Discurso de Gustavo Díaz Ordaz en su Cuarto Informe de Gobierno
Chapter 3
Aun cuando Petróleos Mexicanos no es una empresa de lucro, debe cuidar celosamente la generación de recursos para su desarrollo.
Las utilidades, para efecto de su reparto a los trabajadores, que en 1964 ascendieron a $ 157.000,000.00, en 1967 fueron de $ 375.000,000.00.
De acuerdo con la Ley, correspondió a los trabajadores sindicalizados y de confianza $ 21.523,412.00. Los trabajadores sindicalizados decidieron entregar el 10% de su participación para que, por conducto del Ejecutivo de la Nación, sea destinado a planes de mejoramiento rural.
Dado que el subsuelo es de la nación, Petróleos Mexicanos tiene la responsabilidad de mantener reservas adecuadas para la exploración, así como para prever la posible declinación de campos; por consiguiente, las cantidades destinadas a ese propósito no forman parte de las utilidades repartibles.
El Instituto Mexicano del Petróleo ha colaborado en el mejoramiento de las técnicas aplicadas a la búsqueda y extracción.
Analizó crudos y gases de los campos petroleros para su mejor aprovechamiento; desarrolló procesos para la elaboración de productos consumidos por Petróleos Mexicanos y controló la calidad de materiales utilizados por la industria.
Hace los trabajos de ingeniería para cinco nuevas plantas, una terminal de almacenamiento de etileno, la ampliación de la planta de tratamiento de gas amargo, y una nueva planta de azufre en Poza Rica.
Dispone actualmente de 26 locales para capacitación de obreros en diversos centros de trabajo e imparte 113 cursos sobre 30 especialidades.
Se obtuvieron 834,000 toneladas de productos petroquímicos básicos, en veinte renglones distintos.
Se inició la producción de acetaldehído y se cuadruplicó la capacidad para la de amoniaco, con las nuevas plantas de Ciudad Camargo y Cosoleacaque, lo que permitirá la autosuficiencia en este producto, que se utiliza directamente como fertilizante y constituye materia prima para la elaboración de fertilizantes sólidos de amplio consumo.
Con el aumento en la venta de productos petroquímicos básicos, se substituyeron gradualmente importaciones; se afianza y promueve el establecimiento de plantas de petroquímica secundaria de inversión privada y se diversifican las fuentes de ingreso de Petróleos Mexicanos.
En dos años, la inversión de la industria petroquímica básica y secundaria ha aumentado 54.8%, prueba evidente de que se ha logrado un deslinde preciso entre la petroquímica básica estatal y la petroquímica secundaria correspondiente al sector privado, con 60% de capital nacional.
Las ventas de productos petroquímicos fueron de $ 494.000,000.00; las exportaciones por este concepto ascendieron a $ 86.000,000.00.
La expansión revela que, por encima de inevitables conflictos en una industria tan importante, en que tantos y tan contradictorios intereses se ventilan, se ha conseguido una fructífera conjugación de esfuerzos entre los sectores público y privado, que se ha traducido en sólo dos años, en una inversión de $ 1,719.000,000.00.
En estos momentos se encuentran en construcción 40 plantas petroquímicas, con una erogación total de $ 1,356.000,000.00, de los cuales $ 775.000,000.00 corresponden a Petróleos Mexicanos y $ 581.000,000.00 a platas de inversión privada, con o sin participación estatal.
Este ritmo de crecimiento, que es necesario sostener, permitirá sustituir más importaciones.
En 1966 había en México 120 plantas petroquímicas con una inversión de $ 2,757.000,000.00 y en la actualidad hay 174 en operación, que significan en total $ 4,476.000,000.00; de ellas, 35 son de Petróleos Mexicanos con inversión de $ 2,094.000,000.00; 14 de Guanos y Fertilizantes, con $ 559.000,000.00; 3 de empresas de participación estatal, con $ 263.000,000.00, y 122 de empresas privadas, con $ 1.560.000,000.00.
La red eléctrica nacional atiende a 4.080,000 consumidores; 37.7% más que al iniciarse el presente sexenio.
La demanda de electricidad es 46% mayor que en 1964.
La integración técnica y administrativa de diecinueve empresas en la Comisión Federal de Electricidad, que fueron propiedad de extranjeros y que se disolvieron legalmente en diciembre del año pasado, confirman el avance irreversible de la nacionalización de la industria eléctrica.
La Comisión Federal de Electricidad administra temporalmente la Compañía Hidroeléctrica del Amacuzac, en huelga por reclamaciones de sus trabajadores.
En los últimos cuatro años se han puesto en operación 1.556,173 kilovatios, adicionando en 40% la capacidad del servicio público.
La capacidad instalada es de 6.381,434 kilovatios, de los cuales 1.008,768 corresponden a empresas industriales que los emplean para uso propios, y el resto es propiedad de la Nación y se destina al servicio público.
Se electrificaron 887 comunidades rurales.
En poblaciones del interior se electrificaron 273 colonias populares y seis en la capital de la República.
La Comisión Federal de Electricidad triplicó sus reservas acumuladas para retiros y reemplazos, pasando, de $ 539.000.000.00 en 1964, a $ 1,761.000,000.00, en 1967.
Se terminó la construcción de plantas generadoras con capacidad de 492,060 kilovatios, incluyendo las dos primeras unidades de malpaso (180,000 cada una).
Otras plantas se terminaron en Topolobampo, Mérida, Tampico, Guadalajara y Salamanca; y otras menores en Villahermosa, Tenosique, Campeche, Tizimín, Chetumal, Tuxtla y Caborea.
Se tendieron 1,237 km de líneas de transmisión de alto voltaje y se construyeron subestaciones con capacidad de 792,050 kW .
En cuatro años se han tendido 5,296 km de líneas de alta tensión.
Las subestaciones construidas tienen una capacidad de 3.536.300 kW .
Las plantas en construcción son las unidades tres y cuatro de Malpaso, con 360,000 kW; las térmicas del Valle de México y Salamanca, con 300,000 cada una; José María Morelos (La Villita), con 300,000; Guaymas, con 40,000; el Sureste, con 66,000; Baja California, con 75,000; Acapulco, con 14,000; La Angostura, con 468,000 y la de Tijuana, con 82,000.
Paralelamente a la construcción del sistema hidroeléctrico de Malpaso, intereses privados han concurrido a la ampliación y la construcción de fábricas de aluminio, acero, automóviles, fertilizantes, papel, fósforo y otras que significan más empleos y mejor aprovechamiento de los recursos del país.
Está próxima a terminarse la planta potabilizadora de agua de mar para la población de Tijuana; para su construcción se obtuvo un crédito del Banco de Exportaciones e Importaciones por $ 47.600,000.00, a diecisiete años de plazo y al 6% de interés anual; el costo de la obra será de $ 85.000,000.00.
El Banco Mundial ha otorgado a la Comisión Federal de Electricidad un nuevo préstamo que garantiza la continuidad del programa al costo financiero más bajo: 6.25% de interés anual y veinte años para su amortización.
Once países, fabricantes de equipo pesado, añaden al del Banco su propio crédito en nuestro favor.
El importe total de crédito es por $ 1,400.000,000.00; complementa recursos para inversiones por $ 6,000.000,000.00 en 1968 y 1069, destinadas a incrementar la capacidad del sistema de electricidad y su ampliación al medio rural.
Empresas mexicanas recibieron órdenes de fabricar 40,000 toneladas de acero, en torres para líneas de transmisión y 5,000 toneladas de acero para estructuras de las grandes subestaciones de Malpaso.
El sistema de concursos ha contribuido a que la compra de equipo pesado se haga a precios 20% más bajos que los que pagó la Comisión hace seis y ocho años.
El ahorro equivale a una planta termoeléctrica completa de 300,000 kilovatios de capacidad.
El programa de electrificación nacional comprende diez años.
La Comisión lo ajusta anualmente con la información sobre nuevas industrias en cada región; su cumplimiento permite prever y negociar oportunamente los financiamientos y someter a concurso, ventajosamente para el país, las órdenes de fabricación de los equipos.
El Instituto de Investigaciones de la Industria Eléctrica estudia los efectos de las tormentas en las líneas de alta tensión, las posibilidades geotérmicas de varias regiones, el aprovechamiento de los vientos para generación y, en modelos a escala, las plantas hidroeléctricas, para darles más seguridad contra inundaciones y otros riesgos.
Los ciclones, tormentas y crecientes de los ríos pusieron a prueba la organización de la Comisión Federal de Electricidad.
En la planta de El Infiernillo se tuvieron que contener, en condiciones difíciles, crecientes hasta de 27,000 metros cúbicos por segundo, manejando los vertedores de modo que la descarga se mantuviera en menos de 6,500 metros cúbicos por segundo, para evitar la destrucción de la cortina en construcción de la presa José María Morelos y para proteger a la población de una amplia zona.
La inundación temporal de la planta se dominó con esfuerzos sobresalientes de técnicos y trabajadores.
Las interrupciones temporales en Acapulco, por la inundación de la hidroeléctrica de La Venta, se superaron con la encomiable cooperación cívica de la población.
La Comisión Federal de Electricidad y sus trabajadores operan el primer gran sistema nacional de capitalización de la participación de las utilidades, para crear un patrimonio permanente a la familia.
Con esta base se han ministrado 4,126 préstamos para construir casas y 2,015 para automóviles y mobiliario, con plazos hasta de diez años y monto total de $ 313,000.00.
Durante tres años consecutivos, los trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad, que están agrupados en el Sindicato Nacional de Electricistas, miembro de la Confederación de Trabajadores de México, han cooperado con un día de salario como auxilio a los campesinos; el último año hicieron entrega de $ 2,000,000.00 que corresponden a dos días de salario.
Apreciamos su solidaridad social y les informamos que su aportación será dedicada a obras de electrificación en Galeana, Nuevo León y en el norte de Yucatán, en la parte correspondiente al área de Popolná, que fue asolada por un ciclón a fines del año pasado.
La capacidad instalada de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro es de 667,000 kilovatios; construyó 36 kilómetros de líneas de transmisión y 440 kilómetros de redes de distribución.
La inversión total en dichas obras y en las que se hallan en proceso es de $ 400,000,000.00.
En el Distrito Federal y zonas adyacentes, se continuaron trabajos de electrificación en varias colonias proletarias, terminándose los de seis de ellas y de cinco conjuntos habitacionales, incluyendo el de la Villa Olímpica Libertador Miguel Hidalgo.
La inversión en colonias proletarias fue aproximadamente de $ 8,000,000.00 para beneficio de 30,000 habitantes.
La energía generada y comprada ascendió a 7,750,000,000 de kilovatios - hora, 9.6% más que el año pasado.
La energía vendida se estima en 6,650,000,000 de kilovatios - hora, 9.1% más que en el período anterior.
El aumento de consumidores se estima en 77,300 personas y el de beneficiados en 400,000.
El número total estimado de consumidores es de 1.340,000.
La revisión del contrato colectivo de trabajo pudo realizarse sin necesidad de afectar las tarifas de consumo y, de acuerdo con el convenio celebrado con el sindicato, estableciendo sistemas y métodos nuevos de trabajo.
Se reorganiza la empresa mecanizando y simplificando las labores.
El desarrollo económico de México exige el aumento de su capacidad energética y la diversificación de nuestras fuentes tradicionales que ha sido el petróleo y, subsidiariamente, la fuerza hidráulica y el carbón.
El empleo del petróleo es un lujo, si se contemplan las posibilidades más racionales de aprovechar este recurso, con rendimientos altamente económicos, sobre todo, en el campo de la petroquímica.
Es preciso, pues, substituirlo, a la mayor brevedad.
Durante diez años la Comisión Nacional de Energía Nuclear ha hecho exploraciones para localizar yacimientos uraníferos y determinar el grado de suficiencia de México en este recurso, con objeto de utilizarlo para la energía nuclear y llegar a una más saludable política de aprovechamiento de nuestros diversos energéticos.
Las reservas actuales de mineral de uranio pasan de 3,700,000 toneladas con una ley media de 660 gramos de óxido de uranio por tonelada.
Contamos potencialmente con cerca de 2.500,000 kilogramos de óxido de uranio.
En Villa Aldama, Chihuahua, se ha iniciado la construcción de una planta de beneficio de uranio con capacidad para tratar 60 toneladas diarias de mineral, cuyo rendimiento de óxido de uranio será de 60 toneladas al año.
El costo de la planta será de $ 4.500,000.00 y esperamos que esté en operación, a principios de 1969.
La producción de pasta amarilla de un solo año, al precio internacional, representará un valor de $ 13.200,000.00, equivalente a 2.9 veces el monto de la inversión.
Nos esforzaremos para que el Centro Nuclear de México quede terminado a principios de 1969.
Se negocia un financiamiento mixto, nacional e internacional, por $ 12.500,000.00, para adquirir el equipo complementario de las principales unidades del Centro, que son el reactor y el acelerador y cuyo costo fue de $ 25.000,000.00.
Mantenemos una política tendiente a que la explotación de los recursos naturales no renovables sea racional y apoye y diversifique otros campos de nuestra economía.
Al efecto, se intensifican los trabajos exploratorios, se promueve la industrialización de los productos minero - metalúrgicos y se avanza en la mexicanización de las empresas mineras.
Para asegurar el desenvolvimiento de la industria siderúrgica se mantiene la prohibición de exportar minerales de hierro y carbón y se activa la exploración; aumentaron en 50.000,000 de toneladas las reservas ferríferas conocidas como Las Truchas, Michoacán, que llegan ya a 130.000,000, lo que ha permitido autorizar la formación de dos organismos, uno minero y el otro siderúrgico.
En unión de las principales empresas siderúrgicas del país, el gobierno organizó el consorcio minero Peña Colorada, empresa a cuyo cargo quedará la explotación del importante yacimiento ferrífero del Estado de Colima.
Se rescataron del dominio privado y se incorporaron a las reservas nacionales 850,512 hectáreas de terrenos carboníferos, avance significativo por lo que hace el control directo de los energéticos básicos.
Las concesiones carboníferas cubren actualmente una superficie de 253,936 hectáreas.
Hacia 1972, México contará con reservas minerales industriales del orden de 300.000,000 de toneladas.
La producción de cobre, antes oriental a la exportación, se ha canalizado al mercado interno a medida que se integra la estructura industrial del país.
Ello ha impuesto la necesidad de desarrollar la exploración en diversos Estados.
En el distrito de Nacozari, Sonora, se descubrieron importantes depósitos cupríferos, cuya explotación se hará con participación del Gobierno Federal y cubrirá las necesidades del mercado nacional.
Con la colaboración del Fondo Especial de la Organización de las Naciones Unidas, continúa el estudio de los recursos múltiples del Estado de Oaxaca.
Se descubrió un área cuprífera, que actualmente se encuentra en estudio y exploración, con objeto de conocer su potencialidad y sus posibilidades de explotación comercial.
Con una producción de 1.222,900 kilogramos de plata, 39.300,000 onzas Troy, México continúa ocupando el primer lugar como productor en el mundo.
La demanda internacional ha permitido la reapertura de varias explotaciones argentíferas.
Decayó la producción de manganeso, debido al agotamiento de los yacimientos en explotación en Jalisco; pero un grupo de inversionistas mexicanos instaló una planta que explotará los yacimientos de Molango, con una capacidad anual de 275,000 toneladas, que garantizará el abastecimiento de este elemento a la industria siderúrgica.
Las reservas probadas de azufre aumentaron a 58.000,000 de toneladas, 32% con respecto al período anterior; el incremento, de 14.000,000, equivale al 58% de las reservas totales de que disponía el país al 31 de diciembre de 1964.
La producción de azufre ascendió a 1.895,000 toneladas, 11% más que en el período anterior.
Con la participación del Gobierno Federal, la empresa que explota el domo de Nopalapa reinició sus operaciones.
Por otra parte, se empezó a construir una planta que explotará el domo de Texistepec, y la ampliación de la Játipan.
La inversión en ambos proyectos ascenderá a $ 200.000,000.00.
La empresa de participación estatal Fosforitas Mexicanas ha iniciado, en Saltillo, los trabajos de instalación de una planta concentradora de fosforitas, con capacidad inicial de 100,000 toneladas anuales.
El valor de la producción minera pasó de $ 5,169,000,000.00, con incremento de 10.1%.
Los precarios niveles de vida de grandes núcleos de población, principalmente rurales; el incremento demográfico; la creciente demanda de empleo: la aún injusta distribución del ingreso nacional y la desfavorable situación de los mercados internacionales, exigen una mayor inversión nacional y el óptimo empleo y productividad de los recursos humanos y físicos disponibles.
La economía de los países de América Latina tuvo una evolución poco satisfactoria.
El producto de la región aumentó en 1967, a una tasa de 4.5%, lo que implica un crecimiento medio por habitante de sólo 1.6%, México logró superar la tasa de 2.5% per cápita en el crecimiento del producto nacional, fijada como meta mínima en la Carta de Punta del Este.
En lo interno, podemos anotar que la mayor parte de los principales renglones de la producción industrial registran crecimientos satisfactorios y, en algunos casos, aumentos superiores a los del ejercicio inmediatamente anterior.
Entre estos últimos destacan las producciones de vidrio plano en 55.3%; hierro de primera fusión en 24.3%; carros de ferrocarril en 19.3% y varilla corrugada en 17.5%.
Se ha formulado un catálogo de las industrias rurales, que corresponden a los diversos recursos primarios con que cuenta el país en cada región; se difunde ya en las comunidades para que sus habitantes conozcan las posibilidades reales de aumentar su ingreso y de dar ocupación a la nueva población.
A los grupos de campesinos, pescadores o artesanos rurales que decidan crear un nuevo centro de trabajo, se les dará asistencia técnica para la elaboración de los proyectos de sus industrias, estudios de mercado y organización y funcionamiento de la empresa.
También se les ayudará a encontrar fuentes de financiamiento necesarias para completar sus propias inversiones y, en su oportunidad, mercado a sus productos.
A través de los programas de fabricación autorizados, tratamos de inducir a los inversionistas a orientar sus actividades hacia la producción de bienes que demande el mercado nacional y con los de integración industrial, de estimular la incorporación de partes nacionales, en proporciones crecientes.
En esos programas se tiene establecida la política general de permitir, como máximo, una diferencia de 25% en los precios de venta en el mercado nacional, respecto al precio del mismo artículo en el país de origen.
Dada la urgente necesidad de promover la producción ganadera de todas las especies, a los más bajos costos posibles y en vista de que el precio de los alimentos balanceados para el ganado no propicia este desarrollo, se creó un organismo gubernamental destinado a producirlos y que adquirirá masivamente las materias primas requeridas, en los lugares de producción, e instalará plantas productoras en las principales regiones ganaderas del país, donde se ofrecerán los alimentos de acuerdo con las necesidades nutricionales de cada especie.
Se iniciaron los trabajos preparatorios correspondientes a los censos nacionales de 1970 - 1971.
El número de turistas extranjeros que visitó el país, de septiembre de 1967 a agosto de este año tuvo un aumento de más de 8%, al rebasar el millón y medio de personas.
En la ciudad de México se construyeron once nuevos hoteles, con más de 2,500 cuartos, lo que elevó la disponibilidad de habitaciones para turistas a 20,300.
En la planificación turística de diversas regiones, se estudiaron las del noroeste y del sureste del país; en esta última se atendió de modo especial la llamada Ruta Maya.
Quedó abierto al público el espectáculo 'Luz y Sonido', instalado en Teotihuacán.
El servicio de auxilio turístico prestó un promedio diario de 400 servicios a los automovilistas que transitan por las carreteras nacionales.
La ciudad de México, desde su fundación, padece graves problemas.
La naturaleza del subsuelo impide la absorción rápida de las lluvias y favorece hundimientos desiguales de tierras y construcciones, disloca el sistema del drenaje y expone a los capitalinos a sufrir peligrosas inundaciones.
Con el fin de satisfacer la demanda creciente de agua potable, se concluyó la primera etapa de las obras de captación del sistema del Alto Lerma y se iniciaron las de la segunda, aumentándose los caudales de agua en 4,500 litros por segundo que, sumados a los 2,500 obtenidos en mayo de 1967, dan un total de 30,000 litros por segundo, contra los 23,000 de que se disponía en 1966.
El incremento, poco más de 30%, satisface las necesidades de 1.750,000 habitantes, que antes disponían de una cantidad menor.
Los trabajos en proceso permitirán contar, en 1969, con un volumen adicional de 3,000 litros por segundo y harán posible empezar a prescindir de la extracción de agua del subsuelo, que contribuye al hundimiento de la ciudad.
El costo de las obras que se concluyeron y de lo erogado en las que se están haciendo es de $ 315.000,000.00.
En otras obras de abastecimiento de agua potable se invirtieron $ 124.050,000.00.
El Departamento del Distrito Federal aportó al gobierno del Estado de México $ 10.600,000.00 para obras de introducción de agua potable, escuelas y caminos, que beneficiarán a pueblos de la cuenca del Lerma, en reciprocidad por las obras de captación de agua que se realizan en esa región y que serán aprovechadas en gran parte por el Distrito Federal.
Se construye un nuevo sistema de drenaje capaz de conducir por gravedad, fuera del Distrito Federal, las aguas negras y pluviales.
Se han continuado los trabajos iniciados el año anterior, que esperamos concluir, con un costo de $ 1,600.000,000.00 a fines de 1970.
Hubo necesidad de realizar una erogación de $ 36.000,000.00, para mejorar el funcionamiento del sistema del Gran Canal que, debido a las fuertes precipitaciones pluviales, no registradas hasta ahora en la historia del Distrito Federal, tuvo que soportar descargas extraordinarias, cuyo volumen ascendió a 830.000,000 de metros cúbicos.
En diversas obras de drenaje, unas ya terminadas y otras en proceso, se invirtieron $ 49.395,000.00.
En obras de conducción y tratamiento de aguas negras se gastaron $ 72.000,000.00.
Prosiguen los trabajos para construir el tren subterráneo, con el propósito de aliviar el problema del congestionamiento de tránsito en la ciudad.
Pronto estará concluida la obra civil de la primera línea y se ha comenzado la de las líneas segunda y tercera.
Se han terminado el 36% de los túneles y el 33% de las estaciones que tendrá en total la obra.
La inversión asciende a $ 858.000,000.00, de los cuales $ 395.000,000.00, proceden de créditos externos.
El volumen total de los pedidos de equipo, material y servicios asciende a $ 885.900,000.00.
Para las diversas instalaciones que requiere el sistema se han adquirido terrenos por valor de $ 20.000,000.00.
De acuerdo con el programa se espera que la primera línea entre en servicio el segundo semestre del año próximo y el resto del sistema para el 20 de noviembre de 1970.
El servicio de tranvías y trolebuses alimentará al tren subterráneo para proporcionar un mejor servicio.
Se cuenta con cuatro nuevas rutas de trolebuses y está en ejecución un proyecto para ampliar la capacidad de transporte con diez rutas más, para cuyo efecto se adquirieron 85 unidades.