Discurso de Gustavo Díaz Ordaz en su Cuarto Informe de Gobierno
Chapter 2
Llevar al campo recursos técnicos y obras de bienestar, principalmente agua, educación, caminos y electricidad, son deberes que estamos cumpliendo afanosamente.
En el curso del presente año he firmado 821 resoluciones, amparando 3.836,818 hectáreas, para beneficio de 69,193 campesinos.
Tales cifras sumadas a las de los tres años anteriores inmediatos hacen un total de 2,585 resoluciones firmadas, concediendo 12.307,184 hectáreas, para 238,053 campesinos.
No pocos titulares de concesiones de inafectabilidad ganadera se han convencido, en vista de la aplicación de la Ley, de la conveniencia de anticipar el vencimiento de las mismas.
Ello contribuyó a que se pudiera disponer de más de 1.000,000 de hectáreas, en el estado de Chihuahua, que se entregaron en un solo acto agrario.
Se han declarado nacionales 3.725,000 hectáreas antes consideradas baldías; sumadas a las que en los tres años inmediatos anteriores se declararon nacionales hacen un total de 5.653,000 hectáreas.
La mayor parte de esas tierras han pasado a formar nuevos ejidos, respetándose los derechos de quienes las han ocupado y trabajado durante años.
De acuerdo con la decisión de definir el máximo de tierras con derecho al agua en cada sistema de riego que se establece por obra del gobierno, se fijó en el Valle de El Carrizo, que regará la Presa Josefa Ortiz de Domínguez, un máximo de 30 hectáreas para pequeños propietarios y de 10 para ejidatarios.
La rehabilitación de diversos distritos de riego ha permitido el reacomodo de los ejidos.
En el caso de La Laguna, 16 ejidos de Tlahualilo, formados por casi 1,700 ejidatarios que disponen de 3,400 hectáreas, se han agrupado bajo la dirección gubernamental para intensificar y diversificar la agricultura y ganadería.
De esta manera se ha logrado evitar la decadencia que ya se advertía en dicha región.
Los certificados de derechos agrarios se expiden a los campesinos reacomodados, conforme se hacen los trabajos que incluyen la rehabilitación de las zonas.
No podemos admitir que nuestros litorales estén sujetos, con fines especulativos, a la ocupación, frecuentemente ilegal, por lo que es preciso delimitar y regular la intervención privada, organizando su aprovechamiento para fines de interés social.
Principalmente por abandono de parcela, han sido privados de ella 7,390 ejidatarios; por este concepto, sumado a otros derechos vacantes, han entrado a formar parte del núcleo ejidal, en el curso del año, 10,278 nuevos ejidatarios.
Derogada la Ley de Colonización, quedan vigentes 1,065 colonias con 6.857,150 hectáreas para 73,058 colonos.
Se expidió el reglamento que debe regir su funcionamiento.
También se formuló decreto para determinar cuáles de las solicitudes en trámite debían proseguir.
Se dictaminó la continuidad de 28 colonias, con 1.313,345 hectáreas y se cancelaron 44 solicitudes que aspiraban a cerca de 2.000,000 de hectáreas; éstas se reservaron para satisfacer necesidades agrarias.
Por conducto del Fondo Nacional de Fomento Ejidal se invirtieron $ 69.553,107.00 en obras de beneficio social e inversiones productivas.
La revisión de 11,460 contratos celebrados por ejidatarios permitió aumentar los ingresos de éstos en más de $ 190.000,000.00.
Debe cumplirse, y se seguirá cumpliendo, la tarea de renovar los comisariados ejidales al vencerse el término para el cual fueron electos.
No es posible admitir que se arraiguen tendencias continuistas en esa institución básica de la Revolución.
Los fenómenos meteorológicos, que causaron tantos daños en 1967 fueron, sin embargo, benéficos para algunos cultivos y pastos, aumentaron el volumen de agua almacenada en las presas, y enriquecieron los mantos subterráneos.
Hubo necesidad de tomar diversas medidas de protección; desde reparar y reforzar y hacer bordos y defensas destruidos o gravemente dañados, hasta colar tramos de carretera y de vías de ferrocarril, para evitar que sirvieran de barrera a las aguas e hicieran más grave la situación.
Las actividades de la grande y pequeña irrigación, de rehabilitación y operación de los distritos de riego, permitieron los siguientes resultados: 165,000 hectáreas beneficiadas con nuevas obras; 2.751,000 hectáreas cosechadas, 5% más que el año pasado.
Se trabajó en la construcción de 59 presas de almacenamiento, con capacidad conjunta de 15,000.000,000 de metros cúbicos.
Se terminaron seis grandes presas:
La José María Morelos (La Villita), en el Río Balsas, para el riego de 18,000 hectáreas y generación de energía eléctrica.
Su capacidad es de 700.000,000 de metros cúbicos;
La Vicente Guerrero (Palos Altos), en el Río Poliutla, beneficiará 18,000 hectáreas. Almacena 250.000,000 de metros cúbicos;
La Ignacio Allende, en el Río de la Laja, para el control de avenidas y riego de 12,600 hectáreas.
Su capacidad es de 210.000,000 de metros cúbicos;
La Francisco Villa, en el Río Poanas, para regar 5,000 hectáreas. Almacena 80.000,000 de metros cúbicos;
La Luis L. León (El Granero), en el Río Conchos, con capacidad de 850.000,000 de metros cúbicos;
La Tórtolas (que se llamará Francisco Zarco), en el Río Nazas, para mejorar el abastecimiento de la Comarca Lagunera.
Su capacidad es de. 438.000,000 de metros cúbicos.
También se terminaron otras catorce presas de menor capacidad.
México terminó los trabajos que le correspondían en la presa internacional de La Amistad, de 7,000.000,000 de metros cúbicos de capacidad.
Ya desempeña funciones de almacenaje y de regulación de avenidas del Río Bravo.
En la presa Guadalupe Victoria en Río Tunal, se concluyó la ampliación de las obras de excedencias.
Se continúa la construcción de la presa Constitución de 1917, en el arroyo El Caracol, con capacidad de 65.000,000 de metros cúbicos.
En el Río Soto la Marina se inició la presa Las Adjuntas, que almacenará 3,920.000,000 de metros cúbicos, para regular avenidas y dar riego a 42,000 hectáreas del Valle de Jiménez.
En el Río Cuautitlán se reconstruye la presa Guadalupe, para abastecimiento de agua y para protección de inundaciones.
En el distrito de riego de Tula se inició la ampliación del canal Dendho y se continuó la construcción del canal Endó; se beneficiarán 24,000 hectáreas.
Han continuado las obras en los canales para aprovechar las aguas del Río de la Laja y se terminaron las correspondientes a 8,000 ha.
Se trabaja también en los canales de las zonas de riego de El Carmen, Chihuahua; Poanas, Durango; El Carrizo, Sinaloa; Tasquillo, Hidalgo; así como en el canal de conducción San Lorenzo y se concluyeron los trabajos en la zona de riego del Valle de Guamúchil, que hacen posible el riego de 44,000 hectáreas.
Los caminos de acceso para iniciar la construcción de las presas El Rosario, en Michoacán, y El Mezquite, en Jalisco, fueron ya terminados.
En el Plan Chontalpa, Tabasco, se construyeron 283 km de canales para el desagüe pluvial y el drenaje agrícola; 50 km de caminos pavimentados y 242 de caminos revestidos; se perforaron 10 pozos que riegan 2,000 ha; y con la participación activa de los campesinos se terminó la construcción de dos poblados y se construyen dos más.
En Delicias, Chihuahua, se concluyeron diversas obras de rehabilitación que permitieron la operación más eficiente de 30,200 hectáreas; en el Bajo San Juan, Tamaulipas, 4,300 hectáreas y en el Bajo Bravo 12,400 hectáreas.
En la Comarca Lagunera se prosigue la rehabilitación, de manera tal que la obra puede equipararse a la construcción de un nuevo distrito de riego, pues incluye una diversidad de trabajos; entre otros los de la citada presa Francisco Zarco.
Los programas para tecnificar el uso del agua y de la tierra son la secuela lógica de la rehabilitación de los distritos de riego.
Los resultados obtenidos permiten prever que se lograrán ahorros del 20% e incrementos iguales en las superficies regadas.
Hay en el país, más de 10,000 pequeños núcleos de riego que, diseminados prácticamente en todo el territorio nacional, cubren una extensión de 1.000,000 de hectáreas y benefician a 200,000 campesinos.
Las actividades para aumentar la productividad ya se hacen extensivas a esos núcleos.
Como parte del Plan Nacional de Pequeña Irrigación se vienen estableciendo comités directivos agrícolas presididos por los gobernadores de los estados y a los cuales concurren las dependencias federales y estatales que intervienen en los problemas del campo.
A través de estos organismos procuraremos cumplir mejor los programas agrícolas.
El ciclo 1967 - 1968 se inició con un volumen de agua almacenada en las presas de 30,000.000.000 de metros cúbicos; 83% de su capacidad.
Las lluvias de invierno aumentaron los almacenamientos, que alcanzaron un máximo sin precedentes: 31,500.000,000 de metros cúbicos.
Para el incremento de la piscicultura rural se sembraron 2.000,000 de alevinos de trucha, lobina, mojarra y otras especies, en 150 presas, 500 jagüeyes y 210 corrientes naturales.
Se construyeron dos viveros de rana que tendrán una producción de 800,000 crías anuales.
El fomento piscícola se extiende a lagunas y esteros litorales.
Los trabajos para el inventario nacional de las aguas subterráneas ya están produciendo frutos.
En el Valle de Juárez, Chihuahua, se han localizado aguas artesianas; en Mexicali, la costa de Hermosillo y el Valle de Guaymas, los resultados son esperanza de que puedan disminuirse las restricciones que se han tenido que imponer a los agricultores.
La naturaleza fue avara con México en materia de recursos hidráulicos: en Monterrey, las perforaciones de exploración han tenido que llevarse hasta 2,000 metros, las más profundas de este tipo en el mundo.
Afortunadamente el agua que se encontró es de buena calidad.
Ejidatarios y agricultores producen los alimentos fundamentales del pueblo, impulsan la industrialización y atienden la demanda del mercado exterior.
En 1968 se cultivaron 15.100,000 hectáreas, cuyo rendimiento se calcula en $ 32,000.000,000.00.
La producción agropecuaria y forestal se estima en $ 53,000.000,000.00; cifra superior, en $ 5,000.000,000.00, a la del periodo próximo pasado.
La exportación de productos agropecuarios fue de $ 9,835.000,000.00, en tanto que la importación se limitó a $ 1,770.000,000.00.
La cosecha de nuestros principales productos permitirá atender las demandas nacionales y, en su caso, cubrir las cuotas fijadas a México en el mercado internacional.
Con la obtención de variedades mejoradas, el uso de fertilizantes, el control de plagas y de enfermedades, mejoraron los rendimientos y la calidad de la producción de trigo, sin tener que aumentar la superficie cultivada.
Esto ha permitido a México satisfacer sus propias necesidades internas e impulsar significativamente los programas agrícolas de otros países.
En una superficie estimada de 6.000,000 de hectáreas, 20 países sembraron durante el ciclo 1967 - 1968, variedades de trigo mexicano, con magníficos resultados, pues las cosechas fueron más abundantes; en algunos casos, hasta diez veces mayores que las que obtenían con sus tradicionales variedades nativas.
Seguiremos proporcionando el trigo mejorado en nuestros campos a todas aquellas naciones que lo requieran.
Nuestra agricultura se ha convertido así en un noble instrumento de cooperación internacional.
Todavía predominan en nuestros campos las especies de ganado corriente y de baja producción, de ahí las medidas para lograr su mejoramiento genético, mediante la inseminación artificial y a través de intensificar las campañas contra la garrapata, el derriengue, la brucelosis y el gusano barrenador.
Se ha mantenido un estricto control para prevenir la fiebre aftosa, de la cual México se mantiene libre desde 1954.
Nuestra industria pecuaria se estima en 55.000,000 de cabezas de ganado y en 120.000,000 de aves.
La coordinación de los programas nacionales agrícola y ganadero permitió incrementos sensibles en la producción de plantas forrajeras.
La cosecha de sorgo, por ejemplo, que en 1964 fue de 225,000 toneladas, se calcula que en este año pasará de 1.700,000 toneladas.
Nuestra política forestal se ha orientado hacia la protección y renovación de este recurso, con el propósito de que los bosques cumplan su función protectora de los suelos y de que sus reservas maderables se exploten racional e integralmente.
La riqueza forestal debe integrarse en forma permanente a la estructura industrial del país y preservarse y acrecentarse para beneficio de sus actuales poseedores y de las generaciones futuras.
La constitución del organismo público descentralizado Productos Forestales Mexicanos tiene precisamente por objeto el aprovechamiento integral de los bosques de una zona del Estado de Durango, de aproximadamente 2.500,000 hectáreas.
La naturaleza jurídica de esta institución es garantía de que no se destruirán las reservas forestales y de que se crearán fuentes permanentes de trabajo y una industria silvícola sana y vigorosa.
Se han iniciado programas de reforestación en 25 entidades de la República.
La plantación de árboles pasó de los 13.000,000.
Para la prevención y combate de incendios forestales se formaron 164 corporaciones, con las que se hace un total de 12,174, integradas por 120,000 personas, en su mayoría campesinos; miembros del Ejército Nacional participan en esa actividad en forma distinguida.
Ha proseguido el levantamiento del Inventario Nacional Forestal, que ya se concluyó en varias entidades de la República.
El total de la producción bruta de Guanos y Fertilizantes ascendió a 1.404,268 toneladas.
El valor de las ventas fue de $ 1,141.000,000.00, y el de las utilidades netas de $ 79.156,000.00.
Con un costo de $ 156.688,000.00 terminó la construcción de las nuevas unidades de Camargo y Guadalajara.
Se crearon los Comités Estatales de Fertilización.
A la fecha funcionan ya 22 en las entidades de la República.
Se compraron 3.034,000 toneladas de maíz, trigo, frijol, sorgo, semillas oleaginosas, aceite comestible y leche en polvo, con valor de $ 2,730.000,000.00.
La suma de las ventas interiores y de exportación fue de $ 2,893.000,000.00, superior al importe de las compras, porque se vendieron existencias de anteriores ciclos agrícolas.
Las reservas de maíz, frijol y trigo son suficientes para satisfacer la demanda nacional hasta las próximas cosechas.
Con la fuerza de trabajo de los campesinos y con materiales financiados por el gobierno pudieron construirse 1,492 "graneros del pueblo", en 357 localidades; su capacidad de almacenamiento es de 530,000 toneladas y beneficiarán a más de 350,000 personas.
Para actuar como laboratoristas y almacenistas, fueron capacitados 1,500 campesinos.
Los "graneros del pueblo" ponen en manos de los propios campesinos la responsabilidad de la recepción y calificación de sus productos, así como la liquidación inmediata, y en efectivo, en el mismo lugar donde se cosechan.
Las ventas de alimentos, ropa y calzado para las clases populares ascendieron a $ 500.000,000.00.
Se logró una sensible reducción en el precio de compra de leche en polvo y se modernizó la Planta Rehidratadora, así como los sistemas de distribución y venta que operan con un máximo de asepsia y un mínimo de costo.
En el Puerto de Guaymas se terminaron 72 silos mecanizados, con cupo de 65,000 toneladas y capacidad de carga - barcos de 1,000 toneladas por hora.
Estas instalaciones, cuyo costo fue de $ 72.000,000.00, convierten a Guaymas en el primer puerto latinoamericano para el embarque de cereales.
El sector público tiene actualmente una capacidad de almacenamiento de 3.730,635 toneladas.
Operó aproximadamente, 1,200 bodegas, ubicadas en 294 plazas.
La intensificación y mejoramiento en los trabajos de exploración petrolera empiezan a rendir frutos: no obstante el alto consumo, las reservas probadas, al día último de agosto, son de 5,490.000,000 de barriles, que amparan la producción actual por 23 años.
En el período correspondiente de 1966, se satisfizo una demanda de 236.000,000 de barriles de hidrocarburos, con una reducción en las reservas de 40.000,000 de barriles.
De septiembre de 1967 a septiembre de 1968 se hizo frente a una mayor demanda - 271.000,000 de barriles - con un aumento en las reservas de 90.000,000 de barriles.
Índice alentador, en cuanto significa la posibilidad de atender el crecimiento de los consumos y, simultáneamente, elevar las reservas.
Los estudios geológicos efectuados permiten contemplar aun con mayor optimismo el panorama petrolero de México; no sólo por los descubrimientos marítimos -verdadero acontecimiento-, que elevan considerablemente las reservas probadas, sino por la posibilidad de encontrar hidrocarburos en Chihuahua, Coahuila, Nuevo León, Durango, San Luis Potosí, Tlaxcala, Puebla, Oaxaca, Campeche y Chiapas. Se está perforando ya, con fines estratigráficos, en Chihuahua, Nuevo León, San Luis Potosí, Puebla y Chiapas.
Las inversiones que la industria petrolera hace en trabajos geológicos y geofísicos son altas y sus rendimientos, a más de aleatorios, son a largo plazo, pero pueden dar a México nuevas provincias productoras de hidrocarburos que aseguren el abastecimiento nacional.
En zonas tradicionalmente petroleras, se perforaron 121 pozos de exploración, con 34.2% de aciertos, descubriéndose ocho nuevos campos (tres productores de aceite y cinco de gas), y extendiéndose otros quince campos ya existentes (diez de aceite y cinco de gas).
Se perforaron 438 pozos de desarrollo con un total de 1.500,000 metros, obteniéndose 412 pozos productores, o sea, 81.2% de aciertos.
Este porcentaje, internacionalmente considerado muy alto, indica la cuidadosa política que se sigue al respecto.
Atún, en la Plataforma Continental, da en estos momentos 8,000 barriles - día de crudo, que se conducen a tierra mediante tubería submarina.
Restan por perforar nueve pozos de la plataforma instalada.
Los pozos exploratorios perforados en Bagre y en Pez Vela garantizan la existencia de estructuras explotables en una extensión de poco más de trece kilómetros de esa parte de la Plataforma Continental.
La existencia de la Faja de Oro Marina, pues, ha sido comprobada.
En la actualidad, del total de la producción de aceite, aproximadamente 20,000 barriles diarios proviene del mar.
La producción de crudo y líquidos de absorción fue de 157.000,000 de barriles, con promedio diario de 431,000 barriles y un aumento de 9.4% con respecto al período anterior.
La de gas fue de 16,194.000,000 de m³ .
Se procesó en las refinerías un promedio de 431,000 barriles, que dio lugar a 427,000 barriles - día de productos elaborados, suficiente para atender la demanda nacional y cumplir con los contratos de exportación de productos residuales.
Las ventas fueron de $ 9,983.000,000.00; las exportaciones de $ 565.000,000.00; $ 376.000,000.00 de petróleo y derivados, $ 103.000,000.00 de gas natural y el resto de productos petroquímicos.
El programa de inversiones de Petróleos Mexicanos ascendió a $ 4,581.000,000.00, aplicados a perforar pozos, instalar nuevas plantas y ampliar las existentes, y a plantas de almacenamiento y distribución, terminales terrestres y marítimas, equipos de transporte y obras sociales.
Se terminaron obras cuyo costo total fue de $ 1,743.000,000.00, y se encuentran en proceso de ejecución otras que tendrán un valor de $ 3,514.000,000.00.
Las inversiones no se han orientado exclusivamente a las zonas petroleras.
Las 329 obras ejecutadas se hicieron en 69 poblaciones de veinte estados de la República, ocupándose en ellas un promedio de 15,000 trabajadores.
Se ha procurado mantener el desarrollo equilibrado de la industria, propósito que exige esfuerzos financieros, técnicos y de otra índole.
La capacidad de almacenamiento ha aumentado en 3.300,000 barriles y la de refinación en 50,000 barriles, llegando a un total de 531,500 barriles diarios.
Se han tenido más de 1,000 kilómetros de oleoductos y gasoductos.
La institución cuenta ya con doce buques nuevos, del total de catorce contratados con el Japón, y dispone de 353,000 toneladas de peso muerto, además de cinco remolcadores, tres de fabricación nacional y dos de alta potencia, construidos en Holanda, más once chalanes fabricados en nuestro país.
Las embarcaciones nacionales recibidas y las pendientes de entrega, representan una inversión de $ 80.000,000.00.
La renovación y diversificación de la flota de Petróleos Mexicanos ha permitido el transporte marítimo de nuestros productos petroleros a lo largo de los litorales del país y la entrega en puertos extranjeros.
Se cubrieron, por concepto de impuestos a la Federación, $ 1,134.000,000.00 y $ 114.000,000.00 a los estados.
Se hizo una redención de obligaciones contraidas con el gobierno federal en 1960, de $ 200.000,000.00, producto de la venta de las plantas de Sal y Sosa - Cloro.
Petróleos Mexicanos pagó, del 1 de septiembre de 1967 al 31 de agosto de 1968, pasivos por $ 1,000.000,000.00.
Tres criterios fundamentales norman la política de la institución en lo que se refiere al empleo de créditos para inversión.
En primer lugar, que la inversión se realice preponderantemente con recursos propios; en segundo, negociar el financiamiento a plazo más largo que el requerido para la recuperación de la inversión, de modo que ésta, una vez autoliquidada, genere recursos para otras nuevas.
Por último, no adquirir compromisos de comprar en el exterior equipos o bienes de producción que se manufacturen en México.
Especial empeño se ha puesto en invertir cantidades crecientes en el mantenimiento de plantas e instalaciones, revisándolas permanentemente y dictando las normas pertinentes de seguridad industrial.
Como consecuencia de la estabilidad y desarrollo de la economía nacional y del progreso de la industria petrolera, la institución tiene en el exterior un crédito muy sólido.
En el período se obtuvieron, sin aval de ninguna especie, los siguientes financiamientos:
1) Del Banco de Importaciones y Exportaciones de Washington, $ 170.000,000.00 (Dls. 13.600,000.00), destinados a comprar equipo y servicios que se hagan en los Estados Unidos para una unidad hidro-desintegradora y recuperadora de azufre, así como para otras instalaciones petroquímicas, en Salamanca, Guanajuato.
El plazo de crédito se convino en 24 pagos semestrales, con interés de 6% anual;
2) Del Banco de América, $ 218.750,000.00 (Dls. 17.500,000.00) para gastos locales de construcción y erección de la unidad mencionada y adquisición de equipo manufacturado en México.
El plazo es de cinco años y el interés de 7.5%;
3) De un consorcio bancario europeo, $ 185.000,000.00 (60.000,000.00 de marcos alemanes): primer crédito revolvente que se obtiene en moneda distinta del dólar americano; se aplica a capital de trabajo e inversión oportuna en los diversos proyectos de Petróleos Mexicanos.
El plazo es de dos años y el interés de 6.5% anual;
4) Del gobierno y dos instituciones bancarias francesas, $ 430.000,000.00 (169.000,000.00 de francos); $ 271.000,000.00 para gastos en Francia y $ 158.000,000.00 para ser utilizados en México.
Este empréstito se cubrirá en el curso de quince años, iniciándose los pagos a los tres años de su concesión, cuando estén en marcha las unidades industriales a que se destinan; la tasa promedio de interés es de 6.5% sobre saldos insolutos.
El programa de inversiones comprende 48 obras de beneficio social.
Se erogaron $ 303.000,000.00 en 43 escuelas "Artículo 123" y en servicios médicos, impartidos en 136 unidades a 274,000 trabajadores de planta y transitorios y a sus familias. en doce meses, 2,000 trabajadores petroleros han tomado posesión de su casa habitación, mediante el sistema que establece que Petróleos Mexicanos cubra parte de los intereses de los créditos dedicados a esta finalidad.
De este modo se va más allá de las obligaciones contractuales, contraídas con los trabajadores, siguiéndose una política social acorde con la naturaleza de una industria nacionalizada.