tierra, de mar y aire tienen su origen en la entraña misma del pueblo, están formadas por ciudadanos a quienes la patria les ha confiado las armas para que defiendan su soberanía y sus instituciones; pero además de esa elevada e importante misión, día a día se encuentran la forma de servir mejor al pueblo del que provienen, en la realización de trascendentes tareas de carácter civil.
Así, el Ejercito ha logrado que 80,659 personas de los servicios Militar Voluntario, Militar Nacional y de los Cuerpos de Defensa Rurales, hayan sido alfabetizados.
Nuestros soldados aparte de muchas otras tareas, han ayudado a la campaña de erradicación del paludismo, a la reforestación del país, y colaboran estrechamente con la Procuraduría General de la República tanto en la protección de los bosques, como en el combate contra el tráfico de enervantes.
Por su parte, los buques de la Armada de México, además de la misión fundamental de resguardar nuestras costas, principalmente las de Quintana Roo, Yucatán, Chiapas, Veracruz y Tamaulipas, cumplieron 576 órdenes de operaciones y navegaron 247,285 millas náuticas, atendiendo solicitudes de varias dependencias del gobierno.
Nuestra marina mercante, que en la actualidad dispone de 13,875 unidades, con un total de 443,901 toneladas, será aumentada con 4 buques más que arribarán próximamente a nuestros puertos para la navegación de altura.
Capítulo II.
Política Económica.
Por los medios económicos y legales disponibles, se ha procurado conservar la estabilidad monetaria y promover todas las actividades productivas.
Hemos recurrido al crédito exterior en inversiones que por sí mismas se liquidan y haremos todo lo posible por facilitar el ahorro de los mexicanos, porque estamos persuadidos de que sólo en este tendrá bases perdurables el progreso de nuestro país.
A fin de dar término, durante 1964, al programa de obras del sexenio anterior, el gasto público alcanzó un nivel que hizo necesario acudir al financiamiento público y privado, a corto plazo, en proporción un tanto mayor a lo normal.
Si se hubiera continuado elevando el egreso del Gobierno, al ritmo de 1964, se habría creado una situación inflacionaria, en perjuicio de la mayoría de la población; por ello se hizo necesario regular el gasto público en forma tal que, permitiendo el progreso del país, no provocara una alza de precios incontrolable.
Se mantuvo así un nivel de gasto público ligeramente superior al de 1964, incluyendo importantes erogaciones para el pago de pasivos.
Se logró así una solvencia creciente, indispensable para los próximos años.
La insuficiente regulación de nuestro sistema económico podría favorecer y aun mantener, alzas no justificadas en los precios, así como provocar desajustes indeseables.
Para impedírselos se ha procurado que la expansión monetaria y crediticia, sea acorde con la producción nacional y las transacciones efectuadas en el país.
El medio circulante, compuesto por billetes, monedas y depósitos en cuentas de cheques, aumentó al 31 de julio último, respecto del 31 de agosto de 1964, en 6.5%.
El financiamiento total, en créditos y valores otorgados por los bancos mexicanos se elevó, durante el mismo período, en 19.5%, respondiendo con ello a la necesidad de alentar, al máximo posible, las actividades económicas.
La política de utilizar, fundamentalmente el ahorro público para la realización de las obras gubernamentales de inversión y la de llevar al cabo el financiamiento del sector público a través de créditos sanos del exterior o mediante la obtención dentro del país de recursos de carácter no inflacionario gracias a la amplia y creciente demanda de papel gubernamental que existe en nuestro mercado-, ha evitado la expansión inconveniente del medio circulante.
De acuerdo con las últimas cifras, el producto nacional bruto, en términos reales ha crecido a una tasa anual de cerca del 6% durante los primeros 6 meses, no obstante el descenso del volumen registrado en la industria de la construcción.
En el mismo período hubo ascensos considerables en la producción de bienes de consumo inmediato, en la de artículos de consumo duradero y, muy importantes, en la industria automotriz, que incluye ahora la fabricación nacional de motores.
En los bienes de producción, aumentó la manufactura de fierro y acero y la fabricación de camiones y carros de ferrocarril.
La refinación de petróleo, se elevó en 9.9% y la generación de energía eléctrica alcanzó 10.2% más, respecto al período anterior; lo mismo puede decirse de la industria química.
El número de turistas que visitaron el interior de nuestro país ascendió en 14.8%
En el ejercito pasado se contrataron financiamientos a corto plazo que, en condiciones normales, parecerían excesivos.
Sin embargo, buena parte de esos adeudos corresponden a la aplicación de créditos a largo plazo obtenidos con anterioridad.
Una alta proporción está destinada a la producción y venta de bienes de exportación y, por tanto, están protegidos por el correspondiente ingreso de divisas.
Con objeto de sentar bases firmes para el financiamiento del programa de obras públicas, se ha documentado a largo plazo una parte del pasivo, a la vez que se efectuó la conversión y pago del pasivo a corto plazo, acudiendo para ello a los mercados nacionales e internacionales, merced al magnífico crédito de que disfruta la nación.
Se ha sostenido la política de créditos que promueven mayor y más eficiente producción agrícola o industrial, para satisfacer el creciente consumo de nuestra población y su anhelo de alcanzar mejores condiciones de vida.
Esta tendencia se persigue a través de los créditos de la Banca Nacional de desarrollo industrial y agrícola, y se apoya en el empleo de los recursos de la Banca Privada para las actividades de la producción.
Mediante los organismos descentralizados y las instituciones nacionales de crédito y del Seguro Agrícola, se fortaleció la actividad en el campo con $ 10.541,000,000.
Los recursos de la Banca privada se han dirigido, fundamentalmente a las actividades productivas.
La industria absorbió un volumen de recursos de más de $ 5.000,000,000 sobre el que recibiera anteriormente, beneficiándose también las actividades agropecuarias; sus saldos de financiamiento se elevaron en $ 3.000,000,000 durante los últimos doce meses.
Me es satisfactorio anunciar que el Fondo de Garantía y Fomento de la Industria Mediana y Pequeña ampliará sus operaciones para comprender, como sujetos de sus créditos a las industrias cuyos capitales lleguen hasta $ 15.000,000 autorizándose que el límite de sus operaciones se aumente a $ 2.500,000 para las refaccionarias, y a $ 1.250,000 para las de avío.
La fundación del Banco Nacional Agropecuario, así como la reorganización y ampliación del Seguro Agrícola, tienen por objeto aumentar la producción de nuestros campos y bajar los costos.
Dicho Banco es una institución de redescuento; es decir, pone a disposición de las instituciones bancarias regionales los recursos para atender las solicitudes de los campesinos.
La política tributaria se apoya en el impuesto sobre las utilidades de las empresas y sobre la renta de las personas, en vez de los gravámenes a la producción o al consumo, ya que éstos no sólo tienden a elevar los precios de las mercancías, sino que perjudican a la mayoría de los habitantes.
Se aplicaron, al respecto, algunas medidas importantes:
En materia fiscal, se reformó el sistema cedular por el impuesto sobre la renta que grava los ingresos globales de las personas físicas y morales, independientemente de la fuente de que procedan.
Se estableció un régimen de deducciones para que el contribuyente pueda disminuir sus ingresos gravables en función de sus responsabilidades personales y familiares, así como de los gastos esenciales que lo afecten.
A fin de fomentar la formación interna de capitales, se permite a las sociedades que reinviertan libremente sus utilidades, quedando autorizadas para que, en casos de pérdidas en un ejercicio, puedan amortizarlas contra las utilidades de los cinco años posteriores.
Del ingreso federal destaca el impuesto sobre la renta que llegó a $ 8.286,000,000; lo que supone un aumento del 25% respecto del período anterior.
Los impuestos a la producción y al comercio aumentaron en $ 541,000,000 y los aplicados al comercio exterior reflejan la tendencia de la política federal: disminuyeron los que gravan la exportación y se elevaron los de importación.
Los tributos de las ventas al exterior decrecieron en importancia relativa, al pasar del 4.5% en el período anterior al 3.5% en el actual.
Debido a la mejor nomenclatura de la nueva tarifa de importación, aumentó el ingreso por este concepto.
Con el producto de un gravamen adicional del 10% sobre los bienes suntuarios, se creó el fondo para el Fomento de las Exportaciones de Productos Manufacturados.
Sus recursos son, actualmente de $ 306,000,000.
Los impuestos al comercio exterior significaron un ingreso fiscal de $ 3.494,000,000.
A la minería, a los productos manufacturado y a las zonas fronterizas y perímetros libres, se les otorgaron subsidios y exenciones.
Fueron reformados los procedimientos legales e institucionales, para que el Fondo de Operación y Descuento bancario de la Vivienda facilite la participación a la Banca privada.
El programa es de ingente interés social.
La deuda pública del Gobierno Federal, a plazo mayor de un año, ascendió a $ 22.805,000,000 de los cuales corresponden $ 18 636,000,000 a la deuda interior y $ 4 169,000,000 a la (deuda) exterior.
Los créditos internacionales contratados se destinan a actividades productivas que, directa o indiscretamente, producen las divisas necesarias para cubrirlos
La finalidad perseguida es favorecer el desarrollo económico del país.
México ha seguido usando de manera normal sus líneas de crédito del exterior.
En efecto, ha utilizado para financiar parcialmente programas de desarrollo económico, los préstamos concedidos tanto por instituciones de carácter internacional, como por la Banca Pública y Privada de muy diversos países.
Todos ellos han sido concertados a plazos largos -20 años en promedio-, y a bajo tipo de interés, habiéndose aplicado a obras que no solamente producen lo suficiente para pagar los créditos con la más escrupulosa oportunidad, sino que generan nueva riqueza para el país.
Por lo que respecta a la instituciones internacionales, hemos solicitado al Banco Mundial créditos para obras de riego, caminos troncales energía eléctrica y para agricultura.
Firmamos, en febrero del año en curso, un crédito destinado a financiar caminos y puentes de cuota hasta por el equivalente a $ 400,000,000.
En el Banco de Exportaciones e Importaciones hemos gestionado recursos para continuar aplicándolos a ferrocarriles.
Obtuvimos en abril de este año un préstamo por $ 296.250,000 para financiar parte de los trabajos en la presa de La Amistad, que se construye conjuntamente por los Estados Unidos y México en la Frontera norte de nuestro país.
También en marzo próximo pasado, este mismo organismo prorrogó el crédito de $ 1 125,000,000 que ha estado vigente durante los últimos años para compra de bienes de importación.
En el Banco Interamericano hemos replanteado el financiamiento para un programa de desarrollo regional en el Sureste; el de otro, para caminos alimentadores -por cooperación o vecinales-, y la forma de utilizar con mayor facilidad el préstamo ya concedido para la vivienda; con esta institución firmamos, en octubre de 1964, un crédito por $ 122.500,000 para obras hidráulicas en la Cuenca Lerma-Chapala Santiago y, en marzo del año en curso, otro por $ 60,000,000 para introducción de agua potable en las ciudades de Querétaro y Durango.
Por otra parte, se han continuado ejerciendo e incrementando los créditos provenientes de bancos e instituciones financieras privadas de Estados Unidos.
Canadá y diferentes países de Europa, que operan unas veces acreditando directamente a entidades mexicanas y otras, de manera indirecta, colocando títulos y valores suscritos o garantizados por entidades del sector público mexicano.
Al influjo de recursos exteriores por la vía del crédito deben adicionarse los provenientes de las inversiones de capitales de fuentes cada vez más diversificadas, ya que, además de las inversiones norteamericanas tradicionales, estamos recibiéndolas de numerosos países de Europa, así como el Japón.
Hace cuatro años pusimos en marcha el programa cooperativo que se conoce como la Alianza para el Progreso, cuyos principios y metas reiteradamente se ha expresado que concuerdan con los que inspiran y persigue la Revolución Mexicana.
Esta coincidencia en el ideario, la firme determinación del Gobierno de México de proseguir con las reformas iniciadas dentro del marco de nuestra Revolución -posteriormente auspiciadas por la Alianza para el Progreso-, y la teoría que ésta sostiene de que los recursos financieros exteriores deben ser sólo complementarios de los esfuerzos de cada uno de los pueblos en proceso de desarrollo, nos llevaron a manifestar una vez más nuestra convicción optimista de que, a pesar de los obstáculos que ha tenido que encontrar en su camino, la Alianza para el Progreso es un programa que debe seguir adelante.
En el caso de nuestro país, podemos afirmar que la Alianza ha operado satisfactoriamente.
La favorable evolución habida en la forma de operar de su principal órgano promotor, la Agencia Internacional de Desarrollo, ha permitido que conceda directamente, o auspicie, la concesión de créditos en campos tan importantes como la agricultura, la preparación de técnicos, la vivienda, las obras de pequeña irrigación, y qué recibiéramos de esa Agencia, en septiembre del año pasado, un crédito por $ 25,000,000 para el Centro Nacional de Agricultura de Chapingo y recientemente un préstamo por $ 268.750,000, cantidad en que se amplió el crédito que por una suma similar había recibido con anterioridad, de la propia Agricultura, Ganadería y Avicultura, que opera como un fideicomiso del Gobierno Federal en el Banco de México.
El nuevo crédito se destinará a financiar toda clase de obras que aumenten la producción total o los rendimientos por hectárea de las tierras ejidales o de las pequeñas propiedades agrícolas y ganadera.
La afluencia de estos fondos exteriores hacia México es una muestra de confianza en la solidez de nuestra economía, en la estabilidad de nuestro orden político y social y en la seguridad y protección de nuestro marco jurídico.
Por ello nos complace mencionar este hecho aun cuando debemos reiterar, una vez más, que estos recursos son relativamente pequeños en el conjunto de nuestra economía y que el principal factor está representado ya por el esfuerzo de los mexicanos y por los recursos generados dentro del país.
Creado el Fondo Monetario Internacional como una institución destinada a evitar prácticas monetarias poco sanas en los países miembros, así como para acudir en su apoyo, en caso de trastornos graves en sus economías que tuvieran ese origen, mantiene una permanente vigilancia sobre la situación económica de sus afiliados.
Por eso, es muy satisfactorio anunciar que la cuota de México en dicho Fondo, que era de dólares 180,000,000, ha sido aumentada a dólares 270,000,000.
Esta elevación es el resultado de un incremento general del 25% de la cuota anterior, acordado para todos los países por el órgano director de la entidad; más una aportación especial de otro 25%, votada sólo para 16 países miembros, entre ellos México, por tener un crecimiento de su ingreso, su liquidez y su comercio exterior, más alto que el promedio general de los demás integrantes del Fondo.
Además, la confianza internacional en el peso mexicano ha permitido que el Fondo Monetario Internacional haya concertado convenios de crédito en pesos, con países latinoamericanos, lo que implica que nuestra moneda, por su convertibilidad y solidez, haya sido seleccionada entre el reducido número de divisas que esa institución utiliza para llevar a cabo sus transacciones de apoyo internacional.
Disponemos en el Banco de México de una existencia de oro y divisas que suman dólares 553,000,000.
Adicionalmente, México cuenta con recursos por dólares 435,000,000, en el Fondo Monetario Internacional, la Tesorería de los Estados Unidos de Norteamérica y el Banco de Exportaciones e Importaciones.
Este marco de circunstancias económicas, garantiza plenamente la estabilidad del peso mexicano y su libre convertibilidad.
Por primera vez en la historia presupuestaria de nuestro país, se incluyeron en la Ley de Ingresos y en el Presupuesto de Egresos de la Federación las estimaciones de gastos e ingresos de los principales organismos descentralizados y empresas propiedad del Estado, para vigilar que las erogaciones e inversiones se ciñan a los programas autorizados.
Con ello se evitará la contratación de financiamientos inconvenientes; podrá conocerse la eficacia de la labor emprendida, el cumplimiento escrupuloso de las obligaciones contraídas y la consolidación de las finanzas del sector público.
El sistema adoptado no ha impedido la fluidez comercial de los organismos descentralizados y empresas estatales.
Todos sus ingresos van hacia la Tesorería de la Federación, la que, a su vez cubre sus gastos e inversiones.
Las asignaciones, para las 20 empresas que aparecen en el Presupuesto, ascienden a $ 19.153,000,000, más $ 3.902,000,que el Gobierno les ministra como subsidios o aportaciones.
Nuestra meta, apoyada en principios de justicia social, es que la tasa de crecimiento no sea, en promedio, menor del 6% al año.